Capítulo 15: Mil años contra la nueva generación.
Sentía cómo la realidad se iba deformando, poco a poco el mundo se cerraba sobre él, aquellos muros de oscuridad reduciendo su campo de visión en el que Dark Doom se encontraba justo en el centro con aquel enlace de energía dominándole. Fue en ese momento en el que le parecía que estaba a punto de perder la razón cuando oyó de nuevo su voz "no te rindas" y aunque pensó que había sido sólo en su cabeza fue recuperando la visión justo para ver a Sonic golpeando con la cabeza y los brazos a Dark Doom en el centro donde si hubiese sido una criatura como ellos habría golpeado su estómago. La cuestión era que estaba apartándole de él dejando que por un momento Shadow se relajase hasta el punto de caer de rodillas agarrándose la cabeza intentando sacar de él todo el veneno que su abuelo por ADN le estaba introduciendo.
-¿Cómo es posible?- La curvada oscura figura de Dark Doom se enderezó. –Deberías estar paralizado, en las últimas.
-Oh, vamos.- Exclamó Sonic confiado. -¿De verdad pensabas que caería de nuevo en ese truco? Estás subestimando la fuerza de la vida de este planeta.
Si Tails hubiese estado ahí de seguro habría explicado que el cuerpo de Sonic por la exposición continua a esos gases tóxicos había creado una defensa natural en su cuerpo quedando inmune a ellos.
-¿Estabas haciendo comedia?- Se puso en pie Shadow. -¿Y lo de "no puedo respirar" también?- Se burló de su actuación.
-Hey, soy un gran actor.- Sacó pecho Sonic.
-Nada.- Dijo Dark Doom con los ojos cerrados. –Todo lo que hacéis, todo lo que decís, no os va a servir para nada.- Abrió los ojos y miró a Shadow. –Realmente no quería que Black y tú peleaseis en un principio, pero continuamente niegas tus orígenes y quién eres.
Shadow estuvo a punto de dar un paso al frente y gritarle que se callase de una vez, pero curiosamente fue Sonic quien se le adelantó.
-¿Y tú qué sabes quién debe ser Shadow?- Parecía realmente enfadado. -¿Quién demonios te crees que eres para decir algo así? Tú nunca has estado aquí, no le conoces, no tienes derecho a decidir por él ¡él ya había elegido ser quien es!- Sonic giró la cabeza. –No es justo... ya se había decidido, había dado un paso al frente más allá de su pasado y sus orígenes ¿por qué ahora que empezaba a vivir su vida has tenido que venir a arrastrarle de nuevo al lugar donde empezó?
Shadow pensó que tenía razón, antes lo recordó, él ya había elegido, ahora no debía dudar porque su ser ya se había definido, había estado cediendo al poder de Dark Doom pensando que era verdad lo que decía, pero ya no, ya no necesitaba dudar sobre sus palabras, a pesar de todo él siempre iba a ser Shadow.
Dark Doom, cansado de todo aquello, de negar que Shadow perteneciese a ese planeta, se había estado engañando a sí mismo, lanzó una de aquellas sierras de energía hacia Sonic, que quiso esquivar pero notó la mano de Shadow es su brazo estirando de él, así que se dejó proteger. Sonrió cuando Shadow le dijo "vamos" invitándole a participar en esa pelea donde se veía la gran experiencia de control de la energía de Dark Doom pudiendo lanzar rayos energéticos, sierras e invocar meteoritos mucho más rápido y con más precisión que el propio Black Doom en su juventud.
¿Cómo podía esa carcasa vieja prácticamente carente de vida moverse con esa fluidez? Arrastrando su oscura y cansada figura olvidó por qué luchaba, por qué intentaba matar a aquel que era la última esperanza para su especie, entonces lo vio claro, no había esperanza. Todos los suyos, su familia, sus subordinados, todos muertos o debilitados ¿qué quedaba de su imperio? Era demasiado viejo para todo eso, demasiado para cargar con él aquella pesada carga, miles de años malgastados, demasiadas veces viendo cómo iban cayendo uno a uno sus descendientes, él no debía estar luchando, debía estar sentado en su viejo trono contando a sus nietos sus antiguas batallas mientras sus hijos libraban las suyas propias. Y después de conseguir su imperio lo perdió, eso era todo lo que quedaba, eso era todo lo que debía quedar, porque en ese momento decidió que tras vencer a esos dos erizos la propia esperanza de los humanos se consumiría por sus sentimientos oscuros de miedo y rencor hacia aquellos que no les salvaron, hundiría en el eterno lago negro de terror sus almas y así el fin de los tiempos llegaría para todos los seres vivos del planeta, incluso él mismo descansaría por fin, pues nada más empezar esa batalla se arrepintió de todo, de todo lo que hasta ahora había defendido, pues no había conseguido su principal objetivo, tener a su lado a su último descendiente.
Sonic apoyó una mano en el suelo intentando levantarse.
-Aquí hay algo que no me cuadra.- Dijo desde el suelo. -¿Cómo puede un tío tan viejo luchar así? No debería tener fuerzas ya.
-Eso es porque no es como los habitantes de este planeta.- Shadow bloqueó una de aquellas sierras con su propia energía. –Aquí el poder tiene su base en el físico de manera que a mayor edad menos fuerza se tiene.- Se quedó mirando a Dark Doom que invocaba cinco meteoritos. –Sin embargo ellos no tienen una forma corpórea como nosotros, su fuerza se basa en el control de la energía, cuanta más experiencia tienen mejor luchan.
-Joder con el viejo...- Apoyó una rodilla en el suelo Sonic. –Vamos a darle caña.
Se miraron y asintieron a la vez, de un salto Sonic se puso en pie y atacaron a la vez esquivando los meteoritos y usándolos de base para saltar impulsándose hacia su enemigo. Lograron golpearle, perdió el equilibrio y cayó, pero aún así no era suficiente, cuando iban a dar el golpe conjunto de gracia desapareció y reapareció a un lado con un rayo energético enorme dirigiéndose a ellos. No lo esquivaron y salieron disparados cayendo ellos al suelo de nuevo intentando usar su infinita esperanza para continuar la batalla.
-Os lo dije, todo será inútil.- Su voz se fundió con el sonido del meteorito más grande que había invocado hasta el momento. –Vosotros moriréis, todos los seres de este planeta, pronto todo acabará.
Sonic apretó los dientes cerrando los ojos cuando el meteorito se acercó a ellos, pero una roca tan grande como el meteorito se estrelló con él haciéndolo trizas, era otra invocación pero por otro jugador del equipo de casa.
-¿Necesitáis que os eche una mano?- Sonó una voz detrás de ellos.
Con las marcas de las pinturas brillando intensamente en aquel tono verde, Knuckles se acercó a ellos, cuando Dark Doom invocó otros cinco meteoritos más pequeños Knuckles hizo lo mismo, al fin y al cabo él dominaba la tierra y ese truquito hacía tiempo que lo conocía, además que gracias a la colaboración del poder de la Master Emerald había incrementado su propio poder de invocación. Los meteoritos chocaron en el aire haciéndose pedazos que salieron disparados hacia ambos lados, uno que se acercaba a Sonic fue golpeado por el martillo de Amy.
-¿Llegamos tarde?- Dijo Amy dándole vueltas en el aire a su martillo.
A su lado aterrizó Robin con Tails subido sobre su espalda, le había añadido una especie de silla de montar con complementos mecánicos en los que llevaba acoplados dos armas de fuego y un cañón.
-¡Ya estamos aquí!- Sonó animada la voz de Tails.
Amy estaba de espaldas a Sonic, no quería mirarle aún. Él se puso en pie y se sacudió un poco el polvo, le parecía curioso pensar que hasta ahora le costaba ponerse en pie, por falta de fuerzas o por miedo, no podría distinguirlo, pero ahora con Amy ahí no quería flaquear y se puso en pie de un único impulso.
-¡Eh, Amy!- Sonic intentó que su voz sonase graciosa, simpática y esperanzadora, aunque no pudo ocultar cierto tono cansado. -¿Qué haces aquí, asustando a los pobres aliens con tu martillo?
Amy rió un poco de espaldas a él, bajó su martillo y puso sus manos a su espalda girando un poco su cuerpo y su cara hacia él con una mirada dulce.
-¿Acaso dudabas que viniese a luchar por ti?- Tras eso sonrió. –No te pienso compartir con esos bichos.- Retiró un poco la vista de él al ver sus nuevas magulladuras.
De esa manera se unieron al frente de ataque, Sonic, Shadow, Knuckles, Tails, Amy y su joven aliado alado, así podían colaborar para detener los ataques de Dark Doom, pero aún les faltaba algo más, les faltaba el contraataque definitivo pues ni el apoyo aéreo de Tails y Robin era suficiente. Incluso Shadow hizo aparecer su esmeralda, sabía que Dark Doom tenía el resto en la base, él las había conseguido para su causa, y mirando su esmeralda se fijó en que ésta comenzó a brillar, se extrañó y pensó que quizá por alguna rareza de su poder la esmeralda quería ayudar como la esmeralda maestra de Knuckles, pero enseguida cayó en la cuenta, ese brillo era el característico del cuando había otra demasiado cerca, como imanes se atraían y ahí estaban el resto, en la mochila de Rouge que acababa de llegar, con algunas heridas de más pero como siempre sin nada importante, es del tipo de chica que sabe cuidarse sola.
-Si es que no podéis hacer nada sin mí.- Chuleó Rouge.
Knuckles bajó los brazos retirando la barrera que había creado, se giró hacia Sonic y Shadow. Amy hizo desaparecer su martillo y unió sus manos en una plegaria por los héroes y por la victoria de su último ataque. Robin aterrizó y dejó ir un sonidito agudo confuso, Tails le acarició el cuello como a un caballo cuando se le quiere tranquilizar y sonrió susurrando "ya nos acercamos al final" sabiendo lo que iba a ocurrir a continuación.
Sonic y Shadow levantaron cada uno un brazo, las esmeraldas giraron a su alrededor y sus cuerpos se volvieron dorados. Mientras notaban sus fuerzas aumentar también vieron cómo Dark Doom se unía a la fiesta creando el rayo más poderoso hasta ahora creado, realmente se lo iban a jugar todo en esa última jugada.
El rayo fue lanzado y a su vez Sonic y Shadow saltaron directos hacia él, quedaron en el aire y por un momento el tiempo se paró. Sonic había parpadeado y ahora parecían estar en otro lugar, una sala completamente blanca, un blancura cegadora en donde tanto Shadow como él habían dejado de brillar. Frente a ellos Dark Doom, demasiado cerca para el gusto de Sonic.
-Hay algo que no he llegado a entender.- Habló Shadow con Dark Doom. –Todo esto... ¿por qué ahora? Tails dijo que esperabas una evolución de tus súbditos en especial.
Y el zorro no iba desencaminado, Dark Doom esperaba a que los suyos tuviesen una adaptación perfecta a ese planeta.
-Eh, espera.- Se entrometió Sonic. -¿Qué pasa con Shadow, hacía falta que esperases tanto?
Se mantuvo en silencio un momento.
-Esperaba no tener que activar su gen, activar esos poderes de nuestra familia anula los suyos naturales, los que el profesor Gerald le otorgó.- Señaló las cicatrices de Shadow mirándole. –Mientras uses los poderes de nuestra familia tu poder de autorecuperación no funcionará.
Shadow ya lo sospechaba, lo había dicho antes.
-Black debía encargarse de traerle a nuestro lado sin necesidad de activar su gen Doom.- Continuó Dark Doom.
-¿Cómo, engañándome?- Gritó Shadow. -¿Usando mis recuerdos y mi dolor en mi contra?- Apretó los puños. -¿Llenándome de rabia y odio?
-Debías comprender quién era el enemigo, te habías alejado de nuestro lado.- Le contradijo Dark Doom.
-¿Es que no lo entiendes?- Giró de un lado a otro la cabeza Shadow. –No podrías estar alejándome más de ti.
-Hablamos y fuiste tú quien no lo entendió.- Le contradijo de nuevo Dark Doom.
-Lo único que hiciste fue imponer tu voluntad, no te importó lo que yo tenía que decir.- Le interrumpió Shadow, bajó la cabeza ligeramente. –Me escuchaste, pero no te importó.
Se fueron desvaneciendo volviendo a la realidad, al tiempo actual, y quizá sólo Sonic fue el que escuchó "sí me importó" de la voz de Dark Doom que por una vez en su casi interminable vida temblaba. Tras eso justo antes de volver a la realidad, Dark Doom tuvo una pequeña visión, pudo ver a Shadow sonriendo rodeado de todos aquellos seres que habían dado lo mejor de sí para llevarle de vuelta a su lado. Habría querido enfadarse pues lo que más quería Dark Doom era que Shadow quedase como su heredero, pero no pudo evitar que al verle en esa visión su corazón latiese tranquilo y feliz aunque fuese cada vez más lento.
Tras el resplandor por el choque de energías se pudo apreciar mejor la gran bola amarilla que habían creado Sonic y Shadow conjuntamente para detener la fuerza del rayo, no cedieron, avanzaron reduciendo poco a poco la longitud de ese ataque hasta llegar hasta Dark Doom, que simplemente estaba inmóvil con sus ojos vacíos en la dirección de los erizos.
Shadow no sabía si era odio lo que sentía hacia aquella criatura, había controlado sus pensamientos, su forma de ser y actuar. Luchaba por odiarle, necesitaba odiarle para dar ese último golpe, aunque por ello no se sintió mejor. Bajó hasta donde estaban los restos de los ropajes de Dark Doom y se los quedó mirando mientras sus púas volvían a ser negras.
Sonic bajó hasta donde Shadow algo temeroso, sacudió la cabeza y volvió a ser azul.
-¿Le hemos... vencido?- Preguntó algo confuso a Shadow.
El resto del grupo se acercó ya sin miedo esperando la respuesta de Shadow.
-No.- Movió la cabeza Shadow de un lado a otro. –Antes de recibir nuestro ataque ya había muerto.
-Pero entonces hemos ganado.- Se adelantó Amy.
Shadow siguió sin girarse.
-Es una forma de interpretarlo, en el fondo era demasiado viejo y estaba demasiado cansado para una batalla así.
Y pensó que seguramente por eso tenía que ser ese día el combate final, entendió aquello que dijo sobre que ese día Shadow heredaría todo, era una especie de testamento, casi una despedida, esperaba tenerlo todo listo para que Shadow heredase todo y así él por fin descansar de su larga vida.
Los héroes se reunieron frente aquella consola alienígena, pero Shadow se quedó mirando en la dirección donde habían destruido a Dark Doom, miraba ausente y se puso la mano en el centro del pecho.
-¿Shadow?- Le llamó la atención Sonic por lo bajo. -¿Estás bien?
El erizo negro no le miró, no tenía ninguna expresión en especial, quizá algo de duda se reflejaba en sus ojos.
-Yo sí.- Le respondió por lo bajo. –Pero mi otro yo... creo que está llorando.
-Nos hemos cargado a su abuelo, déjale que llore.- Se giró Sonic.
-¿A su abuelo?- Shadow notó una lágrima en su ojo.
Se secó aquella lágrima que realmente no era suya y se reunió con el grupo.
-Uh... chicos.- Les llamó Knuckles. -¿Esto es normal?
Señaló a algo en la consola.
-Pero ¡Qué demonios!- Saltó Shadow acercándose velozmente. -¡Se ha puesto en marcha la cuenta atrás!
-¿Entiendes éste idioma?- Preguntó Tails.
-¡Pues claro que no!- Agitó los brazos Shadow. –Pero son símbolos que se mueven.
Tails se decepcionó, por un momento se había emocionado con el pensamiento de que Shadow le enseñase el idioma de los aliens y poder encontrarle una buena aplicación.
-Pues aún falta un poco para el amanecer.- Miró Rouge su reloj.
-Genial, vencemos al malo y ahora todos moriremos por el cambio horario de los aliens.- Se cruzó de brazos Knuckles.
-Shadow.- Le llamó Amy. -¿No puedes pararlo?
Shadow negó con la cabeza, realmente sólo Dark Doom era capaz de manejar aquella máquina.
-¿Y por qué no la hacemos a trocitos bien pequeñitos?- Rió Sonic. –Así seguro que no envía las ondas esas o vibraciones, lo que sea.
Calló de golpe escuchando algo "Sonic, escucha". Pero él sólo se rascó la oreja.
-¿Me recibes?- Sonó algo más fuerte.
Sonic se puso las manos en las orejas.
-¡Joder, no grites!
Se giraron hacia él.
-Demasiados golpes en la cabeza.- Movió los hombros Rouge. –El pobre ya oye voces.
-¡Eh, tú a callar!- Agitó Amy su martillo.
-Shh.- Hizo Sonic. –Que no escucho... te recibo.
Sonic fue repitiendo lo que iba escuchando. Eggman había implantado en su oído un codec marca Eggman para comunicarse con él, sabía que nunca aceptaría un trasmisor. La cuestión era que ya imaginó que llegarían a un punto parecido al que se encontraban, sabía de la existencia de esa máquina y comentó que GUN también lo sabía, de seguro habían tomado la iniciativa en eso, por su parte él ya había registrado movimiento, pruebas y vibraciones con sus propios inventos. Al reproducir eso por boca de Sonic, Rouge dio un saltito, pero fingió diciendo que era sorprendente.
-Sonic, esas placas que llevas en el brazo.- Siguió oyendo la voz de Eggman. –Debes insertarlas en los huecos de la parte inferior.
Y Sonic se alegró de no haberse quitado aquello, aunque por su poder de Super Sonic se curaron sus heridas. Hizo lo que le dijo, al parecer Eggman había desactivado el anclaje que evitaba que Sonic se las quitase y ahora prácticamente caían solas, las puso donde le dijo.
-Ahora pon una mano en cada una...- Se oyó una risita.
Sonic lo hizo, luego las soltó de golpe echándose atrás en un salto.
-¡Ah, joder, esto da calambre!- Gritó Sonic. -¡Y deja de reírte, lo has hecho a propósito!
-Da un poco de yuyu ver a Sonic hablando solo...- Dijo Amy con una expresión cortada.
Realmente no hacía falta que Sonic tocase aquellas cosas, pero Eggman estaba disfrutando con todo eso.
Las placas empezaron a brillar, más adelante Tails en un examen más exhaustivo en su laboratorio descubriría que estaban hechas de polvo de gema mágica de manera que servía de conductor entre las vibraciones de aquella máquina y las que Eggman creaba en la distancia haciendo que la máquina se colapsase por la acumulación de sus propias vibraciones quedando inservible.
Aunque fuese extraño, Rouge daba saltitos de alegría, ella sola se entendía.
-Genial, ha sido más fácil de lo que parecía.- Dijo Sonic moviendo el brazo.
-Yo habría preferido reducirla a escombros.- Comentó Knuckles.
-Sonic y tú sois unos críos... hay otras formas de solucionar las cosas que a golpes.- Se cruzó de brazos Amy.
Sonic iba a añadir algo gracioso y ofensivo para Amy pero no pudo, escuchaba un pitido, un fuerte pitido que hacía que le doliese la cabeza hasta el punto en el que no podía responder a la llamada de sus amigos cayendo de rodillas apoyando una mano en el suelo y gritando mientras en su oído escuchaba la risa malvada de Eggman diciendo que ahora estaba bajo su poder.
-Chaos Control- Dijo Shadow algo inexpresivo levantando una mano.
Y ahí en su mano apareció el codec que hasta ahora había llevado Sonic en su oído, apretó la mano y lo hizo añicos.
-Puf, hey Shadow gracias.- Se puso en pie Sonic. –Qué dulce eres.- Rió. –Pero ve con cuidado, a ver si me vas a teleportar un cacho de cerebro.
-No creo que fuese una gran pérdida.- Se burló Shadow.
Sonó el teléfono de Rouge.
-¿Diga? Sí, vale.- Rouge se lo dio a Shadow. –Es para ti.
Cuando Shadow cogió el teléfono pensó que quizá era GUN.
-¡Maldito erizo negro!- Se oyó gritar desde el teléfono que todos le oyeron. -¿Quién te manda meterte donde no te llaman?- Obviamente era Eggman. -¡Esto no es asunto tuyo, ya tenía a Sonic donde le quería y vas y!- Se oyó desesperación.
Shadow se había quitado el teléfono de la oreja al oír el primer grito, miró a Knuckles y le dio el teléfono diciendo que era para él. Al cogerlo Knuckles y oír insultos se puso a insultar él también sin saber si iba por él el asunto.
-Vámonos de aquí.- Dijo Sonic.
Y cuando comenzó a andar, todos le siguieron, todos menos Shadow que quedó atrás, cuando Sonic se dio cuenta dijo que era un lentorro y les dijo a los demás que siguiesen que iba a buscarle. Puede que ninguno tuviese ninguna objeción porque todos sabían cómo era Shadow y cómo podía llegar a castigarse a sí mismo por crímenes por los que nadie le estaba culpando, quien mejor lo sabía era Rouge, y por eso a una distancia prudencial siguió al erizo azul.
-Negritooo.- Llamó Sonic de forma graciosa a Shadow sabiendo que lo odiaba.
Pero ahora mismo Shadow no estaba para mucha broma, estaba apoyado en la pared con los brazos alrededor de su propio cuerpo.
-Vete.- Sonó seca la voz de Shadow.
-Vete tú.- Se cruzó de brazos Sonic.
-Lo que has dicho antes, lo que te ha contado Eggman.- Alzó la vista hacia él. –GUN ya conocía esta máquina, seguro que ya la han replicado con alguna modificación... una que en vez de acabar con los seres vivos de este planeta acabe con los que como yo poseemos el gen Doom.
-¿De qué estás hablando?- Agitó la cabeza Sonic. -¿Has llegado tú solito a esa conclusión?
-Últimamente Rouge es un libro abierto, hizo como si se sorprendiese cuando Eggman dio la posibilidad de que GUN tomase medidas y luego se puso demasiado contenta con la destrucción de la máquina.- Shadow bajó un poco la vista, luego miró en otra dirección. –Tú ya lo sabías ¿verdad?
De entre las sombras salió Rouge.
-Sí.- Desvió la mirada. –GUN ya tiene lista su máquina, al igual que los aliens pensaban ponerla en marcha al amanecer...- Volvió a mirarles más alegre. –Pero ya no hace falta, vencimos al enemigo, destruimos la máquina, no hace falta que la usen.
-Sí que hace falta aún.- Sonó una voz sobre ellos.
Y cayendo pesadamente se puso ante ellos el meca del comandante de GUN, el Son of Liberty.
continuará...
