Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
Ai wa yasei da!
por
Freya & Sakura
Hola queridos lectores : )! Nuevamente estamos con otro capi, les anuncio que dentro de algunos capítulos será el fin de esta historia… aunque tendrá un par de epílogos más..(escribir se ha vuelto un vicio para nosotras y no podemos dejar a Inuyasha ni a Ranma xp ) así que queda Ai wa yasei da! para rato jejejej… muchísimas gracias por sus reviews chicos : ) nos encantan sus comentarios ya que con ellos nos animan para continuar : ), sin más que decir los dejamos para que lean que lo disfruten : )
Capítulo 15: Calma antes de la tormenta.
Simbología:
"blablabla" Lo que piensa el personaje.
- …. –
Lo que dice el personaje.
Cambio de escena --------------------
Faltaban diez minutos para que terminara de una vez la tediosa clase de anatomía, Akane bostezaba disimuladamente, había logrado dormir con suerte tres horas "ni pienses en quejarte Akane...recuerda que no te negaste mucho cuando Ranma llegó a la habitación". No pudo evitar sonrojarse al recordar.
De reojo miró a su amiga y alarmada notó que le faltaba poco para azotar contra el pupitre. Kagome estaba profundamente dormida, tenía su cabeza apoyada en su mano y comenzaba a perder el equilibrio. Disimuladamente la codeó para despertarla.
- ¿Kagome-chan¡Despierta! – murmuró quedamente a la otra chica.
- Ah... ¿eh¿Qué pasó? – despertó sobresaltada Kagome. - ¿Estaba dormida? – preguntó susurrando a su amiga luego de bostezar dos veces seguidas.
- Sí...resiste un poco ya casi salimos ¿no te dejaron dormir anoche? – sonrió Akane
- Je... y tampoco había leído nada... no dormí ni un minuto... – susurró Kagome con los ojos semiabiertos. - ¿Después de la clase vamos a la cafetería del otro día? Necesito mínimo de veinte tazas para revivir. –
Akane asintió sonriéndole a su amiga; ella también necesitaba algo de café. Un rato después ambas chicas se encontraban ya instaladas en la cafetería.
- Estoy muy cansada – comentó Akane - al menos no tenemos nada que hacer para los próximos días...-
- ¿Tampoco te dejaron dormir? – preguntó Kagome guiñándole un ojo a su amiga.
- Algo así...- se sonrojó Akane – terminé con el trabajo después de las cuatro de la mañana, pero no fue sólo eso...ayer fue un día realmente agotador...al menos debo agradecer que no soy la señora Saotome aún...-
- ¿Un día agotador¿por qué? – preguntó Kagome tomando un sorbo de café.
- Ayer toda mi familia se enteró de que Ranma y yo somos novios, por suerte logramos controlar la situación, pero fue muy vergonzoso todo...nos grabaron mientras estábamos besándonos – murmuró una avergonzada Akane - si quieres detalles puedo prestarte el video – sonrió mientras sentía como una gotita de sudor adornaba su cabeza.- luego de eso recordé el trabajo y realmente no me costó mucho avanzar pero tuve distracciones...- prosiguió sonrojándose furiosamente – y luego me tocó algo aún más difícil...-
- ¿Qué cosa¿tu familia?... ¿los obligaron a casarse? – interrogó Kagome mirando con curiosidad a su amiga.
- ¿Casarnos? No, claro que no... lo más difícil fue despertar en la madrugada a Ranma...- contestó Akane comenzado a recordar...
Flash back
- Por fin terminé...- bostezó Akane mientras se
estiraba. Lentamente se puso de pie, acercándose hasta su
cama. Se sentó al lado de su profundamente dormido prometido.-
tengo que enviarte a tu habitación...- susurró
acariciando despacio sus mejillas – Ranma, Ranma...- murmuró
moviéndolo suavemente para despertarlo - Kuso...- soltó
entre dientes – ¡¡¡Ranma!!! – continuó
moviéndolo con más fuerza.
Totalmente frustrada y
con mucho sueño, decidió hacer algo más
efectivo. Suavemente se sentó a horcajadas sobre el muchacho,
se acercó hacia él lo suficiente como para quedar cerca
de su rostro.
- Ranma...¡¡¡Ranmaaa!!! – continuó dándole leves palmaditas en las mejillas.
- Mm... Akane... déjame dormir otros cinco minutos y después seguimos... no he dormido casi nada... ¿acaso no te cansaste?.. – susurró Ranma semidormido rodeando con sus brazos su espalda acercándola a él.
- Baka...- refunfuñó la chica separándose de él y acomodándose a su lado – no soy tan hentai como tú – continuó empujándolo con todas sus fuerzas hasta hacerlo caer de la cama - ¿ya despertaste? – preguntó sonriéndole traviesamente mientras se sentaba en los bordes de su cama – recuerda que no puedes gritar anata...- advirtió mientras le sacaba la lengua.
- Itte... ¿qué pasó¿por qué diablos me tiras de la cama? – se quejó Ranma mirando a su prometida con el ceño fruncido.
- Porque tienes que irte a tu habitación...o ¿quieres que alguien te encuentre aquí? – contestó Akane con la misma expresión – tuve que tirarte...es imposible despertarte delicadamente, además... baka hentai...pensaste que te despertaba para seguir...¿sólo piensas en eso? – preguntó con una media sonrisa.
- Oe.. – dijo Ranma sonrojado - ¿yo dije eso? – murmuró mientras se levantaba del suelo y perezosamente buscaba su ropa para vestirse.
- Mm...Akane... déjame dormir otros cinco minutos y después seguimos...- contestó la chica tratando de imitar la voz de su novio. – Vístete de una vez – le ordenó sonriendo burlesca.
Ranma se vistió rápidamente, pero le faltaba la camisa. – Etto... Akane.. ¿me la podrías devolver?.. – preguntó sonrojado, juguetonamente agregó - ¿O es que quieres bajar vestida así cuando desayunemos? –
- No te la voy a devolver...- contestó la chica mirándolo juguetonamente – tampoco voy a bajar vestida así...no te hagas ilusiones – continuó mientras se colocaba de pie acercándose a él – tienes varias...ésta se queda conmigo – le sonrió.
- Je.. ¿y yo puedo llevarme esto? – respondió el joven de la trenza sonriendo traviesamente mientras tomaba el sostén que había utilizado la chica, era de color blanco con pequeñas Hello Kittys estampadas.
- ¡No! Pervertido...- refunfuñó Akane mirándolo molesta – ¡devuélveme eso! – dijo intentando conectarle un puñetazo directo en la quijada.
El muchacho ágilmente esquivó el golpe de Akane y con habilidad saltó hacia la ventana, volteó para sonreírle burlonamente. – Sayounara... éste se queda conmigo. – sonrió guiñándole un ojo.
Rápidamente y antes de que el chico se fuera Akane se acercó; aprovechando que le daba la espalda le dio una "suave" palmadita en el trasero – Sayounara...ten cuidado con resbalar...anata...- le contestó riendo traviesamente.
Fin flash back
Kagome se ahogó con el café. - ¿SE LLEVÓ TU SOSTÉN? – Varias cabecitas giraron observando en dirección a la mesa de las jóvenes. Muy sonrojada susurró – Etto gomen... no sabía que Ranma-kun tenía esa faceta...- la joven tomó un sorbo de su cuarta taza de café - No me lo imaginaba de fetichista – concluyó soltando una risita.
- Yo tampoco...- contestó sonrojada Akane – y ese era mi favorito...se lo voy a quitar algún día – murmuró –¿ Inuyasha no se quejó porque lo dejaste durmiendo solo?- preguntó
- Ah... no sé – respondió Kagome suspirando. – Pero esta mañana no me dejaba en paz, tuve que regañarlo... a veces suele ser tan infantil... – agregó mientras bostezaba.. - No dormí un solo minuto y el baka durmió tranquilo y cómodo en mi cama¿puedes creer que cuando despertó quería que le prestara atención...? –
Flash back
Eran casi las cuatro de la mañana, Kagome había
preparado un termo lleno de café, y ya se había bebido
casi la mitad. Con suerte había avanzado hasta un poco
más de la mitad del trabajo, casi no podía ver y ya ni
lograba distinguir bien las letras hasta le parecía que estas
bailaban para ella, y como si todo esto fuera poco sus ojos
comenzaban a cerrarse involuntariamente cada dos minutos.
Sus
extremidades inferiores estaban dormidas, por lo que decidió
pararse aunque fuera un sólo minuto para despertarse un
poco. Perezosamente se levantó, desperezándose haciendo
que sus músculos ocuparan de nuevo su lugar. – Maldición...
nunca más voy a hacer todo a último momento.. –
susurró moviendo su cuello de un lado a otro. Dirigió
su mirada a un durmiente hanyou totalmente desnudo, estirado boca
abajo, ocupando toda la cama. Sus fuertes ronquidos eran el único
sonido que llenaba toda la casa a esas horas.
- Inuyasha... – masculló Kagome mirando con cólera al joven al verlo dormir tan placidamente. – Deja de hacer tanto ruido, no me puedo concentrar.. – agregó tocándolo levemente en uno de sus hombros.
- Kagome...Kagome...sigue Mmmm...Kagome...- murmuraba entre sueños el hanyou, con un tono de voz que dejaba claro que estos no eran precisamente inocentes.
- Hentai... – susurró Kagome mirando al joven de cabellos plateados. Se dirigió al escritorio sentándose nuevamente, tomó un cojín que estaba cerca de allí y lo arrojó en la cabeza del hanyou, el joven sólo atinó a gruñir levemente y darse vuelta sin despertar – Kuso... hoy no voy a dormir ni siquiera media hora... – gimoteó mientras empezaba a leer otro articulo.
Unas horas después ya estaba amaneciendo, Kagome revisaba por última vez su trabajo tratando de encontrar algún error, leía a un centímetro de distancia las hojas. – Seguramente pasé por alto el ochenta por cierto de los errores... – murmuró resignada dejando su trabajo a un lado. Luego se quitó el pijama quedando sólo con las pantaletas y se dirigió al armario para elegir que ponerse ese día.
- Ohayou...koibito...- le susurró sensualmente el hanyou al oído abrazándola desde atrás por la cintura. – extrañe sentirte a mi lado durante la noche...- continuó mientras la acercaba más hacia su cuerpo.
- ¿Dormiste bien, ne? – contestó Kagome fríamente evadiendo al hanyou mientras sacaba del armario una camisa blanca.
- Hubiese dormido mejor contigo a mi lado... – el chico continuó con su demostración de amor matutina llevando sus labios hasta el cuello de Kagome, depositando en el suaves besos.
Kagome se soltó del agarre del hanyou, se alejó algunos pasos para colocarse un sostén que había tomado del cajón del armario y posteriormente abrocharse la camisa. – Déjame en paz ¿quieres? No estoy de humor para eso.. – refunfuñó la joven mientras buscaba una falda.
- ¿De humor para qué? – preguntó algo molesto Inuyasha – sólo te daba los buenos días...y se nota que hoy estas de un humor insoportable mujer... – contestó molesto mientras comenzaba a ponerse su ropa interior.
- Cállate, todo es culpa tuya... ayer te pedí que te fueras y me hiciste perder tiempo, no dormí ni un solo segundo... ¿DE QUÉ HUMOR PRETENDES QUE ESTÉ? – gritó Kagome sin mirarlo mientras ordenaba sus papeles.
- CUANDO ESTABAMOS SEGÚN TÚ PERDIENDO EL TIEMPO...NO TE VEÍAS MOLESTA SINO TODO LO CONTRARIO...- le devolvió el grito el muchacho – Y no te preocupes...¡no voy a hacerte perder más tu maldito tiempo..! – finalizó dando un fuerte portazo al salir de la habitación
Fin flash back
- Eso sonó a orgullo de macho herido – comentó Akane bebiendo un poco de café –...es increíble como piensan todo el día en eso ¿ne? – preguntó a la otra chica con una media sonrisa.
- Hai... baka... como si no hubiera tenido suficiente con ese maldito trabajo… me esforcé mucho… él sólo durmió después de molestarme... – continuó la joven tomando la mitad de la taza de café en un sorbo.
- ¿Realmente fue una perdida de tiempo para ti? – preguntó Akane mirando con curiosidad a su amiga – tal vez fuiste un poco hiriente... ¿por qué no te resististe mucho o si? – sonrió mirando traviesamente a la otra chica.- también tuve ganas de asesinar a Ranma cuando lo vi profundamente dormido...pero para mi no fue una perdida de tiempo para nada...- afirmó totalmente sonrojada.
Kagome dejó la taza de café y cambió su expresión para mirar a su amiga con preocupación. - ¿Tú crees que me pasé? – preguntó, luego sonrojada agregó – Bueno, al principio no le presté atención… ¡pero es que él es muy persuasivo! No pude decirle no a sus miradas... – concluyó mientras jugaba con la cucharita en la taza.
- Creo que no debiste decirle que había sido una pérdida de tiempo...- contestó Akane –...mejor no me hables de las miradas...- suspiró sonrojándose – cada vez que Ranma me mira a los ojos...me olvido de todo...apenas había llegado a la mitad del trabajo cuando él me distrajo...y no necesitó de mucha persuasión realmente – finalizó totalmente sonrojada.
Kagome soltó una risita. – Entiendo amiga… pero ¿tú habías leído toda la semana, ne? yo no había tocado los libros… - suspiró resignada la joven – Soy un desastre… después de todo... luego de lo que sucedió en el Sengoku... jamás pude volver a organizar bien mi tiempo en los estudios... – concluyó algo apenada.
- Realmente no toda la semana...sólo unos cuatro días...ya sabes con todo lo que pasó no tuve mucho tiempo – comentó Akane sonrojada – lo que deberías hacer es ir a tu casa a descansar y luego hablar con Inuyasha, ahora voy a ir a buscar a Ranma...no lo veo desde la madrugada, esta mañana cuando me fui, él aún dormía –
--------------------
El muchacho de los ojos azules no hace mucho había terminado con sus prácticas, se había quedado a lo último para evitar que lo vieran cuando se duchara, lo que menos quería eran tener algún tipo de "accidente" con el agua fría. Se vistió con una camisa blanca china y sus pantalones negros. Mientras salía del campus iba muy compenetrado en sus pensamientos. "Diablos… pensé que lograría burlar a Akane llevándome su sostén pero terminé siendo yo el burlado al devolverme mi gracia..¡je! de igual forma logré robárselo… no se lo voy a devolver nunc..." repentinamente se vio privado de su ensimismamiento ya que alguien lo jalaba de la trenza.
- ¿Fuera de guardia Saotome? – preguntó Akane con un sonrisa mientras lo soltaba.
- Ah... eres tú… - contestó Ranma luego de voltearse. – Pervertida – agregó entre dientes mirándola con el ceño fruncido.
- ¿Pervertida? – preguntó con una media sonrisa Akane – Que yo sepa el único pervertido aquí eres tú...ahora hasta coleccionas ropa íntima...-comentó mientras comenzaba a caminar en dirección a la salida.
Ranma la siguió y mirándola de cerca le contestó – Y tú camisas ajenas… y fuiste la primera en tomarla.. –
- No puedes comparar...lo de la camisa puede ser hasta romántico... – comentó Akane -...pero tú no eres nada romántico ¿ne? ...tu novia vuelve hasta aquí sólo para estar contigo y mira como la recibes – finalizó con un fingido tono de voz de profunda decepción.
- Oe... sólo estaba bromeando ¿me perdonas? – contestó Ranma juntando sus manos con una mirada juguetona en sus ojos.
- Tal vez...quien sabe...- sonrió coquetamente Akane.
Ranma rodeó la cintura de Akane con uno de sus fuertes brazos. - ¿Qué puedo hacer para conseguir tu perdón? – susurró seductoramente acercando a su prometida hacia su pecho.
- Ya casi lo consigues – contestó Akane abrazándolo – podrías llevarme a comer...lo malo es que no tenemos ni un lugar cerca de casa que esté abierto ¿No sabes cuándo regresa Ukyo? – preguntó.
- Fue a visitar a su padre… y ya sabes… Ryoga es muy despistado… seguramente están perdidos en cualquier lugar – explicó Ranma, luego suspirando mientras una gotita se formaba en su frente concluyó: - Pobre Ucchan… elegirse como novio a alguien tan desorientado... –
Flash back
Ranma había discutido con Akane porque no querer probar la comida que había preparado para él "Como quería que me comiera esa cosa… parecía viva…" pensaba el muchacho frunciendo el ceño. Estaba muriendo de hambre por lo tanto decidió darse una vuelta por el Ucchan's.
- Oee Ucchan… lo de siempre por favor... – exclamó el muchacho mientras entraba. Miró hacia ambos lados – Parece que no está aquí… bueno quizás está atrás… - murmuró mientras se dirigía hacia las cortinas. Despacio deslizó el costado de la cortina asomándose. Se quedó de piedra al observar a Ukyo en brazos de Ryoga, estaban teniendo una conversación demasiado amigable:
- ¿Me estas proponiendo una cita? – preguntó Ukyo mirando coquetamente al muchacho levemente sonrojada mientras que con una de sus manos acariciaba su pecho lentamente.
- Ha...hai...ci..cita...- balbuceó Ryoga comenzando a ponerse cada vez más rojo y sonriéndole estúpidamente a la muchacha. En su cabecita podía ver claramente como una chibi Ukyo luchaba contra su adorada Akane-san hasta lograr vencerla, finalmente Ukyo levantaba un trofeo que decía "soy la dueña del corazón de Ryoga".
- ¿Por qué tan nervioso Ryoga-kun? – susurró Ukyo acercándose al rostro del chico. – No te voy a comer... – agregó mirándolo traviesamente.
- Ukyo...- soltó roncamente el muchacho mirando totalmente embobado a los ojos a la chica.
La joven lo tomó por el rostro acercando sus labios a los de éste casi rozándolos. – Me gusta como suena mi nombre en tu boca.. – murmuró casi gimiendo antes de colocar una de sus manos en su nuca y besarlo con pasión. Al inicio el muchacho quedó totalmente paralizado, pero luego de unos segundos respondió al beso intensamente, llevando una de sus manos a la nuca de la chica para atraerla aún más hacia él.
- Nee… P-chan, Ucchan… hay clientes esperando afuera... ¿van a tardar mucho? – preguntó Ranma con una sonrisa burlona apareciendo sorpresivamente a tres pasos de los muchachos.
Ukyo rápidamente se separó de Ryoga. – Ran-chan ¿se puede saber qué haces aquí¡Podrías haberme llamado! – exclamó notablemente sonrojada.
- ¿A quién demonios le dijiste P-chan, nenita? – preguntó un furioso Ryoga tomando al chico de la trenza por la camisa - ¿Qué no te han enseñado a llamar antes de entrar, maldito inoportuno?...¡¡KUSO, DECIDO OLVIDARME DE MI QUERIDA AKANE-SAN Y TÚ TENIAS QUE INTERRUMPIR EL MOMENTO!!-
Ukyo tomó su espátula y golpeó al joven de los colmillos - ¿ASI QUE SÓLO ME ESTABAS UTILIZANDO PARA OLVIDAR A AKANE? – le gritó mirándolo furiosa.
- Nooo – se quejó desde el piso un golpeado Ryoga antes de quedar inconsciente.
Fin flash back
- ¿Pobre Ucchan? – preguntó Akane evidentemente celosa separándose bruscamente de Ranma - ¿Te molesta que se haya olvidado de ti¿Una prometida menos no? – continuó preguntando cada vez más celosa.
- ¿Celosa? Sólo me estaba compadeciendo de ella... tener que viajar de por vida por todo Japón siempre perdidos – contestó Ranma mirando a su prometida. Luego suavemente le tomó la mano acercándola a su pecho. – Sabes que sólo soy tuyo... – susurró mirándola tiernamente.
- Y yo tuya...por siempre...- susurró Akane totalmente sonrojada, perdida por completo en sus ojos azules.
--------------------
Mientras en Hokkaido...
En medio de un hermoso paisaje, rodeados de árboles y
flores, se encontraban una pareja, ambos se veían totalmente
agotados y parecían haber recorrido kilómetros y
kilómetros a pie. La chica parecía totalmente furiosa y
a punto de matar a su compañero, éste tenía un
extraño mapa en la mano, lo había confeccionado él
mismo así que tenía la certeza de que los llevaría
al lugar correcto.
Por décima vez volvió a darle una
mirada, sintió como su angustia y desesperación crecían
al ver que entre su mapa y el paisaje había una gran...pero
gran diferencia.
- ¡¡¡¡¿¿¿Ittai koko wa, doko nanda¡¿Dónde demonios estoy ahora?! - gritó con todas sus fuerzas antes de ser fuertemente aplastado por un golpe de espátula propinado por su dulce compañera.
--------------------
El muchacho de cabellos plateados caminaba en dirección a una tienda de comestibles; la madre de su mujer le había pedido que fuera a comprar algunas cosas. Como necesitaba distraerse accedió; esa mañana había discutido con Kagome y ahora se encontraba bastante molesto con la chica.
" Baka...así que lo consideras una perdida de
tiempo...¡keh! entonces ni pienses en tratar de seducirme
porque no quiero ser culpable de hacerte perder tu precioso
tiempo otra maldita vez " pensaba mientras aceleraba sus pasos
para llegar más rápido a su destino. El sentir el aroma
de su mujer lo hizo ponerse alerta, con su mirada la detectó
un poco más allá de donde él estaba...pero no
estaba sola.
"Maldita mujer...¿qué demonios
haces con ese estúpido humano?...kuso...voy a matarlo"
pensó dirigiéndose rápidamente hacia allá.
Al llegar decidió que lo mejor era escuchar un poco,
sigilosamente se escondió detrás de unos arbustos.
- ¡Hojo-kun... hola..! – saludó Kagome.
- Higurashi... ¿estas bien de salud¿No te has enfermado últimamente? – preguntó preocupado mirando a la joven acercándose.
"Chikuso...¿por qué aceptas que se te acerque de esa forma?...kuso... ¿es que no estas tomando en serio lo nuestro? Primero defiendes al lobo sarnoso y ahora..." sus pensamientos fueron interrumpidos al escuchar la risa de Kagome.
- Hojo-kun... que gracioso eres, ya te dije mil veces que mi abuelo exagera... estoy bien, nunca me he sentido mejor – dijo sonriendo. - ¿Tú como estás¿y tu carrera? -
- Bien, muy bien... – respondió el muchacho sonriente. – Higurashi... me preguntaba si querías salir conmigo mañana al cine... esta semana estoy desocupado.. y como nos encontramos que mejor que salir para distraernos... ¿qué te parece? – preguntó ilusionado.
- Claro... hoy tuve que entregar un trabajo muy importante... y por ahora no tengo mucho que hacer.. – respondió la joven, al ver la expresión esperanzada del muchacho aclaró – Pero solo como amigos... ¿ne? –
El hanyou escuchó con claridad sólo la primeras palabras de su mujer, sus ganas de asesinar al humano habían desaparecido por completo, estas fueron reemplazadas por una súbita tristeza que se apoderó de él "¿por qué vas a salir con él?...¿prefieres estar con él?...¿por qué no le dijiste que estabas conmigo?...¿tan poca importancia tiene lo nuestro para ti? Tal vez no estas dispuesta a estar para siempre conmigo...por eso no quieres que tengamos cachorros...no deseas estar atada a mi para siempre" pensaba Inuyasha mirando con tristeza a la joven quien comenzaba a dirigirse hacia su casa.- ¿qué tengo que hacer Kagome?...no quiero perderte...- murmuró quedamente el muchacho – necesito tiempo para pensar...- suspiró reanudando su camino.
--------------------
Una semana después – En el Dojo Tendo
Ranma estaba entrenando, lanzó varias patadas al aire y puñetazos, cada vez era más ágil y fuerte. "Hace dos semanas que estamos juntos como novios... pero desde antes estaba pensando en comprarle un anillo de compromiso... después de todo nos conocemos hace más de dos años y estamos comprometidos... mañana que tengo el día libre podría ir a comprarlo... no creo que sea algo apresurado... nos conocemos hace tiempo... sólo que tardamos bastante en dar ese gran paso... te amo Akane... y quiero que lo nuestro sea para siempre... nada ni nadie en este mundo nos va a separar...".
-¡Ranma! – llamó su atención una sonriente Akane que entraba corriendo al dojo – tengo un regalo para ti – sonrió mirándolo a los ojos con sus manos detrás de su espalda ocultando algo.
Ranma dejó de entrenar para dedicarle una hermosa sonrisa. - ¿Qué tienes ahí? – preguntó acercándose a la joven.
- Es un regalo para nosotros dos – contestó Akane entregándole al chico un álbum que al parecer contenía muchas fotos – de parte de Nabiki para nosotros...- finalizó la chica mirándolo con una sonrisa.
Flash back
En Nerima, exactamente en un parque muy bonito se encontraban dos jóvenes caminando abrazados. Ambos paseaban muy románticos cuchicheando entre sí, en sus miradas se reflejaba ternura, cariño, amor, dulzura. Minutos después la pareja se detuvo para descansar en un banco. El joven deslizó un brazo por detrás de la espalda de la muchacha abrazándola protectoramente. La contemplaba con infinita devoción, sus ojos brillaban intensamente cada vez que la miraba; con delizadeza tomó sus manos para besarlas con ternura. La muchacha sonreía sonrojada, totalmente encantada con las miradas de su pareja, dichosa de estar en sus brazos.
- Comienzo a arrepentirme de todas las veces en que te dije que eras poco romántico – le sonrió sonrojada Akane.
Ranma sonrió dulcemente a su prometida. Luego cambió su expresión al ver a lo lejos dos siluetas muy conocidas... – Nee Akane... mira hacia allá... ¿no es Nabiki? – preguntó.
Akane miró en la misma dirección que Ranma – Hai...¡¿con Kuno?! – preguntó sorprendida.
- ¿Nos acercamos un poco para escucharlos? – propuso Ranma con una sonrisa traviesa.
- Vamos - contestó la chica tomando de la mano a su prometido. Sigilosamente ambos se ocultaron detrás de unos arbustos cercanos al lugar donde conversaban Nabiki y Kuno.
- ¿Dónde vas a invitarme Kuno-chan? – preguntó Nabiki casi pegada al chico y mirándolo de forma bastante sugerente.
- La tarde es hermosa, cualquier lugar que visitemos no es nada comparado con tu belleza... Akan.. digo cabellos de fueg.. perdón.. Tendo Nabiki.. hoy Kuno Tatewaki cederá a tus encantos... puedes decidir tú.. – exclamó el joven peinándose el cabello con una de sus manos.
Nabiki le dió la espalda al chico y fingiendo un lastimero llanto contestó - ¿Aún piensas en mi hermana y en Ranma¿Cómo puede una mujer soportar que el hombre que ama piense en otras? ...¿Qué no soy suficiente para ti...?-
Desde detrás de los arbustos Akane arqueó una ceja y observó algo confusa a su prometido. No conseguía entender qué diablos trataba de hacer su hermana y mucho menos por qué rayos estaba con Kuno.
Kuno se arrodilló y levantando las manos recitó: - Olvida mis sandeces... soy un simple mortal enamorado... tu belleza me cautiva y paraliza cada uno de mis sentidos, es por eso que a veces no acierto al unir palabra con palabra. Mi único deseo es estar a tu lado mi ninfa... tú eres mi diosa principal... la que alimenta el goce de mis deseos, mis ojos no son dignos de contemplar a una beldad como tú... eres miel para mis labios, música para mis oídos, perfume de flores para mi olfato, capullo de flor al rozar mi piel con la tuya... tus lágrimas hacen que me sienta el más miserable de este mundo tan cruel... oh Tendo Nabiki... sólo te pido que bajes de los cielos donde tu magnifica figura reside y me perdones por ser un sórdido despojo humano que pide más de lo que merece. –
Luego de escuchar la "pequeña" declaración de amor de Kuno, Ranma soltó una sonora carcajada que hizo que la pareja volteara y se acercara al lugar.
- Baka...nos descubrieron – rió Akane dándole un leve codazo en el estomago a su prometido. Antes que Nabiki pudiera decir algo, se le adelantó : - Lindo espectáculo oneechan – le sonrió de forma burlesca – papá estará muy feliz...sólo espera a que se lo cuente...aunque claro podemos negociar...- propuso a una sorprendida Nabiki – no me mires así...aprendí de ti hermanita – finalizó la menor de los Tendo antes de jalar de la trenza a su prometido que aún seguía con ataque de risa.
Fin flash back
El muchacho de la trenza observaba atentamente las fotos junto a la joven de cabellos azulados la cual apoyaba su cabeza en uno de sus hombros. – Son lindas... me gusta ésta.. – dijo señalando una fotografía en la cual se encontraban ambos arrodillados acercando sus rostros, Ranma tenía una bandita en la nariz, esa foto la había tomado Nabiki luego de lo ocurrido con Mikado. Akane lo había seguido hasta el dojo para curar sus heridas y había comenzado a hablar sobre lo fácil que se había dejado besar mientras estaba convertido en mujer. El muchacho para demostrarte que ella también podía bajar la guardia, la dejó de un ágil movimiento sobre sus piernas, sus rostros quedaron muy cerca y parecía que estaban a punto de besarse, pero su timidez lo había hecho alejarse rápidamente negando que quisiera besarla o algo parecido, la joven lo había tratado de cobarde, por eso estuvo decidido a besarla... pero no había logrado su cometido...se retractó ya que no estaba seguro si ella sentía algo por él, además ya toda la familia estaba observándolos y dicho sea de paso filmándolos con una cámara.
Akane levantó su rostro mirando sonrojada a Ranma – Si a ti no te importa...a mi tampoco – repitió con una sonrisa en los labios las mismas palabras que él le había dicho aquella vez cuando se negó a continuar con el beso diciendo que eso era algo que debía hacerse sólo con una persona que te guste.
- Akane...- susurró el muchacho de la trenza antes de estrecharla en sus brazos y unir sus labios en beso lleno de ternura.
--------------------
Había pasado una semana desde aquel día en que su
mujer se había encontrado con el maldito humano que conocía
desde la época en que estaba en la preparatoria. Toda una
semana en que sus dudas lo habían perseguido por todos lados.
Deseaba con desesperación tocarla, besarla, hacerla
suya...pero cada vez que ella se acercaba...cada vez que se
besaban...no podía dejar de pensar en que tal vez eso no
sería para siempre
- Soy un maldito cobarde – murmuró
el hanyou recostándose sobre la cama – me la he pasado todos
estos días escapando de ti...-
Flash back
Inuyasha se encontraba en el
templo a punto de cruzar a la otra época, hace sólo
unos minutos había vuelto con los encargos de su suegra y lo
que menos quería en ese momento era ver a Kagome.
"No
es que no desee estar con ella...es sólo que no puedo actuar
naturalmente con todas estas dudas en mi cabeza...y yo...".
La alegre voz de su mujer lo sacó de sus pensamientos.
- ¡Inuyasha¿ya te vas? Vamos a casa... te voy a preparar algo de comer – dijo la joven sonriendo.
- Etto...gomen Kagome...no puedo quedarme...he estado muchos días sin ir al Sengoku...prometí ayudar a Kaede-baba – contestó el hanyou sin mirar a la chica – y he estado muchos días sin hacer nada...me servirá de entrenamiento...deberías descansar -
- Espera... ya se me pasó el sueño... quédate un poco más – dijo la joven en tono de súplica mientras acortaba la distancia entre ambos y tomaba el brazo del muchacho.
Inuyasha abrazó levemente a la muchacha – Necesitas descansar...cuídate...volveré pronto – contestó antes de besar a Kagome en la frente. Luego se dirigió a su época sin esperar una respuesta.
Fin flash back
El aroma de su mujer lo hizo volver de sus recuerdos.
- Kagome...- murmuró esperando que la chica subiera a la habitación
--------------------
La joven de cabellos azabaches volvía de un día agotador en la universidad, al menos antes le animaba saber que Inuyasha estaría allí para olvidar todos sus problemas, pero últimamente el joven estaba evitándola, no sabía que estaba sucediendo. "Quizás jamás pueda olvidar a Kikyo... y yo era una especie de reemplazo para ella... ahora se dio cuenta que no somos iguales... que somos personas diferentes por más que me parezca físicamente a ella... Inuyasha... ¿es que acaso no soy lo suficientemente buena para ti...?".
Flash back
La joven luego de colocarse su pijama ordenó un poco los papeles que tenía desordenados en su escritorio. Inuyasha estaba recostado muy pensativo. Kagome lentamente caminó hacia allí y viendo que este no se había dado cuenta de su cercanía decidió llamar su atención recostándose sobre él.
- Inuyasha... – susurró sensualmente la chica.
- ¿Qué pasa? – le preguntó el hanyou.
- ¿Qué sucede contigo Inuyasha..? acaso.. ¿no me deseas? – preguntó la joven un poco triste mientras acariciaba el pecho del muchacho.
- Te amo...- le susurró Inuyasha, su mirada dejaba ver un leve matiz de tristeza - sólo estoy muy cansado koishii...no es que no te desee...sólo estoy cansado...- finalizó estrechando a la chica entre sus brazos mientras cerraba sus ojos para dormirse.
Fin flash back
El joven se puso de pie al ver a Kagome entrar a su habitación, sus miradas se encontraron
"Kagome...no aguanto más estar lejos de ti...no puedo vivir sin tenerte entre mis brazos...han sido demasiados días...ya...ya no me importa si no quieres estar conmigo para siempre...voy a aprovechar cada minuto que estés junto a mi para hacerte feliz y ser feliz"
"Inuyasha... sólo quiero estar a tu lado... por siempre... como dije hace 3 años atrás... no importa si sigues afligido por Kikyo... yo te ayudaré a olvidarla, te haré feliz... voy a amarte con todas mis fuerzas hasta el fin de mi vida... no quiero dejarte... porque te amo..."
- Kagome...- murmuró Inuyasha mirando intensamente a su mujer antes de abrazarla con fuerza – te amo...te necesito...no me importa nada...sólo quiero estar contigo...- bajo su rostro acercándolo al de su mujer sellando sus labios en una apasionado beso. Suavemente acercó más a su cuerpo a la muchacha, necesitaba demostrarle con sus caricias que deseaba estar a su lado hasta el último de sus días.
La joven correspondió el beso abriendo delicadamente sus labios para dejar entrar la lengua del muchacho. No sabía porque había cambiado tan rápidamente en su forma de actuar, pero sólo deseaba una cosa: corresponderle, ser suya. Subió sus brazos rodeando el cuello del muchacho acariciándolo levemente.
Inuyasha cargó suavemente en sus brazos a Kagome, mirándola a los ojos le dijo suavemente – te extrañe mucho...no sabes cuanto – finalizó llevando en sus brazos a su mujer hacia la cama.
--------------------
Akane se encontraba sola, aún estaba en la universidad; esperaba a que su prometido saliera por fin de sus clases. Miró su reloj, faltaban sólo unos minutos para que pudiera volver a verse reflejada en esos ojos azules que tanto amaba. "Desde que estamos juntos todo ha sido maravilloso Ranma, soy feliz a tu lado y todo está tan tranquilo; nuestros padres por fin nos dejaron en paz...aunque aún me pone nerviosa escuchar a otousan ponerse a llorar de felicidad cada vez que nos sorprende besándonos... ¿quién iba a decir que íbamos a terminar juntos?...después de todo el tiempo que nos pasamos como perros y gatos...supongo que era nuestro destino terminar enamorados".
Una hermosa sonrisa se formó en su rostro cuando vió a su prometido :- ¡¡Ranma!! – lo saludó llamando su atención.
- ¡Akane! – sonrió el muchacho mientras se acercaba a su prometida. – Terminé las clases por hoy... faltó un profesor.. ¿tú? – preguntó Ranma luego de besar levemente los labios de la chica.
- Yo terminé hace un rato...te esperaba – le sonrió sonrojada la chica – Sabes tengo pensado cocinar algo esta noche... - comentó radiante - ¿por qué me miras así? – preguntó al ver la expresión de miedo de su prometido - ¿aún piensa que el arroz que cociné el otro día me salió comestible por milagro? ...-
Flash Back
- ¡Por fin lo logré! no puedo creerlo - exclamó una radiante Akane en medio de la cocina de los Tendo, que a esas alturas lucía en deplorables condiciones.- Es increíble...por fin logré cocinar arroz comible...lo probé y no está malo - murmuró mientras servía un poco en un tazón y tomaba un par de palillos. Rápidamente salió de la cocina en busca de alguien de su familia para que probara su comida.
- ¡Otousan, Ojisan! - llamó mientras se dirigía
a la sala. Nadie le contestó, buscó por la casa, pero
al parecer toda su familia no había encontrado nada mejor que
hacer que desaparecer de la casa en ese minuto.
El destino quizó
que justo en ese momento llegara Ranma de la universidad. Corrió
hacia el muchacho, pudo observar claramente como las facciones de
este adquirían un matiz de pánico al verla usando
delantal. Antes de que pudiera abrir la boca, lo tomó de la
muñeca, jalándolo hasta el comedor, una vez ahí
le dio un suave empujón haciéndolo caer sentado.
- Quiero que pruebes esto...- le dijo con una gran sonrisa mostrándole el tazón con arroz.
- Definitivamente no – respondió el muchacho retrocediendo con una expresión de pánico en su rostro.
- ¿Por qué no? – preguntó Akane mientras se sentaba cerca de él.
- Porque podría morir de intoxicación... la probabilidad es de 99,9 - dijo el muchacho.
- Entiendo – suspiró con resignación la chica mientras dejaba el tazón y los palillos cerca de la mesa – puedo perdonarte sólo si me dejas besarte – continuó sonriéndole coquetamente acomodándose frente a él –...cierra los ojos...anata...- susurró mirándolo sensualmente.
Una triunfal sonrisa se formó en su rostro al ver como su prometido le obedecía totalmente sonrojado. Sigilosamente tomó con los palillos un poco de arroz y con su otra mano presionó las mejillas del muchacho obligándolo a abrir la boca, rápidamente colocó la comida dentro de su boca, Ranma se vió obligado a masticar y tragar.
- ¿Te gustó? – preguntó la chica con curiosidad.
- Mm... ¿lo cocinaste tú? – preguntó el muchacho sorprendido. – Parece que no está tan mal.. – agregó mirando de reojo a la joven.
Akane sólo emitió un pequeño gritito de felicidad antes de lanzarse sobre su prometido para abrazarlo y besarlo
Fin flash back
- Oe Akane...el arroz se podía comer.."no creo tener la misma suerte dos veces..." pero... ¿por qué no vamos al Ucchan's? Me enteré que regresaron Ukyo y Ryoga... podríamos visitarlos de paso y preguntarles porque tardaron tanto¿ne?- propuso Ranma.
- Esta bien vamos...hace mucho que no veo a Ryoga-Kun – contestó Akane con una sonrisa.
A los pocos minutos ya estaban en el local.
- ¿Qué
tal su viaje Ukyo? – le preguntó Akane a la chica una vez
que estuvieron instalados ella y su prometido en la barra del
lugar.
- Bien... hicimos un buen negocio, fue lo único rescatable del infierno que pasé perdida por todo Japón... – refunfuñó Ukyo frunciendo levemente el ceño al recordar al muchacho del colmillo.
Ranma observaba la conversación de la muchacha mientras tomaba un té.
- Pobre Ryoga-kun, es tan tierno y confiable...pero tan desorientado – sonrió Akane.
Ranma se ahogó con el té y miró a su prometida con una expresión claramente de celos, la otra joven hizo lo mismo pero luego miró hacia otro lado fingiendo indiferencia.
La conversación de los muchachos fue interrumpida por un
"cuiic-cuiiic" proveniente desde la entrada. Rápidamente
Akane se puso de pie y corrió hacia el cerdito
- ¡P-chan¡Pequeñito! – exclamó emocionada – hace
tantos meses que no te veía...- sonrió a un
aterrorizado P-chan que parecía totalmente paralizado en sus
brazos - ¿qué pasa? Estas muy nervioso ¿qué
hacías tan lejos de casa? – la chica lo estrechó
entre sus brazos con fuerza, dejándolo pegado contra sus
pechos.
El rostro de Ranma comenzaba a mostrar evidentes signos de que deseaba asesinar en ese mismo instante a la "mascota" de su novia "Maldito cerdo... pensé que ahora sólo le interesaba Ucchan, es un pervertido sin arreglo..." rápidamente se acercó a Akane con claras intenciones de propinarle un fuerte golpe al cerdito negro.
Ukyo sentía perfectamente como una vena comenzaba a palpitar con fuerza en su sien "Idiota ¿por qué no se resiste? Tengo que decirle a Akane la verdad sobre esto... no podemos seguir de esta forma..." pensaba la chica de la espátula también aproximándose hacia Akane mientras miraba de forma asesina a Ryoga.
- ¿P-chan? – murmuró dulcemente Akane separando un poco de ella a su mascota al sentir como esta temblaba- ¿ya no me recuerdas? Soy Akane – sonrió acercándolo hacia ella para besarlo, pero no consiguió su objetivo, ya que una muy enfadada Ukyo se lo arrebató antes.
- ¡Suéltalo!... el cerdito es mio.. – gritó Ukyo abrazándolo contra sí y apretándolo muy fuerte a propósito para darle su merecido por no tratar de escapar antes.
- ¡Eso no es verdad! P-chan es mío...además le estas haciendo daño... – contestó Akane arrebatándole el cerdito.
- Deja ese cerdo... ¡SUÉLTALO! – gritó Ranma tomando el cerdo de los brazos de Akane pero en el impulso resbaló cayendo sobre el mostrador donde estaba el té, automáticamente la taza rodó y el líquido caliente mojó al desdichado P-chan.
La mirada de Akane siguió la trayectoria de la taza de té, había pensando en rescatar a su mascota antes de que el líquido cayera sobre el, pero todo fue demasiado rápido. Ahora en el mismo lugar en que antes había estado su adorado P-chan se encontraba Ryoga Hibiki. Era posible que a veces fuera algo inocente y distraída pero esta vez había logrado comprender totalmente la situación - ¿Ryo...Ryoga-kun...?- un pequeño balbuceó escapó de sus labios mientras era observada por dos muchachos realmente asustados...
Continuará...
Fin Capítulo 15
Notas de las autoras:
Antes que nada… no nos maten por haberlo dejado ahí!!
xP es que tenemos que darle algo de suspenso para que deseen leer el
próximo cap, ne? es una estrategia muy buena xDD, fuera de
broma espero que les haya gustado el capi.. aunque tuvo ciertos
altibajos.. por ejemplo Kagome maltratando a un pobrecito Inuyasha..
aunque hay que comprenderla.. quien tiene humor bueno cuando
prácticamente no ha dormido? Y además todos nos
confundimos.. xP. Repito.. pobrecito Inuyasha las cosas que se
imaginará ;.
Por otro lado que les pareció a Akane
abusando de Ranma? xD pero el "pobrecito" se tomó su
revancha y se salió con la suya… esto será el
comienzo de un nuevo Happosai? O.o (nah, no crean.. a él solo
le gusta la ropa interior de Akane xP). Y el besito "inocente"
de Ukyo a Ryoga? P quien lo creería….
Akane
logrando cocinar algo bueno.. SE CAE EL MUNDO! Es tan probable que
ella cocine algo bien como que yo lo haga.. o sea… son casi nulas
las posibilidades xDD (Sakura).
El discurso de Tacchi les
gustó? les pareció tan idiota como el original?.. en
verdad disfruté mucho representándolo… es tan fácil
ser idiota como él xDD
En fin… nada más por comentar del capi… porfis dejen sus reviews para la felicidad de las autoras.. T-T. Gracias por leernos : ) y como siempre onegai dejen sus reviews : )
Términos en japonés usados en este capítulo:
Ojisan : Tío.
Ittai koko wa, doko nanda: ¿Dónde diablos estoy ahora?
