-¿Qué haces?- Se sentó Rouge a su lado.
No le explicó mucho, justo acababa de preparar la pintura y con un dedo comenzó a pintarse el cuerpo con unas líneas que, según contó a Rouge, eran tradicionales de su tribu para luchar en la guerra.
-Recuerdo haberte visto así alguna vez.- Ladeó la cabeza Rouge.
Knuckles la miró, llevaba una camiseta larga, seguramente era de Amy de alguna estancia ahí buscando a Sonic.
-Sólo la uso si es necesario.- Knuckles siguió pintándose. –No me gusta la guerra.
Parecía sorprendida.
-Venga ya, si te encanta pelear.- Rió ella.
-Pelear sí, pero la guerra no.- Knuckles estaba serio. –La guerra fue lo que destruyó a mis antepasados, la ambición y la avaricia son los culpables de que yo sea el último descendiente de aquellos guerreros.
-Pero te estás preparando como si fueses a la guerra.- Levantó una ceja Rouge.
-Porque estamos en guerra.- Respondió serio Knuckles, la miró un momento. –Y sé que Shadow es importante para ti, pero...- Giró la cara. –Lo siento, si llegase el momento tendré que matarle.
-No recuerdo que eso estuviese incluido en el plan.- Se cruzó de brazos Rouge indignada.
-Sonic ha ido primero.- Siguió sereno Knuckles. –Sé que no está en su mejor forma y que Shadow sin embargo es mucho más poderoso, es inevitable que se enfrenten y en el pasado Shadow ya le podía a Sonic, no quiero pensar en qué podría pasar ahora, por eso...- Miró Rouge de nuevo. –Si le hace daño le mataré.
-¿Eso qué es?- Rouge se puso en pie de golpe. -¿Una declaración de amor?- Le señaló con el dedo y le dio con él en la cabeza. -¿Tanto te importa Sonic?
-¿Tanto te importa Shadow?- Le echó en cara Knuckles. –Llorabas por él como yo lloré por Sonic, no quiero que intervengas.
-¿Intervenir por quién?- Se puso en pose altiva ante él. –Voy a tener que rescatarte ¿cuándo has tenido tú suficiente poder para enfrentarte a él?
-Nunca he luchado en serio con Shadow, pero digamos que tengo un as en la manga que él no conoce.
A Rouge le habría gustado más que Knuckles se hubiese enfadado y le gritase como siempre, ese semblante tan tranquilo le daba a entender que quizá sí sabía algo que los demás no habían visto, quizá algo relacionado con aquellas pinturas rituales, con esos pequeños brillos en ellas.
-Fue Shadow...- Knuckles giró un poco su cara. -¿Tu primera vez?
No cayó de culo por el comentario pero casi lo hace.
-¿Qué?- Agitó Rouge la cabeza.
-Bueno, lo que hemos hecho, no ha sido tu primera vez conmigo ¿no?- Ladeó la cabeza algo ruborizado.
-Claro que no fue Shadow, es mi compañero en las batallas, mi...- Pensó un momento. –Amigo, pero nada de lo que te imaginas ¿acaso Sonic y tú sí habéis... eso?
-¡No!- Se impresionó Knuckles. –Sonic es un chico.
Rouge pensó que mejor le explicaba a Knuckles lo de las relaciones homosexuales en otro momento. Sobre ella... no le apetecía hablar de aquello, se sentó de nuevo en el sofá e hizo una versión resumida de lo que fue su noviazgo con un chico cuando tenía 15 años, de cómo después de pasar la noche juntos él empezó a ignorarla, a no responder a sus llamadas y a decir que era una pesada por insistirle, en definitiva, él sólo se había acostado con ella porque estaba "buena" y no porque estuviese enamorado como ella lo estaba.
-Los chicos no somos todos iguales.- Declaró Knuckles.
-Oh, qué simbólico...- Se burló ella. –Ahora me dirás que no pensaste que era sexy la primera vez que me viste.
Tocado y hundido, sí lo había pensado y ahora no sabía cómo explicarle que él siempre la había visto más como una ladrona astuta que como una mujer sexy, pero conociéndola eso también habría sido motivo para pegarle.
-¿Qué pasa?- Se enfadó ella. -¿Vas a decir algo o te vas a quedar con esa cara de atontado todo el día?
-Diga lo que diga te vas a enfadar igual.- Knuckles acabó de pintarse. –Ha oscurecido, me tengo que ir.- Se puso en pie y la miró. -¿Estoy sexy?
-¡Idiota!- Le gritó Rouge ruborizada.
Le había gritado justamente porque en ese momento al verle con esas líneas blancas en su cuerpo sí que había pensado que era sexy, y Knuckles se echó a reír porque la veía ruborizada, al fin y al cabo había hecho algo que ella hacía continuamente. Se acercó a ella, la alzó en brazos y la abrazó fuerte, ella sólo pudo susurrar "Knuckles" mientras le correspondía, pensó que él sí respondería a sus llamadas, desde aquella vez no había querido confiar en nadie más, pero ahora sería todo distinto.
-Me voy.- Dijo de nuevo Knuckles. –Cumpliré mi promesa y te conseguiré un mañana para que me rompas el corazón si quieres.
Fue un adiós sin voz, ella no quería promesas, por estar siempre tan cerca de Shadow sabía el daño que podían hacer y no quería eso. Entendía que Shadow iba a pasarlo mal al volver en sí mismo por lo que había hecho, pero ella iba a estar ahí para ayudarle como ya había hecho en el pasado, lo que sentía por él era distinto de lo que sentía ahora por Knuckles, pero era algo demasiado complicado de explicar en ese momento en el que el tiempo corría en contra de ellos. No iba a quedarse ahí quieta, era más idiota de lo que pensaba el equidna si realmente creía que se iba a quedar ahí para no intervenir.
¿Dónde estaba Tails? Estaba seguro que en cuanto él saliese corriendo tardaría poco en consolar a Amy e ir tras él. Sonic empezaba a ponerse nervioso de verdad, no había corrido tan rápido como siempre y se paraba a cada rato a mirar atrás, había tenido incluso la tentación de irse de ahí, decir que no recordaba dónde decía el mapa que estaba Shadow, que se había perdido o algo así. Se miró las manos, llevaba un rato abriendo y cerrando los puños intentando decidirse, sabía que le estaban volviendo las fuerzas pero a la vez le temblaban por ello. Debía estar bastante cerca ya, comenzaban a verse plantas alienígenas por las cercanías y por ello sus piernas dejaron de correr.
-Venga, vamos.- Pensó en voz alta Sonic. -¡Moveos!
Las plantas no soltaban gas pero él no podía moverse, no podía levantar las rodillas ni despegar sus pies del suelo.
-¿Cómo decía Tails?- Intentó ser fuerte. –No tengo miedo, no tengo miedo, no tengo miedo.
Apretó de nuevo los puños hasta que empezaron a dolerle, no había sido capaz de quitarse aquellas placas del brazo, pero por ahora no lo notaba débil por mucho que apretase esa mano.
-No tengo miedo...- Empezó a sentirse más tranquilo.
Pero su corazón se aceleró de nuevo al escuchar un ruido en el árbol cercano, fue inmediato ponerse a correr como alma que lleva el diablo hacia la roca grande más cercana a esconderse detrás, se agachó sentado tras la piedra respirando muy deprisa casi clavando los dedos en la tierra temblando.
-¿Pi?- Se escuchó sobre él.
El sonido del árbol era de unos flickies, Sonic se sintió tonto y rió, el flicky parecía estar preguntándole qué le pasaba. Sonic acercó su mano por encima de su cabeza hacia el flicky, éste se puso sobre la mano del erizo y se dejó llevar a su altura.
-Doy pena ¿verdad?- Rió de nuevo. –Sólo soy el reflejo del héroe que solía ser.
El flicky movía la cabecita sin entender el idioma del erizo, sólo hacía "pi" de vez en cuando como respondiéndole. Estaba escuchando al flicky pero le parecía a la vez escuchar otras voces conocidas.
-Tienes miedo.
Sonic se puso de pie de un salto, miró a su alrededor, podía sentir punzante esa frase clavándose en sus oídos, se tapó las orejas pero seguía escuchándole.
-No estás intentando superarlo.
Tenía los ojos cerrados esperando que por taparse fuerte las orejas y no ver nada se iría esa voz, pero al oír eso los abrió de golpe y bajó sus manos.
-¡Sí lo estoy intentando!- Gritó Sonic.
Con ese grito, los flikies que había cerca salieron volando asustados, Sonic se quedó mirando al cielo respirando agitado, se rodeó el abdomen con los brazos, pensó que se había forzado corriendo, le dolía, esta vez le dolía de verdad, lo mismo que el brazo vendado, eran como cristales que le recordaban que sólo hacía dos semanas desde que se rompió.
-Siempre hay algo que queremos decir y lo vamos dejando.
Sonó tan lejana esa voz, tan débil, que por un momento Sonic pensó que realmente era Shadow que repetía las palabras de aquella horrible noche de tormenta y eso le hizo pensar en qué demonios estaba haciendo, no podía ocultarse en su dolor, había gente sufriendo más que él que ni siquiera podían luchar, él sí podía incluso en su estado actual, por eso debía hacerlo, por todos aquellos que no podían, por Shadow que ahora estaba atrapado entre dos mundos intentando de nuevo pertenecer a algún lugar.
-Voy a buscarte.- Dijo Sonic mirando hacia el cielo. –Y juntos salvaremos este planeta como hacemos siempre.- Bajó la mirada y sonrió. –Éste es tu lugar... y el mío.
Y como despertando de un largo sueño comenzó a correr tan rápido como pudo, el dolor seguía ahí pero ya no era un obstáculo, pensó que aunque tuviese que luchar sólo con un brazo iba a sacar a Shadow de ahí a patadas si hacía falta, no se iba a rendir, no iba a desfallecer, no iba a volver a decir nunca más que no podía hacer algo.
Su voluntad ahora era fuerte pero su resistencia aún no había vuelto a su nivel habitual, contra más forzaba su cuerpo a correr más rápido más le dolía, entrecerró un ojo intentando ignorar el dolor y aunque empezó a ver borroso siguió adelante como si el correr pudiese dejar atrás todo. Todo hasta que se tambaleó y cayó rodando quedando tendido en el suelo boca abajo, le había parecido oír la voz de Shadow de nuevo, esta vez llamándole y aún cayendo sólo podía pensar en cómo podía llegar hasta donde él realmente se encontraba, no su cuerpo sino el verdadero Shadow, el que ellos conocían y querían rescatar.
¿Cómo podía un ser como él poseer tanta oscuridad y a la vez tanta luz? Ya se lo había dicho a Dark Doom en su primer encuentro, él era todo, él decidía, aunque así como estaba ahora no era que pudiese hacer gran cosa. Intentó moverse pero aquellas cadenas le retenían, aquel pico de su símbolo clavado en su pecho le mantenía inmovilizado, aunque sabía que era su mente la que estaba atrapada le dolía como si fuese su cuerpo de verdad, y quizá fue por el dolor que le pareció ver cerca de él aparecer a Sonic en el suelo, pero aquella visión se fue haciendo más clara a medida que Sonic se iba levantando.
-Qué sitio más raro...- Pensó en voz alta Sonic una vez en pie. -¡Shadow!
Al verle corrió hacia él, pero al acercar su mano fue como si una cúpula de energía le cubriese y le rechazase hacia atrás, cayó arrastrándose unos metros y quedándose sentado de culo en el suelo.
-¿Qué haces aquí?- Sonó débil la voz de Shadow.
-¡Hombre!- Medio rió Sonic. –Eres el primero que no se sorprende de que esté vivo.- Se levantó y se sacudió. –He venido a salvarte, tú me llamaste ¿no?
-¿Salvarme?- Shadow parecía perdido. -¿De qué?
Sonic se le quedó mirando, recordaba haber visto así a Shadow en alguna otra ocasión, pensó que simplemente estaba con la depre otra vez.
-No es justo que te pase esto.- Sonic bajó un poco la cabeza. –Pero tampoco tienes por qué pasar por esto tú solo.
Pero al dar un paso al frente, la imagen de Sonic comenzó a desvanecerse, supuso que estaba recobrando la consciencia, antes de desaparecer intentó que Shadow le prestase atención, le gritó que le sacaría de ahí, que le esperase, y al parpadear desapareció su visión de Shadow volviendo a la realidad. Tirado en el suelo con menor dolor en sus cicatrices se preguntó cuánto rato había estado realmente ahí, si aquello había sido real y por qué Tails no se había cruzado con él, pensó mientras se ponía en pie que quizá Tails no iba al lugar donde se encontraba Shadow, debía ser absurdo ir todos al mismo punto, a lo mejor Tails ya había ideado un plan, una misión para cada uno, colaborando todos para conseguir la victoria. Ahora sólo le quedaba seguir adelante, notaba la energía de las esmeraldas del caos y que quizá esa pequeña visión tuviese algo que ver con su poder y su conexión con Shadow.
Lo único que podía hacer era caminar por aquella estancia ¿cómo iba a dormir? Estaba demasiado entusiasmado con la batalla de mañana. Al amanecer, con los primeros rayos de sol iban a poder librarse de una vez por todas de esos molestos humanos que tanto daño le habían hecho a él, a su familia y a aquellos que más quería. Seguro que nadie sintió pena cuando los dinosaurios se extinguieron y fueron suplantados por los humanos como especie dominante, ahora era el turno de que la familia Doom se impusiese sobre todos, él era la esperanza para el nuevo orden mundial.
Puede que su condición actual de descendiente de los Doom le hubiesen traspasado algo más que nuevos poderes, el cambio en su forma de pensar, la forma de ver a los demás, y el ignorar el hecho de que en su interior sabía que Sonic seguía vivo y podía ser una amenaza para sus planes parecían una parte de él discutida constantemente por lo que quedaba del verdadero Shadow, el que todos conocían y apreciaban, que por mucho que intentaba acallar esa voz sabía que seguía ahí y le acompañaría por siempre. A pesar de todo ahora esa voz parecía no estar presente, quizá ese gen alienígena había logrado al fin vencerle psicológicamente, hasta que apareció él tirando por tierra todas sus teorías y su altivez, todo ese orgullo que le inflaban como un pavo desfalleció un momento al susurrar "Sonic" como si se sorprendiese de que el erizo azul estuviese ahí. Como reaccionando volvió a su estado actual, apoyó una mano en su cadera con una maliciosa sonrisa mirándole por encima del hombro.
-¿Qué hace aquí el farsante azul?- Carcajeó Shadow. –Te has adelantado un poco ¿no? Mañana tengo una cita con todos esos que se oponen a mi imperio ¿o intentarás convencerme de que no lo haga?
Sonic le miraba inexpresivo en un momento, quizá esperaba que tras la visión pudiese hacer volver a Shadow con sólo su presencia, respiró hondo con los ojos cerrados, sonrió y puso sus manos en su cadera también en una posición algo parecida a la de Shadow.
-No voy a intentar convencerte de nada, tú ya sabes realmente lo que has de hacer.- Sonó convencida la voz de Sonic. –Joder, Shadow ¿qué haces con esos faldones?- Se echó a reír.
Shadow automáticamente se puso en guardia, eso era un insulto a las vestiduras tradicionales de su familia.
-¿Pretendes que te deje campar a tus anchas por aquí?- Dijo Shadow con un tono amenazante. –Voy a terminar lo que mis antecesores no acabaron por inexperiencia.
-¿Quieres decir que me tomas como una amenaza?- Rió Sonic. -¿Cómo te voy a tomar en serio con ese vestido y ese collar?
Aunque el erizo negro ignoró sus comentarios sí que se quitó ese manto y las cadenas que le serían molestas para luchar. Puede que realmente Black Doom subestimase a Sonic y su grupo, y que Dark Doom no le diese importancia al erizo azul nada más que como alimento enriquecido para sus seguidores, pero Shadow justamente por haber luchado del lado de Sonic sabía la amenaza que era por estar ahí, que realmente no esperaba que Sonic llegase tan lejos, pero era el momento de remediar eso.
Al lanzarse contra él, Sonic se quedó quieto, con los ojos cerrados un momento justo hasta cuando Shadow llegó hasta él bloqueando su ataque, y a la vez que le bloqueó le retuvo cogiéndole de los brazos, hacía toda la fuerza que podía en ese momento deteniendo a Shadow buscando en sus ojos algún resto del Shadow con el que había hablado antes. Los ojos de Shadow eran completamente distintos, su brillo y su expresión eran la de otro, pero por un momento al cruzar su mirada con la de Sonic sintió rabia, soltó su agarre gracias a su colosal fuerza, le lanzó un primer puñetazo que Sonic esquivó fácilmente, él hizo lo mismo con el golpe que Sonic le lanzó, había osado rozarle, de manera que usando sus poderes alien logró crear por un segundo una falsa imagen de su puño engañando a Sonic para darle un puñetazo por otro lado que le lanzó unos metros, tras eso siguió en guardia esperando el próximo movimiento de Sonic.
Desde el suelo, Sonic se quedó sentado un momento ante su agresor, le había empezado a sangrar el labio y su mirada estaba fija en el suelo con una expresión seria, en cierta forma triste.
-¿Cómo puedo volver allí?- Preguntó Sonic sin mirarle.
Como Shadow no respondió por la sorpresa de esa pregunta que no tenía nada que ver, siguió, alzó la cabeza hacia él.
-¿Cómo se hace para ir a donde está el Shadow que yo conozco?
Acababa de decir eso y ya tenía a Shadow sobre él, le cogió de las púas y tiró de él hasta ponerle en pie.
-Ese Shadow ya no existe, ahora sólo quedo yo, Shadow Doom., métetelo en esa cabeza que no vas a lograr apartarme de mi camino.- Lo dijo con tanta rabia que parecía querer convencerse a sí mismo de ello.
Aunque le estaba haciendo daño no encontró que se pareciese al Shadow que conoció al principio, aquel que quería destruir el mundo por venganza. Giró la cara apoyando bien los pies e intentando ponerse derecho, parecía que Shadow le estaba dejando hacer eso esperando una contestación.
-Yo lo que creo...- Comenzó a decir Sonic limpiando la sangre de su labio con su mano. –Es que el verdadero Shadow sigue aquí.- Y puso su mano en el centro del pecho de Shadow.
Temblando de la rabia, Shadow volvió a golpear a Sonic rompiendo su bloqueo por la fuerza y haciendo que chocase su espalda contra una pared, velozmente se le acercó y le tomó del cuello antes de que cayese.
-¿Por qué insistes, no ves que es inútil?- Le gritó encolerizado.
Sonic puso sus manos en la mano de Shadow intentando evitar que le ahogase.
-Estoy herido ¿recuerdas?- Sonrió Sonic. –Y aún así antes pude bloquear tu ataque hasta con mi brazo herido, sigues ahí, sólo he de hallar el modo de llegar hasta tu verdadero yo.
-¡Cállate!- Gritó Shadow golpeando tan fuerte que un aura roja recubrió su puño.
Sonic había cerrado los ojos y girado un poco la cara, sabía que no sería fácil traerle de vuelta, pero ahora ni siquiera pensaba en su miedo ni en que estaba solo, lo único que podía pensar ahora era la única posibilidad que se le había ocurrido para llegar hasta él. Había oído el ruido y había notado el aire que había movido Shadow con su puñetazo, pero el puño de Shadow estaba clavado al lado de la cabeza de Sonic, en aquella fea pared deformada típica de las estancias alienígenas de los Doom. Al abrir levemente un ojo, Sonic vio a Shadow con la cabeza baja y el puño cerca de él.
-Ya lo entiendo.- Comenzó a decir Shadow. –Aún sigue luchando contra mí, me está reteniendo... si quiero librarme de él definitivamente no me queda otro remedio que acabar contigo.
Al alzar la cabeza, al clavar sus ojos de rubí en los esmeraldas de Sonic, hasta el propio diablo habría sentido terror. Había aparecido aquel símbolo de Shadow en el lateral de su cara, rojo como las señales que tenía por todo el cuerpo, y en ese momento Sonic sí sintió peligrar su vida, sobretodo al sentir aquel fuertísimo puñetazo en la boca del estómago, había sido tan fuerte que le pareció que su estómago iba a salir disparado por su boca, se sintió sin aire escupiendo saliva con sangre cayendo de rodillas al soltarle Shadow, tan débil que se rodeó el abdomen con los brazos apoyando la cabeza en el suelo donde Shadow le dio una fuerte patada en el costado haciéndole rodar, él mismo le detuvo con el pie al ponerse al otro lado velozmente, le puso boca arriba y se sentó sobre él. Por mucho que Sonic intentó detenerle Shadow empezó a darle puñetazos en la cara hasta que le tuvo lo suficientemente atontado para que dejase de oponer resistencia, entonces de nuevo puso sus manos en el cuello de Sonic aprentando fuerte, ni siquiera se había dado cuenta de que Sonic ya estaba inconsciente, estaba cegado por la rabia, por ese reflejo de él mismo, de lo que no quería ser, considerando a su otro yo un blandengue que se había dejado mangonear por todos hasta el punto de sentirse mal por su existencia.
-Te mataré, te mataré.- Repetía Shadow.
Se puso en pie dejando colgado a Sonic por el cuello, seguía aprentando intentando arrancarle la vida a aquel ser tan odioso para él en ese momento. Sabía que aún estaba vivo porque escuchaba ensordecedor el latido de aquel débil corazón en sus oídos, agachó la cabeza intentando olvidar ese sonido y la visión de lo que parecía un muñeco de trapo roto, pero al agachar la cabeza, al fijar su vista en otro punto vio en sus mechones blancos aquella mancha de sangre que le había hecho antes Sonic cuando le dijo que el verdadero Shadow estaba ahí.
Era el recuerdo de aquella noche, ese instante en el que se debatía entre la vida y la muerte en el que más que en su vida se preocupó porqué Shadow no tuviese problemas con Dark Doom. Aquella noche también le había manchado de sangre aquel mechón como ahora y sus manos reaccionaron por ello, temblaron como si tuviese parkinson y dejaron de apretar el cuello de Sonic. Ahora no era el corazón de Sonic el que escuchaba sino el suyo propio mirando a Sonic caer como un verdadero muñeco roto mientras que con cada latido era como recibir un golpe desde su interior retumbando dolorosamente. Se puso la mano en el pecho intentando en vano detener el dolor aprentando sus dedos entre los mechones blancos, cayó de rodillas al suelo al lado de Sonic y le maldijo porque aquello era culpa suya, golpeó el suelo haciendo grietas en él y volvió a maldecir.
-¿Por qué no puedo matarte?- Gritó Shadow. -¿Por qué no pude matarla a ella tampoco?
Aunque le había dicho a Dark Doom que Rouge había escapado, él realmente la tiró por aquel acantilado sabiendo que ella no se haría daño y escaparía, pero no entendía por qué lo había hecho. Recordaba estar en perfectas facultades mentales, había matado a aquellos humanos con sus propias manos, o como mínimo les propinó heridas de muerte, le había divertido escuchar sus lamentables súplicas mientras se desangraban en el suelo, se sentía superior, era superior, pero a pesar de todo seguía doliéndole y encima ahora veía caer sus lágrimas.
-¡Por qué no puedo matarte!- Gritó de nuevo Shadow desesperado cogiendo a Sonic del brazo y lanzándole contra una pared.
