Titulo: AMORES ¿IMPOSIBLES? (todo en este mundo es posible jejejeje)

Autora: Sakura Snape ((-jj

Miembro de la Orden Siriusiana

Miembro de la Orden Severusiana

Miembro de la Orden Draconiana

Clasificación: Este capitulo es NC-13

Parejas: Harry / Severus

Remus / Lestat

Louis / Lestat

Remus / Louis / Lestat

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y a Anne Rice, yo solo los tomo prestados (aunque no pienso devolverlos... muajajajaja... n.n). No persigo fines de lucro, no gano un solo centavo escribiendo esto¡ASÍ QUE NO TIENEN PORQUE DEMANDARME!...

Advertencia: Este fic contiene SLASH y spoilers todos los libros, sino te gustan las relaciones chico-chico, no lo leas... ADEMÁS ESTE VIENE CON LEMON!

Nota: Todo lo que este entre comillas "... " son pensamientos o recuerdos

Todo lo que encuentres así ... es parsel

Y así: ... es comunicación mental, lo hago para que no halla confusiones

IMPORTANTE: Este capitulo esta dedicado a Vimpela y a Aura, porque sus cumpleaños pasaron y no pude hacerles un regalito. Espero que se la hallan pasado muy bien y que cumplan muchos más!

También es mi pequeño regalo de San Valentín, espero lo disfruten

El tan esperado trío.

Disfruten de la lectura! ((ojj

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CAPITULO 30: DOS SON COMPAÑÍA, TRES SON... ALGO MUY INTERESANTE...

Después de llegar del viaje, totalmente cansados y todavía con la resaca, todos los alumnos se habían dirigido a sus habitaciones y no habían salido de ahí hasta el día siguiente, después de haber dormido durante horas.

Aún así, muchos todavía resentía la resaca.

Los otros días se dedicaron a hacer los ensayos para las materias. Harry los terminó el mismo jueves por la noche, todavía con la emoción de haber hecho la visita al enorme Colegio.

Los hizo así de rápido porque Severus lo había castigado por la borrachera y no solo a él, sino también a Draco, así que ambos estaban cumpliendo sus castigos en los laboratorios, limpiando calderos, ordenando ingredientes y haciendo las pociones para la enfermería. Lo cual les quitaba el tiempo.

Además, el castigo duraría un mes y tenían otras asignaturas y la final de quidditch la siguiente semana.

El siguiente día fue la práctica de quidditch de gryffindor y, para cuando esta terminó, una hora después de lo normal, los integrantes de dicho equipo estaban muertos y querían asesinar a Harry.

¡Te estas volviendo Oliver!... - le había dicho Ginny

Ron fue el único que no dijo nada, sabía que el capitán estaba emocionado después de haber visto entrenar al equipo del Colegio del Fénix, además la final estaba cerca y Draco seguramente haría entrenar a su equipo igual o peor que Harry.

Y tuvo razón, al siguiente día les llegó la noticia de que, durante el entrenamiento, Draco le había exigido tanto a un chico nuevo de cuarto curso, que este había terminado en la enfermería con una pierna rota y el rubio no sentía ningún remordimiento, así que tuvieron que seguir el ritmo que les exigía Potter, sabiendo que este si tenía límites.

La siguiente semana pasó como cualquier otra. Con clases y ensayos entregados. Además de todos los profesores haciéndolos trabajar a cien kilómetros por hora, para reponer las clases perdidas, sobre todo McGonagall y Snape.

Y, entre las prácticas casi diarias y los castigos de Severus, además de las clases extras de Harry con Emily y Lestat, ni Draco ni Potter tenían tiempo de nada.

Emily estuvo bastante tranquila con sus alumnos, sobre todo después de que le contaron sobre la clase de Artes Oscuras con el vampiro, incluso Harry entró a las clases de Defensa para poder dar su opinión del Colegio y su madrina parecía encantada con el interés que demostraban todos.

La profesora Sprout, después de leer el informe sobre las rosas de fuego que algunos le presentaron, decidió enseñárselas pues los que no habían ido con los aurores no las vieron. Resultó que la profesora tenía un invernadero donde solo cultivaba plantas por gusto, entre ellas las rosas, aunque no les dejó tocarlas. Pero ahí tanto Harry, como Ron y Draco, pudieron apreciar las plantas que habían visto en los invernaderos de la isla, solo que en menores cantidades.

En si, la semana estuvo bastante normal y todos esperaban ansiosos el sábado pues sería la final de quidditch: Gryffindor vs. Slytherin, que sería muy interesante, sobre todo después de los rumores que se habían propagado por todos lados de que ambos capitanes estaban masacrando a sus jugadores en las prácticas, cosa que tenía loca e indignada a madame Pomfrey.

De hecho, el ambiente el sábado se sentía tenso, sobre todo por el hecho de que Slytherin no ganaba una copa de quidditch en años y de que los gryffindor iban por el tricampeonato. Otra cosa era que todos sabían que Draco Malfoy era ahora muy amigo de Harry Potter y el novio de Ginny Weasley, lo cual era un factor para que el juego se pusiera interesante.

La mañana del juego sorprendió a todos con Draco en la mesa de Slytherin, cosa que no era normal, rodeado por el equipo de quidditch, todos hablando en voz baja.

En la mesa de gryffindor, el equipo estaba dispersado, todos muy nerviosos, incluso Harry que no paraba de hablar y hablar nerviosamente, ya que parecía que no lograría comer un solo bocado.

- Muy bien, creo que todos saben que hacer, di las últimas instrucciones hace unos minutos... bueno, se las vine diciendo desde la semana pasada, estoy seguro de que no se les olvidaran¿verdad?... bueno, en tal caso se las diré de nuevo en unos minutos... porque no podemos permitirnos errores, eso sería...

¡Cálmate Harry!... - le gritó Gabrielle que estaba sentada junto a él y, francamente, estaba a punto de ahorcarlo - es mi primer partido en esta escuela y ni yo estoy tan nerviosa... estamos bien, llevamos una semana hablando de este partido, vamos a ganar...

- Pero¿y si Draco les enseñó algo que yo no¿qué tal si le pidió consejos a Hide?... ¡Por Merlín, no había pensado en eso... bueno, creo que ya no hay hora... pero debí de hacerlo... ¡demonios¿por qué no...?

¡Quitus!... - gritó Hermione apuntando con su varita al chico, el cual quedó mudo al instante - mira Harry, Gabrielle tiene razón, han pasado muchos días entrenando, incluso en la sala común han hablado del partido y francamente si te pones más nervioso también pondrás nervioso al equipo... eres el capital¡tranquilízate!...

- Si, por favor y come algo, que no queremos que te caigas de tu escoba por inanición... - le dijo Ron quien parecía no haber tocado mucho su desayuno

El ojiverde asintió y empezó a probar bocados pequeños de la tostada que Gabrielle le dio, sabiendo que Hermione no le quitaría el hechizo hasta que fuera hora de ir a cambiarse.

Desde la mesa de profesores, Remus le observaba atentamente y sonreía, James, cuando le tocó ser capitán por primera vez en una final había estado tan nervioso como Harry, incluso más. Suspiró y llamó la atención de Severus y Emily.

¿Qué te pasa?... - le preguntó la profesora

- Nada, solo recordé a James... - respondió sin dejar de observar al chico que trataba de que un poco de leche entrara en su organismo ¿recuerdas la primera vez que jugó una final como capitán?... ¡oh, lo siento!... olvide que...

- Si... - sonrió la profesora, atenta a los gestos que Severus - fue durante su quinto año y yo no estaba, entre al siguiente año, pero estoy segura de que estaba tan nervioso como Harry...

- Si, espero que gane... realmente lo espero... - finalizó el licántropo

Y es que no solo tenía una sola razón para quererlo, recordó la apuesta que había hecho la noche anterior con Lestat, el vampiro lo había hipnotizado seguramente para que aceptara semejante cosa:

Flash Back

Remus estaba en sus aposentos con un muy activo y desnudo Lestat sobre él, parecía que no se podía saciar a un vampiro, era la segunda vez que lo llevaba al clímax y este seguía y seguía sin poder detenerse.

De pronto, el rubio paró los besos que le estaba aplicando a su desnudo cuerpo y se puso a observar sus ojos fijamente por unos segundos, para después poner una sonrisa maquiavélica:

- Remus¿qué tal si hacemos una apuesta por el partido de mañana?... - le había preguntado sin quitar esa sonrisa que empezaba a ponerlo nervioso

¿Qué clase de apuesta?...

- Si gana slytherin, harás lo que yo diga mañana en la cama; si gana gryffindor, podrás decir si o no a lo que tengo planeado...

¿Qué tienes planeado?... - preguntó con reserva

- Es una sorpresa, tu solo di sí o no...

No supo si fue la sonrisa seductora del vampiro, o la curiosidad que le provocó el resultado de dicha apuesta, solo atinó a besar los labios rojos del vampiro y a asentir; pero, mientras este sonreía y volvía a la labor que había dejado inconclusa, empezó a rezar que Harry ganará el partido...

Fin del Flash Back

- Remus¿en qué estas pensando?... - le preguntó su amiga sacándolo de sus recuerdos

- En nada Emily, solo espero que Harry gane el partido...

- Yo no sé que pensar de eso... - comentó Severus en casi un susurro, observando primero a Harry que seguía mudo y luego a Draco que conversaba con el equipo, tanto Remus como la profesora observaron sus gestos y sonrieron

- Debe de ser difícil no saber a quien apoyar... - dijo Lupin - si a tu ahijado o a tu... protegido...

Severus gruño, sabiendo que la última palabra iba a ser 'pareja' y maldiciendo la hora en la que Harry había hablado con el licántropo sobre la relación de ambos. Cierto que le había sorprendido la actitud de Lupin, no hablaban del asunto, pero había dejado claro que si le hacía daño al chico iba a pagarlo muy caro; tampoco se había mencionado el tema de su pasado y James. No por primera vez se preguntó si Black hubiera sido tan comprensivo, bueno, nunca lo averiguaría.

- Si, es difícil... - fue su única respuesta

- Entonces dejémoslo en que gane el mejor... - intervino Emily - al fin y al cabo, ambos masacraron a sus jugadores la semana pasada... tiene suerte de tener vivos a sus titulares... creo que después de este partido todos van a renunciar...

Eso lo hizo, Remus sonrió por lo bajo y luego no puedo evitar que una carcajada saliera de su boca llamando la atención de muchos en el Comedor. Dumbledore, que había escuchado la conversación también sonrió y madame Pomfrey gruño al escuchar el comentario de Emily.

- No le veo la gracia... - dijo

- Bueno Pompy, tu misma estás aquí hoy porque quieres asegurarte que no lastimen a nadie durante el desayuno... - bromeó Filius y la enfermera gruño de nuevo, provocando la risa de Emily...

- Te recuerdo que tu pasaste por la enfermería de Hogwarts en más ocasiones que los merodeadores y Severus juntos y solo estuviste aquí dos años... - le recordó Pomfrey a la profesora

- No tengo la culpa de que las chicas de slytherin sean tan...

- Creo que es hora del partido... - interrumpió Albus a la profesora que solo gruñó y asintió, volteando a la mesa de gryffindor, donde Hermione quitaba el hechizo a Harry

La chica castaña señalaba con su varita la garganta del capitán de quidditch, para luego sonreír ante los gestos de su amigo al aclararse la garganta.

¡Es hora del juego!... Gryffindors, a los vestidores... - gritó por sobre la algarabía que se vivía

Todos los jugadores se levantaron de la mesa y se despidieron de sus amigos, estaban nerviosos y se notaba en sus risitas histéricas. Harry volteó hacia la mesa de profesores y le sonrió a Severus, el profesor llevaba toda la semana diciéndole que iban a perder y el ojiverde solo sonreía. Al final apostaron que si ganaba gryffindor Severus tendría que pasearse por la escuela con una banderita de la casa de los leones por la siguiente semana y quitarle el castigo al chico, en caso contrario, Harry vestiría las insignias de 'Potter apesta', que quedaban de su cuarto año y su castigo se alargaría. El chico estuvo seguro de que Draco tuvo algo que ver con eso.

Viendo que los jugadores le seguían, se encaminó hacia la puerta con el equipo al completo a sus espaldas.

Unos momentos después, Draco conducía a su equipo a los vestidores.

XXXXXXXXX

- Muy bien gryffindors, es hora... todos saben que hacer así que ¡A GANAR!... - decía Harry a su equipo antes de salir a la cancha

¡A GANAR!... - gritaron a coro los demás

Salieron de los vestidores al campo.

Los slytherin salían también por el otro lado y Madame Hooch estaba ya afuera esperándolos.

Los gritos de todos los alumnos de Hogwarts se escuchaban desde las gradas y la voz de Dennis Crevey se escuchó comentando:

- Y aquí entran los jugadores del equipo ganador... es decir, de gryffindor... - corrigió al ver el rostro de Snape, McGonagall solo ignoró el comentario pero la sonrisa en su rostro mostraba su aprobación - los cazadores Ginny Weasley, Seamus Finnigan y la estrella Colin Crevey...

¡Dennis!...

- Lo siento profesora, como decía, también los golpeadores Gabrielle Weasley, Dean Thomas, el guardián Ron Weasley y, por último pero no menos importante, el capitán y buscador del equipo: Harry Potter...

Las ovaciones no se hicieron esperar, sobre todo de parte de los clubs de fans del ojiverde. Y los de Slytherin se indignaron cuando el comentador no mencionó la alineación de las serpientes.

Pero tanto Harry como Draco estaban atentos a otra cosa. Y eso era el extraño clima: el día, que había empezado caluroso y con un solo brillante, perfecto para un partido de quidditch, de pronto se había convertido en un día relativamente nublado.

Las nubes que avanzaban, eran cada vez más negras y densas, la luz del sol era obstruida, el clima se sentía frío poco a poco y el viento cada vez era más fuerte.

Esto era relativamente normal en ese país y nadie más ponía atención al hecho. Bueno, casi nadie más.

Pero tanto Malfoy como Potter, sentían que algo estaba mal. Se voltearon a ver y reconocieron que ambos estaban pensando en lo mismo.

Además, a Harry le empezaba a doler la cabeza y eso no era una buena señal.

La voz de Madame Hooch, los sacó de su ensimismamiento.

- Quiero un juego limpio. Capitanes, dense las manos... - así lo hicieron ambos chicos, mirándose fijamente a los ojos, los dos pensando en algo que no era el juego - muy bien, suban a sus escobas... - todos los jugadores subieron, los buscadores subieron un paco más, al igual que los golpeadores y los guardianes fueron a los aros; los cazadores quedaron relativamente cerca de Madame Hooch quien liberó la snitch y las bludgers, y subió a su escoba con la quaffle ¡Que empiece el juego!... - dijo arrojando el balón al aire, el cual fue tomado por los slytherin

Harry le hizo señas a su amigo de subir lo más lejos que pudieron y este así lo hizo, hasta que el estadio quedó tan lejos que nadie podría verlos conversando.

¿Sientes lo mismo que yo?... - preguntó el rubio

¿Qué esto no es normal?... si, lo siento... y también me duele la cabeza... - dijo viéndolo a los ojos - tú sabes lo que eso significa...

- El señor oscuro esta cerca...

Potter asintió.

Escuchaban las ovaciones desde abajo, la voz de Dennis les llegó fuerte y clara: slytherin había anotado ya treinta puntos y gryffindor solo diez.

Pero a ambos capitanes, les preocupaba algo muy distinto. Si Voldemort estaba cerca, eso solo significaba que atacaría en cualquier momento.

Harry se concentró en buscar con su mente la presencia del mago, pero parecía que algo estaba bloqueando sus poderes mentales. El viento sopló fuertemente y casi tira a ambos de sus escobas. Entonces lo intentó con más fuerza y ahí, no lejos de los terrenos del colegio, sintió la presencia conocida de Riddle.

- Muy bien Harry, felicidades... - escuchó la voz del Lord en su cabeza - si soy yo...

¿Qué demonios planeas ahora?

- Solo quiero divertirme un poco, el partido es interesante y quiero ver tus capacidades... además mi querido Harry, ya me harte de esperarte...

Y Harry supo a lo que se refería. El Lord estaba harto de esperar la respuesta del otro de la proposición de unirse a él. Había estado activo con tantos ataques a pueblos muggles y magos en demasiadas regiones, pero desde hace dos semanas no había hecho nada y eso no era bueno.

Voldemort estaba aburrido de esperar, harto de tener paciencia.

Lord Voldemort quería una respuesta y la quería ahora.

Si no la obtenía pronto, se dedicaría a presionar al chico y eso se lograba tratando de matar a sus amigos.

- Tendrás tu respuesta pronto...

- Pero mientras tanto, un poco de presión no hará daño... ¿o si?... solo déjame advertirte que el clima empeorará mientras el partido avanza y si no lo terminan, eso significa si lo interrumpen, mis mortífagos estarán dispuestos a divertirse un rato con los estudiantes...

- Maldito...

- Dime algo que no sepa... ahora Harry, te recomiendo que encuentres esa snitch rápido... te veré después del partido el bosque prohibido, no es recomendable que faltes... hasta entonces león...

La conexión se rompió, sin que el ojiverde pudiera rehacerla de nuevo.

¡Demonios!... - exclamó con desesperación

¿Qué sucede?...

- Si no terminamos el partido pronto el clima solo empeorará y si avisamos que es lo que pasa, los mortífagos vendrán a atacar... ¿no te informó de esto?...

- No me llamó en dos semanas...

- Será mejor que busquemos la snitch y pronto... o todos morirán...

¿Y si Dumbledore se da cuenta y quiere cancelar?...

- Lo ignoraremos... ahora vamos...

- Si...

Ambos chicos descendieron al campo, donde se pudieron a buscar frenéticamente la pelotita dorada.

Los demás jugadores se dedicaban al partido. El marcador estaba 70 - 50, favor Slytherin y Madame Hooch ya había marcado dos penales, pues las serpientes no estaban jugando nada limpio.

Gabrielle se acercó a Harry y le preguntó si estaba bien, pues había notado su semblante preocupado. El ojiverde solo le contesto que tuviera cuidado y siguió en su búsqueda de la pequeña pelotita.

- Los dos buscadores de ambos equipos han bajado de nuevo... y están muy concentrados en la búsqueda de la snitch... Gabrielle Weasley manda una bludger al guardián de slytherin y Ginny anota... ¡Diez puntos para Gryffindor!... ¡vamos equipo, a masacrar a esos animales rastreros!...

¡Dennis!... - gritó indignada McGonagall, pero ella empezaba a pelear contra el agresivo viento

- Lo siento... Seamus Finnigan tiene la quaffle, evita un jugador, una bludger, el grandioso Dean golpea con una bludger a otro golpeador... Seamus se acerca a los aros y... ¡este maldito viento me esta llevando a mi también!...

¡Crevey!...

- Lo siento profesora, pero es la verdad... - y Minerva solo pudo asentir al igual que todos los que observaban el partido ¡Colin anota otro tanto para Gryffindor!... ¡Así se hace hermano!... aplasta a esas serpientes

La profesora de transformaciones no pudo contestar, ya que trataba de evitar que su capa saliera volando.

Los jugadores en el campo estaban cada vez más atentos de que el clima empeoraba de una forma impresionante y el viento trataba de tirarlos de sus escobas. Madame Hooch les preguntó a ambos capitanes si querían esperar a que el clima mejorara para terminar el partido, pero los dos estuvieron de acuerdo en seguir.

Dumbledore y los demás profesores estaban preocupados por la integridad física de los alumnos, les sorprendió que ambos capitanes arriesgaran así a sus jugadores.

- Albus, tienes que parar esto... - le gritó Pomfrey

¡No!... - grito Emily - si los chicos quieren seguir lo harán e incluso ignorarán a Albus...

¡Pero...!

- Tiene razón... será mejor que terminen el partido... - dijo el director y todos los profesores se sorprendieron

Severus estaba mirando fijamente a su ahijado y a su pareja, ambos estaban sumamente concentrados en el partido, pero podía decir a ciencia cierta que algo estaba mal.

Vio como Draco se acercaba a Harry y le decía algo, si tan solo estuviera cerca de ellos.

- Harry, tenemos que apresurarnos...

- Lo sé... aún así, te juro que te ganaré hurón... - dijo el ojiverde con una sonrisa traviesa, tratando de quitar un poco de tensión a Draco y, de paso, a él mismo. El rubio sonrió

- No lo creo cara rajada... - y se fue en busca de la snitch.

El partido seguía su curso. Ginny anotó otros treinta puntos, a pesar del aire; pero los slytherin empezaban usar barreras para protegerse del viento y Madame Hooch los amonestó. Cuando el equipo al completo lo hizo, no pudo más que gruñir y decir que si no dejaban de usar los hechizos, iba a cancelar ella misma el partido.

En las gradas todos seguían gritando. Dennis seguía comentando y los profesores estaban atentos a los jugadores que corrían peligro.

Un golpeador de slytherin calló de su escoba por el viento y una bludger lo golpeó en su caída. Sorprendentemente, uno de los cazadores de Gryffindor, Seamus, evitó que golpeara el suelo y lo dejó en las manos de los profesores.

El partido siguió.

El marcador estaba 120 - 140, favor Gryffindor, cuando Harry vio un brillo dorado cerca de las gradas de los profesores y se dirigió a toda velocidad ahí.

Draco lo vio y le siguió las ovaciones se elevaron.

La snitch estaba cerca, Harry la vio bien y esta salió volando huyendo de ambos buscadores.

El viento soplaba en contra de ellos, así que la cacería fue más difícil.

Estaban al mismo nivel, con los brazos estirados y evitando bludgers y construcción, escuchando las ovaciones y los comentarios emocionados de Dennis. Tenían que terminar estos ahora.

La snitch se dirigió a los aros de Ron y ellos con ella.

El pelirrojo evitó que lo golpearan pues no se detuvieron en su intento de atrapar la pelotita. Ahora incluso los jugadores los seguían con la mirada, esperando el resultado del duelo.

La snitch se elevó mucho, haciendo que ambos jugadores fueran perdidos de vista. Los jugadores abajo, a causa del viento, solo podían esperar, pero ya casi no se atrevían a hacer jugadas, solo los golpeadores cuidaban las bludgers.

Arriba, la pelotita dorada empezaba la bajada en pico y ambos buscadores la seguía.

Volvieron a la altura del estadio y todos les miraban.

¡Van a chocar contra el suelo!... - gritó Dennis

Harry aceleró e incluso Draco se sorprendió, si hacía eso no podría frenar a tiempo.

El gryffindor aceleró cada vez más y más y la snitch estuvo a milímetros de su mano.

Aceleró y se estiró un poco más, consciente de que el suelo se encontraba a pocos metros de él. Draco se mantuvo atrás de él, pero sin acelerar demasiado.

Entonces, a dos metros del suelo Harry logró atrapar la snitch y sintió que alguien jalaba su escoba.

Gracias a esto y a un esfuerzo sobrehumano que hizo de cambiar su dirección, logró evitar estrellarse con el suelo, solo uno de sus pies lo impactó y se lastimo.

¡Harry Potter atrapa la snitch dorada y termina el partido!... ¡GRYFFINDOR GANA SU TERCER CAMPEONATO CONSECUTIVO!... - gritó Dennis y la ovación no se hizo esperar

¡Todos adentro!... - gritó Dumbledore inmediatamente

Nadie le desobedeció, jugadores, alumnos, profesores y demás espectadores, incluyendo a los aurores, entraron al castillo inmediatamente.

Draco ayudó a Harry a ir al castillo.

- Tienes que ir a la enfermería...

- No puedo, tengo que ver a Voldemort, en cuanto Albus entregue la copa salgo...

¡Pero tienes un tobillo fracturado!...

¡Cállate!... sobreviviré... ahora vamos a recibir tu humillación pública... - dijo con una sonrisa sarcástica y su amigo no tuvo más remedio que asentir

Entraron al Gran Comedor, donde Harry se soltó de su amigo para que nadie viera su lesión y caminó lo mejor y más rápido que pudo a recibir la copa que Dumbledore tenía en sus manos.

La recibió ante la sonrisa de los gryffindor y de McGonagall, en cuanto la tuvo en sus manos, los demás jugadores lo levantaron en brazos y empezaron las ovaciones.

La fiesta empezaba.

Pero Harry no iba a estar en ella. Ni siquiera volteo a ver a Severus, que ya esperaba pagar la apuesta.

Inmediatamente después de subir a los dormitorios y dejar la copa en medio de una alegoría de gryffindor, subió a su habitación, donde se vendo el tobillo e hizo una hechizo que quitaría el dolor. Después tomó su capa invisible y salió de la Sala Común rápidamente, al Bosque Prohibido.

Caminó hasta ahí, con la varita ilegal en la mano y listo para cualquier cosa.

El viento se detenía y el cielo se despejaba, los aurores estaban en el bosque, seguramente Emily los había enviado, así que tuvo que ser más sigiloso que de costumbre.

Siguió caminando, hasta que sintió la presencia de Voldemort cerca y ahí, en un claro frente a él, vio la figura de Riddle.

- Felicidades Harry... - le dijo este con una sonrisa monstruosa

¿Qué demonios quieres?...

- Hacerte ver, que ya no voy a esperar mucho más por una respuesta...

- Eso lo sé...

- Pero creo que no lo entiendes bien... tal vez esto te lo recuerde... - lo señaló con su varita - rememorus inclus...

El hechizo lo golpeó con toda su fuerza.

Las imágenes de sus padres, Sirius y miles de personas muriendo lo golpearon.

Todas por él, todas su culpa.

Calló al suelo de rodillas, gritando:

�¡NOOOOO!

Y solo escuchaba la risa de Voldemort y los gritos desesperados de todos.

XXXXXXXXX

Dentro del castillo todo estaba normal.

La noche se acercaba a pasos agigantados. EL partido había empezado a las tres y terminado a las seis.

Ahora eran las siete. El sol terminaba de ocultarse en el horizonte y Remus estaba en sus aposentos, esperando a Lestat que seguramente vendría en cuanto la noche cubriera todo por completo.

No tuvo que esperar mucho.

A las ocho en punto, alguien toco a su puerta y se abrió dejando pasar al vampiro rubio que sabía su contraseña.

- Hola lobito... - dijo con voz seductora

Se sentó a su lado y, sin dejar responder, beso con pasión los labios pálidos del licántropo.

Remus sintió las manos de Lestat en su espalda, acariciando en forma circular, sus labios siendo devorados por otros exigentes y una lengua poderosa recorrer su boca. El cuerpo del otro muy cerca del suyo.

Gimió dentro del beso y Lestat lo rompió con una sonrisa.

- Gryffindor ganó el partido... así que tendrás opción de elegir... - le dijo en un susurro al oído, que envió señales por todo su cuerpo

Remus solo asintió, sin darse cuanta de que la puerta de sus habitaciones se abría de nuevo y alguien más entraba sigilosamente.

Las manos de Lestat se movían por todo su cuerpo, acariciando sobre las telas, mientras sus labios se daban un fabuloso festín con su cuello. Remus gemía.

El invitado se sentó detrás de él en el sillón y colocó sus manos alrededor de su cintura, mientras sus labios se posaban en su nuca, depositando un suave beso.

Remus se sorprendió y volteó rápidamente. Ahí, detrás de él, con una sonrisa seductora estaba:

¡Louis!... pero qué...

- Es tu decisión... - susurró Lestat a su oído de nuevo y sus ojos se encontraron, Remus comprendió.

Al principio entró en shock y estuvo a punto de decir no. Los labios de Lestat tomaron los suyos suavemente, inspirándole confianza.

Los de Louis empezaban a recorrer su cuello mientras sus manos se posaban en sus caderas.

El vampiro ojiverde era bastante atractivo, lo sabía.

Además, habían hecho una buena amistad y se sentía muy cómodo con él.

Confiaba en él.

Debía aceptar que le gustaría experimentar.

Los labios de Lestat se separaron de los suyos, abrió los ojos y vio que ambos vampiros esperaban una respuesta.

- Si... - fue lo único que dijo

Los otros dos sonrieron seductoramente.

- No te arrepentirás... - dijo Louis con una sonrisa y evitó la posible respuesta, tomando sus labios en un beso

Los labios de Louis eran suaves y amorosos. Lupin abrió la boca ante las caricias delicadas de la lengua del otro. Dicha lengua se introdujo en su boca acariciando con cuidado cada rincón, mientras que las manos lo volteaban, haciendo que estuvieran de frente, Remus pasó sus manos detrás del cuello del otro, acariciando los largos cabellos negros, sintiendo esa lengua acaricias su labio inferior y luego volver dentro de su boca.

Entonces, las manos de Lestat se posaron sobre las de Louis que estaban en la cadera del licántropo y luego recorrieron las piernas de este, su espalda, su pecho, tratando de desabotonar la túnica.

Sus labios besaban su cuello con vehemencia.

Remus gemía dentro del beso con Louis.

Las manos del ojiverde soltaron su cadera, para dirigirse a los botones de la túnica y luego la camisa y deshacerlos. Lestat ayudó, quitando ambas prendas cuando ya estuvieron desabotonadas.

Entonces la boca del rubio se aventuró por la espala y las manos se dedicaron a acariciar los pezones hasta dejarlos sensibles.

La boca de Louis abandonó la suya y pronto se dirigió hacia su cuello, que lamió como si fuera un dulce, mientras sus manos recorrían el camino a su trasero.

Remus gimió fuertemente al sentir una de las manos de Lestat tomar su erección por arriba de la tela de sus pantalones y luego los colmillos de ambos vampiros, un par en su cuello, el otro en su espalda, acariciando la piel sin llegar a morderla.

Otra mano se unió a la de Lestat en su erección y el cuerpo de Louis se frotó contra el suyo.

Las manos de Remus buscaron algo de piel descubierta, pero ambos vampiros seguían vestidos y sintió frustración. Ambos vampiros sonrieron y se levantaron del sillón, alejándose del cuerpo de Remus, que soltó un gemido de frustración.

Volteó a ver a ambos y estos se encontraban frente a él, besándose hambrientamente, se sintió aún más excitado, al observar la escena delante de él.

Los labios de Lestat besaban fuertemente los de Louis, mientras sus manos quitaban la ropa, igual que las manos del otro. Los dos quedaron sin camisas, el torso totalmente desnudo y la boca de Louis bajó por el pecho de Lestat a sus pezones los cuales dejó sensibles, mientras sus manos desabrochaban el pantalón negro del rubio.

Los colmillos del ojiverde perforaron la piel del pecho de Lestat, dejando correr la sangre que luego lamió del pecho, haciendo que el rubio gimiera y tomara sus cabellos acariciándolos.

Remus encontró la escena demasiado erótica y desabrocho sus propios pantalones y luego bajo sus boxers dejando ver su pesada erección, la cual trató de tomar, pero sus manos de pronto no le obedecían. Volteó a ver a Lestat, este le sonreía traviesamente, de alguna forma había logrado evitar que se moviera. No pudo más que gemir en frustración y seguir observando la escena que se desarrollaba delante de él.

Louis terminaba de lamer la sangre que corría en el pecho blanco del otro, mientras unas gotas de sudor ensangrentado empezaban a surgir en ambos cuerpos. La herida se cerró, al mismo tiempo que Louis bajaba los pantalones y la ropa interior de Lestat y le quitaba ambas prendas dejando al descubierto la erección del vampiro y su cuerpo casi lampiño.

El ojiverde observó el cuerpo bien formado delante de él y luego sus ojos de detuvieron en el miembro que estaba frente a él. Lamió sus labios y procedió a tomar dicho miembro con su boca, haciendo gemir dulcemente al otro, sobre todo cuando sus colmillos rozaron la delicada carne.

Remus gimió desde su lugar en el sillón, sin poner mover las manos y levantando las caderas en busca de alguna fricción que no se presentaba. Se estaba volviendo loco de placer y nadie lo estaba tocando.

Louis se levantó de su posición, soltando la erección del otro y besando los labios que ahora estaban rojos. Entonces Lestat quitó los pantalones que estorbaban en su camino y tomó la erección de Louis en sus manos, moviéndola de arriba abajo rápidamente, haciendo que el ojiverde clavara las uñas en su espalda y se recargara en él.

Los movimientos de su mano se detuvieron de pronto, pero volvieron a la acción con más fuerza.

Louis tomó sus labios y luego su cuello que mordió de nuevo bebiendo las gotas de sangre, mientras una de sus manos bajaban al trasero de Lestat y un dedo travieso se introducía en la angosta abertura, provocando un gemido ronco de la garganta del rubio.

Cuando ambos estuvieron a punto de venirse, se soltaron de pronto y se separaron, besándose delicadamente y luego volteando a ver a Remus que seguía sin poder moverse.

Louis se acercó con cuidado y sensualidad, bajó los pantalones y los boxer y los quitó, dejando al descubierto el cuerpo de Remus que estaba sudando y gimiendo desesperadamente.

- Eres hermoso... - le dijo el vampiro ojiverde, para después arrodillarse entre sus piernas y tomar la erección del licántropo entre sus labios.

Remus gimió sintiendo la ágil lengua lamer su glande y luego tomarlo entero en su boca, una mano acariciando sus testículos, la otra sus pezones.

Otras manos lo hicieron inclinar la cabeza hacia atrás y otros labios se encontraron con los suyos, los de Lestat, que estaba detrás del sillón, besándolo y acariciando su pecho encontrándose de vez en cuando con las manos del ojiverde, cuya boca ahora dejaba pequeños besos a lo largo de su erección, para luego lamer la punta de esta traviesamente, luego los testículos, para terminar tomándola toda en su boca y seguir con sus movimientos hacia arriba y abajo.

La lengua de Lestat entraba y salía de su boca de una forma provocadora. Remus se estaba volviendo loco.

De pronto, ambos cuerpos se separaron del suyo y abrió los ojos buscándolos.

Ambos vampiros estaban frente a él y Lestat lo hizo levantarse, sus manos recuperaron el movimiento.

Se levantó y el rubio se paró frente a él, besándolo y friccionando sus cuerpos.

Alcanzó a ver cuando Louis lamió dos de sus con su lengua, dejándolos llenos de una saliva color rojo y luego se acercaba a ellos y rodeaba a Remus.

Lo abrazó por la espalda y su lengua se puso a jugar con el lóbulo de su oreja, humedeciéndolo para después soplar suavemente, haciéndolo estremecer.

Los dedos se acercaron a sus nalgas y las separaron, dos dedos se introdujeron en él y rompió el beso que compartía con Lestat, para gemir ante la invasión.

Los dedos de empezaron a mover en círculos, mientras la lengua de Louis recorría su espalda y la de Lestat saboreaba sus pezones, su pecho, su cuello.

Él acariciaba el rubio cabello del vampiro y los labios de Louis tomaron posesión de los suyos, mientras los dedos dentro de él tocaban su próstata y lo hacían gemir dentro del beso.

Louis sacó sus dedos y volvió a lamerlos, después introdujo tres dedos dentro de aquel cuerpo.

Lestat se separó de ambos y los observó, se veían perfectos, hermosos, esto era un sueño y pensaba disfrutarlo totalmente.

El ojiverde hizo que Remus girara hasta quedar frente a él sin sacar los dedos de su abertura. Lo besó tiernamente, mientras lo acercaba a la mesa de centro.

Sacó sus dedos de dentro de ese estrecho cuerpo y lo hizo acostarse sobre la mesa, abriendo sus piernas y elevándola sobre sus hombros. Remus lo miraba fijamente con sus hermosos ojos dorados, con plena confianza en él u eso lo hizo decidirse.

Lestat había insistido en esto durante meses y él no había estado seguro, pero después de conocer bien a Lupin y ahora al ver sus hermosos ojos dorados llenos de lujuria y confianza, estuvo totalmente seguro.

Se colocó en la entrada del otro y empezó a introducirse lentamente en él, volviendo loco a Remus.

Cuando estuvo totalmente dentro, se quedó quieto unos segundos y entonces sintió dos dedos en su entrada y volteó. Lestat estaba detrás de él con una enorme sonrisa en su rostro y él no pudo más que sonreír.

Los labios del rubios empezaron a besar su espalda y esos dedos se movieron dentro de él golpeando su próstata a cada movimiento.

Él también comenzó a moverse, saliendo del cuerpo de Remus y luego entrando con igual lentitud, sacando gemidos de placer y desesperación de esa boca que beso con demencia también desesperado por que esos dedos fueran sustituidos por algo más.

Entonces, como leyendo sus pensamientos, cosa que era imposible entre ellos dos, Lestat sacó sus dos dedos y, en vez de introducir un tercero, introdujo su pesada erección de un solo empujón en el cuerpo de Louis, haciendo que este también se empalara en el de Remus y que el licántropo gimiera.

El ritmo fue salvaje, Lestat empujaba fuertemente haciendo que Louis también lo hiciera y el cuarto de llenó de gemidos de placer.

Louis sintió que se venía y Lestat también, ambos estiraron sus manos y tomaron la erección de Remus agitándola fuertemente haciéndolo gritar.

Remus y Louis llegaron al mismo tiempo mirándose a los ojos, después Lestat se derramo dentro del vampiro debido al orgasmo de este y se dejó caer encima del ojiverde que lo hizo sobre el licántropo.

Segundos después el rubio se levantaba saliendo del cuerpo del otro vampiro y besaba los rojos labios de Remus y después los de Louis, que también se levantaban de sus sitios.

Lestat tomó las manos de sus dos amantes y los condujo a la habitación con una sonrisa.

- La noche es larga... - dijo y cerró la puerta tras de ellos

Mientras que Louis besaba de nuevo los labios hinchados de Remus y lo dejaba caer en la cama.

Si, una larga y placentera noche.

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Mientras tanto, Harry se introducía al castillo penosamente. Su tobillo volvía a doler y ahora sabía que de verdad estaba roto.

La capa cubriéndolo de miradas indiscretas, se dirigía hacía las mazmorras, necesitaba ver a Severus.

Estaba temblando fuertemente y sudaba demasiado, de hecho estaba empapado, Voldemort no lo había torturado con un cruciatus, pero le había hecho ver a muchos muriendo, sus padres, Sirius, muggles y a sus amigos, como aquella vez en el espejo.

Eso era peor que cualquier otra cosa.

También le había dejado claro que su tiempo se estaba terminando a pasos agigantados y recordó su sueño con Severus llorando sangre.

No podía permitirlo y no lo haría.

Llegó a la puerta de las habitaciones de Severus y dio la contraseña.

Entró, cerrando tras de sí la entrada y se desplomó sobre el frío suelo de piedra.

Severus se despertó sobresaltado y salió a ver que sucedía.

Encontró la cabeza de Harry en el suelo y una mano, pero el resto del cuerpo no estaba. Se acercó quitó la capa, tomó al chico en sus brazos y lo llevó rápidamente a su cama, se dio cuenta de que estaba temblando y empapado en sudor.

- Harry... ¿qué demonios pasó?... - preguntó mientras buscaba unas cuantas pociones

- Tengo el tobillo roto... - fue la única respuesta del chico

Severus se acercó y le dio una poción mientras le preguntaba que había pasado y de donde venía, pero el gryffindor no contestaba. Seguía temblando.

Lo levantó de nuevo y lo llevó a la bañera, le quitó la ropa y le dio un buen baño, también le dio varias pociones y curó su tobillo, el león le agradecía con una beso y una sonrisa, pero seguía temblando y no era de frío.

Lo sacó de la tina y lo envolvió en una toalla para después llevarlo y metérlo debajo de las cobijas. Se iba a buscar otra poción cuando la mano del ojiverde lo detuvo y en sus ojos verdes vio una súplica.

- Quédate...

- Necesitas una poción para esos temblores...

- Solo necesito que me abraces... quédate...

Severus claudicó y se metió debajo de las cobijas.

Besó los labios fríos del chico y lo abrazo.

Sabía que algo estaba muy mal, pero también sabía que Harry no contestaría preguntas, así que solo lo abrazó con fuerza.

- Aquí estoy... siempre estaré aquí... - le susurró y los brazos del chico se apretaron más a él, mientras escondía su cabeza en su pecho - te quiero... te adoro, no sabes cuanto Harry...

- Te amo Sev...

Los temblores fueron desapareciendo poco a poco y Harry se quedó dormido, seguro.

Severus lo siguió, preguntándose aún que demonios le habría pasado.

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Notas de la autora:

¿Qué les pareció?... ¿Les gusto el trío?... Espero que sí...

Perdón a Aura y Vimpela por no hacerles sus regalitos pero ya entre a clases y el tiempo se va volando, espero que les halla gustado.

También espero que les guste el regalo de San Valentín, me costó algo de trabajo controlar a mis vampiritos pero lo logré! Shi!

Torture a Harry, pero no fue gráfico! Además el lemon lo vale y pronto verán el final de este fic. Je. Era necesario el niño se esta tardando.

Muchas gracias por sus preciosos reviews y perdón por no contestarlos pero si lo hago nunca termina el capi. SORRY!

Bueno, me tengo que ir, cuídense mucho!

Nos vemos pronto.

REVIEWS PLEASE! Que de ellos vivo.

ADIEU

Atte: su autora Sakura Snape ((-jj

Miembro de la Orden Siriusiana

Miembro de la Orden Severusiana

Miembro de la Orden Draconiana

PS: Si alguien quiere hablar conmigo, pueden agregarme al msn o mandarme un correo aó a ... contestaré con mucho gusto... (((ojj LA NUEVA DIRECCIÓN¸.o¨)

(¸.o´ (¸.o´ ¸.o´

¸.o´¸.oo"

AFTER FOREVER