Capítulo 17: La fuerza de los deseos.
Cuando Amy le dijo por encima el asunto a Knuckles, él no lo entendió, pero estaba seguro que ahí donde estaba Shadow seguramente estaría Rouge, aún tenía su teléfono y quería devolvérselo antes de que le acusase de ladrón o algo peor. Cuando se acercaron lo primero que vio y escuchó Knuckles fue e Rouge llorando, fue tan rápido que adelantó a Amy casi tirándola al suelo.-¡Rouge!- La llamó. -¿Estás bien?
Al llegar apartó al comandante de un empujón cogiendo cuidadosamente con sus manos las muñecas de Rouge, apresuradamente bajándolas, al ver el golpe en su cara le volvió a preguntar. Ella casi no podía hablar mientras gimoteaba, dijo que ella estaba bien pero que Shadow no y giró la cara hacia el erizo negro que yacía en el suelo. Knuckles miró y ahí estaba, tumbado boca arriba con Sonic arrodillado a su lado, entonces lo que le había intentado explicar Amy hacía un rato comenzó a tomar sentido, aún tenía las muñecas de Rouge sujetas, la soltó y así como lo hizo ella se le acercó más poniendo sus manos en los hombros del equidna llorando en su hombro. No supo qué decir, se quedó como estaba rodeando a Rouge con sus brazos sin saber cómo consolarla, él no era Sonic, no era tan positivo y en esa situación no podía pensar en nada bueno para animarla.
Amy se acercó despacio a Sonic y Shadow, le veía de nuevo débil, vulnerable, como pendiendo de un hilo que decidiría algo muy importante en su vida, por ello y por Shadow se mostró tranquila, se acercó más y se puso de rodillas al lado de Sonic, le miró levemente, la cara de Sonic no parecía la que ella conocía, cabizbajo con esa mirada triste, con las manos apoyadas delante de él, temblando, pensó que nunca volvería a verle así, pero ahí estaba batallando contra las lágrimas, eso no ayudaba a que ella contuviese las suyas, aunque no gimoteó ni sollozó, simplemente una lágrima cayó por su mejilla mientras ponía una mano en la frente de Shadow, le acarició hasta la mejilla.
-¿Fue rápido?- Preguntó a media voz Amy a Sonic.
Le sorprendió, había estado tentado de pensar "ya está aquí otra vez la pesada de Amy" pero con aquel comentario no podía pensar nada negativo de ella.
-Quiero decir.- Aclaró Amy. –No sufrió ¿verdad?
-No.- Respondió a media voz Sonic. –Pero no digas que ahora descansará en paz... no que era lo que él quería... al final...- Sonic hizo una pausa porque sentía que las lágrimas se lo engullirían entero. –Al final él no quería morir, fue lo que dijo, bromeó sobre ello y sonrió antes de.
Apretó fuertes las manos en el suelo casi clavando los dedos en esas tierras rocosas.
-¡Él no quería morir!- Gritó Sonic cerrando fuertes los ojos. -¡Maldita sea!- Dio otro puñetazo en el suelo.
Amy pasó sus manos por sus ojos intentando contenerse, pero contra más lo intentaba más lágrimas caían. Sonic se dio cuenta y empezó a pensar que estaba siendo egoísta, no era el único que estaba sufriendo por aquello, Amy también se consideraba amiga de Shadow aunque el propio Shadow no lo llegase a aceptar del todo, y Rouge estaba deshecha en lágrimas porque era quien más le conocía, quizá todos lo estaban pasando mal, pero se había ofuscado, había pensado que era el único que lo sentía y se sintió peor por haber pensado que a los demás no les afectaba la situación como a él, todas las situaciones de esa aventura como a él, sí que les afectaban aunque de formas diferentes, y seguían adelante. Puso su mano en el hombro de Amy.
-Ya, Amy.- Intentó consolarla.
Pero Amy no quería echarse a llorar en el hombro de Sonic, no quería caer, no quería ser la niña débil siempre, le dio rabia porque ella lo que quería era consolarse a sí misma diciendo algo que consolase a Sonic, pero no era su mejor momento y menos para ser elocuente.
-No.- Negó Sonic con la cabeza. –Shadow no puede... Shadow...- Comenzó a desvariar Sonic. -¡No lo acepto, Shadow!- Le llamó soltando a Amy poniendo sus manos en los hombros de Shadow traqueteándole. -¡No puedes dejar que pase! Eres un ser eterno... invencible e inmortal... basta con desearlo, desea vivir con todas tus fuerzas.
Amy intentó que Sonic le soltase pero aunque le gritó que parase, que Shadow ya estaba muerto se cortó a mitad de frase, notó dentro de ella un latido más fuerte, como un doble latido, como un aviso, quizá su intuición.
Tras caer, Shadow había abierto los ojos, estaba tumbado boca arriba sobre la hierba al pie de un gran árbol, hacía buen tiempo y tuvo que cerrar un poco los ojos al mirar arriba donde los rayos de sol se colaban entre las ramas marcando luces y sombras a su alrededor. Miró a un lado a Maria sentada apoyando su espalda en el árbol, se había dormido mientras hacía un collar de flores. Miró a su otro lado y ahí estaba el profesor Gerald leyendo un libro ausente de todo. Shadow sonrió, se sentía feliz, habría llorado pero no quería estropear ese momento.
-¿Es esta tu elección?- Sonó la voz de Gerald sin levantar la vista del libro.
-Hola, profesor.- Saludó Shadow sonriendo.
-¿Estás seguro de que quieres estar aquí?- Gerald bajó el libro y le miró.
Shadow rió, no era que le estuviese ignorando, es que se sentía dichoso de escuchar aquella voz familiar, pues aunque nunca se lo llegase a llamar, Gerald para él había sido un verdadero padre. Y cuando volvió a mirar a Maria ésta despertó.
-¡Hola, Shadow!- Saludó Maria animada.
-Maria...- Sonrió tiernamente el erizo.
-Maria.- La llamó Gerald. –Así no ayudas.- Le dijo apoyando una mano para girar su cuerpo hacia ella.
-Ay, tengo derecho a alegrarme de verle.- Puso morros Maria.
Shadow rió de nuevo, pero aunque rió sentía que le faltaba algo todavía.
-Está bien.- Dijo Maria tumbándose en el suelo boca abajo apoyando su cara en sus propias manos. –Shadow, nosotros no vamos a ir a ningún lado, puedes irte, esperaremos a cuando sea el momento en el que vuelvas.
-Yo no me quiero ir.- Shadow se recostó de lado hacia ella.
-Shh...- Hizo Maria con un dedo delante de la boca. -¿Lo oyes? Aún no puedes venir aquí.
-No oigo nada.- No entendió Shadow.
-¿Realmente querías venir aquí?- Le llamó la atención Gerald.
Ahora sí lo oyó, voces llamándole, que puede que sólo Sonic lo gritase, pero en los corazones de los demás también le estaban llamando a gritos y recordó que había dicho que no quería morir. Se incorporó y se quedó sentado, no quería levantarse, no podía elegir entre los dos mundos, pero Maria le había dicho que le esperarían. Era tan difícil elegir, o no tanto, él ya había elegido, vivir a su manera, su camino, Sonic se lo recordó, no podía olvidarlo de nuevo, se sentía como un niño pequeño que no se atrevía a dar un nuevo paso tras haber caído y pensó que quizá todos eran niños, sobretodo Sonic que era el que más fuerte había caído, no podía hacerle eso, después de todo lo que había pasado aquel niño erizo azul no podía abandonarle. Al parpadear vio detrás suya más alejados a Maria y el profesor, se asustó porque seguía sin poder dar ningún paso, no podía levantarse, hasta que vio delante suya aquella mano, la mano del niño erizo mirándole y sonriendo, la mano del que se hizo el Sonic adolescente actual, con Amy a su lado, con Rouge al otro lado, uno tras otro apareciendo la imagen de todos los que conocía y apreciaba, la imagen que guardaba de ellos en su corazón, puede que no fuesen los auténticos pero eso era la visión que tenía, y le gustó, tomó aquella mano y dejó que la luz que se había creado desde ese apretón iluminase todo cegándole.
Ni las palabras del comandante ni los intentos de Amy por hacerle entrar en razón le detuvieron, Sonic seguía llamándole tirando de sus hombros, él estaba convencido porque él lo había vivido, no quería morir y pensaba que por la fuerza de ese deseo pudo seguir adelante, Shadow lo sabía que no había que subestimar la fuerza de la vida, así que si lo sabía tenía que hacerlo él también, tenía que querer con todas sus fuerzas no morir y así volvería con ellos, o al menos ese era el razonamiento de un Sonic mentalmente paralizado por la idea de que todo hubiese sido en vano, sus heridas, su dolor, sus viajes a aquel mundo de la mente de Shadow, no podía ser todo inútil, no iba a darse por vencido por nadie.
-Joder, Shadow...- Comenzaban a cansarse sus propios brazos. –Tenía tanto miedo a morir que no me paré a pensar qué pasaría si el que muere es otro... pero yo lo conseguí, basta con desear con todas tus fuerzas vivir, esa es la energía, la fuerza de unos deseos que son eternos.
Y así como lo dijo y volvió a agitar más flojo a Shadow, el erizo negro puso su mano en el brazo de Sonic.
-Para.- Sonó la voz de Shadow. –Como vuelvas a traquetearme te vuelvo a romper el brazo.
Su voz seria parecía decir la verdad ocultando su verdadero significado, y es que con esa estupidez hizo reaccionar al erizo azul que comenzó a reír ocultando sus lágrimas que ya no había podido contener más. También Rouge dio un salto al oírle, se soltó del equidna de una forma un tanto brusca y corrió hasta el erizo negro, se puso de rodillas a su cabecera e hizo que apoyase la cabeza en sus piernas. Shadow miró arriba de una forma un tanto graciosa.
-Hola.- Dijo Shadow a Rouge.
-Hola, tonto, nos has hecho pensar que te habías muerto.- Sonrió Rouge.
-Eh, soy la forma de vida definitiva, no puedo morir.- Alardeó Shadow.
Knuckles se cruzó de brazos celoso por la acción de Rouge, pero en el fondo también se alegraba, realmente sólo podía pensar que ahora Shadow tendría que cumplir lo que dijo y darle otro combate en otra ocasión.
-Parece que te gusta dar estas escenitas.- Le sacó la lengua Amy. –Ya has muerto demasiadas veces ¿no crees?
Se sentía débil, intentaba incorporarse y Rouge le obligó a estar un poco más tumbado, su cuerpo era pesado a pesar de que el disparo del hombro estaba prácticamente curado gracias a su extraordinario poder de curación.
-No es que me guste ser el trágico del grupo.- Dijo burlón Shadow. –Pero ¿cómo voy a recordar que las cosas también pueden salir bien si la mayoría me salen mal?
Ciertamente Shadow estaba ya cansado de que cada vez que parecía empezar a salir a flote pasase algo que lo hundiese de nuevo, no pedía que le saliese todo siempre bien pero alguna vez tenía que pasar algo bueno.
-¿Qué la mayoría te salen mal?- Rió Sonic ofreciéndole la mano para ayudarle a levantarse. –Desde que nos conocimos yo creo que te han pasado muchas cosas buenas.- Cogió la mano de Shadow y comenzó a tirar. –Has conocido a mucha gente, has hecho amigos, has recordado y superado tu pasado.- Cuando puso a Shadow en pie no le soltó. -¡Ah! Y otra cosa.
Al decir eso dejó ir la mano de Shadow a la vez que echó su otro brazo atrás cogiendo carrerilla para darle un puñetazo con todas sus fuerzas en la cara a Shadow dejándole sentado de culo de nuevo.
-Esto es para que NUNCA vuelvas a olvidar que las cosas también salen bien, que nosotros estamos aquí.- Sonic sonrió. –Porque no importa cuántas veces te vayan las cosas mal, nosotros siempre apareceremos para echarte una mano.
Y aunque Sonic le ofreció de nuevo la mano Shadow dijo que con un recordatorio bastaba y se levantó por sus propios medios.
Todos ya parecían más descansados con esos momentos tristes ya pasados, pero aún así Amy no podía sonreír del todo, era feliz porque veía que Sonic volvía a ser el de siempre, ese Sonic que ella amaba tanto, pero no podía dejar de pensar en el asunto que había dejado atrás por ir con Shadow. Se acercó disimuladamente a Sonic que reía con la conversación entre Rouge y Knuckles, ya que el equidna al fin estalló por ver tan juntitos a la chica murciélago y al erizo negro, y le llamó la atención diciéndole que quería hablar con él. Sonic se giró un poco hacia ella y le dijo por lo bajo que ese no era el mejor sitio ni el mejor momento para hablar, que le diese un poco de tiempo y ya hablarían con más tranquilidad en otro momento. Amy se sorprendió porque no sabía de qué estaba hablando Sonic, sobretodo porque le había girado la cara, aunque cuando se giró ella un poco y le vio lo que ocultaba notó latir su corazón, Sonic se había ruborizado ligeramente y le pareció la imagen más dulce y tierna que había visto nunca, él que siempre se hacía el chulo, el sabelotodo y el duro, tenía ahora ese gesto inocente que le hizo recordar sus fuertes sentimientos por él y por qué estaba tan enamorada.
-No, no es eso.- Le dijo acercándose a él. –Es por Tails, deberías hablar con él, recuerda que lo que afectó a Shadow afectó a todos los aliens.
Sonic se la quedó mirando hasta que hizo encajar las piezas en su mente, entonces se dio con la mano en la frente diciendo "Robin" pues tan ofuscado estaba con el estado de Shadow que hasta ese momento no se había acordado de la mascota de Tails, en verdad se sintió fatal por dentro porque sabía lo mucho que quería Tails a ese monstruito y no se le ocurría qué debía decirle en ese momento.
Curiosamente no hubo necesidad de consolar a nadie, al salir vieron llegar a Tails corriendo con Robin corriendo detrás de él.
-No es posible...- Agitó la cabeza Sonic. -¿También deseaba tanto vivir?
Shadow se quedó mirando a Sonic, era verdad que él había deseado con todas sus fuerzas vivir pero no creía esa teoría de que la fuerza del deseo era lo que le había mantenido vivo, pero supo entender lo que estaba pasando cuando al mirar a lo lejos vio que no todos los aliens habían sido aniquilados, unos pocos se volvían a levantar, temerosos y confusos con los síntomas de aquellos que habían estado bajo un control mental.
Sonic iba a saludar a Tails pero Amy se le adelantó, salió corriendo hacia el pequeño zorro y al llegar a su altura lo abrazó apretándole contra ella.
-¡Lo siento, perdóname, no debí dejarte solo!- Sollozó Amy.
Tails aún tenía lágrimas en los ojos que ya no le dolían y sonrió por el gesto de la chica.
-No pasa nada, estoy bien.- Le puso una mano en la espalda consolándola.
Sí que estaba mejor, cuando estaba llorando sentado de espaldas a Robin sintió de pronto movimiento y un gruñidito de su amigo, se giró velozmente y le vio incorporarse, para él eso había sido un verdadero milagro que pensó en dejar el buscar la solución para otro momento.
-Es la fuerza de la vida.- Sonrió Sonic a Shadow.
-No es eso.- Dijo Shadow después de pensarlo un rato. –"Como las dos caras de una misma moneda"- Recitó Shadow de memoria. –Esa máquina de GUN eliminó el gen Doom, pero para mí no es imprescindible ya que cuando no usaba el gen Doom usaba el mío propio que me otorgó el profesor.
-Pero...- Sonic se puso pensativo. –El resto de aliens no tienen que ver con tu otro gen ¿por qué han sobrevivido algunos?
-Estoy seguro que todos los que han sobrevivido son aliens que ya nacieron en este planeta y por lo tanto adquirieron las propiedades necesarias para vivir sin la dependencia de ese gen, estarían bajo el control mental de Dark Doom para luchar.- Le explicó Shadow.
-Qué listo.- Rouge le dio con la mano en la cabeza un par de veces. -¿Eso lo has pensado tú solito?
El erizo negro la miró de reojo algo molesto por aquel gesto, ni que fuese un perro.
El comandante de GUN ya andaba dando vueltas por ahí subido en su meca declarando la guerra a los pobres animaluchos que habían sobrevivido dando a entender que seguía en pie en su creencia de que podían conseguirse otro líder y volver a la carga. Al decir aquello se quedaron todos mirando a Shadow.-A mí me dejáis tranquilo, no quiero saber nada.- Se cruzó de brazos el erizo negro.
-Eh, Shadow.- Dejó ir una risita Amy. –Se supone que eres el príncipe sucesor ¿vas a evadir tus responsabilidades?
-¡Sí, abdico!- Agitó la cabeza Shadow.
-Tranquilo, yo te entiendo.- Le puso una mano en el hombro Sonic. –Con todas esas ataduras ¿quién quiere ser rey? Además, tus súbditos son todos muy feos.
Cuando dijo eso, Robin se giró hacia él con un gritito y le empujó con la cabeza.
-¡No iba por ti!- Dio un saltito Sonic.
Se echaron a reír, pero en verdad sí que se estaban acercando todos hacia el grupo de héroes, curiosamente cuando se pararon todos a unos pasos de ellos y el meca del comandante intentó avanzar hacia el "enemigo" no fueron los héroes quienes le detuvieron sino el propio Robin que se puso entre ambos bandos dando un grito profundo que hizo retroceder al propio comandante.
-Robin...- Tails se le quedó mirando.
Y tras eso, Robin se giró hacia sus compañeros de especie dando algunos gritos más, como si diese instrucciones, e hicieron lo que al parecer les había dicho, volvieron uno a uno a las cuevas, re-habitando aquella base oculta que había servido de centro de mando a los aliens. Puede que nunca hubiese pensado en algo así, no estaba planeado aquello, pero aún así era algo que Robin quería hacer justamente porque Tails le había demostrado que más que luchar por sobrevivir debían intentar convivir todos en aquel planeta donde ambos habían nacido y aunque ese paso le pareciese aún más duro, más que cuando tuvo que huir en su cueva natal dejando atrás a sus compañeros muriendo por las fauces de los que aún eran aliens, era su deber darlo pues era el único con esos conocimientos y con la evolución perfecta para guiarles hacia su nuevo destino. Aún así, al otro lado estaba Tails, que con la cabeza baja no quería ver irse a su amigo, una vez más Robin pasó su fina lengua por la mejilla de Tails jugando con él y haciéndole reír para que fuese su sonrisa el último recuerdo de aquellos seres que para él eran tan extraños como lo era él para ellos.
Como un árbol que se deshoja, poco a poco se fueron separando, aquella especie recién nacida en su nuevo hogar. Sonic corriendo tomándose un descanso de la tensión de aquella batalla. Amy acompañó a Tails hasta su casa para que en esos momentos duros para el pequeño zorro no estuviese solo. El comandante subido en su meca le dio algo a Shadow y así como apareció desapareció. Rouge se ofreció a acompañar a Shadow y cuidar de él hasta que se recuperase un poco, pues al perder aquel gen pareció quedar algo desequilibrado en poder e iba a necesitar más tiempo para recuperarse del todo, pero primero había algo que tenía que hacer.
Knuckles caminaba en la dirección de su propio camino cuando Rouge le llamó la atención, iba hacia él volando y aterrizó a su lado.
-¡Qué descortés! Te vas y ni te despides.- Puso sus manos en las caderas pareciendo indignada.
-Adiós.- Se dio la vuelta Knuckles y siguió caminando.
-¡Eh! No hace falta que seas tan antipático.- Se adelantó Rouge poniéndose en su camino.
-Estoy cansado, usar la energía de la Master Emerald es muy castigado para cualquier cuerpo.- A pesar de eso no avanzó, le giró la cara. –Si quieres a alguien más cortés vuelve con Shadow, ya te ibas con él ¿no?
-Vaya ¿estás celoso?- Se acercó a él agachando un poco el cuerpo pero elevando la cabeza.
-No me apetece aguantar tus jueguecitos, me voy.- Se giró hacia otro lado e intentó ignorarla. –Yo ya cumplí con mi parte de darte un mañana... y al parecer tú también has cumplido con la tuya.
Pero así como se giró notó el empujón, o mejor dicho la embestida. Le había dolido el corazón cuando ella dijo que se iba con Shadow y por eso ahora no entendía por qué se le había echado encima ¿no le bastaba con romperle el corazón una vez? Sin embargo sucumbió, no pudo evitarlo cuando ella le besó apasionadamente apretando su cuerpo contra el de él dejándole sin respiración, sólo permitiéndole respirar levemente entre beso y beso pasando sus manos por sus pectorales de guerrero. Aunque sólo fuesen unos minutos aquello parecieron cien mil años de pasión concentrada, a pesar de no hacer nada más que tocarse y besarse fue suficiente para Rouge para expresar lo que quería decir de forma que alguien simple como Knuckles pudiese entender, y bien que la entendió, cuando ella se fue se quedó sentado en el suelo sin casi poder respirar y rió pensando en que si alguien le preguntaba en ese momento si se encontraba bien habría dicho "dame 5 minutos para responder" sonriendo como un tonto.
Quizá faltaba mucho aún para que esas criaturas saliesen a la luz, el mundo no estaba preparado para aquellos desconocidos que a los ojos de los simples seguían siendo una amenaza. Seguramente no volverían a unir sus mundos en muchos años, pero a pesar del tiempo nadie del grupo olvidaría nunca al "pequeño" Robin, aquel gracioso ser negro de pelo rojo que les hizo reír con sus travesuras. Aquel ser que dentro de una guerra por la dominación de las especies fue su aliado oscuro.
continuará...
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nota de la autora: bueeeno, esto ya parece tocar a su fin, un cap más de epílogo para ver cómo están las cosas actualmente y daré por zanjada esta historia, gracias a todos los lectores por aguantar llegar hasta aquí donde parece haberse solucionado todo y siento haber tardado más de lo normal, tuve entre capítulo y capítulo varias historias "personales" que no me permitieron escribir con la frecuencia que yo quería, murió mi abuelo y estuve de mudanza además de que en el trabajo me han cambiado de turno de la mañana a la tarde, intentaré tener el último capítulo lo antes posible, hasta otra!
