Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi

Hola a todos! muchas gracias a todos los que siguen acompañando y a quienes nos regalan parte de su tiempo dejando un review. Esperamos que todos sigan con nosotras hasta el final xp:

Esperamos que le guste este capítulo y va la advertencia que ya nos está dando flojera poner xp "Este capítulo tiene escenas lemon", si leer cosas así te provoca un shock sicologico puedes saltarlas y continuar leyendo xp la autocensura rula xp

Capítulo 12: Entrenamiento / Marcas

Simbología :

"blablabla" Lo que piensa el personaje.
- …. – Lo que dice el personaje.
Cambio de escena --------------------


El profesor de Genética hablaba monótonamente mientras Higurashi Kagome garabateaba su cuaderno sin prestar atención. Sin pensarlo dibujó un chibi Inuyasha que graciosamente se rascaba con una de sus patas la espalda. Sonrojada recordó al hanyou, la noche anterior no había podido resistirlo, pensó en no hacer nada en su habitación por temor a que su familia la escuchara... pero su compañero ardiente de pasión la había hecho ceder, y lo admitía con gusto... adoraba ceder a las tentaciones que le provocaba su Inuyasha.

Flash back

- Kagome...Kagome...- gimió Inuyasha, sus fuertes manos recorrían febrilmente cada curva del cuerpo de la chica– te gusta enloquecerme ¿no mujer? – le preguntó antes de besar hambrientamente sus labios.

Kagome, sin poder resistir a los encantos del hanyou, correspondió a sus besos con la misma pasión. Con deseo acarició su espalda, recorriendo con avidez su bien formado cuerpo. Una de sus manos estudió su pecho pellizcando sus pectorales suavemente, lo deseaba intensamente, y debía admitirlo, parte de la culpa era suya por provocarlo tan descaradamente con su vestimenta, al apretarse contra él, pero diablos... que importaba eso ahora, con las caricias tan deliciosas que el medio demonio le propinaba, no podía pensar en si debía o no, ella sólo quería..

El muchacho deslizó una de sus manos lentamente por la espalda de su mujer atrayéndola más contra su cuerpo, deseaba sentir de nuevo sus suaves pechos contra su torso y cada parte de su cálido cuerpo rozandose contra el suyo. - Kagome...- le susurró sensualmente al oído mientras bajaba sus manos hasta el trasero de la mujer, lentamente comenzó a presionarlo y a masajearlo con suavidad - ...pensé que no haríamos nada esta noche...- le dijo mirándola con deseo mientras la jalaba más hacia él para hacerle sentir su ya algo excitado miembro.

- Inuyasha... – susurró agitadamente Kagome. – No podemos hacer el amor por completo... no hasta que me entere de los resultados... pero... – se interrumpió para mirarlo traviesamente y murmurarle de forma coqueta – podemos jugar un poquito... Inuyasha.-

Él le sonrió seductoramente antes de tumbarla de espaldas sobre la cama quedando recostado sobre ella. Despacio comenzó a besar su cuello, formando un camino de besos que pasó por sus pechos, vientre, hasta llegar a su intimidad. Subió su rostro para mirar sensualmente a su mujer, quien estaba totalmente roja y agitada.

- Inu.. yasha.. sigue... – gimió la joven deseosa de que el hanyou continuara con su recorrido. Necesitaba de los labios del chico para sentirse completa. El calor de sus labios acariciando su piel, sus manos deslizandose fogosamente entre sus muslos...con cada caricia la atrapaba en una red de placer y ansiedad en la que ella deseaba quedarse para siempre.

El joven suavemente separó sus piernas, despacio acarició con sus labios la parte superior de sus muslos; el aroma de su piel, su suavidad, sus reacciones a cada una de sus caricias lo excitaban poderosamente; febrilmente comenzó a lamer los alrededores de su intimidad.Sentía como el cuerpo de su mujer temblaba y como esta se movía con excitación sobre la cama. La intensa fragancia de su excitación y sus delirantes quejidos hacían arder cada vez con mayor fuerza su sangre.

Lentamente deslizó su lengua subiendo y bajando por los bordes de la intimidad de la chica una y otra vez, hambriento de ella, deseoso de impregnarse de su excitante aroma, y de su delicioso sabor, deseaba poseer por completo y por el resto de su vida a esa mujer, ser el dueño de sus caricias, de sus besos, ser el único capaz de hacerla temblar de placer entre sus brazos por siempre.
Vió como la muchacha levantaba un poco sus caderas deseosa de mayor contacto, excitado la tomó por las caderas acercándola aún más hacia él, sus labios besaron, presionaron y chuparon una y otra vez su intimidad; se movieron siguiendo el compás de la agitada respiración de la mujer, de sus jadeos y gemidos que le exigían que no se detuviera.
Despacio comenzó a lamer el centro de placer de su mujer, haciendo que está se retorciera y jadeara de placer con más fuerza. Ansioso volvió a dirigir sus labios hasta su intimidad penetrando lentamente con su lengua en sus profundidades femeninas; saboreando deseoso su calidez y humedad.
La joven sintió una fuerte tensión en el bajo vientre, un revoloteo que recorrió su cuerpo y que la hacia ansiar más mucho más. Al borde del orgasmo apretó fuerte las sabanas con sus manos, mientras gritaba el nombre del hanyou. Luego se relajó completamente, soltando poco a poco las sabanas, desvaneciendose en brazos del inmenso placer.

Fin flash back

Kagome dejó de volar en sus pensamientos cuando encontró uno de los papelitos escrito por su amiga. "Ahora que lo recuerdo... anoche no nos despedimos..." se sonrojó furiosamente recordando la manera en que el hanyou la había llevado a su cuarto "¿Por qué habrá faltado a clases Akane-chan?".

--------------------

Eran cerca de las dos de la tarde cuando Akane despertó, se encontraba entre los fuertes brazos de su prometido. La noche anterior había sido la más hermosa de toda su vida y también la más agitada. Se sonrojó completamente al recodar y tuvo que reprimir una risita para no despertar al muchacho.
Habían pasado casi toda la noche en vela acariciándose, besándose, amándose; sólo se detuvieron al amanecer para desayunar algo, luego de eso se habían dormido profundamente.
Suavemente se movió liberándose del posesivo abrazo de Ranma, sin hacer ruido se levantó, recogió su ropa y se dirigió a tomar un baño. Luego de un rato salió cubierta sólo con una toalla; fue hasta su habitación para buscar que ponerse. Una traviesa sonrisa se dibujo en su rostro, buscó entre sus ropas la pequeña tanga que había comprado también el día anterior y vestida sólo con eso volvió a la habitación de Ranma.
El chico seguía profundamente dormido, por lo que tuvo total libertad para buscar entre sus cosas lo que deseaba ponerse. Finalmente encontró una de las camisas chinas rojas de su novio. Se vistió con ella dejando algunos de los botones de arriba abiertos, la escasa vestimenta apenas llegaba un poco más abajo de su trasero.

"Realmente soy una pervertida...me estoy vistiendo así para seducirte Ranma...de todos modos...vestirme así también me recuerda todo lo del Monte Fénix...cuando abrí los ojos y estaba entre tus brazos" Se acercó al muchacho colocándose de rodillas a su lado, besó suavemente sus labios para no despertarlo. - te amo...- le susurró antes de abandonar la habitación para dirigirse hacia la cocina.

Cuando la joven desapareció de la habitación, lentamente Ranma abrió los ojos despertándose de un hermoso sueño. "Un momento.. ¿todo fue un sueño?" pensó mientras recorría con su mirada la solitaria habitación. Rápidamente se vistió con uno de sus boxers, buscó a Akane en su habitación y no la halló, debía asegurarse que todo aquello no había sido sólo una cruel fantasía producto de su imaginación.

Al llegar a la cocina la vio, estaba vestida sólo con una de sus camisas chinas. Un estremecimiento recorrió todo su cuerpo al comprobar que no había sido un sueño, él había pasado toda la noche con Akane. Deseoso de tenerla en sus brazos, sigilosamente caminó hasta llegar a ella que se encontraba distraída tomando un poco de agua. La abrazó por la cintura atrayéndola hacia él, inhaló suavemente la delicada fragancia a rosas que desprendían los cabellos de la joven.

– Te ves hermosa vestida así – murmuró con voz ronca el joven de la trenza.

Akane sintió como una calidad sensación invadía por completo su cuerpo al estar de nuevo entre los brazos de Ranma; dejó el vaso sobre la mesa lentamente, luego relajó su cuerpo contra el de su prometido. - Gracias, pensé que no despertarías nunca – contestó levemente sonrojada – por un instante creí que no podrías levantarte en todo el día...ya comenzaba a dudar de tu resistencia ¿sabias? – le preguntó sonriendo traviesamente.

- ¿De verdad creías que no resistiría? – susurró Ranma y se acercó a su cuello – Podría continuar durante toda la tarde si eso quisieras... – concluyó colocando algunos besos en éste.

- ¡je je je!...engreído... – le contestó riendo Akane – ...anoche fue hermoso... – susurró mientras acariciaba los brazos de su prometido.

- Akane.. – susurró Ranma deteniendo sus besos. - ¿Qué haremos con nuestra familia?...llegarán mañana... – preguntó colocando algunos besos más en el delicado cuello de su prometida – Porque... no sé si pueda resistirlo... tú sabes... abandonar esto – dijo besándole nuevamente el cuello, con suavidad la ayudó a voltear – O esto... – murmuró mientras rozaba delicadamente sus labios, para luego mordisquearlos levemente.

La chica lo besó con dulzura disfrutando del delicioso contacto de sus cálidos labios, subió sus brazos para rodear con estos su cuello, abrazándolo. Despacio rompió el beso

- No lo sé...- suspiró – no quiero que se metan en nuestra relación, siempre han tratado... no quiero que interfieran...sabes que si se enteran que estamos enamorados nos casarían de inmediato... también será difícil para mí el no besarte cada vez que lo desee - le dijo mirándolo a los ojos sonrojada

- No te preocupes, sabremos enfrentarlos... ya no somos unos niños... – dijo Ranma tomando las manos de su prometida mirándola tiernamente.

- Lo sé – le contestó la chica separándose de él – lo que me preocupa...es que no puedas dejar de acosarme – le sonrió traviesamente alejándose un poco.

- Oe... ¿y tú crees que no me acosas al vestirte así? – murmuró Ranma admirando nuevamente la figura de su prometida. – ¿S.. só.. sólo tienes es..esa camisa? – tartamudeó comenzando a imaginarse a la chica completamente desnuda.

- ¿Crees que no traigo nada más debajo de la camisa? – le preguntó Akane mirándolo coquetamente – ¿Me estas imaginando totalmente desnuda no?- susurró sensualmente – y dime si estuviera con mucha más ropa... ¿de todos modos seguirías imaginándome sin nada no? – le sonrió traviesamente.

- No has respondido a mi pregunta todavía – contestó Ranma perdiendo un poco los nervios, avanzando un paso hacia ella y mirándola seductoramente continuó - ¿Quieres que lo compruebe por mí mismo? – concluyó tomándola de la cintura atrapando totalmente desprevenida a la muchacha; la echó hacia atrás y la miró a los ojos pícaramente mientras acercaba una de sus manos a los botones de la camisa.

- Ranma...realmente me encantaría... que lo hicieras – susurró sensualmente Akane mirándolo intensamente.

- Ak...Aka...Akane...- tartamudeó el chico totalmente sonrojado. Con mucho cuidado se separó de la chica para evitar que ésta perdiera el equilibrio - ...tú...qui..quieres...que...yo...yo – finalizó totalmente nervioso.

Akane caminó lentamente hasta la entrada de la cocina, sonrió al observar el estado de shock de su prometido "te ves tan tierno así...." pensó
- Me vestí así para seducirte...no para acosarte y... – sonrojada miró a Ranma - lo que tú tienes puesto tampoco deja mucho a la imaginación – sonrió traviesamente antes de continuar – si logras atraparme...sabrás si realmente tengo algo o no debajo de la blusa...y...tal vez te deje demostrarme tu resistencia toda...toda...la tarde...- le dijo mirándolo sensualmente antes de salir corriendo.

Ranma observó como se alejaba, reaccionando luego de cinco segundos, corrió rápidamente pero la muchacha había sido veloz, y no lograba hallarla. Observó por todas partes cuando vio como se escabullía cerca del Dojo. "De ésta no se me escapa.. je!" pensó el chico mientras sonreía triunfalmente y corría a buscarla.

--------------------

Inuyasha se encontraba en la sala de espera del centro médico esperando que Kagome saliera de la consulta. Sentía que la recepcionista lo miraba con cierto temor. "Seguro aún se acuerda de la "pequeña" charla que nos dio Akane sobre los ginecólogos el otro día...kuso...bruja loca...sólo recordar sus gritos provoca escalofríos" pensaba.

- Kagome...¿por qué tardas tanto? – murmuró. Sonrió sonrojándose un poco comenzando a recordar la noche anterior

Flash back

Inuyasha se recostó de nuevo al lado de su mujer, ella estaba totalmente roja y muy agitada.- ¿Ya te cansaste de jugar Kagome? – le preguntó mirándola con una media sonrisa.

Kagome recompuso su postura y sonriendo traviesamente le contestó – Eso crees tú... – dijo para luego colocarse repentinamente sobre el vientre del hanyou a horcajadas para sorpresa de éste.

Bajó su rostro y comenzó a depositar besos y lamidas por su pecho haciendo un recorrido hasta llegar a la cintura del hanyou, lentamente continuó hasta su bajo vientre, se detuvo para mirarlo a los ojos sugerentemente y agregar. - ¿Me decías? –

- Kag...Kagome...- balbuceó totalmente sonrojado el muchacho comenzando a sentir como su excitación se hacía mayor conforme la chica descendía.

Kagome bajó su mirada y descendió un poco más, se apoyó cerca de las rodillas del joven; besó suavemente los muslos de éste hasta llegar a su ingle. Lamió lentamente alrededor de su objetivo, y tímidamente pero resuelta, continuó hasta llegar a su ardiente virilidad. Suavemente comenzó a rozar la punta de ésta con su lengua provocando un fuerte estremecimiento en todo el cuerpo del hanyou.

- Kagome...Kagome...- gimió con fuerza el muchacho, sintiendo como todo su cuerpo comenzaba a temblar y a tensarse al contacto de su miembro con la lengua de la chica.

La joven de cabellos azabaches se detuvo para comenzar a lamerlo con más intensidad humedeciendo toda su palpitante y ardiente masculinidad, nuevamente se situó en la punta para delicadamente succionarla. Volvió a lamer el miembro del chico con más fuerza acariciando toda su longitud una y otra vez; dejó escapar de su garganta un leve gemido que sonó casi como un ronroneo antes de presionar una vez más la virilidad del muchacho entre sus labios. Sus humedas caricias se hicieron cada vez más intensas y ardientes, logrando llevarlo finalmente al placer del clímax.

Fin flash back

Inuyasha movió con fuerza su cabeza para espantar sus recuerdos o de lo contrario se volvería loco de deseo. Por suerte no tuvo tiempo para seguir pensando ya que una sonriente Kagome se sentaba a su lado. - ¿Qué pasó¿Estas bien? – le preguntó el hanyou con curiosidad.

La joven giró su rostro para encontrarse con el del muchacho. – No sé como ni por qué... pero... milagrosamente no estoy embarazada... todo indicaba que lo estaría, era mi periodo más fértil y no utilizamos ninguna protección – contestó para luego agregar. – Supongo que la suerte se puso de nuestro lado jeje – sonrió aliviada. – Inuyasha... ahora tendré que cuidarme... la doctora me recetó algunas pastillas.. y.. – sonrió juguetonamente para terminar: - Creo que deberíamos ir al Sengoku a "dormir".. por la mañana Souta me preguntó por sonidos extraños proveniente de mi habitación – la joven se sonrojó mientras una gotita de sudor aparecía en su frente.

- Si hubieses estado embarazada sabes que yo cuidaría de ustedes Kagome – le sonrió Inuyasha acariciando con una de sus manos sus mejillas - ¿Dormir? – le preguntó sonriéndole seductoramente – No creo que te deje dormir – le susurró sensualmente al oído – Sabes...he estado pensando, deberíamos arreglar para nosotros la cabaña donde te lleve el otro día...quien sabe tal vez podríamos vivir ahí...¿Te gustaría?-

- Inuyasha... – sonrió la muchacha mirándolo tiernamente, subió una de sus manos para acariciar con ternura sus cabellos plateados. – Me encantaría... vivir allí contigo, después de unos años tener nuestros hijos... muchos pequeñitos corriendo entre las flores.. – sonrió la muchacha con un brillo especial en su mirada

- Muchos...muchos pequeñitos...- le sonrió con ternura el muchacho - ¿Volvemos a tu casa? – le preguntó.

- Mejor pasamos por el Dojo... estoy preocupada por Akane, hoy faltó a clases... y Ranma también, quizás esté enferma y él se quedó con ella para cuidarla... debe ser algo extremo para que ella no asista, por eso me gustaría cerciorarme que todo esté bien por allá... ¿vamos? – dijo la muchacha tomando la mano del joven.

- Vamos – le contestó Inuyasha entrelazando su mano con la de su mujer – aunque dudo que esté enferma...se veían muy acaramelados Ranma y ella anoche - comentó mirando de reojo a Kagome.

--------------------

Desde hace un rato, Ranma había logrado acorralarla en el Dojo, no tenía ni una posibilidad de salir por la puerta, porque si intentaba dirigirse hacia ella, caería en los brazos de su prometido, y no era que esa idea no le resultase atractiva...sólo quería coquetear un poco más con el chico.

- ¿Ya te diste por vencido? – le preguntó Akane desde una distancia prudente mirándolo traviesamente - Es normal que no estés en las mejores condiciones luego del entrenamiento de anoche – concluyó sacándole la lengua.

- Deja de moverte, estas atrapada, admítelo – susurró roncamente Ranma mientras se acercaba peligrosamente a su presa. Rápidamente la acorraló contra la pared colocando ambos brazos por encima de los hombros de la muchacha, su musculoso torso actuaba como una enorme pared que sería difícil de doblegar. – ¿Y bien...? creo que con esto te demostré que mi resistencia puede más de lo que tú imaginas... – sonrió mirándola traviesamente. – Quiero saber que hay debajo de mi camisa... si no es mucha molestia – concluyó guiñándole un ojo.

- Puedo admitir que estoy atrapada...- le susurró Akane mirándolo a los ojos – sólo si eres tú quien me atrapa...- continuó comenzando a abrir lentamente uno a uno los botones de la camisa - y tienes toda la tarde para seguir demostrándome tu resistencia – le sonrió sonrojada al terminar de abrirla por completo. Tímidamente la abrió un poco más dejando ver a su prometido su cuerpo semi desnudo – te dije que no estaba desnuda... – sonrió coquetamente.

Ranma observó embobado el cuerpo de su prometida para luego posar su vista en la pequeña pantaleta que estaba utilizando, de color rojo... muy pequeña...vale destacar nuevamente. - ¿Esa la compraste para mi también? – sonrió seductoramente mientras le besaba suavemente el lóbulo de la oreja.

- ¿Qué te hace pensar eso? – le susurró Akane mientras acariciaba despacio su torso - ¿te gusta? – le preguntó

- Lo sé... simplemente eso... – contestó triunfalmente, luego su expresión cambió a una más sensual – Es bonita... pero en ti la hace verse todavía mejor – finalizó guiñándole un ojo. Sus manos comenzaron a recorrer lentamente los hombros de la muchacha hasta llegar a su nuca, despacio la atrajo hacia él mientras rozaba sus labios suavemente.

- Y ahora que me atrapaste... ¿qué vas a hacer conmigo? - le preguntó Akane abrazándolo y arrimando su cuerpo despacio al de él; seductoramente comenzó a lamer sus labios.

Ranma bajó sus manos a la cintura de Akane, por debajo de la camisa acarició lentamente su espalda, luego entreabrió sus labios para besarla ardientemente. El aroma que su cabello y cuerpo desprendían lo embriagaban, dominaban por completo cada uno de sus sentidos llevándolo inevitablemente a desearla con locura. Ella lo volvía loco, lo único que deseaba en ese momento era hacerla suya otra vez en ese mismo lugar.

--------------------

Kagome e Inuyasha se encontraban en la entrada del Dojo, nuevamente la chica llamó a la puerta pero nadie contestó.

- ¿Crees que estén en casa¿les habrá sucedido algo? – preguntó visiblemente preocupada.

- Averiguémoslo – le contestó Inuyasha mientras la tomaba en sus brazos y de un ágil salto entraba a la casa, una vez al otro lado, despacio bajó a la chica.

Los jóvenes caminaron en dirección al Dojo, la puerta se encontraba abierta, Kagome se adelantó - ¿Akane-chan? – preguntó mientras se acercaba, finalmente llegó a la entrada y no pudo hacer otra cosa que quedarse estática al divisar a su amiga semidesnuda siendo besada apasionadamente por un Ranma en las mismas condiciones.
Inuyasha se acercó apoyando su cabeza en el hombro de la chica - ¿Qué sucedió¿los encontrast.. – no pudo terminar la frase cuando logró distinguir a una pareja semidesnuda en el fondo del salón en el rincón derecho precisamente.

Al verse descubierta, Akane totalmente roja se pegó aún más a su paralizado prometido para evitar ser vista semidesnuda - ni se te ocurra moverte – le susurró por lo bajo – ¿Kagome-chan? – preguntó separándose muy poco de él, sólo lo necesario para cerrar rápidamente su camisa.

- Creo que interrumpimos algo...- le murmuró Inuyasha a su mujer.

- Gomen ne... – atinó a decir Kagome mientras se tapaba los ojos. – Estaba preocupada porque no asististe a clases... lamento la interrupción...- susurró apenada mientras un ligero rubor se formaba en sus mejillas. – Inuyasha... mejor vamos... – dijo tomándole una mano al muchacho.

- Espera...espera...- le dijo el hanyou con su vista fija en la pareja, jalándola de la mano se acercó hacia unos sonrojados Ranma y Akane – Kagome...¿por qué no me contaste que entre los humanos son las mujeres las que marcan a su pareja? – le preguntó indicando unas marcas que el muchacho de la trenza tenía en sus hombros.

Ranma estaba completamente en otro mundo cuando escuchó la última pregunta del hanyou. - ¿Ma...marcas? - preguntó

- Inuyasha... ¡OSUWARI! – espetó Kagome. – Muchachos.. lo sentimos.. no queríamos molestar –

- No...no te preocupes Kagome-chan – le contestó sonrojada Akane – Gomen por las marcas...- sonrió nerviosa mirando a su prometido.

Ranma se estremeció al recordar como era que aquellas marcas habían llegado allí. Casi sin voz murmuró tartamudeando – No.. no te.. preo...preocupes -

- ¡Ouch! maldición Kagome sólo dije lo que ví...- se quejó desde el piso el hanyou. – además si pasó algo entre ellos...tanto mejor así este pobre idiota – continuó mirando a Ranma – deja de una vez de darse golpes en la cabeza para calmarse...- terminó mientras se ponía de pie.

Kagome se acercó a su amiga.- Tenemos que hablar... – le dijo por lo bajo.

- ¿Ahora? - le contestó en el mismo tono Akane.

- Hai – respondió Kagome tomando a la muchacha por el brazo mientras la arrastraba fuera del dojo. Rápidamente la llevó hasta su habitación y cerró la puerta tras ellas

- ¿Qué...qué pasa Kagome-chan? – le preguntó totalmente sonrojada Akane "kuso...al menos no fue nuestra familia quien nos vio...tendremos que tener más cuidado..."

- ¿Qué sucedió contigo amiga? Faltaste a clases... y ahora los encontramos en esa posición para nada inocente... – dijo Kagome guiñándole un ojo a Akane - ¿No me digas que a eso lo llamas entrenamiento? – concluyó un poco sonrojada.

- Entrenamiento, sí y toda la noche...- balbuceó una sonrojada Akane totalmente perdida en sus recuerdos. – Ranma...- sonrió totalmente embobada.

- Akane-chan... – murmuró Kagome abriendo sus ojos como platos y aumentando la intensidad del rubor en sus mejillas. – ¿Tú... tú y Ranma...? –

Akane asintió totalmente sonrojada – ¿se nota mucho? – preguntó sonrojada - es decir ¿se nos nota mucho?-

Kagome sonrió traviesamente. – Etto... esos rasguños que tenía Ranma... no disimulan mucho la situación – la chica hizo una expresión divertida y concluyó – No te imaginaba en esa faceta Akane-chan... la marca de Inuyasha no es nada comparado con lo que tiene Ranma-kun en los hombros, jeje! –

Akane se sonrojó furiosamente, luego sonrió mirando de forma traviesa a la otra chica – no lo hice a propósito, pero ahora comienzo a pensar que es bueno que este marcado... – le dijo – Sólo espero que mi familia no se de cuenta de nada.- buscó entre sus ropas unos pantalones deportivos negros – No quiero que nos casen mañana – continuó mientras se ponía la ropa.- pero...pase lo que pase anoche fue maravilloso – murmuró sonrojada.

- Lástima que tu familia llegue mañana... ¿entonces les ocultaran todo lo que pasó entre ustedes? – preguntó Kagome.

- Sí, no quiero que se metan en nuestra relación, es cierto que nos conocemos hace años...pero no como novios...y conociendo a mi familia... – suspiró – nos casarían en un par de días, mi hermana vendería entradas para la boda, tendrían además fotos nuestras besándonos en el álbum familiar y quien sabe que más...- concluyó frustrada.

- No te preocupes Akane-chan, de algún modo u otro lo solucionaran, no creo que los obliguen, ya son lo bastante adultos para enfrentarlos.. – dijo Kagome dándole ánimos a su amiga. – Cambiando de tema... ¿le gustó la ropa interior a Ranma-kun? – preguntó Kagome sonriendo pícaramente.

- Creo que sí...mucho realmente..."eso estaba demostrándome cuando nos atraparon".- contestó Akane sonrojada - ¿y cómo te fue en el médico? – le preguntó

- Bien... me salvé afortunadamente... ahora tomaré las cosas con más precaución – suspiró aliviada Kagome. – Ah... nos dejaron mucha tarea... pero traje los cuadernos para que copies los apuntes... – dijo Kagome mientras le pasaba algunas hojas a su amiga. –... por cierto... creo que ya encontramos un lugar para vivir con Inuyasha – comentó sonriente.

- Arigato "ya ni me acordaba de la escuela..."– le contestó Akane recibiendo las hojas – me alegro por ustedes...y ¿dónde piensan vivir? – le preguntó curiosa.

- En el Sengoku...en una cabaña muy bonita que se encuentra en el medio del bosque, el lugar tiene todo tipo de flores... es precioso... – comentó Kagome muy entusiasmada con un brillo especial en su mirada.

Akane observó la expresión de su amiga, una traviesa sonrisa se dibujó en su rostro: - ¿Cabaña... flores... fuego... haori¿Esa cabaña? –

- Ha.. hai – contestó nerviosa Kagome mientras jugaba con sus dedos sonrojada. - ¿Vamos a ver que están haciendo los chicos? – preguntó feliz de haber encontrado una excusa para cambiar de tema.

- Que romántico... – le sonrió Akane – si vamos...están muy tranquilos... ¿no crees? – le preguntó a su amiga mientras se dirigían a la sala.

--------------------

"Estas mujeres... hablan como cotorras... hace más de una hora que están encerradas y sólo se escuchan murmullos... al menos si supiera que dicen... alcancé a bañarme, y hace un buen rato que estoy hablando con Inuyasha, incluso comimos... y todavía no hay ninguna señal de ese par..." pensaba Ranma.

- Mejor ni pienses en cuanto más van a tardar – le dijo Inuyasha con una clara expresión de aburrimiento en su rostro – no las entiendo...parece que sólo saben hablar y hablar...- comentó.

- Mujeres... sólo saben hacer eso.. o hablar de tonterías como maquillaje, ropa... – suspiró resignado el muchacho de la trenza

Las chicas alcanzaron a escuchar perfectamente lo que ambos hombres habían dicho, ni uno de los dos se percató de su presencia hasta que:

- Al menos tenemos más temas de conversación que los hombres...- dijo Akane con un tono de voz muy frío - es lindo saber lo que piensas de las mujeres Ranma – le dijo a su prometido mirándolo con una media sonrisa mientras se sentaba a su lado.

- ¿Y ustedes qué hicieron en todo este tiempo? Es extraño verlos tan tranquilos... ¿ya se hicieron amigos? – preguntó Kagome sacando la lengua.

- Creo que se hicieron amigos desde el día en que se aparecieron por la consulta médica – rió Akane - ¿Lo recuerdan no¿Cuándo llegaron como un par de locos paranoicos imaginando toda clase de desgracias? - preguntó mirando a los chicos con una sonrisa burlesca.

- ¡Keh! No es su asunto...- contestó Inuyasha mirando hacia otro lado.- es mejor ser un loco paranoico que una bruja gritona...- murmuró por lo bajo.

- ¿Qué fue lo que dijiste? – le preguntó algo molesta Akane - ¿Me llamaste bruja! – continuó tratando de controlarse para no golpear al hanyou.

- Te faltó gritona...- le contestó Inuyasha sonriéndole burlescamente

- SÓLO ATREVETE A REPETIRLO UNA VEZ MÁS – le gritó Akane apoyando con fuerza sus manos sobre la mesa, mirándolo furiosa.

Ranma se acercó a su prometida tomándola suavemente por el brazo. – Calma Akane, sólo lo decía en chiste... – sonrió nervioso con una gotita en su frente.

- No le veo el chiste - contestó la chica mirando molesta a Inuyasha.

- Era sólo una broma...te pones como fiera muy rápido ¿sabías? – le preguntó el hanyou mirándola con una media sonrisa.

- Calma... calma – dijo Kagome con una gotita en la frente. – Inuyasha, si sigues molestando a mis amigos te voy a castigar con algo que sé que no te va a gustar – concluyó mirando al hanyou con una sonrisa maliciosa.

- ¡Oe Kagome! yo sólo estaba bromeando..- le contestó rápidamente el muchacho – además a ti tampoco te gustaría castigarme así – finalizó sonriéndole de igual modo

- Cof , cof...- tosió Akane - ¿Por cierto Kagome-chan...tenían algo muy urgente de que hablar anoche que se fueron sin despedirse de sus invitados ? – le preguntó traviesamente.

- Ehm.. es que nos acordamos de algo que habíamos olvidado.. y.. etto.. – dijo Kagome mirando el suelo mientras buscaba en su mente algún pretexto para cambiar de tema.

- Kagome... creo que este sujeto te está pervirtiendo... espero que no acabes como ese tal Miroku – dijo Ranma con una sonrisa burlona.

- Al menos nosotros no damos espectáculos fuera de nuestra habitación – le contestó Inuyasha totalmente sonrojado.

Antes de que su prometido pudiera responder algo más, Akane decidió cambiar bruscamente de tema: - ¿Y cuándo piensan ir a arreglar la cabaña chicos? – les preguntó

- Mañana supongo ¿ne Inuyasha? – susurró Kagome sonriendo. – Va a quedar muy bonita... ¿quieren ir a conocerla? – preguntó entusiasmada.

- Si mañana – le contestó el hanyou con una sonrisa – podrían aprovechar para ayudarnos un poco...- comentó

Akane miro de reojo a su prometido."la última vez que fuimos...acabamos peleados con Ranma...espero que no sea así"

- Bueno, si no hay otra opción – sonrió Ranma burlonamente – Mientras que no me tope con ese tal Miroku... – dijo murmurando por lo bajo. "si llega a hacer otra de esas propuestas a Akane creo que lo voy a matar con mis propias manos aunque esté esperando hijos y tenga esposa..."

- ¿Miroku? – preguntó Akane mirando con una sonrisa a su prometido - ¿sigues celoso por algo así? – continuó levemente sonrojada.

- ¿Cómo quieres que no lo esté después de la propuesta que te hizo? Maldito pervertido... – protestó Ranma mirando hacia otro lado.

- ¿Te he dicho que te ves muy guapo celoso? – le susurró Akane mirándolo con una sonrisa.

- Etto.. – atinó a decir Ranma furiosamente sonrojado. – Gr.. gracias... – dijo mirando al suelo evitando que el hanyou lo viera en ese estado para ser su blanco de burlas.

- Kagome...ya está oscureciendo...y estos dos...míralos...ya ni se acuerdan de que estamos aquí – le susurró Inuyasha a su mujer por lo bajo.

- Um.. yo creo – le respondió Kagome en el mismo tono. – Por como están dudo que mantengan el circo por mucho tiempo – agregó dejando escapar una risita.

Kagome se puso de pie y aclaró su garganta para interrumpir el romance de los muchachos: – Cof cof... creo que ya nos vamos... es tarde, los dejamos a solas para que continúen lo que interrumpimos – finalizó guiñándoles un ojo. - ¿Vamos Inuyasha? – seguido de esto la joven tomó el brazo del hanyou.

- ¡Keh! Si mejor vamos – contestó el joven.

- Nos vemos mañana entonces...- contestó totalmente sonrojada Akane poniéndose de pie para acompañarlos a la puerta.

- ¿A qué hora van a mi casa mañana?... – preguntó Kagome antes de marcharse.

- Supongo que temprano, después que llegue nuestra familia..."no voy a tener muchas ganas de estar aquí.".- le contestó Akane mirando de reojo a su prometido.

- ¡Matta ashita! – dijo Kagome saludando con la mano mientras se alejaba con el hanyou.

- Matta...ashita...- murmuró Akane mirando con algo de preocupación a Ranma.

Ranma pasó un brazo por el hombro de la chica. - ¿Pasa algo? – preguntó mirándola preocupado.

Akane suspiró apoyándose en él – no dejo de pensar en que hubiese pasado si en vez de Kagome...hubiese sido alguien de nuestra familia quien nos viera...y no es que no quiera verlos, pero realmente me gustaría estar siempre así...solos tú y yo. – concluyó levemente sonrojada.

- A mi también – suspiró Ranma resignado. – Pero al menos alégrate que están a favor de lo que sentimos... lo malo es que sean tan entrometidos... - ¿Vamos adentro? – preguntó.

- Vamos – le contestó Akane con una sonrisa entrando en la casa – deberíamos ordenar un poco la casa ¿no? – le preguntó.

- Um.. aa – asintió Ranma sin muchas ganas dirigiéndose hacia adentro abrazando a su prometida por sus hombros. "Voy a encontrar alguna forma para que te olvides de la limpieza..."

- No te escuchas muy entusiasmado con la idea – le sonrió Akane.- ¿se te ocurre algo más? – preguntó la chica mirándolo de reojo levemente sonrojada.

- Algo más divertido... como por ejemplo... continuar donde nos quedamos hoy.. – susurró Ranma mirándola seductoramente.

- ¿En dónde nos quedamos hoy? – le pregunto la chica regalándole una coqueta mirada.

- En esto.. – contestó Ranma tomando a su prometida por los muslos y espalda, levantándola en sus brazos. - ¿A tu habitación, ne? – preguntó mirándola divertidamente.

- A mi habitación...- le susurró sensualmente Akane antes que su prometido subiera a toda velocidad por las escaleras hasta llegar a su objetivo.

--------------------

Eran cerca de las cinco de la mañana cuando Akane despertó, estaba totalmente desnuda entre los brazos de su prometido. Lo observó dormir "te ves tan tranquilo...y también terriblemente sexy...soy una pervertida..." Se sonrojó completamente al ver como su mente la llevaba recordar ciertos momentos íntimos que había compartido esa noche con Ranma.
El sonido de unas voces la sacó de sus pensamientos y alertó sus sentidos, rápidamente se separó de Ranma y bajó de la cama; se acercó a la puerta y puso seguro. Luego se concentró para escuchar mejor. Sus peores pesadillas se hicieron realidad cuando reconoció las voces de su papá, sus hermanas y sus tíos o mejor dicho su tía Nodoka y el panda.

- Ran...Ranma...despierta...- murmuró mientras comenzaba a ponerse rápidamente el pantalón de su pijama.

- Akane...- dijo suavemente el muchacho aún dormido.

- ¡Kuso! – murmuró Akane al sentir cada vez más cerca las voces. En un tiempo record terminó de vestirse y se dirigió velozmente hacia un profundamente dormido Ranma.

- Ranma, Ranma...- le murmuró suavemente Akane mientras lo movía con delicadeza.

- Mmm...Akane...- contestó profundamente dormido el muchacho.

La chica se ponía cada vez más nerviosa y lo que terminó por aniquilar sus nervios por completo fue el ruido de unos pasos subiendo la escalera. Rápidamente se subió a horcajadas sobre él y comenzó a moverlo con más fuerza.

- ¡Ranma¡Kuso¡Ranma, despierta! – le dijo agitándolo con todas sus fuerzas.

- Akane.. – susurró seductoramente Ranma semidormido acariciando su espalda con ambas manos.

- ¡Maldición Ranma¡Despierta! Ya llegaron... – le dijo jalándolo con fuerza del cabello para hacerlo reaccionar.

Ranma sobresaltado se levantó rápidamente tirando a Akane. - ¿Qué diablos¿qué pasó Akane? – preguntó mirando hacia todos los lados.

- ¡Cállate! – murmuró Akane incorporándose rápidamente- ya llegaron vístete ¿qué diablos esperas¡están subiendo Ranma! – continuó mientras ayudaba al chico a recoger su ropa.

Ranma reaccionó y rápidamente se puso los pantalones, buscó su camisa entre las sábanas y en el suelo sin éxito – Akane... ¿dónde diablos dejé mi camisa, la viste? – preguntó susurrando.

- Aquí está – le susurró la chica entregándosela.

Una voz al otro lado de la puerta detuvo sus murmullos:

- Akane... ¿estas despierta? No queríamos molestarte pero escuchamos un ruido... ¿Estas sola hermanita? – preguntó Nabiki con un tono de voz bastante irónico.

- Nabiki, no despiertes a Akane... ¿con quién va a estar en su habitación? Si todavía no se ha casado... – le dijo Kasumi a Nabiki susurrando.

- Con mi hijo, .él es todo un hombre... no está en su habitación, y no tiene nada de malo querida, ellos están comprometidos pueden hacer cualquier cosa. – le dijo una sonriente Nodoka a Kasumi.

Akane se sonrojó furiosamente comenzando a empujar a un casi vestido Ranma hasta la ventana, la abrió lentamente antes de susurrarle – vas a tener que inventar algo...ya saben que no estabas en tu habitación...vete rápido...- le sonrió

- Hai, algo se me ocurrirá – dijo Ranma haciendo una media sonrisa. – Nos vemos después – se despidió dándole un leve beso en los labios para luego trepar habilidosamente por el tejado.

- ¡Siempre se lo dije Saotome! – se escuchó llorar afuera a un emocionado Soun – todos nuestros esfuerzos han valido la pena...tendremos un heredero para la escuela de combate libre -

La chica volvió a cerrar la ventana antes de abrir la puerta y encontrarse con su familia en pleno observándola con curiosidad:

- ¿Se puede saber qué es todo este escándalo? – preguntó Akane fingiendo un leve bostezo – Me caí de la cama...ese fue el ruido que escucharon...y por supuesto que estoy sola...¿con quién demonios iba a estar Nabiki!- finalizó dirigiéndose algo molesta a su hermana.

Akane observó como la cara de felicidad de su padre comenzaba a derivar en algo cercano al llanto.

- Te lo dije papá...nada pasó entre ellos... – murmuró Nabiki mirando con curiosidad a su hermana menor.- ¿y dónde esta Ranma¿Sabias que no hay nadie en su habitación? – le preguntó.

- ¿Y por qué demonios tengo que saber yo dónde está ese pervertido? – le preguntó Akane fingiendo perfectamente enojo. – Cómo si a mi me importará lo que hace por las noches...francamente me da lo mismo...- continuó viendo como gran parte de su familia suspiraba frustrada.

- Oigan... ¿qué es todo este escándalo? Me despertaron... – dijo Ranma fingiendo un bostezo mientras subía las escaleras.

- ¿SE PUEDE SABER DÓNDE DEMONIOS ESTABAS? – le gritó Akane aparentemente muy furiosa – ¡POR TU CULPA ME DESPERTARON BAKA!-

- ¿OYE POR QUÉ ME GRITAS? ESTABA DURMIENDO EN EL TEJADO PARA NO VER TU HORRIBLE CARA – respondió Ranma sacando su lengua.

Akane sintiendo perfectamente como todas las miradas estaban sobre ella decidió seguir con la actuación. Se acercó furiosa a su prometido, tomándolo por la camisa lo acercó hacia ella para gritarle - ¡COMO SI A MI ME INTERESARA VERTE IDIOTA! – lo soltó bruscamente no sin antes regalarle una mirada de complicidad al chico.

- Todo como siempre...- dijo Nabiki mirando con una expresión aburrida a su familia- "aunque por un momento me parecio que se miraban de una forma especial... ¿deseo? Nah...imposible...Tendo Nabiki necesitas dormir" – Creo que necesito dormir...buenas noches...- comentó la mediana de los Tendo antes de irse a su habitación.

Kasumi y Nodoka se dirigieron a la cocina para preparar el desayuno mientras Soun y Genma se lamentaban.

- ¡Saotome! – comenzó a llorar Soun Tendo con todas sus energías – ..no sirvió de nada...otra vez no pasó nada...por mucho que planeamos todo esto para dejarlos solos...-

Akane miró a su padre con una ceja levemente arqueada comenzando a enfadarse realmente "lo sabia..."

El Panda mostró un cartelito que decía: (Pensé que esta vez resultaría. ¿Vamos a comer Tendo?)

- Oigan ustedes dos.. ¿Qué están diciendo¿qué planearon? – preguntó Ranma acercándose peligrosamente a Soun y Genma tronándose los dedos.

- ¡Ja ja! – rió nerviosamente Soun – ¡tiene razón Saotome vamos a comer!-

- ¡ME LAS VAN A PAGARRR! – gritó Ranma mientras perseguía al par de hombres por toda la casa.

Continuará...

Fin Capítulo 12

Notas de las autoras:

Holas xp ¿ que les pareció el cap? Al final a Kagome se le hizo el milagro xP y por otra parte pobres de Ranma y Akane.. que fueron atrapados con las manos en la masa literalmente xDD ¿y esa faceta nueva de Akane? Pobrecito Ranma que quedó todo arañado xD.
Además… cierta escenita nos costó bastante escribirla, esperamos que haya sido de su agrado y no la hayan encontrado ofensiva… sin más que decir nos vemos en el próximo capitulo.
Ahora lo que se viene es cuanto podrán resistir Akane y Ranma para no ser descubierto por su familia xp...tsk pobres muchachos...


Matta ashita: Nos vemos mañana