Titulo: AMORES ¿IMPOSIBLES? (todo en este mundo es posible jejejeje)

Autora: Sakura Snape ((-jj

Miembro de la Orden Siriusiana

Miembro de la Orden Severusiana

Miembro de la Orden Draconiana

Clasificación: Este capitulo es NC-13

Parejas: Harry / Severus

Remus / Lestat

Louis / Lestat

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y a Anne Rice, yo solo los tomo prestados (aunque no pienso devolverlos... muajajajaja.... n.n). No persigo fines de lucro, no gano un solo centavo escribiendo esto, ¡ASÍ QUE NO TIENEN PORQUE DEMANDARME!...

Advertencia: Este fic contiene SLASH y spoilers del libro 5 (por aquello de que algunos todavía no lo han leído), sino te gustan las relaciones chico-chico, no lo leas...

Nota: Todo lo que este entre comillas "... " son pensamientos o recuerdos

Todo lo que encuentres así ... es parsel

Y así: ....... es comunicación mental, lo hago para que no halla confusiones

AN: Aquí ta la siguiente entrega de este fic, espero que les guste.

Gracias a Ayesha y a Ana por revisarlo.

Disfruten de la lectura!!! ((ojj

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CAPITULO 25: TIME WIZARD MAGAZINE

Percy estaba sentado en su escritorio, todo el Ministerio estaba hecho un caos desde el día anterior, Fudge había muerto en una reunión con los ministros de Francia, Alemania y Bulgaria, y había resultado en todo menos lo planeado; había sido un último esfuerzo por arreglar las cosas a su favor y había resultado en la muerte de los cuatro ministros y varios aurores; sin contar los heridos y los estudiantes que resultaron gravemente lastimados.

Ahora, el hermano Weasley tenía que arreglar todos los papeles para presentarlos frente al Consejo, que se haría cargo de arreglar el problema del Ministro faltante. Lo cual sería dentro de un par de horas.

Había estado despierto toda la noche arreglando cada detalle, pues ahora no sabía cual sería su futuro puesto. Sabía que se lo merecía por no haber confiado en Albus, su antiguo director le había perdonado y le permitió entrar a la Orden, pero aún así, se sentía culpable, sobre todo con sus padres y con Harry Potter.

- ¿Percy?... - escuchó una voz detrás de la puerta

- Adelante... - la puerta se abrió dejando paso a una mujer de cabello castaño corto y piel morena, de a lo mucho treinta años, de facciones hermosas, que entró esbozando una sonrisa - buenas noches señorita McLean... - saludó a la recién llegada

- Me llamo Kirsteen... no me gusta tanta formalidad... - le dijo con una sonrisa, a Percy le agradaba mucho la mujer, lo había encantado con esos ojos amatistas - además son Buenos Días, has estado aquí toda la noche...

Kirsteen McLean era la nueva encargada del departamento de Educación Mágica y de Uso Indebido de Magia en Menores, había sido contratada en el verano pasado, por la repentina muerte de Mafalda Hopkirk, que había sorprendido a todos, por eso se habían retrasado las calificaciones de los exámenes de los alumnos de Hogwarts, pero Kirsteen se había hecho cargo de todo en un santiamén, demostrando su gran eficiencia.

- Esta bien... ¿qué pasa?... estoy algo ocupado, este papeleo me tiene loco... juro que después de que todo esto se resuelva voy a dormir durante una semana...

- Mmmm... Umbridge también esta como loca... pero ese es su comportamiento normal... - el chico rió ante esto - muy bien, ahora que te hice reír... solo quería decirte que necesito los archivos de los alumnos de Hogwarts, estoy tratando de ordenar los archivos de mi departamento pero faltan algunos que estaban aquí...

- Ah si... están en la oficina de Fudge, que descanse en paz... en cuanto termine con lo que estoy haciendo, yo mismo te los llevo, ¿esta bien?...

- Perfecto... bueno, tengo que irme... hay que mandar a hacer los nuevos exámenes para Hogwarts... ya se acercan las fechas de aplicación...

- ¿No te han mandado nada los profesores?...

- Si... pero estoy algo atrasada... bueno, debo irme, nos vemos luego Percy...

- Adiós...

La mujer salió de allí y se dirigió a su oficina, mientras Weasley volvía a su trabajo.

XXXXXXXXX

Estaba caminado a la orilla del lago de Hogwarts, esta vez, no había luna, y todo estaba un poco más oscuro. Una mano tomo la suya y volteó a ver quien se encontraba, a pesar de la oscuridad, pudo ver algunos de los ángulos del rostro del hombre que más amaba, sonrió, siendo correspondido y el beso tan ansiado llego, dulce, pero sabía que no duraría mucho...

Escuchó el sonido de un fénix y rompió el beso... esta vez, antes de buscar al fénix, miró a su alrededor y vio, a la otra orilla del lago, dos siluetas de hombres, observándolo entre las sombras...

El fénix volvió a cantar y Harry volteó esta vez... el ave atravesaba el cielo y se veían sus ojos, ojos verdes, que brillaban. Una voz que le parecía familiar habló:

- Casi es hora Harry...

- ¿Porqué me sigues diciendo eso?... no lo entiendo... - Harry apretó la mano del hombre a su lado, temiendo por lo que seguiría, pero esta vez, esa mano se aferró a la suya primero, para después abrazarlo, aunque luego, lo inevitable vino:

Todo se volvió rojo y olía a sangre y el hombre a su lado desapareció, como lo había recordado, la misma voz se escuchó de nuevo:

- Debes de aprender Harry... para saber de lo que hablo, debes de abrir más tus ojos... - y otra voz, también algo familiar, se unió a esta y Harry supo que venía de las dos figuras que seguían ahí, a lo lejos:

- Abre los ojos... escucha nuestras palabras... solo así sobrevivirás...

- ¿Quienes son?... ¿qué quieren?... no entiendo...

- Que comprendas... - dijo la voz del primer hombre y el segundo añadió

- Que abras tus ojos a la realidad y que escuches la voz de tu propia magia...

De pronto, todo se volvió oscuro y lo siguiente que sintió fue que caía y en la caída, escuchó el canto del fénix, el fénix de ojos verdes se le acercó y lo tomó elevándolo, el canto le tranquilizaba... volteó a verlo... y se sorprendió de verse a si mismo en esos ojos verdes... era él... el fénix volvió a cantar, como queriéndole decir algo, pero Harry no entendía... y sentía como se alejaba del ave, a pesar de ser cargado por él...

- Harry... despierta...

El gryffindor abrió los ojos, para encontrase frente a frente con los ónix negros de Severus; le tomo un momento darse cuenta de que estaba en las habitaciones privadas de su tutor y de que acababa de despertar de un sueño que no tenía hace semanas y que cada vez lo confundía más.

- Hola Sev... - saludó al hombre, el cual le sonrió y le dio a beber un vaso de agua, pues su voz estaba fallando

- ¿Estas bien?... estabas agitado y comenzaste a hablar en sueños... - le dijo el hombre en un tono de preocupación que hizo sonreír al oji-verde

- Fue solo eso, un sueño... nada más que eso, no te preocupes... - le contestó suavemente

Sacudió un poco la cabeza y trato de levantarse, pero su cuerpo dolía y no pudo más que volver a dejarse caer sobre el colchón, mientras sentía que todo la habitación daba vueltas y él volvía a cerrar los ojos.

Sintió como ponían un frasco sobre su boca y como un líquido algo tibio tocaba sus labios.

- Bebe... - escuchó la voz de Severus e hizo lo que se le indicaba, mientras sentía el liquido pasar por su garganta y una sensación de calidez llenarlo

- Gracias...

- No hay de que...

- ¿Qué hora es?...

- Las 11 de la mañana, dormiste mucho, pero es bueno para recuperar tu energía... ayer gastaste mucha, yo diría que demasiada...

- ¿Qué paso ayer?... - dijo sin abrir los ojos todavía

- ¿No lo recuerdas?... Riddle... el ataque a Hogsmade...

- ¡Oh si!... ya lo recuerdo... - abrió los ojos, Severus estaba sentado a su lado, vestido con un jersey beige y un pantalón color gris, sonrió, le encantaba ver al hombre vestido con ropas muggles y con ropas que no fueran negras, también tenía el cabello amarrado detrás de la cabeza, con unos cuantos cabellos saliendo del amarre y el chico solo pudo pensar lo sexi que se veía - ¿Cómo es que estoy aquí?... no creo que a la señora Pomfrey le halla agradado la idea...

- No, de hecho no le agrado mucho... pero Dumbledore la convenció... me dijo que la llamará en cuanto despertarás... preferí darte un descanso antes de que vengan a interrogarte... - el slytherin se acercó más

- Gracias...

Severus se acercó y posó sus labios en los del chico, los cuales lo recibieron con todo el cariño del mundo. El beso que comenzó tierno, se fue tornando pasional a medida que avanzaban: Harry delineo la forma de los labios de Sev con su lengua y estos se abrieron a su paso, mientras sus brazos se dirigían al cuello del hombre y este se recostaba al lado de su gryffindor. Dejó que el chico recorriera cada centímetro de su boca, había estado tan preocupado por perderlo, que ahora realmente necesitaba esto.

Decidió que ya era tiempo de repasar la boca de su chico, así que se dedico a recorrerla y a acariciar un poco la lengua del otro, para luego delinear los labios rojos y volver a unir sus labios; Harry dio un pequeño mordisco a los labios de Severus y este gimió, acercando el cuerpo el gryffindor al suyo con fuerza, queriendo grabar de nuevo cada centímetro, dejando ir cada miedo que había estado sintiendo.

Las manos de Harry se escabulleron por debajo del jersey que traía, pero Severus se detuvo cuando se encontró a sí mismo deshaciendo los botones del pijama del otro.

- ¿Qué pasa?...

- Creo que primero llamaré a Poppy y después seguimos con esto... no quiero que me de un sermón por lo cansado que estés... o que haga conclusiones que no deseo, ni necesito que haga...

- Esta bien... pero no me iré de este cuarto hasta no tenerte dentro de mi... - le susurró Harry al oído mientras daba un pequeño mordisco al lóbulo de su oreja

- Mmmm... no te preocupes... no pienso dejarte ir hasta mañana... - beso el cuello del chico y después lo alejó un poco de él para verlo directamente a los ojos - me preocupe tanto... no debí de haberte dicho que fueras allá...

- No fue tu culpa Sev, no sabías lo que iba a pasar... no podías saberlo... pero estoy bien y eso es lo que cuenta... por cierto ¿cómo están los alumnos?...

- No lo sé realmente, no he querido abrir el periódico, ¿qué tal si llamamos a Poppy y le preguntas tu mismo?...

- De acuerdo...

El profesor se levanto, no sin antes darle un pequeño beso a su gryffindor en la frente. Acomodó bien las cobijas sobre el cuerpo del chico y salió de la habitación para llamar a la enfermera.

A los pocos minutos, no solo ella apareció a través de la conexión floo, también Albus hizo acto de presencia, típico, el viejo no esperaría mucho tiempo para obtener respuestas.

- Buenos días Severus... - saludó Albus

- Buenos días Albus, Poppy... síganme...- saludó a sus visitantes y los condujo a la habitación, donde Harry se encontraba observando los acabados de la cama, con los anteojos puestos para que no descubrieran su secreto

- Harry... veo que ya te encuentras mejor... - fue el saludo de Albus, mientras la señora Pomfrey se dirigía a revisar el estado del chico

- Buenos días profesor, madame Pomfrey... si, ya estoy mejor, aunque un poco mareado y me duele la cabeza... además siento pequeños calambre por el cuerpo...

- Eso es normal señor Potter... los mareos cesaran en un rato, el dolor de cabeza es por recibir la maldición imperdonable y tal vez por la cercanía de... bueno... de él... - respondió la mujer - y los calambres son porque uso una maldición muy poderosa en usted, que actúa como agujas por todo el cuerpo... tuviste mucha suerte Potter, tenías derrames internos, sin contar algunas quemaduras y las heridas que tenías en tu cuerpo, sobre todo en el hombro... pero los sanadores pudieron curarte sin la necesidad de llevarte a San Mugo...

La mano del chico se dirigió instantáneamente a su hombro izquierdo y recorrieron su rostro, podía sentir pequeñas heridas en su cara y verlas en su abdomen, cuando la enfermera retiró la venda de su hombro, pudo ver una herida ahí, donde lo había atravesado el trozo de madera.

- Si... recuerdo que me pasó cuando caí... pero no creí que la maldición fuera tan poderosa...

- Pues lo es... unos minutos más y no hubiera habido forma de detener las hemorragias sin transportarte a San Mugo, afortunadamente el profesor Snape te trajo rápidamente... - comentó la mujer

Harry volteó hacía el aludido y le dedicó una sonrisa, Severus solo asintió, dejando claro que luego habría tiempo para agradecimientos.

- Muy bien, creo que ya podemos remover las vendas... necesitas reposar por hoy Potter, sería mejor si te quedarás aquí por el día... si no le molesta profesor...

- Para nada...

- Entonces, estas pociones - dijo sacando unos frasquitos de su túnica - servirán para relajar los calambres y para detener los mareos y el dolor de cabeza... tuviste mucha suerte esta vez Potter y no estuviste inconsciente tanto tiempo como la última...

- Lo sé... mmmm... Madame Pomfrey... quisiera saber... ¿cómo están los demás alumnos?...

- Yo debo de irme... pero Albus te podrá responder todas tus preguntas sin inconveniente... bueno, me retiro, descansa Potter...

- Si... gracias...

Con eso, la mujer salió de allí, dejando a los dos profesores dentro, con Harry esperando para el interrogatorio que sabía vendría. Severus lo ayudó a ponerse en una posición más cómoda y conjuro dos sillas al lado de la cama, en las cuales se sentaron él y el director.

- Muy bien Harry... - comenzó el segundo - primero que nada, déjame informarte que tus amigos se encuentran bien... Hermione esta en la enfermería, pero saldrá de ahí esta misma tarde, los Gemelos Weasley partieron esta mañana, solo necesitaban un poco de descanso y además dijeron algo de que tenían que arreglar algunos asuntos de negocios... - Harry sonrió, seguramente había ido a hacerse cargo de su tienda - en cuanto a la señorita Ginny ella permanecerá en el hospital hasta mañana por la mañana, recibió la maldición cruciatus de parte de Lestrange y ahora esta descansando, aunque no la afectó mucho, o por lo menos no tanto como debía de afectarla... en cuanto a Gabrielle, ella solo sufrió algunos rasguños y ayudó a muchos a llegar aquí a través de un túnel, que prefiero no preguntar donde conoció... - Harry se sonrojó un poco, le alegraba que el túnel hubiera servido para transportar a algunos heridos y a los alumnos - pero déjame decirte que ha sido de mucha utilidad el conocimiento del mismo, muchos alumnos salieron ilesos gracias a él y los heridos se transportaron rápidamente... en cuanto al señor Ron, lo mismo, algunos rasguños, pero nada más allá de eso... en cuanto al señor Malfoy... - Harry saltó ante el nombre del rubio y el enojo volvió - ¿algo malo con Draco?...

- Nada... no es nada, es solo que me había olvidado de él... - contesto, queriendo encargarse del traidor él mismo

- No te preocupes, eso pasa, él no fue a Hogsmade, así que no tuvo daño alguno, en este momento esta acompañando a la señorita Ginny en la enfermería, parecía realmente preocupado por ti Harry, preguntaba donde estabas, pero no pude decírselo por razones de seguridad...

- "Rata traidora... maldito, animal de rapiña... lo voy a matar con mis propias manos... hipócrita..." - pensaba Harry, pero decidió tomar un respiro y cambiar de tema - ¿Hubo muertes?... ¿qué paso con Hogsmade?...

- Hubo muertes Harry, tuvimos bajas con los aurores también y Tom tuvo bajas en sus mortífagos, pero menores por la ayuda de los dementores... - Dumbledore tenía un tono serio y a la vez triste en su voz, señal de que esta situación le parecía totalmente incorrecta - en cuanto a Hogsmade, murieron algunos de los habitantes, no muchos y los edificios quedaron muy dañados, pero nada que no se pueda arreglar con algunos hechizos... en total, fueron 20 las pérdidas de nuestro lado y solo 10 del suyo... afortunadamente, ningún alumno o profesor de Hogwarts murió...

Hubo un silencio bastante pesado que siguió a esto. En el que el oji-verde asimiló lo que había pasado, al igual que Severus, que estuvo atendiendo al chico desde el día anterior, sin separarse mucho tiempo de él.

- Profesor... ¿por qué estaba Voldemort atacando Hogsmade?... oh, lo siento Severus - dijo ante la reacción del profesor al nombre del Lord - ¿fue solo por mi?... - sabía la historia, solo la quería completa

- No Harry... esta vez no fue por ti... aunque creo que también aprovecho la oportunidad en eso... el Ministro Cornelius, hizo una reunión secreta con otros tres ministros, de Francia, Alemania y Bulgaria... yo no sabía nada, de hecho, me enteré del ataque porque Remus nos avisó durante la reunión de la Orden... cuando llegamos a Hogsmade, ya había empezado la batalla y nos dimos cuenta de la reunión porque uno de los aurores del ministro logró escapar y dio aviso, pero llegamos demasiado tarde, parece que Tom tiene espías en el Ministerio con altos cargos y que estaban en comunicación con Cornelius...

- ¿Qué paso con los ministros?...

- Murieron... no pudimos llegar a tiempo, pero entre hoy y mañana habrá cuatro nuevos ministros, que serán de confianza... eso puedo asegurártelo... - hubo otro silencio, en el cual, Harry pensó que ni siquiera Fudge merecía un final a manos de Voldemort, nadie lo merecía, pero fue interrumpido por Albus - ahora Harry, no tengo mucho tiempo, así que me gustaría hacerte unas cuantas preguntas...

- Claro señor...

- Harry... ¿qué paso exactamente?... ¿tu fuiste el que hizo el hechizo de Solarum?...

El chico procedió a contarles la historia, evitando algunos detalles, como que Voldemort tuvo una charla con él o el hecho de los hechizos que hizo con la varita ilegal y otras cosas por el estilo. Cuando el director le preguntó sobre las palabras de Voldemort que le habían sido susurradas cuando este se fue o del hecho de que lo había dejado con vida, el chico solo contestó que no tenía la menor idea y que no recordaba las palabras del Lord. Aunque estaba seguro de que el viejo no le había creído una sola palabra de lo que dijo, pero ya no le importaba en lo más mínimo si el hombre le creía o no. Claro que le agradeció a Merlín porque no se la había ocurrido darle Varitaserum, no traía el antídoto con él en ese momento.

- Muy bien, creo que eso es todo... me retiro para dejarlos solos, tengo asuntos en el ministerio de los que me debo de encargar, nos vemos...

Salió de allí, dejando a Potter y a Snape con sus propios pensamientos.

Severus, que había escuchado atentamente toda la historia que el chico había dicho, por primera vez desde el día anterior, estuvo realmente consciente de que pudo haber perdido al gryffindor, estuvo totalmente consciente de que el chico había luchado solo y que pudo haber muerto; que por alguna intervención divina, el Señor Tenebroso no lo había matado. Supo que lo pudo haber perdido y se dio cuenta de las implicaciones de la bendita profecía del murciélago con anteojos de la Torre de Adivinación.

Se dio cuenta de que tendría que volver a pasar por esta situación, cada vez que el chico se enfrentara a su antiguo maestro para tratar de matarlo, tendría que pasar por esto y algo peor cuando Harry se enfrentará a la última batalla. Y la sola idea le aterrorizaba.

Harry, por su lado, estaba perdido en sus cálculos de contarle o no Severus lo que había pasado realmente, el deseo que había sentido de matar a Bellatrix, la tentación que sintió ante el poder y que cada día se hacía más fuerte; pero, al voltear a ver directamente a esos ojos negros, supo que no lo haría, porque tenía miedo de la reacción del hombre.

- ¿Sev?... ¿Severus?... - llamó al profesor, pero este solo volteó y se quedó mirándolo, como si estuviera fuera de ese mundo, muy lejos de ahí. Se levantó con cuidado, consciente de que su cuerpo le dolía todavía y que estaba mareado, pero preocupado por el comportamiento de su pareja. Se paró frente a él y lo tomó de los hombros, sacudiéndolo un poco - ¿Severus?... ¿Estas bien?... ¡Severus reacciona!...

El hombre volteó, saliendo de su ensimismamiento, para ver a su León, fuera de la cama y tratando de hacerlo reaccionar, vio directamente a esas esmeraldas en las que podía perderse por horas.

Estiró la mano para quitar los lentes de ellas y los puso sobre un buró; se levantó de la silla, nunca dejando de ver a los ojos del gryffindor.

De pronto, sin que Harry lo esperará, los brazos del hombre lo tomaron por la cintura y lo atrajeron fuertemente al cuerpo del otro, en un abrazo posesivo. El chico, sorprendido, respondió al abrazo entrelazando sus manos detrás del cuello del slytherin y escondiendo su rostro en el cuello de este, aspirando su aroma, ignorando los calambres que todavía tenía en el cuerpo. Entonces entendió que la preocupación en los ojos del otro, era por él, por haber escuchado la historia y sonrió, porque se sintió protegido en esos brazos y feliz de saber que el hombre realmente se preocupaba por él, eso significaba que lo quería ¿cierto?

Sev se separó un poco del abrazo, para ver directamente a los ojos verdes que lo tenían conquistado. Sin una sola palabra, posó una de sus manos en el rostro del chico, acariciando cada centímetro, enredando sus dedos en el largo cabello. Se inclinó solo un poco y alcanzó los labios del chico con los suyos propios, solo un roce, y después acaricio los labios rojos con cuidado, como si temiera que se rompieran.

Harry abrió su boca y empezó a regresar el beso, que se mantuvo tierno y amoroso todo el tiempo, mientras el hombre acercaba más el otro cuerpo al suyo, sintiendo como la sangre fluía furiosa por cada vena en su sistema.

Fue acercándose delicadamente a la cama con el gryffindor todavía en sus brazos, hasta que los dos cayeron sobre del colchón, pero el chico se quejo por el peso del hombre puesto tan rápidamente sobre de él y el profesor se quitó inmediatamente.

- Lo siento...

- No... no te disculpes...

Harry tomó los labios pálidos entre los suyos y comenzó de nuevo el beso, mientras con sus manos iba sacando el jersey que traía el hombre y desabotonaba la camisa, acariciando cada pedazo de piel que salía a su paso y le recibía.

Severus iba regresando el favor, desabrochando el pijama del chico, para seguir con los pantalones y Harry hizo lo mismo, solo separándose del beso para retirarlos totalmente.

Los dos se quedaron solo en los boxers y Severus colocó al chico en una posición más cómoda sobre la cama, sin recargarse totalmente en él y empezó a recorrer cada centímetro del cuerpo del otro con la lengua, evitando la evidente erección a propósito, volviendo loco al otro, que ya estaba gimiendo de placer.

Sin retirar los boxers, el hombre empezó a masajear el cuerpo del chico, para hacerlo relajar más, pues lo que vendría, tal vez lo haría ponerse nervioso, porque nunca lo habían intentado, pero este era el momento más oportuno. Le susurro al oído que se volteara y el chico así lo hizo, entonces sintió como el otro acariciaba su espalda y como susurraba un hechizo, el cual solo reconoció cuando vio un frasco de aceite ámbar en las manos del slytherin.

- Relájate... disfruta... - le dijo el hombre en un tono sensual y el chico solo pudo obedecer

Lo siguiente que sintió, fue como las manos de Severus volvía a masajear su espalada, ahora con un líquido en ellas que tenían el mismo aroma que el hombre poseía.

- Sev... ¿qué es ese aroma?...

- Ámbar...

- A eso hueles Sev... a menta y a ámbar...

- Que perspicaz... si, mi colonia es de ámbar, pero el shampoo que uso es de menta... este es un aceite relajante así que ahora, relájate...

Harry hizo como le decían, pero descubrió, que cada caricia que recibía, solo le encendía más, sobre todo cuando su pareja empezó a aplicar varios besos en su cuello y su espalda, mientras masajeaba su cintura y decidía que era hora de quitar los boxers y acariciar también su trasero.

-Mmmm... Sev... por favor...

- Por favor ¿qué Harry?...

- Te necesito, tómame...

- No... esta vez... no voy a tomarte yo... vamos a hacer algo distinto... - le susurró Severus mientras mordisqueaba el lobuelo de su oído

Le tomó unos cuantos segundos procesar la información recibida a Potter y, cuando lo hizo, no podía creer lo que acababan de decirle. Volteó rápidamente hacía donde estaba su amante y solo se encontró con una sonrisa, una sonrisa genuina que hablaba de confianza y con la confirmación de las palabras que acababan de ser dichas.

- Severus... yo... ¿estas seguro de esto?... - dijo mientras se volteaba y se enfrentaba directamente con los ojos negros del otro

Por toda respuesta, el hombre abrazó al chico y lo volteó junto con él, de forma que el oji-verde quedo encima. Este se sentía nervioso, nunca había pensado hacer esto, bueno, para ser honesto si lo había pensado, pero nunca creyó que el otro lo deseara también y mucho menos que diera su aprobación.

- Relájate Harry... todo estará bien, confió en ti... - le dijo, dándole el frasco de aceite que había usado para darle el masaje y que ahora serviría de lubricante.

El gryffindor lo tomó, reprimiendo el temblor de su mano, pero decidió hacerlo, pues de verdad quería que el hombre fuera suyo, como él le pertenecía al otro. Decidió hacer esto algo memorable, pues sabía de la primera vez de Severus y sabía que no fue exactamente placentera y un feliz recuerdo.

Dejó por un momento la botellita en el buró y posó sus labios sobre los de Severus en un beso apasionado, mientras sus manos se dirigían abajo, para quitar los boxers que revelaron una erección que había permanecido ahí desde el masaje.

Recorrió con sus manos cada palmo del cuerpo del otro, tratando de devolver el favor dado y ganándose gemidos, mientras su boca mordisqueaba el cuello del otro, dejando pequeñas marcas a su paso, que lamía luego.

Bajo dando besos por todo el pecho, acariciando los pezones con sus manos, deteniéndose un momento en el ombligo del hombre y acariciándolo con la lengua, con lo cual se ganó otro gemido, bajó más, simplemente pasando sus labios sobre el miembro palpitante del hombre, pero sin tomarlo en su boca, para después dirigirse a los muslos y besar la parte interna de los mismos; subió de la misma forma, hasta los labios del hombre y lo besó de nuevo, mientras tomaba la botellita e introducía sus dedos en ella.

Mismos dedos que dirigió a la entrada de Severus.

Sin dejar de besarlo, insertó un dedo y buscó la próstata de su amante, acariciándola cuando la encontró, mientras el cuerpo debajo de él se movía con anticipación y un poco de desesperación.

Introdujo otro dedo, seguido de otro y los movió dentro del cuerpo del hombre de forma circular, presionando su próstata, recogiendo los gemidos de placer con sus labios. Sintiendo las manos del hombre acariciando su espalda y su trasero.

Se levantó un poco más, separó más las piernas del slytherin y se arrodillo en medio de ellas, tomando con su otra mano el miembro del hombre y masajeándolo.

Severus gimió más alto, se sentía en el cielo, siempre había sido él, el dominante y ahora estaba dejando que Harry lo tomará; era la primera vez en 17 años que dejaba que alguien lo hiciera y sabía que esta vez no se arrepentiría.

- Hazlo Harry... hazlo... - gimió, viendo directamente a los ojos esmeraldas y el chico no pudo negarse

Sacó sus dedos de dentro de su amante y tomó el frasquito otra vez, colocando el mismo aceite sobre su miembro.

Tomó las piernas de Severus y las puso sobre sus hombros, se colocó en la entrada del hombre y le susurró, agitado él también por toda la excitación que sentía:

- Dime si te lastimo...

Lo único que recibió por respuesta fue un asentimiento.

Empezó a introducirse poco a poco en el cuerpo del slytherin, con todas las sensaciones golpeándolo fuertemente. Cuando estuvo totalmente dentro, se quedó unos momentos ahí y respiró profundamente, sintiendo las manos del otro en su espalda tratando de relajarlo, se recargó unos momentos en el pecho de Severus, hasta que sintió a este apretándolo dentro de sí y no pudo evitar que un gemido saliera de su boca

- Muévete Harry… - le susurró Severus al oído

Harry se levantó un poco y vio directamente a los ónix de Severus, entonces comenzó a moverse, lento al principio y más rápido conforme avanzaba y adquiría la seguridad que necesitaba.

- Rápido... fuerte... - gemía Severus y él solo podía obedecer a las órdenes que se le daban

Sabía que debía de soportar, para satisfacer a su amante, pero las sensaciones que el estar dentro del hombre le proporcionaban eran tan fuertes, tan placenteras.

Tomó el miembro del otro entre sus manos y empezó moverlo arriba y abajo a la misma velocidad de sus embestidas, mientras se empalaba más y más dentro del otro cuerpo y besaba fuertemente los labios ahora rojos.

Sintió como Severus estaba a punto del orgasmo igual que él y aumento los movimientos de su mano, junto con las embestidas.

Unos momentos después, los dos se liberaron al mismo tiempo, mientras el oji-verde gritaba el nombre del slytherin y el otro hacía lo mismo con el del gryffindor.

Harry cayó sobre el pechó de Severus y salió de él lentamente, para quedarse acostado sobre su slytherin, respirando agitadamente, con la esencia del otro rodeándolo completamente.

Escuchó como el profesor hacía un hechizo para limpiar y como lo cubrían con las sábanas, pero el olor a ámbar no se había ido y sonrió ante eso.

- Creí que Madame Pomfrey había dicho que descansara... - comentó sintiendo como el sueño lo reclamaba

- Tienes toda la tarde para hacerlo... - contestó Sev posando un beso en la frente del chico y luego añadió - gracias Harry, gracias por el hermoso recuerdo...

- Te Amo Severus... - susurró Harry, mientras cerraba los ojos pues el sueño lo reclamaba

Y por primera vez desde que estaban juntos, el slytherin creyó completamente las palabras dichas tan dulcemente, porque ahora se lo habían demostrado de una forma hermosa. Sonrió y abrazó más el otro cuerpo contra el suyo. Sintió como se quedó dormido el león entre sus brazos y lo besó tiernamente en los labios.

- Te amo Harry... y hace mucho tiempo que no sentía esto... ahora solo tengo que juntar el valor de decírtelo a la cara... - le susurró, mirando cada facción del otro, que dormía de forma pacífica y volvió a besarlo en los labios

Lo abrazo durante todo el sueño del chico y supo que estaba dispuesto a hacerlo durante el resto de su vida...

XXXXXXXXX

El lunes llegó y todos se encontraron en el Gran Comedor, conversando sobre los eventos del sábado.

Harry entro al comedor y volteó a todos lados, como buscando algo, sin ser consciente de que muchos de los alumnos lo observaban.

Se acercó a su mesa y se sentó en el lugar de siempre, sus amigos todavía no llegaban, tomó una tostada y comenzó a desayunar. Pasados unos minutos, sintió unas manos deslizarse debajo de sus anteojos y tapar sus ojos, se sorprendió al principio, pero después se relajo porque sabía perfectamente bien de quien se trataba:

- Buenos días Gabrielle...

- Eso no es justo, creo que debo de cambiar de táctica... - las manos destaparon sus ojos y pudo ver a la prima Weasley sonriéndole - Buenos días Harry... - le dijo, dándole un pequeño beso en los labios, que ya era rutina y sentándose a su lado - ¿cómo estas?... ayer no te vimos en todo el día y Madame Pomfrey solo nos dijo que estabas en un lugar seguro, recuperándote...

- Estoy bien... pero preferiría esperar a que todos estén aquí para contarles la historia... no quiero repetirla más de una vez... además, aquí no se las puedo decir completa...

- Ok...

Se dedicaron a desayunar en silencio, mientras los demás llegaban. No tardaron mucho en hacerlo y no lo hicieron de la forma más discreta tampoco: Ron, venía en compañía de su hermana y de Hermione, a las cuales llevaba a la mesa de Gryffindor con sumo cuidado, viendo cada paso que daban y nunca soltando la mano de su novia. Harry observó, que ambas chicas tenían pequeñas heridas en el rostro al igual que él y que Hermione tenía una mano vendada, sonrió, seguramente su amigo las había estado cuidando desde el día anterior y nos las había dejado solas ni un segundo, por las quejas que le hacían las chicas:

- Ya Ron... no es como si nos fuéramos a romper...

- Pero...

- Ginny tiene razón, así que deja de exagerar...

Aún así, cuando llegaron a la mesa, el pelirrojo hizo de todo para que las chicas no se tuvieran que mover más de cinco centímetros.

Todos se saludaron y le preguntaron a Potter donde había estado todo el día anterior, el chico les comento que había estado en las habitaciones de Severus descansando y les contó lo que había pasado en Hogsmade, todo en voz baja y sin decir nombres, claro que se guardó los mismos detalles que no le había dicho a Dumbledore. También les contó lo que el director le había dicho del ataque y todos comenzaron a especular como estarían los ministerios en ese momento, Ron estuvo seguro de que su padre y Percy tendrían mucho trabajo estos días. Decidieron guardar la explicación larga para otro día, cuando pudieran estar solos.

Cuando terminaron de comentar el asunto en su versión más sencilla, las lechuzas llegaron a entregar el correo, Hermione recibió El Profeta y se dedicó a leerlo, los demás solo recibieron cartas de sus padres preguntando como estaban, a Harry siempre lo ponía triste esto, pues recordaba que él era huérfano, pero ahora tenía a Severus con él y ya no dolía tanto.

Cuando estuvo seguro de que no iba a recibir nada, Hedwig se posó delante de él y dejó caer un pergamino, mientras se dedicaba a comer el resto del desayuno de su amo.

El oji-verde abrió el pergamino y vio en él la inconfundible letra de Hagrid:

Harry:

Sé que no tienes la primer clase y de verdad me gustaría que vinieras a mi cabaña, tengo algo importante que enseñarte, sé que te pondrás feliz de verlo.

Hagrid

Potter leyó la nota y volteó hacía la mesa de profesores, el semi-gigante no estaba, así que decidió ir a verlo en cuanto terminará de desayunar; también notó que Dumbledore estaba ausente, al igual que Emily y Remus.

- ¿De quién era la nota?... - preguntó Ginny

- De Hagrid, quiere que lo valla a ver... lo bueno es que no tengo clase de DCAO... por cierto... Ginny...

- ¿Si?...

- ¿Dónde esta Draco?...

- No lo sé... dijo que hoy no nos acompañaría a desayunar, que nos vería en clase... pero ayer estuvo todo el día con nosotros, llegó en la mañana, parecía que no había dormido y se disculpo conmigo por no ir a Hogsmade, dijo que estuvo hablando con alguien y se le paso la hora...

- Ya veo...

- ¿Por qué?... ¿Lo necesitabas para algo?...

- No, solo me pareció extraño que no estuviera aquí, eso es todo...

- Pues si me preguntas creo que debería de haber estado en el pueblo para ayudar un poco y dejando de conversar con la gente... además se veía muy pálido anoche... estoy seguro de que ese maldito hurón esconde algo - fue el comentario de Ron

- ¡Déjalo en paz Ron!... - lo defendió Ginny - sus razones debió de haber tenido y dejémoslo así...

Harry se tuvo que morder la lengua para no hacer algún comentario que lastimara a Ginny, había decidido tratar con el rubio él mismo, sin la necesidad de decirles nada a sus amigos, sobre todo a la pelirroja.

- Miren esto... - Hermione les tendió el periódico, poniéndolo en medio de todos, la primer plana del mismo, mostraba una conferencia en el Ministerio de Magia y entre los presentes se encontraba Dumbledore, Arthur Weasley, varios miembros de la Orden, al centro, había un hombre de cabello negro largo y facciones fuertes y serias, se veía algo grande, pero no demasiado, tal 45, a lo mucho 50 años.

EL MINISTERIO TIENE UNA NUEVA CABEZA

Esta mañana, específicamente a la 1:00 AM, se llevó a cabo una conferencia de prensa en el Ministerio de Magia, ubicado en Londres, donde se dio a conocer la identidad del nuevo Ministro de Magia, que suplirá al difunto Cornelius Fudge.

El nombre del nuevo ministro es Randall Joseph Davis, de 46 años de edad, antiguo jefe del Departamento de Misterios, Auror graduado del Colegio del Fénix, Orden de Merlín primer clase, Miembro de la Confederación internacional de Magos y amigo cercano de Albus Dumbledore.

Mientras que la comunidad Mágica de Gran Bretaña esperaba que el mismo Albus Dumbledore tomará el puesto en sus manos, el director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, alegó que él no podía tomar este puesto ya que el papeleo no es su fuerte y que confiaba plenamente en la capacidad de su amigo Randall, quien ha tenido un historial impecable durante toda su vida.

Al mismo tiempo, en Alemania, Bulgaria y Francia se nombraron a los respectivos Ministros, quienes resultaron todos conocidos de Albus Dumbledore, excepto por el Ministro Francés, que se negó a darle una entrevista a este periódico. (artículo completo en la página 8).

El señor Randall, nombró también a su gabinete y dijo que estará cerca de Albus Dumbledore pues sabe apreciar la sabiduría del hombre. Entre los integrantes de su equipo de trabajo, se encuentran el Señor Arthur Weasley, quien acaba de ser nombrado segundo al mando y Kingsley Shakclebol, nombrado encargado de seguridad nacional, todos recomendados por Albus Dumbledore.

El Profeta, le desea la mejor suerte al nuevo Ministro y espera que este no cometa los mismo errores que el antiguo y nuevamente expresa su más sentido pésame a la familia del difunto Cornelius Fudge.

(Más detalles en la página 5)

- ¡Ron!... tu padre acaba de ser ascendido... ¡wow!... - fue el comentario de Hermione

Ron y Ginny estaban contentos por el nuevo ascenso de su padre. También se dieron cuenta, leyendo algunos otros artículos, que la mayor parte del gabinete del nuevo ministro, eran personas pertenecientes a la Orden del Fénix. Todos comentaron el artículo, hasta que llegó la hora de la primer clase y se marcharon. Harry se fue directamente afuera, a la cabaña de Hagrid, preguntándose que era lo que quería el hombre. La verdad era que apreciaba muchísimo al semi-gigante, pero algunas de las cosas que lo emocionaban terminaban siendo algo peligrosas para todos los demás.

Cuando llegó, tocó la puerta de la cabaña, pero no se escuchó ni siquiera el ladrido de Fang, el perro de Hagrid. Tocó una vez más, más fuerte esta vez, pero tampoco obtuvo respuesta y entonces empezó a gritar el nombre de su amigo:

- ¡Hagrid!... ¡Hagrid!...

- ¡Harry... acá atrás!... - escuchó la voz del otro desde la parte trasera de la cabaña

Se dirigió hacía allí y cuando llegó, se encontró con Hagrid cuidando de un hipogrifo, uno que no podía ser otro más que...

- ¡Buckbeak!... -gritó Harry y se acercó con cuidado a la criatura - ¿Cómo?...

- Lo liberaron ayer en el Ministerio, con todo el caos que tenían, no podían encargarse más de él y lo han traído, lo han liberado por fin, después de estos meses de decidir su caso... - dijo Hagrid alegre, mientras alimentaba a Buckbeak y Fang se paseaba alrededor de la criatura - se ha alegrado mucho de verme y Fang esta feliz de tenerlo de nuevo... lo llevaré al Bosque dentro de algunos momentos para que pueda andar libre y se reúna con su antigua camada...

El gryffindor sonrió, sabía cuanto apreciaba Hagrid al hipogrifo y él mismo también lo quería mucho. Después de que Sirius había muerto, Dumbledore lo había llevado al Ministerio para que arreglaran la situación, pero nadie lo había tomado en serio y no había habido una respuesta en meses, pero ahora Buckbeak podía ser libre, después de un año encerrado en Grimmauld Place y otro tanto en el ministerio.

Inevitablemente, el recuerdo de Sirius le vino a la cabeza, acarició el lomo del hipogrifo y este se recargo en la caricia agradeciéndole.

- Estoy seguro de que Sirius estaría muy feliz de verte libre Buckbeak... - susurró, conteniendo las lágrimas de nuevo

- ¿Quieres montarlo Harry?... estoy seguro de que lo podrás hacer después, pero esta es especial, porque es el primer vuelo que hace en meses... - le dijo Hagrid tratando de alegrar al chico

- Si... si quiero...

Harry hizo todo el ritual, aunque supo que no lo necesitaba en el momento en que el hipogrifo se inclinó para dejarlo montar y así lo hizo.

La criatura emprendió el vuelo, llevando consigo al gryffindor, volando lo más alto que podía, atravesando las copas de los árboles, volando sobre el Bosque Prohibido.

El oji-verde pudo incluso ver algunos claros del bosque, vio a los centauros correr y al hermano menor de Hagrid entretenerse con los árboles.

Grawp llevaba ya más de un año en el bosque y de alguna forma Hagrid se las había arreglado para hacerlo un poco más sociable, ya no golpeaba lo primero que veía e incluso saludaba a los chicos cuando estos lo visitaban, que, por insistencia del hermano mayor de Grawp, era algo seguido.

Buckbeak siguió con su recorrido, pasando por encima del castillo, haciendo sonreír a los usualmente serios aurores que lo vigilaban; Harry pudo ver a sus amigos y a toda la clase de DCAO dirigiéndose hacia la cabaña de Hagrid, dirigidos por ¿Severus?

- ¡Hola!... - saludó, cuando el hipogrifo pasó sobre de ellos a un metro de distancia y elevo de nuevo el vuelo

- ¡Buckbeak!... - escuchó gritar a Hermione

- Señor Potter... ¿qué demonios esta haciendo?... ¡baje ahora mismo!... - pudo escuchar a Severus

Pero no le hizo caso, bueno Buckbeak no hizo caso, porque siguió volando como si nada, recorriendo una gran distancia. Además lo único que quería en ese momento, era sentirse libre y dejar que el recuerdo de Sirius volara por unos momentos, tan lejos como se pudiera.

Después de unos minutos más, la criatura se detuvo y aterrizó junto a Hagrid. Los chicos llegaron, junto con el profesor y le informaron que Emily no había asistido y que Snape solo les podía dar la primer hora, así que había decidido llevarlos a ver algunas criaturas al bosque y hacerles recordar algunos hechizos para protegerse de ellas.

- ¿Me podría decir señor Potter qué era lo que estaba haciendo?... ¿Y por qué desobedeció una orden directa?... - fue lo primero que Severus le dijo, después de que el chico desmontó completamente al hipogrifo y sus amigos le habían contado la historia, pero el chico solo podía fijar su atención en algo:

Draco Malfoy, que estaba hasta la parte trasera del alumnado, evitando ver al gryffindor; lamentablemente no podía hacer ninguna escena en ese momento.

- ¿Piensa responderme Potter?...

- Profesor Snape, no lo culpe - intervino el semi-gigante - este es Buckbeak, es el hipogrifo que Sirius Black usó hace algunos años para escapar y que estuvo cuidando durante otro par, y yo le dije a Harry que lo montara durante algunos momentos...

Severus volteó a ver a la criatura, que estaba siendo acariciada por Harry y Hermione, entendió lo que significaba esto para el chico, así que lo dejó así, porque sabía perfectamente bien que el recuerdo de su padrino muerto lo hacía entristecerse mucho y que no se había desahogado desde la muerte del hombre.

Potter se unió al recorrido por el bosque, no se adentraron mucho, pero iban acompañados por Hagrid, Fang y Buckbeak que iba a ser regresado con su camada. Severus iba haciendo preguntas a los alumnos y Draco se mantenía alejado de los gryffindor, pero esta vez, no se le escaparía al Chico de Oro. Cuando Hagrid liberó al hipogrifo y todos observaron lo feliz que se veía la criatura, emprendieron el regreso.

Cuando la hora terminó, todos se dirigieron al castillo, pero Harry dijo que tenía cosas que hacer y, poniendo el hechizo de camuflaje sobre él, se acercó sigilosamente al rubio, lo tomó por el cuello, silenciándolo y lo introdujo con él en el Bosque Prohibido:

- Es hora de hablar Malfoy... - fueron las únicas palabras que dijo antes de atarlo mágicamente a un árbol y quitarse el hechizo de encima

- Harry, suéltame de aquí... hablaré, tomaré el Varitaserum si es necesario...

- ¡Oh no!... he descubierto que esa poción no es tan efectiva como debería, así que cambiaremos de planes tu y yo... ¿te parece?... porque estoy seguro de que Voldemort te dio el antídoto...

- Pero...

- ¡No creo que estés en condiciones de hacer ninguna queja Malfoy!... - le dijo apuntándole directamente a la garganta con su varita - ahora veamos... ¿qué tal si te saco la verdad con un buen cruciatus?... practique mucho con Bellatrix...

Por segunda vez, Malfoy pudo ver el brillo intenso en los ojos verdes y le recordó al brillo en los ojos del Señor Tenebroso, sobre todo cuando pudo distinguir un destello rojo; tembló ante la mirada que era dirigida con toda su intensidad hacía él

- Por favor... te diré todo, pero no hagas esto Harry...

- Solo hay un pequeño problema Draco: yo ya no te creo una sola palabra... pero te daré una oportunidad; porque, para tu suerte, acabo de recordar un hechizo que tal vez nos ayude... - el oji-verde se concentró, el hechizo que estaba por hacer era en parsel y obligaría al otro chico a hablar solo con la verdad, el único problema era que no recordaba el contra-hechizo, ya se encargaría de eso dependiendo de los resultados que obtuviera del interrogatorio. Levantó su varita y apunto al rubio, para luego pronunciar el hechizo: - verdare amentum... - dijo en parsel y una luz blanca salió de su varita para golpear a Draco en la cabeza...

Malfoy sentía como el hechizo iba atravesando cada pliegue de su cerebro, como seguía su recorrido por todo su cuerpo, observó a Harry, que estaba murmurando algo que el no podía entender, porque eran siseos. Después de un momento, sintió como el hechizo había cubierto cada centímetro de su cuerpo y se sintió un poco débil, supuso que eran Artes Oscuras.

- Ahora empecemos... - escuchó la voz del gryffindor - dime ¿cuál es tu nombre completo?...

- Draco Lucius Malfoy...

- Muy bien, ahora dime Malfoy... ¿le sirves a Lord Voldemort como mortífago?…

- Solo hago lo que me pide... pero no lo hago por querer hacerlo... ¿cómo podría servirle a ese monstruo?...

- Entonces ¿por qué lo ayudas?...

- Porque si no lo hago, no liberará el alma de mi madre y podría llegar a destruirla...

- No entiendo... creí que tu madre había sido asesinada por él...

- Físicamente si, pero tiene poderes y conocimientos que nadie más posee... cuando le lanzó el hechizo que la separó de su cuerpo, encerró su alma dentro de un frasco con símbolos extraños, dijo un hechizo en una lengua que no comprendo y ha estado usando eso para que haga lo que él me manda... si no le obedezco, no liberará a mi madre o la destruirá...

- ¿Qué fue lo que te mando a hacer?...

- Espiarte, hacerme tu amigo y ayudarlo a enviarte los regalos y las cartas que te ha estado enviando...

- Entonces esos eran tus cuervos...

- Si...

- Por eso comenzaste a hablarle a Ginny, en realidad no la amas solo la usaste...

- ¡NO!... yo si la amo, con todo mi corazón, se suponía que tenía que usarla si... lo acepto y eso hice al principio... pero poco a poco me fui enamorando de ella... daría mi vida por ella, por eso puse un escudo alrededor suyo el sábado, por eso la maldición cruciatus no le hizo tanto daño...

Harry vio directamente a los ojos del otro durante un momento, y solo encontró en ellos desesperación, tristeza y preocupación. Sabía que el hechizo estaba funcionando, pero todavía tenía más preguntas.

- Esta bien... pero entonces ¿sigues odiándome?...

- No... eres un buen amigo, una buena persona, no puedo odiarte... he estado preocupado por ti, porque he visto cambios que nadie más ha notado. Te estas volviendo más poderoso si, pero al mismo tiempo te estas convirtiendo en lo que el Señor Tenebroso es y no quiero que pase eso... no podría cargar con eso en mi conciencia... pero tengo que hacer lo que me ordenan, por mi madre... tu debes de saber que un hijo daría lo que fuera por su madre, por el ser que le cuido y dio su vida a cambio de la de uno...

- Si... lo sé... pero eso significa que tu sabes de los planes que tiene para mi...

- Lo sé...

- ¿Le has dicho que estoy en la cámara o que nos convertimos en animagos?...

- No... no le he dicho nada de eso... no soy tan canalla... no podría, porque sería demasiado, además de que me es útil poder convertirme en cuervo, así puedo escapar si algún día piensa que ya no le soy útil... o podría escapar con el frasco en un descuido suyo... cuando descubra donde lo tiene claro esta...

- ¿No lo sabes?...

- No... solo vi cuando se lo llevó, pero nada más que eso...

- ¿No recuerdas sus palabras?...

- No, era un idioma extraño, egipcio creo... por los signos del frasco...

Harry se quedó pensando por unos momentos, sabía que el rubio decía la verdad y sabía que debía de estar entre la espada y la pared, porque Severus lo había estado en su época de espía. Soltó los amarres mágicos que sostenían a Draco al árbol.

- Esta bien, te creo...

- Gracias... ahora ¿podrías quitarme este hechizo antes de que regresemos al castillo?... no quiero ir diciendo todas las verdades que sé por los pasillos...

- Ahem... - Harry se puso rojo - de que podría, podría... pero el problema es que no recuerdo el contra-hechizo...

- ¡¡¡¿QUÉ?!!!...

XXXXXXXXX

Emily iba camino a la oficina de Albus, esperando que el anciano estuviera allí. Había tenido una noche muy estresante y lo único que quería era ir a sus habitaciones y descansar, pero primero tenía que darle el informe al director. Y honestamente quería que fuera rápido, ya eran las tres de la tarde y había perdido todas las clases que debía dar.

Se paró frente a la gárgola y dijo la contraseña: lolypops. Puso los ojos en blanco, nunca entendería la fijación por los dulces que el hombre tenía; y es que no solo era por los mágicos, sino también por los muggles.

Subió los escalones y toco a la puerta un par de veces, entró sin esperar la invitación a hacerlo. Grave error: toda la Orden del Fénix, excepto por Severus y Remus, se encontraban ahí y lo último que quería ese día era encontrarse con:

- Dios mío Albus, no sé porque la invitaste a la Orden, siempre es impuntual y una irresponsable... - la adorable Molly Weasley - además todavía es una niña...

- Mamá déjala en paz... - trató de intervenir Charley que estaba sentado junto a Bill, pero el daño estaba hecho, de nuevo

- ¡No soy una niña!... y para tu información Molly soy tan o incluso más responsable que tu... - le espetó a la mujer

- Basta... - interrumpió Dumbledore - compórtense las dos... ahora, ¿qué deseabas Emily?...

- Nada importante, regreso luego... - dijo mientras se dirigía a la puerta pero alguien entró cuando ella salía y se golpeó contra de él

- Cuidado niña...

- ¡Cállate Severus!... - le contestó y luego en voz baja agregó - ¿cómo esta Harry?...

- Bien... supongo que estará con sus amigos... ah y por cierto, me encargué de algunas de tus clases, pero no de todas, Vector solo los cuidó pero ya lo conoces, no le agradan demasiado esas clases...

- Gracias... bueno, me voy, hablamos luego...

- No Emily... esto también te concierne quédate... - la detuvo Albus y la profesora solo pudo aceptar y sentarse junto a Severus, lo más alejada posible de Molly - muy bien, ya que estamos aquí todos... o bueno, casi todos... el nuevo Ministro Randall, se esta ocupando de todo en el ministerio junto con Kingsley, la protección a su alrededor se ha duplicado a la que tenía Fudge y todos los empleados directos han sido interrogados con Varitaserum por el peligro de un espía, desafortunadamente, no hemos encontrado nada... mejor dicho, a nadie...

- Pero eso no es posible, debe de haber alguien cercano que sea espía de Voldemort - a la mayoría de los presentes les recorrió un escalofrío, pero Emily solo se disculpó con un - lo siento Severus... bueno, como iba diciendo: debe de haber alguien ahí, la información que obtuvo solo debía de haber sido dada a los más importantes ¿qué hay del secretario personal de Fudge?...

- ¡¿Cómo te atreves a acusar a mi hijo de traidor?! - salió Molly a la defensa de Percy

- Yo no estoy diciendo que sea un traidor... lo único que estoy diciendo es que tal vez lo pusieron bajo la maldición imperio o algo así... y sabes que es una posibilidad... - le respondió de forma cortante

- Basta las dos... ya tuve suficiente de sus peleas... - las regañó Dumbledore - no Emily, no fue él... el Varitaserum le hubiera hecho hablar, Ninguno tenía la maldición imperio sobre de ellos, así que solo me queda pensar que Riddle le dio a su espía el antídoto para el suero de la verdad y que esa persona o esta en un puesto alto, o de verdad sabe como obtener información...

- Entonces deberían de despedir a todos... es más, torturarlos, eso les sacaría todo... yo lo haría sobre todo con cierta persona... - comentó Moody, mientras volteaba y veía a Severus con cautela y desconfianza

- Alastor, no vamos a tomar medidas tan drásticas, solo haríamos que Riddle lo hiciera también y por favor deja de mirar así a Severus porque sabes perfectamente bien que tiene toda mi confianza...

- Si lo sé, y a veces pienso que te tiene bajo algún maleficio antiguo... algún día me darás la razón Albus, cuando este mortífago entregue a Potter a Lord Voldemort...

- ¡Yo nunca haría eso!... - se defendió Severus levantándose rápidamente de la silla en la que estaba sentado - ¡No voy a entregar a Harry al Señor Tenebroso!... ¡Primero muerto que hacerle eso!...

Emily lo tomó de la mano y lo hizo calmarse. El profesor se sentó de nuevo, sin dejar de mandarle miradas asesinas al auror, las cuales eran correspondidas. Y la profesora Spellman no dejaba de advertirle con la mirada a su antiguo maestro que mejor se quedará callado.

Albus se estaba preguntando porqué demonios no podían llevarse bien si todos estaban del mismo lado. Ya comenzaba a pensar que tendría que amenazarlos para que trabajaran juntos o algo por el estilo,

- ¡Alastor es suficiente!... Severus no entregará a Harry, deberías preguntárselo al chico, el confía en el hombre que esta ahí sentado y no por nada Sirius lo nombro el tutor legal, así que dejemos ese tema por la paz... - todos guardaron silencio ante el tono serio e inclusive molesto del anciano, el cual prosiguió - ahora bien, el siguiente tema que quiero plantear es concerniente a Harry...

- ¿Qué pasa con él?... - preguntó con preocupación Charley

- Ayer lo interrogué sobre los eventos del sábado, como saben todos, Riddle se enfrentó a él y casi lo mata, siendo 'casi' la palabra clave... y sé que a todos nos gustaría saber la razón... pero lamento decir, que Harry no cooperará...

- Él dijo claramente que no sabe nada Albus... - lo defendió Severus

- Si... pero sé que esta mintiendo... y honestamente no creo que el Varitaserum funcione en él y no quiero perder más su confianza, así que pensé en otra opción...

- ¿Cual?... - preguntó Emilly

- Vigilarlo las veinticuatro horas de día... sé que no estas de acuerdo Severus y siendo el tutor del chico estas en todo tu derecho de negarte, pero déjame dar mis razones... - eso calló la réplica del profesor de pociones - de buena fuente sé, que Riddle esta tratando de atraer a Harry a su lado, no tengo pruebas concretas aún, pero ha habido eventos extraños... los aparatos del Ministerio detectaron magia oscura en el lugar donde Harry se encontraba luchando contra los mortífagos y no pudieron identificar la varita, no era de ninguno de los mortífagos, tuvo que ser la de Harry... aunque, después de analizar la de Harry, descubrimos que estuvo a punto de realizar un hechizo asesino, el mismo que causó la muerte de Sirius hace ya casi un año, solo uno, sí... pero importante y poderoso...

- ¿Esta usted diciendo que Harry estuvo a punto de matar a alguien?... ¿a quién?... - preguntó Charley con preocupación

- A Bellatrix Lestrage... ella estaba ahí, los detectores siguieron su aura... lo que me lleva a creer, que Riddle llegó en el momento justo y que el chico esta cayendo en sus manos... aún estamos averiguando como aprendió el hechizo...

- Yo se lo enseñé... - dijo Emily y todos voltearon a verla con indignación - no me miren así, ¿cómo demonios esperan que mate a Voldemort si no sabe ningún hechizo asesino?... además, él mismo me pidió que le enseñara ese hechizo, yo no sabía que fue el que mato a Sirius... - dijo con tristeza y Severus puso una mano en su hombro para reconfortarla un poco - y se lo enseñaría de nuevo... necesita aprender como defenderse, no siempre va a alejar a los mortífagos con un stupefy...

- Emily tiene razón... deberíamos de enseñarle a Harry como defenderse... - dijo Bill - no quiero enterarme un día, que durante la batalla final no supo como defenderse por nuestra causa... ya no es un niño y entiendo perfectamente bien si hizo ese maleficio dirigido a esa mujer... yo lo haría si tuviera enfrente a alguien que hubiera matado a algún miembro de mi familia... - Charley asintió ante las palabras de su hermano

- Aún así... debemos de tenerlo vigilado... - dijo Albus - yo también comprendo lo que hizo, pero no por eso voy a dejar que Tom lo llene con sus ideas y lo haga volverse uno de sus seguidores...

- Se dará cuenta si lo vigilamos en todo momento... - comentó Emily - Lestat le enseñó a detectar ese tipo de cosas y Louis le enseñó otros cuantos truquitos...

- Por eso quiero pedirle ayuda a tus amigos Emily... - dijo Albus y todos voltearon a verlo - he visto que Harry se ha hecho muy cercano al señor de Pointe du Lac y me gustaría que le pidieras que lo vigile de cerca... yo sé que tendrá sus limitaciones, pero durante el tiempo que él no pueda hacerlo, alguien más podrá... tal vez tú Emily o Severus, Remus y durante las visitas a Hogsmade alguien más será designado... aquí en el castillo vigilaremos su correo antes de que llegue a él y pediremos a Ron que nos diga cualquier anomalía durante las horas que pasa en la Sala Común o en su dormitorio... también haremos la misma petición a Hermione, Ginny, Gabrielle y al señor Malfoy, supongo que con eso será más que suficiente...

- No estoy de acuerdo... - dijo Severus

- Yo tampoco. Si descubre esto, no volverá a confiar en nosotros para nada y eso no va a resultar provechoso... - dijo Charley

- Pues es la única manera y se tendrá que hacer así...

- Y, como siempre, harás lo que tu quieras... - comentó Emily secamente, pero no dijo más debido a las miradas asesinas de los demás miembros de la Orden, que seguramente estaban de acuerdo con el viejo - muy bien, como no nos dejas opción, supongo que así se hará...

- Entonces, arreglemos los detalles, ya tu convencerás a tu amigos Emily...

La profesora aceptó de mala gana, al igual que Severus, Charley decidió que no hablaría más, al igual que Bill, los dos mayores de los hermanos Weasley empezaban a entender que no todo era blanco y negro, algo que tanto Snape como Spellman habían aprendido hacía algún tiempo.

De lo que ninguno se dio cuenta fue de que una pequeña esferita se encontraba en la ventana del lugar, grabando todo.

Tampoco de que un cuervo se encontraba al lado de la ventana.

XXXXXXXXX

Harry estaba recorriendo los pasillos del castillo, perdido en sus pensamientos, después de entrar junto con Draco lo más cautelosos que pudieron y de ir a la cámara a buscar el contra-hechizo, habían estado conversando sobre los planes de Harry con respecto a Voldemort y el chico había llegado a una decisión que, esperaba, fuera la correcta y no perjudicara a demasiadas personas, sino que las ayudara, en especial a sus seres queridos y a la madre del rubio Realmente le había ayudado mucho la plática con Draco, ahora solo tenía que realizar lo que había planeado y afinar algunos detalles.

Después de la conversación, como les había tomado algo de tiempo encontrar lo que buscaban en el libro, usaron el giratiempo para volver al punto en el que había terminado la clase de defensa.

Las clases habían pasado sin más, hasta las tres de la tarde, cuando, mientras caminaba rumbo a la biblioteca con Draco, se toparon con Severus que iba apurado y preocupado hacía la oficina de Dumbledore.

Harry había usado el grabador regalo de Emily para averiguar que pasaba, ya que unos minutos antes habían visto a la profesora ir en la misma dirección y supuso que era algo concerniente a los eventos pasados e, incluso, a él mismo.

Para estar seguros de tener la información completa, Malfoy tomó su forma de animago y se dirigió afuera del castillo, para poder espiar a través de la ventana.

Ahora, el gryffindor se dirigía hacia la cámara para esperar por noticias del rubio y mientras lo hacía, arreglaba en su mente todo lo concerniente al plan que estaba pensando, ya solo tenía que pedirle ayuda a algunas personas.

Entró en la Cámara, absorto en su propio mundo. Elddir lo recibió como siempre, enredándose en su torso y recostándose junto a él en el sillón, mientras el gryffindor leía uno de los libros que Louis le había obsequiado. Ya estaba leyendo 'Armand el Vampiro' y tenía una gran curiosidad por conocer en persona al susodicho; Louis le había dicho que lo haría pronto.

Siguió leyendo hasta que dieron las cinco de la tarde y, ante la ausencia de Draco, decidió dedicarse a sus investigaciones de la marca tenebrosa. Había avanzado mucho, ya tenía el contra-hechizo para remover los poderes de la marca, ahora solo tenía que encontrar otro más que era un poco difícil pues era largo y tenía que combinarlo con el que se usaba para quitar la marca para siempre, pues se tenía que hacer todo en un solo intento o no funcionaría. Después de hacer esta investigación, comenzaba a pensar que Voldemort era una persona muy astuta e inteligente, pues había utilizado varios hechizos para hacer que la marca funcionara como lo hacía.

Siguió con el libro en parsel, ayudándose con otros tantos de Artes Oscuras.

Después de lo que a él le parecieron solo treinta minutos, escuchó dos voces de personas que entraban a la Cámara; volteó a ver el reloj 8:00 PM se le había ido el tiempo volando.

Cerró los libros que estaba usando y los pergaminos en los que escribía sus avances y se dirigió a guardarlos en la habitación, cuando regresó a la sala, supo enseguida de quien eran las voces: Louis y Draco estaban discutiendo algo en voz baja y, cuando él entró, se quedaron callados.

- ¿Qué pasa?... - les preguntó

- Será mejor que te sientes Harry y llama a esa esferita tuya, no la pude traer conmigo, parece que solo te obedece a ti... - le dijo Draco

Harry hizo lo que le decían y se sentó en un sofá, mientras los otros dos lo hacían en el sillón; invocó el grabador, mientras observaba al vampiro y al rubio atentamente y, cuando el grabador llegó a sus manos, habló:

- Ahora si, ¿me van a decir que esta pasando?...

Los dos visitantes se voltearon a ver el uno al otro y el vampiro habló primero.

- Harry... creó que lo mejor será que lo veas por ti mismo... - dijo señalando al grabador

- No te preocupes, ya le dije a Ron que te cubra esta noche, tardará un poco de tiempo... - le dijo Draco

El gryffindor tomó el grabador y lo puso a reproducir lo que había estado grabando.

Después de casi cuatro horas de observar atentamente todo lo que había ocurrido, evitando las largas esperas y otros detalles insignificantes y de preguntarse porque les había tomado una hora llegar con él a estos dos, volteó a verlos y habló.

- Lo siento Draco, no sabía que duraría tanto... - le dijo al rubio, ya que este había tenido que estar en su forma de animago durante cuatro horas, hasta que la reunión había terminado con Louis y Lestat saliendo más que indignados del despacho del director

- No te preocupes... - le dijo

- Lo bueno fue que lo enviaste... si no lo hubieras hecho, yo no sabría que estabas esperando saber que había pasado... - le dijo Louis - ahora, tenemos que hablar sobre lo que vamos a hacer...

- Te ordenaron que me vigilaras... y por lo que vi, pronto llamaran también a Hermione, a Ron y a ti Draco a que los ayuden...

- Si... pero no lo vamos a hacer... - le dijo el rubio - estuve una hora hablando con Lestat y con él - dijo señalando al vampiro - y llegamos a la conclusión de que es hora de que el viejo loco aprenda una lección...

- Muy bien ¿qué tiene en mente?...

- Pues bien... - siguió el vampiro - sé que Severus no te vigilará tanto, porque no esta de acuerdo y los hermanos mayores de tu amigo Ron dejaron en claro que ellos no participaría en esto, Emily solo actuara, de eso estoy seguro y Lestat y yo tenemos planeado hacer lo mismo... sé que Draco no lo hará - el rubio asintió - ahora el único problema será la decisión que tomen tus otro amigos, sé que no lo harán por voluntad propia, pero el viejo tiene muchas formas de convencerlos... y estoy casi seguro de que los interrogará sobre lo que paso el sábado, sabiendo que debiste de haberles dicho todo a ellos...

- Lo sé... por eso no les dije todo... aún así ellos tienen una botellita del antídoto del Varitaserum con ellos todo el tiempo...

- Muy bien, entonces solo podemos esperar a ver que pasa; si los llaman y te dicen todo lo que pasó, no habrá problema... pero si te lo ocultas, tendrás que cuidarte de ellos, porque todo lo que estas planeando se podría venir abajo... de todos modos hay que avisarles que tomen el antídoto cuando sean llamados...

- Ya tome una decisión Louis, no importa lo que pase, llevaré a cabo el plan, como ustedes dos bien lo saben... no me importa lo que tenga que hacer para conseguirlo... es la única forma de terminar con este martirio y lo haré...

- Esta bien, entonces solo nos queda esperar...

- Tienes que tener cuidado con los miembros de la Orden Harry, van a estar tras tus talones todo el tiempo... además tu correo... - le dijo Draco.

- Eso tiene solución, ustedes enviarán mis cartas cuando sea necesario que nadie las lea, y recibirán las respuestas... también cuento con ustedes para eso ¿verdad?...

- Claro... - respondieron los dos

- Lo que me preocupa, es que Severus tenga la presión de Dumbledore sobre de él y las visitas a Hogsmade... además estoy casi seguro de que no van a ser los únicos dentro de la escuela y si te ven entrar a aquí...

- No te preocupes Draco, Lestat me enseñó unos trucos muy buenos, además, en Hogsmade yo casi no hago nada...

- ¿Y cuando estés en Privet Drive?...

- Yo me encargaré de eso... fui nombrado uno de sus vigilantes cuando regrese allá ¿recuerdas?... - dijo Louis

- Hay muchas formas de evitarlos estando allá, no solo tengo de herramienta mi capa invisible, créeme...

Los tres siguieron hablando y puliendo cada detalle de lo que iba a hacer en los siguientes meses. Harry liberó algunos grabadores que Louis le entregó, uno se quedaría en la ventana del despacho de Dumbledore y los otros se distribuyeron en lugares estratégicos; para evitar los hechizos de protección de algunas habitaciones, Harry uso la varita sin registrar para hechizarlos con algunos conjuros en parsel. Louis se encargaría de llevar dos grabadores a Grimmauld Place.

Era hora de tomar las medidas drásticas que Dumbledore no estaba tomando.

Cuando terminaron, fue porque Louis tuvo que irse a ocultarse del sol y los chicos decidieron usar una vez más el giratiempo para poder recuperar unas cuantas horas de sueño.

Harry tomo su capa invisible y aparecieron en las puertas principales de Hogwarts, desde donde cada uno se dirigió a sus respectivos dormitorios.

XXXXXXXXX

Mientras ellos estuvieron hablando, Emily y Lestat se dirigieron a la habitación de Remus, conscientes de que Albus le pediría ayuda al licántropo.

Estuvieron hablando con él durante un rato para no cansarlo tanto, pues todavía estaba débil. Al final, Remus también había estado indignado por la decisión del viejo y dejo claro que él no participaría en eso. La profesora Spellman no esperaba menos de él.

Se retiraron ya casi al amanecer, después de dejar cómodo y dormido a Lupin.

- ¿Qué crees que pase ahora Emily?... - le preguntó Lestat camino a su escondite, acompañado por la profesora.

- Harry ya debe de saber de todo esto, vi el grabador que le obsequie vigilando... y honestamente no le reclamaría si se vuelve seco con todos nosotros...

- No te preocupes, Louis hablará con él... se han vuelto muy unidos...

- Si, y ahora Albus quiere aprovecharse de eso... - dijo la profesora con molestia - a veces no sé porque demonios confío en él...

- En la noche hablaré con Louis y le preguntaré que pasó... ahora ve a descansar, estoy seguro de que lo necesitas...

- Si... lo haré...

El vampiro abrazó a la profesora viéndola directamente al rostro y bajo hasta posar sus labios en los de ella. Emily regresó el beso abrazándolo por el cuello y el vampiro mordió sus labios delicadamente bebiendo las gotas que se liberaron, con una ternura infinita. Se separaron del beso y se alejaron en diferentes caminos, cada uno por un merecido descanso.

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La semana paso, con lo lógico: Harry, Ron, Gabrielle, Ginny e incluso Draco, fueron llamados al despacho de Dumbledore en diferentes días a diferentes horas para que Harry no dudara nada, pero el chico lo sabía todo.

Los amigos del oji-verde, antes de entrar al despacho tomaron el antídoto del Varitaserum, bajo advertencia de Malfoy y fue válido, pues estuvieron seguros de que la insistencia del director porque tomaran té no era solo por amabilidad.

Después de los interrogatorios y las peticiones del Director y, para los Weasley, de Molly, los chicos regresaban directamente con Harry y le contaban todo, entonces se dio cuenta que podía realmente confiar en ellos, aún así, no les podía decir lo que tenía planeado respecto a Voldemort.

De esta forma, empezó la actuación: los chicos hacían como que vigilaban a Harry, al igual que dos vampiros, Emily y Severus. Cuando se necesitaba mandar algo importante por correo, Louis ó Draco lo hacían por él y Voldemort comenzó a mandar lechuzas al vampiro, pues todavía no sabía que el oji-verde conocía de su trato con Malfoy.

Pasó la semana sin más, hasta que llegó el domingo primero de abril y más de una persona se dio cuenta de que Dumbledore y el Ministerio no podían mantener los secretos tan bien guardados.

Una lechuza negra, con un pequeño collar con las iniciales TW se posó delante de Draco en el desayuno, este estaba sentado junto a Ginny. La lechuza dejó el paquete y se fue volando rápidamente. El rubio abrió el paquete y de él sacó una revista, después du unos momentos, le tendió la revista y la carta que venía en el paquete a Harry, el gryffindor se quedó de piedra cuando leyó los titulares de la misma:

TIME WIZARD MAGAZINE

Especial de Colección Abril:

CONOZCA LA VIDA DENTRO DEL COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA Y LA VIDA DE HARRY POTTER

(Investigación realizada por Daniel Molloy)

La vida en el campo de quidditch (Pág. 5)

Clases y Profesores (Pág. 10)

Entrevistas con varios alumnos (Pág. 15)

Harry Potter: Una vida (Pág. 20)

Entrevista con Harry, nos cuenta todos sus secretos (Pág. 30)

Harry Potter: ¿Homosexual, Heterosexual o Bisexual? (Pág. 35)

Esto y otras noticia más dentro de la revista. (Fotos exclusivas)

El chico se quedo tieso, la portada de la revista traía una foto de él el día del partido de quidditch, a unos centímetros de la snitch.

La abrió rápidamente en la página 35 y después deseo con toda su alma no haberlo hecho: la página mostraba una foto de él, primero bailando con Cho Chang y otra recibiendo un beso de Daniel, durante el mismo baile.

El artículo hablaba sobre sus preferencias y la parte que más le atrajo fue la final:

"...Este reportero no sabe a ciencia cierta si el chico tiene una preferencia definida, pero después de probar él mismo las habilidades del chico, les recomienda a brujas y magos que se apuren, pues el Chico de Oro, es soltero todavía y un gran y rico partido; estoy seguro de que no le importará si es mago o bruja..."

Y al final de dicho articulo, venía la foto que Daniel le había tomado en las regaderas, gracias a Merlín por las toallas, porque si no la hubiera traído puesta alrededor de la cintura, no hubiera dejado nada a la imaginación.

Los demás artículos eran casi todos sobre él y lo sabía, en todos se le mencionaba, ya fuera como favorito de algún maestro o estrella del equipo de gryffindor. Las entrevistas a los alumnos incluían a muchos y todas eran preguntas sobre de él, los únicos que no figuraban ahí eran sus amigos y algunos gryffindor. Lo más sorprendente era que no faltaba casi ningún slytherin.

Se dedicó a ojear la revista, sin leer con detenimiento, para ver que más había soltado el vampiro, creyó que después de eso no podía haber nada peor, pero que equivocado estuvo: en la página 27, después de explicar toda su vida al entero, con detalles que ni él mismo sabía y que el reportero seguramente había sacado de sus fuentes hubo algo que le robo la atención por completo:

"...Ahora, después de la muerte de su padrino y tutor legal Sirius Black, el chico ha quedado a cargo de uno de los miembros del staff de Hogwarts, nada más y nada menos que Severus Snape, profesor de pociones que, según fuentes confiables, tiene un pasado bastante oscuro. Solo esperamos que Harry este en buenas manos y que varias personas se hagan cargo de que no le pase nada, pues se sabe que Snape era Némesis de James Potter, padre de Harry, cuando estos iban en el colegio..."

Harry estaba tieso, no creía que Daniel supiera esto, se suponía que debía de ser un secreto y ahora toda la comunidad mágica se enteraría, pues él sabía, por boca del mismo reportero, que la revista tenía fans en todo el mundo.

Lo primero que hizo cuando terminó de ojear por encima la revista fue abrir la carta del vampiro:

Querido Harry:

Espero que te encuentres bien, déjame decirte que te extraño mucho, ya no me divierto tanto como cuando estaba haciendo la investigación en tu escuela, pero pienso aparecerme por ahí algún día de estos, no te preocupes.

El ejemplar que te mande es el número tres que salió directamente de la imprenta, el uno me lo quedé yo y el dos la oficina de la revista. Espero que no estés muy enojado por algunas de las cosas que dije, pero es mi trabajo hacer este tipo de artículos, ojalá que lo comprendas.

Todo el staff de tu escuela recibirá una copia, así como los alumnos que me dieron unas cuantas palabras y tus amigos. Espero que disfrutes de la lectura.

Me despido por ahora, deseándote lo mejor y esperando tus comentarios.

Con Cariño:

Daniel Molloy

Decir que Potter estaba a punto del colapso era decir poco, estaba aterrorizado, todavía rogándole a todas las deidades existentes que las lechuzas se hubieran perdido o incendiado en su camino a Hogwarts. Decidió leer al completo la publicación para ver que más traía, lo hizo lo más rápido que pudo y, cuando terminó, estaba peor que antes.

Sus amigos lo observaban atentamente, sin atreverse a hacer ninguna pregunta y Severus lo veía fijamente desde la mesa de profesores al igual que Dumbledore y Emily.

Después de unos minutos de que el chico estuvo viendo hacía el techo esperando por las lechuzas y cuando Draco ya estaba a punto de preguntar que pasaba, cientos de lechuzas entraron al Comedor, todas con los collares con iniciales TW en ellos. Todas y cada una dejaron la revista en manos de sus dueños.

Como lo había dicho Daniel, cada miembro de Staff recibió una y muchísimos alumnos de las diferentes casas, al igual que los Weasley, Hermione y Draco. Harry se encogió en la silla donde estaba sentado y, por impulso, volteó a ver a Severus que ya había abierto la revista y buscaba una página como loco.

El gryffindor salió del comedor corriendo.

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Severus, que estaba en la mesa de profesores después de haber leído le articulo donde proclamaban a SU gryffindor como el soltero más codiciado y rico del mundo mágico, ahora estaba leyendo la biografía del chico escrita por el vampiro, en busca de más razones para convertirlo en cenizas a la primer oportunidad que tuviera.

Podía escuchar los cometarios de los alumnos del colegio; pero cuando llegó a la parte de dicha biografía que lo mencionaba a él, volteó primero a ver a Emily y después a Albus, ambos lo observaban.

- ¡¿De donde demonios sacó esa información?! - preguntó, casi gritó, el profesor

- Cálmate Severus... - trato de calmarlo Emily y Remus sostuvo al profesor también

- ¡¿Qué me calme?!... ¡¿Sabes lo que significa esto?!...

- Severus, no podías hacer nada para evitarlo, algún día se tenían que enterar... lo único que nos importaba era que Riddle no lo supiera, pero como el ya tenía conocimiento de esto desde antes, ya no hay nada que podamos hacer. - le dijo el director

- Pero...

- Severus, mejor ve a buscar a Harry, lo vi salir corriendo hace un buen rato y acabo de ver u7na parte donde mencionan la muerte Sirius, no debe de estar bien... - le dijo Lupin y el slytherin solo asintió y salió en busca del chico

Lo último que escuchó cuando cruzó la puerta fueron los comentarios más altos de los chicos y después a Albus que hablaba dirigiéndose a todo el alumnado, pero ahora debía de encontrar a Harry.

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Harry estaba, por decir menos, furioso.

Se encontraba a la orilla del lago, leyendo la revista. Daniel había mencionado a Sirius y su misteriosa y heroica muerte en el ministerio, de la que nadie sabía nada, solo que había muerto luchando por proteger la vida del famoso Harry Potter, defendiéndolo de los mortífagos.

Si había algo sagrado para el chico, era su padrino y el que lo mencionaran en una revista como parte secundaria de la vida de alguien, era un crimen imperdonable.

Apretó la revista con sus manos, queriendo romperla, esto había sido demasiado. No soportaba que los periodistas quisieran saber todo sobre su vida y que uno de ellos lo hubiera logrado era llegar al punto más alto.

Sintió como alguien ponía una mano sobre su hombro y el aroma a menta y ámbar que le llegó, le dijo quien era su visitante.

- ¿Estas bien?...

No respondió, solo se quedó ahí, viendo hacía el lago y como el calamar gigante se asoleaba. Sintió cuando Severus se sentó a su lado, pasando su brazo sobre sus hombros, a plena luz del día.

- Alguien podría vernos... - le dijo

- Eso ya no importa ¿o si?... para este momento ya todo habitante de Hogwarts debe de saber que soy tu tutor y mañana toda Gran Bretaña estará enterada...

- Pero aún así les parecerá raro que me estés abrazando... si más no recuerdo las relaciones profesor-alumno están prohibidas...

- Solo hasta que cumplas 17 años y ya falta poco, además... no creo que esos niños que se dicen a si mismo alumnos, tengan el cerebro suficiente para llegar a tales conclusiones... eres el SOLTERO más codiciado, ¿lo recuerdas?...

Harry se recostó sobre el hombro de Severus, conciente de que el profesor lo veía fijamente, pero él solo observaba el lago.

- Siento decepcionarlo profesor... pero tengo dueño... - le dijo al hombre y escuchó una pequeña risa

- ¿Ah si señor Potter?... ¿Y se puede saber quien es?...

- Un grasiento profesor de pociones que me ha hecho la vida imposible durante seis años, pero que de alguna forma me convenció de que no es tan malo e incluso hizo que me enamorara de él...

- Que afortunado debe de ser ese hombre...

Harry se quedó en silencio, después de unos minutos, vio como los alumnos por fin salían del castillo a pasar el día en los jardines y como honestamente no quería sentir las miradas de todo el mundo se levantó y ayudo al profesor a hacerlo.

- ¿Puedo pasar el día contigo?... no creo poder soportar sus preguntas sin explotar...

- Por mi no hay problema...

Caminaron juntos al castillo, sin hacer caso de los, murmullos y las miradas que les eran dirigidos. Pasaron todo el día en las habitaciones de Severus, hablando de cosas sin importancia o abrazados en un hermoso silencio.

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Las semanas del mes de Abril pasaron con cartas de los admiradores de Harry llegando cada mañana a la mesa del comedor, de diferentes partes del mundo, de personas de todas las edades, sexos y condiciones sociales.

Los clubs que el chico tenía se habían duplicado en un plazo bastante corto y no solo eran chicas, sino también chicos, mujeres maduras, hombres de clase social alta y otros tantos que pedían una oportunidad para conocerlo y consolarlo por la vida tan trágica que había llevado.

Realmente Potter no sabía que tenía clubs de fans, y honestamente hubiera preferido no saberlo.

Louis le había dicho que Daniel era así, pero que no le tuviera rencor, pues el vampiro no lo hacía con malicia, ese era el instinto que tenía. Y Harry no lo culpaba, solo no quería verlo durante los siguientes meses, hasta que se le pasara el enojo.

Sus amigos no comentaban nada de la revista, aunque sabía que la habían leído toda y los demás alumnos del colegio solo cuchicheaban un poco más de lo acostumbrado, pero ya estaba acostumbrado a eso por años pasados.

Según supo, por la única vez que comento lo ocurrido con sus amigos, Dumbledore había dicho que Severus era realmente el tutor legal de Harry y que el mismo Sirius Black lo había dejado así en su testamento, pero dejó claro que no se hablaría más del asunto y que no quería ninguna pregunta dirigida al chico o al profesor. Aunque Potter se había encontrado con muchos chicos dándole sus condolencia, también en las cartas le decían que cuando quisiera podía contar con sus admiradores para librarse del hombre; pero ningún alumno estaba tan loco como para hacerle preguntas al profesor de pociones, estaban seguros de que los incendiaria con la mirada.

Voldemort, por su parte, le había enviado una carta al chico, a través de Louis, en la que se burlaba por los artículos y lo felicitaba por su paciencia; también le comentaba que muchos de los mortífagos querían tener una cita privada con él. Realmente Potter no hizo mucho caso, sabía que eso era lo menos que podía esperar del Lord.

Incluso recibió una carta del chico búlgaro Rayenari, al que había conocido en la vista a Drumstrangs de meses atrás. El chico le decía que esperaba verlo pronto y que ojalá no estuviera pasando muchos problemas debido a los artículos de la revista. Era la carta más sincera que había recibido, no preguntas, no insinuaciones, solo preocupación y apoyo. Hizo una nota mental de responder al chico.

De ahí en fuera, todo había pasado lo más normal que se podía en Hogwarts.

El chico se la había pasado metido en su investigación sobre la marca y a la tercera semana de Abril, con la ayuda del profesor de encantamientos y de Emily, ya tenía el conjuro completo, solo quedaba probarlo.

Sabía que el cumpleaños de Severus era en Mayo 5 y quería regalarle su libertad del recuerdo de Voldemort y del error que había cometido cuando era joven.

Así que, una semana antes del final de abril, Harry había citado al hombre en las habitaciones del mismo y ahora se dirigía a los aposentos de su tutor, para hacerle una proposición que sabía, le encantaría escuchar a Severus y lo hacía ahora para que el hombre tuviera tiempo de recuperarse del shock.

Se paró frente a la puerta del profesor, toco dos veces y entró.

Severus estaba sentado frente a la chimenea con un vaso de vino tinto francés en la mano, el hombre tenía muy buenos y finos gustos, por no decir caros.

Después de saludarlo con un pequeño beso y de aceptar una copa del mismo vino, Harry empezó a hablar de cosas sin importancia, hasta que el hombre le preguntó con algo de burla en la voz:

- ¿Solo querías platicar de cosas sin insignificancia o me citaste por una razón?... no que me queje claro esta...

Harry se puso serio, era la hora de hacerle saber su proposición al slytherin:

- Severus, por fin he logrado terminar el conjuro para remover la Marca Tenebrosa y te quiero ofrecer la oportunidad de ser el primero al que se la retire... te vengo a ofrecer tu libertad de la Marca de Riddle... y de tu pasado...

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Notas de la autora:

Otro más terminado, jejejeje... espero que les halla gustado y que no me maten por dejarlos de nuevo en el suspenso, créanme que no lo hago a propósito. Y sobre todo ahora que estoy en la facu, no pude actualizar en estos largos meses por tanta tarea sorrry!!!!!!!!

En el siguiente veremos la decisión que toma nuestro querido profesor de pociones y otras cositas más. La visita al Colegio del Fénix jejejeje, también en el próximo.

Quiero agradecer a todos por la gran paciencia que me han tenido nn no saben cuanto significa para mi.

Gracias a todos los que se tomaron el tiempo de leer este fic y especialmente a los que me han dejado sus hermosos comentarios jejejeje LOS ADORO!!!, me ayudan a seguir con mis maquiavélicas ideas muajajajaja n.n

Gracias a mis betas Ayesha y Ana por haber revisado el capitulo.

Bueno, nos vemos en el próximo... CUÍDENSE!!!

ADIEU!!!

Atte: su autora Sakura Snape ((-jj

Miembro de la Orden Siriusiana

Miembro de la Orden Severusiana

Miembro de la Orden Draconiana

PS: Si alguien quiere hablar conmigo, pueden agregarme al msn o mandarme un correo a: ó a ... contestaré con mucho gusto... (((ojj LA NUEVA DIRECCIÓN!!! :

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AFTER FOREVER