Titulo: AMORES ¿IMPOSIBLES? (todo en este mundo es posible jejejeje)

Autora: Sakura Snape ((-jj

Miembro de varios grupos y ordenes.

Clasificación: Este capitulo es NC-13

Parejas: Harry / Severus

Remus / Lestat

Louis / Lestat

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y a Anne Rice, yo solo los tomo prestados (aunque no pienso devolverlos... muajajajaja... n.n). No persigo fines de lucro, no gano un solo centavo escribiendo esto, ¡ASÍ QUE NO TIENEN PORQUE DEMANDARME!...

Advertencia: Este fic contiene SLASH y spoilers de los libros de Harry Potter hasta el libro 5 (porque el sexto nunca existio!!!!! Entendido?), sino te gustan las relaciones chico-chico, no lo leas...

Nota: Todo lo que este entre comillas "... " son pensamientos o recuerdos

Todo lo que encuentres así ... es parsel

Y así: ... es comunicación mental, lo hago para que no halla confusiones

Disfruten de la lectura!!! ((ojj

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b center CAPITULO 33: LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD /center /b

Harry estaba en posición de duelo frente a Lucius Malfoy, guardando la entrada del castillo donde tenían prisionero a Severus y donde Lord Voldemort le aguardaba.

Con el canto del fénix sonando todavía en su cabeza, se dispuso a luchar.

- Buenas noches Lucius... – dijo en una voz calmada

- Tanto tiempo sin vernos Potter – dijo el rubio con sorna y una voz que no era la que el gryffindor recordaba del elegante rubio Malfoy.

Si, Azkaban podía transformar a cualquier mago en un remedo de lo que eran antes; sin contar los años de mortífago en manos del Señor Tenebroso.

Pero Harry recordó que no tenía tiempo para contemplaciones.

- Podemos hacer esto de la forma difícil Lucius, que es quitándote de mi camino con un duelo... o de la forma fácil, tú dejándome pasar y sin la necesidad de dejar a tu hijo huérfano...

- No te creas tanto Potter... ¡Crucio!... – gritó el rubio lanzándole el hechizo al chico

- 'De la forma difícil entonces'... – prensó el ojiverde mientras evitaba la maldición imperdonable - ¡Stupefy! – gritó hacia el rubio, la verdad era que no quería dejar sin padre a Draco, no importaba lo que dijera su amigo, seguramente le dolería demasiado si su padre moría a manos de uno de sus únicos amigos.

Pero Lucius no era uno de los mortífagos más poderosos, y miembro del círculo más cercano a Voldemort por nada. Y evitó el hechizo con una facilidad impresionante. 'Digna de un Malfoy' diría Draco.

- Por favor Potter... eres mejor que eso... solo que quieras demostrarle a mi señor que tengo la razón y que no eres más que un mago cualquiera, sin habilidades extras, no merecedor de entrar en nuestras filas... – dijo el rubio con burla y coraje, demostrándole a Harry que, dentro de su locura, era todavía capaz de ser algo coherente en sus ideas.

- 'Ahora entiendo... – pensó el Gryffindor – esto también es una prueba, primero debo probar que Lucius se equivoca... ¿qué más me esperara dentro?...' – sonrió, una sonrisa maquiavélica que hasta al rubio frente a él sorprendió – esta bien Lucius, si eso es lo que quieres... solo espero no dejar a Draco sin el único padre que le queda en el proceso...

Y Malfoy solo sonrió con altanería, demostrando que también conservaba un poco de su antigua arrogancia, pero esa arrogancia, se empezaba a perder en la locura que mostraban sus ojos.

- Que no se diga que no te lo advertí Malfoy... – dijo Harry levantando su varita y señalando al rubio con esta – Peruro... dijo en voz alta apuntando al rubio, una luz amarilla salió de su varita y se dirigió a Lucius

- Repello Dexter... – dijo el rubio y el hechizo se desvió golpeando el suelo y dejando un agujero en este – Potter, me sorprendes no sabía que te agradaban tanto las artes oscuras... de haberlo sabido antes... ¡Confuto Viscus!... – grito señalando al chico y este salto rápidamente evitando el maleficio que detendría su corazón si lo tocaba.

- He de decir Malfoy que esto parece algo divertido... – dijo con una sonrisa maliciosa y levanto su varita de nuevo - ¿qué tal algo clásico ahora? ¡Crucio!...

El rubio trato de esquivar el hechizo y lo hizo al principio, pero Harry solo quería llegar donde se encontraba Severus, así que viendo al rubio esquivar el cruciatus, levanto de nuevo la varita rápidamente y volvió a pronunciar el maleficio imperdonable. Esta vez, Lucius no pudo reaccionar al tiempo y el maleficio lo golpeo antes de poder escapar de este; aunque no lo golpeo de lleno, si lo hizo agarrar su brazo izquierdo fuertemente por el dolor.

- ¡Maldito seas Potter!... – pronuncio de forma demencial.

- ¿Qué pasa Lucius?... ¿no se supone que debes probar que estoy mal? Supongo que la mano derecha de Voldemort no es tan efectivo como todos dicen... – dijo burlón el chico – tal vez... yo pueda ocupar tu lugar de ahora en adelante...

Lucius empezaba a sentirse humillado y un Malfoy no debe ser humillado por nadie, Potter pagaría, de una u otra forma, su atrevimiento. Se levantó rápidamente y convocó un hechizo más.

- Cumulus...

Una nube espesa comenzó a formarse alrededor de la isla y la torre, la niebla cubrió todo y Harry perdió de vista a Lucius después de ver una sonrisa malvada en los labios de este.

- Lumos... – pronuncio el chico, pero la luz que salía de su varita no penetro en lo más mínimo la oscuridad que lo rodeaba por completo - ¡Lumos Solem! – trato de nuevo, pero el fulgor solo duro unos instantes y desapareció.

- ¿Qué pasa Potter?... – escuchó la voz de Lucius detrás de él y volteo rápidamente señalando a la oscuridad con su varita - ¿No se supone que debes de demostrar tus habilidades?... que lástima que un simple hechizo de oscuridad te confunda... – la voz de Lucius se movía constantemente de lugar Harry comenzó a desesperarse cuando varios maleficios también comenzaron a salir de varios lugares tratando de golpearlo y el los evitaba como podía. - ¡Vamos Potter, no hagas esto tan fácil!...

La oscuridad lo rodeaba y no podía ver a Lucius, comenzaba a desesperarse cuando el canto del Fénix volvió a sonar alrededor suyo y la visión de los dos hombres frente a él volvió con fuerza; las dos oscuras siluetas estaban frente a él y casi podía tocarlas. El canto del Fénix lo tranquilizó y la presencia de las dos figuras le reconforto de forma de extraña.

i "Cuando no puedas confiar en tu visión, usa tus demás sentidos... Los ojos a veces pueden engañarte, pero siempre cuentas con el tacto, con tus oídos... siente el movimiento como si fuera tuyo... presiente los movimientos, confía en tu instinto..." /i

Escucho la voz de Louis en su cabeza. No debía confiar en sus ojos. Los cerró, tratando de escuchar los movimientos que el rubio hacia, el cambio en el ambiente cuando la magia era utilizada, escuchando el calmo sonido del fénix aún en su cabeza y, entonces, pudo adivinar los movimientos del rubio.

- Caecus... – pronuncio de forma calma hacia donde sus sentidos le indicaban y un golpe se escuchó cuando el cuerpo del rubio calló al suelo sin aliento, habiendo sido golpeado por el hechizo. La niebla se disipo y Harry pudo ver a Lucius tratando de liberarse del maleficio, de respirar. – Restrictum... – dijo Harry señalándolo y varias cadenas aparecieron alrededor del rubio atándolo y restringiendo sus movimientos.

Harry pateo la varita de Malfoy hacia el agua y después lo libero del maleficio; de verdad no quería dejar a Draco sin su padre. El rubio tomo varias bocanadas de aire, para después levantar una mirada demencial y de odio puro al ojiverde, sintiéndose humillado por haber sido derrotado de una forma tan simple.

- ¡MALDITO SEAS POTTER, PAGARÁS POR ESTO! – gritó tratando de soltarse de las cadenas

- Supongo que debes irte acostumbrando a las restricciones de los locos de San Mugo... – se burlo Harry de él sin poder evitarlo, humillándolo más, haciendo crecer el rencor en la mente trastornada de Lucius

- Te juro Potter que me vengare por esta humillación... – siseo de forma peligrosa, Harry solo sonrió con Malicia

- Buenas noches Lucius... Desmaius... – el cuerpo del rubio se derrumbo inconsciente sobre el frío suelo.

Harry le dio una última mirada, antes de dar la media vuelta y entrar al castillo corriendo. Ya había perdido mucho tiempo con el padre de su rubio amigo, tenía que apresurase antes de que Voldemort matara a Severus.

Dejo detrás de él a un muy humillado Malfoy... Y a un Malfoy nunca se le humilla sin pagar caro las consecuencias.

XXXXXXXXX

De verdad que a veces la magia hacia milagros, la torre, que desde fuera era solo un edificio circular muy grande que no mantendría dentro más que escaleras, por dentro era un gran cúmulo de escaleras, pasillos y cientos de puertas; solo iluminados por varias antorchas con un extraño fuego negro colgando de las paredes y alguno que otro brillo iluminando su camino. Potter dio gracias por el brazalete que le indicaba exactamente que pasillo tomar y hacia donde ir para llegar a donde estaba Severus, mientras corría desesperado por alcanzar su destino. Solo esperaba que las escaleras no fueran como en Hogwarts y cambiaran de pronto de posición.

Seguía escuchando al fénix dentro de su cabeza y la presencia de las dos figuras junto a él y, de alguna forma, lo tranquilizaban y lo impulsaban a correr cada vez más rápido, sin detenerse, apretando la varita en su mano. Solo entonces reacciono ante el hecho de que era la primera vez que usaba las Artes Oscuras con su varita y no con la ilegal, fuera de las clases de Emily, claro estaba, supuso que Voldemort no lo dejaría luchar con la otra de todos modos. Riddle quería que matara con su propia varita.

Se encontró de pronto frente a una enorme puerta de metal plateada, iluminada por un fuego que parecía normal; cuando se paro frente a ella, esta se comenzó a abrir lentamente. Una luz brillante iluminaba la sala, dentro, Harry pudo reconocer la figura inconfundible de Bellatrix Lestrange.

- Bienvenido Potter... – dijo con sorna la bruja – espero que te hallas divertido con Lucius, encontrarás que a mi no podrás vencerme tan fácil... Excorio...

El hechizo tomo por sorpresa a Harry y no pudo esquivarlo por completo así que golpeó su brazo izquierdo y provocó que un fragmento de piel se despegara y que un enorme dolor le acometiera; pero sabía que, de haberlo golpeado por completo, lo hubiera desollado vivo.

- Maldita... – pronunció casi en un susurro por el dolor, la bruja solo rió con malicia y cerró la enorme puerta con un movimiento de sus manos, dejándolos encerrados en el cuarto.

- Detrás de mi Potter, esta la puerta que te conducirá a los recintos de mi señor y la única forma de avanzar es derrotándome o matándome... supongo que entiendes ¿no?... – preguntó con sorna – esta vez no te será tan fácil Potter... me pagarás la humillación que me hiciste pasar en Hogsmade – dijo esta vez con odio - ¡Crucio!...

Harry pudo reaccionar a tiempo esta vez y se levantó rápidamente todavía sujetando su brazo, esquivando la maldición.

- Tal vez no eres tan inútil como pensaba... ¡Peruro!...

Harry volvió a esquivar el maleficio. Se sentía débil por la herida en su brazo y no podía hacer más que pensar en la forma más rápida de acabar con la bruja. Necesitaba con urgencia llegar hasta Severus y esto no debería ser difícil si ya le había vencido y casi matado una vez antes, con cientos de dementores alrededor. Decidió que era mejor atacar a la bruja y observar alguna debilidad en sus ataques, como le habían enseñado sus profesores.

- Stupefy... – dijo señalando a la bruja que esquivo el hechizo con facilidad – Accendio – gritó de nuevo y Bella lo esquivó con facilidad - ¡Crucio!...

Harry seguía arrojando maleficio tras maleficio rápidamente para evitar darle oportunidad a Bellatrix de hacer lo mismo, mientras observaba los movimientos de la bruja y escuchaba esa desquiciada risa que siempre le acompañaba, la misma risa que mantuvo durante toda su pelea con Sirius hacia un año. Los recuerdos le asaltaron de pronto, las imágenes del cuerpo de su padrino cayendo por el velo, pero no se permitiría cerrar los ojos... el canto del fénix que aún le acompañaba sonó un poco más fuerte, dándole aliento.

- ¡Vamos Potter!... – grito Bella – mi primo estaría muy decepcionado de ti...

- ¡Calla!... – grito el chico, su paciencia siendo rebasada, seguía observando los movimientos de Bella mientras esta esquivaba sus maleficios y entonces recordó una parte de sus clases del año, de las pocas en las que tanto Emily, como Remus y los vampiros había participado:

i "-Harry... – había dicho Emily mientras este se enfrentaba a duelo con Remus – observa los movimientos de tu oponente, todos hacemos movimientos rítmicos, siempre en el mismo orden...

Harry, que no entendía lo que Emily decía siguió atacando a Remus y este siguió derribándolo con hechizos simples, hasta que Lestat habló:

- Harry, observa los movimientos de Remus, todos los mortales se mueven en ritmos, sobre todo cuando están esquivando ataques, siempre en las mismas secuencias, es algo que hacen subconscientemente, debes observar, Remus siempre se mueve primero a la derecha, izquierda, izquierda, derecha, izquierda, atrás, adelante, derecha, derecha, atrás... y vuelve a comenzar...

El chico después de eso había observado los movimientos de Remus y se dio cuenta de que, en verdad, el licántropo se movía a ese ritmo y volvía a empezar, así fue como, por una vez, pudo derribarlo..." /i

El chico sonrió maliciosamente, mientras seguía arrojando hechizos y observando el ritmo de Bella al esquivarlos y pensando cómo podría usarlo en su favor. Entonces apreció que la mujer nunca se movía más allá de la puerta que conducía a Voldemort y que, en determinado momento siempre quedaba debajo de uno de los pilares del techo de la torre. Su sonrisa se hizo más grande y la bruja dudo por unos momentos.

- Muy bien Bella te daré lo que quieres... ¡Stupefy!... "izquierda"... ¡Crucio!... "izquierda"... ¡Peruro!... "Atrás"...

Siguió así hasta que supo que el mismo ritmo de Bella la llevaría a posarse debajo del pilar y entonces rápidamente dijo dos tres hechizos seguidos buscando desorientarla:

- ¡Stupefy!... – gritó primero y la bruja se colocó debajo del pilar... - ¡Bombarda! – dijo señalando al pilar y enseguida otro hechizo para romper el ritmo de la bruja y evitar que se moviera de debajo de los fragmentos que caían sobre de ella, todo en unos segundos, lo que evitó que su oponente reaccionara rápido.

Bellatrix quedó atrapada debajo de un enorme trozo de roca y su varita salió volando debido a un expeliarmus de Harry. El chico sonrió sabiendo que la victoria era suya. Se dirigió hacia la puerta detrás de la cual se encontraba Severus; pero la voz de Bella lo detuvo.

- Supongo que mi primo no te pasó su estupidez... eso es bueno, si hubieras sido como él no me hubieras vencido... hubieras muerto de la forma ridícula en la que él lo hizo... – la voz de la mujer salía con dificultad de su boca debido a que la mitad de su cuerpo se encontraba debajo de la roca, pero aún así, fue suficiente para que Harry regresara.

Se inclinó hacia la bruja y le levantó el rostro con la punta de la varita, mirándola con un odio profundo. Bellatrix lo vio un momento con sorna y, al siguiente, el reflejo rojo que detectó en los ojos del ojiverde le hizo preguntarse que tan lejos podía llegar realmente el chico. Un reflejo que se parecía tanto al del Señor Tenebroso.

- ¿Sabes?... – dijo Harry en una voz muy baja y siseante que causo escalofríos en el cuerpo de la mujer – Me das lastima... estas demente y aún así no puedes ser una loca normal como todos los demás, no puedes terminar de perder la razón... sigues matando porque crees que eso es lo que complacerá a tu amo... pero me pregunto si dentro de esa fachada no estará una niña asustada que solo busca la paz... ¿que tal paz eterna Lestrange?... ¿qué tal si te liberamos de tu sufrimiento?... ¿qué te parece si te reunimos con el resto de la familia Black?...

Los ojos de Harry adoptaron un pequeño tinte rojo que asusto a la mujer y se concentro como lo había hecho en ese día en Hogsmade. Se concentró apuntando, esta vez con su propia varita, a la asesina de Sirius.

- No te preocupes querida Bella... – dijo en un tono suave que era menos que tranquilizante – muy pronto estarás finalmente en paz...

Una luz roja salió de su varita y dio de lleno contra la bruja; la misma expresión de sorpresa y miedo que había tenido Sirius al caer por el velo se formo en el rostro de su prima y su cuerpo inerte quedó sobre el frío piso de la torre, sin vida.

Harry se levantó y lo observo por unos momentos, ahora que había vengado a Sirius, ahora que había matado a Bellatrix Lestrange, ahora que había matado por primera vez... se sentía... frío y solo... había tomado una vida en sus manos y se sentía frío, no triunfante por haber matado al fin a la mujer.

Observó su varita, ahora jamás podría sacar de ella la intensa magia oscura que se necesitaba para arrancar una vida, el odio necesario, la ira...

Volteo una vez más hacía el cuerpo a sus pies y luego a la puerta que se encontraba frente a él. Era hora de ir a rescatar a Severus.

No se dio cuenta de un par de ojos negros le seguían en su camino a la cámara donde se encontraba Voldemort. No vio que de los ojos de Rodolphus Lestrange se derramaba una lágrima, solo una, por la que laguna vez había sido su esposa.

XXXXXXXXX

- Bienvenido Harry...

La voz siseante de Voldemort lo recibió en el momento en el que abrió la enorme puerta que lo conducía a la cámara del Señor Oscuro. Entro sin contestar, mientras observaba la cámara circular donde se encontraban. Varios pilares con grabados de serpientes se observaban, la cámara era fría y de mármol gris; frente a la gran entrada se encontraba Lord Voldemort, sentado sobre un trono de platino adornado de serpientes y rubíes, una pequeña puerta detrás de él y Nagini, su leal serpiente, alrededor de su cuerpo, observándolo. Pero Severus no estaba por ningún lado. La puerta por la que el chico había entrado se cerró con fuerza y solo entonces habló.

- ¿Dónde esta Severus, Tom?...

El lord, acostumbrado ya a la impertinencia del ojiverde sólo sonrío y, con un movimiento de su mano, el pilar que se encontraba a su derecha comenzó a girar hasta dejar frente a ellos la visión de Severus Snape, atado con cadenas al pilar, el cuerpo colgando y sangrando, demasiadas heridas adornándolo, visibles a través de los jirones de ropa que aún quedaban sobre de él, torturado con magia y sin ella y, sin embargo, no estaba inconsciente.

Los ojos negros se abrieron lentamente, solo un poco y se encontraron con la visión borrosa pero inconfundible de su amante.

- Ha... Harry... – fue casi un suspiro, pero el chico lo escuchó perfectamente, los ojos negros volvieron a cerrarse.

Los ojos de Harry se abrieron en miedo por su pareja y corrió hacia donde estaba el hombre, solo para encontrarse con dos varitas apuntando directamente a su cuello y deteniéndolo en el acto. Dos mortífagos cubiertos por dos capas gruesas y las máscaras blancas que ya conocía perfectamente.

- ¡Vamos Harry! No creerás que te lo iba a hacer tan fácil, ¿o si?... – el chico volteó para ver a Voldemort sonreír de forma burlona

- ¿Qué quieres Tom?...

- Sabes lo que quiero... – le dijo el Lord esta vez con seriedad y fijando sus ojos rojos en las esmeraldas del muchacho.

- Entonces diles a tus mortífagos que bajen las varitas...

- ¿Será seguro hacer eso?... acabas de matar a Bella y de dejar a Lucius totalmente humillado, venciste a dos de mis mejores mortífagos... no que me queje claro esta, solo son dos dolores de cabeza menos...

- Bueno Tom, es simple, si quieres que me una a ti y me convierta en tu heredero tendrás que comenzar a confiar en mi... – dijo con una sonrisa irónica, preparándose para hacer su siguiente movimiento que sería o verdaderamente estúpido o la jugada correcta – pero esta bien, te daré ventaja... – sacó su varita, sintiendo como los dos mortífagos a su espalda se preparaban para cualquier movimiento... – atrápala... – dijo arrojando su varita a Lord Voldemort

Riddle atrapó la varita en el aire, sorprendido de la audacia del Gryffindor, tal vez, al final, había escogido bien.

Harry escuchó a sus espaldas un gemido salir de los labios de Severus y volteó rápidamente; sabía que el hombre estaba conciente, pero no sabía si recordaría este episodio después, si su subconsciente lo guardaría, mejor no arriesgarse.

- ¿Me harías el favor de dejarlo inconsciente?... – dijo esta vez en parsel dirigiéndose al lord – no quiero que recuerde nada de lo que se va a decir en esta sala...

Riddle sonrió y procedió a dirigir un desmaius a Severus, él cual, quedó inconsciente al instante.

- Y hazme el favor de decirle a tus dos mascotas aquí presentes que bajen las varitas... no es como si pudiera hacer gran cosa de todos modos, tres contra uno... – dijo irritado

- McLean, Malfoy, bajen sus varitas...

Los dos mortífagos bajaron las varitas, Harry supo que el Malfoy detrás de él era Draco, porque Lucius seguramente seguía en donde lo dejó. El apellido del otro mortífago se le hizo demasiado conocido y supo que no era la primera vez que le ocurría.

- ¿McLean?... – preguntó, más a sí mismo que a otra persona, mientras volteaba a ver a los dos mortífagos detrás de él

- O si... supongo que el apellido te parece familiar... – escuchó la voz de Voldemort – quítense las máscara... - ordenó

Los dos mortífagos se quitaron las máscaras y las capuchas de las túnicas, primero vio a Draco, el cual tenía una mirada distante, seguramente protegiendo sus memorias; a Harry no le interesaba mucho que el rubio estuviera presente, dado que sabía el plan completo y él mismo estaba incluido en este, en un intento desesperado de salvar su propia vida.

Pero cuando por fin pudo ver el rostro de la otra persona, sorpresa y furia contra sí mismo se reflejaron en sus ojos: frente a él se paraba una mujer de cabello castaño corto y piel morena, de facciones hermosas y ojos cafés perdidos sobre la figura de Voldemort, se paraba frente a él, orgullosa, era...

- Kirsteen McLean, la jefa del departamento de Educación Mágica y de Uso Indebido de Magia en Menores, la que ocupo el cargo de la querida e incorruptible Miranda este verano – se escuchó la voz de Voldemort – la misma que conociste esta mañana en las Tres Escobas, la que hizo que Snape llegara hasta aquí por medio de un traslador disfrazado de carta del ministerio y el nombre que aparece en los resultados de tus OWL's...

Harry lo recordó en ese momento, de ahí se le hacía conocido el nombre, también recordó el sueño que había tenido con el libro en parsel que el lord le había obsequiado.

- Por eso mis calificaciones... – dijo todavía mirando a la mujer

- Claro Harry, otro de mis regalos para ti... – por fin, el ojiverde volteó a ver al Lord, este estaba mirándolo fijamente sonriendo con confianza y jugando con las dos varitas negras entre sus dedos - ¿o en realidad pensaste que habías sacado esas calificaciones?... mejor no te digo las verdaderas, pero siéntete seguro de que valió la pena el tener que llevar a Miranda a un retiro, um... forzado... ahora mi heredero esta casi listo, solo falta que acepte su destino... claro esta, solo que quieras seguir luchando contra mi y enfrentar a Severus y a tus queridos amigos a un destino peor que la muerte...

Riddle sacó de su túnica un pequeño frasco redondo con cientos de jeroglíficos grabados en él, dentro había una especia de sustancia entre líquida y vaporosa brillante de color azul cielo que a veces resplandecía de forma plateada.

- ¿Qué es eso?... – aunque sabía perfectamente la respuesta, no era necesario hacérselo saber a él.

- Esto es lo que mantiene a mi querido Draco Malfoy fiel a mi... – dijo con sarcasmo – esto es el alma de su madre, encerrada hasta que yo lo quiera... ya sea para liberarla o para destruirla...

Harry volteó a ver a su amigo, este permanecía impávido ante toda la escena, pero Harry pudo observar, por los puños cerrados fuertemente de su amigo, que esa tranquilidad era solamente una fachada.

Volteó y contempló al Señor Tenebroso, el mago a quien más se temía en el mundo, el que había estado, durante un año, tramando un plan para convencer a Harry Potter de unirse a él, debido a que no podía alcanzar la inmortalidad. El mismo que podría matarlos a él y a Severus en ese preciso instante si se negaba, en el mejor de los escenarios; o que podría dejar a Harry vivo para presenciar la muerte del resto de sus amigos y la caída del mundo mágico en sus manos.

Y supo en ese momento, viendo el cuerpo torturado de Severus y a su rubio amigo frente a él, que daría todo, incluso su alma, para salvar a todos aquellos que eran importantes. Ya después se enfrentaría a las consecuencias de sus decisiones, como siempre lo había hecho.

- Por favor Tom... no tienes porque amenazarme... – dijo esbozando una sonrisa irónica – claro que acepto... me sorprende que lo dudes, es decir, tuve un año para evaluar todo... ¿crees realmente que me iba a negar?...

- Eso es un sí, supongo... – dijo el Lord poniendo una sonrisa triunfal que al chico le pareció asquerosa

- Claro que es un sí... ¿cómo desaprovechar la oportunidad de estar del lado ganador por una vez en mi vida?... sin tener que responder a Dumbledore o a cualquier otro más que a ti que siempre has hecho claro lo que quieres de mi... – un brillo rojo apareció en los ojos esmeraldas y el Lord se sintió satisfecho – claro, con las ventajas de que puedo mantener a aquellos que yo quiera protegidos, ¿cierto?...

- Yo siempre cumplo con mi palabra Harry y has escogido correctamente... – el lord se levantó de su trono y se aproximó al chico, Nagini se deslizo al suelo y se acercó también a Harry. Tom extendió su varita al muchacho y este la tomó – pero falta una prueba...

- Creí que ya habíamos terminado... – dijo el chico entre sorprendido y molesto – maté a Bellatrix, ¿qué más necesitas?...

- Oh si, sé que mataste a Bella... – habló el lord en parsel – pero no lo ibas a hacer... la ibas a dejar viva, la mataste porque ella te provocó, la mataste en venganza, con odio, porque era algo que querías hacer desde hace mucho tiempo... lo que no has hecho jamás, es matar a sangre fría...

- Entonces, para pasar tu última prueba...

- Tienes que deshacerte de McLean... – dijo al tiempo que volteaba al ojiverde hasta que este quedó mirando directamente a la mujer – y no hay razón alguna por la cual debas de hacerlo, algunas veces, como mi heredero, deberás demostrar sangre fría y matar a personas que ya no te sean útiles...

- Pero ella trabaja para ti en el ministerio... – dijo viendo a la mujer que pronto sería su segunda víctima.

- Si, pero después de hoy todos sabrán que ella era la espía dentro, fue algo obvio dado que desapareció junto a Severus en medio de las Tres Escobas... ya no es útil, ya no podrá regresar al ministerio y ahora será buscada por los aurores, es hora de dejarla ir... hazlo Harry... es tu última prueba...

Harry miró atentamente a la mujer frente a él, los ojos perdidos en la inmensidad, sin saber que estaba a punto de ser sacrificada como una última prueba para el elegido de Voldemort.

Volteó a ver a Draco que no se movía de su lugar, la mirada plateada perdida en el infinito, seguramente siguiendo el plan que habían trazado y que tardaría mucho en llegar a su fin.

Después volteó a ver a Severus, que seguía inconsciente, colgando de las cadenas que le aprisionaban, torturado de diversas formas. Sabía que tenía que hacerlo si quería que los tres salieran vivos de ese lugar.

Levantó la varita y señalo a la mujer que, por primera vez en todo el tiempo que habían estado ahí, reaccionó y miró con miedo a su señor y luego al chico. Pero el shock no le permitió moverse de su sitio.

- Avada Kedavra

Las palabras salieron con una facilidad impresionante de sus labios y la luz verde del hechizo golpeo a McLean, matándola al instante. Harry supo en ese momento, que jamás olvidaría el rostro sorprendido de la mujer al ser golpeada por la maldición, la expresión de confusión, miedo y, finalmente, desesperanza reflejada en sus ojos; esa visión lo seguiría hasta el día de su muerte y más allá de ella.

- Muy bien Harry... – la voz de Riddle lo sacó de su ensimismamiento – ahora eres oficialmente mi heredero... has pasado todas las pruebas.

Harry vio el cuerpo de la mujer caer al suelo con un golpe seco. Tenía unas enormes ganas de vomitar y de salir corriendo del lugar, pero sabía que no lo haría, que no podía hacerlo si quería sacar a Severus y a Draco vivos de la torre.

La risa cruel del Lord lo sacó de su ensimismamiento, volteó a ver a su nuevo "maestro", los ojos carmesí brillando con crueldad y satisfacción, creyéndose vencedor. En ese momento Harry juró acabar con el monstruo de una forma u otra, no sabía cuanto le costaría mantener esa promesa.

- Y ahora Draco – dijo Voldemort con una voz silbante – has servido bien a tu propósito, aquí esta tu recompensa, ya no te necesito.

Sacó de su túnica el frasco que contenía el alma de Narcisa Malfoy y, Harry supo en ese instante que su amigo rubio moriría en el momento en el que se le entregara el frasco. Riddle arrojo el frasco al rubio y al mismo tiempo, sacó su varita; Harry reaccionó rápidamente convocando el frasco.

- ¡Accio!

Este voló directamente a sus manos, dejando perplejos tanto a Draco como a Voldemort y antes de que alguno de estos pudiera reaccionar, esbozó una sonrisa cruel y dijo, dirigiéndose a Riddle:

- Creo, mi Lord, que Malfoy todavía es de utilidad. Serviría una gran labor siendo mi siervo en Hogwarts... necesito de alguien que haga ciertos trabajos por mi, como distraer a Dumbledore y cubrirme cuando venga aquí... usted sabe que el viejo loco me vigila de cerca y que no puedo distraerlo yo solo...

Supo que había convencido a Tom cuando este esbozó una sonrisa de satisfacción y guardo su varita.

- Aprendes rápido Harry, muy bien, lo dejaré en tus manos, desde hoy, Malfoy será tu siervo en Hogwarts; tienes el poder suficiente para tenerlo en tus manos, puedes quedarte con el alma de su madre... seguramente te servirá fielmente y si no, bueno, digamos que yo también puedo divertirme un rato con él...

- Muchas gracias, su generosidad me halaga – dijo dando una pequeña reverencia y volteó a ver a Draco.

Este, le observaba fijamente con una mirada de hielo, supo que iba a pagar por esto, pero prefería que el chico dejara de hablarle por unos cuantos días a verlo muerto delante suyo.

- Ahora Harry, es hora de enviarte de vuelta a Hogwarts – dijo el Lord – pero primero tendremos que hacer un poco de daño ¿no crees?... no podemos dejar que regreses intacto, no sería creíble... tampoco para tu nuevo esclavo...

Harry supo lo que el Lord quería decir, si volvía casi intacto frente a Dumbledore, nadie creería que había ido a rescatar a Severus de Lord Voldemort, aunque técnicamente no sería una mentira.

- Claro mi Lord, tiene usted toda la razón... – dijo haciendo una inclinación de cabeza.

Voldemort sonrió y sus ojos carmesí brillaron de forma sádica. Levantó su varita y señaló a Draco con ella. Harry observó como su amigo se retorcía bajo el efecto de los cruciatus y el hechizo minuo, que hacía que la sangre saliera por todo orificio del cuerpo. Tom sólo se detuvo cuando supo que el chico estaba casi en el punto de no retorno, luego volteó a ver a su nuevo discípulo.

- Ahora es tu turno Harry... ¡Crucio!...

El ojiverde sintió un dolor terrible cuando la maldición lo tocó, pero se mordió los labios para no gritar y demostrar debilidad, finalmente cuando cayó al suelo, la maldición se detuvo, seguida de otra, la de las mil dagas que el Lord había usado contra él en la batalla en Hogsmade.

Después de lo que a Harry le parecieron horas, pero que fueron sólo unos segundos, Riddle detuvo la maldición y encendió la chimenea que se encontraba detrás de él. Sacó de su túnica una bolsa con polvos Flu y un medallón con una serpiente y habló a Potter de nuevo:

- Es hora de irte Harry... – se acercó al chico que seguía arrodillado debido al dolor, bajo un poco para estar a su nivel y colocó el medallón alrededor de su cuello – esto servirá para que nos comuniquemos, Malfoy tiene uno igual, estas joyas fueron las antecesoras de la marca; cuando te necesite, se calentara un poco y los ojos de la serpiente brillaran, no te preocupes, sólo nosotros dos podemos verlas... aquí están los polvos flu... vete ahora y llévate a Snape contigo...

Harry escuchó como un cuerpo caía frente a él, extendió la mano y notó que era Severus. Tomó su varita y puso un hechizo levitador tanto en su pareja como en Draco, pero debido a que se sentía tan débil, el hechizo sólo hizo que ambos cuerpos se hicieran más ligeros.

Como pudo, tomó los cuerpos inconscientes y se acercó a la chimenea.

- Nos veremos pronto Harry... – escuchó decir al Lord

- Claro mi Lord... – tomó un poco de polvos Flu, los arrojó a la chimenea y se introdujo en ella – Hogwarts – dijo lo más claro que pudo y sintió como la Red Flu lo sacaba de ahí.

XXXXXXXXX

En Hogwarts, todo era un lío.

Esa tarde, Severus Snape había desaparecido frente a sus colegas acompañado de una mujer de Ministerio de Magia que, obviamente, era espía de Voldemort. Inmediatamente después, los mortífagos comenzaron a atacar Hogsmade.

Después de eso, Harry Potter y Draco Malfoy habían desaparecido, pero la pelea en Hogsmade había evitado que nadie pudiera hacer nada.

Media hora después de empezada la batalla, los mortífagos se había retirado sin más y, entonces, todos se habían dado cuenta de que la batalla había sido sólo una distracción. Para cuando se dieron cuenta de quiénes faltaban, ya era muy tarde, nadie sabía dónde estaban Severus, Harry y Draco.

Ahora, toda la Orden del Fénix se encontraba en el despacho de Albus Dumbledore, haciendo conjeturas y esperando que la suerte de Harry le permitiera volver a escapar de una muerte segura, para poder matarlo ellos después por ser tan descuidado.

Los Weasley: Molly, Arthur, Bill y Charlie estaban todos preocupados por el hijo adoptivo de la familia. Emily estaba en una esquina con Remus, Louis y Lestat, tratando de no mirar a Dumbledore y mirando cada cinco minutos las chimenea. Lestat tenía abrazado a Remus y le dedicaba palabras de consuelo para que el hombre lobo se relajara un poco.

Albus estaba sentado en su escritorio acariciando a Fawkes, sin ningún brillo en los ojos, viendo como los aurores del Colegio del Fénix y los que eran miembros de la Orden hacían conjeturas sobre la localización de Harry Potter y los demás desaparecidos.

De pronto, sin que nadie se lo esperara, la chimenea empezó a emitir chispas y las llamas pasaron a ser verdes, segundos después, tres cuerpos salían despedidos de la chimenea y caían con un fuerte golpe al centro de la habitación.

- ¡¡Harry!!... – se escuchó la voz de Emily

XXXXXXXXX

- ¡¡¡Harry!!! – escuchó gritar Harry a su madrina al caer fuera de la chimenea, después sintió como unos brazos lo tomaban con delicadeza, abrió los ojos para encontrarse con la mirada preocupada de Louis

- Harry, ¡Harry!, ¿me escuchas?... – decía el vampiro con cierta angustia

- ¿Có... cómo están Sev...? – trató de preguntar

- Están vivos Harry, los trajiste de vuelta... – sonrió el vampiro

- Que... bi... en...

Sintió como la oscuridad lo consumía, como el cansancio por fin lo vencía y lo último que escuchó fue el grito de Dumbledore ordenando que los llevaran a todos a la enfermería.

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Notas de la autora:

Por fin actualicé!!!!!

Si, aleluya va a nevar!!! Bueno, por las fechas en algunos países es lógico que neve, pero aquí en México no así que... VA A NEVAR EN MÉXICO!!!

Dos capítulos más y Amores Imposibles por fin termina, no desesperen!!!

Los dejo para que los lean.

Ja Ne!

Atte: su autora Sakura Snape ((-jj

Miembro de varias Ordenes y Grupos

PS: Si alguien quiere hablar conmigo, pueden agregarme al msn o mandarme un correo a: ó a ... contestaré con mucho gusto... (((ojj LA NUEVA DIRECCIÓN: ¨)

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