Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi

Ai wa yasei da!
por

Freya & Sakura

¡Hola a todos! Agradecemos a quienes nos siguen leyendo y nos hacen saber sus comentarios , por su puesto también le damos las gracias a todos los que nos leen y les da pereza dejar comentarios...en serio los entendemos a la perfección...

Inuyasha : Keh! bruja mentirosa...a las dos les encanta que dejen reviews... Freya asesina con la mirada al hanyou, quien decide mejor que lo mejor es esconderse de la peligrosa mujer... Sakura: hai... no sean malos y dejennos su opinión

Dejemos el minuto de las suplicas y peticiones xp; vamos con el capítulo

Capítulo 6¿Cómo conseguir una cita?

En este capítulo hay una pequeña escena un tanto lime, avisamos para luego no provocar algún trauma sicológico en nadie xp

Simbología:

"blablabla" Lo que piensa el personaje.
- …. – Lo que dice el personaje.
Cambio de escena --------------------


Kagome se despertó muy temprano, aprovechó para tomar un baño en un manantial que estaba cerca de allí, su ropa ya estaba seca pero se había manchado con el barro y estaba un poco arrugada. Tomó unas prendas de sacerdotiza que le prestó Kaede y se vistió. Se encaminó a la cabaña para despedirse de Sango y luego vería a Inuyasha.

- Sango-chan me voy a mi época, tengo clases en una hora...en cuanto cuando pueda regreso¿Estarás bien? – preguntó Kagome.

- No te preocupes Kagome-chan, Kaede-sama fue por unas hierbas medicinales, vendrá en unos minutos... y Miroku creo que debe llegar mañana, al menos él me dijo que estaría tres días de viaje. Cuídate mucho, y suerte... – contestó Sango.

- Aa... nos vemos, cuídate más, sayounara! – sonrió Kagome despidiéndose.

Al salir de la cabaña se topó con una figura masculina. - Itai – susurró al chocar contra esta.

"Maldito bonzo pervertido...de nada te servirá esconderte... me las vas a pagar..." Se disponía a entrar en la cabaña cuando sintió como un cuerpo femenino chocaba con fuerza contra él, instintivamente tomó a la mujer por la cintura para evitar que perdiera el equilibrio.

- Ka...Kagome...Bue...Buenos días!- murmuró Inuyasha nervioso y algo sonrojado.

- Oha.. ohayou Inu.. Inuyasha... – tartamudeó Kagome visiblemente sonrojada y un poco nerviosa. - ¿Cómo.. cómo estas? - "Mouu.. no sé por qué anoche estaba tan tranquila y ahora ni siquiera puedo hablar con claridad...".

- Bi...bien...ar...arigato - tartamudeó cada vez más rojo evadiendo la mirada de Kagome - "Kuso! parezco un imbécil tartamudeando de esta forma...se supone que no soy un maldito cobarde...además ayer no estaba tan nervioso cuand..."- ¿y...y...tú¿ya ...ya...te vas? - tartamudeó cada vez más nervioso luego de recordar la noche anterior.

Kagome sonrió al ver a su compañero tan nervioso. Luego se acercó a este y levemente besó sus labios. – Sí, justo estaba por buscarte... te quería proponer algo... – dijo sin alejarse de su rostro.

Inuyasha se relajó un poco al sentir los labios de Kagome contra los suyos, la abrazó tiernamente rodeando su cintura con sus fuertes brazos para luego contestarle mirándola a los ojos con algo de preocupación. - ¿Pasa algo Kagome? – preguntó.

- Etto... estaba pensando en.. bueno... una cita... – le contestó la miko sonrojada furiosamente.

Sus orejas se movieron al escuchar la última palabra. Olvidándose totalmente de que tal vez su definición de "cita" no era la correcta; su mente sólo fue capaz de reproducir una y otra vez, una parte de la definición de una cita según Miroku..

" …un encuentro entre dos personas, en el cual demuestran todos sus sentimientos y sin pudor desatan sus pasiones contenidas..."

Se separó bruscamente de Kagome, furiosamente sonrojado, sudando y con una clara expresión de pánico en su rostro – Ka…KAGOME! – tartamudeó "Ma…ma…maldita mujer….me estoy volviendo loco tratando de calmarme cuando estoy con ella y me propone algo así" - CI….CITA! - concluyó nervioso.

- ¿Nani? – preguntó extrañada Kagome al ver la expresión exaltada del muchacho. "¿Estaré yendo muy de prisa?"

--------------------

El sonido de la alarma del despertador, sacó a Akane del mundo de los sueños, había dormido maravillosamente bien. Se movió lentamente sobre su cama aún con los ojos cerrados, buscando con una de sus manos el reloj para poder darle el golpecito necesario que terminaría con el molesto pitido.

Estiró su brazo notando que la mesita de noche estaba un poco más lejos; por lo que decidió impulsarse hacia adelante para alcanzar de una vez el reloj, al hacerlo su cuerpo quedó sobre lo que según ella debía ser su almohada.

Por fin logró su objetivo y se relajó acomodándose con confianza sobre ésta. Sabía que tenía el tiempo suficiente para dormir al menos unos cinco minutos más, pero algo le dijo que las cosas no estaban en orden cuando la que creía su almohada comenzó a moverse como si respirara."Esto debe ser un sueño...mmm… esta almohada incluso tiene el aroma de Ranma" pensó sin ganas de abrir aún los ojos.

Realmente sintió pánico cuando la "almohada" la abrazó mientras murmuraba su nombre. Abrió bruscamente los ojos para encontrarse con la relajada expresión de su prometido felizmente dormido. Furiosamente sonrojada dio un vistazo a la posición en que se encontraban. Estaba recostada sobre el muchacho, sus piernas se encontraban entrelazadas y su vestido se había subido prácticamente hasta la mitad de sus muslos. Asustada trato moverse pero sólo logró que Ranma la estrechara más entre sus fuertes brazos.

- YIIIIAAAAAAAAAAHHHHHHHHH - gritó totalmente en pánico olvidándose completamente de lo último que había pasado la noche anterior.

Ranma despertó sobresaltado. - ¿Qué que que diab... – murmuró sorprendido al ver en la posición que se encontraba. – Akane... yo... – trató de excusarse temiendo ser golpeado por su prometida.

La observó un poco más detenidamente, sus suaves piernas enredadas con las de él, su vestido le llegaba ahora bastante más arriba de sus rodillas y además estaba levemente caído en la manga dejando ver un poco más allá de lo que normalmente mostraba con sus atuendos. Notablemente sonrojado se separó de ella.

Akane se alejó rápidamente sentándose sobre sus rodillas, velozmente acomodó su ropa. Aún furiosamente sonrojada y respirando agitadamente, miró a su prometido, quien se veía exactamente igual de asustado y confundido que ella - ¿Se puede saber que demoni...? - se interrumpió a si misma sonrojándose más al recordar que había sido ella la causante de que Ranma aún estuviera en su habitación.- Oha...ohayou Ra...Ranma...-sonrió nerviosa mirando hacia otro lado para no encontrarse con los ojos del muchacho.

- Oye... tú sabes ¿qué estoy haciendo aquí? – Ranma sonrió nerviosamente mientras una gotita adornaba su frente.

- Tú...es decir...anoche...- balbuceó nerviosa "maldición va a pensar que soy una pervertida..."- Ranma tú...tú...dormiste aq...aquí anoche...-tartamudeó haciendo un gran esfuerzo por controlarse para no salir corriendo en ese mismo minuto de ahí.

- ¿Nani¿dormí aquí? – Ranma estaba cada vez más rojo. "¿Me habré quedado dormido cuando conversábamos?"

- Ha..hai.., cuando me preguntaste si tendrías que perseguirme y acorralarme cada vez que quisieras besarme…te dormiste… - respondió - ...y...yo...no quise despertarte...y me dormí también.- murmuró - ¡Pero que ni se te ocurra pensar que lo hice a propósito!-

Ranma la miró sorprendido y luego soltó una sonora carcajada. – Je je Akane... yo no dije nada – le guiñó un ojo.

- Más te vale...- murmuró Akane mirando hacia otro lado- "tonta...él nunca pensó nada malo...eres tú la hentai... "- movió la cabeza de un lado a otro tratando de detener sus pensamientos - ¿Se puede saber qué es lo gracioso Ranma? - terminó mirando su prometido con una expresión cercana a la de un niño a punto de hacer berrinche.

- Nandemonai – sonrió Ranma. - Voy a tomar un baño...-

- Hai - le sonrió Akane viendo como este se marchaba.

Se puso de pie aún sonrojada "Todo esto me está afectando...me estoy volviendo muy mal pensada...no entiendo por qué me pongo tan nerviosa...por qué no puedo evitar pensar en Ranma y..." se detuvo controlando sus pensamientos.

Su mirada se enfocó en su reloj, dejando ir su sonrojo para adoptar una expresión de completo nerviosismo, corrió hacia la puerta de su habitación para abrirla y gritar, esperando ser escuchada por su prometido

-¡Ranma, date prisa! Vamos a llegar tarde!-

--------------------

Kagome se sentó en una de las escaleras en la entrada de la Universidad para esperar a su amiga mientras sus pensamientos volaban en dirección al Sengoku "Inuyasha... a veces eres tan tontito jeje, cómo creíste semejante patraña y más viniendo de la boca de Miroku-sama, cuando sabemos que es el monje más pervertido que existe por los alrededores... je... por suerte ya le aclaré lo que era una cita... aunque no creo que Inuyasha hubiera pensado que yo le pediría "eso" tan abiertamente o ¿si, ah... hoy es noche de luna nueva, no tendré que disfrazarlo con la gorrita... y ahora que lo pienso, ya que vamos a tener la cita... podría comprarle algo de ropa... para que la use especialmente hoy... jeje...". Al pensar esto último las mejillas de la joven se encendieron súbitamente.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando vio llegar a una pareja corriendo, el joven traía en sus brazos a una muchacha de cabello corto, los observó mejor y se dió cuenta que eran nada más y nada menos que Ranma y Akane. "Veo que esto es mejor aún de lo que me imaginé..."

Siguió observándolos sin ser vista, al parecer Akane regañaba a Ranma por haberla traído en sus brazos hasta la universidad, él sólo sonreía nervioso; conversaron por unos segundos hasta que Ranma comenzó a dirigirse hacia su clase. Su amiga aún seguía en el mismo lugar mirando a su prometido alejarse. Este aún no se había alejado tanto cuando se detuvo, lo vió voltearse decidido y dirigirse nuevamente hacia su amiga para darle un tímido y leve beso en los labios, luego sonrojado volvió a irse al parecer esta vez definitivamente.
Luego Akane camino en dirección hacia ella, totalmente sonrojada y con una expresión de total felicidad en su rostro:

- Ohayou Kagome-chan- la saludó con una gran sonrisa mientras se sentaba a su lado.

- Akane-chan... hoy no vamos a asistir a clases, no hasta que me cuentes todo – dijo Kagome guiñándole un ojo a su amiga.

- Pero Kagome-chan! no podemos faltar - le contestó - ¿tú también tienes algo nuevo que contarme? -finalizó mirando con curiosidad a su amiga

- Primero vas a contarme tú... – Kagome se levantó y jalo del brazo a su amiga hasta el parque del campus, las jóvenes se sentaron bajo la sombra de un árbol de sakura.

- Listo... puedes empezar – sonrió ampliamente Kagome.

Akane suspiró sonrojándose levemente al recordar como había pasado todo el día anterior.

- Todo comenzó ayer cuando fuimos temprano a buscar mis cosas. ¿Recuerdas que luego nos vinimos corriendo a la escuela? - preguntó Akane.

- Sí, me quedé pensando que era lo que había sucedido contigo que habías regresado tan agitada y quisiste volver corriendo... además... luego estuvimos todo el día corriendo de un lugar a otro por la universidad, y después te quedaste estudiando en la biblioteca en vez de volver a tu casa...-

- Esa mañana me escapé de Ranma para no hablar con él - comentó Akane con una gota de sudor en su frente - y no me sirvió de mucho quedarme en la biblioteca hasta la noche...al llegar, él insistió para que habláramos - murmuró sonrojándose completamente – …realmente fue muy insistente. "realmente deberías decirle que te acorraló y persiguió por toda la casa hasta acabar en tu cuarto" - Y cuando ya había creído que me dejaría en paz...-

- ¿Qué pasó? – Kagome sonrió emocionada.

Akane sonrió nerviosamente:- je, je! ...esto... pues estaba yo recostada...y al abrir los ojos Ranma es...estaba recostado sobre mi y me inmovilizó...- totalmente avergonzada bajo la vista - hasta que consiguió que lo escuchara - finalizó hablando bajito "no puedo evitar pensar en lo atractivo que se veía cuando me miraba de esa forma...tan decidido a que lo escuchara".

-¿ESTABA SOBRE TI EN LA CAMA? – Kagome sabía que su amiga seguiría sus consejos pero tampoco que iría tan lejos. "Creo que ahora Akane-chan es mi sensei jeje". – Etto... gomen... ¿qué sucedió luego de eso amiga?-

Akane retrocedió un poco asustada frente al grito de su amiga - n...no...no pienses cosas raras...él...no...no hicimos na..nada raro- tartamudeó nerviosa - es sólo que yo no le puse las cosas fáciles y él...bueno yo...yo no soy muy fácil de convencer cuando estoy enojada - le contestó rápidamente. Tranquilizándose un poco continuó: - él me beso…bue…bueno nos besamos….y luego se me declaró – concluyó con una mirada totalmente embobada.

- ¡Yo lo sabía! Akane-chan... que bueno por ti! – Kagome sonrió – ¿Y después qué ocurrió? – preguntó.

Akane sonrió - Bueno después que hablamos...nos quedamos juntos un rato...y se durmió - miró de reojo a su amiga pensando el modo de contarle todo sin ser malinterpretada, realmente esto debía ser una especie de castigo astral por todas las veces que había juzgado a Ranma pensando lo peor de él - y lo más vergonzoso del caso...es que esta mañana casi lo maté del susto con mi grito al ver que estábamos juntos...aún - concluyó sonrojada. Al ver la expresión de shock de su amiga Akane continuó nerviosa: - pe…pero no no pasó nada sólo nos besamos un par de veces…y bueno no nos tocamos ni nada de eso – concluyó cada vez más roja mirando a su amiga.

- Ak.. Akane-chan... jeje, si hubieras sido otra persona no hubiera creído eso, pero como conozco bastante tu forma de ser y la de Ranma.. jeje, me imagino tu cara cuando despertaste¿Ranma-kun también se asustó? – Kagome tenía una expresión divertida.

- Hai..- Akane se sonrojó- se asustó bastante...creo que pensó que lo golpearía jeje...pero en fin cuéntame que paso contigo amiga-

- Etto... ayer después de salir de la universidad, fui directamente al templo para ir a ver a Inuyasha, tenía que conversar con él, pero ahora que lo pienso olvidé regañarlo por lo de ayer je je – una gotita apareció en su frente. – Y... cuando llegué al Sengoku estaba lloviendo... – a medida que avanzaba su relato Kagome se sonrojaba más. – después encontré a Inuyasha... –

- Pero Kagome-chan debiste quedar empapada - comentó Akane inocentemente - de todos modos creo que no deberías regañarlo...quien hablo demasiado fue Ranma...y bueno todo terminó bien - sonrió - pero cuéntame ¿qué paso cuando se vieron? - preguntó curiosa

- Bueno... Inuyasha me llevó en sus brazos hasta una cueva porque me había empapado... después de eso me abrazó y... etto... él dijo que yo era su mujer... – Kagome se sonrojó un poco más. Luego continuó al ver la expresión de desconcierto de su amiga. – Veras... él es mitad demonio, y eso es una especie de declaración de amor... jeje – una gotita adornó su cabeza.

- ¿Su mujer? – preguntó Akane totalmente roja- ¿ustedes...dos...ya...?-

- ¿Nosotros qué? – Kagome estaba totalmente roja.

- Tú...tú …sabes…..es decir…cuando un hombre y una mujer…, una pareja….cuando ….están juntos…solos…tú sabes…..íntimamente – explicó Akane totalmente avergonzada. Al ver como su amiga seguía en silencio, reunió todas sus fuerzas para tratar de hacerse entender: - etto...dormir juntos..."kuso! no así no me va a entender…Ranma y yo dormimos juntos anoche pero no paso nada…debo ser más directa".- totalmente avergonzada continuó mirando hacia el piso - no...no precisamente dormir...es decir...tuvieron..¿se..sexo?- logró preguntar finalmente.

- No... no... sólo nos besamos... – Kagome recordó cuando Inuyasha se separó de ella por que las caricias se estaban haciendo demasiado íntimas, pero prefirió omitir ese detalle para no matar de un susto a su amiga – Después Inuyasha me llevó a la cabaña con Sango en su espalda... y... eso fue todo... – sonrió mirando para abajo haciendo círculos con su dedo en el suelo.

- Podríamos decir que ayer fue hermoso para las dos ¿ne Kagome-chan?- preguntó Akane sonrojada totalmente perdida en sus recuerdos.

- Hai... – suspiró Kagome.

En ese momento un muchacho se apareció de la nada, sentándose justó detrás de ellas, alegremente las saludó: – Hola chicas¿qué hacen? - sonrió Ranma.

- KYAAA! – gritó Kagome saliendo de su estado de ensoñación

- YIIIAAHHHH- gritó también Akane, girándose rápidamente para conectar un fuerte puñetazo directo en el rostro del supuesto agresor. Al reconocer a su prometido se sonrojó, acercándose luego rápidamente a su lado - ¿Ra...Ranma¿Estas bien? – le preguntó preocupada.

- Ha.. hai... ya extrañaba tus dulces caricias.. je! – sonrió el chico incorporándose.

- Nadie te manda a asustarnos de esa forma baka - dijo Akane dándole un pequeño golpe en el brazo, mirándolo de reojo continuó - ¿Seguro estas bien?-

- Sí... no fue nada prácticamente je je – dijo levantándose, ayudando luego a su prometida a ponerse de pie.

Akane sonrió mirando a los ojos a Ranma, luego subió una de sus manos para acariciar su mejilla - Gomen ne Ranma…-
Ranma tomó su mano observándola embobado mientras la veía sonreír.

- Cof, cof – tosió Kagome – Ranma-kun ¿no deberías estar en clases? – preguntó

- ¿Cierto, no deberías estar en clases Ranma?- preguntó Akane soltando muy a su pesar la mano de su prometido, para reunirse de nuevo con su amiga sentándose a su lado.

- Estaban muy aburridas hoy... además nos tocaba teoría y no la soporto... – les contestó, se detuvo a pensar por segundo – ¿Y ustedes qué excusa me van a dar? - les preguntó mientras se sentaba frente a ellas sonriendo triunfalmente.

- Nosotras vamos siempre Ranma…no como otros… - contestó Akane sonriéndole burlonamente - y en ocasiones especiales podemos descansar ¿ne Kagome-chan?-

- ¿Y para que faltarían a clases si sólo están aquí conversando¿qué tema es tan importante que no les deja asistir? – preguntó Ranma con una media sonrisa.

Kagome sintió miedo por unos instantes por la tensión en el ambiente "realmente dan miedo…es como si estuvieran compitiendo por ver quien gana…" pensó sonriendo nerviosamente.

Akane miro retadoramente a los ojos a Ranma - ¿Qué¿No me digas que crees que hablábamos de ti? " claro que sí pero no te lo voy a admitir je je!"- no deberías ser tan egocéntrico Ranma… - terminó devolviéndole el mismo tipo de sonrisa a su prometido.

Antes que Ranma continuara Kagome intercedió – Oigan... necesito comprar unas ropas para Inuyasha... ya saben, siempre usa lo mismo, me gustaría darle algo más moderno, también para que lo utilice cuando viene a nuestro tiempo y que no llame tanto la atención ¿no me podrían acompañar? ... ah.. y Akane.. ¿Me podrías prestar a Ranma-kun como modelo? – preguntó

- Hai - contestó con una sonrisa Akane - por supuesto que sí, no tenemos ni un problema - finalizó ignorando completamente cualquier reclamo de su prometido.

Ranma cambió de cara y antes de poder hacer cualquier queja, Akane lo tomó por la muñeca – Vamos Ranma, apúrate! -

Los tres jóvenes se dirigieron hacia el centro comercial, a una tienda de ropa de hombres, Ranma nervioso caminaba atrás de las chicas, procurando tratar de escaparse en algún momento, pero Akane estaba muy atenta a sus movimientos y no pudo lograrlo, ya estaban en el probador y Kagome había elegido unos cuantos jeans, camisas y algunas playeras.

Ranma salió del probador con una expresión de aburrimiento, tenía puestos unos jeans negros y una camisa color azul eléctrico.
Akane se sonrojó levemente al observar a su prometido con ropa totalmente distinta a la que usaba diariamente "que bien se ve...demasiado bien..." - te...esto...te ves bien Ranma - dijo evadiendo la mirada de su prometido. Repentinamente comenzaba a sentirse acalorada, tratando de olvidarse del asunto le preguntó a su amiga: -¿Crees que Inuyasha acepte ponerse ese tipo de ropa Kagome-chan?-

- No sé si él quiera, pero yo lo voy a obligar – sonrió decidida. – Ranma-kun, el siguiente modelo, por favor...-

Ranma murmuró algunas maldiciones por lo bajo y respondió – Hai, Kagome – tratando de sonreír "Además de estar incomoda esta maldita ropa, la mirada de Akane no me ayuda mucho..."

Akane sonrió al ver la cara de fastidio de Ranma, por lo bajo le murmuró a Kagome - no creo que este muy feliz haciendo esto ¿sabes?-

Después de un par de minutos Ranma salió nuevamente vestido con jeans azul oscuro, una playera blanca y una chaqueta de jeans roja.

Akane no pudo evitar mirar a su prometido totalmente sonrojada y embobada, paseó disimuladamente su mirada por su cuerpo "Ranma..." Tímidamente se acercó hacia él, para acomodarle la chaqueta - te ves...muy bien Ranma - le sonrió totalmente sonrojada mirándolo a los ojos, olvidándose por completo de su amiga.

Ranma se sonrojó al notar la mirada de su prometida. "Akane... ojala estuviéramos a solas... te ves tan linda sonriendo".

- Etto... chicos... creo que ya me decidí – interrumpió Kagome – Me lo llevo todo – dijo sonriendo ampliamente.

- ¿Eh?...ah que bien Kagome-chan- sonrió nerviosa Akane mirando a su amiga con una gotita de sudor adornando su cabeza. Miro de reojo aún sonrojada a su prometido quien tenía exactamente la misma expresión que ella. "jeje Kagome-chan...¿cómo piensas hacer para que Inuyasha use esta ropa?".

Luego de elegir un par de cosas más Kagome se dirigió a la caja y pagó, su rostro exhibía una sonrisa enorme. Ranma y Akane la seguían aún con gotitas de sudor en su frente.
Avanzaron un trecho del camino antes de despedirse. Kagome se alejó dando saltitos, Ranma y Akane la miraron manteniendo la misma expresión. Luego se dirigieron camino al dojo. Al principio el ambiente entre ellos era de tensión hasta que Akane comenzó una conversación, pero Ranma casi no escuchaba lo que decía, estaba solamente concentrado en una cosa: sus labios.

-¿Ranma? - preguntó la chica luego de estar hablando sin obtener ni un comentario de su prometido - " Se ve concentrado...pero su mirada...es rara...me está mirado de una forma que me pone muy nerviosa...me hace sentir rara..."- Akane se detuvo colocándose frente a su prometido - ¿Ranma pasa algo? - le preguntó sonrojada mirándolo a los ojos. " Me mira de la misma forma que cuando me besó ayer..." su sonrojo aumentó aún más, instintivamente humedeció sus labios -¿Ran..Ranma?.-

Ranma no soportó más, al observar a su prometida, quiso besarla pero no quería dar un espectáculo, se decidió y la tomó en brazos para llevarla corriendo al Dojo.

- ¿Ra...Ranma? - preguntó sonrojada Akane al ser tomada en brazos por su prometido. Al ver que este no respondía y corría a toda velocidad en dirección hacia el dojo, sólo se aferró con fuerza a él dejándose llevar.

En pocos minutos llegaron, Ranma soltó a su prometida dentro de la casa y la observó sonrojado, su corazón latía con fuerza. La tomó por la cintura con una mano y rápidamente acortó la distancia entre sus rostros para besarla, primero lentamente y luego con desesperación quiso profundizar el beso, Akane cedió, él deseoso comenzó a juguetear lentamente con su lengua incitándola a seguir su juego. Sensaciones totalmente desconocidas comenzaron a nacer en su cuerpo, podía sentir una especie de revoloteo en su vientre, que se extendía por todo el resto de su ser y que parecía crecer aún más con cada caricia. Lentamente subió su brazo para posar su mano en una de las mejillas de su prometida la recorrió despacio hasta ubicarla finalmente detrás de su nuca atrayendo más hacia él su rostro. Podía sentir perfectamente a Akane exactamente igual de deseosa que él por continuar besándose por mucho rato más, pero la necesidad de aire les hizo separarse lentamente.

Akane miro a los ojos a su prometido: - Ran..Ranma...- susurró muy sonrojada.

- Bue.. bueno, debo irme a entrenar – dijo Ranma totalmente rojo. Luego volteó para dirigirse al Dojo. "Akane... me gustaría seguir pero no sé en que acabaría esto, no quiero que pienses que soy un pervertido... sólo que además de amarte te deseo tanto..."

Akane tomó con fuerza por la camisa a su prometido "no voy a dejarte escapar ...no quiero dejar de besarte" lentamente avanzó hasta colocarse frente a él , lo rodeó con uno de sus brazos atrayendo suavemente su rostro hacia ella. Comenzó a besarlo muy despacio, apenas rozando sus labios, deseaba aumentar cada una de las sensaciones que sus cálidos labios le provocaban. Sintió como Ranma le correspondía con ansias, estrechándola con fuerza entre sus brazos, atrayéndola más hacia su cuerpo. El sentir la agitada respiración de su prometido le provocó escalofríos por todo su cuerpo, deseosa comenzó a morder suavemente los labios del muchacho. Muy despacio separaron sus labios

- Suki da yo – le susurró Akane suavemente .

Ranma acarició el rostro de su prometida y le murmuró – Aishiteru... – para luego besar lentamente y con infinita ternura su mejilla.

- Ya puedes ir a entrenar - le sonrió tiernamente la chica separándose de él – creo que voy a darme un baño, te veo luego – concluyó sonriéndole sonrojada mientras subía.

Ranma se quedo observando a su prometida hasta que esta llegó al segundo piso, luego se dirigió a entrenar , aunque dudaba poder concentrarse.

--------------------

Casa Higurashi

Mientras tanto, Kagome había llegado a su casa, Souta milagrosamente no estaba jugando a los videojuegos, la madre de la joven le comentó que había ido a una feria junto con Hitomi-chan. "Souta... te estas convirtiendo en todo un hombrecito...". Kagome sonrió, saludó a su abuelo que estaba organizando unas cajas llenas de todo tipo de recuerdos con leyendas interminables que solía relatar y que nadie escuchaba.

- Kagome-chan, veo que estuviste de compras – sonrió la madre de Kagome observando todos los bultos que llevaba a su habitación.

- Sí, compré algunas prendas para Inuyasha... ya sabes, él siempre está con lo mismo, le quería hacer un regalo – sonrió la joven de cabellos azabaches, luego se sonrojó levemente.

- ¿Inuyasha va a visitarnos hoy? – sonrió su progenitora, luego observó la expresión de su hija – Kagome-chan... ¿cuándo van formalizar? ya hace tiempo que están juntos – sonrió inocentemente.

- Ma.. madre... – Kagome estaba totalmente sonrojada. Luego observó la hora. – Sí... Inuyasha debe de estar por llegar, voy a ordenar esto – concluyó la joven y rápidamente subió las escaleras evadiendo la pregunta de su madre. "¿Cómo le diré que ya soy la mujer de Inuyasha sin que malinterprete?".

La joven no había terminado de subir la mitad de las escaleras cuando escuchó unos pasos y una voz que gritó: – Kagomeee, ya llegué – de repente apareció la figura del hanyou. La señora sonrió, saludó al muchacho y se dirigió a la cocina para dejarlos a solas.

- Oe Kagome! sólo vine a decirte que hoy es luna nueva y deberíamos dejarlo para otro día - le dijo tratando de no mencionar la palabra cita, cada vez que la escuchaba no podía dejar de sonrojarse.

Kagome sin dudarlo se acercó a Inuyasha y para sorpresa de éste lo jaló del cabello para llevarlo a su habitación.

- KAGOME ME DUELE!- le gritó - ¡Maldita mujer déjame, puedo caminar solo...- gruñó sin mucho éxito ya que la muchacha no le hizo caso, lo arrastró hasta a su cuarto y luego cerró la puerta.

- MALDICIÓN KAGOME¿TENIAS QUE ARRASTRARME HASTA AQUÍ DE ESE MODO?- le gritó Inuyasha - Entiende que no me gusta salir cuando pierdo mis poderes. - finalizó.

- INUYASHA VAMOS A SALIR EN MI ÉPOCA¿QUÉ COSA TAN TERRIBLE PODRÍA PASAR? – gritó exasperada Kagome.

Inuyasha meditó un momento "Realmente tiene razón..." - Keh¿tanto deseas que sea hoy? - le preguntó mirándola a los ojos.

Kagome sonrió, luego lentamente se acercó y le susurró – Te tengo que dar algo... –

- A..al...algo? - preguntó totalmente sonrojado Inuyasha.- Ka…Kagome….- murmuró despacio mirándola fijamente.

- Hai – respondió Kagome, luego se giró y tomó varias bolsas – Son para ti... espero que te gusten – dijo mientras un leve rubor aparecía en sus mejillas.

Inuyasha miró con curiosidad las bolsas, abrió una de ellas y observó el contenido de ésta, dentro había unas extrañas prendas pequeñas con graciosos dibujos, lentamente la dejó en el piso para fijarse en lo que había en la otra, al parecer eran algunas de esas extrañas prendas que usaban en la época de Kagome, la dejó en el piso tratando de no pensar en nada, finalmente cogió la última y sacó de esta lo que parecían ser unos pantalones, aunque dudaba que algún ser humano pudiera estar cómodo dentro de esas cosas. Arqueando una ceja miró a Kagome:
- Keh! y ¿qué diablos se supone que voy a hacer yo con estas cosas Kagome? - le preguntó.

- Vas a usarlas hoy – fingió sonreír dulcemente la chica - ¿O me vas a despreciar? – aumentó su sonrisa.

El hanyou sintió un gran escalofrió recorrerle la espina al ver el rostro de la mujer - Keh! baaaka, estas loca si piensas que voy a ponerme eso - le contestó retrocediendo lentamente sin perder el contacto visual con ella.

- Inuyasha... – el aura de batalla de Kagome aumentó. Avanzó decididamente hacia él, hasta acorralarlo en una pared. - OSUWARI! – gritó. Al estar hechizado aún por el conjuro fácilmente pudo darlo vuelta y luego se sentó a horcajadas sobre Inuyasha para poder dominarlo.

No se había dado cuenta muy bien como pasaron las cosas, un minuto atrás estaba de pie y al segundo después en el piso con Kagome sobre él – ¡Qu…qué demonios crees que estas haciendo! – le preguntó sonrojado y nervioso. "maldita si no me costara controlarme cuando estoy cerca de ella...¿co…cómo no se da cuenta de lo que me puede pasar si sigue en esta posición!".

- Si es necesario voy a quitarte yo misma el haori para que te pruebes lo que te traje, no te vas a escapar tan fácilmente – dijo la chica moviéndose sobre el y abriendo de a poco su vestimenta.

Los movimientos de Kagome hicieron que el cuerpo del hanyou fuera poseído por un incontrolable deseo. Rápidamente tomó sus muñecas – Ka…Kagome…- jadeó roncamente mirándola con deseo a los ojos.

Kagome se detuvo para observar la expresión de su compañero, luego se sonrojó súbitamente. – Inuyasha... – susurró. Lentamente se acercó a su rostro y rozó sus labios.

En ese momento alguien abrió la puerta de la habitación de la muchacha. – Kagome, ya esta la cen... – la mujer se detuvo al observar la escena.

- Ma.. madr..e.. – Kagome e Inuyasha enrojecieron como nunca, pero no alcanzaron a separarse ya que la madre de la joven rápidamente habló – Gomen chicos... no sabía que estaban ocupados, lo siento no quise interrumpir – sonrió ingenuamente y salió de la habitación cerrando la puerta.

La interrupción de la mujer no logró que el hanyou se tranquilizara, el tener a Kagome sobre él era mucho más de lo que podía soportar..

- Kagome...te deseo...tanto – jadeó Inuyasha respirando agitadamente. Despacio comenzó a lamer los labios de la muchacha, lentamente soltó sus muñecas bajando sus manos hasta las caderas de Kagome, acercándola despacio hacia su pelvis anhelante de un contacto mas íntimo.

- Inu.. yasha... – Kagome susurró, tímidamente sacó su lengua y la rozó con la del hanyou.

Inuyasha capturó con deseo los labios de Kagome entre los suyos besándola con pasión, sintió como le correspondía, no necesitó más que eso para seguir con las caricias. Comenzó a bajar despacio sus manos recorriendo las caderas de la muchacha hasta llegar a sus muslos; suavemente siguió deslizándose por estos hasta que sus manos se perdieron bajo la falda de la miko. La sintió estremecerse entre sus brazos mientras un débil gemido escapaba de sus labios, eso lo animó a continuar. Nuevamente colocó sus manos sobre sus caderas, con deseo comenzó a mover despacio a Kagome sobre su pelvis, haciéndola frotarse contra él, lentamente una y otra vez hacia adelante y atrás.

Kagome súbitamente sintió un bulto contra ella, esta sensación la hizo estremecer. Rompió el beso y muy sonrojada murmuró – Inuyasha.. creo... que aquí no deberíamos... – "Inuyasha... te deseo mucho también, pero no quiero asustar a mi familia...".

- Ha…hai…gomen…no debí…- le contestó respirando agitadamente soltándola despacio. "Maldición Kagome….me estas volviendo totalmente loco de deseo".

- No te preocupes... yo tampoco me estaba comportando jeje... – su rostro estaba muy sonrojado. - ¿Vas a usar la ropa que te compré? – sonrió seductoramente.

- Aa….Kagome….lo que tú quieras – contestó mirándola totalmente embobado – lo que tu quieras…-

Kagome sonrió juguetonamente – Mientras que te vistes voy a darme un baño, espérame aquí – se acercó a éste y suavemente beso sus labios, para luego dirigirse a la puerta.

- H..Hai...- le contestó Inuyasha aún recostado en el piso totalmente rojo.

--------------------

Ya en su habitación Akane, con su cuerpo aún cubierto sólo con una toalla, revisaba que ponerse, mientras distintos pensamientos se paseaban por su cabeza:

"No entiendo que me pasa...cuando nos besamos parece como si nuestra timidez se olvidara por completo...en ese momento sólo deseo sentirlo cerca y...realmente me encantó como nos besamos la última vez" Se sonrojó violentamente a medida que avanzaban sus pensamientos "...pero no entiendo por que me pongo tan nerviosa cada vez que hablamos...cada vez que me mira ...siento como si...como si me estuviera quemando con la mirada....".

- Me voy a volver loca...todo esto es tan raro...no dejo de pensar en besarlo una y otra vez - murmuró acariciando sus labios con los ojos cerrados. Rió suavemente "te amo Ranma...por fin estamos juntos...mmm por fin podremos ser una pareja realmente, besarnos, tener citas...".

- ¿Citas? nunca he tenido una cita con Ranma...bueno realmente él nunca me ha pedido que salgamos...la única vez que lo hicimos fue cuando Nabiki me hizo creer que él quería reconciliarse conmigo.- sonrió traviesamente "Ranma...creo que vas a tener que pedirme una cita y nada va evitar que seas tú quien me lo pida jeje". Luego buscó entre sus cosas su gi para vestirse y dirigirse hacia el Dojo.

Ranma llevaba bastante rato tratando de realizar unas katas, pero su poca concentración no lo ayudaba en lo absoluto "Akane…diablos realmente me estoy volviendo loco por ti…eres la primera mujer que ha logrado que la desee de esta forma..…ni siquiera Shampoo totalmente desnuda metiéndose conmigo a la tina ni insinuándoseme de mil formas pudo lograr algo así…sólo tú Akane…y lo logras tan solo dedicándome una mirada o un sonrisa…" El muchacho abandonó sus pensamientos al sentir la presencia de Akane.

La muchacha le sonrió pícaramente – Ranma ¿puedo preguntarte algo? - le dijo mientras se acercaba a su lado.

- ¿Qué sucede? dime... – preguntó Ranma.

- Etto...¿tú y yo somos novios?- preguntó Akane levemente sonrojada.

- ¿Tú que crees? – sonrió el muchacho de la trenza acercándose un poco más a la joven.

- Es de mala educación responder a una pregunta con otra Ranma – le contestó sacándole la lengua – Yo pregunté primero, dime ¿somos novios? - reiteró

- ¿Me lo estas proponiendo? – Ranma puso su sonrisa más seductora.

- ¿No crees que eso es parte de lo que debe hacer un hombre en una relación? - le dijo la chica haciendo uso de todo su autocontrol - De todos modos eres mi prometido, y mi pareja ¿no? y hay ciertas cosas que hacen las parejas ¿sabias? -

- Ajá... ¿cómo cuales? – Ranma se acercó peligrosamente a su prometida exhibiendo la misma sonrisa.

- Olvídate de todas las cosas pervertidas en que estas pensando Ranma…me refiero a cosas como tener citas por ejemplo... - le contestó Akane haciendo un gran esfuerzo por no alterarse "Baka...pervertido…ni pienses que te voy a dejar ganar" -... y creo que deberías pedirme una cita - concluyó mirándolo desafiante.

- Oe... yo no estaba pensando nada pervertido – dijo Ranma justificándose. - ¿Y para qué quieres una cita? –

- ¡PORQUE QUIERO QUE ME INVITES A SALIR BAKA!- le gritó Akane mirándolo a los ojos.

- ¿Y por qué no me invitas tú? – Ranma sonrió seductoramente. "Ja, me encanta hacerte alterar.. te ves muy linda así...".

Akane miró fieramente a su prometido - ¿no te gusta hacer las cosas fáciles no? – luego retrocedió un poco poniéndose en guardia – Perfecto, te reto….si logro hacerte caer tendrás que invitarme a salir – le dijo. "No me importa lo que tenga que hacer Ranma… pero voy a conseguir la cita y tendrás que pedírmelo baka".

- Perfecto... si lo logro antes, me pedirás tú misma la cita – sonrió desafiante, el chico de la trenza, poniéndose en guardia.

Rápidamente Akane se lanzó con todas sus fuerzas hacia su prometido lanzando un fuerte puñetazo hacia su rostro. Ranma ágilmente dio un salto y apareció detrás de ésta, rápidamente, la rodeó con sus brazos inmovilizándola, luego la atrajo hacia su cuerpo pegándola completamente contra él, evitando cualquier contraataque - ¿Te rindes? – preguntó burlonamente. "Me gusta tanto tenerte así, ... tan frágil.. solo para mí... je! yo sabía que lograría vencerte fácilmente".

- No! – le gritó Akane moviéndose entre sus brazos tratando de escapar, pero lo único que lograba era frotar peligrosamente su cuerpo contra Ranma. "Idiota puedes caer tan fácil tonta…" Sus pensamientos se detuvieron cuando varias imágenes de Ranma-chan utilizando cualquier cosa para distraer al enemigo vinieron a su mente.

Ranma no pudo evitar sonrojarse al sentir el cuerpo de su prometida frotarse contra él. – Y dime.. ¿cómo piensas soltarte? – preguntó.

Akane suspiró relajándose entre los brazos de su prometido – ¿Puedo proponerte algo Ranma? – le susurró sensualmente " veamos que tan nervioso puedo ponerte".

- Di.. dime... – Ranma aflojó un poco el agarre pero no lo suficiente como para dejarla escapar.

- Ya que estamos solos...- le dijo moviendo despacio su cuerpo contra él – ¿te gustaría dormir conmigo esta noche? – concluyó susurrando lo más sensual que pudo.

- Ak.. Akane... – balbuceó Ranma totalmente rojo y en estado de shock soltando a su prometida.

Al notar como Ranma soltaba su agarre, Akane se giró bruscamente dando luego un paso hacia atrás, para darse el impulso necesario para enviar con una fuerte patada al muchacho directo contra la pared del dojo, terminando éste finalmente recostado en el piso.

Sonriendo triunfalmente se acercó hacia su prometido sentándose a su lado sobre sus rodillas - ¿desde cuándo caes tan fácil en una treta como esa Ranma? – preguntó sacándole le lengua – Deberías saber que podría usar algo así….no sé si te suena Escuela de combate libre todo se vale (1) – concluyó Akane poniendo especial énfasis en las ultimas palabras.

- Eso fue trampa... ¡me distrajiste! – Ranma se mosqueó. "Baka... como pude caer en ese engaño... fui tan imbecil... era obvio que estaba jugando...".

- Yo G-A-N-É – continuó Akane sonriendo traviesamente a su prometido – ¿qué esperas para invitarme a salir?.-

Ranma se incorporó sentándose; rápidamente pasó uno de sus brazos por la espalda de su prometida haciéndola perder el equilibrio logrando que esta cayera sentada sobre sus piernas, luego la abrazó con fuerza acercándola peligrosamente hacia él. – ¿Cómo bajas la guardia tan fácilmente...? - sonrió triunfante.

- Tramposo – le contestó Akane mirándolo sonrojada - ¿tanto te cuesta pedirle una cita a tu novia, baka?-

- Bueno, que más da¿quieres salir esta noche con tu novio? – Ranma le sonrió seductoramente.

- ¿Tú que crees? – le preguntó la chica subiendo una de sus manos para acariciar sus mejillas.

Ranma acarició el rostro de su prometida y luego suavemente besó sus labios.

Continuará...

Fin Capítulo 6

Notas de las autoras:

Fue demasiado divertido escribir este capítulo, empezando por el pobre Inuyasha imaginandose aún cosas con la palabra cita y que decir de la "pobrecita" Akane despertando sobre semejante almohada...¿quién no desearía una almohada como esa no xp ¿Y qué nos dicen de Kagome...? la muchacha comienza a mostrar que no es tan tonta xp ( en algunos capítulos más a nosotras ya francamente nos da miedo xp)

Volviendo a la escena de Inuyasha y Kagome en la habitación ( ambas queremos una mamá igual de liberal que la de Kagome v.v), uno de nuestro pre lectores nos hizo un comentario hace tiempo sobre la capacidad de mantener la "emoción" por parte del hanyou...y bueno nosotras estamos convencidas de que él es el "gran" Inuyasha xp es superior a un hombre común y corriente ¿alguna fan igual de babosa que nosotras nos apoya?

Sobre Ranma y Akane ...ya se comienza a notar que este parcito comienza a sentir "cosas raras" , y la parte de la petición de cita realmente fue demasiado graciosa escribirla...estabamos convencidas de que Ranma por su forma de ser no cedería tan rápido...bueno...más adelante se puede decir que es tantito más fácil en ciertos momentos xp .
Hasta aquí las notas...el próximo cápitulo se viene pronto...como siempre gracias por leernos y onegai dejen sus reviews

Freya


Notas culturales xp

Haori : Los kimonos para los hombres están compuestos por 2 piezas, el Hakama (pantalón holgado,) y el Haori (saco amplio con un cordón)

(1) Musabetsu Kakuto Ryuu: "Escuela de todo se vale" en las artes marciales o "Estilo de Combate libre". Escuela de combate de la familias Saotome y Tendo, claro que ambas no son del todo iguales; Musabetsu Kakuto Saotome-Ryuu se especializa en la velocidad y el combate áereo ( sin mencionar también las miles de técnicas dudosas que tiene Genma como la "cuna del infierno" la técnica del "tigre caído", etc ) y la Tendo-Ryuu basa su ataque en la fuerza ( o de dónde creían que Akane saca la fuerza para patear de esa forma a Ranma en la serie oo).