Zuko Alone: Feel part 2
En ese momento intenté escaparme de su ataque, aunque no pareció ser necesario... en mi opinión realmente nunca quiso golpearme o lo habría logrado. Quedamos frente a frente, me di media vuelta para no seguir con un pleito estúpido... aún sintiéndome extraño al sentir la furia de sus ojos sobre mi.
He perdido mucho tiempo, el Avatar debe haber avanzado mucho; en mi descuido dejé pasar demasiado tiempo.
Y sobre mí observo el bisonte volador del Avatar exactamente hacia la "ciudad" de ese chico Jet; decidí ignorarlo y seguir al bisonte. Corrí lo más rápido que pude, hasta que como era de esperarse Jet se interpuso en mi camino -no tengo tiempo para juegos!, si te interpones te mataré- dije yo sin estar tan seguro como parecía al hablar -el que morirá serás tú, no eres bienvenido en este bosque y no te dejaré avanzar- dijo Jet que no parecía dudar ni un poco de su advertencia. Me acerqué a él, lo tomé de la mano y la cintura en un gesto casi violento y lo besé, como si fuese el amor de mi vida; ni yo podía entender de donde había salido todo eso, pero lo decifraría luego o el Avatar se escaparía sin dejar rastro. Lo solté y seguí mi camino intentando no mirar atrás para no arrepentirme de dejarlo ahí.
Corrí aún más rápido pensando en lo que acababa de suceder; subí a un lugar alto para ver si aún podía alcanzarlo, pero en mi búsqueda encontré algo, que en el momento no estaba seguro de si era bueno o malo... Azula. Dentro de todas las posibilidades de encontrar cualquier cosa, la que menos quería era la de encontrala a ella; mi propia hermana era tan peligrosa como el mismo Señor del fuego. Decidí que tomaría este encuentro de una manera más positiva. La seguí porque suponía que ella iba tras algo si su lagarto corría a tal velocidad y con rumbo fijo... ella me llevaría hacia él y luego ya vería que hacer con Azula.
De un momento a otro, se detuvo; parecía esconderse, así que hice lo mismo a una distancia prudente de ella para no ser visto, pero lo suficiente para ver que el Avatar con sus "seguidores" habían aterrizado; luego de tanto volar, ese animal debía estar cansado.
Azula parecía tener un plan y conociéndola esperaría a que se descuidara para atacar por la espalda. Pero no podía esperar más a que Azula hiciera algo, era mejor que yo atacara primero o ella se lo llevaría a él junto a mi reino y mi honor; ataqué a media noche mientras dormían, pero esa niña ciega los despertó antes de poder lograr el ataque sorpresa. Entré en la pelea, pero fui recivido con una ráfaga de aire que me lanzó en el aire dándome tiempo para realizar un ataque de fuego hacia el Avatar, lastimosamente bloqueado por esa niña ciega y su tierra control. Vi venir un látigo de agua, esquivándolo a segundos de alcanzarme mientras lanzaba un ataque de fuego hacia ella; pero ese chico se interpuso... si no mal recuerdo su nombre era Soka o algo así había escuchado, quemándole la espalda y sin poder evitarlo fui lanzado ya demasiado lejos por el aire control. Desistí de mi ataque, eran demasiados, pero almenos estaran ocupados con esas quemaduras un tiempo. Me escondí y descansé hasta que amaneció.
