Zuko Alone: Hearts Beating part. 2
-no te vas a ir tan pronto o si?-
-quién es?-
-aqui arriba-
Bajó del árbol en que se encontraba, tomó mi barbilla y me besó; no podía creerlo pero no quería entenderlo, solo acaricie su cabello dejándome llevar por primera vez en mi vida por algo que quizás jamás entienda. Su lengua entró en mi boca e intenté resistirme, pero no me dejó ir; y en mi interior yo tampoco quería dejar ese lugar, ni ese momento en el que todo desaparecía y solo quedábamos él y yo. Pero de pronto escuchamos algo
-quienes son?- dijo Jet
-los soldados de la nación del fuego, no hay tiempo ¡vete Jet!-
-me niego-
-que necio eres!-
Llegaron los soldados, estaba muy cansado y débil aún; pero debía pelear por... mi? o por él?, no estoy seguro del porque, pero no es momento para estas reflexiones. Empezaron a incendiar el bosque justo alrededor de nosotros y empezó la pelea; estaba mareado por el calor y el cansancio, me atacaron por la espalda y aunque logré esquivarlo, me golpearon en la nuca y me desmayé. Jet me contó todo lo que pasó en la batalla con lujo de detalle y esto fue lo que pasó
-Zuko!!, ustedes maltidos!; incendiaron mi bosque por segunda y última vez!-
Usando su tiger head hook (que son algo asi como ganchos y espadas a la vez) asesinó a cada uno de los soldados; todo se empezaba a caer, debía salir de ahí rápido... pero no sabía si dejarme o no. El sabía que hay algo entre nosotros pero por otro lado yo era el príncipe de la Nación del Fuego, que algún día sería el Señor del Fuego y quizás también destruiría todo a mi paso, igual que mi padre.
Desperté con unas cuantas quemaduras leves, y a mi lado estaba él, aún dormido y algo herido
-pudo haberme dejado, pero...-
-pero no pude, no pude dejarte ahí sin ganarte en una pelea- dijo Jet con una sonrisa
Lo besé; si, lo se, es extraño pero no me resistí. Decidí dejar de luchar por entenderlo y solo dejarme llevar. Ese beso fue tan maravilloso como los anteriores, si entrara en detalles no terminaria nunca.
-pareces ocupado hermano-
-Azula?!-
Jet la atacó al instante, pero Azula ya se lo esperaba asi que lanzó un ataque, quedando algo lastimado en el suelo; pero preparado para volver a atacar
-no!, esta pelea es mía-
-pelea hermano?, yo no llamo pelea a enfrentarme contigo-
Luego de unos segundos lanzé un ataque justo a su rostro, pero se agachó lanzándome fuego desde sus pies; corrí hacia ella e intente golpearla con un puño de fuego tras otro, hasta que uno le rozó la cara alejandonos de un salto.
-vaya hermano, parece que has mejorado un poco desde la última vez que nos vimos; pero ahora dejaré de jugar- dijo Azula con su sonrisa única de ella que hace que la odies cada vez más-
