Titulo: AMORES ¿IMPOSIBLES? (todo en este mundo es posible jejejeje)
Autora: Sakura Snape ((-jj
Miembro de varios grupos y ordenes.
Clasificación: Este capitulo es NC-13
Parejas: Harry / Severus
Remus / Lestat
Louis / Lestat
Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y a Anne Rice, yo solo los tomo prestados (aunque no pienso devolverlos... muajajajaja... n.n). No persigo fines de lucro, no gano un solo centavo escribiendo esto¡ASÍ QUE NO TIENEN PORQUE DEMANDARME!...
Advertencia: Este fic contiene SLASH y spoilers de los libros de Harry Potter hasta el libro 5 (porque el sexto nunca existio!!!!! Entendido?), sino te gustan las relaciones chico-chico, no lo leas...
Nota: Todo lo que este entre comillas "... " son pensamientos o recuerdos
Todo lo que encuentres así ... es parsel
Y así: ... es comunicación mental, lo hago para que no halla confusiones
Penúltimo capítulo!!! Disfruten de la lectura!!! ((ojj
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CAPITULO 34: TE AMO
i Estaba volando, sentía que estaba volando, volaba a través de ciudades, de mares, de diversos paisajes. Llegó hasta Hogwarts, si era Hogwarts, pero a la vez no lo era, no por lo menos el que él conocía.
Escuchó el llanto del fénix, si, el fénix estaba llorando, volteó para ver a un Fénix de ojos verdes, verde esmeralda.
La orilla del lago de Hogwarts... aterrizó a la orilla del lago, él caminaba a la orilla del lago, la luna, la luna estaba totalmente llena... pero era extraña, tenía un color rojo y era enorme, más grande de lo que había visto nunca, volteó hacia el castillo, observó los alrededores, había una torre, la torre de Voldemort, un castillo sobre una montaña, cubierto de plantas; este lugar no podía ser Hogwarts, aunque el castillo estaba ahí... pero parecía encontrarse a mar abierto al mismo tiempo... como en una isla... era como si todos estos lugares estuvieran juntos, pero al mismo tiempo, separados... sentía nostalgia... una nostalgia enorme... él, él conocía este lugar... sabía donde estaba, pero eso había sido hace mucho tiempo...
Una mano tomó la suya... la mano estaba mojada, volteó a ver a la persona... Los ojos de Severus... los ojos de Severus iluminados por esa luna roja... Era Severus, pero a la vez, no lo era, el cabello negro caía hasta la cintura... la ropa era de otro tiempo... un amor de otra época... Comenzaron a caminar a la orilla del lago, la sonrisa de Severus dándole confianza, mientras se acercaban al castillo... como si siempre lo hubieran hecho, un camino conocido...
- ¿Dónde estamos?... - se escuchó a sí mismo... dejaron de caminar y luego los labios de Severus se unieron a los suyos, Severus olía a sangre, Severus estaba sangrando por todo su cuerpo... sus ojos negros lloraban sangre... se escuchó de nuevo el canto del fénix... no, no era un canto, era un llanto, porque el Fénix sabía que ese beso era de despedida.
- Casi es hora Harry... ya debes de estar preparado, debes de abrir tus ojos a tu alrededor, pues encontrarás señales que te harán ver la realidad, abre los ojos... escucha, siente... y deja que tu magia te guíe hacia tu destino... ese destino que se firmó hace ya tanto tiempo... - esa voz... sabía que conocía esa voz... como de otro tiempo, de otra vida...
Volteó y busco inmediatamente a las dos figuras de hombres y los encontró en una isla en medio del enorme océano... un océano que había aparecido de pronto, pero sin dejar de presentar los otros lugares... La isla tenía un volcán y varias aves bailaban alrededor de una de las siluetas, la otra, tenía algo enroscado en el brazo... la isla de los fénix estaba frente a él, como siempre lo había estado... ¿siempre?...
El fénix volvió a cantar y Harry volteó esta vez... el ave atravesaba el cielo y se veían sus ojos, ojos verdes, que brillaban con la luz de la luna roja... La voz volvió a hablar... la del hombre rodeado de aves...
- Has tomado la primera decisión que te conducirá a tu destino, debes de abrir tus ojos a lo que te rodea, pues encontrarás señales que te harán ver la realidad, abre los ojos... escucha, siente... y deja que tu magia te guíe hacia tu destino... déjala hablarte, solo así te salvarás a ti mismo y a él... solo así evitarás que todo se repita... que el balance se vuelva a romper...
- No lo entiendo... ¡No lo entiendo!... – gritó, pero sabía que ya entendía algunas cosas, sabía que era su destino, sabía que... ¿qué?...
Harry apretó la mano del hombre a su lado, sintiendo la sangre entre sus dedos y temiendo por él... esa mano se aferró a la suya... Harry volteó, las lágrimas sangrientas seguían ahí, pero había una extraña sonrisa en esos labios que tanto amaba, Severus lo abrazó... y ese abrazo le supo a nostalgia y a despedida... ¿sacrificio?... ¿se volverían a ver?... ¿podrían estar juntos esta vez?... el fénix volvió a llorar...
- Aunque me vaya, jamás te dejaré solo, siempre me tendrás a tu lado, aunque no puedas verme... porque mi alma será tuya, es la única forma... - le susurró el hombre al oído – es la única forma de mantener el equilibrio, la única forma de estar juntos eternamente... Te Amo...
- ¿Sev?...
Todo rojo, la sangre, Severus se fue... Severus se había sacrificado por él... pero ¿por qué?...
- Debes de aprender Harry...
- Abre los ojos... escucha nuestras palabras... solo así sobrevivirás... sólo así podrás vencer a mi heredero y salvar lo que queda de su alma... aunque él no sobreviva...
- ¿Heredero?... ¡Slytherin!... un fundador pero... ¿cómo?...
- Queremos que comprendas y también que recuerdes, recuerda ese amor que te hizo sacrificar todo, por el que juraste volver, por el que juras pelear... es la única forma... ve más allá de las mentiras... analiza a fondo... busca entre la bruma... pequeño león...
- Godric... - lo conocía, lo conocía de otro tiempo... de otra vida... una luz brillante se empezaba a filtrar en su visión, y las siluetas de los dos hombres se hicieron borrosas hasta desaparecer... pero tenía sangre en las manos y el sabor de Severus en la boca...
La oscuridad lo rodeó, el fénix seguía cantando, llorando, podía empezar a entender su canto... eran voces que le decían que tuviera fe en sí mismo, en su magia, en el amor... que podría vencer... todo estaría bien...
- Las plumas... - escuchó su propia voz en el canto de las aves... vio al fénix de su sueño, traía plumas en el pico y... algo más... y ese algo... era... era... era suyo... era de Severus, pero ambos lo habían abandonado... ambos... por volverse a ver... una cadena de donde colgaban... ¿qué?...
Comenzó a caer... Podía sentir la caída... Tocó con fuerza al fénix y este lo elevo... Lo elevo y le mostró Hogwarts... el Colegio del Fénix... una casa en un pequeño pueblo, que le daba nostalgia... unas esculturas... pirámides... un enorme castillo en medio del mar... la torre de Voldemort y había alguien en la punta, ese alguien estaba llorando, era una mujer... un castillo en medio de la maleza, todos en el mismo lugar, pero al mismo tiempo en lugares distintos, unidos por la magia... por... ¿amor?...
- Tu magia sabe más de lo que te imaginas... solo escúchala... - su voz, era su voz... su voz dentro del fénix... – no hay coincidencias...
El canto lo acompañó hasta que por fin lo dejó ver a Hogwarts, un niño pequeño parado en las puertas... el niño tenía el cabello negro largo... ojos negros... /i
- ¿Harry?... Despierta Harry...
i No… todavía no... ¿quién eres?...
No salía un solo sonido de sus labios, el niño solo sonrió...
- No es tiempo... todavía no puedes saberlo... – la voz del pequeño era tan familiar – gracias... por cumplir tu promesa...
¿Promesa?... /i
- Vamos Harry... despierta, ya no puedes seguir durmiendo...
i Era la voz de Louis... pero... ese niño...
- Pronto nos volveremos a ver...
La oscuridad llegó de nuevo y cayó, esta vez sin poder sujetar al Fénix que se había quedado en el hombro del niño... /i
- ¿Harry?...
- ¿Quién eres? – fue una pregunta para el niño, pero el sueño se había diluido... su voz sonaba ronca
- ¿Cómo que quién soy?...
Abrió un poco los ojos, la luz de las velas le lastimaba, vio la mirada entre enojada y divertida de Louis y sonrió a su hermano.
- No era contigo... era con mi sue... – la voz le falló, cerró de nuevo los ojos, sintió que acercaban a sus labios un vaso y bebió sin chistar, una poción, sabía a melocotón – gracias – dijo esta vez, con una voz mucho más clara...
- De nada... - escuchó a Lestat, estaba seguro de que era Lestat – pero agradécelo a Remus, él la hizo...
- ¿Rem?...
- ¿Si Harry?... – la voz de Remus, sonrió, era bueno estar rodeado de personas queridas
Abrió los ojos de nuevo, estaba en la enfermería de Hogwarts, podía reconocer el lugar al instante. A su derecha, estaba Louis sonriéndole, a su izquierda, Lestat y Remus también sonriéndole.
- ¿Qué pasó?...
- Te desmayaste... – contestó Remus – cuando llegaste estabas cubierto en sangre y cuando Madame Pomfrey te vio casi le da un ataque a ella, sobre todo porque Severus y Draco estaban igual, o peor que tú...
- ¡Severus!... ¡¿Cómo está Severus?!... – dijo tratando de levantarse de la cama, pero las manos de Louis le detuvieron de forma suave y lo hicieron recostarse
- No te preocupes por él... – dijo el vampiro con una voz suave – tanto él como Draco están bien... Draco despertó esta mañana seguido de Severus, los dos preguntaron por ti... a Draco lo dieron de alta en cuanto despertó y después de que Albus le hiciera unas preguntas, pero Severus sigue aquí, esta durmiendo...
- ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?...
- Un día...
Iba a preguntar algo más, pero fue interrumpido por la voz de Emily desde la oficina de Pompy, gritando a todo pulmón.
- ¡¡¡¿PERDÓN¡¡¡¿QUÉ QUIERES DECIR CON QUE SE TE OLVIDÓ¡¡¡ALGO ASÍ NO SE TE PUDO HABER OLVIDADO ALBUS DUMBLEDORE!!!
- Calma Emily, no quería que te alteraras... – la voz del director sonaba un poco fuerte, tratando de calmar a su antigua pupila
- ¡¡¡CLARO QUE ESTOY ALTERADA¡¡¡PERO ESTA VEZ NO VAS A DETENERME, AUNQUE TENGA QUE IR EN CONTRA DE TODAS LAS DEIDADES DE ESTE UNIVERSO VOY A SACARLO DE AHÍ Y TÚ NO PODRÁS INTERVENIR ALBUS!!!
- ¡Pero es sumamente peligroso Emily!... Podrías...
- ¡¡¡SE PERFECTAMENTE BIEN LO QUE PUEDE LLEGAR A PASAR Y LO QUE TENGO QUE DAR A CAMBIO POR ÉL, NO TIENES QUE EXPLICARLO¡¡¡PERO TAMBIÉN SÉ QUE ME MENTISTE Y QUE NO DEBISTE HACERLO, NOS HUBIÉRAMOS AHORRADO MUCHOS PROBLEMAS SI ME LO HUBIERAS DICHO DESDE UN PRINCIPIO!!!
- ¡Espera Emily... no hagas locuras!...
- ¡¡¡NO ALBUS¡¡¡ESTA VEZ NO VOY A ESCUCHARTE, YA TOMÉ UNA DECISIÓN Y NO PIENSO DEJAR QUE ME CONVENZAS!!!... ¡¡¡ASÍ QUE VETE PREPARANDO, PORQUE SI NO HACES TODO LO QUE QUEDAMOS PUEDES OLVIDARTE DEL APOYO DE MI COLEGIO ALBUS DUMBLEDORE¡¡¡¡¡¡YA TUVE SUFICIENTE!!!!!!...
Acto seguido, la puerta de la oficina se abrió y Emily salió echando humo de las orejas, literalmente. Pero, al ver los ojos esmeraldas de su ahijado, esbozó una sonrisa y se dirigió a la cama de este.
- Veo que ya despertaste Harry... – acto seguido lo abrazó, el chico solo supo sonreír y devolver el abrazo.
Albus salió de la oficina también y buscó con la mirada a la profesora, al ver al chico despierto, esbozó una sonrisa que a Harry le causó escalofríos.
- Que bueno que despertaste Harry... si no te molesta quisiera que tu y yo habláramos...
- No... – Emily habló y se desenredó de Harry para ponerlo en una posición cómoda sobre la cama y dirigirse a Dumbledore – no Albus, Harry acaba de despertar y no es conveniente que le hagas preguntas. Yo misma hablaré con él y le explicaré todo... necesita descansar mucho esta noche, ya podrás hablar con él cuando terminen las vacaciones...
- Pero...
- ¡No Albus!... Yo hablaré con él y punto, después iré contigo...
Algo en la voz de Emily hizo temblar a Harry, el director se quedó unos segundos quieto y luego volvió a esbozar una sonrisa.
- Me alegro de que ya estés despierto Harry, nos veremos en Septiembre, que tengas unas buenas vacaciones...
Con eso, el director salió de allí y Emily volvió a poner su atención en él, no antes de agregar unos potentes hechizos silenciadores alrededor de la cama y cerciorarse de que estaban completamente solos.
- ¿Qué ocurre?... – preguntó Remus refiriéndose al último altercado
- Nada... solo Albus siendo Albus... – contestó secamente - ¿cómo te sientes Harry?... – pregunto con una voz dulce.
- Bien, un poco cansado pero bien¿qué quería preguntarme Dumbledore?... ¿sobre lo que pasó con Voldemort?...
- Supongo, pero no hay necesidad de hacer ninguna pregunta ahora quiero que me escuches con atención Harry... – el chico asintió – primero tengo que decirte que este verano tendrás que regresar con los Dursley...
- ¡¿QUÉ?!... pero...
- No me interrumpas... vas a regresar y no te preocupes que Louis y Lestat te acompañaran en las noches y estoy segura de que te secuestraran de vez en cuando... pero debes de regresar porque sino Albus va a hacer un lío de esto, fue lo único de lo que no pude convencerlo¿entendido?...
- Si Emily – supo que no había forma de oponerse a su madrina o a Dumbledore
- Este verano irán a visitarte seguido Harry y seguramente Severus querrá llevarte a tu prueba de aparición, no te preocupes, todo va a estar bien... – sonrió la profesora – ahora la segunda noticia es que el próximo año no voy a regresar a enseñar a Hogwarts...
- ¿Qué?... Pero¿por qué?...
- Porque necesito arreglar unos asuntos, pero no te preocupes, Remus, Louis y Lestat estarán aquí contigo¿entendido? Y yo vendré a visitarte, además, sé que te gustará el nuevo profesor de Defensa – dijo guiñándole un ojo
- ¿Lo conoces?...
- Desde hace mucho tiempo... – contestó la chica con una sonrisa misteriosa.
- Esta bien, confiaré en ti...
- Perfecto... bueno Harry, ahora te debemos dejar descansar... mañana parte el tren a Londres, has dormido mucho, seguramente tus amigos querrán verte mañana en el tren...
- ¿No se han ido?...
- No, debido al ataque se atraso todo, pero mañana parten todos a Londres...
- ¿Y Severus?...
- ¿Sev?... está en aquella cama... – dijo señalando una cama cubierta por cortinas en la esquina de la enfermería – esta durmiendo porque sus heridas eran peores que las tuyas y las de Draco, pero mañana en la mañana lo darán de alta junto contigo... Pompy se fue a dormir por hoy, estaba exhausta después de atender a tanto herido... pero bueno, te dejamos descansar Harry... nos vemos mañana...
- Si Emily, hasta mañana...
Su madrina se acercó a la cama y puso un beso sobre la frente del chico. Remus y Lestat hicieron lo mismo, pero Louis se quedo rezagado, diciendo que los alcanzaría en unos momentos.
Cuando supo que estaban solos, se sentó a un lado de Harry y lo abrazó fuertemente contra su pecho. El chico se sintió seguro, pero en ese momento resurgieron todos los recuerdos de lo que había pasado con Voldemort y comenzó a sollozar, toda la culpa se le vino encima, las muertes, la traición... lo que iba a pasar debido a sus decisiones, lo que tendría que hacer para que Voldemort creyera en él.
Las lágrimas salieron de sus ojos sin poder retenerlas, abrazó fuertemente a Louis y dejó que corrieran sobre su rostro. Recordó que se había jurado a sí mismo no derramar ni una lágrima hasta deshacerse de Bellatrix y ahora que lo había hecho, por fin podía llorar abiertamente.
- Todo esta bien, ahora estas a salvo...
- Estoy sucio, me siento sucio... las maté Louis, las maté y se sintió tan mal, un gran vacío... – dijo entre sollozos, mientras las lágrimas mojaban su largo cabello.
- Hiciste lo que tenías que hacer para salvar a Severus, proteger a tus amigos y derrotar a Voldemort... nadie puede reprocharte eso...
- Pero las mentiras... las mentiras serán cada vez más grandes y no quiero seguir mintiéndole a Severus... cuando sepa todo, al final...
- Al final, nadie podrá reprocharte nada, al final, todo estará bien...
Harry siguió llorando en los brazos del vampiro durante unos minutos más. Después, asegurándole que todas sus pertenencias estaban seguras y regresándole su varita, Louis se retiró dejándole un beso en los labios a Harry y prometiéndole que se verían pronto, pues ni él ni Lestat podrían irlo a despedir a la estación debido al sol.
El chico se quedó contemplando el techo de la enfermería durante unos minutos, luego, al empezar a sentirse solo, se levantó de la cama, corrió los cortinajes y se acercó a la de Severus.
Contempló el rostro de su pareja, las líneas no se marcaban tanto cuando el hombre estaba dormido, se veía más joven, tranquilo.
Se acercó a la cama y se sentó a su lado, acariciando suavemente el rostro amado, tratando de no despertarlo.
- Es por ti por quien hago todo esto, por ti y por todos a los que amo... para que todos puedan ser libres... – susurró mientras nuevas lágrimas caían de su rostro – te voy a extrañar estas vacaciones Sev...
- Harry... – susurró el hombre en sueños acercándose más a la mano que le acariciaba el rostro, el ojiverde sonrío y siguió acariciando el rostro de Severus.
Se agachó hasta unir sus labios con los del hombre en un suave beso. Lo mantuvo y, segundos después, sintió como los otros labios le devolvían el beso tiernamente. Se separo por falta de aire y se encontró con la negra mirada de su pareja, que le observaba con ternura y amor, una mirada que, sabía, sólo él podía ver en el hombre.
- Hola... – dijo con una sonrisa - ¿cómo te sientes?...
- Bien, gracias a ti... – contestó Severus – pero estas conciente de que fue una estupidez el que fueran sólo ustedes dos, pudieron morir...
- Hubiera preferido morir defendiéndote, que no hacer nada y vivir sin ti el resto de mi vida... – contestó Harry suavemente y evitó la respuesta del hombre, uniendo sus labios a los otros.
Cuando el beso terminó, ambos se volvieron a mirar a los ojos sin hablar. Harry inmediatamente alzó algunas barreras en su mente, pues el profesor no podía saber muchas cosas todavía, pero no las suficientes como para que sintiera que algo estaba mal.
- ¿Qué haces despierto?... mañana tienes que regresar con tus tíos...
- ¿Tenías que recordármelo? – contestó con fastidio
- Lo siento... – la mano de Severus acaricio su mejilla y el chico sonrió – trate de evitarlo, pero ya sabes como es Dumbledore... – se limitó a asentir – pero prometo visitarte seguido y enviaré lechuzas cada vez que pueda... también tengo que llevarte a tu prueba de aparición, no estaremos separados mucho tiempo...
- ¿Lo prometes?...
- Lo prometo... – dijo sonriendo - no has contestado mi pregunta...
- Me sentía solo... no quiero estar solo esta noche... por favor...
La voz de Harry sonó tan melancólica, suplicante, tan triste, con tanto dolor, que Severus no pudo más que hacerse a un lado en la cama y abrir los brazos para que el gryffindor se uniera a él.
Harry sonrió y se recostó al lado de Severus, abrazándose al hombre hasta que no se podía decir dónde empezaba uno y terminaba el otro. Pero el calor de su pareja le hizo recordar lo sucedido con Voldemort, la mentira que viviría desde ahora, la culpa y las lágrimas comenzaron a salir de nuevo de sus ojos.
Severus, al sentir el temblor en el cuerpo de Harry lo abrazó aún más fuerte, creyendo que el chico tenía frío; pero entonces se dio cuenta de que estaba llorando; esto sorprendió sumamente a Severus, pues Harry no había llorado desde el día de la muerte de Sirius Black y supo que algo grave había sucedido para que las lágrimas por fin salieran de esos ojos verdes. Le acarició la espalda y su largo cabello, tratando de tranquilizarlo, pero las lágrimas continuaban.
- ¿Qué pasa Harry?... – preguntó con delicadeza, pero no se esperaba la respuesta que obtuvo.
- Las maté... – las primeras palabras fueron un shock para Severus, su cuerpo se tensó – maté a Bellatrix... y también a la mujer que te secuestró... las maté...
Las caricias se detuvieron, el cuerpo de Severus seguía tenso y sin decir una sola palabra; el silencio era tenso y para Harry fue trágico, una señal de que estaba sucio, de que Severus jamás le perdonaría todo lo que había hecho. De que, al final, no habría perdón.
- Sé que estoy sucio, sé que te doy asco... lo siento Sev... lo siento, no pude evitarlo... – el llanto continuó, ahora más fuerte que antes – lo siento... lo siento... estoy sucio...
Las mismas palabras una y otra vez. Severus se estremeció al escucharlas. Se estremeció porque se había escuchado a sí mismo en esas frases.
La confesión de Harry seguía en su cabeza con luces neón: su pequeño León había asesinado a dos en una noche. Y no dudaba que había utilizado montones de maldiciones. Pero¿cómo podía creer Harry que estaba sucio? Para Severus, el gryffindor siempre sería la única luz en su vida, la cosa más pura del universo, no importaba que pasara. Lo amaba y lo amaría siempre. Si el chico pudo dejar de lado todos los crímenes de Severus, él podía hacer lo mismo sin pensarlo dos veces.
Hizo que el gryffindor se separara un poco de él y tomó el hermoso rostro en sus manos. Contempló los ojos esmeraldas y le besó. Puso en ese beso todo lo que sentía, todo su amor, los sentimientos que nunca se irían y, cuando el beso terminó, su voz era tan suave como la seda, pero firme.
- No estas sucio Harry... – dijo contemplando a los ojos al chico – no estas sucio, nunca estarás sucio para mi, no importa lo que hagas, no importa lo que pase. Tu eres lo más maravilloso que me ha pasado en la vida y después de una vida de crímenes no esperaba una segunda oportunidad como la que tu me diste. Y lo más importante, No Me Das Asco... Eres lo más importante para mi y jamás me separaré de tu lado...
- Pe.. pero...
- Sé que te sientes sucio, todos nos sentimos sucios, esto es una guerra, pero, no importa que pase... yo siempre estaré a tú lado...
Volvió a unir sus labios a los del chico, un beso tierno, suave, lento, tan dulce que Harry se rindió completamente, acercándose todo lo que podía al cálido cuerpo de Severus.
- Hazme el amor... – pidió al hombre cuando el beso terminó, sin separar completamente sus labios de los del otro – por favor, te necesito... hazme el amor... necesito sentirme vivo, que esto es real...
Y Severus supo que no podía negarse a la súplica, porque él también lo necesitaba, necesitaba saber que Harry seguía siendo suyo. Aunque Pompy los mataría a ambos en la mañana.
Atrajo a Harry a su cuerpo lo más que pudo y lo mantuvo abrazado unos momentos, acariciando su espalda, mientras lo besaba de manera lenta y apasionada.
Harry sentía los labios de Severus sobre los suyos y esas manos acariciándolo, introduciéndose debajo de la camisa del pijama que traía puesto, acariciando su piel lentamente, enredándose en las largas hebras negras que el chico había logrado que crecieran por debajo de sus hombros.
Las manos del chico se deslizaron con suavidad alrededor del cuello de Severus, enredando sus dedos entre los cabellos negros, acariciando también, mientras el beso continuaba.
Sus cuerpos se juntaron un poco más y Harry sintió la erección del hombre junto a la suya propia, frotándose. El gemido que el contacto produjo fue recogido por los expertos labios del hombre, mientras las manos de este se deslizaban fuera de la pijama, lo tomaban por la cintura y lo atraía de nuevo a su cuerpo, volviendo a realizar aquel delicioso contacto.
Sin poder contenerse, el gryffindor separo sus labios de los de Severus y empezó a gemir deliciosamente, haciendo que el hombre se estremeciera, pero sin lograr que aumentara el ritmo de los movimientos; los labios de su pareja se dirigieron a su cuello, pasando la punta de su lengua, mordiendo levemente y besando una y otra vez, mientras sus erecciones se seguían frotando a través de la ropa y los gemidos de Harry crecían en intensidad.
De pronto, Severus se detuvo y los brazos del otro se aferraron aún más a su cuerpo, separándolo con toda la delicadeza posible, lo recostó sobre la cama, quedando él mismo sobre del otro, observando fijamente los ojos esmeraldas que expresaban lujuria, pasión, necesidad y amor, por sobre todo amor.
Se inclinó para besar los labios rojos, solo un roce, nada más, mientras que sus manos se dirigían a los botones del pijama y empezaban a desabrocharlos uno a uno, lentamente, deleitándose con cada centímetro de piel que se revelaba, esa piel tan conocida ya.
Una vez desabrochado todo, sus manos recorrieron todo el pecho, acariciado con suavidad, venerando cada dulce centímetro, rozando suavemente los pezones, mientras sus ojos no dejaban las esmeraldas que lo miraban con amor. Se inclinó para posar su boca sobre uno de los rozados y erectos pezones, mientras su mano se dedicaba al otro, ganándose pequeños gemidos por parte del chico. Lamió, besó y mordisqueó su camino hasta el abdomen y más abajo, mientras las manos del otro se aferraban a su cabeza, sin dejar de gemir tan deliciosamente.
Cuando llegó a los pantalones, los tomo y los deslizó sensualmente, sin que sus labios se separaran del cuerpo del chico.
Sus manos hicieron el recorrido hacia abajo, llevándose con ellas no sólo el pantalón, sino también la ropa interior. Los labios ignoraron completamente la evidente erección y se dedicaron a besar las piernas, mientras la ropa era dejada de lado, tirada en el piso. Subió de la misma forma y, esta vez, sus labios se detuvieron, besando la entrepierna del chico, ignorando de nuevo el miembro erecto, ganándose gemidos que también eran quejas.
Dobló las piernas del chico un poco, hasta poner a la vista el orificio donde tantas veces de había introducido y que era sólo suyo. Siguió lamiendo y besando la entrepierna, moviéndose hacia abajo y haciendo un pequeño hechizo que tomó por sorpresa a Harry cuando lo sintió recorriendo su cuerpo, un hechizo purificador.
- ¿Sev?... ¿qué...?...
Pero su pregunta fue cortada por un gemido profundo cuando la lengua de Severus lamió el orificio, para luego introducirse lentamente, saliendo de nuevo e introduciéndose otra vez. Severus le estaba haciendo algo sumamente erótico y Harry no pudo más que rendirse a aquella íntima caricia, gimiendo profundamente y aferrando las sábanas de la cama.
Adentro, fuera, adentro, fuera... era lo único que el gryffindor podía pensar, mientras se aferraba más y más a las cobijas. Lugo una de las manos de Severus de deslizó hacia su erección, acariciando sus testículos y luego su pene firmemente, al mismo ritmo que su lengua se introducía en el chico.
- Severus, voy a... – gimió más que habló, tratando de indicarle a su pareja que si no se detenía ahora se iba a venir. Severus detuvo un momento su deliciosa labor y susurró:
- Hazlo... quiero que lo hagas...
El aliento del hombre dirigido a aquel lugar hizo que temblara de placer y la lengua volvió a su labor, cada vez más profundo, mientras la mano seguía acariciándolo, primero la punta, luego los testículos, para volver a seguir el ritmo de la lengua, masturbándolo.
Sin poder resistirlo más, con un último gemido, Harry se vino en la mano del slytherin. Aquella mano siguió moviéndose hasta que estuvo segura de haber sacado cada gota del semen del chico, aquella lengua salió una última vez y no pudo evitar estremecerse cuando el aliento del hombre volvió a rozarlo.
Trató de recuperar el ritmo normal de respiración, pero aquella lengua se dirigió a su pene y comenzó a lamerlo lentamente, dejándolo completamente limpio. Harry observaba cada uno de estos actos, mientras el cuerpo de Severus volvía a ponerse a su nivel y el hombre lamía lo que quedaba del liquido de su propia mano, sin dejar de mirar esos luceros verdes, para luego besar los labios rojos de nuevo, compartiendo el sabor del gryffindor.
- Demasiada ropa encima... – dijo Harry todavía sin aliento, quejándose de que su pareja seguía completamente vestido
- ¿Quieres arreglarlo? – contestó con una sonrisa burlona
Harry sonrió también y atrajo a Severus hacia si para besarlo una vez más. Nunca se iba a cansar de esos labios, jamás.
Luego, separándose del hombre, lo empujo hasta que ambos estaban sentados sobre la cama: Severus con las piernas extendidas sobre el colchón, Harry a horcadas sobre las piernas de Severus. El chico se retiró completamente la camisa del pijama y se dedico a la placentera labor de desnudar a su pareja.
Comenzó por la camisa del pijama, desabrochando cada uno de los botones, imitando los movimientos que el hombre había hecho antes sobre él. Cuando sacó por completo la camisa y esta quedó en el suelo junto con lo demás, se dedicó a acariciar la espalda desnuda de Severus, mientras sus labios besaban el cuello del hombre y se movía sobre su regazo de forma insinuante, ganándose varios gemidos por parte del slytherin.
Luego, lentamente, fue deslizando sus manos hasta los pantalones y comenzó a bajarlos junto con la ropa interior, Severus levantó las caderas para ayudarlo y pronto, quedó totalmente desnudo ante la mirada de adoración de su león, el cual, ya comenzaba a tener de nuevo una erección propia.
Sin poder resistirlo, se inclino hacia el miembro erecto de Severus que rogaba su atención, primero acariciándolo suavemente con sus manos, para luego, poner su boca en acción.
Su lengua delineo todo el contorno del pene del hombre, para después lamer la punta placidamente como si se tratara de una paleta; de nuevo hacia abajo, donde lamió los testículos y succionó un poco, ganándose más gemidos profundos, volvió a subir, lamiendo todos los pliegues que su lengua tocaba, pasando ligeramente los labios sobre la piel erecta, para finalmente depositar un pequeño beso en la punta y tomarlo en su boca.
Severus sentía un inmenso placer al ser atrapado en esa ardiente boca. Una de sus manos se dirigió a la cabeza del chico, para acariciar plácidamente el largo cabello, agradeciendo que lo dejara crecer; sobando el cuello, mientras los movimientos de este lo excitaban más y más.
Arriba y abajo, arriba y abajo, mientras la lengua a veces jugaba por dentro, lo soltaba unos segundos para lamer la punta y volvía abajo, tomándolo cada vez más y más profundo, al mismo tiempo que una mano acariciaba los testículos, incrementando el placer, junto con los pequeños gemidos que el chico emitía y que mandaban vibraciones por demás deliciosas por todo su cuerpo.
Severus sintió que no resistiría más y gentilmente alejó al chico de él, no quería venirse dentro de aquella deliciosa boca, sino dentro de su león. Levantó al chico y lo atrajo a su cuerpo, abrazándolo intensamente y plantando pequeños besos por todo su rostro y sobre sus labios.
- Recuéstate Harry... – susurró al oído de este y el chico se deslizó, quedando acostado sobre la cama, viendo fijamente a los ojos negros – voltéate, sobre tu estomago...
- Pero...
- Shhh... – la queja fue callada con un dedo sobre sus labios – estaremos frente a frente, pero ahora quiero que te recuestes sobre tu estomago...
Harry obedeció, no podía hacer más que rendirse a los deseos del slytherin cuando este lo observaba con tanto amor. Se volteó y dejó que Severus lo acomodara, poniendo una almohada bajo sus caderas. Luego, el cuerpo del hombre se recostó sobre de él y sintió el pene erecto entre sus nalgas, lo que provocó un nuevo gemido y que su propio miembro se endureciera completamente.
La mano del hombre se estiró hacia la pequeña mesita al lado de la cama, donde la enfermera había dejado varias pociones y ungüentos, tomó un frasquito con una crema transparente en el y la abrió con un hechizo.
- Pompy se enojará si se entera del uso que le das a sus ungüentos... – dijo Harry divertido al imaginar la cara de la enfermera
- Bueno, no tiene porqué quejarse cuando yo elaboro la mayoría de ellos... – contestó el otro también divertido y silenció al chico moviendo su miembro entre las nalgas de este, ganándose un gemido más.
Hundió sus dedos en el ungüento y los dirigió hacia la entrada de Harry, primero acariciando por fuera en forma circular, tentando la abertura, pero sin introducir sus dedos todavía. Los gemidos y movimientos del cuerpo bajo él, le dijeron que el chico estaba sumamente excitado, así que decidió darle algo de alivio.
Introdujo un primer dedo dentro, estrechando las paredes a su paso y tratando de encontrar el punto que lo haría retorcerse de placer. Cuando un profundo gemido surgió de la boca del chico y su cuerpo se arqueó, supo que lo había encontrado, así que siguió rozándolo un poco más.
- Por favor... – escuchó la voz de Harry, ahogada por la almohada que el chico estaba mordiendo
- Por favor ¿qué?... ¿Harry?...
- Por favor, por favor... te necesito, por favor...
Entendiendo perfectamente lo que quería decirle el chico, pero queriendo atormentarlo un poco más, sacó su dedo para tomar más ungüento e introdujo dos dedos esta vez, volviendo a hacer lo mismo.
- Por favor... por favor Sev... necesito sentirte dentro de mi... ¡ah!...
- Un poco más...
Introdujo un tercer dedo dentro del chico, dilatándolo más. Tocando su próstata cada vez que metía y sacaba sus dedos. Besando su espalda, su cuello, respirando el aroma natural del chico, mezclado con las pociones que Pompy le había aplicado.
- Por favor Sev... por favor...
Apiadándose finalmente de Harry, sacó sus dedos del cuerpo debajo de él e hizo que girara hasta quedar acostado sobre su espalda. Los ojos verdes brillaban con pasión, pero sobre todo, con amor. Los brazos del gryffindor se enredaron alrededor de su cuello y las piernas lo abrazaron atrayéndolo más hacia el cuerpo debajo de él.
Posicionó su pene en la entrada del gryffindor y comenzó a introducirse en el canal ya conocido, sintiendo la estrechez de este. No se detuvo hasta que estuvo completamente dentro; entonces se quedó quieto unos segundos, disfrutando de la sensación de estar tan profundamente unido a su pareja, abrazados fuertemente, el cuerpo debajo del suyo temblando. Pero, ese temblor no era normal.
Se levantó un poco descubriendo los ojos esmeralda, esos bellos ojos que lo habían conquistado ahora derramaban lágrimas y Severus supo instantáneamente que no eran de alegría.
- ¿Qué pasa Harry?...
- Te amo... te amo y no te merezco... - culpa latente en el rostro de su gryffindor, le dijo que las lágrimas se debían a la culpa que este sentía por sus actos.
Silenció al león con un beso, un beso en donde trato de poner todo lo que sentía: el amor, la adoración, alegría de estar juntos, todo. Volvió a verlo a los ojos. Sabía que nunca le había dicho a la cara lo que sentía por él. Estaba esperando el momento para hacerlo y ese era el momento, sintió que era el momento perfecto.
- Te amo Harry... – dijo mirando al chico a los ojos, esos ojos que brillaron con sorpresa – Sé que nunca antes te lo había dicho y que quizás no sea el momento más romántico pero... Te Amo... con toda mi alma, con todo mi corazón, eres todo para mi y yo soy el que no te merece...
Harry estaba sumamente sorprendido, Severus nunca le había dicho que lo amaba, se lo demostraba en cada caricia, en cada beso, pero nunca se lo había dicho y el que lo haya hecho aligero el corazón de Harry: si Severus lo amaba, todo estaría bien.
Las lágrimas cayeron una vez más de sus ojos, pero ambos supieron que eran esta vez de felicidad. Severus se inclino y besó las lágrimas una a una, recogiéndolas con sus labios. Después, comenzó a moverse dentro del chico, tocando inmediatamente la próstata de este.
Un gemido escapo de los labios rojos. Y el cuerpo de Harry volvió a envolverlo completamente, los labios rojos lo besaban donde alcanzaban, mientras sus propios labios seguían bebiendo las lagrimas derramadas y probando los otros.
- Ah Severus... si más... más...
Aceleró el ritmo de sus movimientos, tratando de enterrarse lo más profundo posible dentro del cuerpo entre sus brazos. La erección de Harry rozando ambos abdómenes.
- Te amo... te amo... – decía él mismo, sorprendiéndose de su propia sinceridad en aquellas palabras, pero sabiendo que, de otra forma, no hubiera podido pronunciarlas.
Sintió que llegaba y, queriendo llegar junto con el chico, deslizó una mano entre ambos cuerpos, mientras levantaba la cabeza para ver directamente a los ojos verdes que lo miraban con adoración y amor, no por primera vez, agradeció que el chico ya no necesitara los lentes.
Lo admiro, cada centímetro del cuerpo bajo el suyo: el brillo de aquella piel dorada debido a la luz y a la propia magia del chico; las gotas de sudor deslizándose por el pecho, el largo cabello negro desparramado sobre la almohada, los labios rojos por ser besados tanto tiempo que le sonreían con devoción, los ojos verdes, esos ojos que lo tenían hechizado.
Se movió todavía más rápido, sincronizando los movimientos de su mano con las embestidas al cuerpo debajo de él, sintiendo el orgasmo próximo.
- Conmigo Harry... conmigo...
- Si... si...
- Te amo, te amo...
- Sev... cerca... tan cerca...
Aceleró el rimo un poco más y unió sus labios a los de su pareja, un poco más, un poco más. Los gemidos de Harry dentro de su boca lo llevaban al delirio, así como los movimientos del otro cuerpo y entonces, ninguno pudo soportarlo más, separándose del beso y con el nombre del otro en los labios, los dos llegaron finalmente al orgasmo, Severus profundamente enterrado dentro del joven cuerpo del león, Harry entre ambos, estrechando contra sí al slytherin, queriéndose fundir con él. Hasta que los dos cayeron exhaustos. Severus sobre el cuerpo del gryffindor, tratando de estabilizar su respiración.
Cuando sintió que estaba aplastando al chico, quiso levantarse, pero los brazos y piernas de Harry solo se aferraron más a él.
- ¿Harry?...
- Sólo un poco más... por favor... quiero sentirte dentro...
Se quedaron así unos minutos más, hasta que Severus finalmente se deslizó fuera del cuerpo del chico y se recostó a un lado, atrayéndolo consigo, abrazándolo. Harry conjuró un hechizo para limpiarlos a ambos y sintió como Severus conjuraba otro y pronto ambos estaban vestidos de nuevo. Cuando volteó a mirar al hombre, este sólo sonrió.
- Si Pompy nos encuentra desnudos le va a dar un ataque...
Harry sonrió ante eso y se acurrucó en los brazos del hombre al que amaba. Mañana partiría con los Dursley y no lo vería seguido.
- Te voy a extrañar tanto Sev...
- Y yo a ti... pero no te preocupes, antes de lo que piensas nos veremos... ahora duerme un poco, vas a tener que regresar a tu cama para que Pompy no te vea aquí... Albus no apreciará el tener que conseguir una nueva enfermera... o que me mate por haberte despertado...
- Ok... buenas noches Sev... te amo...
- Buenas noches amor...
Con un último beso los dos se entregaron en brazos de Morfeo, felices de poder estar juntos.
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Notas de la autora:
Sólo falta uno cortito y el fic se acaba... no me maten por favor!!!
Las dejo para que lean!!
Ja Ne!
Atte: su autora Sakura Snape ((-jj
Miembro de varios grupos y ordenes.
PS: Si alguien quiere hablar conmigo, pueden agregarme al msn o mandarme un correo a: ó a ... contestaré con mucho gusto... (((ojj LA NUEVA DIRECCIÓN: ¨)
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AFTER FOREVER
