Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi...menos Iza-chan, Kenji y Shigeru que son parte de nuestra imaginación enferma xp

Ai wa yasei da!
por

Freya & Sakura

Hola chicos! Aquí estamos ya en la última parte del epílogo uno… estamos felices porque recibimos dos reviews más del ultimo record jejej xP y es por eso que actualizamos antes… esperamos que sea de su agrado y nos acompañen en el epílogo dos..
Debemos advertir que este capítulo tiene dos escenas lemon.. ya saben, si no quieren leerlas la autocensura la lleva.. : -P

Epílogo I Tercera parte: Entre fiestas y sorpresas.

Simbología

"blablabla" Lo que piensa el personaje.
- …. – Lo que dice el personaje.
Cambio de escena -----------------------


Eran casi las seis de la tarde del quince de enero, el cielo azul de Nerima comenzaba a adquirir destellos de tonalidades rosáceos, naranjos y amarillos, un verdadero espectáculo a la mirada de los que vivían allí.

Akane ya estaba vestida con su traje de novia, algo nerviosa se paseaba lentamente de un lado a otro en su habitación bajo la atenta mirada de sus amigas y hermanas.

"Pensé que todo sería más lento hoy...que las horas se sentirían con una duración infinita...pero todo ha sido tan rápido; desde ésta mañana ya somos marido y mujer...aunque aún no me siento casada realmente, supongo que es porque la ceremonia civil no es más que un tramite(1). Esta mañana fuimos muy temprano a dejar los papeles firmados jejeje...papá y tío Genma fueron nuestros testigos, al parecer no se van a convencer de que todo esto no es su sueño hasta que acabe la ceremonia religiosa" suspiró "desde hace horas que no sé nada de ti Ranma...supongo que todos deben estar controlándote para que no te acerques a verme antes de la boda..."

- Tranquilízate de una vez Akane...si sigues moviéndote de esa forma terminaras arruinando el vestido...pareces leona enjaulada...- comentó Nabiki algo fastidiada.

- Es cierto, Akane-chan, tranquilízate… ¡todo va a salir muy bien! – exclamó Kagome guiñándole un ojo a su amiga. – Te ves muy linda… seguro que le encantarás a Ranma-kun – afirmó sonriente mientras acomodaba la cola del vestido para que Akane no la pisara.

- Arigatou, pero no puedo evitarlo...- sonrió Akane - ¿alguna sabe dónde está Ranma? – preguntó levemente sonrojada.

Ukyo sonrió maliciosamente. – Ran-chan está siendo vigilado por Inuyasha y Ryoga para que no intente venir a verte y arruinar la tradición del vestido. – la muchacha alzó su dedo índice y agregó: - Lo tienen muy bien controlado… no te preocupes –

- ¿Está con Inuyasha y Ryoga? ...¿y me dices que no me preocupe por mi esposo?... ¿qué me asegura que no lo mataran antes de la boda? – preguntó preocupada Akane.

- ¿Esposo? – Nabiki miró con una media sonrisa a su hermana quién evadió su mirada levemente sonrojada.

- Legalmente ya lo es...- refunfuñó Akane ignorando las sonrisas y miradas de las demás chicas.

- Akane-chan… - murmuró Kasumi emocionada mientras tomaba las manos de su hermana menor. – Kawaii… y pensar que hace algunos años sólo lo golpeabas – sonrió angelicalmente.

- Um...etto...hai onee-chan – balbuceó avergonzada Akane.

- Ella encontró algo mejor que hacer que golpearlo... ¿ne Akane? – preguntó con una traviesa sonrisa Nabiki.

-¡Nabiki!, eso no debería ser de tu incumbencia… - apuntó calmadamente Kasumi. - Deja de molestar a Akane y ayúdame a colocar la tiara en su cabello... –

- Está bien...sólo era un pequeño comentario...- Nabiki se acercó para ayudar a su hermana mayor a acomodar la tiara, luego debajo de esta colocó el velo de Akane.

Kasumi tomó una pequeña cajita y se la tendió a Akane. – Usa esto hermanita… era de nuestra madre, lo usó cuando se casó con otou-san – sonrió radiante mientras le entregaba el objeto.

- Es tan bonito...- murmuró emocionada Akane al abrir la cajita que contenía un delicado collar de plata con pequeñas flores que tenían en el centro de adorno algunos diamantes - deberías usarlo tú cuando te cases onee-chan – sonrió.

Kasumi se sonrojó levemente. – Todavía no hemos hablado de matrimonio con Ono, Akane… úsalo tú… además que se verá mucho más lindo en ti, eres tan parecida a nuestra madre... – comentó sonriendo mientras tomaba las manos de su hermana menor.

- Arigato...- sonrió Akane colocándose el collar que había pertenecido a su madre - ...no recuerdo que mamá tuviera un carácter como el mío...ella era tan dulce...- suspiró.

Kagome tomó una bolsa de terciopelo y sacó de ésta una pulsera de plata con eslabones en forma de flores - Me gustaría que usaras este brazalete… es mi favorito… espero que te guste… - agregó sonriente alcanzándole la joya.

- Gracias Kagome-chan – sonrió Akane recibiendo el brazalete – es precioso...-

- Akane-chan… la novia debería traer puesto algo azul… ¿recordaste eso? – preguntó Ukyo guiñándole un ojo a la chica.

- Claro que sí...- sonrió traviesamente Akane mientras subía su vestido de novia dejando ver la pequeña liga con cintas azules que llevaba a la altura de su muslo - ¿creen que Ranma resista al quitármela? –

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Inuyasha bloqueaba por completo la puerta de la habitación de Ranma, sin embargo en sus pensamientos se encontraba muy lejos de ahí...

"Kuso...Kagome...diablos...esta mañana tu aroma nuevamente volvió a ser tan excitante...no voy a resistir mucho rato aquí...además te vestiste de rojo...y ese maldito vestido...chikuso...con ese vestido se marca cada una de tus curvas...lo único que deseo es que termine esta fiesta para llevarte muy lejos de aquí ...Kagome..."

Ryoga en el otro extremo bloqueaba la ventana "Ukyo...lo único que deseo es casarme contigo...diablos pero soy tan idiota...cada vez que quiero pedirte matrimonio no logró abrir la boca y termino portándome como un perfecto imbecil..." suspiró "matte...matte...si Ukyo logra atrapar el ramo de Akane-san todo será más fácil..." el muchacho del colmillo comenzó a reír estúpidamente.

"Kusoo¿por qué diablos tardaran tanto? Hace horas que estoy aquí encerrado, estos malditos hicieron un complot para no dejarme salir… parece que planearon todo para evitar que fuera a ver a Akane… ¡al diablo con esa tradición del vestido!… yo sólo quiero verla y estar.. estar con ella… hace más de una semana que… ¡diablos!… ¿cómo pude soportar tanto tiempo sin confesarle mis sentimientos? Fui un verdadero estúpido… ahora solo deseo que nos casemos y no ocurra ningún incidente… y no va a ocurrir… VOY A ESTAR LISTO PARA CUALQUIER COSA… no dejaré que lo arruinen… Akane… mi Akane… deseo tenerte en mis brazos... besarte… acariciarte…" pensaba el muchacho de la trenza mientras caminaba de uno al otro extremo de la habitación totalmente alterado.

- Temee... ¡Tranquilízate de una maldita vez, idiota! – gruñó Inuyasha

Ryoga seguía riendo mientras imaginaba que Ukyo atrapaba el ramo e inmediatamente ambos iban al templo más cercano a casarse y luego rápidamente volvían al Ucchan's a dar inicio a una prolongada e intensa luna de miel.

- Entonces déjame salir de aquí baka... hentai… ¿en qué estabas pensando? como si no hubiera notado que tienes una cara de pervertido que das miedo… - exclamó Ranma mirando burlonamente al muchacho, luego desvió su mirada hacia Ryoga - ¿Y tú de que te ríes¿no piensan en otra cosa?... par de degenerados… - murmuró observando de reojo a los muchachos.

- ¿Eh?...- balbuceó Ryoga abandonando su hermosa fantasía - ¿A QUIÉN LE DICES DEGENERADO NENITA? –gritó mirando amenazante a Ranma.

- ¡Keh! mírate al espejo imbécil...tú cara es aún peor... – gruñó el hanyou.

- ¿Qué pasa aquí? – preguntó Nabiki mientras ingresaba a la habitación- ...Akane tenía razón...- suspiró – ...niños...compórtense...no quiero tener que contarle a las chicas que estaban a punto de iniciar una pelea...no creo que les gustaría saber algo así...- sonrió de forma burlesca.

Kuno apareció detrás de Nabiki y con un micrófono exclamó: - Tendo Nabiki, eres la flor más hermosa de todas, tu perfume es tan delicado que provoca delirios en mi ser… despertando mis más bajos instinto queriendo ser saciados en este momento… tu vestimenta es adecuada, sólo que diosas como tú no deberían ocultar su belleza carnal bajo esas ropas… deberías mostrarte al mundo tal como llegaste… oh… mi amor… mis palabras no alcanzan para describir tu magnificencia, sólo me resta hincarme a tus pies y agradecerte infinitamente tu generosidad para darme el placer de pisar el suelo que tus delicados pies pisan, y dejarme estar en tu grata compañía… - finalizó Kuno arrodillado haciendo expresiones demasiado aspaventosas con sus manos.

Ranma, Inuyasha y Ryoga contemplaban la escena con una gota de sudor en sus frentes.

- No...no es necesario que digas esas cosas...Tatewaki...- sonrió ligeramente sonrojada Nabiki – ...luego hacemos algo con tus bajos instintos...- le murmuró sensualmente, dirigiéndose hacia su cuñado continuó – Ranma...tienes que bajar al Dojo ya...esperen todos abajo...ya es la hora...-

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En el Dojo todo estaba preparado para la ocasión, un lindo altar adecuadamente dotado de los elementos necesarios se alzaba en el fondo del lugar, allí estaba el abuelo de Kagome preparado para comenzar al ceremonia. Los invitados se encontraban sentados ya en sillas adornadas con un delicado tul blanco.

Ranma un poco nervioso observaba con desesperación la entrada "Kuso… ¿por qué tardará tanto¿le habrá pasado algo¿se habrá arrepentido?" pensaba cuando vio a su prometida llegar. La muchacha utilizaba un largo vestido blanco estilo occidental con una amplia cola, el escote era strapless, hasta la cintura estaba adornado con una serie de delicados bordados en forma de pequeñas flores. La falda tenía volumen y sobre esta se encontraban dispersos algunos bordados más.

"Kawaii… parece un ángel… es la mujer que amo… la más bella que existe en este mundo… Akane… a partir de ahora seremos uno… no importa lo que pase siempre estaré a tu lado…". Ranma, levemente sonrojado, observó embobado a la muchacha mientras se acercaba.

Akane caminó lentamente hacia Ranma, sus miradas llenas de amor se encontraron, centró todos sus sentidos en la visión de la persona amada. "Ranma...falta tan poco...no puedo creerlo...muchas veces pensé que nunca llegaría este día...te ves tan guapo..." sonrojada recorrió con su mirada al muchacho que vestía un traje de color negro, con chaleco, plastrón y pañuelo de color rojo. "no voy a poder dejar de mirarte durante toda la ceremonia..." Sin dejar de mirar sus ojos llegó hasta él, ubicándose luego a su izquierda.

El joven de la trenza contempló con ternura a su prometida y tomó delicadamente una de sus manos. – Estas hermosa koishii – susurró.

- Arigato...tú te ves muy guapo...- murmuró la chica muy sonrojada.

El abuelo de Kagome dio inicio a la ceremonia con la bendición a los novios, sus palabras se escuchan en la lejanía para la muchacha de cabellos azulados quien estaba totalmente inmersa en sus pensamientos

"Sólo espero que todo salga bien...tomamos todas las precauciones necesarias...de todos modos no puedo evitar estar nerviosa..." la mano de Ranma acariciando tiernamente la suya la trajo nuevamente a la realidad, sus miradas se encontraron; el brillo que irradiaban los profundos ojos azules de él llenó su corazón de paz y calidez. "Ranma...no tengo porque preocuparme...todo saldrá bien...sólo están aquí nuestros amigos más cercanos y nuestra familia...es mejor que una ceremonia con muchos invitados..."

La ceremonia seguía avanzado y pronto llegaría el momento más importante de ésta, el abuelo de Kagome colocó sobre el altar las ofrendas a los dioses, entre ellas el sake con el que se realizaría el "Sansankudo"(2); nuevamente volvió a realizar una oración solicitando la bendición de los dioses. Luego sirvió el sake en tres tazas bajas especiales, de distintos tamaños una grande, otra mediana y una pequeña, que estaban dispuestas frente a la pareja.

Ranma tomó la taza más grande con ambas manos y bebió un sorbo. "No puedo dejar de mirarte… te ves tan hermosa… es como si no existiera lo que nos rodea… sólo te veo a ti…". El muchacho sonrojado le entregó el recipiente a la chica.

Akane miró a los ojos a Ranma antes de beber un poco "Esto es como un sueño...nada nos va a separar nunca...vamos a estar juntos hasta el último de nuestros días...por siempre juntos tú y yo..." mirándolo con ternura le devolvió el recipiente.

El joven bebió una vez más y colocó en la mesa la taza. "Todavía recuerdo con claridad la primera vez que nos vimos… tu sonrisa sigue siendo igual de sincera y pura. Eres todo en mi vida… quiero estar unido para siempre a ti…" pensó Ranma. Luego realizaron lo mismo con los otros dos recipientes completando el ritual de totalidad y unión indivisible

- Cof, cof..- tosió disimuladamente el abuelo de Kagome al ver que el muchacho de la trenza no realizaba lo que debía hacer en ese minuto dentro de la ceremonia.

Akane frunció levemente el ceño - ¿Ranma?...tienes que decir tus votos...- murmuró por lo bajo regalándole una mirada asesina.-...no me digas que olvidaste algo así...te voy a matar...- siguió murmurando cada vez más molesta.

Ranma tosió disimuladamente "Kuso… olvidé lo que había escrito… que imbécil soy…¡je! bueno algo se me ocurrirá" improvisando, comenzó a relatar sus votos: – Yo, Saotome Ranma, de la escuela de combate libre, te acepto a ti, Tendo Akane, como mi esposa… y prometo serte fiel – se interrumpió y sonriendo nerviosamente luego de unos segundos continuó: - A pesar de que aparezcan mil prometidas por causa de las estúpidas promesas de oyaji… en la salud y la enfermedad… claro que para mi bienestar te ruego que salgamos a comer fuera o me dejes cocinar – sonrió burlonamente ante la mirada de una irritada Akane. – En la riqueza y en la pobreza y así amarte y respetarte todos los días de mi vida… - finalizó triunfal observando a una bastante alterada Akane que hacía grandes esfuerzos por no asesinar a su flamante esposo.

"Baka...estoy segura que olvidaste lo que habías escrito...también voy a improvisar algo...no creo que estés esperando una declaración de amor ahora...no voy a dejarte ganar" Akane miró a los ojos al muchacho – Yo, Tendo Akane, te acepto a ti, Saotome Ranma como mi esposo y prometo serte fiel en la salud y en la enfermedad y créeme que voy a exigir el mismo tipo de fidelidad...si veo a alguna tipa cerca tuyo voy a barrer el piso con ella y luego te tocará exactamente lo mismo...de ahora en adelante eres sólo mío – sonrió mirando traviesamente a Ranma.-...no puedo prometer dejar de cocinar para ti...eso forma parte de mis deberes de esposa...- su sonrisa aumentó al ver la mirada de pánico del chico - pero prometo cuidarte con todo mi amor cada vez que enfermes del estómago anata...estaré contigo en la riqueza y en la pobreza, voy a amarte y respetarte todos los días de mi vida – finalizó sonriendo tiernamente.

El público observó a los muchachos con una gota de sudor en su cabeza. Soun y Genma cuchicheaban muy nerviosos, lo único que deseaban era que la ceremonia finalizara antes de que alguno de los se arrepintiera.

Ranma tomó del altar uno de los anillos, luego cogió delicadamente la mano izquierda de la chica y colocó la alianza en su dedo anular. Akane tomó el otro anillo, le sonrió tiernamente a Ranma antes de tomar su mano y colocar despacio la alianza
El abuelo de Kagome les dio su bendición y seguido de esto el joven tomó con suavidad a su esposa de la cintura y la besó levemente.

Fue un beso suave y discreto, despacio se separaron "baka...¿pretendes darme un beso así en nuestra boda?...ni creas que te voy a dejar..." Akane miró a Ranma a los ojos - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer Saotome?...pensé que mi esposo sabia besar mucho mejor – comentó desafiante.

Ranma sonrió maliciosamente, tomó nuevamente a la chica por la cintura y haciendo que esta arqueara su espalda la besó apasionadamente. Luego de unos segundos se separó un poco - ¿Mejoré? – preguntó susurrando seductoramente.

- Mucho...- sonrió Akane sonrojada – Te amo...- susurró.

Ranma sonrió y tomando sus manos dulcemente respondió – Yo también te amo koishii… para siempre… -

Soun llorando, rápidamente se acercó para luego sujetar de las manos a ambos muchachos, tomó un micrófono y exclamó – HIJOS MIOS… AL FIN SE CASARON… ¡SOY TAN FELIZ! –

- Tendo...finalmente lo conseguimos...- comentó emocionado Genma – por un minuto creí que no llegarían hasta el final...ahora sólo tenemos que esperar a que nos den un heredero para la escuela de combate libre –

- Claro… quiero que me den muchos nietos… - agregó Nodoka sonriente mientras abrazaba a los muchachos.

Akane y Ranma no prestaron mucha atención a los comentarios de sus padres, ambos se miraban levemente sonrojados y totalmente embobados el uno por el otro.

- ¡Felicidades Ran-chan, Akane-chan! – exclamó Ukyo mientras los abrazaba efusivamente.

- Arigato Ukyo - sonrió Akane correspondiendo al abrazo de la chica – apuesto que tú serás la próxima – murmuró por lo bajo para ser escuchada sólo por su amiga.

- Gracias Ucchan – respondió Ranma sonriendo a su amiga.

- Felicidades Akane-san –sonrió levemente sonrojado Ryoga – espero que este idiota te cuide mucho. – dándole un leve golpe en la cabeza a Ranma continuó - ¡tienes mucha suerte desgraciado!...pobre de ti si no la cuidas como se merece – finalizó con una media sonrisa.

- Cállate P-chan… ya sé eso, no es necesario que me lo digas... – murmuró Ranma entre dientes mirándolo irritado. – Ah, y lo sé… soy el hombre más afortunado al tener a Akane a mi lado… - comentó dulcemente dirigiéndose a su esposa mientras acariciaba su rostro.

- Arigato Ryoga-kun – sonrió Akane, mirando a Ranma continuó – y yo por tenerte conmigo...-

- Espero no tener que ver estas demostraciones todos los días...- comentó mordazmente Nabiki – Felicidades...sólo les pido que no llenen la casa de niños...al menos no aún...soy muy joven y hermosa para tener sobrinos- abrazó a su hermana antes de continuar – les tengo un regalo...bueno además del video de la ceremonia... – le entregó un pequeño sobre a Ranma – reservé una habitación para ustedes en el mejor hotel de la ciudad, con todo pagado...para que disfruten su noche de bodas – sonrió mientras daba un pequeño golpe en el pecho a su cuñado – cuida de mi hermanita...y diviértanse esta noche –

- Tendo Akane, una de las diosas más hermosas que reina en los cielos… eres una deidad con alma de tigresa… el brillo de tu mirada desafiante, esa belleza salvaje que posees no la goza mujer alguna… ese maldito de Saotome no merece un ser tan perfecto como tú… es un ruin majadero que no sabe nada de la vida… al contrario de mi persona, Kuno Tatewaki, el ex rayo azul de la escuela Furinkan… - el joven se acomodó el cabello y continuó: - Aunque te hayas casado con el maldito de Saotome te deseo lo mejor y ten en cuenta que siempre mi corazón te pertenecerá, preciosa Akane… - finalizó sonriendo tontamente.

Antes que Ranma o Akane pudieran golpear a Kuno, una silla impactó de lleno en su cabeza.

- No más relación libre desde hoy Kuno-chan ...te lo advierto...-Nabiki miró fríamente a Kuno– enojada puedo ser peor que la diosa con alma de tigresa- finalizó dirigiéndose hacia las mesas donde servirían la comida.

- ¡Esperaaa!...¡Tendo Nabikiii! – exclamó Kuno mientras alcanzaba a la muchacha.

Ranma sonrió con una gota en la frente mientras observaba a un desesperado Kuno perseguir a Nabiki ofreciéndole todo tipo de disculpas incluso arrodillándose sin recibir ningún tipo de respuesta por parte de la chica. Luego dirigió su mirada a su esposa y seductoramente preguntó - ¿Qué se siente ser esposa de Ranma Saotome? –

- Por ahora...no hay mucha diferencia...- contestó Akane subiendo y bajando sus manos por el torso de Ranma – mmm deberías preguntarme de nuevo dentro de unas horas...cuando me demuestres que tan bien cumples tus deberes de esposo...anata..- susurró sensualmente mientras recorría con su mirada el cuerpo de su pareja.

- ¡Keh! Ustedes no cambian...creo que les gusta dar espectáculos públicos...tengan un poco de decencia...hentais...- comentó con una media sonrisa Inuyasha.

Ranma abandonó su estado de ensoñación al escuchar la voz de Inuyasha, con el ceño notablemente fruncido contestó: - BAKA… el único hentai aquí eres tú… -

- Hasta donde puedo ver...yo no estoy dando demostraciones publicas...pero no te preocupes...es entendible...estas desesperado – comentó de forma burlesca el hanyou.

- Mou… Inuyasha deja de molestar a Ranma-kun¿ni siquiera en su boda tienes una tregua con él?... deja de ser desconsiderado.. vinimos aquí para felicitarlos – murmuró Kagome apareciendo detrás del hanyou. – Felicidades Akane-chan, Ranma-kun… espero ser madrina de alguno de sus hijos… - finalizó sonriente mientras los abrazaba a ambos.

- Arigato Kagome-chan – sonrió Akane correspondiendo al abrazo – y no te preocupes por ellos dos...sabes que esa es su forma de mostrarse cuanto se aprecian ¿ne Inuyasha? – preguntó mirando con una sonrisa al hanyou.

- ¡Keh! ...Felicidades...espero que sobrevivan el uno al otro...- sonrió Inuyasha, luego acercándose a su mujer la tomó de la mano. - ¿te dije lo sensual que te ves vestida así? – le murmuró al oído.

Akane y Ranma estaban ahora con Kasumi y el doctor Tofu. Aprovechando la distracción de la pareja, Inuyasha continuó seduciendo a su mujer. – tengo muchas ganas de llevarte lejos de aquí...- soltó roncamente atrayendo a la chica contra su cuerpo - ...para quitarte este vestido...y demostrarte cuanto me enloqueces mujer –

Kagome rodeó con sus brazos el cuello del muchacho y frotando suavemente su cuerpo contra el de su compañero respondió: - Mm… hoy tenemos toda la noche libre koishii… aprovechemos que Iza-chan está con Miroku y Sango.. ¿ne? – comentó mirándolo traviesamente.

- Kagome...- susurró sensualmente el hanyou estrechándola aún más entre sus brazos.

- Nee ...Kagome-chan, Inuyasha...dejen las demostraciones en público para después..¿o no quieren comer...? – sonrió traviesamente Akane.

- ¡Ha... hai Akane-chan! – respondió Kagome furiosamente sonrojada. "Me es imposible resistirme cuando me mira de esa forma… no puedo pensar en otra cosa que no sea él… Inuyasha..". - ¿Vamos? – sonrió dulcemente la chica mientras tomaba de la mano de su compañero.

El hanyou le sonrió a su mujer dejándose llevar por ésta hacia el sector del dojo donde estaban preparadas las mesas para el banquete de bodas. Este comenzó cuando Ranma y Akane rompieron la tapa del barril de sake para dar inicio al brindis, el resto de la comida ocurrió en tranquilidad.

Con una sonrisa en su rostro, Akane, observó a su familia y amigos "Papá y el tío Genma no han dejado de brindar y no paran de mencionar al futuro heredero de la escuela de combate libre...espero que no se obsesionen con tener nietos pronto porque no tenemos planeado tener bebes aún...al menos la tía Nodoka no hay dicho nada más sobre el tema...jejeje parece que está entretenida con las historias del abuelito de Kagome-chan" rió levemente dirigiendo luego su mirada hacia sus hermanas "Kasumi y Tofu-sensei se ven tan bien juntos...espero que algún día se casen...mmm parece que Nabiki ya perdonó a Kuno...creo que nunca voy a entender que le atrae de él...está totalmente loco...realmente se merecen" una traviesa expresión se formó en su rostro, disimuladamente miró a Ranma "te ves tan guapo...creo que no te voy a dejar descansar durante la luna de miel ni un solo minuto"

Ranma observó de reojo la mirada de Akane y se sonrojó levemente. Luego recorrió con la mirada la mesa para reparar en un par de parejas, una gotita de sudor apareció en su frente al observar las insinuantes miradas que Inuyasha le dedicaba a Kagome la cual respondía sin ningún tipo de disimulo. "¡Je! y a mi me dice pervertido… prácticamente se están comiendo con la mirada… ¡par de pervertidos!". Dejó de prestar atención en esa pareja para observar a Ryoga quien estaba totalmente ido y por su lado Ukyo lo miraba de reojo el ceño fruncido. "¿Um¿qué sucederá con esos dos?".

Akane sonrió traviesamente al ver el rostro sonrojado de Ranma; por debajo de la mesa colocó su mano sobre uno de los muslos de su esposo comenzando a subir lentamente por este "voy a ponerte más nervioso..."

Toques de electricidad recorrieron todo el cuerpo de Ranma cuando sintió las manos de su mujer sobre una de sus piernas. La miró un poco sonrojado - ¿Quieres empezar desde temprano? – preguntó seductoramente.

Furiosamente sonrojada sacó rápidamente su mano de la pierna del muchacho – Ra...Ranma...te van a escuchar... "kuso...pensé que se pondría nervioso...cada vez que usa ese tono de voz me vuelve loca...".- murmuró Akane, luego llamando la atención de sus amigas continuó - ¡Nee chicas!...- dijo mientras se ponía de pie - ¿están listas para atrapar el ramo? – preguntó sonriendo.

Ranma aprovechó que la muchacha se acomodó un poco el vestido al ponerse de pie y en aquella distracción, como sus manos eran muy veloces debido a un truco que le había enseñado la bisabuela de Shampoo cuando era todavía un muchacho de preparatoria, ágilmente acarició su trasero sin que nadie lo notara, a excepción de Akane que se sonrojó furiosamente.

Akane dio un leve respingo al sentir las caricias de Ranma, sonrojada lo miró de reojo; el chico le sonreía traviesamente; tratando de pensar en otra cosa continuó algo nerviosa – bue...bueno...vamos chicas... ¿no sabían que la que atrapa el ramo es la próxima en casarse? "creo que quieres jugar Ranma...sólo espera hasta la liga mi amor...".-

- No creo en esas supersticiones Akane..."además lo que menos quiero es casarme ahora" – comentó Nabiki mirando a su sonrojada hermana.

- Yo.. yo.. ya.. estoy casada… no es necesario – tartamudeó Kagome notablemente sonrojada debido a que el hanyou había apretado suavemente su muslo con dos de sus garras.

- Eso no importa Kagome...puedes guárdalo como recuerdo de mi boda...- trató de convencerla Akane - ¿qué piensas tú Ukyo? –

Antes que Ukyo pudiera responder Ryoga ya había tomado sus manos y la miraba a los ojos ilusionado – Ukyo...tienes que atrapar ese ramo...tú puedes lograrlo...¡TIENES QUE HACERLO!- le dijo mientras comenzaba a irradiar una fuerte aura de batalla.

- Ryo... Ryoga… - murmuró Ukyo un poco sonrojada. "Quiere casarse conmigo y no sabe como decírmelo… ¿por eso piensa que lo mejor es que atrape el ramo?... jeje que tontito… me voy a esforzar para conseguirlo". Ukyo sintió como su aura de batalla crecía – ¡Esta bien!… - soltó decidida mientras se ponía de pie.

Finalmente Akane logró convencer también a sus hermanas y a Kagome. Caminó hasta el centro del Dojo, las chicas se colocaron detrás de ella a cierta distancia siendo observadas con curiosidad por sus parejas.

- ¡UKYO!...¡TIENES QUE ATRAPARLO!...¡TÚ PUEDES!- gritaba Ryoga animando a una sonrojada Ukyo mientras era observado por los demás hombres con una sonrisa nerviosa.

"Tengo que atraparlo… lo haré… no me dejaré vencer… aunque tenga que utilizar otras armas por si alguien lo coge antes" sonrió maliciosamente observando su vestido. La muchacha había llevado debajo de su ropa enganchadas en una liga una serie de pequeñas espátulas.

- Bueno chicas ahí va...- dijo Akane sonriendo al ver como las demás chicas se alejaban un poco de Ukyo asustadas por la fuerte aura de batalla que ésta irradiaba.

Akane lanzó el ramo con fuerza, este iba directo hacia Nabiki quien de un rápido giro logró esquivarlo, finalmente Ukyo desvió su trayectoria con una de sus pequeñas espátulas, y de un ágil salto lo atrapó.

- ¡YATTA! – gritó entusiasmada Ukyo mientras hacía la señal de amor y paz con dos de sus dedos. – ¡Lo conseguí Ryoga! – rió eufórica acercándose al joven eternamente perdido.

Ryoga rió estúpidamente, al ver a la muchacha aproximarse hacia él no pudo más que comenzar a imaginar lo que podría llegar a ser su "intensa" luna de miel. – Ukyo...- murmuró totalmente sonrojado.

Akane caminó lentamente hacia Ranma mirándolo a los ojos con sensualidad – Por lo que hiciste antes de que lanzara el ramo...- murmuró sensualmente- ..creo que también tienes ganas de comenzar temprano...¿ne anata? – susurró mientras posaba sus manos sobre los hombros de su esposo.

Ranma se estremeció al sentir las manos de su esposa en su cuerpo. Un súbito calor lo recorrió . – Cla... claro que sí… - tartamudeó nervioso. Luego recuperando compostura y con una sonrisa maliciosa agregó: - Si fuera por mi te tomaría en brazos para irnos a otro lugar y estar a solas… quiero que me muestres lo que te regalaron en tu despedida... – murmuró roncamente en el oído de la chica.

- Nee...cuñadito... ¿no vas a lanzar la liga? "...sólo quiero ver como le harás para resistir..."- pregunto Nabiki interrumpiendo el momento.

- ¿Li... liga? – preguntó Ranma un poco sonrojado

- Ajá liga...esa cosa que se usa debajo del vestido de novia...a la altura del muslo, la tradición dice que el novio debe quitarla con las manos...o con los dientes... ¿interesante no? – respondió Nabiki mirando con una pícara expresión al muchacho de la trenza.

- ¡Ganbatte Ran-chan! – exclamó Ukyo guiñándole un ojo a su amigo.

- Definitivamente no me prestaré a eso... – murmuró Ranma un poco irritado. "Kuso… no quiero que algunos pervertidos observen, si tengo que quitarle la liga que sea en privado…"

- ¡Keh!...cobarde... ¿te avergüenza hacer eso en público? - preguntó mordazmente Inuyasha.

Akane dirigió una traviesa mirada a su esposo, se alejó un poco de él y subió su pierna derecha sobre una silla – ¿no lo harás? –

- ¡RANMAAAAA HIJO! – comenzó a llorar Soun – si no eres capaz de hacer algo como eso...tampoco serás capaz de darme nietos – sollozó.

- No deberías hacer sufrir así a mi papá...cuñadito...- sonrió burlesca Nabiki.

- No hagas quedar en ridículo a los Saotome, Ranma… no seas cobarde¡maldición¿esa es la educación que te di? – exclamó Genma soltando algunas lágrimas.

Akane comenzó a subir un poco su vestido, dirigiendo una mirada desafiante a Ranma le dijo: - Sabía que no serías capaz...no te preocupes...me encanta verte sonrojado...- sonrió traviesamente anticipándose a lo que vendría.

Ranma reaccionó rápidamente y se dirigió hacia su esposa decidido. Luego observando su expresión juguetona y la mirada penetrante del público; le murmuró a la chica un poco nervioso – ¿No... no crees que es.. esto.. lo deberíamos hacer en privado?.. –

- No lo creo...sólo tienes que quitarla "espero que no se le ocurra seducirme ahora...porque lo único que deseo en este minuto es que me lleve de una vez al hotel..."...no te atrevas a ponerme nerviosa...- murmuró Akane sonrojada

Ranma sonrió triunfal por el efecto causado en su mujer. – Nerviosa… ¿no eras tú la que querías hacerlo, koishii? – murmuró sensualmente mientras acariciaba su pierna derecha y acercaba su boca a la liga.

Akane se sintió súbitamente acalorada, sentir las manos de Ranma sobre su piel la excitaba por completo – Ran...Ranma...sí...sí quiero...pero...Ranma...- murmuró totalmente sonrojada.

- Mm... ¿pero qué? – murmuró roncamente el joven de la trenza mientras enganchaba la liga entre sus dientes para bajarla lentamente, con delicadeza recorrió sus piernas hasta que finalmente llegó a sus pies, luego levantó un poco la pierna de la chica para retirarla completamente. Con uno de sus dedos comenzó a jugar con la liga. Sonriente observó a una muy sonrojada Akane.

- Te luciste cuñadito...- comentó Nabiki mientras apagaba la cámara de video - ...casi matas a mi pobre hermanita...-

- ¡Nabiki! ...eso no es cierto...- la regañó Akane acercándose aún agitada hacia su esposo -...hentai...- murmuró para ser escuchada sólo por él.

Ranma sonrió victorioso a su esposa mientras seguía jugando con la liga. - ¿Qué se supone tengo que hacer con esto ahora? – preguntó curiosamente.

- Tienes que lanzarla igual como hizo Akane con el ramo...quien lo atrape será él próximo en casarse...- explicó Nabiki.

- Tienes que ir Ryoga… como yo atrapé el ramo tú atraparas esa liga.. – afirmó Ukyo mirando intensamente a los ojos a su novio.

- ¿Eh?...será difícil...creo que Kuno también la quiere... ¿por qué no me das algún incentivo para derrotarlo?- preguntó Ryoga devolviéndole una mirada igual de intensa.

- ¿Incentivo? claro... si es por eso sólo piensa en la noche de boda que tendremos luego de nuestro casamiento, koishii… bueno y además de eso… te voy a dar un regalito – susurró seductoramente Ukyo. La chica tomó con ambas manos el rostro de Ryoga, luego rápidamente acortó la distancia entre sus rostros y lo besó apasionadamente pegando su figura al masculino torso del muchacho.

Despacio se separaron – ...noche de bodas...-balbuceó Ryoga sonriendo estúpidamente mientras se ponía de pie para acercarse hasta donde estaban los otros muchachos, observó a sus oponentes sintiendo como su aura de batalla se elevaba al máximo – ¡LANZA DE UNA VEZ ESA LIGA SAOTOME!...¡VA A SER MÍA! –

Inuyasha miraba divertido como los estúpidos humanos se preparaban para pelear por ese pequeño trozo de tela

Ranma arrojó la liga hacia arriba con mucha potencia, Kuno saltó para poder tomarla pero no alcanzó su objetivo por muy poco debido a que Ryoga de una patada consiguió hacerlo volar y luego triunfal estiró un brazo para tomarla. – ¡ES MÍA¿CUÁNDO NOS VAMOS A CASAR UKYO? – exclamó victorioso.

Ukyo sonrió levemente sonrojada – ¡AHORA MISMO SI LO DESEAS! – respondió radiante mientras corría hacia su novio, el muchacho en un rápido movimiento la tomó en brazos y la contempló sonriendo embobado. La joven de las espátulas observándolo con cariño rodeó con sus brazos su cuello para acercar sus rostros y besarlo tiernamente.

Akane sonrió abiertamente – siempre dije que ella sería la próxima...- comentó acercándose a Ranma – por cierto...no lograste ponerme muy nerviosa cuando me sacaste la liga...- continuó mirando traviesamente al muchacho – creo que demostraste lo mucho que extrañas ciertas cosas anata...-

- ¿No lo logré? – preguntó seductoramente Ranma mientras tomaba de la cintura a la chica acercándola hacia él. – Si quieres puedo hacer otras cosas que te pongan más nerviosa… pero no sé si quieras que nos observen… - murmuró en un tono sugerente en el oído de la chica - O podemos irnos ya… - finalizó sonriendo maliciosamente.

Akane rodeó con sus brazos el cuello de Ranma – Quiero que me vuelvas loca esta noche...pero no aquí...- susurró sensualmente – afuera... hay una limosina...con lo que llevaremos a nuestra luna de miel... secuéstrame...- sus labios se movieron con suavidad rozando despacio el lóbulo de una de las orejas de su esposo.

Ranma sintió escalofríos al sentir los cálidos labios de su mujer en su piel. Rápidamente reaccionó cargándola entre sus brazos, con velocidad casi sagrada corrió hacia la limusina tardando no más de diez segundos. Los invitados ni siquiera se percataron de la salida repentina de los novios.

- ¿Akane crees que ya se deberían servir los...?- se interrumpió Nabiki al ver que su hermana ya no estaba donde la había visto segundos antes -.. ¿ya se escaparon?...-

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Dos horas después en el Sengoku, dos jóvenes cruzaban el pozo, el hanyou ayudó a la joven de cabellos azabaches a trepar hasta llegar hacia arriba. Ambos salieron, Inuyasha cargaba una gran mochila amarilla y Kagome estaba totalmente ida en sus pensamientos.

"No sé cuando, pero estábamos tan distraídos con Inuyasha que de un momento a otro perdimos de vista a Akane-chan y Ranma-kun jeje… era muy divertido observar sus miradas…". La joven se sonrojó levemente observando a Inuyasha "Ahora podré sorprenderlo con una de las recetas que encontré en ese libro de cocina… Todo lo que necesita saber una mujer moderna".

- ¿Dónde me llevas koishii? – preguntó Inuyasha mirando seductoramente a Kagome - ...sabes comienzo a pensar que te aprovechas de mí los días en que tu delicioso aroma me enloquece...- soltó roncamente – pero...eso me encanta...-

- Paciencia… es una sorpresa – contestó Kagome sonrojada por el tono de voz que utilizó su compañero. "Inuyasha… recordé cuando me contaste lo que pasaba contigo esos días…"

Flash back

Kagome sonrió abrazándose al fornido torso del hanyou. Estaba anocheciendo, se encontraban en su cabaña completamente desnudos luego de amarse, a un lado de ellos crepitaba una leve llama.

- Nee… Inuyasha… ¿puedo hacerte una pregunta indiscreta? – preguntó Kagome mientras se separaba del hanyou para mirarlo pícaramente a los ojos.

- ¿Eh?...Hai...- musitó Inuyasha mirando con curiosidad a su mujer.

- Hace casi medio año que nosotros… bueno… tú sabes… - murmuró algo sonrojada la chica. – Y he notado algo particular… hay días en que tú… esto… tú... tienes más energía que de costumbre… - se sonrojó furiosamente – Etto… o te motivas fácilmente con cualquier movimiento que yo haga… o palabra que diga... ¿por qué es eso? – finalizó mirando hacia el suelo bastante nerviosa. "Kuso… hace tiempo que somos marido y mujer… y no logro decirle esto sin ponerme nerviosa… espero que haya comprendido lo que le pregunté… no sé como decirlo de otro modo…"

Inuyasha deslizó una intensa mirada sobre el cuerpo de la chica – Kagome...-soltó roncamente acercándose a ella – los aromas...puedo percibirlos de forma mucho más intensa que los humanos...mmm...- murmuró cerca de su oído rozando despacio con sus labios los cabellos de ésta - ...te deseo siempre...a cada instante...pero...diablos...Kagome...cuando estas en tus días fértiles...tu delicioso aroma es un como una droga...es tan dulce...envuelve todos mis sentidos...y sólo puedo pensar en una cosa..- tomo el rostro de su mujer con delicadeza, la miró de forma sugerente antes de continuar - ...no dejo de pensar en hacer el amor contigo...y créeme...no sólo tu aroma me provoca esto...es todo...todo lo que hagas...lo que digas...la forma en que me miras...todo...mujer...- finalizó susurrando muy cerca de sus labios.

Kagome sonrió y lamiendo un poco los labios del muchacho murmuró: - Muy interesante… ¿así qué en estos días puedo tener el control, ne? – sonrió pícaramente al observar la expresión de deseo que tenían los ojos dorados casi en llamas de su compañero. Mordió su labio inferior y a continuación se acercó a su rostro para besarlo apasionadamente. Después de unos minutos se separó – Vamos a aprovechar entonces tu energía durante toda la noche…¿ne? - finalizó casi ronroneando mientras se frotaba despacio contra el muchacho.

Fin Flash back

Luego de veinte minutos caminando Kagome finalmente se detuvo sonriente. En medio de la espesura del bosque en un hermoso lugar cubierto de vegetación con un amplio manantial. Se podía observar que el agua estaba caliente debido al vapor que desprendía.

- Hace unos días estaba buscando plantas medicinales para Kaede ba-chan… y encontré este maravilloso lugar y quería mostrártelo… no sé si lo conocías… - comentó sonrojada Kagome. – Además… quiero que pruebes algo… ¿me alcanzas la mochila? – sonrió traviesamente. – Espero que te guste… -

- Me gusta más la compañía...- le susurró Inuyasha al oído mientras le alcanzaba la mochila - diablos Kagome... ¿pretendías matarme al ponerte este vestido? – soltó roncamente deslizando deseoso sus manos por la desnuda espalda de su mujer.

- ¿Te gustó? Cuando lo compré pensé en ti… sabía que te gustaba el color rojo.. – sonrió Kagome mientras sacaba de la mochila algunos elementos de cocina y unos cuantos ingredientes para cocinar algo.

Inuyasha soltó un enronquecido gruñido, deseoso rodeó con sus brazos la cintura de su mujer atrayendo su espalda contra su torso – Te ves hermosa...pero me gustas más sin nada...Kagome...-

Kagome se sonrojó al sentir los fuertes brazos del hanyou rodeando su cuerpo. – Nee... Inuyasha… ¿podrías encender una fogata? – preguntó tratando de recuperar compostura.

- ¿Eh?...etto...hai...- balbuceó Inuyasha separándose sin muchas ganas de la muchacha para obedecer a su petición.

Kagome suspiró aliviada, ahora si podría cocinar tranquila, sus brazos sobre su cuerpo no ayudarían mucho si tenía que preparar algo, eso lo había aprendido en todo su tiempo de convivencia, cuando Inuyasha estaba cerca tratando de seducirla siempre algo se quemaba o se olvidaba de algún ingrediente muy importante, era muy difícil ignorar la penetrante voz de su compañero o sus dedos cálidos acariciándola.
Abrió una lata de leche condensada, un pote con crema y un tarro de café.

Inuyasha terminó de encender la fogata, lentamente se quitó la chaqueta y la corbata; las dejó sobre la mochila de su mujer, mirando luego con curiosidad lo que esta hacía "diablos Kagome...no necesitas hacer nada más...lo único que quiero es comerte a besos mujer..." acompañando a sus pensamientos su mirada cambió de la curiosidad al deseo más intenso.

- Ari.. arigatou.. – balbuceó Kagome sonrojada al ver a Inuyasha con esa camisa azul eléctrico un poco desordenada y los pantalones de vestir que le favorecían mucho. Sacudió un poco su cabeza para volver a lo que estaba haciendo: colocó la olla al fuego sobre un soporte y comenzó a agregar la leche condensada, luego la crema y finalmente un poco de café, con una cuchara revolvió hasta que la mezcla se calentó.
La muchacha tomó un frasco del bolso en el que tenía chocolate en barra semiamargo picado y lo agregó a la mezcla con un poco de licor de frambuesa.

Inuyasha tendió una manta sobre el piso, se sentó en ésta mirando con una sonrisa a la muchacha -¿Qué haces?-

- Fondue de chocolate – respondió sonriente la muchacha. – Etto.. ahora debo revolver hasta que el chocolate se integre.. – murmuró para sí mientras leía lo que podría utilizar para mojar en el chocolate. "amarettis, vainillas, bananas, fresas, kiwi, duraznos, manzanas… Inuyasha… ¿eh?" Kagome se sonrojó furiosamente por lo que estaba pensando. Imágenes de Inuyasha cubierto de chocolate poblaron su mente. La joven se sacudió para impedir seguir pensando en aquello y evitar quemar la mezcla.

- Chocolate..."en los labios de Kagome...en su delicado y hermoso cuello...en sus deliciosos pechos...kuso...me estoy pareciendo demasiado a Miroku... chocolate en sus pechos..." – murmuró furiosamente sonrojado Inuyasha.

- Hai… ¿te gusta? – preguntó la chica mientras revolvía la mezcla. – A mi me encanta… - finalizó guiñándole un ojo. Sacó de la mochila un par de bandejas, luego colocó sobre estas fresas, bananas y frambuesas, las cuales ya traía cortadas a la mitad.

- Me...me...encanta...- contestó el muchacho mirando con deseo a Kagome.

La joven de cabellos azabaches sonrió y continuó revolviendo un par de minutos más. – Ya está… ahora con estos palillos debes pinchar la fruta para untarla luego con la mezcla.. – explicó Kagome mientras le alcanzaba un palillo al chico. Luego se sentó sobre la manta al lado del hanyou.

Inuyasha pinchó con la brocheta una de las fresas, luego la sumergió en el chocolate, mirando a los ojos a Kagome llevó la fruta hasta sus labios para morderla lentamente. – Delicioso...- comentó mirándola con intensidad.

La joven sonrojada por la mirada del hanyou tomó con los palillos una frambuesa y la cubrió completamente de chocolate. La acercó a su boca torpemente y la saboreó ensuciándose un poco los labios y la comisura.

- Kagome...- soltó roncamente Inuyasha acercando su rostro al de su mujer para lamer despacio sus labios – mucho mejor que cualquier fruta...- murmuró con sus labios aún a centímetros de los de ella.

La muchacha vibró al sentir la lengua de Inuyasha rozar y saborear su boca. Con una pícara sonrisa tomó la cuchara de madera, desabrochó los botones de la camisa del hanyou y dejó caer el líquido que se encontraba tibio sobre su torso. Lo miró traviesamente con sus ojos color chocolate y comenzó a lamer el pecho del muchacho. – Mm.. esto es lo más delicioso que probé en mi vida… - murmuró mientras terminaba de limpiar todo el líquido.

- Kagome...- jadeó Inuyasha – ¿quieres jugar gatita? – preguntó mirándola fogosamente mientras tomaba la cuchara y la llenaba del tibio liquido.

Kagome retrocedió y lo miró juguetonamente. – Sólo si me atrapas.. – murmuró antes de correr en dirección al manantial deteniéndose cerca del borde de este.

- ¡Keh! Nunca has logrado escapar de mí...-sonrió de medio lado el hanyou mientras se acercaba a la muchacha lentamente - ...además quieres que te atrape...ni te imaginas la energía que tengo hoy mujer... – murmuró mientras se acercaba velozmente a una sonrojada Kagome.

- Ma... matte Inuyasha… - balbuceó Kagome retrocediendo para evitar que el hanyou la atrapara, en un descuido resbaló, ya que la piedra sobre la que se encontraba de pie estaba cubierta con algunos musgos, cayendo así de espaldas al agua. – ¡¡YIAAHHHH!! – gritó antes de zambullirse y mojarse completamente. Luego de unos segundos salió a la superficie. – Mou… arruiné el vestido.. – murmuró frustrada.

- No debiste escapar...- rió abiertamente Inuyasha agachándose en la orilla del manantial – no te preocupes...como te dije antes...me gustas más sin ropa...- comentó con una media sonrisa.

La muchacha sonrió maliciosamente, aprovechando que Inuyasha tenía la guardia baja, con sus dos manos lo atrajo hacia ella tomándolo de sus brazos haciendo que éste perdiera el equilibrio y se sumergiera también. – Jeje… con esto terminaras de limpiarte el chocolate que arrojé sobre ti.. – sonrió Kagome guiñándole un ojo.

Inuyasha se incorporó rápidamente tomando por la cintura a la chica para acercarla a su torso.- Hubiese preferido que siguieras quitando tú misma el chocolate koishii...- dijo con su tono de voz más sensual antes de capturar sus labios en un beso lleno de pasión. Sus manos descendieron lentamente por la espalda de Kagome, entregándole ardientes caricias; la suave piel de su mujer, ahora húmeda al tacto hacia arder su sangre.
Posó sus manos en las caderas de la chica para atraerla más hacia su cuerpo ansioso de mayor intimidad, todo su cuerpo se lo pedía a gritos...la deseaba con locura...

La piel de la joven se erizó al contacto con el cuerpo del chico, correspondió deseosa al beso abriendo delicadamente su boca para dejar que este lo profundizara. Recorrió con sus manos su espalda hasta posarse en su trasero y con ansias lo recorrió presionándolo suavemente, hambrienta de recorrer su cuerpo una vez más, las caricias que este le proporcionaba eran celestiales, entre besos gimió completamente excitada.

- Ahmm Kagome...- jadeó Inuyasha rompiendo lentamente el beso, delicadamente la cargó entre sus brazos para salir del agua. – te amo...- le susurró suavemente al oído mientras se dirigía hasta donde tenían encendida la fogata. Suavemente la depositó sobre la manta sentándose frente a ella –... te ves preciosa mojada...-sonrió traviesamente.

Kagome se sonrojó al sentir la mirada del hanyou sobre su cuerpo y tiritó un poco debido al cambio de temperatura. – Tú también te ves muy apuesto así… - murmuró observando complacida el torso desnudo del muchacho, la camisa había quedado en el olvido dentro del manantial.

Inuyasha acarició con suavidad con el dorso de su mano una de las mejillas de Kagome, continuó bajando hasta llegar a su cuello, despacio la deslizó hasta su nuca para desatar el vestido.- ya no necesitas más esto ¿ne? – sonrió seductoramente mientras su ropa caía dejando al descubierto sus senos.

Las mejillas de la chica se encendieron, rodeó con sus brazos el cuello de Inuyasha y acercó su cuerpo al de él oprimiendo sus pechos contra su torso. El cabello del hanyou al igual que el de la muchacha estaba totalmente empapado.
Algunas gotitas cayeron del flequillo de Kagome recorriendo su rostro, y rodaron por su cuello para continuar su camino. – Me gustas mucho como ingrediente para la fondue... – susurró sensualmente

- Mmmm...déjame probarte...- gimió guturalmente el hanyou mientras recostaba despacio a Kagome sobre la manta. Recorrió su cuerpo lentamente con su mirada, ella estaba sonrosada, y su respiración levemente agitada hacia subir y bajar sus senos de forma cadenciosa.
Mirando pícaramente a la chica tomó una cucharada llena de chocolate; se recostó apoyándose en su costado antes de dejar caer suavemente el tibio líquido sobre el cuello de Kagome. Deseoso descendió su rostro hacia su cuello, lo acarició lujuriosamente con su lengua, hambriento de saborear la dulce piel de su mujer. – Kagome...Kagome...eres tan deliciosa...me vuelves loco...- jadeó recorriendo con sus manos extasiado sus suaves pechos.

Ella gimió con fuerza su nombre mientras llevaba hacia atrás su cabeza entregándose totalmente al placer de las caricias de Inuyasha. Lentamente se alejó de ella, volvió a tomar una cucharada de chocolate dejándolo caer muy despacio sobre sus pechos; la intensa mirada de su mujer encendió aún más su excitación. Se recostó con suavidad sobre Kagome, descendiendo hasta quedar a la altura de sus pechos, le regaló una fogosa mirada antes de iniciar un abrasador y lento recorrido con su lengua sobre sus senos.
Totalmente excitado abrió un poco más su boca para chupar despacio uno los pechos de su mujer, sus fuertes jadeos penetraban en sus sentidos haciéndolo desearla aún más si es que esto era posible.

Kagome con las mejillas totalmente encendidas jadeó agitada con cada caricia proporcionada por su compañero. Cada vez que el hanyou rozaba su cuerpo se llenaba de una sensación deliciosa, toques eléctricos que la hacían estremecer hasta la punta de sus cabellos, lo adoraba, lo deseaba, era su vida… no podría seguir viviendo si ese hombre tan maravilloso desapareciera de su lado, su cuerpo, sus dulces caricias eran un néctar, un elixir de vida para su corazón.

La muchacha sonrió traviesamente mientras se sentaba de rodillas. Observó extasiada la figura de su esposo, era perfecto… pequeñas gotitas recorrían su musculoso torso, sus cabellos plateados caían como una cascada sobre su espalda. El pantalón de vestir que se ceñía excelentemente a su figura, y más ahora que se encontraba totalmente empapado, su mirada se detuvo y un fuerte rubor coloreó sus mejillas al notar la excitación de su pareja.
Traviesamente acercó una de sus manos al cierre del pantalón y rozó intencionalmente su miembro causando un gemido por parte de su compañero. Luego deslizó la prenda acariciando deseosa cada centímetro de su piel hasta el final

- Kagome...- jadeó el hanyou devorando con la mirada a su mujer- ...ven acá...- soltó roncamente mientras rodeaba con uno de sus fuertes brazos su cintura para arrimarla hacia él - ...te deseo tanto...- gimió con necesidad. Despacio levantó un poco las caderas de la chica para quitar su vestido, con deleite recorrió cada centímetro de su piel hasta quitarlo por completo - ...cada día que pasa...día a día te deseo más y más...- susurró muy cerca de sus labios antes de romper con suavidad con una de sus garras sus pantaletas. Muy despacio acarició la intimidad de su mujer, olas de placer recorrieron con fuerza todo su cuerpo al sentir la deliciosa calidez de Kagome.

La muchacha de cabellos azabaches gimió excitada al sentir los dedos de su compañero recorrer su centro de placer, arqueó su espalda mientras murmuraba agitada su nombre, extasiada, totalmente deleitada con cada una de sus deliciosas caricias. – Inuyasha… yo también te deseo… mucho... – jadeó totalmente obnubilada por la pasión.
Acercó sus pequeñas manos al bóxer blanco que estaba utilizando el muchacho y mientras lo miraba sonriendo traviesamente deslizaba la prenda. Él estiró sus piernas cooperando para que la muchacha finalizara con su tarea. Finalmente se sentó a horcajadas sobre él.

Inuyasha la tomó de la cintura acercándola aún más hacia él, sus manos recorrieron con ansias la tersa y cálida piel de su espalda – Te amo Kagome...- susurró con suavidad, subió su mano y rozó sutilmente sus húmedos cabellos – eres mi vida...- le dijo mirándola a los ojos; con deseo la tomó por sus caderas acercándola más comenzando a frotar muy despacio sus intimidades. Un ronco gemido salió de su garganta al sentir su ardiente erección rodeada por la humedad de la chica.

Kagome sentía a cada leve roce como la pasión se apoderaba de ella, atrapándola y arrastrándola inevitablemente hacia un mar de placer, en el que estaba segura que deseaba sumergirse hasta el fin. Un suspiro de placer escapó de su garganta, lentamente levantó sus caderas para acomodarse mejor sobre la pelvis del muchacho. Ahogando un gemido bajó sus caderas dejando que el miembro de Inuyasha penetrara totalmente en ella. Se vió totalmente invadida por fuertes espasmos de placer que se hacían mayores al sentir la ardiente erección del hanyou abrasando sus entrañas.
Deseosa comenzó a mover sus caderas subiendo y bajando, gimiendo embriagada al sentir el palpitante miembro entre las paredes de su sexo. – Inuyasha… te... te amo... – musitó mientras se movía rítmicamente sobre su esposo. Su corazón latía aceleradamente siguiendo el ardiente ritmo de cada uno de sus movimientos. Su mirada llena de deseo fue atrapada por los dorados ojos de su compañero que desprendían llamas de pasión con solo observarla.

- ¡Kagome!...¡Kagome!...- jadeó con fuerza Inuyasha totalmente embelesado con los movimientos de su mujer. Sus pechos se balanceaban con sensualidad al compás de sus movimientos, totalmente excitado se acercó hacia sus pechos para volver a saborearlos hambriento de cada centímetro de su piel.
El ligero vaivén de Kagome lo volvía loco, hacían aflorar en él ansias de mucho más, de poseerla totalmente, de tenerla siempre sólo para él; con fuerza colocó sus manos sobre sus caderas aumentando cada vez más la velocidad de las embestidas. El éxtasis comenzó a apoderarse cada vez con mayor fuerza de ambos, con cada movimiento la adrenalina sexual aumentaba llevándolos al borde del clímax.

Kagome continuó meciéndose sobre el cuerpo de su compañero aumentando a cada segundo la velocidad de estos, su corazón desbocado latía furiosamente, la muchacha rodeó con sus brazos el cuello de Inuyasha besándolo apasionadamente mientras continuaba con sus movimientos en un lujurioso baile, en el cual tenía absolutamente todo el control mientras ondeaba con orgullo sus caderas sobre un excitado Inuyasha. Se sonrojó al sentir las manos ardientes del muchacho presionar sobre sus pechos, sobre su cintura y caderas.

Las manos del hanyou recorrían con delirio cada fracción del cuerpo de Kagome, con cada segundo que pasaba todo su cuerpo se perdía en lo más profundo del placer. Llevó sus manos hacia el trasero de la chica para arrimarla cada vez con mayor empuje hacía él. La escuchó gritar con fuerza su nombre mientras temblaba entre sus brazos, no tardó demasiado en unirse a ella; el sentir su miembro presionado cada vez con mayor fuerza dentro de la ardiente intimidad de su mujer fue lo último que pudo resistir antes de dejarse caer en las redes de un intenso orgasmo.

En medio de la quietud del bosque, el único sonido existente aquella noche era el de las agitadas respiraciones de la pareja que se amaba apasionadamente bajo el resplandor de la luna.

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En el umbral de la habitación de un elegante hotel, una pareja de recién casados se contemplaba mutuamente.

- Nee...Ranma... ¿no piensas seguir con la tradición? – preguntó Akane mirando de forma juguetona a su esposo.

- Hai.. – sonrió ampliamente el muchacho de la trenza mientras la tomaba en brazos rápidamente para atravesar el umbral e ingresar en la suite. Delicadamente la dejó en el suelo, sin separarse mucho la tomó por la cintura posesivamente. – Mm… Akane… ¿te dije que te veías muy bien con ese vestido? – murmuró mirándola intensamente a los ojos, luego acercó sus labios al cuello de su esposa comenzando a depositar algunos besos en éste.

-Sí lo dijiste...pero me encanta escucharlo – comentó Akane dejando escapar pequeñas risitas; un sobre colocado encima de una mesa llamó su atención - ¿Ranma? – preguntó para llamar la atención del muchacho.

Ranma sin prestarle atención a su esposa continuó besando su cuello que era una especie de droga para él, la había extrañado tanto… más de una semana sin probar su deliciosa piel, solamente se habían besado contadas veces debido a que su mujer había estado muy ocupada con el asunto de la boda, sin actividades ni trabajo no había podido hacer otra cosa que pensar en lo lentas que pasaban las horas y los días para finalmente casarse con la mujer que amaba. El muchacho extendió sus besos hasta llegar cerca de su clavícula, rozó su lengua contra la suave piel de la chica mientras sus manos recorrían su espalda ávidas por encontrar el cierre del vestido.

- Ra...Ranma...espera...- murmuró sonrojada Akane.- ha...hay ...a..al...algo para nosotros...- balbuceó comenzando a sentirse totalmente acalorada por las caricias del muchacho.

- ¿Mm?...¿qué? – preguntó un poco desalentado Ranma mientras se separaba sin muchas ganas de su esposa.

- Esto...- respondió Akane mientras tomaba el sobre para sacar luego la pequeña nota que este contenía – mmm...es de Nabiki – dijo antes de comenzar a leer en voz alta:

"Supongo que se estarán preguntando por qué les hice este regalo ¿no se les ocurre¿es necesario que les diga? No me estoy quejando...durante todos estos años sólo he escuchado un par de "Ran...Ran...ma" y "Aka...Akanee", pero no quiero que maltraten mi mente con sus "expresiones de amor" sobre todo luego de tantos días en abstinencia...deben estar desesperados...sobre todo uno... ¿ne Ranma-kun? Sólo aprovechen al máximo este regalo que les hice con algo de las ganancias que guardé de las ventas de las fotos de cierta pelirroja...

Pd: no se preocupen no hay cámaras en la habitación"

Akane totalmente sonrojada preguntó - ¿Tan ruidosos somos? –

Ranma se quitó la chaqueta y miró deseoso a su mujer. – No, no creo… - se sonrojó levemente. – Debe ser sólo para molestarnos... – finalizó acercándose nuevamente, resuelto a seguir el consejo de la hermana del medio de su esposa.

Akane se sonrojó furiosamente al notar la forma en que la miraba Ranma. – Espera...hay algo que deseo hacer contigo esta noche...-

- Hai… lo sé… yo también... – susurró Ranma en uno de los oídos de su mujer. Lentamente besó el lóbulo de la oreja de su esposa y luego comenzó a succionarlo, completamente estimulado con el aroma que su mujer desprendía, su perfume lo volvía loco, nuevamente posicionó sus manos en la espalda de la chica acariciándola con deseo.

Akane contuvo una risita, fingiendo seriedad continuó – Ranma Saotome necesito hablar contigo sobre algo muy importante.-

- Mm... ¿de qué quieres hablarme, koishii? – murmuró observándola seductoramente, separándose un poco.

- Tú y yo somos algo torpes con las palabras...hay muchas cosas que nunca hemos necesitado decirnos, porque en cierta forma siempre encontramos algún modo de expresarlas, pero hoy deseo hacerlo...- afirmó Akane mirándolo con infinita ternura a los ojos – ...cuando apareciste en mi vida terminaste por completo con mi tranquilidad ¿sabias? – sonrió traviesamente mientras tomaba la mano izquierda de su esposo – y no lo digo por todos tus amigos y enemigos que llegaron a Nerima persiguiéndote, lo digo porque hasta antes de conocerte yo simplemente odiaba a todos los hombres, al menos a todos los de la escuela... – contuvo su risa al ver como algo de celos se reflejaba en el rostro del muchacho –...no voy a decirte que me enamoré a primera vista de ti porque estaría mintiendo...tampoco te voy a negar que cuando te conocí pensé que no eras más que un niño insensible, grosero, engreído y muy obstinado...en cierta forma sigues siéndolo...- miró traviesamente a Ranma mientras le quitaba despacio la alianza -... pero también eres el hombre más increíble que conozco... y aunque a veces lo ocultes eres muy tierno; sé que siempre estarás ahí para mí y que harías cualquier cosa para protegerme y para hacerme feliz...- sonrojada continuó -...no sé cuando comencé a enamorarme de ti...tal vez empecé a fijarme en ti cuando me dijiste "te ves linda cuando sonríes"... creo que fui enamorándome día a día y estoy segura de que de algún modo tú y yo siempre lo supimos lo que sentía el uno por el otro... – tomó aire antes de continuar – Ranma...te tomó a ti como mi esposo porque te amo, porque deseo ser tu amiga, tu compañera y tu mujer hasta el último de mis días. – suavemente comenzó a deslizar el anillo por el dedo anular del muchacho - Quiero estar el resto de mi vida junto a ti...como te dije una vez quiero ser tuya y te quiero sólo para mí para siempre...por siempre juntos Ranma...mi Ranma...- finalizó colocándola por completo.

Ranma observó sonrojado a su esposa, totalmente embobado. – Ak... Akane... – balbuceó mientras tomaba sus manos mirándola tiernamente. – Yo... admito que soy torpe con las palabras… es decir, eso que te dije cuando nos casamos fue una improvisación… escribí algo mucho más lindo para ti… pero… estaba tan nervioso que olvidé todo… es decir, no lo olvidé… pero no sabía como expresarlo con las palabras exactas… pero ahora que estamos a solas lo intentaré una vez más – dijo decidido mientras aclaraba su voz. – Yo, Ranma Saotome… te tomo a ti Akane Tendo – exclamó mientras se arrodillaba ante la chica besando una de sus manos. –… como mi esposa para amarte, y cuidarte durante toda mi vida… - el joven la miró con infinita ternura. – Eres hermosa… ¿lo sabes, no?... seguro debes saberlo… te lo dije tantas veces… aún cuando no admitía que me gustabas… - murmuró mientras se ponía de pie nuevamente, con una de sus manos acarició su cabello, colocando algunos mechones detrás de su oreja. – Siempre estaré para protegerte, desde que entré a tu vida lo hice, porque de un modo u otro sabía que algún día me casaría contigo… o que terminaríamos juntos… aunque me costó mucho darme cuenta de lo que sentía, yo sabía que tú también sentías lo mismo por mi… algo en mi corazón me lo decía… que estábamos unidos… que el destino nos había preparado esto… koishii… - susurró besando la punta de la nariz de la chica. – Tú eres la mujer más maravillosa que conocí en mi vida… de las mil prometidas que mi padre me había asignado creo que a fin de cuentas oyaji eligió la mejor... no sé que hubiera sido de mi si no te hubiera conocido… te amo tanto Akane… mi Akane... – finalizó Ranma mientras besaba la frente de la chica

- Ai shiteru...Ranma...- murmuró Akane sonriéndole tiernamente – sé que lo que dijiste en nuestra boda fue improvisación ¡jejeje! de todos modos fue lindo – despacio deslizó sus manos por el pecho de su esposo hasta posarlas sobre sus hombros – ¿Qué se siente ser el esposo de Akane Tendo, mi amor? – preguntó mirándolo traviesamente.

- Akane Saotome dirás… - corrigió a la chica mientras la tomaba delicadamente del mentón con una de sus manos. – Hasta ahora nada diferente… pero… - se acercó a sus labios, casi rozándolos - … en unos momentos lo comprobaré al ver si cumples con tus obligaciones para con tu marido… - susurró de forma sugerente mientras lamía suavemente los labios de su esposa. – Porque yo… me encargaré de ser lo más esforzado posible para que no te quejes en cuanto a mis deberes como esposo… - finalizó susurrando roncamente mientras comenzaba a mordisquear su labio inferior.

- Ha...hai...Akane... Saotome...- gimió la chica seducida totalmente por los labios de su esposo-...Ranma...Ranma...- susurró excitada antes de sellar sus labios en un apasionado beso.

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En el Sengoku todo era paz y tranquilidad… se acercaba la medianoche, y sólo el canto de las cigarras invadía el silencio de la noche. Una pareja de jóvenes se encontraba acurrucada en algunas mantas cerca de una fogata que crepitaba soltando pequeñas chispas, sus piernas estaban entrelazadas, brindándose calor en la noche invernal.

- Me encantan este tipo de sorpresas koishii...- susurró Inuyasha al oído de su mujer con su tono de voz más sensual.

Kagome sintió como sus mejillas ardían al escuchar el sensual tono de voz de su compañero. – En realidad… era para que probaras las delicias del mundo actual… aunque... acabó siendo más delicioso de lo que esperaba.. – susurró traviesamente mientras acariciaba el torso del muchacho.

- Realmente delicioso...- afirmó el hanyou mirando intensamente a los ojos a Kagome. – deberíamos probar también con otras cosas...la crema te gustaba mucho durante el embarazo... – sugirió mientras su mirada se desviaba inevitablemente hacia los pechos de la chica.

- Inuyasha… - susurró la chica mientras sentía que sus mejillas adquirían un rojo más intenso. Luego, levantando un poco su torso le murmuró – Me parece una idea genial… ya planearemos que hacer con Iza-chan ese día… - susurró mirando traviesamente a su esposo. –…Iza-chan… ¿tú crees que estará bien¿habrá dejado dormir a Sango-chan y Miroku-sama? – preguntó un poco preocupada.

El rostro del hanyou adquirió un color más rojizo con los movimientos de su mujer - ¿Eh¿Iza-chan?...etto... debe estar bien - comentó mientras intentaba sacar de su mente la imagen de los pechos de Kagome cubiertos con crema – pero dudo que los haya dejado dormir...ella heredó la energía de sus padres, mujer - comentó pícaramente.

Kagome se sonrojó furiosamente. – Más que nada heredó tu energía…anata... – murmuró acariciando con dos de sus dedos los labios de su esposo. - ¿Vamos a buscarla? No quiero que Sango-chan y Miroku-sama tengan problemas… ya sabes, ahora que están esperando otro hijo y sumándole un par de niños de lo más traviesos… bueno, en especial Kenji-chan… ¿ne Inuyasha? – la chica soltó una risita.

- Cierto...ese maldito mocoso...está con mi bebé...- masculló Inuyasha mientras se levantaba rápidamente del lado de su mujer y comenzaba a buscar su ropa, ya más seca debido al calor de la fogata – vamos...mujer apresúrate...- apremió a Kagome mientras comenzaba a vestirse.

- Matte… ¿no querrás que vaya caminando semidesnuda, ne? Salvo que quieras que algún youkai como Kouga o un aldeano me vea en estas fachas… - comentó Kagome traviesamente mientras se colocaba su vestido sin las prendas íntimas – Acuérdate que estoy sin ropa interior por tu culpa… mi amor – agregó mordazmente haciendo especial énfasis en las últimas dos palabras mientras reía con picardía.

Inuyasha quedó paralizado al escuchar las palabras de su mujer – ¿Eh?...Kag...Kagome...- murmuró mirándola totalmente rojo- ¿no...no tienes...en tu...tu...mochila...? – movió bruscamente su cabeza para quitar de ésta sus degenerados pensamientos – etto...iré solo...tú...tú te vas a la cabaña...- balbuceó

- Claro… iré sola… no te preocupes, creo que la cabaña queda sólo a media milla… - soltó Kagome fingiendo despreocupación mientras reía alegremente. – Ve tú a buscar a Iza-chan, yo creo que tengo algunas flech… mm... creo que las olvidé… bueno, no te preocupes, en estos años he aprendido a correr muy rápido para escapar de los youkais hambrientos… aunque.. quizás hoy sea un poco más difícil porque estoy en los días que.. bueno… tú sabes… y creo que no escaparé de youkais hambrientos por comida precisamente… - murmuró sonriendo perspicazmente.

Inuyasha observó totalmente en pánico a su mujer – Te vienes conmigo...- dijo decidido mientras tomaba su chaqueta y la ataba a la cintura de Kagome – je ahora no se nota absolutamente nada...- sonrió triunfante – sólo yo sabré que estas totalmente desnuda debajo de ese vestido koishii...- comentó mirándola de forma sugerente.

- Hai... – asintió Kagome levemente sonrojada mientras se acercaba a su compañero – La cabaña de Miroku-sama y Sango-chan queda un poco lejos… si quieres ir rápido mejor llévame en tu espalda ¿ne? – susurró sensualmente mientras se colocaba detrás de él, se acercó un poco más y apoyó sus pechos sobre el dorso del hanyou, luego rodeó con ambos brazos su imponente figura. - ¿De acuerdo? – murmuró utilizando su tono más provocativo.

- Ha...hai...Kag...Kagome...- tartamudeó Inuyasha mientras se agachaba un poco para luego levantar a su mujer - ... ¿Kagome?...- soltó roncamente sintiendo como comenzaba a excitarse con el roce de los pechos de su mujer en su espalda- ...si sigues moviéndote así...voy a olvidar mis celos de padre...y me voy a volver más peligroso que cualquiera de esos youkais hambrientos de los que pensabas huir...- comentó mientras subía una de sus manos para presionar lentamente sus muslos.

- Mm… vamos… antes que me arrepienta y acepte ser tomada nuevamente por mi salvaje medio demonio – susurró sensualmente la chica acariciando el torso de Inuyasha. – Apúrate koishii… cuando volvamos a casa te prometo que continuaremos… creo que dejé algo de crema en una mochila que llevé hoy por la mañana a la cabaña… - murmuró Kagome guiñándole un ojo a su esposo. – Y por Iza-chan… no te preocupes… siempre que le canto algo logro hacerla dormir.. – finalizó sonriendo triunfal.

- Ha.. hai… - tartamudeó el hanyou bastante acalorado por las palabras de la chica. – ¡Ikuso, Kagome! – exclamó con energía mientras corría velozmente hacia la cabaña de sus amigos.

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Sango acababa de hacer dormir a los niños, Iza-chan había jugado hasta cansarse con el par de gemelos y se había quedado profundamente dormida antes que ellos. La mujer satisfecha besó la frente de las tres criaturas y los arropó.

Volvió a su cuarto, Miroku estaba dormido, la muchacha comenzó a despojarse de sus prendas para colocarse una yukata liviana para dormir. No alcanzó a tapar sus pechos cuando unas cálidas manos la tomaron de la cintura posesivamente.

- ¿Creías que me había dormido sin desearte las buenas noches, mi preciosa Sango? – murmuró el monje besando suavemente el cuello de su esposa.

- Miroku...me haces cosquillas – rió levemente sonrojada.

- Mm.. ¿te he dicho que tu piel es lo más delicioso que probé en toda mi vida? – susurró sensualmente el houshi mientras retiraba la yukata de su esposa por detrás, luego la giró para quedar enfrentados. – Eres preciosa… la más hermosa de todas las mujeres… mi Sango... – murmuró roncamente mientras la acercaba hacia él para besarla apasionadamente, sus manos se posicionaron en la espalda de la chica ávidas por recorrer nuevamente el cuerpo de su mujer. Caricias etéreas que se movieron celestialmente de un lado a otro, recorriendo todo su torso hasta llegar al final de la espalda.

Sango respondió de igual forma a los besos de su esposo, deseosa pegó sus pechos contra su torso mientras sus manos subían y bajaban perdiéndose por su espalda – Miroku...houshi-sama...- gimió entre besos, con desesperación movió una de sus manos hacia adelante para abrir la yukata que usaba su esposo, rompió el beso apenas mordiendo el labio inferior de este. Lo miró con deseo a los ojos mientras sus manos subían para posarse sobre sus hombros, lentamente dejo caer sus ropas.

El monje totalmente excitado con las miradas y gemidos de su mujer estaba por continuar cuando escuchó una voz proveniente de afuera:

- ¡Sango-chan¡Miroku-sama…¿están despiertos? – exclamó Kagome desde la entrada.

- Ha...Hai...- contestó Sango, mientras se separaba rápidamente de su esposo y volvía a colocar sus ropas. – Pa... ¡Pasen!- exclamó muy sonrojada para luego dirigirse hacia la entrada.- ¿qué les pasó?... ¿fueron atacados? – preguntó la mujer al ver a sus amigos con sus ropas arrugadas y con los cabellos algo mojados.

- Iie… - murmuró Kagome sonrojada. – Bueno... algo así – murmuró mirando de reojo a su compañero mientras reía nerviosamente. – Vinimos a buscar a Iza-chan… ¿les ha dado muchos problemas? – preguntó mirando preocupada a su amiga.

- Claro que no – sonrió Sango – estuvo toda la tarde jugando con los gemelos...su hija tiene mucha energía –comentó la mujer.

Inuyasha totalmente sonrojado escuchaba la conversación de las mujeres "Kuso...al menos no fue el miserable de Miroku quien nos vio...sino ya estaría pensando quien sabe que tipo de perversiones..."

Kagome sonrió. – Voy por ella… - dijo la chica antes de dirigirse a una de las habitaciones.

En ese momento, Miroku aprovechó para hacer su aparición, había escuchado la conversación y resuelto a molestar a su amigo mitad demonio, caminó hacia su esposa y observó al hanyou.

- Inuyasha… ¿por qué Kagome tiene su vestido así con tu chaqueta amarrada?... ¿qué le hiciste? – preguntó Miroku utilizando su sonrisa más pervertida.

- ¿De...qué...qué demo...demonios hablas? – balbuceó nervioso Inuyasha, fingiendo inocencia continuó: - maldito degenerado...deja de pensar que todos somos como tú...Kag...Kagome...se cayó y ensució su vestido.- mintió haciendo lo posible por evadir la mirada de Miroku.

Para la salvación de un nervioso hanyou, la muchacha de cabellos azabaches regresó sonriente cargando a una bebita profundamente dormida envuelta en una manta rosa. – Ya nos vamos… es tarde… disculpen la molestia… ¿estaban durmiendo? – preguntó inocentemente Kagome.

- No...no...te preocupes...¡je,je,je! Estamos acostumbrados a trasnochar por los niños ¿ne Miroku? – sonrió Sango levemente sonrojada.

- Hai hai.. – murmuró Miroku sonriente. "No te preocupes mi bella Sango… ahora mismo continuaremos en donde nos quedamos…". El monje le guiñó un ojo a su esposa sin que los demás lo notaran, la cual enseguida captó la indirecta y se sonrojó furiosamente.

- Sayounara minna.. – saludó sonriente Kagome mientras atravesaba la salida.

- ¡Keh!...seguro dormían...tú no cambias Miroku...- sonrió de medio lado Inuyasha – Sayounara – se despidió atravesando la salida.

Sango levemente sonrojada vio a sus amigos alejarse - ¿Crees que Kagome-chan realmente se cayera? – preguntó la mujer acercándose a Miroku – las ropas de Inuyasha se veían igual de arrugadas...creo que se divirtieron un poco antes de venir por Iza-chan – continuó mientras apoyaba sus manos sobre los hombros de su esposo – podríamos ahora...nosotros también ¿ne houshi-sama? – preguntó mirándolo sensualmente.

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Unos minutos después Kagome e Inuyasha ya se encontraban en la cabaña. Izayoi rozagante yacía en su cuna profundamente dormida. Kagome sonrió y la arropó luego de depositar un beso en su frente. – Oyasumi preciosa.. – murmuró tiernamente.

La muchacha luego de tomar un baño se colocó unas pantaletas y la parte superior de su pijama que constaba de una camiseta sin mangas sujeta sólo por tirantes. El ambiente en la cabaña era muy acogedor luego de que Inuyasha encendiera algunos leños. La joven se dirigió hacia la habitación sonriendo traviesamente, pero no encontró a su esposo allí, luego, fue hacia la cocina y de espaldas halló al muchacho bebiendo un poco de agua, el hanyou sólo portaba ropa interior, sus cabellos aún estaban húmedos… era una verdadera tentación para la joven de cabellos azabaches.

Kagome sonrió pícaramente y caminó lentamente hacia su esposo, rodeó con sus brazos el tronco del muchacho y acarició con sensualidad su pecho. – Inuyasha… - ronroneó - ¿todavía estas con energía, koishii? – preguntó provocativamente mientras recorría anhelante el pecho de su compañero.

Inuyasha tomó las manos de su mujer, jalándola con delicadeza aún mas contra su espalda, haciendo que los senos de ésta quedaran presionados contra su cuerpo – Onna...¿aún deseas ser tomada por tu salvaje medio demonio? – murmuró seductoramente.

- Hai… toda la noche… - gimió la joven frotándose contra la espalda del muchacho. – Quiero ser tomada toda la noche por mi salvaje medio demonio… - susurró utilizando su tono más sensual.

- Toda la noche...vas a ser mía toda la noche - gimió delirante Inuyasha mientras giraba abrazando posesivamente por la cintura a su mujer – no te voy a dejar descansar gatita...- susurró roncamente cerca de su oído, suavemente comenzó a depositar ardientes besos en su cuello – Kagome... ¿cómo sabes con crema?...quiero probarte koishii-

La muchacha se separó de su esposo para tomar de la mochila un tarro de crema batida. Sonrió picadamente mientras lo abría. – Yo también quiero probar a Inuyasha con crema.. – rió coqueta mientras probaba con uno de sus dedos la crema. – Deliciosa.. pero ahora lo será aún más.. – colocó un poco sobre el pecho de su compañero, luego otro poco sobre sus muslos y en su cuello. Dejó el tarro en el suelo y de un movimiento hizo entender al hanyou que se acostara de espalda para colocarse a horcajadas sobre él. Notablemente excitada miró sugestivamente al chico y comenzó a recorrer con su lengua su cuerpo – Mm… teniéndote a ti no hay comida que valga la pena... sabes muy bien ... – murmuró sensualmente.

- Kag...Kagome...Kagome...- jadeó Inuyasha totalmente excitado - ...haz lo que quieras conmigo mujer...soy tuyo...- gimió casi guturalmente penetrándola con sus dorados ojos.

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Sus labios se movieron con ardor sobre los de su esposo, deseaba adueñarse de su sabor, de su calor... hacerle sentir que ella era totalmente suya, que siempre lo había sido y que lo sería por toda la eternidad. Una de sus manos se perdió entre los cabellos del muchacho, mientras la otra descendía acariciando su musculoso torso; sensualmente abrió un poco sus labios para rozar con su lengua los ardientes labios de Ranma.

Ranma respondió igual de ardiente a los besos de Akane. Sus manos se dirigieron hacia el cierre del vestido. Casi mágicamente descubrió donde se encontraba el pequeño pasador y lo deslizó acariciando con deseo la piel desnuda de su mujer. Lentamente rompió el beso para contemplarla clavando sus azules ojos en el escote de la muchacha. Con sus dos manos descendió la parte superior del vestido. Su mirada estaba colmada de deseo. – Eres hermosa... - murmuró enronquecido mientras se acercaba a los senos de la joven, calmadamente besó en medio de éstos, anhelante de rozar cada centímetro de su piel.

Akane le sonrió levemente sonrojada – Te amo Ranma...- susurró abriendo lentamente el chaleco que vestía aún el muchacho, deslizando sus manos hasta sus hombros lo dejó caer - ...sabes...creo que te pusiste mucha ropa hoy...- sonrió mirándolo de forma juguetona – pero tú también tendrás bastante trabajo con la mía...- comentó mientras trataba de quitarle la corbata, con esfuerzo logró desatarla dejándola caer. Sus manos subieron y bajaron deseosas por el pecho de su esposo. – Te deseo...- susurró con su tono de voz más sensual.

- Y yo a ti... – sonrió el muchacho de la trenza mientras retiraba la tiara con el velo de la cabeza de la muchacha. – Te ves realmente hermosa… eres la novia más hermosa en este mundo... – susurró tiernamente sin dejar de observarla. Luego sonriendo traviesamente colocó nuevamente sus manos en su espalda, con un rápido movimiento desabrochó el sostén que estaba utilizando. – Mucho mejor… - murmuró roncamente observando los senos de su mujer.

- Pervertido...- sonrió de forma juguetona Akane comenzando a abrir despacio su camisa, una vez conseguido su objetivo, la dejó caer junto con las demás cosas – quien lo diría...por fin estamos casados...- suavemente rozó con sus cálidos labios el torso de Ranma – y pensar que una vez un niño engreído me dijo que me quedaría solterona...- sonrió triunfalmente viendo el leve sonrojo de su esposo.

- Mm… pero tú me dijiste que jamás te casarías conmigo… con un pervertido como yo... – respondió triunfal el joven acariciando con deseo la cintura de Akane. – Sigues pensando que soy un pervertido¿ne?... pero creo que ahora eso te gusta… ¿no, koishii? – finalizó sonriendo victorioso.

- No sabes cuanto...- contestó la chica humedeciendo lentamente sus labios – realmente me encanta...- gimió frotando sus pechos contra el torso de Ranma; movió una de sus manos hacia su espalda y con mucha suavidad rozó sus uñas por esta – Ranma...- suspiró deseosa mientras sus labios besaban con ardor el cuello del chico.

- Ak... Akane... – jadeó roncamente el muchacho invadido por un súbito calor que recorrió todo su cuerpo al sentir a su esposa frotarse contra él y sus húmedos labios rozar su piel. Con delicadeza bajó la falda del vestido, un poco extrañado observó que su mujer traía otra falda debajo de esta. - ¿Cuántas faldas traes puestas, koishii? – preguntó.

Akane se separó suavemente de Ranma, soltó una risita antes de contestar: - ¿Por qué no lo averiguas tú mismo? – se mordió lentamente el labio inferior mientras fijaba su mirada en la del chico - ¿o te da miedo? – sonrió pícaramente antes de alejarse un poco más de él.

- Ranma Saotome no le teme a nada ni a nadie... – sonrió de forma seductora el chico de la trenza mientras se acercaba rápidamente a su esposa y de un ágil movimiento la atrapaba tomándola por la cintura posesivamente. – Veamos que encontramos debajo de esta falda... – susurró observando intensamente a la chica. Con una de sus manos deslizó un poco la falda y notó que ya no había prenda alguna, sólo la ropa interior de la muchacha, que por cierto era muy interesante para él, con una mirada lujuriosa observó nuevamente a su mujer – Bonita prenda… ¿me la puedo quedar para hacer el conjunto con el sostén que te robé hace unos años atrás? – preguntó sonriendo maliciosamente mientras le guiñaba un ojo a la muchacha.

Totalmente roja y con el ceño levemente fruncido Akane contestó: - Te recuerdo que ahora todas nuestras cosas están en el mismo armario...pervertido...como se te nota que fuiste discípulo del maestro Happosai...- comentó sonriendo traviesamente – y no, no te la vas a quedar...hentai...- afirmó mirando desafiante a su esposo.

- Mm… pero a mi sólo me gusta la ropa interior de mi mujer... – murmuró Ranma sensualmente mientras terminaba de quitarle la falda a la muchacha, luego la miró de arriba a abajo con lentitud, disfrutando cada centímetro de su perfecta figura, no pudo evitar lamerse con deseo los labios. Luego con dos de sus dedos deslizó las pantaletas de la chica hasta quitárselas por completo, la miró traviesamente y agregó – Además el sostén lo tengo muy bien escondido… si quieres te lo cambio por ésta... – susurró sensualmente mientras jugaba con la pequeña braga.

Akane mordió levemente su labio inferior regalándole una seductora mirada a su esposo – no...no quiero, ahora...- murmuró abriendo lentamente sus pantalones - ...estoy interesada en otras cosas...mucho más interesantes...- llevó sus manos hasta las caderas del muchacho para comenzar a deslizarlos hacia abajo muy lentamente deleitándose con el leve roce con su piel que este acto le proporcionaba. Observó como estos cayeron finalmente, lentamente recorrió con su mirada el cuerpo de Ranma; sus mejillas se tornaron totalmente rojas al ver los boxers que el chico llevaba, estos eran de color blanco y bastante más cortos y ajustados que los que solía usar – Ran...Ranma...¿tú...eso...es...nue...nuevo? – balbuceó nerviosa.

- Mm... sí… mi madre lo compró… me dijo que lo usara en la noche de bodas.. pero... etto.. – Ranma se sonrojó levemente. – Creo que me ajusta un poco… no sé por qué... es la primera vez que se confunde de talle cuando me compra algo... – finalizó riendo nerviosamente.

Akane reprimió un leve gemido, con su mirada volvió a recorrer el perfecto cuerpo de su sonrojado esposo – Ran ...Ranma...re...realmente...no...no tiene importancia que confundiera el talle... – comentó mientras se separaba lentamente del muchacho, despacio se movió caminando alrededor de él – sugoii...."realmente tiene un trasero increíble...tengo que darle las gracias a mi suegra por confundirse de talle...kuso..." – gimió sintiéndose invadida por fuertes olas de deseo.

Nuevamente se ubicó frente a su esposo, llevando sus manos hasta sus caderas susurró de forma sugerente – realmente adoro que se confundiera...- mirándolo lujuriosamente comenzó a presionar su trasero – Ranma...- suspiró con fuerza llevando sus labios hasta el musculoso torso de su esposo, su húmeda lengua lo recorrió entregándole tórridas caricias. Lentamente comenzó a bajar la última prenda que vestía el muchacho, en pocos segundos ésta se unió al resto de las ropas, con suavidad subió sus manos por la espalda de Ranma arrimándose más a su cuerpo.

Ranma se sonrojó furiosamente con la mirada penetrante de su esposa. – Mm... pervertida... – susurró sonriendo sensualmente. Luego la acercó a su cuerpo pegando sus pechos contra su torso. – Realmente... me encantas así... – murmuró roncamente mientras acariciaba su espalda lentamente, sus dedos ardientes recorrieron toda la silueta de la muchacha. Colocó una de sus manos en su rostro para acercarlo al suyo y besarla fogosamente, con deseo introdujo su lengua en la boca de la chica que cedió encantada, sus lenguas se acariciaron iniciando un sensual y provocador jugueteó, sus sabores se mezclaron una y otra vez aumentando con cada roce el inmenso ardor que nacía en sus entrañas.

Todo el cuerpo de la chica temblaba de deseo, cada parte de su anatomía anhelaba sentir el fuego que cada roce de él provocaba en ella. Akane se sentía desfallecer con cada caricia; deseaba intensamente que Ranma la llevara hasta el punto máximo del placer, quería arder en sus brazos, perderse en lo más profundo del éxtasis junto a él.

- Ranma...- jadeó con necesidad separando suavemente sus labios, totalmente excitada subió una de sus piernas para deslizarla con sensualidad contra las de su esposo.- ¿Así cómo anata? – susurró sensualmente mirándolo a los ojos.

- Atrevida… - murmuró Ranma mientras besaba el lóbulo de la oreja de la chica. – Me encanta... me vuelves loco así… - susurró totalmente excitado en el oído de Akane. Luego la tomó en brazos y la depositó en la cama, delicadamente se colocó sobre ella.– Pero me gustaría tener el control ahora... – murmuró sensualmente mientras acercaba su rostro al cuello de la muchacha depositando ardientes besos sobre éste, lentamente hizo un recorrido hasta llegar a sus pechos, con su lengua rozó suavemente en medio de éstos.

- Ranma...Ranma...- gimió Akane seducida por sus excitantes caricias; arqueó levemente su espalda cuando Ranma comenzó a succionar de forma insaciable sus pechos – Ahhmmm Ranma...me encanta que tengas el control anata...me encanta...- suspiró con fuerza mientras llevaba una de sus manos hacia la nuca de su esposo para acercarlo más hacia sus senos.

Ranma continuó succionando los pechos de la chica con vehemencia. Luego recorrió con su lengua el abdomen de su esposa rozándolo suavemente, totalmente hambriento de ella, de su piel, de su cuerpo. Se detuvo en su recorrido para observar a la joven que estaba totalmente agitada, su cabello estaba revuelto y su mirada expresaba el mismo deseo que la suya. Con cuidado se acomodó entre sus piernas, apoyando su peso en sus propios brazos y piernas. Con una de sus manos acarició el rostro de su esposa. – Te amo... – susurró dulcemente.

- Yo a ti... – sonrió Akane – te amo mucho...- murmuró acariciando suavemente sus hombros. Despacio rodeó con sus piernas las caderas de su esposo, lo miró intensamente antes de susurrar: - soy tu mujer Ranma...te necesito...hazme el amor...tómame... – gimió despacio cerca de su oído.

El muchacho sonrió complacido, se movió sobre el cuerpo de la chica delicadamente. Sus intimidades se rozaron provocando un fuerte deseo que lo recorrió por entero al sentir la humedad de la joven rozar su miembro. Con cuidado se colocó en la entrada de la muchacha para comenzar a penetrarla suavemente deleitándose con la suavidad y ardor de su mujer.

Sus ojos brillaron intensamente al observarla. –…mi mujer… lo serás para siempre… te haré el amor cada uno de los días de nuestra vida… seré tuyo por toda la eternidad… -. El muchacho comenzó a moverse sobre ella, en un vaivén apasionado, rítmico, disfrutando las placenteras sensaciones que le brindaba el estar unido a su mujer en cuerpo y alma.

- ¡Ranma!...- gritó con fuerza Akane en el minuto en que se sumergió por completo en ella. Cerró los ojos tratando prolongar al máximo el éxtasis que sentía cada vez que él la poseía por completo, todo lo demás desaparecía para ella; su universo quedaba reducido a las maravillosas sensaciones que el hombre que la tenía entre sus fuertes brazos le regalaba.

Los frenéticos latidos de su corazón seguían un ritmo casi exacto al de las férreas presiones que su intimidad provocaba sobre la ardiente y palpitante virilidad de Ranma. Abrió suavemente sus ojos encontrándose con aquella mirada azul que la seducía por completo, que la hacía sentirse la mujer más amada del universo; esa mirada que le reafirmaba una y mil veces que ella le pertenecía por completo, del mismo modo que él era absolutamente suyo.

- Anata...- susurró Akane casi gimiendo mirándolo sensualmente – ahhmm Ranma...- jadeó deslizando con excitación sus manos por toda su espalda; con sus piernas lo atrajo aún más hacia ella. Su intenso gemido se perdió entre los ardientes labios de su esposo que se unieron a los suyos en un beso lleno de sensualidad y deseo.

Ranma besó con pasión a su mujer, disfrutando el néctar de sus suaves labios, su dulzura, su delicioso sabor que anhelaba probar todos y cada uno de los días de su vida. Colocó uno de sus brazos por atrás de la espalda de la joven para elevarla un poco y aprisionarla contra su pecho, deseaba tenerla lo más cerca posible de él, que sus cuerpos fueran uno por siempre.
Lentamente rompió el beso mordisqueando sus labios delicadamente antes de mirar con insaciable deseo a la chica.- Aka...Akanee...- jadeó con fuerza antes de volver a embestir contra su mujer, buscando fundirse por completo en lo más profundo de ella. Su cuerpo se llenó de placenteras sensaciones, delirante continuó arremetiendo con velocidad y fuerza, calores intensos se adueñaron de su cuerpo e hicieron que el muchacho se sintiera en el paraíso, ese edén que sólo su hermosa esposa le podía hacer conocer.

Akane llevó lentamente su cabeza hacia atrás resistiendo cada una de las fuertes embestidas de su esposo, todas sus fuerzas estaban concentradas en aguantar el fuerte placer que él le estaba entregando, lo único que deseaba era hacer durar infinitamente las fuertes olas de placer que la atrapaban en cada embestida.

Su mirada se encontró con los abrasadores ojos azules de Ranma, todo su cuerpo se estremeció bajo esa mirada que la incendiaba por dentro, que la hacía sentirse totalmente conquistada, poseída, excitada y que encendía por completo sus más apasionados instintos.

- ¡Ahhhm Ranma!...¡No te detengas!..- gritó Akane acoplando sus movimientos a las fuertes embestidas de su esposo; delirante comenzó a deslizar con fuerza sus uñas por su fuerte espalda, se sentía al borde del delirio, a punto de desvanecerse en el más profundo placer.

El muchacho de la trenza igual de excitado que su mujer aumentó la velocidad de sus movimientos, sintió un fuerte cosquilleo cuando se percató que Akane se aferraba con firmeza a sus hombros, un repentino estremecimiento recorrió su cuerpo cuando los húmedos labios de la chica rozaron uno de sus hombros; a medida que la intensidad de sus movimientos se hacía mayor pudo sentir como su mujer comenzaba a morderlo delicadamente.

Totalmente excitado se vió invadido por una presión insoportable que iniciaba en su bajo vientre y rápidamente se adueñaba de todos sus sentidos, todas las sensaciones se hicieron aún más intensas cuando las paredes de la intimidad de Akane aumentaron sus contracciones comprimiendo cada vez con mayor fuerza su virilidad repetidas veces. El cuerpo de la muchacha se tensó entre sus brazos llegando al mismo tiempo que él al clímax, gradualmente sus cuerpos se relajaron.

Lentamente se separaron, la muchacha lo liberó de su abrazo, Ranma se colocó a un lado de su esposa acariciando delicadamente su sedosa piel, sonriendo maliciosamente preguntó - ¿Estuvo muy intenso el entrenamiento, koishii? – guiñó un ojo.

- Iie... – contestó aún bastante agitada Akane - tú te ves agotado realmente...- comentó de forma traviesa.

- Mm… realmente parecías una diosa con alma de tigresa como dijo tu cuñado – sonrió perspicazmente Ranma.

- ¿Por qué dices eso? "realmente me volvió loca hoy...fue increíble..."- preguntó Akane mirando sonrojada a su esposo – Creo que ahora si puedes decirme que se siente estar casado con Akane Saotome...- comentó mirándolo intensamente a los ojos.

- La mejor experiencia en toda mi vida… koishii – murmuró sensualmente haciendo énfasis en la última palabra. – Eres la mujer más maravillosa de todas…, cada faceta tuya que descubro día a día me hace amarte cada vez más… te amo tanto... – susurró dulcemente mientras acariciaba una de las mejillas de su esposa.

- Te amo Ranma...- susurró Akane arrimándose hacia su cuerpo – ser tu esposa es realmente increíble...y créeme esta noche le hiciste honor a tu nombre mi amor...- admitió levemente sonrojada.

Ranma se sonrojó levemente. – Ari.. arigato.. -. El muchacho sonrió traviesamente –… Akane... te gustó cederme el control¿ne? yo creo que sí… especialmente por los em... arañazos.. eh.. y.. um.. las mordidas.. ¡je! – sonrió seductoramente mirando penetrante a su mujer.

- ¿Te asustó ser atacado por la diosa con alma de tigresa, anata? – preguntó Akane mirando fogosamente a Ranma - aún no sabes todo lo que soy capaz de hacer – comentó de forma sugerente.

Ranma se sonrojó furiosamente. – Mm... ¿qué más eres capaz de hacer, koishii? – preguntó utilizando la misma mirada de la chica.

- Déjame mostrarte todo lo que puedo hacer...anata...- contestó Akane – cierra los ojos...- pidió mirándolo seductoramente.

El chico obedeció a su petición, rápidamente Akane bajó de la cama y buscó algo entre sus maletas, al volver a la cama se acomodó a horcajadas sobre su esposo.

- Mm... koishii... cuanta energía tienes… yo también la tengo… ¿quieres empezar de nuevo? – murmuró sensualmente con los ojos cerrados mientras acariciaba las caderas de su mujer. – ¿Ya puedo abrir los ojos? – preguntó impaciente

- Matte...matte...anata...confía en mi...no vas a olvidar nunca este momento...- susurró Akane casi gimiendo.

El silencio de la habitación fue invadido repentinamente por un par de "clicks"

- Ak.. Akane… ¿qué.. qué vas a hacer?… mm… ¿quieres tener el control sólo para ti… koishii? – preguntó sonrojado Ranma mirándola sensualmente.

- Mmm Ranma...veo que te gustó mucho la idea...- contestó Akane mirándolo intensamente -...Te voy a dar la noche más inolvidable de nuestras vidas...vas a ver que tan tigresa puedo llegar a ser...anata...- susurró casi gimiendo totalmente dispuesta a darle la noche más maravillosa del mundo.

Fin epílogo I

Notas de las autoras:

Hola¿qué les pareció? Finalmente Ranma y Akane se casaron¿y la sorpresita de Kagome a Inuyasha? jejeje! Cuando pensamos en una escena de ellos cerca de un manantial de agua caliente nuestra imaginación voló lejos… después leímos una adaptación de Mimi-chan… lo del taparrabos de crema nos ayudó a pensar en el uso de la comida y activó nuestra neurona hot jejeje xP (Megamisama… ¿cómo era? no pudimos poner el titulo exacto porque la autora lo borró…), en fin, también el hecho que antes de eso había leído la receta del fondue de chocolate y nuestra fantasía enferma de ver a Inuyasha en esa situación nos llevó a crear esa escena xDD… espero que la hayan disfrutado tanto como nosotras… H.H
Regresando a Ranma ½, Kuno le dice "diosa con alma de tigresa" a Akane porque en una parte del manga la llama así… no recordamos exactamente en qué tomo.
¿Qué tal el final abierto¿sobrevivirá el gran Ranma Saotome a la diosa con alma de tigresa? xDD, en el epílogo dos haremos algunas alusiones a ese momento por si se quedaron con la duda! Je! (mm eso me lo pegó Ranma xDD)
El epílogo 2 será publicado en una semana más para los que no alcanzaron a leer esta "pequeña" secuela (y lo es comparada a la segunda xDD), por otra parte es para que tenga más suspenso y sea más esperada xDDD. Algunas de las cosillas que veremos en el segundo epílogo es como trata a Ranma y Akane su vida de casados, Inuyasha y Kagome intentando tener un poco de privacidad : PP y muchas cosas más… los esperamos!!

Gracias por leernos hasta aquí porfis déjennos su review así sabremos si les gustó : -D no cuesta nada… solo un mensajito chiquito.. onegaii! T.T

Sakura


Notas culturales

(1) Cuando recién me puse a investigar sobre las ceremonias, quise ver que pasaba en el terreno de lo legal y descubrí algo bastante interesante, el trámite en sí es sumamente sencillo y no requiere la presencia de un juez o funcionario publico. ¿Pueden creer que solo necesitan llenar una solicitud de matrimonio? Esta solicitud se llama kon-in todoke, y es un formulario que está a disposición en los municipios. Esta solicitud tiene que estar firmada por la pareja y por dos testigos y puede ser enviada por correo. También descubrí que la edad mínima exígida para casarse es de dieciocho años para los hombres y de dieciséis para las chicas...quiero pensar que es porque notan que nosotras maduramos antes xp

(2) Pensamos bastante que tipo de ceremonia de bodas deberían tener Ranma y Akane, el asunto fue casi como organizar una boda para una de nosotras xp (soy un poco obsesiva cuando investigo xp ) finalmente decidimos hacer una ceremonia "tradicional" bueno con ciertas adaptaciones ya que el tipo de ceremonia de matrimonio japonesa encierra un gran ritual y formalidad que no veíamos en el contexto del fic o de los personajes en sí.
Dentro de los numerosos pasos que tiene el ritual de la boda se encuentra uno que se denomina SEIHAINOGI, es en este momento cuando los novios hacen un "brindis" , para esto se colocan tres copas (pequeña , mediana y grande) o recipientes que reciben el nombre de sakazaki ( estas tazas solo son usadas en ocasiones especiales y en ceremonias de este tipo), los novios deben tomar 3 sorbos de cada una. Esta forma de "brindis" se llama Sansankudo y tiene un significado de "Totalidad". San san kudo significa "tres-tres-nueve"; tres representa el Cielo, la Tierra y el Ser Humano. El número impar tres es indivisible y el nueve es el máximo del número impar. Es decir la totalidad y lo indivisible...me encantaría asistir algún día a una ceremonia de este tipo.

Para los que se preguntaron qué diablos es el escote tipo strapless, es muy simple es aquel que deja completamente descubiertos los hombros, algo incomodo según mi opinión, pero el traje que vimos con ese escote realmente nos encantó a las dos y ya no queríamos seguir viendo vestidos de novia xp
Si quedaron con la duda sobre lo que es un "plastron" es una especie de corbata un poco más ancha que las normales...vean algunos modelos de trajes de novio y seguro se darán cuenta cual es...la perspectiva de Ranma vistiendo uno de esos trajes o de Inuyasha vestido con traje realmente compensó todo el trauma de organizar la boda xpp

Freya.

Y por último las palabras en japonés que tal vez no entendieron

ba-chan : abuela
ikuso: vamos
onna: mujer