Titulo: AMORES ¿IMPOSIBLES? (todo en este mundo es posible jejejeje)

Autora: Sakura Snape ((-jj

Miembro de la Orden Siriusiana

Miembro de la Orden Severusiana

Miembro de la Orden Draconiana

Clasificación: Este capitulo es NC-13

Parejas: Harry / Severus

Remus / Lestat

Louis / Lestat

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y a Anne Rice, yo solo los tomo prestados (aunque no pienso devolverlos... muajajajaja.... n.n). No persigo fines de lucro, no gano un solo centavo escribiendo esto, ¡ASÍ QUE NO TIENEN PORQUE DEMANDARME!...

Advertencia: Este fic contiene SLASH y spoilers del libro 5 (por aquello de que algunos todavía no lo han leído), sino te gustan las relaciones chico-chico, no lo leas...

Nota: Todo lo que este entre comillas "... " son pensamientos o recuerdos

Todo lo que encuentres así ... es parsel

Y así: ....... es comunicación mental, lo hago para que no halla confusiones

¡¡¡IMPORTANTE!!!!

AN: Aquí ta la siguiente entrega de este fic, disculpen la tardanza, pero me tomó mucho más tiempo del que tenía en mente y quería regalárselo a Ali de cumpleaños.

Así que:

FELIZ CUMPLE ALI

Y perdón por el atraso, pero salió demasiado grande y lo tuve que dividir en tres, los tres capítulos sin dedicados a ti. Espero que te gusten.

Disfruten de los tres capítulos, que debería ser uno solo, pero estaba muy grande!!!

Disfruten de la lectura!!! ((ojj

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CAPITULO 27: VISITA AL COLEGIO DEL FÉNIX

La semana que siguió al cumpleaños de Severus, maestros, alumnos, fantasmas y demás habitantes del castillo, hubieran jurado que el profesor de Pociones estaba muy raro, inclusive, muchos creían que estaba perdiendo los pocos tornillos que le quedaban en la cabeza.

Por principio de cuentas, los gryffindor de cada grado no habían perdido ni un solo punto en toda la semana, eso incluía a todos los Neville Longbottom de cada casa y grado; inclusive corría por los corredores el rumor de que había estado dando instrucciones en cada mesa y ayudaba a sus alumnos a que quedaran perfectas las pociones, nadie había presentado detención con el profesor en varios días y las tareas eran bastante tranquilas.

Muchos, eso incluía a los Slytherin, estaban empezando a pensar que el hombre de verdad había perdido la razón.

Los únicos que sabían realmente lo que había pasado eran el mismo Severus, Harry, Louis, Lestat, Emily y Draco, este último había estado muy contento, sobre todo porque ahora sabía que si alguna vez se veía forzado a tomar la marca, esta no duraría mucho tiempo en su brazo. Louis y Lestat se habían enterado por Harry, que estaba orgulloso de sí mismo y a Emily, el mismo Severus le dio la noticia, la profesora no lo pudo resistir, lloro de felicidad en los brazos de su amigo y hacía años que Severus no la veía así.

Ni siquiera Albus sabía lo que le pasaba a su pupilo y, cuando se atrevió a preguntarle, este solo le contesto que le habían dado el mejor obsequio para su cumpleaños de su vida y no dijo más.

Algunos alumnos decían que el cambio se debía a que el profesor iría el próximo domingo al Colegio del Fénix, acompañando la excursión que había organizado la profesora Spellman. Otros empezaban a creer que Harry lo había hechizado de alguna forma o que, al ser el tutor del gryffindor, estaba teniendo cierta influencia en el hombre.

Pero, aparte de todas las teorías, nadie estaba disconforme con la nueva actitud del profesor, pues hacía más ameno el estar en clase de pociones y en su compañía. No que ahora sonriera por todo o hablara de su vida privada o cosas así, sino que era más amable y su actitud había cambiado mucho para con todos, ya no estaba tan serio siempre, incluso hacía bromas, en su sarcástica forma de hacerlas.

Harry, que observaba al hombre y pasaba con él algunos momentos, estaba sumamente contento de ver el cambio, sabía que Severus se sentía ahora libre de Voldemort y de su pasado; ahora solo faltaba que Potter se pudiera olvidar del suyo y eso solo sucedería cuando Voldemort ya no existiera.

Pero por el momento, lo único que Harry podía hacer era esperar que el mencionado Lord, no se apareciera en su próximo viaje. Había estado muy tranquilo, pero algo le decía que la paciencia se le estaba acabando.

Al chico le encantaban estas excursiones a los lugares donde Emily los llevaba, sobre todo porque podía ver paisajes que nunca había conocido y desde chico uno de sus sueños era viajar por todo el mundo; cosa que era imposible estando con los Dursley y con un maniático que, primero, quería matarlo y, ahora, que se uniera a él.

Un bono de estas excursiones era que Severus siempre los acompañaba y, esta vez, haría todo lo posible por pasar un rato de calidad con él, fuera de Hogwarts.

Era por eso, que el chico tenía todo preparado para salir el domingo por la mañana, desde el sábado en la mañana. Cosa que había escondido de Severus, pues sabía que le iba a tomar por exagerado.

XXXXXXXXX

El domingo por la mañana, todos los alumnos que iban a partir al Colegio del Fénix, incluyendo a casi todos los de séptimo año, pues también les ayudaría en su elección de carrera, estaban listos y emocionados por ir al Colegio. Emily había anunciado durante el desayuno, que ella se adelantaría, pues tenía que arreglar la bienvenida, así que había partido después del desayuno, dejando a los chicos a cargo de Remus y Severus.

Como resultó que eran demasiados chicos, Louis y Lestat les alcanzarían por la noche y ayudarían en el Colegio también por las noches.

- Que bien que Louis y Lestat nos van a acompañar... - dijo Harry a sus amigos mientras caminaban de regreso a la sala común después del desayuno

- Harry... yo no confiaría tanto en ellos dos... - dijo Hermione

- ¿Por qué no?... nos han ayudado mucho durante el tiempo que han estado aquí... - dijo Ron y Harry asintió.

- Pues... es que... miren, lleguemos a la sala común y se los diré allí...

Los chicos asintieron. Harry sabía por donde iba la conversación. Al fin Hermione había descubierto la verdad. Pero se había tardado un poco, mucho de hecho.

Cuando llegaron a la sala común, se dirigieron a un rincón apartado, no que hubiera muchos alumnos, la mayoría estaban en las afueras disfrutando del día soleado.

- Muy bien Hermione, ¿por qué crees que no deberíamos confiar en ellos?... - preguntó Harry a su amiga

- No me digas que no lo has notado Harry... su apariencia, las horas a las que se presentan, el que jamás los hemos visto de día... y tú en especial pasas mucho tiempo con ellos...

- ¿Qué tratas de decir?... - le preguntó su novio

- Bueno, esta bien... pero por favor no griten... - los dos asintieron - tengo la seguridad de que Louis y Lestat, también Daniel el reportero, son todos vampiros...

Se hizo el silencio después de la declaración de la chica, Ron y Harry se voltearon a ver el uno al otro y, después de unos momentos, los dos sonrieron y dijeron en voz alta:

- ¡Felicidades Hermione!... ¡Te tomó más de seis meses pero al fin lo descubriste!... - y ambos se dedicaron a carcajearse con un volumen bastante alto, la chica parecían entre sorprendida y enojada, una de esas mirada que solo ella podía lograr...

- ¡¿Lo sabían y no me lo dijeron?!... ¿cómo es posible que a pesar de esto les sigan tratando igual?...

- Hermione, cálmate, Louis y Lestat no le harían daño a ningún alumno y estoy conciente de que muchos saben que son vampiros... - dijo Harry

- Si Herm... no tienes porque preocuparte, ellos no harán nada malo, nos lo han demostrado muchas veces... además, ¿tú crees que Dumbledore los tendría aquí si supiera que nos pueden hacer daño?... - le dijo su novio abrazándola

- No, supongo que no... - contestó la chica - esta bien, les daré el beneficio de la duda, pero es que... ¿y si se están alimentando de algún alumno?...

- No creo que lo hagan... - dijo Harry esta vez - Louis tiene sus principios muy fuertes, Lestat será un travieso pero no lo creo tanto y, además, Emily los mataría a ambos si hicieran algo así... no tienes porque preocuparte... - le dedicó una sonrisa reconfortante a su amiga, la cual ella devolvió - ahora, ¿qué les parece si vamos afuera a matar el tiempo hasta que de la hora de irnos?...

Sus dos amigos asintieron y juntos salieron a pasear un poco por los terrenos.

XXXXXXXXX

El resto de la mañana pasó con todos los alumnos que partirían disfrutando de conversaciones en los pasillos o en las afueras.

Estaban todos muy emocionados y, los que no irían, pidieron a sus amigos que trajeran fotografías del lugar.

El almuerzo se había adelantado a las once, todos los alumnos que partirían bajaron a comer con sus maletas hechas, lo que ocasionó que más de un alumno se tropezara con ellas, muchos habían empacado como si no fueran a regresar nunca, otros solo llevaban una pequeña mochila y otros lo normal. Harry, además de la maleta que llevaba, traía en su bolsillo el baúl que Voldemort le había obsequiado, por si acaso.

En la mesa de gryffindor, los chicos estaban muy emocionados. Draco y Blaise los acompañaban, pues tenían la esperanza de alejarse de los demás slytherin a la hora de subir a los carruajes; Harry tenía la esperanza de ir con Severus en uno.

Ron estaba jugando una partida de ajedrez mágico con su mejor amigo y dándole una paliza extraordinaria también. Harry no podía terminar de entender como es que era bueno para sus materias y para el quidditch, y no podía vencer ni una sola vez a Ron Weasley en ajedrez.

- Jaque Mate... - dijo Ron cuando, casi al final de la cena, con un último movimiento, pudo vencer a Potter de una manera humillante

- No sé porqué demonios sigo jugando esto contigo si siempre sé el resultado... - dijo Harry escondiendo su rostro entre sus manos

- Alguien tiene que ganarte algo Harry... - dijo Ron con una gran sonrisa de satisfacción en su rostro

Desde la mesa de profesores, Severus no pudo estar mas de acuerdo con Weasley, le parecía muy graciosa la imagen de Harry vencido por su amigo de una forma tan fácil. Se notaba que el chico no era buen estratega. Claro que nunca iba a admitir ante nadie que estaba de acuerdo con un Weasley, en especial con este.

El profesor miró su reloj, 12:30 PM., era hora de empezar con el traslado, dado que ya estaba oscuro afuera, seguramente los dos vampiros ya debían de estar esperándolos y Hagrid le había informado hace unos momentos que los carruajes estaban listos. Además, suponía que ya todos los estudiantes debían de haber terminado con su cena, ya que algunos se habían retirado hacía unos minutos.

- Es hora... - le susurró a Remus y este asintió, después le hizo un gesto a Dumbledore y este se levantó de su asiento, llamando la atención de todos.

- Para todos los alumnos que irán al viaje, ya es hora de que partan; no creo que sea necesario decirles que se espera un excelente comportamientos de ustedes y que cualquier falta será severamente castigada - espero a que todos los chicos entendieran el mensaje y prosiguió ahora con su común voz alegre - muy bien, ahora, tomen sus maletas y sigan al profesor Snape y al profesor Lupin, buen viaje a todos... espero que traigan algún recuerdo para su director... - dijo guiñando un ojo y los chicos sonrieron

Después, Severus y Remus se levantaron de sus asientos y se dirigieron a la puerta principal, todos los chicos levantaron rápidamente sus maletas y siguieron a los profesores hacia las afueras, despidiéndose de sus amigos a su paso. Draco prometió a Ginny que le traería algo y se despidió de ella con un beso.

Caminaban hacia las afueras, cuando Harry notó que Cho Chang, también salía del colegio y llevaba una maleta con ella; recordó que la chica era de séptimo curso y que, seguramente, iba a visitar el Colegio para observar las carreras que ofrecían, solo esperaba que la chica no se le acercara demasiado, pues había hecho sus intentos incluso después del reportaje de Daniel, pero él no se lo había permitido.

Siguió su camino hasta que llegaron cerca de la cabaña de Hagrid, donde muchos carruajes esperaban a los chicos, no tantos como a principio de año pues no eran todos los grados a partir de segundo y los thestrals, que Harry vio por unos momentos, esta vez más claros que el año anterior. Junto a cada carruaje había un auror de los que vigilaban la escuela. Agradeció no haber llegado en carruaje este año, sino con Severus. A la luz del día, las criaturas no parecían tan intimidantes.

- Muy bien... - se escuchó la voz del profesor de pociones e hizo callar a todos al instante. Harry notó que, junto a él, estaba Remus, con más maletas de las necesarias. - es hora de partir, en cada carruaje irán cinco alumnos, no más, fueron expandidos con un hechizo para que quepan todas sus cosas dentro, los grupos pueden escogerse libremente, háganlo, les doy cinco minutos...

En ese instante, todos los alumnos buscaron compañeros, Harry se alejó un poco, esperando que de esa forma los grupos se formaran y quedara él solo. Se fue hacia donde esta Hagrid asegurándose de que los caballos halados no se pusieran inquietos.

- Hola Hagrid...

- Hola Harry... - dijo este mientras alimentaba a un thestral - ¿por qué no estas con los demás organizando a tus compañeros?...

- Seguramente me tocará con Hermione y Ron... - dijo el chico para quitarle importancia al asunto

Se acercó a una de las criaturas, que se le quedó mirando con sus ojos rojos fijamente y después, se acercó a él un poco, Harry le acarició el hocico y sonrió. El thestral no tenía la culpa de lo que había pasado el año pasado, es más, habían ayudado a que llegara al Ministerio rápidamente, eran criaturas muy inteligentes y no se les debía de tener miedo. Acaricio más a la criatura, bajo los ojos de Hagrid, que se alegró de que el chico no le tuviera ningún tipo de antipatía al caballo halado.

- Son hermosos ¿no?... - preguntó con cautela el semi-gigante

- Si... - dijo el chico sin dejar de acariciar al thestral

- No me agrada dejarlos ir por tanto tiempo a un lugar tan lejano, pero Emily me prometió que cuidarían de ellos allá y que ella se encargaría personalmente de ver que nada les pasase...

Harry volteó a ver a su amigo y profesor y sonrió. Nadie se imaginaria nunca que, debajo de esa imagen peligrosa, existía un amante de todas las criaturas mágicas y no mágicas del mundo.

Podía escuchar a Severus decir a los demás alumnos que los compañeros que tenían ahora serían los mismos para el viaje de regreso y, después, escuchó muchas pisadas.

Siguió acariciando a la criatura, mientras Hagrid iba a ayudar a los chicos a subir a los carruajes. Era un hermoso espécimen, pero aún así, no pudo dejar de recordar su viaje al Departamento de los Misterios y, por consiguiente, a Sirius. Suspiró y cerró los ojos, esto a veces era muy difícil.

Sintió una mano en su hombro y volteó: Severus estaba detrás de él, viéndolo con una expresión de preocupación.

El gryffindor no supo a que se debía esto, hasta que siguió la mirada de su pareja, la cual se dirigía al thestral que estaba acariciando en ese momento. Volteó y le sonrió. Debió de imaginarse que el profesor también podía ver a las criaturas y que sabía de su aventura del año pasado.

- Estoy bien... - le susurró

- Pero parece que te quedaste sin compañeros para el carruaje... - le dijo señalando a los demás chicos que ya subían.

Observó como Hermione, Gabrielle, Ron, Draco y Blaise subían a un carruaje. En otro subía solamente Remus, pudo jurar que vio dos ataúdes dentro por un segundo. Y así, a cada carruaje subían cinco alumnos, todos completos, incluso aquellos que transportarían a varios aurores por seguridad, Harry se seguía preguntando como era que dichos aurores nunca mostraban el rostro. Perfecto.

- Parece que sí... - dijo, volviendo a mirar a su tutor y regresando a la tarea de acariciar al thestral

- ¿Por qué creo que esto fue planeado?...

- No sé a lo que se refiere profesor... - contestó evitando sonreír

- Si, claro... bueno, pues ahora tendrá que ir conmigo en mi carruaje señor Potter... así que... suba...

Harry volteó a ver al profesor y observó como este le señalaba el mismo carruaje que sería conducido por la criatura que estaba acariciando. Sonrió, dio una última caricia y subió.

- Espera un momento, solo voy a asegurarme que todo este en orden... - le dijo Severus dejando su maleta junto a la del chico y se dirigió hacia donde Hagrid estaba ayudando a los demás

Después de unos momentos, regresó y se sentó frente al chico, pues Hagrid les estaba observando, aunque no dijo nada pues el profesor era el tutor del chico y él solo sabía eso; además, le tenía confianza al profesor.

- Hasta el jueves Hagrid... - le dijo Potter a su amigo con una enorme sonrisa

- Cuídate mucho y disfruta del viaje... hasta luego profesor Snape...

- Hasta luego Hagrid... - dijo este

El profesor de cuidado de criaturas mágicas se alejó con una sonrisa y solo se escuchó como cada uno de los carruajes empezaban a moverse y a elevarse después. El que llevaba a Potter y Snape, siendo el primero.

Harry se asomó por la ventana y observó el castillo iluminado por el sol. El lago, es bosque prohibido, se veían hermosos desde esa altura y el bosque no era demasiado tenebroso a esta hora del día, el calamar gigante se asomó como despidiéndose de ellos, cosa que hizo reír al chico.

- ¿Qué es lo gracioso?... - le preguntó una suave voz a su oído, volteó, para ver que Severus sentado junto a él y abrazándolo por la cintura

- "¿Cuándo se movió?" - pensó, para luego contestar las pregunta - solo que parece que el calamar se esta despidiendo de nosotros... - señaló el lago y luego vio la sonrisa de su acompañante

- Si... eso parece...

Se reclinó con una sonrisa en el pecho de Severus, el cual le abrazó aún más contra su cuerpo y depositó un pequeño beso en la cabeza del gryffindor. La espalda de Severus estaba recargada hacía el otro lado del carruaje, como si estuvieran acostados en un sillón y Harry estaba sentado entre sus piernas.

Los dos observaban el paisaje sin decir una sola palabra, con un hermoso silencio rodeándolos a ambos.

Harry se dejó arrullar en los brazos de su pareja y se fue quedando dormido poco a poco, cuando el sol dejó de brillar tanto y se fue apagando indicando que la tarde estaba sobre ellos. Cuando el hombre se dio cuenta, el chico ya estaba profundamente dormido en sus brazos; sonrió, invocó una manta verde slytherin, que se colocó sola sobre la espalda y rodeó también al chico, como lo hacían sus brazos.

Después de unos minutos, el también se quedó dormido, sería un viaje largo todavía, seguramente llegarían de noche allá, pero estaba feliz de compartir esto con su amante.

XXXXXXXXX

Harry sentía que era sacudido delicadamente por alguien, pero no quería abrir los ojos, a pesar de haber dormido, se sentía cansado.

- Harry, despierta... - le susurro Severus delicadamente

- Cinco minutos...

- ¿Quieres perderte la visión del Colegio del Fénix?...

Eso lo hizo, el chico abrió los ojos pesadamente y los frotó, encontrándose con la manta alrededor suyo.

- ¿Y esto?...

- Empezaba a hacer frío... - fue la respuesta del hombre, que todavía le abrazaba, el chico sonrió

Abrió completamente los ojos, desemperezándose, se dio cuenta de que ya estaba oscuro y que la luna, en cuarto menguante, iluminaba el interior del carruaje.

- ¿Cuánto falta para llegar?...

- Quince minutos, pero el Colegio se podrá empezar a ver dentro de diez...

Y así fue.

Diez minutos después, Harry se asombraba al ver el Colegio y entendía porque este se podía ver desde una distancia tan grande.

A pesar de la oscuridad, la luz de la luna y varias luces puestas en puntos estratégicos alrededor de la isla, donde se encontraba el enorme castillo, hacían ver esplendoroso todo.

La isla, estaba en medio del mar, rodeada de otras ocho más pequeñas, que no tenían construcción, sino bosques. Solo en tres había construcciones, lo que parecía un invernadero en una y dos con canchas de quidditch.

El castillo era parecido a Hogwarts, solo que mucho más grande y rodeado de mansiones de considerable tamaño, siete en total, cada una con banderas que eran movidas por el viento y todas de color crema en sus fachadas, con pequeños balcones; frente a ellas, diferentes caminos conducían hacia el castillo que era la construcción principal, que se encontraba justo en el centro de la isla y hacía parecer a las mansiones como pequeñas casitas.

El castillo estaba hecho de una piedra blanca que refulgía cuando algún destello le tocaba. Tenía muchas ventanas por todos lados, de todas salían luces que hacían ver el paisaje como de un cuento de hadas.

Se podía observar una habitación con ventanal desde donde se podía observar toda la isla, pues estaba en la torre más alta y se veía que era un círculo hecho solo de cristal.

En la punta de la torre, un estandarte se imponía a la vista y, aún desde lejos, Harry pudo observar un escudo de un Fénix en pleno vuelo, exhibiendo toda la gama de colores de sus plumas y dos varitas cruzadas debajo del fénix, una que expedía chispas doradas, la otra negras. Las varitas también eran diferentes, talladas con diferentes formas alrededor de ellas, pero se veían finas. Pero, lo que más llamó la atención de Harry, al irse acercando, fue que los ojos del fénix, eran verdes. Además, podía jurar que el fénix saldría volando en cualquier momento.

Los carruajes dejaron ver la parte trasera del castillo, Harry observó con deleite, un enorme estadio de quidditch, como el de los mundiales, con unas pequeñas construcciones a los lados, siete, que seguramente eran los vestidores y armarios; el césped del estadio tenía a un fénix dibujado en él.

A un lado del campo de quidditch, había otra mansión, con otro estandarte.

Cuando los carruajes se acercaron más, pudo observar que el castillo tenía un patio inmenso, tanto atrás como adelante. También observó que, en cada uno de los patios de las mansiones, había una piscina y unas cuantas canchas pequeñas, que no eran de quidditch sino, para sorpresa del chico, de deportes muggle.

Mientras más se acercaban, más detalles apreciaba el chico. Como el hecho de que, en todo el castillo, hubiera muchas inscripciones talladas en las paredes. Cada estandarte de las mansiones era diferente.

- ¿Te gusta?... - le preguntó Severus

- ¿Qué si me gusta?... ¡Es genial!... es como si fuera una ciudad... - contestó con entusiasmo y Severus no pudo más que sonreír.

- Los carruajes bajaran en cinco minutos... - le informó al chico mientras le soltaba - prepárate...

Pero Harry no podía dejar de ver la magnificencia del lugar. Se dio cuenta de que cada mansión tenía, en la parte de arriba, una pequeña habitación de cuatro por cuatro metros, que identificó como lechucerias, pues las lechuzas salían volando de algunas.

Los carruajes por fin aterrizaron cinco minutos después, frente a la entrada del castillo, Harry descubrió que este estaba rodeado por una muralla de piedra de cuatro metros de altura, pero que se veía como un pequeño adorno frente a la impresionante altura de más de veinte metros del castillo.

Bajaron de los carruajes, todos llevando sus maletas con ellos y vestidos con el uniforme de Hogwarts, como les había indicado Emily, varios alumnos se encargaron de llevar a los Thestral y los carruajes a otro lugar, siendo ayudados por los aurores que les habían acompañado.

Frente a la entrada del castillo, estaban cuatro hombres y tres mujeres, todos vestidos con túnicas beiges, con bordados plateados en los puños, que traían el escudo del colegio en la parte derecha, el mismo del estandarte de la torre, bordado en hilo de plata con otros varios colores, solo que con cada uno de ellos cambiaban las iniciales bordadas debajo del escudo. Harry supuso que eran alumnos y se preguntó porqué los aurores que cuidaban de Hogwarts no tenían túnicas idénticas, dado que también eran alumnos. Uno de ellos llamó su atención, era un chico de ojos amatistas, cabello rubio plateado largo hasta la cintura, con facciones finas pero varoniles y que seguramente escondía un cuerpo excelente debajo de esa túnica, su estatura, unos uno ochenta y cinco, igual que Sev, le ayudaban mucho.

El chico, al ver que Harry le observaba le sonrió y este solo alcanzó devolver la sonrisa.

Su atención fue desviada cuando, de la entrada del castillo, salió una sonriente Emily, vestida con una túnica negra igual a la de los chicos, solo que la suya, tenía los botones dorados, al igual que los bordados y, sobre del escudo del Colegio, había una inscripción en latín que Harry no pudo alcanzar a leer.

La profesora, no, aquí ella era la directora, se dirigió primero a Remus y Severus; para la sorpresa de todos, Louis y Lestat se unieron a los otros tres.

Harry, mientras tanto, se distrajo observando los detalles del castillo, notó que, arriba de la entrada del colegio, había siete escudos pequeños, todos diferentes y, arriba de estos, un Fénix, que parecía unirlos a todos con destellos que salían de su cuerpo, como abrazándolos. De nuevo, los ojos del fénix eran verdes.

Observó los escudos:

El primer escudo, de izquierda a derecha, tenía un mapa en él, en el centro otro fénix igual a los anteriores, solo que dorado y con las alas extendidas, el pico abierto como queriendo hablar y debajo, las mismas dos varitas cruzadas, que Harry había visto en el estandarte.

El segundo, tenía un globo terráqueo, sostenido por un fénix de color rojo, las mismas dos varitas debajo.

El tercero, tenía un caldero en él, con dos varitas debajo, iguales a las del estandarte y un pequeño fénix azul marino, que parecía estar parado, mirando al frente, grabado en el caldero.

El cuarto, el del centro, que parecía un poco más grande que los demás, tenía un águila con su ala izquierda extendida, del lado izquierdo, viendo de frente a un fénix de color negro, que extendía su ala derecha, también mirando fijamente con sus ojos verdes al águila. En medio de ambos había un ojo de Orus que parecía emitir pequeños destellos morados del centro, donde estaba dibujado un globo terráqueo, debajo, las mismas dos varitas, solo que esta vez, emitían chispas que rodeaban el ojo de Orus.

El quinto, mostraba el dibujo de una mano, como sosteniendo delicadamente a otro fénix, este era un poco más pequeño, como un bebe y era de color lila, las mismas dos varitas debajo.

El sexto, tenía dibujado dos manos, sosteniendo esta vez un fénix en la misma posición que los anteriores, pero adulto, esta vez morado y con las alas extendidas como en señal de querer volar, las mismas varitas debajo.

Y, por último, el séptimo, un pergamino con números dibujados en él, alrededor de un fénix igual al del escudo anterior, solo que este era verde, debajo del pergamino, otras dos varitas cruzadas.

Cada escudo tenía deferentes inscripciones que el chico no pudo descifrar todavía.

- Bienvenidos al Colegio del Fénix... - dijo Emily sacándolo de su observación del lugar - esta es la universidad mágica con más prestigio en el mundo... esta noche la pasaran en los dormitorios de las diferentes facultades que se proporcionan aquí, ¿alguien puede decirme cuántas y cuáles son?...

De entre los chicos, casi todos levantaron la mano.

- ¿Si Neville?...

- Seis: Especialización en Pociones, Finanzas Mágicas, Lenguas Mágicas, Enfermería Mágica, Medicina Mágica y Auroría... - contestó el chico sin dudar

- Muy bien, cuando regresemos a Hogwarts habrán diez puntos más para gryffindor... - dijo la profesora sonriendo - como seguramente vienen cansados del viaje, hoy solamente les daré una pequeña explicación de las carreras que se imparten aquí y de la organización de alumnos y profesores... quiero que pongan su atención a la puerta y a los escudos que se encuentran tallados sobre de ella, diré solamente cual escudo pertenece a cada facultad, la duración de la carrera y el color de túnica que utilizan para identificarse... ya mañana podrás preguntarle a los chicos de cada facultad que significa cada escudo y la inscripción que tienen, además de más características de las carreras...

Todos los alumnos dirigieron sus miradas hacia los escudos que Harry ya había observado antes.

- Empezare de izquierda a derecha: el primer escudo es el que representa la facultad de lenguas mágicas, la duración de esta carrera es de tres años y los estudiantes deben de usar una túnica púrpura oscuro siempre; el que sigue, representa a una nueva facultad que este año se acaba de integrar en el Colegio, Relaciones y Costumbres Mágicas Internacionales, la duración es de Tres Años, sin la especialización y los alumnos portan una túnica rojo sangre; el siguiente es Especialización en Pociones, la duración es de dos años y los alumnos portan túnicas grises oscuro, casi negras; el siguiente es el que representa la facultad por la que este Colegio es famoso y la cual es la más dura de todas, Auroría, cuya duración es de dos años máximo, sin especialización, los alumnos siempre visten túnicas color negro; el siguiente escudo es el que representa a Enfermería Mágica, dura dos años, sin especialización y la túnica es blanca; el siguiente representa a Medicina Mágica, su duración es de cuatro años sin especialización, la carrera más larga que se imparte aquí y los alumnos visten túnicas color verde lima; el último escudo representa a la facultad de finanzas mágicas, su duración es de dos años sin especialización y los alumnos portan túnicas azul marino muy oscuras... las especializaciones de las distintas carreras se imparten aquí, aquellas que no, se imparten en otras universidades...

Los chicos murmuraban entre sí, muchos diciendo a donde les gustaría ir a pasar la noche y que carrera les parecía más atractiva, Emily interrumpió el murmullo mientras seguía con la explicación:

- El fénix que se encuentra sobre de ellos, como abrazándolos es una señal de la unión que debe de existir en este Colegio, nadie esta sobre nadie, aquí no hay discriminación, ninguna carrera es mejor que la otra, ningún alumno es superior a otro, no importa su condición social económica ó de que país venga, pues aquí hay alumnos de todo el mundo y aquel que se crea superior a los demás es inmediatamente expulsado del Colegio... yo no soporto ese tipo de estupideces...

Todo esto fue dicho con un tono serio, el cual intimidó a muchos pues nunca habían escuchado a la profesora hablar así.

- Aquí, yo soy la directora y profesora de Artes Oscuras para la carrera de Auroría, el subdirector se llama Thomas Archer, le conocerán mañana, después de él se encuentran los coordinadores de cada una de las carreras y el coordinador de deportes, pues aquí hay recreación para todos aquellos que lo quieran; después se encuentran todos los profesores de las carreras, luego los guardianes del Colegio... todos ellos viven en el edificio que se encuentra en la parte de atrás, junto al estadio de Quidditch... del quidditch y otros deportes pueden preguntarle mañana al coordinador...

Todos los chicos que eran de los equipos en Hogwarts y habían ido a la visita se emocionaron ante esto, ansiando conocer el estadio.

- Los estudiantes viven en los dormitorios, que son las mansiones que se encuentran alrededor; aquellos que son casados, prefieren vivir en sus casas o están estudiando una especialización y ya trabajan, se les proporciona un traslador para que vengan aquí diariamente; dentro de cada mansión hay áreas recreativas y un comedor que esta dispuesto a todas horas del día con todo tipo de platillos, dentro del castillo no hay comedor, pero si sanitarios. Los alumnos más sobresalientes de cada año, excepto primero, son elegidos como supervisores de sus facultades, a todos ellos se les entregan dos túnicas, como las de los chicos que ven detrás de mí, una negra y otra beige oscuro... - dijo señalando a los alumnos, que solo hicieron una reverencia - excepto por el color, todas las túnicas de los alumnos son idénticas en los bordados y el escudo; las negras de los prefectos son para el diario y tienen, bajo el escudo, las iniciales de la carrera y, sobre de este, 'supervisor' bordado. Las beiges son solo para eventos especiales y son como las que ven frente a ustedes... los chicos que ven frente a ustedes son todos de último año...

Todos voltearon a ver a los chicos frente a ellos, examinando sus rostros y la vestimenta que estos usaban; todos ellos permanecían derechos mirando a los alumnos recién llegados.

- Muy bien, esas son todas las explicaciones que les daré por ahora, mañana, dependiendo de lo que ustedes quieran, podrán preguntar a los diferentes supervisores y entrar a las clases que deseen; excepto por mis alumnos de auroría que esta noche la pasaran en los dormitorios de ellos y asistirán a las clases de la carrera; si para mañana en la noche, a alguno no le gustó la carrera y quiere cambiarse a otros dormitorios y entrar a otras clases, lo pueden hacer, incluso los de auroría... mañana podrán recorren el castillo y los terrenos a gusto, también, si lo desean, podrán ir a los diferentes clubes y a las prácticas de quidditch... bueno, eso es todo, los chicos les explicaran en el camino a los dormitorios sus horarios de mañana y los llevaran a cenar y a las habitaciones que les fueron proporcionadas...

Todos los chicos estaban ansiosos, los de la clase de auroría también, Harry ya quería llegar. Los supervisores se pusieron, cada uno, frente a uno de los siete caminos que se encontraban frente al castillo, tres de ellos quedaron detrás de los alumnos de Hogwarts incluyendo al chico de ojos amatistas, Harry, por las iniciales en las túnicas, dedujo que los caminos estaban ordenados de acuerdo a los escudos en la puerta. La voz de Emily se volvió a escuchar.

- Por favor, todos aquellos que deseen ir al edificio de Lenguas Mágicas, vallan al primer camino a su izquierda con el señor Alejandro - dijo, señalando a un chico alto, moreno y de cabello corto negro, bien peinado, sus ojos eran cafés claros de mirada amable.

Un grupo de más o menos quince personas se reunió frente al chico, que les recibió con una sonrisa y les señaló con la mano que esperaran un poco.

- Los que vallan a Relaciones y Costumbres Mágicas Internacionales, por favor, vallan con la señorita Jessica, en el camino que sigue del de Alejandro...

A lo mucho diez alumnos se reunieron frente a la chica de cabello rojo ondulado que le llegaba al hombro, ojos azules de mirada dura, piel clara y facciones finas; les recibió con una pequeña reverencia y también hizo que esperaran.

- Aquellos que quieran ir a Especialización en Pociones, por favor, vallan al camino que sigue, detrás de ustedes, con el señor Durcet...

El supervisor parecía francés, no solo en el nombre, también en apariencia, de un metro sesenta de estatura, cabellera larga, ondulada y castaña dorada, ojos cafés que parecían seducir a las chicas, al igual que su sonrisa y piel apiñonada; Harry no sabía si las quince personas que se acercaron a él, fue porque de verdad les interesaba la carrera o porque el chico les había llamado la atención. Volteó a ver a Severus, que se encontraba junto a Emily y que parecía tener la misma duda, dado que la sonrisa sarcástica en su rostro lo decía.

- Todos los alumnos de auroría y aquellos que estén interesados en la carrera, por favor diríjanse al camino de en medio con Sigfrid... - dijo señalando hacía atrás de ellos, frente a la puerta y al chico que Harry había notado antes

Harry tomó su maleta y se dirigió, junto con otros veinticinco alumnos, a donde se encontraba el chico, el cual, al verle, le guiñó un ojo y le sonrió; Harry solo alcanzó a devolverle una sonrisa, antes de que la voz de Emily volviera a escucharse.

- Los interesados en Enfermería Mágica, favor de ir al camino siguiente con la señorita Sofía...

Como diez personas se acercaron a una chica de aspecto latino, que les saludo con una sonrisa, su cabello era negro y corto, piel morena, pero extraños ojos azules, expresión amable, incluso sencilla y de un metro sesenta de altura, de complexión algo robusta, pero igualmente atractiva.

- Los que deseen ir a Medicina Mágica, por favor diríjanse al siguiente camino con el señor Yoshiki...

Como veinte alumnos, incluido Neville, se dirigieron hacía donde un chico que, podían jurar, era oriental, les recibió con una reverencia; su cabello negro corto y ordenado, piel un poco cetrina, ojos profundamente negros y rasgados, delgado y de una altura de uno setenta, atrajo a varias chicas que iban en el grupo, pues suspiraban mientras se acercaban a su supervisor.

- Por último, todos los que quieran ir a Finanzas Mágicas, por favor vallan con la señorita Tiaret... - dijo señalando el último camino

Los restantes máximo diez alumnos, se dirigieron hacía la última supervisora que, Harry juraba, si no era Brasileña era africana, su piel de color negro, junto con su largo cabello también oscuro todo trenzado, los ojos cafés, la altura de uno setenta y cinco y la complexión delgada, le hacían ver muy atractiva. Sobre todo cuando saludó a los chicos con una inclinación de cabeza y sus ojos tomaron un aire misterioso.

- Muy bien, espero que pasen una buena noche, diviértanse y no se desvelen mucho que les espera un día muy largo... cenen bien, nos veremos mañana...

Y, con esto, cada uno de los supervisores emitió un 'síganme' y cada grupo se perdió en los caminos. Harry, antes de seguir a Sigfrid, volteó a ver a Severus y le dedicó una sonrisa, la cual, el profesor devolvió.

XXXXXXXXX

Harry seguía a Sigfrid, el supervisor iba callado, solo guiándolos, mientras todos los alumnos admiraban el paisaje. A cada lado del camino habían altos y frondosos árboles, pero la luz pasaba entre ellos, debido a varios faroles encendidos y a algunas hadas que, de vez en cuando, se acercaban a ellos para jugar un rato. Todos estaban encantados con el camino.

Después de unos quince minutos, llegaron frente a las habitaciones de Auroría, Harry pudo observar de cerca los estandartes, que tenían el escudo de la carrera en ellos. Sigfrid les hizo pararse frente a las puertas de la mansión, que eran de madera sólida y parecían construidas a un antiguo estilo francés.

- Bienvenidos a la casa de los Aurores del Colegio del Fénix, nuestra carrera fue fundada en esta universidad hace solo 500 años, no fue la primera, la primer carrera aquí fue Pociones... - habló Sigfrid, su voz era suave, pero mostraba seguridad y hacía que se posara la atención sobre de él - el escudo que ven en los estandartes y que observaron hace unos momentos, tiene un significado en cada detalle que contiene... el águila y el fénix enfrentándose con sus alas y las miradas, significan que siempre debes de ver cada lado de cada problema con el que se encuentren y nunca huir de ellos; el águila es un depredador ágil, inteligente, astuto y rápido, como lo debe de ser cada auror y, como depredador, no deben de ser afectados por sentimientos a la hora de cumplir su deber y cazar a aquellos que usen la magia para malos objetivos; pero tampoco deben volverse criaturas sin alma... el ojo de Orus al centro, con el globo terráqueo, significa que lo deben de ver todo, un auror nunca debe de llevarse por las apariencias, siempre debe de ver el fondo del asunto y también es un amuleto de suerte, el globo terráqueo significa que debemos de estar atentos de todo lo que pasa en el mundo, cada evento en cualquier parte trae consecuencias en todos lugares; las varitas significan el uso de la magia, no importa si es magia 'blanca' como la llaman algunos, o artes oscuras, lo que importa es el uso que se le de y en eso se basa el camino que tomará la vida de cada uno de ustedes...

- Genial... - dijo Ron, al lado de Harry - ¿no lo creen?...

- Parece que cada detalle en este lugar tiene un significado diferente... - comentó Draco - desde los escudos, hasta los grabados en el castillo...

- Eran runas, para hacer las barreras aún más fuertes, sin que eviten que funcionen aparatos eléctricos, pues aquí hay muchos aparatos muggles... - dijo Hermione y todos se le quedaron mirando - no me vean así, lo leí en un libro que Emily me regalo sobre el Colegio...

- ¿Por qué no me sorprende?... ¿se llamaba 'El Colegio del Fénix, la historia'?... - preguntó Harry con un poco de burla, ganándose un codazo no solo de Hermione, sino de Gabrielle

- Shhh... - les dijo la prima Weasley

- Debajo del escudo hay una inscripción: 'Nunc non micat in tenebris', que significa, 'Ya no brilla en la oscuridad' - siguió Sigfrid - lo que quiere decir que la maldad ya no brilla dentro de la oscuridad, pues nosotros nos encargamos de eliminarla... o prevenirla, si es el caso... pero tampoco crean que somos súper héroes, pues somos magos común y corrientes... la carrera de Auroría en este Colegio dura máximo dos años y medio, porque el mago que entre tiene que probarse a sí mismo frente a los profesores y a las autoridades mundiales... aquel que no termina en ese lapso de tiempo la carrera, es invitado a retirarse, pues no podrá llevar la vida de un Auror del nivel que adquieren los que salen de aquí... - una mano se levantó entre los alumnos y Sigfrid le hizo una señal para que hiciera la pregunta, la mano era de Draco

- ¿Por qué aquí dura menos la carrera que en las demás escuelas?...

- Simple, los egresados de este Colegio, son los únicos aurores con licencias para trabajar en todo el mundo; la fama de estos esta por todo el globo, son los más eficientes en su oficio y, para crear aurores de tal talla, los profesores son los más estrictos y los mejores en su materia; se exige mucho desde el principio y aquí solo llegan los mejores magos del mundo... lo puedes ver en los requisitos para ingresar: por principio, cualquier mago o bruja que aspire entrar al Colegio debe de tener dominio del inglés y, para esta carrera, se necesita mínimo 10 NEWT y 'Extraordinario' en todas sus materias... además de la recomendación de cinco de sus profesores, pasar las entrevistas y algunos exámenes que se les aplican... te lo dejo así, de mil solicitudes para entrar al Colegio, 500 son para Auroría y solo 50 entran a la carrera... cuando terminan, nos encontramos con que de esos 50, solo 40 terminaron y 20 entran a las especializaciones...

- ¿Cuáles son las especializaciones?... - preguntó Harry - perdón por no levantar la mano....

- No te preocupes... - le contestó Sigfrid con una sonrisa - las especializaciones son: Detección de criaturas peligrosas, cuando hay alguna denuncia; Pociones, para ayudar en determinados momentos en una misión especial o algo por el estilo, son pociones para objetivos muy definidos, difíciles de elaborar; Medicina mágica y muggle, en caso de enfrentamiento para poder sanarse a uno mismo o ayudar a las sanadores; Artes antiguas, donde aprenden la magia que ya casi nadie practica, Desactivación de artículos mágicos peligrosos, hay otras también, mañana pueden preguntar bien. Por su puesto que, se les dan clases de distintos idiomas, pues, para graduarse, se necesita que aprendan otro idioma además del suyo...

Un murmullo se expandió por todos los chicos que estaban escuchando la explicación. Harry supo que tendría que poner todo de sí mismo para poder entrar aquí y, después de ver desde las alturas las instalaciones y escuchar las explicaciones, tenía un nuevo ferviente deseo de quedarse aquí.

- Pero bueno, esta noche la pasaran aquí, ya mañana les daré más explicaciones... mañana podrán usar la ropa que más les agrade pues ya no es necesario que traigan los uniformes; yo usaré la túnica negra, pues esta era solo para recibirlos... por ahora, los conduciré dentro, donde podrán conocer a los demás chicos que se encuentran estudiando aquí... ahora les repartiré estos sobres... - dijo sacando unos sobres blancos y otros azules de su túnica - en ellos dicen que habitaciones les tocan, el objetivo es que se mezclen con los alumnos, así que estarán en diferentes habitaciones, les pido que los pasen, los blancos para las mujeres, los azules para los hombres... - dijo pasando los sobres, cuando todos tuvieron uno siguió hablando - los pueden abrir ya, ahora, los dejaré pasar e irán a dejar sus cosas a la habitación que les tocó, tienen diez minutos para hacerlo y bajar al recibidor de nuevo, desde donde los conduciré al comedor...

Abrió las puertas con un movimiento de su varita, que sacó de su túnica y dio paso al recibidor, donde las escaleras se encontraban frente y se dividían hacia la izquierda y hacia la derecha al subir. Abajo, una puerta a cada lado que seguramente llevaba a otros lugares de la mansión. Todo decorado con el mismo estilo francés, que Harry se imaginaba al leer los libros que Louis le había regalado hacía algún tiempo y, de los cuales, ya no le quedaban ninguno.

- Muy bien, el ala oeste esta del lado izquierdo y el ala este esta del lado derecho, tienen quince minutos para subir a sus habitaciones, dejar sus cosas, cambiarse si quieren y bajar aquí, los conduciré al comedor... no encontrarán a ningún alumno en las habitaciones pues todos estarán esperándolos en el comedor... ahora vallan...

Todos se empezaron a dirigir a la escalera, algunos conversando emocionados mientras subían. Harry abrió su sobre azul y leyó lo que decía:

- Habitación 15, ala este, cuarto piso...

- Yo estoy en la habitación 14, ala este, cuarto piso... - dijo Draco a su lado - parece que seremos vecinos Potter...

- A mi me tocó la habitación 4, ala oeste, primer piso y a Ron la habitación 10, misma ala, mismo piso... - dijo Hermione

- A Blaise y a mi nos tocó el segundo piso del ala este, pero la habitación 1 me tocó a mi y a él la 14... - dijo Gabrielle

- ¿Ya se dieron cuenta de que no hay alas exclusivas para mujeres o para hombres?... - dijo Hermione

- Eso es porque se supone que ya son jóvenes adultos que saben lo que hacen y que son responsables de sí mismos - les dijo Sigfrid por atrás, sorprendiéndolos a todos - 'se supone' siendo lo clave... ahora vallan que ya solo les quedan ocho minutos... - les dijo con una sonrisa y los chicos tomaron sus cosas y subieron la escalera.

Cuando llegaron a la separación, Hermione y Ron se fueron hacia la izquierda y los otros cuatro a la derecha. Harry abrió la puerta y se encontró con que al frente, a tres metros de ellos, habían otras escaleras que parecía subir, voltearon a su izquierda y se encontraron con un pasillo enorme, de tres metros de ancho, al final de este había un hermoso balcón abierto que dejaba entrar los sonidos de fuera y, del lado derecho del mismo de las escaleras, habían quince puertas que seguramente eran las habitaciones.

Uno creería que estaba oscuro, pero todo era iluminado por algunas velas en candelabros que parecían no consumirse y que daban un ambiente romántico y de tranquilidad. Además de que había un aroma de lavanda muy sutil que agradaba.

Los cuatro se dirigieron a la siguiente escalera y subieron, la escalera daba un vuela y dirigía al segundo piso, donde Gabrielle y Blaise se quedaron. Harry y Draco siguieron subiendo hasta el cuarto que, se dieron cuenta, era el último, después estaba la azotea.

Caminaron hasta el fondo, la habitación de Harry era la última y la de Draco estaba junto a la suya, junto al balcón. Harry trato de girar el picaporte pero la puerta no se abrió, extrañado, miró de nuevo la tarjeta, donde, había aparecido ahora una palabra: 'Nyoka'.

- ¿Nyoka?... - se preguntó extrañado en voz alta y, para su sorpresa, la puerta se abrió.

Volteó a ver si su amigo rubio había podido entrar y, cuando vio que si, entró en su propia habitación. Cuando lo hizo, se encontró con una habitación más grande de lo que debía de ser, pues parecía de cinco por cinco metros y, dos puertas al fondo indicaban que había un baño.

Entró, la habitación estaba decorada con el mismo estilo francés que el resto del edificio. La puerta estaba pegada hacía el extremo del balcón, frente a la puerta estaba una puerta al fondo, frente a la puerta un escritorio inmenso con cuatro sillas alrededor y, junto a la puerta otro balcón. Harry volteó hacia su derecha para encontrarse con dos literas que miraban hacia la ventana, en medio de ellas había un espacio de un metro y un mueble con repisas que contenían libros y muchas cosas de quidditch, amuletos, un chivatoscopio y otras tantas chucherias. Al fondo del lado derecho había otra puerta y, frente a esta, un mueble enorme que contenía una televisión, un pequeño estéreo y video juegos que Harry había visto a Dudley.

Dejó sus cosas sobre la cama de arriba junto a la puerta, pues había un pequeño letrero que le indicaba que lo hiciera. Miro su reloj y se dio cuenta de que todavía le quedaban cuatro minutos. Se dirigió a la puerta de la derecha y la abrió, reiterando sus sospechas de que el lugar estaba hechizado para hacerlo más grande, pues había dentro un enorme armario, repleto de la ropa de los que dormían ahí, dividido en cuatro, solo dos espacios estaban ocupados. Cerró la puerta y abrió la de la izquierda, encontrándose con un enorme baño, con dos lavabos y dos regaderas con tina, un espejo al final y una ventana arriba de este.

Salió y observó el escritorio, que estaba lleno de libros y libretas abiertas, así como también de dos computadoras portátiles una encendida y una apagada; los que dormían ahí también habían dejado olvidados dos tazas de café que ya estaban fríos.

Vio su reloj de nuevo y se dio cuenta de que ya solo le quedaban dos minutos para bajar, así que se apresuró a ir a su maleta, se quitó el uniforme y se puso una túnica verde fuerte y unos pantalones de mezclilla que le ajustaban perfectamente. Se dejó la camisa blanca del colegio, pero se quitó la corbata. Amarró su cabello en una coleta, dejando que algunos cabellos le delinearan el rostro, pues le molestaría un poco para comer traer el cabello suelto, solo faltaba que se quitara los lentes, pero no lo hizo, no quería que se enterara nadie de su secreto.

Salió de su habitación, donde Draco le estaba esperando, el chico también se había cambiado en unos pantalones negros de casimir y una camisa plateada, sin túnica, dejando caer su largo cabello platinado sobre sus hombros. Harry cada día hacía un esfuerzo mayor para no decirle a Draco, Lucius.

- Vamos Potter, no quiero llegar tarde por tu culpa... - le dijo el chico

- Cállate Malfoy... que llegaremos tarde por tu parloteo...

Bajaron rápidamente las escaleras y se integraron al resto del grupo, parecía que muchos no habían tenido tiempo de cambiarse, así que solo se quitaron túnicas y corbatas y bajaron así. Sigfrid ya los esperaba abajo, el también se había cambiado en unos pantalones de mezclilla, camisa roja y una túnica azul rey que se veía muy ligera. Para decir menos, se veía genial y muchas chicas y chicos suspiraron y se lo comían con los ojos. El grupo de alumnos de Hogwarts se encontraba frente a la escalera, ya que el supervisor estaba en esta.

- Muy bien, ahora los voy a conducir hacía el comedor, pero primero les diré unos detalles... primero, a su derecha hay una puerta que conduce a una sala de estudio, donde hay pupitres individuales y a otra sala de estudio, donde hay mesas para equipos... las dos tienen computadoras muggles, que deberán de aprender a usar durante su estancia aquí, dado que así es como nos comunicamos a otras partes del mundo rápidamente, vía Internet... también ahí se encuentra una sala de música, hay dos pianos y otros instrumentos, si los piden pueden usarlos, dado que casi nadie los usa... la biblioteca se encuentra en el castillo y pueden pedir los libros para traerlos a estudiar aquí... - todos los chicos murmuraron por unos momentos - a su izquierda esta la puerta que conduce al comedor, pero, al lado, también hay un pequeño café - bar dentro del comedor, el comedor esta cubierto por paredes de cristal, pues afuera hay una piscina y a veces hacemos fiestas, por lo cual esta ahí... alrededor de la casa hay canchas, una de tenis y una de básquetbol... en las otras casas hay más de otros deportes y en lenguas mágicas hay un doyo de karate y tai kwan do, así que hay de todo aquí... - dijo con una sonrisa - también encontraran que el estadio de quidditch solo se usa para los partidos entre las facultades y entre las universidades, pues hay torneos; algunas veces también vienen algunos equipos profesionales a dar exhibiciones aquí... para las prácticas de los equipos de cada faculta y del Colegio, están las canchas que se encuentran en dos de las islas que rodean esta... ya mañana les explicaré otras cosas cobre esta isla y las que le rodean, por ahora, acompáñenme...

Guió a los chicos hacia la puerta izquierda, cuando entraron se encontraron con una estancia de cuatro por cuatro, donde habían muchas fotos colgadas por todos lados, vitrinas con trofeos, medallas y reconocimientos y una puerta a la derecha.

- La puerta da hacia el comedor, los elfos domésticos que atienden todo se encuentran en los sótanos del castillo, pero hay una conexión mágica hacía allá, el comedor nunca cierra y siempre pueden pedir lo que quieran, que este en el menú claro - dijo Sigfrid deteniéndose un momento, Harry pudo escuchar perfectamente bien como Hermione bufaba de indignación y se rió. - las fotos que ven en las paredes, son de las generaciones más sobresalientes que salieron de aquí, los trofeos son de quidditch y de otros torneos que se han ganado en esta facultad por los alumnos. Dentro del colegio hay una sala especial donde están los trofeos del Colegio y las fotografías de cada generación que ha pasado por aquí, así como de los magos más destacados que salieron de aquí, artículos, etc... mañana, si quieren, algunos pueden acompañarme a verlas... ahora entraremos al comedor...

Abrió la puerta, dando paso a un enorme comedor, tan grande como el de Hogwarts, el techo estaba hechizado también como aquel, pero las paredes eran de cristal y dejaban ver el exterior, excepto donde pegaba la pared con el resto del edificio y se encontraban una pequeñas mesas llenas de bandejas de cubiertos, platos, vasos, tazas, etc, sucios, que desaparecían.

En vez de cuatro grandes mesas, habían pequeñas mesitas, todas con estudiantes que se les quedaban mirando, solo habían algunos lugares vacíos y una que otra mesa con solo dos alumnos, a cada mesita le cabían cinco. Harry notó que ninguno usaba el uniforme del Colegio, es más, había una gran variedad de atuendos, señalando que había una gran cantidad de chicos de diferentes naciones ahí. Sigfrid se adelantó un poco y se colocó delante de ellos.

- El edificio puede contener a 480 personas, alumnos, actualmente habemos solamente 250, algunos se fueron, otros viven con sus familias o tienen casa propia y vienen aquí por traslador, como ya explicó Emily, en la carrera de Auroría, somos actualmente 300 alumnos, que se reparten en cinco grupos para cada nivel... ahora, en el colegio hay un total de 2100 alumnos, repartidos en las carreras... muy bien, ahora pueden repartirse entre las mesas... si requieren algo pregunten a los estudiantes o búsquenme a mi... bienvenidos de nuevo...

Todos se repartieron entre las mesas, Harry quedó en una con Sigfrid que lo llevó con él después de pedirle que le acompañara, un chico japonés y Draco; Hermione se fue a sentar, con Ron, a una mesa donde dos chicas que parecían hablar ruso les hicieron espacio y comenzaron a conversar amablemente con ellos; Gabrielle y Blaise, fueron a sentarse en una mesa con un chico muy pálido que parecía hablar alemán y que conversó discretamente con ellos, mientras otro que le habló en francés, sonreía y hacía bromas al otro.

- Así que tú eres Harry Potter... - dijo Sigfrid en un inglés perfecto - y tu debes ser de la familia Malfoy, son famosos en todo el mundo... además algunos antepasados tuyos estuvieron aquí... - dijo viendo a Draco

- Si, esos somos... - contestó el rubio, Harry se limitó a asentir...

- Yo soy Sigfrid Alphen, vengo de Finlandia y este es Hide Yoshihiko, de Japón... yo voy en el cuarto nivel a punto de graduarme y aquí mi amigo también va en el mismo nivel y se graduará conmigo...

El chico japonés llamo la atención de ambos, tenía el cabello muy lacio, negro y largo, cortado en capas como si cayeran picos de su cabeza, sus ojos parecían de gato y eran color plata, seguramente pupilentes, su piel era muy pálida y en el lado derecho de su rostro, tenía unas inscripciones en letras japonesas, que empezaban debajo del oído y se iban difuminando hacía el cuello, no se podía ver su fin por la camisa de seda roja sangre que portaba, abierta hasta el pecho, llevaba también unos pantalones de cuero y botas de piel. Sus uñas estaban pintadas de negro, tenía un arete en el oído izquierdo que tenía forma de cruz y Harry juraba que tenía delineador en los ojos.

- Mucho gusto... - dijo Hide saludando a los chicos en perfecto inglés, pero con una voz que le daba un aire de misterio - se dice que los dos son buenos jugadores de quidditch, en especial tu Harry... espero que si llegan a entrar, los vea en el equipo...

- ¡Ah si!... lo olvidaba, Hide es el capitán del equipo de Auroría y del Colegio... es muy bueno para el quidditch... yo solo soy el buscador de ambos equipos... él es el guardián...

- ¿Cómo haces para entrenar a dos equipos?... - preguntó sorprendido el ojiverde

- Es fácil, ellos ya entrenan con sus respectivas facultades, solo nos vemos cuatro horas a la semana y practicamos estrategias... es más, mañana es la práctica del equipo de la facultad y pasado mañana del equipo del Colegio, si quieren pueden venir...

- Gracias, creo que ambos aceptaremos la invitación... - contestó Draco y Harry asintió - ahora, ¿cómo se pide la cena?...

- Toman los menús... - dijo Sigfrid tomando una pequeño fólder que tenía enfrente - y piden lo que más se les antoje... creo que hoy comeré algo ligero, mmmm, una ensalada César y un espagueti a la boloñesa... de tomar un capuchino descafeinado y ya... - mientras el chico iba pidiendo los alimentos aparecían frente a él, Hide también pidió

- Yo solo quiero arroz frito con verduras y una botella de sake... - dijo y lo que pidió apareció frente a él al instante

- ¿Te quieres embriagar antes de dormir?... - le preguntó su amigo ante la bebida alcohólica que el japonés había pedido

- Tu sabes que ya estoy acostumbrado... - contestó con voz fría

Tanto Harry como Draco siguieron el ejemplo. Draco pidió solo una taza de café americano descafeinado y una ensalada y Harry pidió una rebanada de pastel de chocolate y una cerveza de mantequilla. Los cuatro cenaron conversando sobre quidditch y libros, bueno, Hide se dedicó a escucharlos, era muy callado.

XXXXXXXXX

Conforme cada alumno iba terminando de cenar, se retiraban del comedor hacia sus habitaciones. Cuando Harry y Draco lo hicieron, fueron acompañados por Hide y Sigfrid, dejaron a Draco en su habitación y luego, entraron con Harry a la suya.

- Gracias por acompañarme... - les dijo una vez dentro, no había nadie

- No hay de que, nosotros también dormimos aquí... - contestó Hide secamente y se metió al baño

- ¡¿Qué?!...

- Era una sorpresa... - contestó Sigfrid y se dirigió a apagar la computadora y a deshacerse de las sobras de café - y no le hagas caso a mi amigo, es una persona extraña y algo seco, sobre todo cuando alguien le gusta... - le dijo a Harry guiñándole un ojo, el chico se sonrojó cuando entendió la indirecta - ponte cómodo...

- Oye ¿qué significa la contraseña?...

- ¿Nyoka?... serpiente, en africano... la cambiamos cada semana... - le dijo mientras se cambiaba en un pijama negro, Harry se sonrojó al ver la fuerte y bien formada figura del chico y procedió a sacar de su maleta su pijama azul y ponérsela, entonces se escuchó una música que salía del baño y que era cantada en japonés - ¡No te vallas a electrocutar!... - gritó Sigfrid - siempre hace eso, se baña en la noche, para despertar un poco más tarde...

- ¿Ustedes son los únicos que ocupan esta habitación?...

- Si... el año pasado había un chico que se llamaba Max, pero se graduó... ahora solo quedamos yo y el lunático que esta en el baño... - dijo con una sonrisa.

Harry volteó hacía el mueble que estaba entre las camas y observó una foto donde se mostraba a Sigfrid con una chica rubia, de ojos verdes y que lo abrazaba y le sonreía a la cámara de vez en cuando. Otras veces volteaba a ver al chico con ternura en sus ojos.

- Que linda chica...

- Es mi novia, se llama Hilda... de hecho esta estudiando Medicina Mágica aquí, solo que ella apenas entro este año... la conocí en la escuela a la que iba...

Harry notó que el chico sonreía con amor al ver la foto y sonrió, se veía que amaba a su novia, le dio curiosidad conocerla. En ese momento, la música paraba y Hide salía del baño solo con una toalla roja alrededor de su cintura. Potter se sonrojó de nuevo, pues el cuerpo del japonés también estaba bien formado y pudo apreciar que el tatuaje de letras se extendía a su espalda, donde un dragón enroscaba a un fénix, con vivos colores ambos.

- Eres un exhibicionista... - escuchó que Sigfrid le decía a su amigo

- Y tu eres hetero, así que no veo porque te molesta...

- Si, pero tú no y nuestro amigo Harry aquí tal vez tampoco lo sea... y lo incomodes...

El ojiverde se sonrojo mucho, sin contestar, tomó su cepillo de diente y se dirigió al baño, donde se encerró para salir unos minutos después, cuando sus hormonas se calmaron. Si, era gay y tenía una pareja, amaba a Sev hasta donde ni él sabía; pero no estaba para nada ciego y seguía siendo un adolescente y Hide tenía un buen cuerpo.

Cuando salió, encontró todo ordenado, Hide estaba frente a la televisión viendo una película de vampiros y solo tenía puesto un pantalón de seda rojo que se translucía un poco, Harry se volvió a sonrojar y se acercó al balcón para calmar sus nervios. Sigfrid, sentado en su cama leyendo un libro, sonrió ante esto, al igual que Hide lo hacía discretamente.

Cuando Harry respiró aire fresco, pudo observar, a la distancia, unos cuantos destellos rojos.

- ¿Qué es eso?... - les preguntó a los chicos. Hide se levantó del sofá y se acercó al chico, observando hacia donde él lo hacía

- Es una isla que tiene un volcán, la isla de los fénix... por eso este Colegio de llama el Colegio del Fénix... ahí se reproducen los fénix de todas razas y esta sumamente protegida, ya que nos encontramos en mar abierto...

- ¿Mar abierto?...

- ¿No lo sabías?... - Harry negó con la cabeza, entretenido en observar los extraños ojos del chico - estamos en mar abierto, en medio del Atlántico, en la parte que esta entre Europa y Norte América, los muggles no nos ven porque esta protegido con magia y los ministerios de muchos países nos apoyan... todas estas islas son propiedad de una bruja... y ella misma se encarga de preservarlas... sobre todo esa, porque los fénix son unas criaturas espectaculares...

- ¿Se puede ir allá?...

- Claro... si quieres te llevo el martes en la noche... tengo clase de Criaturas y le puedo pedir el permiso a mi profesor...

- Claro que si, muchas gracias... - contestó Harry con una sonrisa, Hide solo asintió

- Es hora de dormir... buenas noches...

Se despidió del chico con un pequeño beso en la boca, con su mano tocando tiernamente la mejilla del chico, Harry se quedó paralizado y, unos minutos después, se dirigió a su cama, que resultó ser la que estaba arriba de la de Sigfrid y se acostó, pensando que si Severus se enteraba de esto, estaba muerto.

XXXXXXXXX

Emily observaba todo el campus desde su oficina, la cual estaba situada en la torre más alta del castillo y esta construida en forma circular con paredes hechas de cristal que le permitían tener una vista de 360 grados.

La oficina solo contenía los retratos de varios magos alrededor, en la única parte donde existía pared, unos 50 centímetros desde el techo hacia abajo, lo bueno era que la oficina tenía dos metros de alto. Los hombres en los retratos permanecían dormidos y ella conocía cada uno de esos rostros a la perfección.

Había también, pegado a un extremo, un enorme escritorio finamente tallado que se veía antiguo, estaba situado de forma que la directora tuviera frente a ella las mansiones de los alumnos y la hermosa isla de los fénix. Frente a él, unos asientos acojinados y, en otro extremo, un sillón con una mesita de café, el sillón actualmente era ocupado por un vampiro de cabello rubio y otro de cabello negro, que observaban el paisaje con detenimiento. Aunque el primero ya había estado ahí antes.

En el medio, se encontraba el final de la escalera que llevaba, de la oficina del subdirector, a la suya propia. Si no te asomabas, parecía un agujero que estaba ahí para tirar a algún descuidado, pero las escaleras se encontraban ahí y aparecían solo cuando la directora daba permiso de que alguien subiera, mientras tanto, era como pararse sobre un piso invisible que permitía ver desde arriba, pero no desde abajo.

Una luz parpadeo en el escritorio de Emily y esta se dirigió hacia él, eran los ojos verdes de una pequeña estatua de un fénix en vuelo sobre su escritorio.

- Pasen... - pronunció la profesora y la escalera apareció, diluyendo el piso hechizado.

Momentos después, un máximo de cincuenta personas entraban a la oficina de la profesora y se quedaban delante de ella. Emily los reconoció al instante y sonrió, cincuenta magos y brujas, los mejores en cada una de sus áreas, todos valiosos, todos profesores del Colegio, de Auroría.

- Muy buenas noches, que gusto verlos de nuevo... - decía esta, mientras se sentaba en su silla - la razón por la que los he llamado tan tarde es muy simple: durante los siguientes tres días recibirán a varios alumnos invitados de Hogwarts y, entre ellos, a Harry Potter, sé que ya lo saben... - dijo antes de que alguno hablara - pero lo que no saben, es que quiero que lo vigilen, que aquel que tenga la oportunidad de tenerlo en una de sus clases, le evalué y me traiga el informe sobre lo que piensan de él... necesito saber, que tanto sabe y cual es el nivel en el que se encuentra... no tengo que decir, que esto no tiene que salir de aquí y que lo deben hacer con la mayor discreción posible, él no debe de dudar nada...

Se quedó mirando fijamente a todos los que se encontraban frente ella. A todos los conocía, algunos habían sido sus maestros, a otros, ella les había enseñado lo que sabían; a todos les tenía un especial aprecio y una gran confianza.

Ellos también confiaban en ella, pues asintieron inmediatamente, sin una palabra, solo gestos.

- Muchas gracias... eso será todo... espero sus informes al final de estos tres días...

Con un último asentimiento, todo se retiraron, dejando a Emily sola con Lestat y Louis, de nuevo.

- ¿Crees que sea conveniente?... - le preguntó Lestat sin voltear a verla, mirando el techo del lugar al igual que Louis.

- Si, porque ellos harán que muestre quien es realmente, no lo que muestra a los demás... - contestó, mientras se acercaba al sillón donde estaban los vampiros y observaba fijamente el edificio de los Aurores - solo espero que Sigfrid y Hide sepan manejarlo y no le atormenten mucho...

- En especial Hide... - dijo Louis - tus dos mejores alumnos, tus dos mejores cómplices, poniendo a prueba a tu ahijado...

- Hide es peligroso... sobre todo porque Harry le atrae... - comentó Lestat

- Lo sé... pero sabe a lo que se atiene si le hace algún mal, o le causa un gran conflicto... - Emily dejó de ver los dormitorios, donde las luces de las habitaciones se iban apagando porco a poco, para voltear al techo de su oficina.

Sobre la mesita de té, una pequeña esferita giraba, proyectaba una imagen en el techo: Harry durmiendo profundamente en la litera del dormitorio, Hide haciendo un movimiento con su varita y apagando las luces, Sigfrid sonriendo y quedándose dormido.

- Solo espero que Severus no se enoje demasiado...

XXXXXXXXX

Estaba caminado a la orilla del lago de Hogwarts, no, no era el lago, era un mar inmenso que se abría hasta el horizonte, la luna estaba en cuarto creciente y, sin embargo, todo estaba oscuro. Una mano tomo la suya y volteó a ver quien se encontraba, a pesar de la oscuridad, pudo ver algunos de los ángulos del rostro del hombre que más amaba, sonrió, el rostro se ilumino y dejó ver los ojos profundamente negros de Severus, iguales al mar frente a ellos.

- ¿Dónde estamos?... - preguntó Harry al hombre, pues esto, a pesar de que el castillo frente a ellos era Hogwarts, al mismo tiempo, no lo era. El hombre solo siguió sonriendo sin contestar la pregunta y le beso, dulcemente, pero había algo nuevo, el beso le supo a olvido, como si Severus se estuviera despidiendo de él y sintió lágrimas al tocar el rostro de su amado.

Escuchó el sonido de un fénix y rompió el beso... vio inmediatamente el rostro de Severus, pero este lloraba sangre y Harry retrocedió, sin soltar al hombre de la mano. Busco inmediatamente a las dos figuras de hombres y los encontró en una isla en medio del enorme océano, que acababa de aparecer frente a él. La isla tenía un volcán y varias aves bailaban alrededor de una de las siluetas, la otra, tenía algo enroscado en el brazo.

El fénix volvió a cantar y Harry volteó esta vez... el ave atravesaba el cielo y se veían sus ojos, ojos verdes, que brillaban; iguales a los del estandarte del Colegio. Una voz que le parecía familiar habló y el chico supo que venía de la silueta que era rodeada por fénix:

- Casi es hora Harry... ya debes de estar preparado, debes de abrir tus ojos a tu alrededor, pues encontrarás señales que te harán ver la realidad, abre los ojos... escucha, siente... y deja que tu magia te guíe hacia tu destino...

- No lo entiendo... no sé porque me dices esto... ¿por qué esta llorando Severus?... ¡Dímelo!... ¡¡¡¿Por qué me sigues atormentando con este sueño?!!!... - Harry apretó la mano del hombre a su lado, temiendo por lo que seguiría, esa mano se aferró a la suya primero, la llevó a sus labios y dejó un tierno beso en los nudillos; Harry volteó, las lágrimas sangrientas seguían ahí, pero había una extraña sonrisa en esos labios que tanto amaba, Severus lo abrazó:

- Aunque me valla, jamás te dejaré solo, siempre me tendrás a tu lado, aunque no puedas verme... porque mi alma será tuya, es la única forma... - le susurró el hombre al oído

- ¿Sev?...

Todo se volvió rojo y olía a sangre y el hombre a su lado desapareció, como lo había hecho cada vez que tenía este sueño, pero ahora dolió más, porque sintió como si no lo fuera a ver nunca más, la misma voz se escuchó de nuevo:

- Debes de aprender Harry... para saber de lo que hablo, debes de abrir más tus ojos... - y otra voz, también algo familiar, se unió a esta y Harry supo que venía de la segunda figura, con algo enredado en su brazo, que ahora había subido a su cuello y, aunque estaba lejos, le escuchaba claramente:

- Abre los ojos... escucha nuestras palabras... solo así sobrevivirás...

- ¿Quiénes son?... ¿qué quieren?... no entiendo... sigo sin entender que me dicen...

- Queremos que comprendas... - dijo la voz del primer hombre y el segundo añadió

- Que abras tus ojos a la realidad y que escuches la voz de tu propia magia... que te dejes llevar por ella, pues es la única forma.

De pronto, todo se volvió oscuro y lo siguiente que sintió fue que caía y en la caída, escuchó el canto del fénix, el fénix de ojos verdes se le acercó y lo tomó elevándolo, el canto le tranquilizaba... volteó a verlo... y se sorprendió de verse a si mismo en esos ojos verdes... era él, ahora estaba seguro... el fénix volvió a cantar, como queriéndole decir algo, pero Harry no entendía... y sentía como se alejaba del ave, a pesar de ser cargado por él... vio que el fénix traía algo en el pico, quiso tomarlo, observarlo... pero no pudo... seguía cayendo y perdía fuerzas...

- Levántate Harry, es hora de que bajemos... - escuchó una voz a su lado y que alguien lo sacudía con delicadeza - Harry levántate, se nos va a hacer tarde...

Sin querer hacerlo, pero consciente de que tampoco quería seguir soñando, abrió los ojos lentamente, para encontrarse con la imagen de Sigfrid, sacudiéndolo para que despertara y se levantara.

- Es hora Harry, tenemos una hora para bajar y todavía tienes que bañarte... - le decía el chico con una sonrisa.

Harry asintió pesadamente, se talló los ojos, se estiró un poco y se levantó de la cama. Volteó a ver la habitación y observó que Hide estaba sentado frente a su laptop, escribiendo a toda velocidad en el teclado, todavía vestido con el pantalón de pijama, con el pecho descubierto, dejando ver el enorme tatuaje y con un libro de Artes Oscuras al lado.

- Buenos días... - le saludó y, de respuesta, solo recibió un movimiento de mano y un asentimiento en respuesta

- No le hagas caso, es que tiene que entregar un informe para el profesor de Artes Oscuras y no lo ha terminado... - dijo el chico rubio arrojándole una toalla - ahora metete a bañar...

El ojiverde asintió de nuevo pero primero se acercó al balcón y observó a lo lejos, ya se podía apreciar la isla y a Harry le pareció conocida, como la de ese maldito sueño que no le dejaba en paz. Decidió que seguiría la indicación del supervisor, por el bien de su salud mental, y se metió a bañar. Sigfrid ya estaba en una de las dos regaderas bañándose cuando él entró e, inmediatamente, se sonrojo y decidió no voltear.

Se duchó rápidamente y salió vestido solo con la toalla en la cintura. Inmediatamente se arrepintió pues sintió la mirada de Hide sobre de él. El estudiante de auroría ya estaba vestido y a Harry se le antojo irresistiblemente misterioso: su largo cabello caía libre sobre sus hombros, el pantalón que vestía era gris oscuro, la camisa púrpura, casi cubierta por la túnica negra de auroría, con los bordados plateados en puños y otros lugares, el escudo perfectamente bordado. Traía puesta la capucha de la túnica y, a pesar de las sombras que cubrían su rostro, sus extraños ojos relucían con fuerza, hipnotizándolo.

Hide se acercó a él lentamente y Harry descubrió que no podía moverse; los labios, que ayer solo habían rozado los suyos, ahora le besaban con ternura y una de las manos frías del chico le acarició la mejilla.

- Es mejor que te vistas... - le susurró y se dirigió al escritorio - las clases aquí empiezan a las ocho y no hay recesos hasta las tres, así que tendrás que desayunar bien...

Potter salió de su ensimismamiento y se apresuró a tomar alguna ropa y a meterse al armario para vestirse; no sabía que le había pasado, simplemente no pudo moverse, como si su cuerpo no le obedeciera y ahora no podría a ver a Severus a la cara. Salió unos minutos después, con el cabello suelto, una camisa negra desfajada de los vaqueros que usaba y unos tenis negros. Cuando salió, Sigfrid lo esperaba, vestido con su túnica negra de supervisor, con otra túnica negra en su brazo.

- Póntela... - le dijo y se la extendió, el chico la tomó - era mía hasta que me nombraron supervisor y pienso que te quedará bien, tal vez te de suerte y seas aceptado... - le guiñó un ojo y se dirigió al escritorio donde tomó su mochila - ahora, vámonos, nos queda media hora y todavía tenemos que desayunar algo...

Harry se colocó la túnica, le quedaba un poco floja, peor no se notaba y era fresca. Tomó un cuaderno y una pluma de su mochila y se dirigió con los otros dos chicos hacia el comedor.

Cuando llegaron, se separó de ellos inmediatamente y se dirigió con sus amigos, los cuales se sorprendieron al verlo con la túnica del Colegio. Después de escuchar de quién era y de sorprenderse porque Harry se había hecho amigo del supervisor y del capitán de los equipos de quidditch, le relataron lo que habían pasado con sus compañeros de cuarto, incluso Draco se había hecho amigo de tres franceses que apenas estaban en el segundo nivel y que le contaron sobre algunos de los profesores, parecía que eran muy exigentes. Los únicos que no se veían muy animados después de su primer noche, eran Hermione y Blaise.

Después de desayunar, todos se dirigieron al vestíbulo donde Sigfrid ya les esperaba. Sus compañeros le preguntaron de donde había sacado la túnica y él simplemente les dijo que era de su compañero de habitación.

- Buenos días, espero que hayan desayunado bien... - les saludó con una sonrisa - hoy irán a algunas de las clases de Auroría, una de cada uno de los cuatro niveles, por lo que pasaran siete u ocho horas dentro de los salones; por la tarde, los que deseen, podrán acudir a la práctica de quidditch de la facultad, nos veremos aquí para ir juntos a las 4:30... también pueden recorrer el castillo durante sus horas libres, si es que las tienen. Por la noche conocerán al coordinador de la carrera y a algunos de los profesores más importantes... pero antes, a las siete de la noche, iremos a ver la oficina de la directora, así que los quiero en la entrada del castillo a las 6:30 a más tardar y conocerán al subdirector... ahora iremos a la primer clase... se dividirán en cinco equipos y cada equipo irá con un diferente alumno, uno de ellos yo, del Colegio que le conducirá el día de hoy por todo el castillo y le informa del plan de estudios y todos los detalles que pregunten... ahora, diré los nombres y se irán uniendo con sus guías...

Sigfrid fue diciendo los nombres de los chicos, formando equipos de seis, cada uno se iba con su respectivo guía. A Hermione le tocó con una chica de aspecto duro, a Gabrielle con el mismo chico pálido con el que había cenado la noche anterior y a Blaise con una de aspecto un poco más amable. Cada vez que un equipo se iba llenando, se retiraban hacia las clases, se despidieron de sus amigos y la voz de Sigfrid de volvió a escuchar:

- El resto, vendrán conmigo...

Harry supo que el sorteo estuvo organizado por el supervisor cuando se dio cuenta de que 'el resto' eran Draco, Ron, dos chicos de séptimo de Ravenclaw y él mismo; en la puerta, Hide estaba esperando y el ojiverde se pegó inmediatamente a sus amigos.

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Notas de la autora:

Hola!!! ¿Qué tal?... ¿Les gusto la primera parte?... Era un solo capítulo y lo dividí en tres porque ocupaba cien páginas jejejeje, es que me volví loka con las descripciones y estoy leyendo "El Muchacho Persa", supongo que eso también ayudó.

Sin más, los dejo seguir con el siguiente.

¡¡¡ESPERO QUE TE ESTE GUSTANDO TU REGALO ALI!!!

Atte: su autora Sakura Snape ((-jj

Miembro de la Orden Siriusiana

Miembro de la Orden Severusiana

Miembro de la Orden Draconiana

PS: Si alguien quiere hablar conmigo, pueden agregarme al msn o mandarme un correo a: ó a ... contestaré con mucho gusto... (((ojj LA NUEVA DIRECCIÓN!!! :

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AFTER FOREVER