Titulo: AMORES ¿IMPOSIBLES? (todo en este mundo es posible jejejeje)

Autora: Sakura Snape ((-jj
Miembro de la Orden Siriusiana
Miembro de la Orden Severusiana
Miembro de la Orden Draconiana

Clasificación: Este capitulo es PG-13

Parejas: Harry / Severus
Remus / Lestat
Louis / Lestat

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y a Anne Rice, yo solo los tomo prestados (aunque no pienso devolverlos... muajajajaja.... n.n)

Advertencia: Este fic contiene SLASH y spoilers del libro 5 (por aquello de que algunos todavía no lo han leído), sino te gustan las relaciones chico- chico, no lo leas...

Nota: Todo lo que este entre comillas "... " son pensamientos o recuerdos
Todo lo que encuentres así ... es parsel
Y así: ....... es comunicación mental, lo hago para que no halla confusiones

AN: ¡¡¡LO SIENTOOOOOOOO!!!

Ya sé que prometí subir este capitulo antes y que contendría el Lemon de Harry y Sev, pero por razones de fuerza mayor no he podido hacerlo. Primero que nada porque estuve enferma y para colmo tuve una recaída (juro que voy a escuchar a Pichurri cuando me diga que me cuida porque las recaídas son peores.

Respecto al lemon, les diré que estaba planeado para esta capitulo, pero no podía dejar a Harry con la carga de los de James, así que tuve que aclarar las cosas y además, me había olvidado de algunos pequeños detalles. Y si le seguía este capitulo iba a ser demasiado grande. Pero al lemon solo le faltan unos cuantos detalles así que pronto lo subiré.

Bueno, no los retraso más. Solo les aviso que no pude pasarle este fic a ninguna de mis betas, así que cualquier horror es mío y solo mío, además muchas partes de este capitulo se escribieron mientras seguía enferma y veía elefantitos rosas, así que perdonaran algunas incoherencias.

Ahora si:

Disfruten de la lectura ((Ojj

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CAPITULO 21: PROPOSICIONES

Pasaron tres semanas y casi era el fin de Enero, tiempo en el que Harry tuvo que traer guardaespaldas para que Daniel Molloy, el vampiro reportero residente, no lo acorralara sin protección de alguien más. Aun así, el reportero de la revista Time Wizard, logró hacerle algunas entrevistas a Harry, no sin la presencia de alguien con ellos.

Los encargados de la seguridad del gryffindor eran casi siempre Hermione, Gabrielle o Ron. Y cuando los chicos tenían clases hasta tarde Louis ó Lestat, a veces Emily o Remus. Draco se tenía que cuidar de los Slytherin, así que no tenía tiempo de ayudar a su amigo.

Severus se enteró del beso por los labios de Harry y el gryffindor se dio cuenta de que su pareja era celoso, muy celoso; pero que tenía un control sorprendente sobre si mismo y aunque estuvo a punto de ir a evaporar a Daniel, se contuvo, pero había estado vigilándolo de cerca desde ese momento, aunque sabía muy bien que no podía hacer nada más que eso o empezarían a dudar de la relación que tenía con Potter, lo cual le traería más corajes después.

Remus estaba ignorando a Lestat olímpicamente durante esos días y como el vampiro no podía usar sus "métodos" pues simplemente trataba de acercarse al licántropo, pero parecía ser más y más difícil cada vez, parecía que Lupin estaba realmente enojado. El rubio había confesado y pedido disculpas, pero el licántropo estaba realmente dolido y se limitaba a saludarlo cortésmente cada vez que se encontraban por algún pasillo, cerró su mente al vampiro y cambió la contraseña de sus habitaciones.

Louis no hacía caso de las quejas que Lestat le daba en los pasillos, además de que estaba muy ocupado pasando su tiempo con Harry; parecía que el vampiro tenía cierta fascinación con Potter y se había vuelto sobre- protector con el chico. Todos comentaban el parecido físico entres los dos oji-verdes y que si el gryffindor no usara sus lentes y se dejara crecer el cabello, sería un perfecto mini-clon del nuevo profesor.

Se les veía juntos por las noches, paseando alrededor del lago, conversando amistosamente o por los pasillos del colegio, cuando Harry tenía tiempo y no estaba tratando de escapar de Daniel, los dos conversando animadamente y a veces el vampiro ponía su brazo alrededor de los hombros del chico e, incluso, lo tomaba de la mano o le daba un frágil beso en la mejilla o en los labios, como despedida o simple muestra de afecto. Al principio, el gryffindor pasaba por todas las tonalidades del rojo, pero después el vampiro le explicó que era una forma de mostrar cariño hacía un hermano y el chico presenció un verdadero beso entres Lestat y Louis y ya no dijo más. Además de que el vampiro le había explicado sus raíces francesas y de que época venía, así que no había nada de que preocuparse, según Harry.

Pero Severus no veía esas muestra de cariño con mucha alegría y además, el vampiro pasaba más tiempo con Harry que el propio Severus y eso no era nada agradable, no le gustaba para nada que dos vampiros anduvieran detrás de algo que era suyo y al él no le gustaba compartir. Las oportunidades de estar con el chico se iban disminuyendo poco a poco, porque si alguno de los dos pensó que Severus ya no tendría tantas obligaciones desde que Voldemort no lo llamaba, estaban muy equivocados; Dumbledore se había encargado de que tuviera suficiente actividad para el resto del año, además de que el chico no solo estaba ocupado con los deberes de sus materias, sino que las clases extras que estaba tomando; más los entrenamientos quidditch que se había intensificado, debido al partido contra Hufflepuff en febrero; además de que la poción del animago, de la cual Snape no sabía nada, estaría lista para el mismo mes y debía de empezar a pensar en que animal se quería convertir y debía vigilar más de cerca la poción lo que provocó que ya no pudiera pasar sus horas libres con el hombre; las pocas veces que Daniel lo podía meter en un salón, claro con la supervisión de alguien, y entrevistarlo también quitaban el tiempo. Y así una lista interminable, de parte de ambos.

El único contacto que habían tenido durante esas semanas, había sido durante las clases de pociones y los pocos minutos que podían estar solos después, con besos apresurados y caricias que cada día se intensificaban más; Severus se maldijo a sí mismo varias veces por su ética de no tener relaciones con alguien menor de 17 años, realmente estaba usando toda su fuerza de voluntad para controlarse y no tomar al chico a medio pasillo, en todo el sentido de la palabra.

A Parte de eso, todo iba normal, Voldemort se había mantenido tranquilo y eso, en vez de tranquilizar al Ministerio, lo tenía en punto crítico, la destitución de Fudge como Ministro era inminente, la comunidad mágica no estaba nada contenta con el hombre. Pero lo que no sabían era que si había detenido los ataques, el señor oscuro estaba intensificando sus contactos con Potter, ya fuera por medio de sueños o cartas, estaba envenenando la mente del gryffindor en contra de la Orden, de sus amigos e, incluso, de Severus; utilizaba la relación que el slytherin había tenido con su padre para hacer enfurecer al chico y parecía dar resultado, además de que Harry no se lo había contado a nadie y eso solo provocó que muchas veces estuviera a punto de explotar, sobre todo cuando Severus detenía una de sus sesiones de besos cuando estas se intensificaban de más.

Dentro de Hogwarts, el Colegio del Fénix cada vez mandaba más aurores, parecía que los entrenamientos dentro de la universidad se habían intensificado; Dumbledore empezaba a armar un ejército, parecía que tenía alguna idea de los movimientos de Voldemort y muchos miembros de la Orden del Fénix se preguntaban si había otro espía dentro de las filas de Riddle, porque el que descubriera Severus no había afectado en nada el ánimo del anciano.

Todo estaba muy tenso y se podía sentir en cada centímetro de la escuela. Harry notó que Draco se estaba comportando extraño, desaparecía de pronto y a veces no entraba a clases, para regresar luego con un semblante demasiado pálido; Gabrielle parecía empezar a odiar a Louis, pero la chica no hablaba del asunto y si alguien lo mencionaba, con varita en mano, amenazaba a quien se hubiera atrevido a mencionar el nombre del vampiro frente de ella.

Pero el grupo de amigos estaba bastante ocupado con la poción del animago y no se animaban a conversar de nada. También Hermione estaba ocupada, seguía investigando a Lestat y Harry simplemente no abría la boca.

Fue el martes de la última semana de Enero, que la tensión que Harry había sostenido por ya tantas semanas explotó. Por la mañana, mientras desayunaba en el Gran Comedor un cuervo negro se posó frente a él y le entrego un sobre. El chico supo inmediatamente de quien era, ya que el único que le enviaba cartas con cuervos era Voldemort; abrió la carta e inmediatamente se puso lívido:

Mi querido Gryffindor:

Espero no provocarte problemas con esta carta, solo escribo para
decirte que espero con ansias tu visita a Drumstrangs, si no me
equivoco, se llevará a cabo el 13 de febrero, ese día, te conviene
alejarte de tus amigos y salir a la puerta principal del colegio, ya
que alguien estará esperándote para resolver la duda que me
comentaste hace dos noches, la afirmación que te hice que no
quisiste creer:
Sé que Severus te dirá que no es verdad que tu padre y él de hecho
tuvieron un desliz cuando tu padre ya estaba con Lilian Evans, pero
te aseguro que así fue y ¿quién más indicado para esto que Lucius?
Créeme que el conoció muy bien a Severus, el hombre estuvo enamorado
de él por algún tiempo; claro no tanto como cuando lo estuvo de
James Potter, pero ¿quién podría superar ese amor?...
¡Oh lo siento! Olvide que tu estas enamorado de él, pero déjame
preguntarte ¿ya no te rechaza de su cama?... ¿o es que ya se habr
dado cuenta de que no eres tu padre y se ha decepcionado?...
realmente espero que no sea así, pero bueno, aceptémoslo, es Severus
Snape.
Nos veremos Harry, espero que encuentres una manera de ver a Lucius,
sino se va a ver en la penosa necesidad de sacarte de ahí y Malfoy
es peligroso, la presencia de los dementores no les ha hecho bien a
los mortífagos, están perdiendo la poca bondad que les quedaba... no
que me queje claro esta... me despido...

Tu amigo fiel (más que Dumbledore puedo asegurártelo):
Lord Voldemort

- ¿Harry?... ¿Estas bien?... - la voz de Ginny lo sacó de sus pensamientos

- ¿Cómo?... - preguntó en dirección a la chica Weasley, doblando la carta e introduciéndola en su sobre

- Estas muy pálido... ¿te sientes mal?... ¿eran malas noticias?...

- ¿Eh?... ¡No!... solo era una carta de... de una tienda a la que pedí algo y no me lo van a poder enviar... eso es todo... - tomó su varita y señalando a la carta pronunció - incendia...

El sobre se hizo cenizas en cuestión de segundos y el chico no pudo evitar voltear a ver a la mesa de profesores, donde su mirada se encontró con dos ónix, que lo observaban detenidamente, sorprendiéndose del dolor reflejado en la mirada esmeralda.

El gryffindor bajó la mirada, tomó sus cosas y se marchó, dejando atrás a sus amigos. El Lord, le había dicho que Severus y su padre habían sucumbido a la tentación durante su séptimo año, antes de salir de Hogwarts y Harry no lo había querido creer, pero últimamente las palabras de Riddle se hacía más y más convincentes.

Estaba enojado, deprimido y toda la clase de adivinación se la paso esquivando las miradas inquisitivas de Firenze, al final de la misma, salió corriendo para que el centauro no le hiciera preguntas.

Fue en clase de Transformaciones, que el trío de oro, más Draco Malfoy y Gabrielle realmente se preocuparon sobre su propia seguridad y la tensión de Harry se triplicó.

La profesora McGonagall estaba hablando sobre los animagos y todo el papeleo que se debía de realizar para que el Ministerio diera el consentimiento de realizar la transformación. Harry sintió que alguien tiraba de su ropa y volteo, para encontrarse con el rostro preocupado de Hermione.

- Harry - susurró la chica lo más bajo que pudo - ¿recuerdas que Remus dijo que les tomo cinco años a los merodeadores convertirse en animagos?...

- Si... ¿por qué?...

- Bueno, es solo que me estaba preguntando ¿por qué te tomo a ti tan poco tiempo realizar la poción?... ¿no crees que tal vez nos estamos saltando algunos pasos?... esto podría ser muy peligroso...

A decir verdad, nunca había pensado en eso, realmente debía de haber recordado las palabras de Remus. ¿Y si no todos sus cálculos estaba exactamente bien? Sin saber porque, se encontró con la mano levantada y la McGonagall le dio la palabra.

- Profesora ¿cuánto tiempo lleva hacer la transformación en un animago?

- Buena pregunta señor Potter, vera, primero que nada el papeleo dura mínimo dos años y después la poción tarda cinco años en realizarse, muy bien, ahora pasemos a... ¿si señorita Granger?...

- ¿Por qué lleva cinco años realizar la poción?

- Pues bien, no lleva cinco años en si su elaboración, sino la recolección de los ingredientes lleva cuatro por la dificultad, además de que la mayor parte solo se consiguen con magos que saben de artes oscuras, así que su recolección es muy dura y la tiene que realizar el aspirante a ser animago, además de que los libros donde se habla a detalle sobre el tema son muy escasos. Luego el realizar la poción lleva entre cinco y seis meses dependiendo de la habilidad del mago y todo ese tiempo se tiene que observar a la criatura en la que se quiere convertir, esto último lleva mínimo otros seis meses, ya que se deben de aprender todos sus movimientos y hábitos... como verán no es tan fácil convertirse en animago... ahora si, pasemos a la página trescientos de sus libros, empezaremos con la teoría de cómo transformar a un ser humano en un animal...

Decir que Harry estaba preocupado era poco, estaba petrificado. Con la última parte sobre todo, porque ahora la elaboración tan rápida de la poción ya no le importaba mucho, lo que le interesaba era que solo le quedaban unas pocas semanas para que la poción estuviera terminada y ni siquiera sabía en que criatura quería convertirse, ya no decir que no la había observado. Volteó a ver a sus amigos y Draco le estaba observando también.

Cuando la clase terminó, los chicos se metieron rápidamente en un salón vacío cerca del aula de pociones que era su siguiente clase. No habían podido localizar a Ginny, pero le tenían que informar del nuevo descubrimiento.

- ¿Estabas tratando de matarnos Potter?... - le espetó el rubio, aunque no parecía muy preocupado

- Déjalo en paz Draco, él solo sabía como realizar la poción... - intervino Gabrielle y realmente se veía muy tranquila

- Si Malfoy, déjalo, además nosotros nunca nos pusimos a investigar realmente de lo que se trataba todo esto... - dijo Ron y para su sorpresa tampoco estaba nervioso

- Es hora de irnos, o llegaremos tarde a pociones y no creo que al profesor Snape le agrade - dijo Hermione desde la puerta y, para sorpresa de Harry, ella tampoco estaba muy preocupada, estaba empezando a pensar que sus amigos ya tenían bien planeado todo, excepto él y lo irónico es que él había sido el de la idea.

- ¿Vienes Potter?... - preguntó Malfoy

- S... si...

- Tampoco es para que te vuelvas tartamudo... - dijo el chico rubio en son de burla

- Cállate Malfoy...

Entró a la clase de pociones realmente preocupado, con la cabeza en otro lugar, para se específicos, debajo de los baños de Myrtle. Y fue inevitable que Severus lo notara.

Lo primero que el Slytherin notó fue la expresión en el rostro del chico y después lo distraído que estaba, quería hablar con él, pero tendría que esperar hasta el final de la clase. Por primera vez en todo el año, le tuvo que llamar la atención varias veces, primero porque no había puesto atención a la lectura sobre la poción que iban a elaborar y después porque el chico estaba equivocando los ingredientes, no que fuera una poción peligrosa, pero si podría haber algún daño si hacía alguna mezcla rara.

Para cuando sonó la campana, Harry había logrado hacer una poción relativamente buena, pero el profesor sabía que podía lograr más que eso, mucho más, así que le llamó para que permaneciera.

- Señor Potter, quédese, necesito hablar un momento con usted... - le dijo cuando a este cuando fue a dejar un frasco con su poción

- Si señor...

Todos los alumnos limpiaron sus calderos y se retiraron del aula. Harry se quedó en su asiento, esperando por el interrogatorio que vendría y pensando en las posibles excusas que le daría a Severus; pero por alguna razón, nada venía a su cabeza y eso no era bueno.

Cuando el profesor supo que ningún alumno quedaba rezagado, se levantó y aplico varios encantamientos para volver el laboratorio un refugio de donde ningún sonido saldría y nadie pudiera entrar o salir, y entonces se acercó al chico. Tomó una silla y se sentó a su lado.

- Harry... - esperaba que su pupilo volteara a verle, pero lo único que recibió fue que este levantó un poco su cabeza y murmuro en voz muy baja

- Lo siento Sev, sé que no hice mi mejor actuación hoy, es solo que... que...

- ¿Si?...

- Yo... no sé lo que me pasa... lo siento...

Severus tomó en sus manos el rostro del gryffindor y lo hizo voltear hacía él, miró fijamente esos ojos que tanto le gustaban y esos labios rojo grana tan apetecibles. Había pasado tanto tiempo desde que se tomaba el tiempo de probarlos lentamente.

Harry miraba fijamente a los ojos del slytherin, tan negros, con ese aire misterioso que siempre tenían y vio lujuria reflejada en ellos. Un pequeño gemido escapo de sus labios cuando observó como el hombre se inclinaba hacía él, sus brazos fueron directo alrededor de su cuello y acariciaron los cabellos negros y largos del hombre.

Estando a unos milímetros de los labios del chico, Severus se detuvo un momento y los rozo tiernamente con su lengua, pidiendo entrada, que le fue concedida casi enseguida y entonces se unieron en un beso lento, suave, sin preocuparse por el tiempo.

Harry soltó un suspiro y acercó más al profesor contra de él, el movimiento fue correspondido, con unos fuertes y posesivos brazos posándose alrededor de su cintura.

Snape se levantó de la silla, atrayendo al chico consigo y acercándolo más a su cuerpo, los dos comenzaban a excitarse y las manos del mayor se posaron sobre el trasero del gryffindor y lo levantó, sin romper el beso, caminado con él hacía su escritorio y depositándolo encima, luego reclinándose sobre el cuerpo que tenía en brazos.

Las manos de Harry habían adquirido experiencia a través de las semanas y ahora ya no eran tan tímidas, se habían vuelto experimentadas, Severus no sabía como sentirse ante eso. Lo único que sabía era que las ágiles manos ya habían desabotonado la túnica, sacado la camisa de su lugar y se habían introducido debajo de ella, en ese momento estaban acariciando sus pezones enviando señales de placer por todo su cuerpo y él no se iba a quedar quieto.

Se levantó un poco, rompiendo el beso, pero su boca no se separo del cuerpo que tenía debajo, se dirigió al cuello del chico, que para ese momento ya tenía desabrochada completamente la camisa del hombre y se estaba dirigiendo peligrosamente a sus pantalones, pero otras manos detuvieron el avance.

- No Harry... - murmuró Severus dejando el cuello del chico

- Por favor Sev... te necesito, te deseo...

- Todavía no... - el hombre se levantó y empezó a abotonar su camisa

- ¿Por qué no?... - el gryffindor estaba molesto y las palabras de la carta de Voldemort no ayudaban

- Harry, no quiero que hagas esto, en medio de un salón, solo por un pequeño impulso... además no esta bien... tienes dieciséis años...

Potter estaba, por decir menos, furioso; ¿cómo se atrevía Severus decirle eso cuando él se había entregado a alguien a la misma edad? Y con ese pensamiento, vino inevitablemente la imagen de James Potter a su cabeza.

- Maldita sea... ahora no... - murmuro entre dientes, bajándose del escritorio

- No creo que tengas la misma cabeza dura de tu padre, así que trata de entender mis razones por favor... - le dijo el hombre, tratando de calmarlo, pero solo provocó enojarlo más

- Eso te gustaría ¿no?... que de verdad me pareciera James Potter...

- ¿Qué tratas de decir?... - el comentario le había tomado por sorpresa

- De esa forma estarías más feliz ¿no?... mas contento conmigo... - el gryffindor trataba de contener su legua, pero lo encontraba imposible, ya era demasiado tiempo con eso en la cabeza - de esa forma nada te detendría, no dudarías, porque podrías obtener tu venganza de algo en lo que mi padre no tuvo nada que ver... ¡QUE FUE LO QUE TU NO QUISISTE ENTENDER!... por eso lo perdiste... - lo último fue dicho en un susurro

- ¿De qué demonios hablas?

- ¿O no es así profesor Snape?... ¿No es por eso que esta conmigo? ¡POR EL RECUERDO DE JAMES POTTER! ¡PORQUE TODAVÍA NO SE LO HA PODIDO SACAR DE LA CABEZA! ¡¡¡PORQUE NO LO HA DEJADO DE AMAR!!!...

- Ha... Harry... - decir que Severus estaba sorprendido era decir poco, además estaba preocupado por el chico.

No era para menos, su respiración estaba agitada, sus ojos se veían destellar en un verde demasiado intenso y escuchaba crujidos por todo el salón, señal de que su magia estaba descontrolada.

Harry quería controlarse, pero era demasiada la tensión, demasiado peso en su conciencia, en su alma y todos los problemas: el recuerdo de su padre, la poción, los secretos, Voldemort más insistente y coherente que nunca respecto a que se uniera a él, la carta de la mañana, todo estalló de momento y no pudo dejar de hablar.

- Pero ¡OH GRAN DILEMA!... el chico no es tan parecido a su padre, el chico no es la viva imagen de James Potter... simplemente no es él ¡¡¡Y ESO TE MOLESTA PORQUE TU AL QUE QUIERES ES A MI PADRE, NO A MI!!!... eso te decepciona... - estaba repitiendo las palabras de Voldemort - o tal vez, es que tienes miedo que te haga lo que hizo William ¿no es así?... tienes miedo de que sea como él... ¡¡¡COMO EL HOMBRE AL QUE TE ENTREGASTE CREYENDO QUE ERA MI PADRE!!!... - varios frascos se rompieron en el fondo del salón y los ojos del chico se iluminaron aún más

- ¿Có... cómo...?

- Colagusano... - respondió el chico a una pregunta que no había sido formulada completamente

- ¿Cuándo?

- El día de la visita a Azkaban, hice una pequeña escapada y me contó todo lo que NADIE me había dicho NUNCA... porque no soy lo suficientemente maduro para saber nada ¡¿NO ES ASÍ?!... y no fue solo él, Lucius Malfoy me contó el resto de la historia... ¿Por eso me odio siempre Profesor?... ¿POR SE EL HIJO DEL MATRIMONIO DE MI PADRE CON OTRA PERSONA?... ¿POR NO SER SU HIJO?... ¡¡¡¿O PORQUE ESE PEQUEÑO DESLIZ DE MI PADRE CON USTED NO RESULT" COMO LO PLANE"?!!!

Mas cristales rotos, mas brillo de esos ojos y Severus simplemente estaba en shock y no podía obtener un solo sonido de su garganta, sabía que si no hablaba el chico iba a salir de control totalmente, pero también había sido un golpe bajo departe del gryffindor el haber mencionado a William y se imaginaba lo que Malfoy había contado.

Al no encontrar respuesta, el chico se dirigió a la salida y rompió los hechizos que protegían el lugar sin siquiera saber que lo hacía o notar que las puertas se abrieron a su paso, Severus no reaccionó a tiempo, para cuando pudo moverse, ya Harry no estaba a la vista y realmente tenía que enfrentarse primero a él mismo y sus fantasmas, después se enfrentaría al otro.

Lo primero que quería hacer, era hablar con alguien que supiera la historia completa, de la A, a la Z y cada punto y coma.

Pero antes un poco de whisky de fuego no haría daño.

Desde su oficina, Emily observaba todo a través de una pequeña esfera de cristal y las lágrimas empezaban a surcar su rostro

- ¡Maldita Sea!... ¡Debí de hacer algo, antes de que esto pasara!...

- No te culpes Emily, no podrías haber hecho nada para evitarlo...

- ¿Cómo lo sabes?...

- Porqué estaba destinado así... tu mejor que nadie deberías de saberlo... al fin y al cabo, todo tiene un por qué en este mundo...

- Suenas como Trelawney...

- ¡No por favor!... ¡No digas eso!...

- Creí que los vampiros descansan durante el día Lestat... que se perdían totalmente para el mundo...

- Siempre se puede hacer una excepción por alguien a quien amamos... además de que mis poderes no son exactamente los de otros, si más no te recuerdo...

- Cierto...

Un crujido enorme, de algo rompiéndose estrepitosamente, sacó a la profesora de su conversación y la hizo ir al pasillo, para encontrarse con las ventanas rotas y a su ahijado respirando trabajosamente.

- Lestat, en cuanto anochezca despierta Louis, necesitaré que me ayude...

- Lo haré...

Spellman regresó a su despacho y, de uno de sus cajones, sacó una pequeña poción, no sería suficiente, pero ayudaría en algo.

Salió de nuevo, para encontrar un tumulto alrededor de Harry, a sus amigos tratando de acercarse pero sin poder hacerlo, debido al poder que el chico expulsaba.

- ¡Aléjense todos!... - les gritó y sus alumnos obedecieron - protego - arrojó el hechizo en sí misma

Se acercó con cuidado al gryffindor, las paredes estaban crujiendo un poco, tenía que apresurarse o esto traería consecuencias grandes y muy graves.

- Harry... - llamó al chico cuando estuvo a unos cuantos pasos de él - Harry, tienes que escucharme... tienes que tratar de tranquilizarte, Harry trata de respirar profundamente...

El chico levantó la cabeza y todos se sorprendieron al ver la mirada brillante en sus ojos, en la que se reflejaba un dolor inmenso

- No me dijiste nada, nadie lo hizo... todos prefirieron mantener el secreto... ¡¡¡YO CONFIÉ EN USTEDES Y USTEDES NO CONFIARON EN MÍ!!!...

A lo lejos se escucharon más vidrios romperse, Emily retrocedió un poco, el chico no traía sus lentes puestos, estos se encontraban tirados a su lado, rotos.

- Harry, yo prometí que no te enterarías de esto... pero después te daré todas las explicaciones que quieras, ahora necesito que te calmes...

- ¿Para que?... ¿Para que me mientan de nuevo?... ¿PARA QUE ME DIGAN QUE NADA ES CIERTO CUANDO YO SÉ QUE SI LO ES?... - una ráfaga de aire llegó y expulsó hacía las paredes a algunos chicos

- Harry, por favor... - la profesora se acercó más a él, un paso cada determinado tiempo y abrió sigilosamente la pequeña botellita de poción

- ¿Qué pasa aquí?... - el staff de Hogwarts llegó al pasillo, excepto por los profesores vampiros, Severus también llegó y su semblante se tornó de preocupación, nunca había visto a su pupilo tan fuera de control

- ¿Harry? ¿Qué pasa?... - Remus habló, preocupado por el chico

- Tu también me ocultaste las cosas... tu también me ocultaste el pasado de mi padre... ¡¡¡¡TODOS ME HAN OCULTADO TODO!!!...

Otra ráfaga de aire chocó en el pasillo y los profesores apenas tuvieron tiempo de protegerse de ella; Emily aprovechó el momento en que Harry dejó de verla para acercársele y tomarlo por el cuello; le abrió la boca e introdujo toda la poción en ella, haciendo que tragará. Saltó hacía atrás, tratando de evitar cualquier reacción de Harry, pero este calló al suelo fulminado, aunque la magia seguía fluyendo de él.

- Retírense todos sus salas comunes, las clases se cancelan por el día... - dijo firmemente Dumbledore y los chicos se retiraron - ustedes también - les dijo a Hermione, Ginny, Gabrielle, Ron y Draco, que permanecían al lado de su amigo - después se les informará del estado de Harry - los chicos se retiraron algo reticentes

- Hay que llevarlo a la enfermería... - dijo Madame Pomfrey y se acercó al chico que yacía en el suelo - cuando estemos allí lo despertaré y le daré una po...

- ¡No!... - Emily se apresuro a interceptar a la enfermera - Si lo despiertan volverá a suceder lo mismo, su magia ha salido de control, necesitamos que cuando despierte alguien lo calme al instante y en este momento, ninguno de nosotros podremos hacerlo... porque no confía y la magia no querrá ceder... necesitamos a alguien en quien confié plenamente.... y que sea cercano a él...

- ¿Quién?... - preguntó Remus, mientras ayudaba a poner al chico en una camilla - si dices que no confía en ninguno de nosotros, entonces ¿quién?...

- Louis... - dijo la profesora, mientras miraba a los ojos a Severus, sabía que el profesor también podría hacerlo, pero él mismo estaba demasiado tenso - Louis lo hará... por lo pronto hay que llevarlo a la enfermería y recostarlo... evitar que despierte hasta que el otro venga...

La camilla donde había recostado a Potter levitó y Emily siguió a Pompy a la enfermería, junto con Remus, Severus, Dumbledore y McGonagall, los demás se retiraron. Mientras caminaban, Remus le preguntó a su amiga:

- ¿Qué pasó Emily?... ¿Por qué estaba tan fuera de control?...

- Discutimos... - contesto Severus - y no le contesté a tiempo, aunque no creo haber podido hacerlo...

- ¿Sobre qué discutieron para que se halla puesto así?...

- Se enteró de la relación que llevé con James... y no me preguntes cómo que no voy a contestar, no quiero hacer locuras... el hecho es que se enteró y hoy por fin explotó, supongo que llevaba meses con esto sobre su espalda, sin decírselo a nadie y hoy reventó todo... - no perdía de vista el cuerpo del chico en la camilla, Remus se sorprendió demasiado, se quedó sin habla; en eso llegaron a la enfermería

- ¿Pero por qué hoy?... - preguntó el licántropo, cuando recupero su voz, se sentía culpable

- Algo debió de tener que ver la carta que recibió en el desayuno... - comentó Dumbledore, ayudando a pasar el cuerpo del chico a la camilla - ya van varias veces que recibe correspondencia de esa forma y cada vez que pasa, su semblante cambia automáticamente...

Pusieron cortinajes alrededor del chico y salieron de allí, mientras Emily le administraba otro calmante.

- Tiene fiebre, y muy alta... le cuesta trabajo respirar y esta inquieto, la magia esta tratando de salir... - dijo Emily al salir del cortinaje - espero que Louis llegué pronto...

- ¿Y por qué tiene el profesor que ser el indicado?... - preguntó Severus con molestia

- Porque, a pesar de lo que pienses Severus, Louis ama a Harry como a un hermano y viceversa... Albus...

- ¿Si Emily?...

- Me preguntaba si podrías traer a Fawkes aquí... tal vez su canto calmaría un poco a Harry y la fiebre cedería un poco... me preocupa que Louis no despierte a tiempo... el fénix podría ayudarnos, sus lágrimas también serían útiles, tiene muchas cortadas en todo el cuerpo... - lo sabía porque lo había cambiado a un pijama.

- Claro que si Emily... - dijo el director y salió de allí camino a su despacho, seguido de McGonagall

Los demás profesores, se quedaron para vigilar al chico, estaban preocupados, en especial Severus.

- ¿Qué le vamos a decir?... - preguntó Remus cuando el director se hubo ido y la enfermera se retiro a su oficina

- La verdad... - contestó el profesor de pociones - lo que debimos de haber hecho antes...

- Debimos de suponer que se enteraría tarde o temprano... - comentó Emily

- Nunca me imagine que lo descubriría... - dijo Severus

El silencio que reino en la enfermería era estresante. Los tres profesores esperaron hasta que el director regresó con Fawkes, al cual pusieron al lado de Harry y que no logró mucho con su canto, pero un poco era suficiente. Y se sentaron a esperar a que el vampiro de ojos verdes despertara.

Estaba caminado a la orilla del lago de Hogwarts, la luna media se reflejaba en él. Una mano tomo la suya y volteó a ver quien se encontraba, sin poder verle el rostro, aunque ya sabía de quien se trataba y temía no recibir el beso de siempre, dado a sus palabras...

Pero la persona frente a él le beso, dulcemente. Escuchó el sonido de un fénix y rompió el beso.

El ave atravesaba el cielo y se veían sus ojos, ojos verdes, que brillaban. Una voz que le parecía familiar habló:

- Es casi es hora Harry...

- Hora de que ¿quién eres? - preguntó el chico y aferró la mano del hombre junto a él, sabiendo que este desaparecería...

Todo se volvió rojo y olía a sangre y el hombre a su lado desapareció, como lo había recordado, la misma voz se escuchó de nuevo:

- Pero primero debes de aprender un poco más...

- ¿Quién eres?... ¿qué quieres de mi?...

- Que comprendas... - dijo la voz, de hombre, cálida y fuerte al mismo tiempo, tan familiar, pero tan ajena...

De pronto, todo se volvió oscuro y lo siguiente que sintió fue que caía y en la caída, escuchó el canto del fénix, el fénix de ojos verdes se le acercó y lo tomó elevándolo, el canto le tranquilizaba...

- Harry... Harry....

Le llamaban, la voz se escuchaba algo distante, pero seguía escuchando el canto del fénix de cerca, ese canto suave, no quería abrir los ojos, no querían enfrentarse a la realidad.

- Harry... mi pequeño fénix... despierta Harry...

La voz se escuchaba cada vez más cercana y el canto del fénix seguía ahí. Sintió una mano acariciarle el rostro, una mano fría, como de porcelana, pero a la vez suave; de pronto se sintió caliente, muy caliente, con ganas de vomitar y se le dificultaba respirar.

- Mi pequeño fénix... trata de respirar, trata de respirar profundamente... - el chico hizo lo que la cálida y conocida voz le decía, mientras abría los ojos lentamente - eso es, respira profundamente y concéntrate solo en mi voz... solo en mi voz...

Abrió los ojos, veía borroso, pero la distorsión de pronto se volvió nula y su visión perfecta, no se dio cuanta de la falta de los anteojos; volteó hacía todos lados y notó que estaba en la enfermería, con Lestat a su lado izquierdo sosteniendo su mano y su querido Louis a su derecha, acariciándole el rostro con una mano y con la otra sosteniendo su mano derecha, apretó un poco la mano del vampiro y este sonrió; pero de pronto se sintió agitado de nuevo y el aire volvió a faltarle, se sintió incluso más caliente, su cuerpo se movía demasiado rápido y escuchaba jarras romperse en todos lados y el canto de un fénix a su derecha.

- Clama Harry... concéntrate en mi voz, solo en mi, veme Harry...

- Lou... Louis... - murmuró el chico y respiro profundamente, tratando de llenar sus pulmones de tanto aire como podía

- Eso es, otra vez, profundamente, una vez más y no dejes de observarme a los ojos...

- No Harry, no cierres tu mente... - susurró Lestat a su lado

- Ahora quiero que te concentres en tu magia pequeño fénix... quiero que te concentres en ella y la hagas bajar, la controles, la guardes dentro de ti...

Una cosa era decirlo y otra hacerlo, las imágenes de los sucesos de hacía unas horas pasaban frente de él constantemente y se sentía peor con cada segundo que corría.

- Esto se esta saliendo más de su control...

- ¿Qué más podemos hacer?... necesitamos que algo le haga concentrarse... - menciono Lestat

- Lo tengo...

- ¿Alguna idea brillante?...

- Sal de aquí Lestat... - escuchó pronunciar a Louis, el rubio salió de allí, Harry sintió la ausencia de la otra mano - escúchame bien Harry, necesito que te concentres o si no perderás tu magia, abre los ojos y mírame...

El chico así lo hizo, introduciéndose en la profundidad de esos mares verdes, sintiendo como el hipnotismo del vampiro le atraía.

- Harry, lo que estoy a punto de hacer, lo hago solo por tu bien ¿entendido?... pero esto no debe de salir de aquí... necesito que te concentres en mi y solo en mi... en nadie más, deja todos los demás recuerdos de lado o no podré controlarme...

Potter asintió, de alguna manera sabía lo que iba a pasar: el vampiro tomó la muñeca de este y la acercó a sus labios, develo sus filosos colmillos y los enterró con delicadeza en la piel suave del chico, este dejó escapar un pequeño gemido y un placer intenso se hizo presente en su cuerpo, cuando sintió como su sangre se dirigía a la boca de Louis; el vampiro bebió solo unos pequeños tragos y luego lamió la herida. Soltó la muñeca y habló, mirando fijamente a las esmeraldas que estaban frente de él:

- ¿Te sientes algo mareado?...

- Si... - fue la débil respuesta

- Ahora trata de concentrarte aun más en mi, solo en mí y de encerrar a tu magia dentro de ti... ¿entendido?...

El gryffindor asintió, observando a su acompañante, de pronto, de la boca de este se escapo un pequeño hilo de sangre y vio como se le acercaba más y cada vez más, hasta que poso sus labios sobre de los suyos.

Este no fue un beso inocente, ni solo un roce, esta vez la lengua del vampiro se introdujo en su boca, abriéndola y Harry sintió como un cálido líquido se introducía dentro de él

- Bebe...

Escucho una voz en su cabeza, la voz de Louis y así lo hizo, sin preguntarse como hizo el vampiro para comunicarse con él de esa forma, ya que se suponía que no tenía esos poderes. Sintió como el líquido empezó a llenar todo su cuerpo, el placer que le producía hizo que pudiera concentrarse solo en el beso. El vampiro se levantó y separo sus labios de los de Harry

- Ahora concéntrate, te será más fácil... respira lentamente, eso es... reten tu magia, contrólala, cálmate y trata de hacer a un lado el enojo y la tristeza... todos esos sentimientos, concéntrate en mi voz y solo en ella...

El chico trató de hacerlo, el canto del fénix seguía ahí, aunque se había disipado un poco con el beso y creyó que estaba alucinando; pero el canto y la voz de Louis le calmaban, se concentró en esos ojos verdes idénticos a los suyos y trato de controlarse, se sentía extrañamente más unido al vampiro.

- Muy bien pequeño, lo estas logrando, un poco más...

Los crujidos se detuvieron, el oxigeno volvió a entrar libremente a sus pulmones y el calor ya no era tan extenuante. Apretó con más fuerza la mano de Louis y le sonrió.

- Perfecto pequeño fénix... has controlado tu magia... y esa es una habilidad que muy pocos tienen...

Le sonrió a su acompañante, el cual, le beso una vez más, ahora solo un pequeño roce, retiro un poco las cortinas y llamó a Lestat, el cual entró y sonrió.

- Bien hecho Harry, creo que ya no necesitaras tus lentes... por el momento... - comentó Lestat - supongo que la cantidad de magia que expulsaste fue la causante, pero eso volverá a ser como antes dentro de unos días...

En ese momento, Harry se dio cuanta de que no tenía los anteojos puestos y veía perfectamente, pero no quería que nadie más lo supiera.

- Por favor... no se lo digan a nadie... por favor... no me pregunten porqué, pero no se lo digan a nadie... - los dos vampiros se miraron entre ellos unos momentos

- Esta bien, no diremos nada... - dijo Louis

- Pero será difícil que no lo noten... si no te pones tus anteojos... - se los entregó, el chico se los puso y le distorsionaron la vista...

- Dame... - le dijo Lestat, salió por un momento y regresó al minuto, le entregó los lentes - le pedí a un alumno que iba pasando que los hechizara, ya no tienen aumento... no te preocupes, el chico no sospecha de quien son y no dije nada...

El gryffindor se los puso, tenía razón, ya no había aumento. De pronto, sintió que algo se posaba sobre de sus piernas, volteó y vio a Fawkes, posado sobre de él y mirándole

- Hola Fawkes... así que tú eras el que estaba cantando ¿no es así?... gracias... - acarició al ave

- Creo que iré a avisar que ya estas bajo control... - dijo Lestat y dejó solos a Louis, Harry y Fawkes

- ¿Por qué me decías "pequeño fénix"?... - preguntó Harry al vampiro, sin dejar de acariciar a Fawkes y sin mencionar el beso que compartieron

- Porque hoy me di cuenta de que eres como un fénix... eres hermoso, sabes hacer sentir bien a las personas cuando es necesario, vuelas extraordinariamente sobre tu escoba y escondes poderes que nadie puede imaginarse... - contestó suavemente - serías un excelente fénix... tal vez en alguna otra vida lo fuiste...

El chico volteó a ver a su acompañante y de pronto, sonrió grandemente y le abrazo, el otro correspondió al abrazo.

- Gracias...

- ¿De qué Harry?...

- Por ayudarme tanto... sé que lo que acabas de hacer te ha costado mucho trabajo... que hubieras preferido no hacerlo, gracias... además, me acabas de dar una excelente idea...

- No hay de que... ahora, lo que acaba de pasar, fue solo para que pudieras concentrarte más... y para que yo pudiera ayudarte con más facilidad... la sangre de un vampiro es muy poderosa y une a los que la comparten... yo te quiero como a un hermano, como ya lo sabes, así que no habrá ningún problema, no desearas la sangre, porque no te la he dado con la intención de esclavizarte a mi, sino de ayudarte...

- Lo entiendo...

- Ahora bien, me gustaría saber ¿qué provocó que te pusieras así?... - el chico bajo la cabeza y puso un semblante de tristeza - si no quieres decírmelo lo entenderé...

- No es eso... es solo que, no creo poder contártelo, no sé si soportaré relatarlo...

- Entonces, abre tu mente para mí...

- Pero tu... tu...

- Contrario a lo que los demás piensen de la cantidad de poderes que tengo... todos, incluso Lestat, están muy equivocados... tengo más habilidades de las que muestro y no por nada tengo casi tres siglos sobre esta tierra... ahora, abre tu mente para mí...

Si Harry estaba sorprendido, no lo demostró, aunque sabía que Louis lo leería en su mente; abrió sus recuerdos al vampiro y, de hecho, sintió como este se adentraba en su cabeza y exploraba lo que le era mostrado. Después de unos minutos, habló:

- No fue tu día...

- No...

- Y nunca me contaste lo de las cartas, ni lo de Severus...

- Tu nunca me contaste que podías leer mis pensamientos...

- No es algo que me agrade... de hecho no uso mis... habilidades... muy seguido, me es algo triste sentirme diferente a los mortales... aunque ahora que conozco a algunos magos... pues... pero aún así, no me agrada demasiado y no suelo hacerlo...

- Pues a mí tampoco me agradan demasiado esos recuerdos...

- Hmmmm... iré afuera, ¿quieres ver a alguien?...

- No, no estoy listo todavía...

- Esta bien, enseguida vuelvo, hay que curarte esas heridas, y tu y yo conversaremos...

- Si...

El vampiro salió dejando a Harry a solas con Fawkes, que le observaba con curiosidad.

- Fawkes... ¿crees que me puedas hacer un gran favor?...

Cuando Louis salió de los cortinajes, se encontró con una escena digna de retratarse:

Emily estaba dando vueltas de un lado a otro de la habitación, apretando fuertemente su muñeca derecha y viendo al reloj cada cinco segundos; Dumbledore estaba comiendo caramelos de limón, sentado en una silla; Lestat observaba detenidamente la forma en la que madame Pomfrey curaba las heridas de algunos de los chicos de Slytherin, que parecía, habían peleado y Severus estaba sentado en una silla, al lado de una ventana, mirando hacía el firmamento profundamente concentrado en sus pensamientos, quiso adentrarse en ellos y alcanzo a ver imágenes del padre de Harry y del mismo Harry, pero el hombre sintió su presencia y lo repelió rápidamente.

- ¿Cómo esta?... - el vampiro volteó, para encontrarse con Remus, muy preocupado y con una mirada de culpabilidad terrible, no había notado que el licántropo estaba en la habitación

- Se encuentra bien, ya pudo controlar su magia...

- Eso ya lo sabemos, nos lo dijo Lestat... - todos se habían acercado a él, Lupin estaba muy inquieto y Severus esperaba noticias del chico

- Calma Remus... - Emily intervino haciendo que el profesor de duelo retrocediera un poco - lo que quisiéramos saber, que Lestat no nos dijo, es ¿cómo lo controlaste?...

- Ah eso... con un poco de técnicas de relajación, hice que siguiera mi voz y se concentrara solamente en mi, eso es todo... su fénix ayudo también... - dijo dirigiéndose al director.

- Me alegro, ahora esperemos que esto no vuelva a suceder... - comentó Albus

- Eso no solo depende de Harry, también depende de ustedes... no creo que deseen que el chico pierda su magia o muera... ¿o si?... - la mirada de shock en los rostros de los presentes le dijo todo - bien, ahora, quisiera saber ¿qué vamos a hacer con las heridas que tiene en el cuerpo?... porque no quiere ver a ninguno de ustedes...

- Fawkes lo curara, solo tiene que derramar unas cuantas lágrimas en las heridas, eso es todo... - comentó Dumbledore

- Muy bien, entonces voy a regresar...

Vieron desaparecer a Louis tras los cortinajes y a Lestat seguirlo, Spellman habló:

- Yo debo de irme... debí de irme hace una hora pero quería saber que Harry estaba bien...

- Ve Emily, nosotros nos encargaremos si hay algún problema... - le dijo el Director

- Emily...

- Mañana hablamos Severus... mañana, lo prometo... y también hablaré con Harry... - le dijo la profesora a su amigo, se dirigió a la puerta y salió por ella.

- Yo iré a mi habitación, necesito descansar... - dijo Lupin - buenas noches...

- Buenas noches Remus... - dijo Dumbledore, el licántropo salió y el viejo volvió a hablar - Severus, deberías de ir a descansar, no ha sido un día muy tranquilo...

- No creo poder dormir, prefiero estar aquí, sino te molesta...

- No... bueno, yo también me retiro... - dijo dirigiéndose a la puerta

- ¿Y Fawkes?...

- Sabe donde encontrarme, buenas noches hijo... - dijo mientras tocaba el hombro de Snape, en señal de apoyo

- Buenas noches Albus...

- Veras que todo estará bien, solo tienes que hablar con él y resolver todo este mal entendido...

- Eso espero...

El director salió, dejando al profesor con sus fantasmas, se sentía culpable; pero a la vez dolido por las palabras de Harry. Se preguntó si el chico le llegaría a perdonar, o si él mismo encontraría las palabras para dirigirse al gryffindor.

La verdad era que si conservaba cariño hacía James, pero era el tipo de cariño que se le profesa a un amigo. Aunque todavía le culpaba de muchas cosas y eso y la distancia, habían provocado que el amor se esfumara.

En cambio, por Harry sentía algo que el mismo no estaba dispuesto a aceptar todavía, por temor a que se repitiera la historia de William, ¡oh si! Severus Snape tenía miedo a un recuerdo, porque no sabía como perdonarlo.

Solo esperaba que el gryffindor lo entendiera y que le explicara más a fondo como se había enterado de todo.

Pasaron casi sesenta minutos, en los que Severus estuvo pensando como aproximarse al chico.

- ¿Snape?... ¿Snape?... ¡Severus!

- ¡¿Qué?! - saltó, volteó y se encontró con la mirada de Louis sobre él

- Harry esta dormido, puedes pasar a verlo, Fawkes regresó con el director y Lestat salió... yo también me retiro... - le dijo mientras se dirigía a la puerta

- ¿Profesor?...

- Me llamo Louis, si fueras tan amable de decirme Louis...

- Louis, tu y Harry... es decir... él...

- No, no estoy enamorado del chico, al menos no como tu crees, lo amo como alguna vez amé a mi hermano mortal... por eso lo protejo tanto... pero eso es todo, ahora si me disculpas, tengo un poco de sed, necesito alimentarme... buenas noches Severus...

- Buenas noches...

Escuchó como el vampiro salía del lugar, espero unos momentos y se dirigió al lugar donde estaba Harry. Abrió las cortinas que rodeaban la cama y lo vio allí, sin sus lentes, con el cabello enmarañado, un poco más largo que al principio del año, casi a la barbilla, su semblante tranquilo, pero un poco triste.

Se acercó a él y se sentó a su lado, tomando la mano derecha del chico con la suya y con su izquierda acariciando ese rostro.

- Harry... - murmuró, con el alivio de verle bien - ¿cómo podré enfrentarte?... ¿cómo hablar contigo sobre tu propio padre?... no sé como llegaste a semejantes conclusiones, pero me hubiera gustado saber que tenías una noción de lo que pasó entre tu padre y yo y lo que fue mi vida después de eso... solo quisiera poder explicarte... Harry... lo siento...

El chico se movió un poco y apretó la mano de Snape

- Sev... - fue casi un susurro

El hombre sonrió y se inclinó hacía el chico, lo beso, fue un roce y sintió como el chico sonreía un poco, él también lo hizo.

- Harry, deberías de hablar con él...

- ¿Cómo quieres que lo haga si me ha estado evitando las últimas dos semanas?...

- Entonces evita que lo haga...

- ¡No Elddir!... No hasta que él hable conmigo...

- Estas furioso con él ¿no es cierto?...

- No... - el chico se alejó de la poción y salió del laboratorio de la Cámara hacia la habitación, la serpiente le seguía - no estoy furioso con él o algo parecido, estoy avergonzado, no debí de haber reaccionado así... no debí de haber dicho lo que dije...

- ¿Y los otros dos profesores?...

- A ellos los evitó yo... realmente no quiero explicaciones de ellos... - dijo refiriéndose a Remus y Emily

- Entonces no les diriges la palabra...

- Si les hablo... pero creo que ya no con tanta confianza como antes... lástima... los tenía como la única familia que me quedaba, en especial a Remus...

Se dirigió al baño, las llaves de la tina se abrieron mágicamente y varios aromas llenaron el cuarto, mientras el gryffindor se quitaba la ropa. Se introdujo en la bañera e hizo un recuento de las dos últimas semanas:

Por principio de cuentas, las clases extra con Lestat se volvieron mucho más estrictas y ni que decir de las de Emily; ambos habían empezado las clases de magia sin varita y el chico estaba cada día más exhausto, que decir de los entrenamientos de quidditch, la poción ya no le preocupaba tanto, pero seguía investigando como desvanecer la marca tenebrosa, aunque se preguntaba si serviría de algo.

Severus se la pasaba ignorándolo cada vez que podía, además, Dumbledore hizo un anuncio que no ayudó en nada y justamente lo había hecho esa noche:

- Su atención por favor, dado que últimamente la tensión ha estado tan presente entre nosotros... ha sido mi decisión, que llevemos a cabo un baile del día de San Valentín... - el comedor entero se llenó de exclamaciones, de gusto y disgusto - este es un pequeño regalo de parte de nosotros los profesores para ustedes, todos podrán asistir, ya sea que tengan pareja o no... el baile será el sábado 14 de febrero, por supuesto, empezará a las ocho de la noche y terminara a la media noche...

Eso había sido bastante sorprendente, un baile y la única persona con la que Harry quería asistir a un baile de San Valentín, por principio de cuentas, no podía estar con él de esa forma frente a otros y después, no le dirigía la palabra, tal vez no estaba tan equivocado, tal vez debería de dejar de usar el nombre Harry y empezar a usar James para ver si funcionaba.

- ¿Vas a invitar a alguien al baile?... - le preguntó su serpiente

- No... no sé si valla... y no quiero hablar de eso en este momento...

- Entiendo que mañana es tu visita a Drumstrangs... ¿no iba a ser?...

- ¿El trece?... Si... pero Emily lo adelantó y nadie se quejó, así que... será mañana... martes diez...

- ¿Ira él?...

- Supongo... pero ese no es mi mayor problema...

- ¿Cuál es entonces?...

- Que seguramente voy a tener una visita inesperada...

El chico salió de la bañera y se vistió con una de las pijamas del ropero, negra con adornos en hilo de plata y se acost

- Ya van varios días que te veo sin usar tus gafas... ¿arreglaste tus ojos con algún hechizo?...

- ¿Se puede hacer eso?...

- Si...

- Pues no, no los arregle, el día que mi magia salió de control, cuando abrí los ojos veía bien... Lestat dijo que volverían a ser como antes en unos días...

- Pues yo pienso que te ves mejor sin los anteojos, tus ojos resaltan más...

- Mmmm, supongo... tal vez cuando regresen a la normalidad los arregle con un hechizo... también me serviría para pasar de incógnito...

Harry apagó las luces con un movimiento de su varita y dejó la chimenea encendida.

- Buenas noches Harry... - la serpiente se enroscó a un lado del chico

- Buenas noches Elddir...

Estaba nevando y el frío era intenso, observaba a los alumnos salir del castillo en pequeños grupitos, con túnicas sobre túnicas y el uniforme de Hogwarts puesto, pero él solo quería ver a uno. El frió en Drumstrangs sería todavía más agudo, tal vez un pequeño hechizo en las túnicas lo solucionaría, pero aún así, los alumnos se congelarían.

Ayudó a Emily a ordenar a los alumnos, en eso, vio salir a los gryffindor, todos bien abrigados y tiritando de frío; todos, excepto uno, uno al que él estaba esperando.

Se veía tan bien en esa túnica negra con adornos plateados, se preguntó de donde la había sacado; la túnica tenía adornos de serpientes en los botones hechos de esmeraldas y que, a pesar de todo lo que la adornaba, no se veía ostentosa, sino elegante y el cuerpo del gryffindor se observaba delicioso debajo de ella, su rostro se veía un poco más blanco de lo normal, lo cual atribuyó al frío, aunque incluso dentro del castillo se veía así últimamente y sus labios se veían rojos, totalmente apetitosos.

Últimamente los ojos de Harry brillaban de más, incluso debajo de las gafas, lo había notado al observarlo cuando este no se daba cuenta, lo cual ya no era tan a menudo, ya que los instintos del chico se había desarrollado bastante bien; debía de aceptarlo, se sentía orgulloso. Como extrañaba sentir ese cuerpo al de él, besar esos labios, simplemente conversar; pero pronto hablaría con él, en cuanto reuniera el valor y las palabras para hacerlo.

- Muy bien, todos, su atención por favor... - la voz de Emily se alzó entre el murmullo de los alumnos y de la tormenta, sacando a Severus de sus pensamientos - yo sé que hace frío, pero allá habrá mucho más, así que por favor, cuando lleguemos entren directamente al castillo... ahora bien, llegaremos allá por traslador, las barreras del colegio han sido cambiadas para permitir nuestra entrada. Por motivos de seguridad, habrá un traslador por pareja, así que fórmenlas...

Los alumnos se reunieron en varias parejas, Emily le hizo unas cuantas señas a los aurores que los acompañarían y estos empezaron a repartir los trasladores.

- Ajem... ¿Emily?... no tengo pareja... - la voz de Harry sonó entre los murmullos

- Severus, ve con él, yo tengo que llegar allá antes con Remus... - el profesor solo asintió - Harry, irás con el Profesor Snape, el profesor Lupin y yo nos iremos unos minutos antes que ustedes...

Los ojos del chico se encontraron con los del Slytherin, mientras este se iba acercando a él.

- Muy bien, cuando lleguen me encontrarán ahí, junto con algunos aurores y el director de Drumstrangs... muy bien, nos veremos allá... Severus, encárgate...

La profesora tomó un traslador en sus manos, volteó a ver a Remus, quien se acercó a ella y tomó la mano que sostenía el traslador, la profesora dijo unas palabras y desapareció junto con el licántropo con un 'pop'. Entonces, Severus habló y al sonido de su voz, todo el mundo guardó silencio. Sonrió sarcásticamente, le encantaba tener ese poder sobre los alumnos.

- Sus trasladores se activaran con una palabra clave que los aurores les darán, los activaran en el momento en el que yo se los diga y solo en ese momento, si alguno se adelanta o se atrasa tan solo por un segundo, se las verá conmigo... cuiden de decir bien la palabra, o el traslador no se activará ¿entendido?... - todos los alumnos asintieron, sabían que con Snape no se jugaba - muy bien, señores, por favor... - dijo dirigiéndose a los aurores, los cuales empezaron a ir entre los alumnos diciendo las contraseñas - muy bien, ahora, recuérdenlas bien porque esas mismas los traerán de regreso... muy bien, a la cuenta de tres... - Severus se acercó a Harry, sacó un pequeño cubo negro y tomó la mano del chico con el cubo entre ambas, este tembló un poco al contacto - uno... - se acercó más a Harry - dos... - todos los alumnos se acercaron más a su pareja - tres...

Con varios 'pop' los alumnos se esfumaron, junto con los aurores. Severus pasó un brazo alrededor de la cintura del gryffindor y sintió un nuevo temblor en el cuerpo de este.

- ¿Listo Harry?... - el aludido solo asintió, estaba sonrojado, acercó más el joven cuerpo al suyo y este escondió su rostro en el pecho del hombre, Severus se agachó un poco, hasta que su mejilla tocó el cabello de Harry, de verdad el chico se veía mucho mejor con el cabello largo, ojalá se lo dejará mucho más largo, aspiro el aroma dulce que le llegaba, no podía retrasarse mucho o Emily lo mataría, pero había pasado tanto tiempo - tenemos que hablar Harry... y pronto...

- Lo sé...

Severus besó la frente del chico y lo alejó un poco de él, murmuró las palabras de activación y los dos desaparecieron.

Remus estaba parado junto a Emily, la profesora estaba platicando con el nuevo director de Drumstrangs, un hombre bastante alto y corpulento, de mirada severa, ojos azules y piel blanca, tenía el cabello corto bien peinado, usaba una gruesa túnica de piel, seguramente de algún animal que habitaba por el gran bosque que se extendía detrás de ellos.

Los alumnos fueron llegando y después los aurores, todos los chicos se sorprendieron al ver al hombre parado junto a Emily y guardaron silencio. Solo faltaban Harry y Snape, pasados dos minutos, cuando Remus empezaba a preocuparse por la tardanza, aparecieron.

El profesor de pociones tenía un brazo alrededor de la cintura de Potter, que soltó después de unos minutos, poniendo su mano en la espalda del chico y guiándolo hacía el grupo de alumnos que temblaban sin cesar por el intenso frío.

- Muy bien, ya que todos estamos aquí, lo primero que haré es presentarles al director del Colegio Drumstrangs, que tengo aquí a mi lado, es un honor para mi presentarles al profesor Vladimir Khan, instituido como director desde hace más de un año...

- Grracias prrofesorra... - pronunció el hombre con el acento de su lengua natal, su voz era grave y creaba silencio instantáneo - Bienvenidos a Drumstrangs, hoy les conducirrán porr un rrecorrido porr todo el colegio y algunas de las clases... esperro que su estancia aquí sea placenterra...

- Ahora, entremos al castillo antes de que todos se congelen... - dijo Remus

Avanzaron un tramo, hasta que el castillo se alzó frente a ellos. Era realmente imponente, si bien era del tamaño de Hogwarts, era más oscuro y Remus dudo que fuera más cálido dentro que fuera, pero siempre existía el factor mágico en cada colegio. Se alzaba con sus piedras negras cubiertas de nieve, a diferencia de Hogwarts, este era rectangular y tenía una torre en cada una de sus cuatro esquinas.

Los alumnos veían todo con atención y avanzaban con dificultad entre la tormenta. Lupin observó que Harry no tenía tanto trabajo al caminar como los demás y parecía no estar pasando tanto frío; tampoco había dejado de notar la túnica que el chico portaba, muy slytherin para su gusto, le hubiera gustado preguntarle de donde la había sacado, pero sabía que este no le respondería.

Remus se sentía culpable de no haber hablado con Potter antes, sobre su padre y el pasado que ostentaba en Hogwarts, pero nunca creyó que lo descubriera, tenía tantas ganas de estrangular a cierta rata por abrir de más la boca; porque Emily ya le había comenta como fue que se enteró de las cosas.

Llegaron a las puertas del castillo, las cuales se abrieron, dejando ver un amplio patio, con una fuente en el centro y el escudo del colegio en ella. Algunos alumnos estaban reunidos allí y empezaron a murmurar sobre los visitantes.

Entraron a la estancia principal del castillo, donde un gran retrato antiguo con un mago en él les recibió y les observó. Vladimir empezó con su explicación sobre el castillo, de cómo había sido fundado por el mago que estaba en el retrato y de que no había casas, todos los alumnos, en su mayoría hombres, estaban unidos por ser del mismo Colegio.

El clima dentro, aunque no tan frío, tampoco era lo que se diría cálido, pero los alumnos ya no temblaban, los aurores siempre acompañándolos, algunos se quedaron en la puerta junto con otros aurores conocidos. Parecía que el Colegio del Fénix estaba fabricando aurores al mayoreo. Remus suspiró, eso era algo tan común de Emily, tratar de ayudar a todos.

Recorrieron el Colegio, muchos de los alumnos y profesores saludaban a su paso ya fuera en su idioma natal, o en inglés. Fueron recorriendo los pasillos, las habitaciones de los alumnos se encontraban en las torres, solo había uno para las mujeres, cosa que a Hermione no le agradó y por alguna razón, Ron estaba un poco a la defensiva. Todo el colegio estaba lleno de estatuas y de armaduras antiguas y el comedor, en vez de tener cuatro grandes mesas, tenía pequeñas mesas rectangulares y una superior donde los profesores se sentaban, aunque, como Vladimir les dijo, algunas veces los profesores se sentaban con los alumnos a conversar.

Cuando terminó el recorrido, todos pararon frente a un aula de clases, cuyas puertas llegaban al techo y tenían escritas varias oraciones en latín en ellas. Emily habló:

- Muy bien, ahora iremos a ver una clase de Artes Oscuras, dado que es el único Colegio de toda Europa donde, en la educación básica para magos, dan estas clases, será interesante observar y participar en una, les pido que mantengan abierta la mente, tal vez no les agrade este tipo de magia, pero por algunas razones, a veces es bueno aprenderla...

- El prrofesorr que dicta esta clase se llama Mikael Ruvinov, en este momento nos esta esperrando, a esta hora, dicta la optativa parra los grrados mayorres, así que solo habrrá dentrro cinco alumnos que saben muy bien su idioma y el prrofesorr lo habla como una segunda lengua, así que no tendrrán prroblemas con el acento...

El director tocó tres veces y se abrieron las puertas, rebelando un salón bastante amplio, con dos pistas de duelo en un extremo, varios estantes con libros y algunos aparatos extraños en la pared derecha y, en el centro, varios pupitres, de los cuales, solo cinco estaba ocupados, cuatro por hombres uno por una mujer.

Los presentes en el salón voltearon a ver a los visitantes, y empezaron a murmurar sobre ellos. Vladimir se acercó al profesor, un hombre bastante atractivo, alto, de la estatura de Severus, con el cabello negro largo atado en una coleta, una túnica negra cubría su cuerpo, sus ojos grises resaltaban las facciones de su rostro, fuertes, pero no toscas y era un poco más moreno que el director. Después de un momento, en el que el profesor observó a todos los visitantes, deteniéndose en Harry por un momento, el director salió, diciendo que los vería en el almuerzo y el profesor habló, en un inglés perfecto:

- Bienvenidos a la clase de Artes Oscuras, mi nombre es Mikael Ruvinov, por favor, los alumnos tomen asiento junto a los presentes, los profesores lo pueden tomar en las bancas de atrás...

Todos hicieron como se les dijo, Emily habló un momento con los aurores y estos se retiraron al pasillo, Remus, Spellman y Severus se sentaron en las últimas bancas, provocando que el salón se viera repleto.

Harry estaba sentado delante de sus amigos, junto a un chico de Drumstrangs que no dejaba de observarlo y eso era algo molesto. Volteó y mando una mirad que hubiera atemorizado a cualquiera, pero el chico ni siquiera volteo hacía otro lado, sino que sonrió de forma seductora, Potter no dejo de notar que el chico era atractivo de cabello rubio largo, de ojos azules y piel blanca como la nieve, con facciones finas y labios rosas, pero el gryffindor solo tenía ojos para cierto slytherin y volteó segundos después, dirigiendo toda su atención hacía el profesor y tratando de ignorar al chico.

- Hoy estábamos por practicar de nuevo algunas maldiciones imperdonables, los alumnos de este grado, sexto, ya tiene conocimiento de varias maldiciones prohibidas por varios ministerios de magia, porque, como yo siempre he dicho, para que una defensa de verdad sirva, primero hay que saber hacer los hechizos contra los que nos estamos defendiendo... y creo que les serviría aprender a realizar algunas maldiciones... aparecium.... - en el escritorio del profesor aparecieron varias jaulas, cada una con un pequeño ratón dentro, que con otro movimiento de la varita del profesor, fueron a dar a los pupitres de todos - muy bien, lo primero que intentarán, será la más simple de las maldiciones imperdonables, la maldición Imperius... la forma correcta de hacerlo, es señalar hacía el objeto que quieren controlar y pensar solo en él, deben de tener suficiente fuerza de voluntad como para realizarlo... porque si no la tienen no servirá de nada... ahora quiero que cada uno señale a su objeto experimental, diga la palabra Imperio y haga que bailen dentro de sus jaulas...

Los alumnos del Colegio, lo hicieron sin pensarlo dos veces, incluso Harry lo hizo rápidamente, haciendo que los ratones bailaran diferentes danzas dentro de sus jaulas; los demás alumnos de Hogwarts, con algo de inseguridad realizaron el hechizo y no todos salieron victoriosos.

El profesor recorrió cada pupitre, haciendo observaciones, cuando todos lo hubieron realizado, volvió a hablar.

- Muy bien, como dije, esa es la sencilla, ahora pasemos con las que siguen, que no creo que todos lleven a cabo exitosamente... la maldición Cruciatus... - los alumnos de Hogwarts, soltaron exclamaciones de terror, excepto por Draco y Harry, cosa que no pasó desaparecibida por el profesor Mikael o por los que estaban observando atrás - para realizar con eficiencia esta maldición, se deben de tener verdaderos deseos de lastimar, que es por lo cual, muchas personas no lo logran... ahora bien, a la cuenta de tres, todos concentrados en los objetos experimentales lanzaran la maldición, con la palabra Crucio... ¿listos?... uno, dos, tres...

Todos lanzaron la maldición, excepto por una: Hermione. Solo algunos de los ratones exclamaron en el dolor de la maldición, el de Harry se estaba retorciendo y el chico paró la maldición después de un minuto; lo hizo con tanta frialdad que todos se sorprendieron, todos menos Mikael y su grupo de alumnos.

- Muy bien señor Potter, estoy seguro de que usted sabrá defenderse de esta maldición... aunque creo que ya la había hecho antes ¿no es así?...

- No... es la primera vez... - mintió el gryffindor viendo directamente a los ojos del profesor Ruvinov, preguntándose si habría sabido su nombre por la cicatriz de su frente

- Si... entonces, es usted una personas muy hábil... - después se dirigió hacía Hermione, quien había puesto su varita sobre el pupitre - dígame señorita...

- Granger, Hermione Granger...

- Dígame señorita Granger, ¿por qué no intento usted realizar la maldición?...

- Me parece demasiado cruel, lanzar la maldición cruciatus a unos seres inocentes, y no me parece bien que enseñe usted a realizar este tipo de maldiciones, que también están prohibidas por el ministerio de Bulgaria...

- ¿Qué aspira usted llegar a ser señorita Granger?...

- Aurora...

- ¿En que Universidad desea usted entrar?...

- En el Colegio del Fénix...

- Y dígame... - el profesor se inclino frente a Hermione, hasta quedar a un palmo del rostro de la chica, Ron puso una cara de molestia y Hermione retrocedió - ¿qué piensa hacer cuando este en prácticas y le pidan atacar a su sujeto de práctica?... o pero aún ¿qué hará cuando este en un verdadero campo de batalla, con mortífagos entrenados en maldiciones imperdonables y usted no quiera lanzarles una sola?... ¿conversar con ellos?... ¿debatir sobre lo inhumano que es arrojar una maldición?... creo señorita Granger, que si no es capaz de arrojar una sola maldición, reconsidere su opción de carrera o el Colegio al que quiere entrar, porque le aseguro que no durará usted más de un mes si no tiene la suficiente sangre fría como para realizar esta maldición... - la voz del profesor era sedosa y erizaba la piel, Harry escuchaba atentamente, sabía que el profesor tenía razón - ahora bien, ¿quisiera usted realizar la maldición?...

- S... si... - la chica apuntó, no con mucha convicción hacia el ratón y pronunció la maldición - crucio... - el animal solo se quedo quieto y emitió un pequeño gemido, pero más allá de eso, nada

- Eso es un avance... solo espero que piense en mis palabras señorita... - Ruvinov se dirigió de nuevo a la parte delantera del salón - aquellos de ustedes que hallan logrado con éxito realizar la maldición cruciatus, ahora intentarás la maldición asesina... dado que de Hogwarts, solo el señor Potter y el inconfundible señor Malfoy lo lograron, solo ustedes procederán a hacerla, los demás sigan practicando con la anterior, eso la incluye a usted señorita Granger...

Hermione tenía un rostro de espanto terrible, los demás alumnos de Hogwarts respiraron con alivio al no tener que llevar a cabo la maldición asesina, Draco observó el semblante de Harry por unos segundos y se sorprendió de ver que el chico no estaba para nada alterado, sino más bien resignado, incluso ansioso.

- Si usted gusta proceder a hacerlo señor Malfoy... - el profesor estaba a su lado, ya había pasado por todos los pupitres de los alumnos búlgaros y ahora había llegado primero con el rubio

- Avada Kedravra... - dijo señalando al ratón, un pequeño destello verde salió de su varita y golpeo al ratón, el cual quedo tieso, muerto, se sentía tan mal hacer esto

- Tome... - el profesor le extendió una barra de chocolate - efectivo, pero eso no podría acabar con un ser humano, aún así, tiene posibilidades de superarse a sí mismo señor Malfoy... - el profesor se dirigió hacía donde estaba Harry - ahora usted señor Potter... veamos si le hace honor a su fama...

Todo el salón guardó silencio, a Harry no le gustaba hacer esto, bueno, no le gustaba hacerlo delante de una audiencia y menos cuando Severus estaba observando; pero sabía que algún día, dirigiría esa maldición a Bellatrix y a Colagusano y tendría que ser tan frío como el hielo.

- Avada Kedravra... - pronunció y un resplandor verde salió de su varita y golpeo al ratón, matándolo al instante

- ¿Seguro que no había realizado estas maldiciones anteriormente Potter?...

- Seguro...

- Espero nunca ser uno de sus enemigos Potter, no creo que alguno viva para contar la historia de su vida... - le extendió una barra de chocolate, que el chico rechazó, el profesor alzó una ceja y guardó la barra - ¿por qué no le damos otra prueba a sus habilidades?... ¿tal vez un duelo?...

- ¿Con usted?...

- No, no conmigo... con él... - el profesor señaló al chico que había estado observándole, el cual esbozó una sonrisa - ¿tu que dices Rayenari?...

- Serrá un honorr prrofesorr... - dijo con una sonrisa insinuante que no pasó desapercibida para el gryffindor, ni para Severus

- ¿Alguna objeción Potter?...

- Ninguna...

- Muy bien... entonces, por favor, diríjanse los dos a la plataforma de la derecha...

- ¡¿Estas loco?! - Ron exclamaba mientras veía como su amigo se deshacía de su capa y se preparaba para el duelo

- No, no estoy loco...

- Harry ese chico debe de saber todo sobre Artes Oscuras y no dudes que las usará... - le dijo Hermione

- Lo sé... no lo he dudado por un solo segundo...

- Entonces eres suicida Potter...

- Tampoco soy suicida Zabini, sé defenderme solo... - le dijo al moreno, amigo de Draco

- Nadie mejor que nosotros sabemos que sabes defenderte solo Harry, pero esta vez Hermione tiene razón, ese chico ha estado practicando Artes Oscuras durante seis años y tu solo llevas medio año en las clases de Emily... - le dijo Draco, observando al oponente de Harry, que en ese momento se quitaba la túnica y murmuraba algo con sus compañeros

- ¿Pueden confiar en mi por solo cinco segundos?... les digo que voy a estar bien...

- Debe de dejar en alto el nombre de Hogwarts señor Potter... - Severus se paró frente a Harry

- Lo haré profesor... - dijo viendo directamente a los ojos de Snape

- Señor Potter... suba a la plataforma por favor... - la voz del profesor Ruvinov hizo que retirara la mirada de Severus

- Suerte Harry - le dijo Gabrielle

- Muy bien, este es un duelo amistoso, pero se vale de todo, excepto maldiciones que puedan dañar hasta el punto de la muerte o que dejen marcas físicas severas ¿entendido? - los dos contendientes asintieron - muy bien, varitas arriba, saluden... media vuelta y los pasos hacía atrás... ahora ataquen...

- Locomotor mortis... - exclamó el chico búlgaro

- Protego... - dijo Harry a tiempo, evitando la maldición

- It filium, et armun... - la varita del chico rubio señaló a un botón que se convirtió en un sable de esgrima y se lanzó a atacar a Potter, el cual lo esquivó por un palmo

- Buen truco...

- Grracias...

- Déjame intentarlo... - el gryffindor convirtió un pequeño adorno que traía en el bolsillo en otro sable y se lanzó contra el chico, entre las estocadas, los dos cayeron al piso, el búlgaro sobre Harry, las hojas de los sables frente a ellos, sus rostros a escasos centímetros

- Erres rrealmente herrmoso Harrry Potterr... los perriódicos no te dan crrédito, me prreguntaba si después de que yo gane este duelo querrrías salirr conmigo a algún lado...

- ¿Quién te dijo que voy a perder el duelo?...

- ¿Una apuesta?... si te gano tendrrás que hacerr lo que yo te diga... y si ganas yo harré lo que tu digas... - Harry sentía el cuerpo del rubio frotándose con el suyo, sabía que Severus estaría furioso para el momento.

- Trato hecho Rayenari, veremos quien gana... - acercó sus labios a centímetros de los del otro y cuando supo que este estaba descuidado - ¡expeliarmus!

El chico salió volando por los aires y aterrizó de espaldas con un golpe seco, el sable salió volando de sus manos junto con su varita

- Finite Incantatum - dijo Harry señalando ambos sables, los cuales volvieron a su forma original, no se dio cuenta cuando el otro tomó su varita

- Serpensortia - gran error

Una gran cobra negra salió de la varita del rubio y se dirigió a Harry, este sonrió con burla.

- Creo que no lees bien los periódicos, o por lo menos no leíste nunca los artículos de Rita Skeeter... - al ver la expresión de duda en el rostro del otro, empezó a hablar con la serpiente - no te atreverías a atacar a un parselmouth... ¿o si?... - la serpiente se detuvo en seco

- No...

- Ve contra de él... pero no lo ataques, solo asústalo...

- Si mi señor...

Todos tenían expresión de terror, al ver como la cobra se dirigía a Rayenari y se alzaba como si fuera a atacarlo. Pero este reaccionó rápidamente y lanzó a Harry una maldición imperdonable, pensando que al controlarlo, controlaría también a la serpiente:

- Imperio...

La maldición golpeó al león y este sintió por un momento esa sensación de vacío, pero reaccionó al instante.

- Eso no funciona conmigo... siento decepcionarte... - el rostro del rubio era merecedor de una foto - Enróllate en su cuello... - le ordenó a la serpiente, que obedeció al instante, el búlgaro estaba petrificado y Harry esbozo una sonrisa cruel, mientras todos le observaban y tres profesores de la audiencia veían con preocupación esa expresión - ¿te rindes Rayenari?... - dijo al oído del chico mientras le quitaba la varita

- Si... si...

- ¿Cómo?... creo que no te escucharon...

- Me rri... rrindo...

- El duelo ha terminado, el ganador es el señor Harry Potter...

Los alumnos de Hogwarts saltaron en vivas, mientras los de Drumstrangs solo aplaudían cordialmente.

- Ahora, si fuera tan amable de soltar a mi alumno...

- Claro... vipera evanesca... - dijo señalando a la cobra, el rubio relajo su cuerpo y Harry le devolvió la varita - ha sido un honor...

- Lo mismo digo... - le contestó el chico tomando su varita e inclinándose en forma de respeto.

- Harry, te felicito, pusiste el listón de Hogwarts muy en alto...

- Gracias Emily...

Se dirigían a almorzar con los alumnos de Drumstrangs, después harían un pequeño recorrido ellos solos, en compañía de alumnos del plantel y se retirarían de ahí después de la cena.

- Aunque realmente estoy de acuerdo con Mikael, ¿seguro que no habías realizado esas maldiciones antes?...

- No, nunca...

- ¡Bien hecho Harry!... un excelente duelo... - interrumpió Remus, aunque el también estaba un poco preocupado por el hecho de que el chico hubiera realizado con tanta frialdad las maldiciones y la forma en la que se desenvolvió en el duelo

- Gracias... - fue la seca respuesta del chico, había estado así desde el día en que su magia salió de control

Llegaron al comedor, los profesores y los aurores se retiraron a la mesa principal y los alumnos se repartieron en las mesas que estaban desocupadas.

- Harrry... - escuchó el chico que le llamaban y volteó para encontrarse con Rayenari, que le saludaba desde su mesa - ¿no gustas venirr? tus amigos también están invitados...

- Gracias, pero creo que...

- Hola Harry... - escuchó una voz en su cabeza, la voz de Voldemort

- Oh no... ahora no... - murmur

- Es hora de platicar ¿no crees?... estoy afuera... ¿gustas acompañarme?...

- ¿Te sucede algo Harry?... - le preguntó Hermione

- No, nada, estoy bien... solo es un pequeño dolor de cabeza... disculpa Rayenari...

- ¿Si?...

- ¿Me podrías decir donde están los baños?...

- ¿Quieres que te los muestre?... - le preguntó con una sonrisa insinuante.

- No... solo dime donde están...

- Pasando el patio, en la torrre norrte...

- Gracias... enseguida vuelvo...

El gryffindor salió corriendo hacía el patio. Cuando llegó, noto que no había ningún alumno y que los aurores estaban en las torres, vigilando. Se escondió en una de las entradas y volteó la túnica que traía puesta, y se la puso, de pronto se perdió en el espacio.

- "Debo agradecerle a Elddir..." - dijo recordando que la serpiente le había hablado de algunas de las cualidades mágicas de la ropa que estaba en la cámara

Salió del castillo y se dirigió a la región del bosque, donde sentía la magia de Voldemort más fuerte. Cuando estuvo fuera del alcance de los aurores, se quitó la túnica, la volteó y se la volvió a colocar.

- Buenas tardes Harry... tanto tiempo sin vernos...

Una voz siseante sonó detrás de él, volteó, para encontrarse con el monstruoso rostro de Lord Voldemort.

- No que me moleste, pero, ¿no era Malfoy el que iba a venir?...

- Pero tu querida profesora adelanto el viaje y eso me dio la oportunidad de ser yo mismo el que viniera... ¿no te alegra verme?...

- ¿De verdad quieres saberlo?...

- ¿Qué tal si caminamos mientras conversamos?... los bosques siempre me han fascinado...

- No tengo mucho tiempo, notarán mi ausencia...

- Pero tu mismo pensaste eso... ¿o por qué traes contigo el giratiempo que te obsequie junto con el baúl?...

- No se te escapa una... esta bien... te sigo...

Empezaron a caminar a través del bosque, Harry llevaba también la varita sin registrar y estaba listo para usarla, por si esto era una trampa o algo parecido. Durante un rato, Riddle se limitó a caminar y observar el bosque, parecía que las criaturas que vivían en él se mantenían alejadas de ellos dos.

- Me entere de tu perdida de control de hace unas semanas... - el mago mayor rompió el silencio - ¿no te gustaría aprender a controlar todas tus habilidades?...

- ¿Tu me ofreces esa oportunidad?...

- Si...

- Últimamente te estas viendo muy generoso...

- Todo sea por el que podría ser mi futuro heredero...

- ¡¿Qué dijiste?!... - Harry se paró en seco, Voldemort se acercó a él y tocó su rostro con una de sus huesudas manos, el gryffindor se estremeció al contacto, pero no se movió de su lugar

- Por más investigaciones que he realizado, no encuentro la forma de volverme totalmente inmortal y no pienso convertirme en vampiro... como tu querido amigo Louis... así que la única forma de perpetuar mi línea y mi poder cuando llegué al trono, porque lo haré... es con un heredero... y ¿quién mejor para desempeñar ese puesto que el gran Harry Potter?...

- ¿Cómo sabes que aceptaré tu oferta?... - dijo, ignorando el hecho de que este mago sabía más de lo que debería

- Porque sabes todo lo que conlleva eso... tus seres queridos protegidos, todo lo que quieras de este mundo a tus pies, serás el único con el poder y el poder corrompe... es el amante más grande y satisfactorio que hay en el mundo...

- Pero también conlleva a otras cosas... ¿y si no ganas Tom?...

- Pues simplemente negarás haber tenido algo que ver conmigo... aunque el único destinado a matarme, seas tu... y solo tu Harry...

- Así que por eso todos los presentes... y toda esta atención de tu parte... querías ver si era digno del puesto y después convencerme, no solo de unirme a ti, sino de ser tu sucesor... ser el siguiente Señor Tenebroso...

- Exactamente...

- Eso quiere decir que he pasado tus pruebas...

- Casi todas... sigamos caminando... - soltó el rostro del gryffindor y siguió su camino a través del bosque - mis mortífagos no están muy de acuerdo conmigo, como podrás suponer, pero después de tu 'pequeña' muestra de poder, ninguno se atrevería a alzar su varita sobre ti... o eso creo... Azkaban puede volver locos o suicidas a muchos...

- Corro el riesgo de que una de tus serpientes me ataque... eso incluye a tu querida Nagini...

- Ni siquiera te lo imaginas...

- ¿Cómo?...

- Nada... ahora bien, me pregunto si aceptarás o no...

- Sabes que no lo haré... - pero había duda en su respuesta, así que Voldemort esbozo una sonrisa

- Piénsalo bien, pon todos los pros y los contras sobre de la mesa... y al final, verás que la única forma de tener a todos tus amigos y a Severus a salvo... es estar de mi lado...

- Si llego a aceptar, te haré firmar un contrato donde diga que ni tu, ni tus compinches les tocaran un cabello...

- ¿Eso significa que aceptas?...

- Eso significa que lo pensaré... - el mismo se sorprendió de sus palabras - "¡¿Yo dije eso?!..."

- Muy bien, eso es todo lo que necesito... pero recuerda que no soy alguien con mucha paciencia...

- Lo sé mejor que nadie, no te preocupes por eso...

- Ahora dime... ¿cómo han ido tus días?...

Siguieron caminando a través del bosque, uno al lado del otro, los dos conversando civilizadamente. Algunos de los comentarios de Harry hicieron reír a Riddle y viceversa, cualquiera que hubiera visto la escena, hubiera pensado que se estaba volviendo loco, incluso Harry temió por su salud mental, aunque ya no le parecía tan extraño mantener una conversación con el Señor Tenebroso y se encontró a sí mismo pensando seriamente en la proposición de Voldemort, cuando hacía unos meses lo hubiera mandado al diablo a las dos palabras.

Cuando al fin regresaron, Harry estaba mucho más confundido de lo que había estado en toda su vida. Habían pasado tres horas, que al chico le parecieron minutos.

- Es mejor que me valla... ya pasó mucho tiempo...

- Si, supongo que dos vueltas al giratiempo serán suficientes... y piensa seriamente en lo que te dije...

- Esta bien... lo haré...

El gryffindor tomó el pequeño aparato en sus manos y le dio solamente dos vueltas, confiando en las palabras de Voldemort.

Apareció en la entrada del castillo, guardó el giratiempo y se encaminó hacia el comedor, cuando escuchó que una voz conocida le gritaba desde la entrada:

- ¡Potter!... - era Severus, que se dirigía a toda velocidad hacía él, al chico no le gustó nada la expresión que tenía en el rostro

- Profesor ¿qué pa...?

El slytherin lo jaló adentro del castillo y cuando encontró un aula vacía, lo metió ahí, cerró la puerta y la hechizo para que nadie les escuchara.

- ¡¿Dónde demonios estabas?!... - exclamó el profesor, sacudiendo al chico, este vio preocupación en los ojos del hombre

- ¿De qué habla?...

- ¡Hace una hora que te estamos buscando!... ¡¿Dónde demonios te metiste?!...

- ¿Una hora?... - se sorprendió, eso solo quería decir - "maldito Voldemort, me engañó..."

- Si, una hora... Draco dijo que habías ido solo al baño, pero no regresabas y salí a buscarte... espero que tengas una buena explicación...

- Yo... yo... salí a dar una vuelta, necesitaba aire fresco, eso es todo... no me di cuenta de la hora... lo siento...

- Eres un inconsciente, nos tenías a todos preocupados...

- ¿A todos?... - preguntó, mientras veía directamente a los ojos de Snape, este entendió el mensaje. No se refería en sí a todos sino solo a él.

- Si... a todos... - respondió suavemente

- Lo siento...

- No lo vuelvas a hacer... eso es todo... - iba a salir del salón, cuando sintió que el chico lo jalaba del brazo, volteó a ver que pasaba

- Lo siento... - repitió el gryffindor, y supo que no era solo por que había desparecido, sino por todo - siento haberte gritado de esa forma... yo... no tenía derecho de hacerlo... tu no tuviste la culpa de lo que paso... es solo que, fueron demasiadas cosas, demasiado tiempo... lo siento, de verdad lo siento... - bajó su mirada al suelo, sin saber que más decir, sintió como el cuerpo del hombre delante de él se juntaba con el suyo y una suave mano lo tomaba de la barbilla y le hacía levantar la mirada

- No pidas disculpas... yo fui el que estuvo mal, debía de haberte hablado antes de esto, es solo que... no creí que lo descubrieras... pero estuve mal... yo soy el que lo siente, debí de haberme dado cuenta antes, pero... - escuchó murmullos en los pasillos - no es el lugar para hablar de esto, cuando regresemos a Hogwarts hablaremos ¿de acuerdo?...

El chico asintió y salieron del salón. Recorrieron el castillo y se encontraron con Emily y Remus, los dos suspiraron aliviados al ver a Harry bien. Pasaron las restantes horas observando la escuela, Harry no se separo de Severus un minuto, no que el profesor lo hubiera permitido de todas formas.

La cena llegó, Rayenari invitó de nuevo a Harry a sentarse con él, pero el chico vio la expresión en el rostro de Snape y declino la oferta amablemente. Cenaron y después, dando gracias al director del plantel, se dirigieron a las afueras, activaron los trasladores y desaparecieron con varios 'pop'.

Cuando llegaron a Hogwarts, Emily los guió hasta el castillo, ya era de noche y por la diferencia de horas los chicos decidieron que lo mejor era ir directo a la cama. La profesora dejó una pequeña tarea a entregar el lunes y todos se retiraron.

- Te espero en mis habitaciones... - le murmuró Snape a Potter, dándole la nueva contraseña, el chico solo asintió.

Todos se dirigieron a sus respectivas salas comunes, Harry les avisó a sus amigos donde estaría y que regresaría a la Cámara a dormir, ya que estaba más cerca, Ron prometió hechizar las cortinas para que nadie se diera cuenta de su ausencia, lo cual había estado haciendo con cierta regularidad últimamente.

Harry se despidió de todos y se dirigió a las mazmorras.

Severus estaba sentado en un sillón, frente a la chimenea, con una copa de vino tinto en la mano, esperando que Harry llegará. Era la hora de aclarar las cosas, no quería estar peleado por siempre con el chico.

Escuchó que alguien entraba y volteó para ver a Harry parado en la puerta, observándolo, con la túnica que había traído todo el día, muy slytherin por cierto.

- Ven, siéntate... - le dijo después de unos momentos de silencio

El chico se acercó y se sentó al lado de Severus.

- ¿Gustas algo?...

- No gracias... estoy bien...

- Harry, tenemos que hablar sobre lo de tu padre...

- Lo sé...

- Aunque me gustaría saber mejor como es que te enteraste, pero como sé que no vas a hablar sobre eso... será mejor que aclaremos las cosas... - guardo silencio por un momento, tomó un sorbo del vino que tenía en la mano y después empezó a hablar - Harry, si, tuve una relación con tu padre, no vale la pena negarlo... fue durante nuestro sexto año, pero todo termino ese mismo año... no hubo más...

- ¿No tuvieron ningún desliz?... es decir, sería comprensible... se veían felices juntos...

- ¿Cuándo nos viste juntos?...

- En tu álbum fotográfico... yo... lo vi el día que te vine a buscar y... los vi juntos... se veían felices, nunca te he visto sonreír de esa forma... - el chico volteó hacía otro lado, para que Severus no viera el dolor en su rostro

- No, no tuvimos ningún desliz... tu padre amaba tu madre con locura, y yo perdí mi oportunidad e hice méritos durante todo mi séptimo año, para terminar de perder el cariño de James, como Malfoy te habrá contado, no fue mi mejor época y me arrepiento de muchas cosas... no te voy a negar que, después del incidente con el Sauce Boxeador, quise regresar con él... pero James estaba enamorado de Lily y cuando amas a alguien, lo único que quieres es su felicidad, así que lo deje ir...

- Todavía lo amas ¿verdad?... - la pregunta la hizo con miedo y el slytherin lo notó en el tono de voz, porque el chico seguía volteado hacía otro lado.

- No, ya no lo amo, lo que alguna vez sentí por él, se fue esfumando conforme pasó el tiempo... son cosas que pasan... lo que siento por él ahora, es lo que se siente al haber perdido a un gran amigo... ni estoy contigo por el recuerdo de James o por desquitar en ti lo que pasó hace años, yo no haría eso... y no estoy decepcionado porque no seas como tu padre, es más, eso me gusta... porque sé que eres tú, Harry y solo Harry...

- Entonces... entonces ¿por qué... ?

- ¿Porqué no he llevado lo nuestro a un nivel más alto?... - el chico asintió, Severus se acercó a él e hizo que levantara el rostro para ver directamente a sus ojos verdes - Harry, no he llevado esto más allá, porque yo sé lo que es arrepentirte de tu primer relación con alguien y tu bien sabes a que me refiero... no quiero que por ninguna circunstancia te arrepientas de esto, no quiero que dentro de algunos años, me odies por haberte orillado a tener sexo conmigo...

- Severus, yo TE AMO... nunca me arrepentiría, nunca, porque eres la persona más importante en mi vida... no me des esa excusa, porque conmigo no sirve... y ni siquiera te atrevas a mencionar algo sobre la edad...

- Harry... ¿estas seguro de lo que estas diciendo?...

- Si... totalmente seguro... te amo Severus, aunque tu no lo hagas, yo te amo y si con eso tengo que vivir, lo haré... porque no quiero perderte... quiero estar contigo, solo contigo...

- Harry, tu podrías tener a quien quisieras... ¿qué ves en mi?...

- Todo...

Severus se sintió tan impotente en ese momento, quería decirle al chico lo que sentía por él, pero estaba tan acostumbrado a su independencia y a mantenerse dentro de sus barreras, que ni siquiera él mismo supo lo que sentía por el chico y no estaba seguro de poder expresarlo con palabras.

Abrazó al gryffindor y sintió los brazos de este deslizarse por su pecho y enroscarse detrás de su cuello, apretó el cuerpo del chico contra el suyo, sintiendo esa calidez que solo el gryffindor podía darle.

- ¿Me perdonas por lo que dije hace unos días?... no debí de haberlo hecho, yo sé cuanto te lastiman esos recuerdos... - murmuró Potter a su oído

- Como dije antes, no hay nada que perdonar, nada...

Separó a Harry de sí y lo tomó por la barbilla, se inclinó hacia él y deposito un beso en los labios del chico, que fue correspondido al instante.

Se separaron solo por la falta de oxígeno y Severus se recostó en el sillón, atrayendo el cuerpo de Harry con el suyo.

- Te extrañé Sev...

- El sentimiento es mutuo...

Se quedaron abrazados, en silencio, sin querer soltarse, había pasado tanto tiempo desde la última vez que pudieron estar así; hasta que el profesor recordó algo que quería preguntarle al chico:

- Harry...

- Hmmm...

- ¿Qué relación tienes con Louis?... ¿Y me puedes decir que hizo para que te calmaras el otro día?...

- ¿Estas celoso de Louis?... - se burló Harry - porque noté las miradas que le arrojabas al búlgaro...

- Solo contesta la pregunta Potter...

- Es como el hermano mayor que nunca tuve... es como parte de mi familia, solo eso...

- ¿Por qué últimamente pasas tanto tiempo con él?...

- Yo... es que él... - la verdad era que ni Harry sabía porque, pero desde que había bebido de la sangre del vampiro tenía la necesidad de estar cerca de él, aunque Louis le había dicho que desaparecería con los días - es que estaba deprimido y él me escuchaba, eso es todo...

- Mmmm... esta bien, eso es aceptable... ahora si, ¿qué hizo para controlarte ese día?...

- Habló conmigo, eso es todo... y Fawkes ayudó por supuesto... ¿alguna otra pregunta profesor Sna... pe?... - dijo mientras bostezaba.

- No, creo que eso era todo... ¿estas muy cansado?...

- Si... ¿puedo quedarme contigo esta noche?...

- ¿No te extrañaran en tu dormitorio?...

- Seguramente ya todos están dormidos... puedo despertar temprano y llegar antes de que despierten ellos...

- Esta bien... puedes quedarte... - dijo apretándolo contra su cuerpo - por cierto, esta túnica te queda muy bien ¿de donde la sacaste?...

- Un regalo de Louis... - mintió rápidamente

- Muy slytherin ¿no lo crees?...

- Algo...

Severus besó a Harry en la frente e invocó una manta para cubrirlos a ambos, realmente necesitaban descansar esa noche y que mejor si descansaban juntos ya después habría tiempo para más y realmente, después de las palabras del chico, el llevar la relación a otro nivel era una opción demasiado tentadora.

El profesor se quedó dormido primero, el gryffindor sonrió, la primeras noches Severus no dormía muy bien en compañía de otro, estaba demasiado acostumbrado a su independencia, pero con los días, eso fue cambiando y ahora ambos reposaban plácidamente en los brazos del otro.

Harry dejó que el sueño lo venciera y, ya dormido, se acurrucó más contra el cuerpo de Severus.

- Te lo dije...

- Si ya sé que me lo dijiste... no presumas...

- ¿Cuándo me escucharás realmente?... No confías en mi... que mala amiga eres... - Lestat uso un tono dramático en su voz, Emily solo pudo sonreír, mientras guardaba el grabador en su túnica. Estaban en el despacho de la profesora

- Ya no exageres... ¿tu que piensas Louis?... - le preguntó al vampiro de ojos verdes sentado en el sillón del despacho

- Yo solo espero que de verdad se halla arreglado ese asunto... aunque creo que a Harry le costará un poco de trabajo superar lo de su padre, ahora será más fácil...

- Eso si Daniel no logra arrinconarlo, por cierto ¿dónde se metió ese travieso?... - preguntó la profesora

- Creo que fue a comprar una pluma de esas que escriben solas... ya se harto de tener que escribir sus entrevistas... y le fue a comprar un presente de San Valentín a Armand... - le dijo Lestat

- ¿Cómo demonios se lo va a enviar?...

- Por lechuza... o eso fue lo que me dijo...

- Espero que a Armand no le de algo cuando vea a una lechuza llegar a su casa... ¿Daniel le ha comentado que esta trabajando para una revista de magos?...

- No se ven desde hace años, ¿tu crees que de verdad sepa siquiera que Daniel sigue vivo?...

- Eso no es bueno... espero que no le compre nada que salte o muerda...

- Tu Emily ¿qué piensas regalarme?...

- Es sorpresa... Louis ¿tu vas a regalar algo?...

- Si...

- ¿A quién?... ¿Qué?...

- Es secreto... - dijo levantándose del sillón y dirigiéndose a la puerta - tengo apetito, nos vemos mañana, buenas noches...

El vampiro salió de ahí, dejando a sus dos amigos con la duda.

§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§ §§

Notas de la autora:

¿Qué les pareció?... sigue sin convencerme la conversación entre Severus y Harry, pero por más que la cambiaba no me salía nada mejor, así que no me quedo más que dejarlo así, espero que les halla gustado.

La última parte, la conversación entre Emily y mis dos vampiritos y la parte donde Louis controla a Harry, fueron escritos bajo la influencia de unos elefantitos rosas que no dejaban de rondar frente de mi, de un jarabe para la tos, una inyección para la garganta, medicina para la gripa y otra para la fiebre, además de algunas conversaciones que tuve con mi Tía Rubí Andariel Claw, así que discúlpenme si me salieron demasiado fumadas.

En el próximo capitulo, viene el baile y el tan esperado Lemon de Harry y Sev, además de otras sorpresitas.

Bueno, espero que les halla gustado, me voy porque todavía tengo tos y tengo que tomar la medicina. ¡Hasta la próxima!

Nos vemos!!! Cuídense mucho CIAO!

Atte: su autora Sakura Snape ((-jj
Miembro de la Orden Siriusiana
Miembro de la Orden Severusiana
Miembro de la Orden Draconiana

PS: Si alguien quiere hablar conmigo, pueden agregarme al msn o mandarme un correo a: sakuritakinomoto14hotmail.com ó a sakuritali14yahoo.com.mx ... contestaré con mucho gusto... (((ojj LA NUEVA DIRECCI"N!!! : sakurasnapepotteryahoo.com.mx...

: ¨) ¸.o´¸.o´¨) ¸.o¨) (¸.o´ (¸.o´ ¸.o´ ¸.o´¸.oo-"

AFTER FOREVER

RESPUESTAS A LOS REVIEWS

MUCHAS GRACIAS TODOS LOS QUE ME ENVIARON REVIEW, YA SEA TRAVÉS DE ESTA PÁGINA O POR LAS COMUNIDADES A LAS QUE PERTENEZCO.

LAMENTO NO PODER CONTESTARLOS, PERO DADO QUE LAS ADMINISTRADORAS DE FANFICTION ME TIENE AMENAZADA DE MUERTE Y YA NO QUIEREN NOTAS DE AUTOR EN LOS FICS, NI MUCHO MENOS QUE RESPONDAMOS A LOS REVIEWS DENTRO DE ELLOS COMO DIOS MANDA, NO ME QUEDA MÁS REMEDIO QUE SOLO AGRADECERLES POR SU PACIENCIA A TODOS AQUELLOS QUE ME MANDARON UN REVIEW Y A AQUELLOS QUE LEYERON MI HISTORIA Y NO PUDIERON HACERLO, TAMBIÉN MUCHAS GRACIAS. USTEDES SON LOS QUE HACEN QUE SIGA ESCRIBIENDO Y ESCRIBIENDO Y ESCRIBIENDO ¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!: