Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi, si Inuyasha fuera nuestro...ya habriamos terminado el manga...pero los fans no tendrían de que quejarse...no tendrían con que sufrir permanentemente ¿no? xp (las autoras sufren y se quejan semana a semana pero siguen leyendo el manga xp )

Ai wa yasei da!
por

Freya & Sakura

Hola a todos! Como siempre les agradecemos el seguir con nosotras y de verdad estamos muy contentas al ver que cada vez hay más personas leyendonos y animandose a dejar sus comentarios. Esta vez me toco subir el capítulo sola porque Sakura está enterrada bajo una montaña de libros...y bueno una que ya superó esa etapa... y está con vacaciones no buscadas xp pues como que tengo todo el tiempo del mundo para actualizar, y responder sus reviews relajadamente xp.
Freya

Bueno esperamos que este capítulo les guste y loss haga reir tanto como el anterior y que nos dejen su opinión : )

Capítulo 16: Cuando el infierno se congele.

Simbología:

"blablabla" Lo que piensa el personaje.
- …. – Lo que dice el personaje.
Cambio de escena --------------------


- Ak..Akane-san...yo...yo...gomen ne...- balbuceó Ryoga avergonzado mirando a una Akane que parecía ausente. – sé que debí contarte antes...- murmuró colocándose de pie cubriendo con sus manos su desnudez – yo...yo...no quería hacerte daño...pero nunca tuve el valor para decirte la verdad...-

-¡Ryoga... ponte algo, degenerado! – exclamó Ukyo tirándole al muchacho con una de sus espátulas pequeñas.

- Aa...- contestó el chico cerdo esquivando las espátulas, comenzando luego a vestirse rápidamente detrás de la barra, por suerte ahí estaba su mochila.

- Akane... ¿estás bien? – preguntó Ranma pasando una de sus manos cerca del rostro de la chica. – ... si quieres golpéame... – susurró mirando con preocupación a la joven.

- Espera un segundo idiota...- Ryoga ya vestido se acercó rápidamente – Al que tiene que golpear es a mi... ¿Akane-san? – afirmó el chico tratando de llamar la atención de la muchacha.

- Hazlo Akane... dales su merecido a este par de idiotas – alentó Ukyo a la muchacha tocando su hombro.

- Realmente eres un cerdo, yo confiaba en ti... y te aprovechaste de eso...- murmuró Akane mirando con profunda decepción a Ryoga – Me mentiste todo este tiempo...me das asco...te besé pensando que eras mi mascota, te cuidé como si lo fueras, te conté tantas cosas..¡HASTA DORMISTE CONM...- la chica se interrumpió dirigiendo su mirada hacia su prometido – Tú lo supiste todo el tiempo...- afirmó sintiendo enormes deseos de comenzar a llorar en ese mismo momento.

- Ak... Akane... por favor escúchame... – balbuceó Ranma acercándose a ella.

- ¡No te me acerques..! - murmuró quedamente deteniendo el avance de su novio - ¡Qué imbecil soy!...- los labios de Akane se curvaron en una triste sonrisa. Rápidamente evadió la mirada llena de preocupación de Ranma – supongo que tú no lo sabes hace mucho ¿no? - sonrió mirando de reojo a Ukyo -...ni siquiera tengo ganas de golpearlos...- suspiró dirigiendo su mirada ahora hacia los muchachos - ¿se divirtieron mucho viendo lo idiota que puedo ser? ...supongo que si...- masculló sintiendo como las lágrimas comenzaban a caer sobre sus mejillas. Rápidamente se dirigió hacia la puerta dejando atrás a tres preocupados muchachos – No tengo nada que hablar contigo Ranma, ...sólo déjame en paz por un tiempo...pensé que no había secretos entre nosotros – murmuró amargamente antes de salir corriendo en dirección a su casa.

- No te preocupes...después de todo...tú no tienes la culpa Ranma...ella va a escucharte – afirmó Ryoga colocando su mano sobre el hombro de un abatido Ranma que no podía dejar de pensar:

"Maldita sea soy un estúpido, baka... muy baka... no quiero que se aleje de mi lado... yo... a mí me resultó difícil ocultar todo esto... pero no podía hacer eso con Ryoga... pero tampoco debí ocultarselo tanto tiempo... ella es mi prometida... le fallé... soy un imbecil..."

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Akane corrió con todas sus fuerzas hasta llegar a su casa, al entrar subió rápidamente hasta su habitación para encerrarse a llorar. A lo lejos había escuchado preguntas de su familia, pero no se sentía en condiciones para hablar con nadie.

"¿Cómo fui tan estúpida?...pude darme cuenta de la maldición del cerdo de Ryoga tantas veces...¿por qué nunca lo vi? Ahora entiendo tantas cosas...los celos de Ranma...estupida...fuí tan estupida..." pensaba tratando de secar sus lagrimas que no dejaban de caer. Despacio se dirigió hacia la ventana, la cerró y corrió luego las cortinas.

- No quiero verte Ranma...¿por qué no me lo dijiste?...- murmuró apoyando su espalda contra la puerta - ¿Es lo único que me ocultaste? – descendió lentamente sentándose en el piso con su espalda pegada a la puerta "¿Cómo voy a confiar en ti ahora?...no hay mucha diferencia entre ocultar cosas y mentir..." sintió como las lagrimas volvían a inundar su rostro "Sé que te amo...pero no quiero escucharte...no quiero verte...no por ahora..."

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Ranma se encontraba subiendo las escaleras velozmente, sólo le había tomado un par de minutos correr desde el Ucchan's al Dojo Tendo. "Maldita sea... soy un baka por no haberle contado... pero si ahora P-chan está con Ucchan¿por qué no se me cruzó por la cabeza mencionarle algo? Seguramente se habría enojado pero no tanto como ahora...". Llegó a la puerta de la habitación de la chica y suavemente golpeó con una de sus manos – Akane, por favor debemos hablar... – suplicó. "Kuso... aunque ella también tiene algo de culpa... hubieron tantas oportunidades para que se diera cuenta, además era muy extraño que siempre que desaparecia Ryoga también lo hiciera P-chan..."

Akane dejó de llorar al sentir la voz de su prometido a través de la puerta, pero no respondió "¿no te das cuenta?...no quiero hablar contigo ahora baka...no quiero que terminemos aún más peleados...ni siquiera tengo ganas de escuchar tus explicaciones...¡quiero estar sola!..."

- Akane, por favor... sólo te pido que me escuches un momento... ¡OE! – exclamó el muchacho de la trenza comenzando a subir un poco el tono de voz.

- Estúpido obstinado...- refunfuñó la chica mientras se colocaba de pie secando bruscamente sus lagrimas.– ¡No quiero hablar contigo mentiroso! – gritó.

- ¡No soy mentiroso! Sólo trataba de no generar problemas con Ryoga, además ¿No recuerdas todas las veces que intente quitar a P-chan de tus brazos cuando dormias con él¡Siempre terminabas golpeándome con todas tus fuerzas y nunca me escuchaste! – gritó el joven comenzando a irritarse.

- ¡¿Entonces qué mierda eres¡Me mentiste todo este tiempo!...¡No me interesan tus excusas!...NO VOY A ESCUCHARTE...NO QUIERO HABLAR CONTIGO...DÉJAME TRANQUILA – contestó totalmente alterada.

- OYE VOY A TIRAR LA PUERTA SI NO ABR... – amenazó el joven sin terminar ya que Nodoka había aparecido debido a tanto griterío.

- ¿Qué sucedió hijo¿por qué están gritando? – preguntó la mujer.

- Nada... es una niña obstinada y caprichosa, mejor me largo de aquí – contestó Ranma dirigiéndose al Dojo.

Nodoka observó como su hijo desaparecía por las escaleras y decidió golpear suavemente la puerta. – Akane-chan... soy yo querida ¿quieres hablar conmigo¿estas bien? – preguntó dulcemente.

Akane se calmó un poco antes de abrir la puerta – No pasa nada Oba-sama...sólo que Ranma estuvo mintiéndome todos estos años...- contestó volviendo a sentir deseos de asesinar al muchacho de la trenza.

- ¿Puedo saber en qué te mintió? Si quieres yo me encargaré de reprenderlo... – dijo Nodoka acercando su mano a la katana que llevaba siempre – No es muy varonil hacer sufrir así a una mujer – concluyó frunciendo levemente el ceño.

- Eh...¡No!... no tía... no pasa nada..."estoy molesta con él pero tampoco quiero quedar viuda antes de casarme" .- contestó nerviosa Akane – no es nada de lo que piensas...digamos que me ocultaron ciertas cosas con Ryoga, y yo...creo que voy a hablar con él – concluyó dirigiéndose con prisa hacia el dojo.

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"Maldición... kuso, kuso, kuso... NI SIQUIERA QUISO ESCUCHARME... es una niña obstinada, eso es lo que es...". – Chikuso... – gruñó Ranma mientras lanzaba puñetazos al aire.

- ¡Habla! – ordenó Akane acercándose al chico con el ceño fruncido – pero que te quede claro que sólo estoy aquí para evitar que tu madre te obligue a cometer seppuku – finalizó colocándose frente a él.

- ¡Je! nadie te pidió que me salvaras. Déjame solo – dijo Ranma sin mirar a la muchacha.

- ¿No vas a decir nada¿Dónde dejaste las malditas explicaciones que tanto querías darme? Y mírame cuando te hablo – preguntó Akane comenzando a alterarse cada vez más.

- Ahora soy yo el que no quiere hablar contigo, así que déjame en paz – contestó Ranma volteándose. – No quiero verte... –

- ¿QUÉ? – gritó la muchacha tomando con fuerza a su prometido por el brazo y obligándolo a voltearse bruscamente – No seas infantil...¡Habla de una vez¡Y por última vez mírame cuando te hablo! –

- ¿Soy un mentiroso, no¡¿Para qué quieres escuchar lo que este mentiroso pueda decirte?!– gritó enfadado el chico soltándose del agarre.

- ¡Maldición Ranma!...Deja de actuar como un niño malcriado...¡¿Vas a echarme en cara todo lo que dije antes, no?! - exclamó Akane mirándolo a los ojos – esta es la única oportunidad que voy a darte para explicarme las cosas – advirtió.

- ¿Asi que tú das las oportunidades?...¿ POR QUÉ RAYOS TE ENOJAS CONMIGO SI EL CULPABLE DE TODO ES RYOGA¿NO TE ACUERDAS TODAS LAS VECES QUE ME ENOJE CUANDO ESTABAS CON EL MALDITO CERDO? – vociferó el joven de la trenza.

- ¡TE RECUERDO QUE LA ESTUPIDA ENGAÑADA FUI YO¡NO TÚ!...POR SUPUESTO QUE ME ACUERDO...Y ESO ES LO QUE MÁS ME MOLESTA...ERES MI PROMETIDO...DEBISTE DECIRME LA VERDAD – chilló Akane - Me queda claro lo mucho que te importo...- murmuró mirando hacia otro lado.

- Y justamente porque eres mi prometida estaba tratando de protegerte, pero...¡¿Qué querias¿Qué lo delatara¡ PENSÉ QUE EN ALGÚN MOMENTO ÉL TE LO DIRIA...! – contestó el muchacho haciendo que su prometida lo mirara sujetándole el rostro por la barbilla. – No era mi deber decírtelo... era exclusivamente de él... – concluyó.

- ¡Eso debiste hacer! – gritó Akane moviendo su rostro bruscamente para soltarse del agarre de Ranma – Bonita forma de protegerme...¡¿Y SI ÉL NO ME LO DECIA NUNCA¡¿QUERÍAS QUE SIGUIERA DURMIENDO CON EL MUY CERDO HASTA QUE NOS CASARAMOS?! –

- YO NO TENGO LA CULPA DE QUE SEAS TAN TORPE, TUVISTE LA VERDAD ENFRENTE DE TUS OJOS DURANTE DOS AÑOS – gritó el joven mirándola despectivamente. – No soy yo el culpable de tus necedades... ahora déjame en paz que estoy entrenando – masculló.

- ¡RANMA NO BAKAA! - Akane llevó hacia atrás su brazo preparándose para darle una fuerte cachetada, pero su mano fue detenida antes de llegar al rostro del chico.

- No has cambiado nada en estos dos años ¿verdad? – afirmó Ranma mirando a su prometida con una expresión desdeñosa mientras la sujetaba con fuerza por la muñeca. – Sigues siendo la misma niña violenta, grosera, impulsiva, sólo sabes solucionar las cosas a golpes... –

- ¿Quieres que te deje en paz? – preguntó enfurecida Akane soltándose del agarre del muchacho – Entones eso voy a hacer...luego no te atrevas a quejarte ...¡Y NI SUEÑES CON QUE VOY A VOLVER A HABLARTE CUANDO VENGAS EN UN PAR DE DIAS ARREPENTIDO A BUSCARME! – finalizó dirigiéndose furiosa hacia la salida del dojo.

- ¡JE! Yo nunca voy a hacer eso, apuesto que tú vas a ser la que venga a suplicarme que te perdone... ¡Y NO TE VOY A ESCUCHAR! – soltó Ranma sonriendo triunfalmente.

- ¡APUESTA LO QUE SEA A QUE NO!... ¡BAKA! – gritó la chica por última vez antes de correr furiosa hacia la casa.

El resto de la familia había escuchado perfectamente la discusión

- Adiós a la paz...no sé que es peor...si verlos besándose por ahí o escuchar sus "discretas" discusiones – comentó Nabiki con un claro tono de aburrimiento mientras comía una galleta.

- ¡SAOTOMEEEEE! – gritó Soun al borde de las lagrimas – ¡SU HIJO ES UN IDIOTA¡YA ARRUINÓ LAS COSAS CON MI POBRE HIJITA!-

- Mi hijo no supo recibir mis enseñanzas... no se parece en nada a su padre, no hice otra cosa que inculcarle respeto por las mujeres pero él siempre fue un rebelde que desobedeció todas mis ordenes – exclamó Genma soltando algunas lágrimas.

- Si como no...- murmuró Nabiki mirando de reojo a Genma.

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En la habitación de la primogénita de los Higurashi yacían en la pequeña y única cama dos jóvenes desnudos, ambos algo agitados aún, la joven de cabellos oscuros estaba notablemente sonrojada, sus labios húmedos, miraba embelesada a su amado, se encontraba a un costado del muchacho, apoyando uno de sus codos en la almohada.

- ¿Qué tanto miras koishii? – preguntó Inuyasha mirando sonrojado a la muchacha.

- Te... te amo... – murmuró la joven acariciando los labios del muchacho. – Discúlpame por portarme de esa forma ese día que hice el maldito trabajo... no era mi intención herirte... – susurró avergonzada bajando la mirada.

- También te amo Kagome – contestó el joven rodeando con uno de sus brazos la cintura de la chica – perdóname tú a mi por toda esta semana –

- ¿Por qué te habías enfadado¿fue por mi actitud ese día..? – preguntó la muchacha mirándolo curiosamente.

"Kuso...y ahora qué le digo...no quiero contarle todo lo que pensé estos días" suspiró el hanyou. Sonrió mirando intensamente a los ojos a su mujer – fuiste mala cuando dijiste que te había hecho perder el tiempo –

Kagome se sonrojó furiosamente al sentir los dorados ojos de su compañero sobre ella. – Fui una idiota... estaba malhumorada porque no había dormido... pero eso no lo justifica.. – susurró avergonzada. – Si fuera por mí estaría todo el día "perdiendo el tiempo" junto a ti... – dijo sonrojándose más mientras se elevaba un poco para apoyarse en el torso del muchacho. – Eres mi perdición... – gimió besando suavemente los labios del hanyou.

El muchacho respondió al beso despacio buscando llenar todo su ser con el dulce sabor de los labios de Kagome, suavemente la atrajo más hacia él dejándola recostada sobre su cuerpo – Tú eres mi perdición mujer...- susurró sensualmente al terminar el beso. Sonrió al ver como la muchacha lo miraba totalmente sonrojada – pareces una gatita asustada ¿sabias? – preguntó mirándola con deseo – eso te hace terriblemente sensual...me enloquece... – soltó roncamente mientras descendía con una de sus manos acariciando la espalda de su mujer.
La chica no decía nada, sólo lo miraba muy sonrojada, con cada caricia los latidos de su corazón se hacían más intensos.Finalmente el joven colocó sus dos manos en el nacimiento de sus nalgas, suavemente la hizo subir hasta que sus rostros quedaron a la misma altura - Me vuelves completamente loco mujer...mi mujer...-sonrió seductoramente mirando directo a los ojos a Kagome.

- Inu...yasha... - balbuceó Kagome tratando de bajar su mirada. - Aún no respondes a mi pregunta - susurró mientras jugaba con los cabellos del muchacho.

- Te vi con el imbecil ese con el que estudiaste años atrás...- murmuró el hanyou mirando hacia otro lado y bastante frustrado por no haber conseguido que su mujer olvidara la maldita pregunta.

- ¿Mm..¿te refieres a Hojo-kun? – preguntó Kagome mirando con curiosidad al chico.

- ¡Keh! Ese idiota...- afirmó Inuyasha claramente celoso.

- ¿Celoso? – alegó la chica soltando una risita.

- ¿Saliste con él no? Eres mi mujer claro que estoy celoso...y no te rías... por mucho menos tú te has puesto peor Kagome – contestó el muchacho.

- Sólo fuimos al cine en plan de amigos... – susurró Kagome mirando juguetonamente al joven. – Pero no dejé un momento de pensar en ti... – musitó mientras bajaba su vista y besaba suavemente su torso – Soy tuya... sólo tuya... tu mujer... – concluyó haciendo énfasis a las ultimas dos palabras.

- ¿De verdad? – susurró el muchacho; todo su cuerpo comenzaba a temblar al sentir su piel en contacto con los ardientes labios de la chica.

- Puede que a veces parezca gatita asustada... pero... esta gatita – se interrumpió la joven para lamer suavemente el cuello del hanyou – ...puede tornarse peligrosa... – sonrió con malicia, luego se inclinó para mordisquear levemente el pecho de Inuyasha y agregó - A veces se torna un tanto agresiva... debes tener cuidado – concluyó apoyando ambos brazos a los costados del joven con su rostro casi pegado al de él.

Inuyasha la miro regalándole una media sonrisa - ¿Debo asustarme? – susurró con su tono de voz más sensual -...me gusta la gatita agresiva pero...- con un rápido movimiento acomodó bajo su cuerpo a una sonrojada y agitada Kagome - ...pero esta vez...- continuó arqueando un poco la espalda de la chica para pegarla a su torso - ...deseo hacer temblar entre mis brazos a esta gatita asustada...toda la noche...- concluyó besando fogosamente a la muchacha.

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Al día siguiente Akane llegó temprano a la universidad, estaba totalmente furiosa. La noche anterior había dormido pésimo. Al despertar había organizado un poco sus ideas, tenía claro que ambos se habían excedido y que se habían comportado como niños, pero a pesar de todo estaba decidida a darle una lección a Ranma...haría todo lo que estuviera a su alcance para que él volviese arrepentido a buscarla...y lo haría sin dirigirle la palabra, fue por eso que ese día había recurrido al armario de Nabiki para vestirse.

"Kuso...Ranma ni siquiera estaba en casa cuando bajé a desayunar...sólo quería mostrarte la mujer que estas perdiendo por tu actitud idiota...pero ahora me siento tan incomoda...todos estos malditos degenerados no han hecho más que comerme con la mirada...oneechan cómo logras sentirte cómoda usando estas cosas" pensaba la menor de los Tendo vestida con una falda negra muy ajustada y bastante corta, con suerte le cubría la mitad de sus muslos; arriba usaba una blusa blanca manga corta, sin mucho escote pero demasiado ajustada. "Diablos Nabiki...cómo puedes respirar bien si usas cosas más pequeñas que tu talla...además estos malditos tacones me están matando" la chica dejó de quejarse mentalmente al ver a un radiante Kagome acercándose.

- ¡Ohayou Akane-chan! – exclamó la muchacha de cabellos azabaches acercándose con pequeños saltitos a su amiga. – ¿No crees que hoy es un maravilloso día? – agregó mientras sus ojos brillaban intensamente.

- Ohayou...creo que sólo para ti...¡estoy harta!...los malditos degenerados no paran de mirarme - gruñó Akane.

- Akane-chan... – dijo Kagome mirando a su amiga traviesamente mientras la codeaba - ¡Te ves muy linda así¿es para Ranma-kun? – concluyó guiñándole un ojo.

- No me lo menciones...estúpido idiota...estamos peleados – contestó Akane furiosa – me vestí así para conseguir que vuelva suplicándome perdón...pero el muy...- presionó con fuerza sus puños - salió antes de verme...y ahora me siento totalmente incómoda y como si esto fuera poco el profesor de anatomía me pidió que reemplazara a la chica que lo ayuda a dar clases a grupos que están por perder la materia. – comentó molesta – imagínate si me toca un grupo lleno de hombres...- suspiró frustrada.

- ¿Qué sucedió con Ranma-kun¿Por qué pelearon? – preguntó Kagome mirando con preocupación a su amiga.

Akane frunció el ceño - ¿Recuerdas que una vez te conté que tenía como mascota a un cerdito negro?...Bueno, ese cerdito resultó ser Ryoga...un amigo nuestro – suspiró antes de continuar –...Ranma siempre lo supo y no me dijo la verdad...me vió muchas veces abrazarlo, besarlo...hasta dormí con el maldito cerdo...era mi mascota...Ayer me enteré de la verdad por accidente...Ranma trató de hablar conmigo cuando estaba encerrada en mi habitación pero no lo deje...no quería hablar con nadie – continuó evitando la mirada de su amiga - nos gritamos y él se aburrió de esperar que yo aceptara escucharlo...luego lo seguí al dojo para escuchar de una vez por todas lo que tuviera que decirme... – siguió comenzando a alterarse - ¡ y fue en ese momento cuando el muy idiota comenzó a actuar como un niño! No quiso hablar conmigo...terminamos gritándonos nuevamente y finalmente el muy baka...dijo que cuando fuera a suplicar su perdón...no iba a escucharme...¡PERO ESTÁ TOTALMENTE ENFERMO SI PIENSA QUE VOY A HACER ALGO ASÍ!...VA A SER ÉL QUIEN VENDRÁ ARRASTRÁNDOSE A PEDIRME PERDON...- gritó exasperada.

Kagome retrocedió un poco mirando con pánico a su amiga. – Aka.. Akane-chan... – atinó a murmurar. – ¿Pero no crees que estas siendo un poco radical? – agregó con una gotita de sudor formándose en su frente.

- Fue él quien dijo eso primero...no yo...engreído, egoísta, infantil ...– gruñó Akane – es un reto...no voy a ceder, pero en fin...ahora me preocupa más el dar esa maldita clase ¡kuso!...de haberlo sabido me vestía como siempre – suspiró.

- Tranquila... ¿vamos a clases, ne? – dijo Kagome llevando a su amiga por el brazo

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Algunas horas después Ranma se encontraba en el salón junto con algunos compañeros de su clase. "Diablos... odio esta materia, pero no puedo escapar esta vez o la pierdo... kuso... kuso..no debí faltar tanto...". El joven acomodó su mochila junto a su silla cuando alguien que entraba llamó poderosamente su atención:

- Konnichiwa...- saludó seria la menor de los Tendo sin mirar aún al grupo – mi nombre es Tendo Akane, la chica que hace esta cla...- se interrumpió al ver en el aula a su prometido, rápidamente tomó la lista y vió para su desgracia que el nombre del muchacho estaba ahí – "maldición ...lo que me faltaba... ¿por qué?...kuso kuso..."

"KUSOOOO... ¿POR QUÉ DIABLOS SE VISTIÓ ASI¡¡¿¿Acaso me quiere volver loco??!! Además estos malditos pervertidos, degenerados..¿qué no tienen otra cosa mejor que hacer que observar las piernas de MI Akane?...rayos no había notado lo bien proporcionada que está... ¿¡pero qué diablos?! Parezco un depravado... pero que bien le queda esa blusa... BASTA SAOTOME, esos malditos también están mirándola... mejor que se vista así cuando estemos a solas... MIERDA... pero si estamos peleados... de todos modos algo voy a hacer con esto, no voy a dejar que esos imbeciles se acerquen ni un solo centímetro a ella..." pensaba Ranma mientras miraba a sus lados tratando de fulminar con la mirada a sus compañeros.

– La chica que hacia esta clase está enferma así que por esta vez voy a reemplazarla – prosiguió Akane recuperando completamente la compostura y tratando de ignorar por completo las miradas de su prometido. Su ceño se frunció al notar como la miraban algunos de los chicos - así que les advierto que estoy aquí para que trabajemos y si no tienen otra cosa mejor que hacer que pensar perversiones...¡PUEDEN IRSE DE UNA VEZ!...- advirtió ya exasperada por las miradas no muy santas - ¿Alguna duda o podemos comenzar? – preguntó mirándolos fríamente.

Los muchachos continuaron murmurando y observando por atrás a la joven que había volteado para borrar la pizarra mientras un Ranma totalmente furioso los observaba con una mirada no muy amigable.

Con todas sus fuerzas Akane golpeó la pizarra, luego volteó mirando a los muchachos, con profunda rabia continuó - ¿NO LES QUEDÓ CLARO¿Existe alguno con las agallas suficientes como para decirme en la cara lo que están murmurando? -

Un silencio sepulcral invadió el aula.

"Al final de las clases me las cobraré con estos idiotas... estúpidos... hentais. Akane... tú también vas a escucharme... voy a pensar en algo para mostrarles a todos que tú eres mía..." pensaba el chico de la trenza.

- Bueno comencemos – siguió Akane un poco más calmada - El profesor me informó que para esta clase tenían que leer todos un artículo titulado Adaptación de la mujer al ejercicio físico (1) – continuó mientras escribía el titulo en la pizarra - ¿lo leyeron todos no? Se supone que esta clase se trataría de comentar el articulo...– preguntó arqueando levemente una de sus cejas.

Nadie respondió a la pregunta de Akane, los estudiantes todavía continuaban algo asustados, aunque otros solo se dedicaban a mirarla descaradamente sin prestar atención a lo que esta decía. Luego de algunos segundos alguien se atrevió a contestar, un muchacho de trenza y de profundos ojos azules exclamó muy divertido:

- Yo no... no leí absolutamente nada de esos artículos.. – soltó para luego mirar intensamente a su prometida recorriendo toda su silueta de arriba a abajo.

Akane apretó con fuerza sus puños tratando de disimular - Como nadie fue lo suficientemente responsable..."maldición Ranma...deja de mirarme de esa forma...baka,baka, baka" .. haré un resumen...- comenzó a explicar mientras se paseaba lentamente por el salón – según el artículo existen algunos factores biológicos que limitan la capacidad de respuesta al ejercicio físico en la mujer...lo cual según mi opinión no implica que no seamos capaces de realizar las mismas cosas que los hombres si nos lo proponemos, es más creo que las mujeres tenemos más fuerza de voluntad para seguir adelan...- se detuvo al sentir que el grupo le dirigía una mirada de curiosidad - ¿Alguna pregunta? - dijo mirándolos fijamente.

- ¿Estas segura de eso? – preguntó Ranma descaradamente.

- Completamente – contestó Akane mirándolo retadoramente, con una sonrisa triunfal continuó – Siguiendo con el tema, la mujer presenta un mayor peso graso que dificulta la práctica deportiva, aumentando la fatiga y reduciendo la motricidad. – explicó rápidamente tratando de ignorar la mirada burlesca de su prometido – nuestras extremidades son relativamente cortas en relación a nuestra estatura lo que nos haría en teoría menos eficientes en ciertas disciplinas deportivas...además las diferencias hormonales provocan una menor fuerza muscular en la mujer – murmuró frunciendo el ceño.

- ¡Je! entonces no son tan resistentes... son mucho más débiles... – comentó Ranma despectivamente.

- La fuerza física no lo es todo... es mejor tener más inteligencia...- respondió Akane. Nuevamente caminó hasta quedar al frente del aula, sonriendo triunfalmente añadió - ademas... la elasticidad es mayor en la mujer, al igual que la movilidad articular. También poseemos una mayor habilidad en el aprendizaje, coordinación y ejecución técnica de los movimientos y menor predisposición a algunas lesiones. Nuestra velocidad de reacción y frecuencia de movimientos es similar a la del hombre pero con una menor velocidad de traslación. – concluyó mirando a los chicos con una sonrisa burlesca – así que como ven...nosotras sólo necesitamos esforzarnos y podemos ser incluso mejores que ustedes... ¿alguna pregunta o comentario? –
La sonrisa de Akane se hizo mayor al ver que estaban todos en silencio – Debo considerar que nadie puede cuestionar lo que dije...- mirando su reloj continuó – pueden irse, sólo les recomiendo ser menos irresponsables para la próxima vez – finalizó dándoles la espalda para tomar sus cosas.

Ranma aprovechó que la chica estaba de espaldas para acercarse sigilosamente y tomarla por la cintura, la volteó rápidamente acercándola a su cuerpo. – Con la cabeza tan ocupada en las clases te olvidaste de despedirte de tu novio¿ne mi amor? – preguntó exaltando las últimas dos palabras. Toda la clase volteó la cabeza para observarlos. Ranma sonrió retadoramente ante la fiera expresión que comenzaba a dibujarse en el rostro de la chica y antes de que esta pudiera reaccionar la atrajó con fuerza hacia él pegándola a su torso.

- ¡PERO QUÉ DEMO...- las quejas de Akane fueron silenciadas por un apasionado y posesivo beso. Todo su cuerpo se tensó en respuesta a este súbito "ataque", trató de forcejear para liberarse de su abrazo pero todos sus intentos fueron en vano. Estaba furiosa con él y completamente segura de que no tenía ni el más mínimo deseo de que la besara.
Cuando él comenzó a mordisquear delicadamente sus labios comenzó a darse cuenta de que después de todo quizás ya no le importaba tanto librarse de su abrazo. Su anterior seguridad fue reemplazada por el imperioso deseo de que siguiera besándola todo el tiempo que él quisiera. No podía negarlo sus besos le provocaban placenteros escalofríos en todo el cuerpo, y lograban apartarla de la realidad haciéndola olvidar por completo cualquier cosa. Finalmente cerró los ojos correspondiendo plenamente a las humedas y calidas caricias que le entregaban sus deliciosos labios.

Ranma con su otro brazo la tomó por la nuca con firmeza profundizando el beso, luego la inclinó haciendo que arqueara levemente la espalda. Segundo a segundo seguía besándola cada vez con mayor intensidad apoderándose de su boca. Deseaba mostrarles a los demás que esa mujer era sólo suya, a pesar de las diferencias que tenían en ese momento no iba a permitir que un montón de estúpidos pervertidos quisiera aprovecharse de su mujer. Nunca dejaría que eso sucediera.

Los jóvenes miraron sorprendidos y un tanto desilusionados al ver que la muchacha respondía de igual forma a los besos de su compañero. Uno de ellos exclamó en voz alta: – Hey Saotome¿por qué no nos contaste de tu novia¡no seas celoso y preséntala como tal! –.

La pareja ni siquiera se inmutó del grito del joven y siguió en lo suyo. Poco a poco se retiraron todos dejando solos a Ranma y Akane. Cuando estuvieron completamente a solas el muchacho de la trenza se separó de la chica sonriendo triunfalmente, de su bolsillo sacó un pequeño papel y lo arrojó sobre la cabeza de su prometida. Rápidamente corrió dirigiéndose hacia la entrada del salón, al llegar ahí se detuvo para dirigir una mirada burlesca a su prometida – A propósito no te conviene usar esa ropa¡no te favorece en nada! - antes de que la chica reaccionara se alejó velozmente del lugar.

Akane quedó bastante aturdida por el beso, cuando logró reaccionar luego de un par de minutos tomó el papel y lo leyó

"el beso fue sólo para mostrarles a estos malditos pervertidos que eres mía...
ni sueñes que te he perdonado...todo sigue igual...
espero a que vengas a suplicarme perdón, baka"

Totalmente furiosa no pudo hacer más que gritar con todas sus fuerzas – ¡RAANMAAAAAAAA NO BAKAAAAAAAAAAAAAA! – rápidamente corrió para alcanzar al muchacho "kuso...estúpido...idiota ¿qué te crees que soy?...pero vas a ver te voy a matar..." el casi chocar con Kagome la sacó de sus pensamientos homicidas.

- ¿Qu.. qué sucedió amiga? – preguntó un poco asustada la joven.

- ¡Voy a matarlo! – gritó la chica mostrándole a Kagome el mensaje que Ranma le había lanzado.

- Pero... él estaba celoso amiga... yo creo que fue muy romántico de su parte besarte para demostrarles a los demás que eras de él.. – suspiró Kagome mientras sus ojos adquirían un brillo especial.

- ¡No le veo lo romántico a utilizarme de esa forma!- gritó Akane aún más molesta al recordar lo sucedido minutos atrás- ¡Baka!...sólo deja que lo vea...lo voy a moler a golpes...además el muy imbecil me dijo que no me veía bien...¡estúpido, infantil, egoísta...! – gruñó apretando con fuerza sus puños. – Nos vemos mañana amiga...¡voy a matar a ese baka! – se despidió rápidamente corriendo en dirección a su casa.

Kagome observó como su amiga desaparecía por el horizonte. Suspiró sonriendo y prácticamente volando en una nube se encaminó para su casa. "Inuyasha... ya quiero llegar para abrazarte... hoy tuve un día agotador, sin descansos prácticamente... sólo necesito de tus caricias... tú eres mi mejor cura...". Sonrió sonrojada por sus pensamientos y continuó caminando "Akane realmente daba miedo hoy... espero que no acabe matándolo a golpes jeje..."

Inuyasha había decidido ir a buscar a su mujer a la universidad "has estado todo el día estudiando...te extraño Kagome...muero de ganas de besarte." Una media sonrisa se formó en su rostro al ver a la dueña de sus pensamientos caminando totalmente distraída; sigilosamente avanzo hacia ella, con un rápido movimiento la tomó por la cintura, quedando la espalda de la chica completamente pegada a su pecho.- No deberías andar tan distraída koishii ¿en que pensabas? –le susurró al oído.

La joven se estremeció al sentir el brazo del joven. – ¡Inuyasha! me asustaste.. – exclamó sintiendo sus mejillas arder por el contacto tan cercano con el muchacho. - ¿Estabas preocupado, mi amor? – susurró dulcemente.

- Algo...- sonrió el muchacho volteando delicadamente a la chica hasta quedar frente a frente - ...realmente te extrañaba tardaste mucho en volver hoy...- le sonrió acariciando suavemente sus mejillas.

- Estaba pensando en visitar a Sango y Miroku... desde la fiesta que hicimos en casa que no los he visto.. ¿Vamos ahora, que te parece? – preguntó la joven tomando ambas manos del muchacho mientras jugaba entrelazando sus dedos con los de él.

- ¡Keh!... supongo que esta bien...aún tengo ganas de hablar ciertas cosas con el maldito bonzo... – contestó el muchacho tomando una de las manos de su mujer para dirigirse hacia la casa - ¿Vamos a dormir allá? - preguntó mirándola de reojo algo sonrojado.

- Hai hai... – asintió la joven mientras subían las escaleras del templo.

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-Veo que han estado muy ocupados últimamente – comentó el houshi sonriendo maliciosamente. Los jóvenes habían llegado hace poco tiempo, Sango se encontraba sentada a un lado del monje y Shippo dormía con Kirara en otro cuarto, había tenido un entrenamiento muy duro con su amiga Soten.

- Kagome-chan siempre está ocupada con sus estudios Miroku, deja de imaginarte cosas...- contestó Sango mirando de reojo a su esposo.

- ¿Realmente crees eso? – preguntó el monje a su esposa observando a la joven pareja. – Inuyasha prácticamente vive en la época de Kagome-sama... cuando vuelve sólo sonríe muy sonrojado. – explicó poniendo su mirada más pervertida, y observando a Kagome agregó – Y cuando pregunto por Ud. sólo se sonroja más y suspirando con una voz muy particular me contesta.. "Kag.. Kagome..." – se burló el houshi imitando la voz del hanyou embobado.

- ¡CÁLLATE!...Si no quieres que te de tu merecido de una vez maldito bonzo... – gruñó el hanyou mirando al otro chico amenazadoramente -¿Tengo que recordarte lo que Sango me dijo la última vez que nos vimos? – preguntó con un frío tono de voz.

Kagome tomó a Inuyasha del brazo y calmadamente interrumpió: - Etto... Sango-chan ¿cómo te has sentido últimamente¿todo está bien? – preguntó tratando de cambiar el tema.

- Hai hai...- sonrió la mujer acariciando su vientre – aunque es inquieto se porta mejor que su padre – comentó mirando de reojo al monje.- ¿cómo van tus estudios Kagome-chan?-

- Bien, hasta ahora... no me va como quisiera, pero salvándome... – contestó la joven suspirando resignada mientras aparecía una gotita en su frente.

Inuyasha sólo seguía mirando fijamente al monje, con claras intenciones asesinas.

- Bueno al menos ahora puedes estudiar seguido con tu amiga... ¿Akane? – la alentó Sango.

- ¿Cómo esta tu amiga, Kagome-sama? – preguntó el houshi sonriendo pícaramente.

- Um.. bien – respondió la joven con una gotita en su frente para luego agregar – No te pases de listo con eso.. mira que Ranma-kun es tan celoso como Inuyasha jeje – concluyó la joven soltando una risita.

- ¡Keh! – gruñó Inuyasha mirando hacia otro lado.

- ¿Por qué tanto interés Miroku¿ya no me encuentras hermosa como antes?...¿es eso no? – murmuró Sango dejando salir toda su sensibilidad de mujer embarazada.

El monje dejó de observar a Inuyasha y Kagome para contemplar embelesado a su esposa – Como puedes decir eso Sango... tú eres la mujer más hermosa que existe en este mundo... nunca nadie ocupará tu lugar, además embarazada te ves aún más preciosa... – susurró tiernamente el muchacho tomando las manos de su esposa – Eres mi mayor tesoro linda... mi tennyo... – susurró roncamente en el oído de la mujer.

- ¡Kawaii! – sonrió Kagome mirando feliz a la pareja.

Unos gritos provenientes de una distancia considerable hizo que los jóvenes se acercaran hacia la entrada de la cabaña, lentamente los cuatro asomaron sus cabezas percibiendo de lejos una pequeñita figura que se acercaba, cerca de ellos se encontraban Sesshoumaru y Rin caminando a la par.

- ¿Hacia dónde vamos Sesshoumaru-sama? – preguntó la niña mirando algo sonrosada al youkai.

El joven se limitó a voltear hacia la niña observándola penetrantemente. – No preguntes, sólo camina – masculló mirando nuevamente hacia el camino.

- Hai..Sesshoumaru-sama...siempre iré donde usted vaya...- contestó la niña sonriéndole alegremente

El youkai abandonó la expresión fría que usualmente utilizaba y correspondió al gesto de la niña con algo levemente parecido a una media sonrisa – Rin.. ¿y Jaken? – preguntó recuperando su usual expresión.

- ¿Jaken-sama? Hace mucho rato que no lo veo – contestó la niña mirando hacia atrás.

- ¡¡SESSHOUMARU-SAMAAAA, RIN...¡¡ESPÉRENMEEEE!! – gritó el pequeño youkai verde mientras corría con todas sus fuerzas.

Inuyasha totalmente sorprendido miraba la escena - ¿Fue mi idea o él sonrió? - preguntó

Kagome sonriendo vio como los jóvenes desaparecían tras una colina. - Creo que Rin-chan hizo que Sesshoumaru cambiara mucho... –

- ¿Qué tiene de cambiado? ...yo lo sigo viendo igual de "alegre" que siempre – contestó irónicamente el hanyou.

- Ijipari...- musitó Kagome frunciendo el ceño mientras miraba hacia otro lado.

El joven de cabellos plateados sonrió, luego con uno de sus brazos rodeó la cintura de la chica atrayéndola hacia su lado - ¿vamos a casa koishii? – le susurró sensualmente al oído.

- Hai.. hai – asintió la muchacha de cabellos azabaches levemente sonrojada mientras tomaba al hanyou de la mano. – Miroku-sama, Sango-chan... es tarde... ya debemos irnos..-

- ¡Sayounara! – se despidió Sango de la pareja con una sonrisa – vuelvan pronto.-

- Aa nos vemos – contestó rápidamente el hanyou, luego se dirigió a su mujer – ¿Hayaku yo te llevo! – continuó soltando su mano y agachándose un poco para dejarla subir a su espalda. Kagome obedeció velozmente y en unos segundos la joven pareja desapareció de la vista del houshi y su mujer.

- Miroku...creo que tenías razón...- murmuró Sango ruborizada.

- Sango... nosotros también.. – dijo con su tono de voz más seductor el monje acercándose peligrosamente a su esposa con la mirada más libidinosa que tenía.

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Akane llegó agitada y furiosa, nada había detenido su veloz carrera hasta su casa y ahora lo que más deseaba era darle su merecido a Ranma. "Imbecil... te voy a moler a golpes...idiota...insensible...maldición lo peor de todo es que me gustó demasiado el beso...." rápidamente se dirigió hasta el Dojo ignorando por completo a su padre y a su tío que estaban en la sala. Con fuerza abrió la puerta de la sala de entrenamientos dejando notar su presencia.

- ¡Je! creo que mi estrategia funcionó a la perfección, corriste muy rápido... ¿ya te rendiste?... ¿viniste a retractarte, verdad? ...que fácil caíste.. – preguntó Ranma mirando con una expresión claramente burlesca a su prometida. "Akane... todavía sigues vestida así... y tu cabello desordenado... te ves hermosa... mierda... ¡maldición Saotome, tienes que ser fuerte!... sólo no la mires..."

"baka, baka, baka, BAKA...kuso...maldito arrogante...¿quién se cree que es?..." pensaba la chica mientras inhalaba lentamente tratando de calmarse para lograr su objetivo.

- Si vienes a suplicarme... – dijo Ranma contemplando sonriente a su prometida – llegaste en muy buen momento... estoy de buen humor... podemos negociar.. – agregó acercándose a la joven mirándola descaradamente.

Akane miró a Ranma regalándole una hermosa sonrisa, despacio se acercó hasta para quedar a una distancia prudente - ¿Estas de buen humor hoy mi amor? – susurró sensualmente casi gimiendo.

- Ak..Akane... – balbuceó el joven mirando furiosamente sonrojado a su prometida. "Por un momento pensé que me golpearías... diablos... te ves tan preciosa... sólo deseo besarte..."

- ¡Pues yo no estoy de buen humor¡Baka! – gritó la chica dándole con todas sus fuerzas una cachetada que lo mandó directo al piso – ¡¿Quién mierda te crees que eres¡¿Piensas que puedes besarme cuando se te antoje sólo para satisfacer tus estupidos celos?! – continuó regalándole una perfecta mirada asesina mientras tomaba un bokken de madera y comenzaba a acercarse amenazante al muchacho – ¿Suplicarte¿Yo¡Ja! VOY A SUPLICARTE EL DÍA EN QUE EL INFIERNO SE CONGELE BAKAAAAA –

El chico rápidamente se puso de pie, esquivando los golpes que la muchacha trataba de propinarle – ¿POR QUÉ DIABLOS TE VISTES ASI PARA DAR UNA CLASE A UNA MANGA DE PERVERTIDOS¿ACASO NO SABIAS QUE LA MAYORIA ERAN HOMBRES O LO HICISTE A PROPÓSITO PARA INSINUARTE A ELLOS? – gruñó Ranma mirando furioso a su prometida.

- ¡No es tu asunto como me vista!... ¿ME CREES TAN IMBECIL COMO PARA IR VESTIDA ASI A PROPÓSITO PARA DAR UNA CLASE A UNA SARTA DE PERVERTIDOS COMO TÚ? – Akane le devolvió ampliamente el gritó tratando de darle en la cabeza con el bokken pero siempre con resultados equivocados.- ¿QUÉ CREES QUE SOY?...¿CREES QUE SOY COMO SHAMPOO?...¡¡TE VOY A MATAR!! – finalizó lanzando más golpes al chico totalmente agitada.

Ranma por un momento dejó de esquivar los golpes para observar a su agitada prometida, un rubor cubrió su rostro cuando bajó su mirada a los senos de la chica que subían y bajaban rápidamente siguiendo el ritmo de su irregular respiración, la blusa ajustada le revelaba perfectamente la forma de sus pechos, y los movimientos que hacían. Luego subió su mirada para escudriñar el rostro de la muchacha, el cual estaba completamente rojo, sus cabellos desordenados... algunas gotitas de sudor bajaban de su cuello para perderse en el escote de su atrevida blusa. "Kuso... si me acerco un poco más... podré besarla.. sólo un poco.."

- ¡BAKAAA! – chilló Akane consiguiendo por fin golpear en la cabeza a su prometido.

Soun y Genma escucharon una serie de golpes, quejidos y gritos provenientes desde el dojo, minutos después vieron volver a la casa a Akane, la muchacha se veía más tranquila y sonreía triunfalmente. Ambos observaron algo asustados como se dirigía a su bolso, tomaba una hoja de papel y escribía algo rápidamente, finalmente subió a su habitación sonriendo.

Luego de unos minutos el ojiazul volvió a recuperar la conciencia, sintiendo una leve punzada de dolor murmuró: – Itte...- "Maldición... eso me pasa por pervertido... Saotome debes controlarte... kuso... pero no tenía que golpearme tan fuerte...". Lentamente se puso de pie dirigiéndose a la salida del Dojo, se calzó los zapatos y caminó por el patio en dirección a la casa, necesitaba ponerse algo frío en el golpe, de repente vio un objeto que volaba en dirección a su cabeza, con destreza lo esquivó haciendo que éste chocara contra un árbol y cayera. Segundos después se dirigió hacia donde el objeto había caído y vio que se trataba de una de las mancuernas de Akane, atada a ésta habia una pequeña notita. Con curiosidad la tomó y leyó lo que decía:

"Los golpes que te di fueron sólo por lo de esta mañana...ni sueñes que te he perdonado ¡BAKA!...espero que NUNCA más en lo que te resta de vida vuelvas besarme sólo para complacer tus malditos celos.
¿Sabes? tus miradas en el dojo me dejaron claro que no piensas lo que dijiste esta mañana de mi vestuario. Ríndete de una vez y ven a pedirme perdón "mi amor" sé que me extrañas... Ah...me encantó dejarte con la boca cerrada al final de mi clase...¡ponte a estudiar de una vez baka!"

- ¡CHIKUSO! – gritó el joven rompiendo con coraje la nota. "Ya me las pagaras Akane...". Corrió hacia la casa, se quitó los zapatos y subió a su habitación encerrándose en esta. "MALDICIÓN NO VOY A PEDIRTE PERDON JAMAS... y si llegas a arrepentirte no te la voy a dejar tan fácil" pensó mientras tomaba un papel y escribía una respuesta para su prometida.

En la planta baja, dos hombres miraban como el sol comenzaba a perderse en el horizonte, por sus rostros caían discretas lágrimas.

- Saotome...¿qué vamos a hacer ahora?...- se lamentó Soun Tendo.
- No lo sé Tendo...algo se nos tiene que ocurrir...o se van a matar antes de casarse...nos quedaremos sin heredero... – suspiró con resignación Genma.

Continuará...

Fín Capítulo 16

Notas de las autoras:

Si pensaron que Akane se pondría violenta en el mismo instante que supo la verdad pues se equivocaron xp, si pensaron que tendrían una dolorosa pelea llena de llanto y que terminarían xp pues tampoco le atinaron. Con Sakura pensamos bastante en que tipo de reacción podría tener Akane, la opción dramatica la descartamos porque de todas las peleas que hemos visto entre la parejita de Nerima, no recordamos ninguna que derivase en una gran y dolorosa pelea, sólo recordabamos pequeñas peleas las cuales generalmente empezaban por una razon y luego se perdían en algo más o menos infantil...por eso decidimos lanzar la "pequeña pelea" hacia ese lado y por Dios que manera de reirnos al escribir su escenas xp...sobre todo los pensamientos acalorados de Ranma ...jejeje bueno por muy furiosos que estemos con nuestras parejas es dificil dejar de sentir no xp . De todos modos Ranma no se salvo de ser apaleado y estamos segura que los golpes fueron más que nada por la rabia acumulada...porque habría que ser de plano tarada para golpear a alguien que te besa de esa forma... ; )

Sobre Kagome e Inuyasha...tuvieron lo que podria llamarse una especie de "reconciliación a medias" ya que sus dudas siguen ahí...y sobre el "gatita" xp cuando escribimos esas escenas necesitabamos alguna apodo especial para la chica y recordamos el capítulo de la serie en que Shippo le cuenta a Kaede lo de la discusión de Kagome e Inuyasha por Kouga...y bueno ahí el la dibujó como gatita...además por esos días encontramos un fanart bastante sugerente xpp..
Bueno chicos esperamos de verdad que este capítulo haya sido divertido para ustedes, tal como fue para nosotras escribirlo...¿nos dejan sus reviews por favor : )? Nos vemos!

Freya

pd: Sesshomaru-sama fue incluído solo para darnos un minuto de felicidad xppp


Términos en japonés usados en este capítulo:

Oba-sama: Tía. La persona a la que se refiere no tiene que ser realmente la tía por vínculo de sangre; ella podría ser una amiga cercana de los padres o en el caso de Akane su futura suegra p.
Seppuku: Ritual suicida. Alguien debe cortar la cabeza del suicida con una katana (usualmente hecho por un pariente o alguien cercano) mientras este se atraviesa el abdomen con un cuchillo para asi limpiar alguna falta de modo honorable.
RANMA NO BAKAA: Ranma eres un idiota!
Tennyo : doncella divina.
Ijipari: terco, obstinado, cabezota.
Bokken : es la espadita de madera xp

(1) El artículo al que se refiere Akane en su "clase" fue extraído de esta url : "Adaptación de la mujer al ejercicio fisico"
Como nota cultural xp con "mancuernas" nos referimos a las pequeñas pesas que usa Akane de vez en cuando.