Notas previas:He cambiado la fecha de la historia, desde el final, hasta el principio de los problemas del Bakumatsu. He realizado también esa modificación en el primer cap, que contenía las fechas. Perdón por las molestias

Hittokiri Niñera Battousai

-Así que eso fue lo que pasó...- dijo Megumi, después de que Kenshin le hubiera relatado todo lo que había ocurrido- Supongo que podría comentarle algo a Sanosuke...- murmuró ella, bastante bajito como para que no lo oyeran las niñas que jugaban en la otra esquina de la habitación, pero lo suficientemente fuerte como para que Kenshin si lo hiciera.

-No! Por favor, no! Si Sano se entera, enseguida le dará la vuelta a tus palabras y entre él y Yahiko lo extenderán por todo Japón en apenas una semana!.

-Jaja, tranquilo Ken, no le contaré nada, pero debes de saber que no te iría mal buscarte una buena coartada, porque se están empezando a extender rumores... de varios tipos sobre lo que hiciste anoche.

Kenshin sorprendido, pero también intrigado, le preguntó:

-Y... qué dicen?

-Pues verás, Sano dijo que encontraste a una fulana y te fuiste con ella a un burdel, Yahiko aseguró que te habían herido y estabas en algún hospital callejero, yo creía que te habías emborrachado y estabas durmiendo la mona por ahí y Katsura dijo...

-Cómo? Katsura-sensei también?

-Sí y él dijo que lo más probable era que te hubieras perdido, sin embargo Takasugi dijo que te habían hecho prisionero... y me parece que es el que más se acerca a la verdad.

-Pero, qué dices? Yo sólo estaba esperando a que tú vinieras para hacerte cargo de la chiquilla.

-Sí claro y... prepararle el desayuno?

-Ehm... cómo lo sabes?

-Kenshin, de verdad crees que una niña de 5 años podría cocinar algo aceptable?

Battousai prefirió callar, porque sabía que si seguía, al final Megumi encontraría la forma de darle la vuelta a sus palabras y él acabaría admitiendo que se había encariñado con la niña y Battousai jamás admitiría eso, no señor.

-Bien, si me disculpas, he de retirarme para aclarar todo este malentendido con Katsura y el resto, antes de que Sano comience a decir algo sobre que tengo un hijo secreto y he ido a visitarlo, como le hizo al pobre Ichiro.

-Jaja, es verdad- río Megumi, al recordar que el pobre se pasó una semana entera convenciendo a sus allegados de que no tenía ningún hijo secreto... aunque prácticamente nadie le creyó- Pues gracias por cuidar de ella, Kenshin, ya nos veremos por la noche.

-Sí.

Battousai se levantó dispuesto a retirarse, pero Kaoru le cogió de la manga y le dio un tirón, que hizo que le asesino bajara la cabeza y prestara atención a lo que le iba a decir:

-No te vayas...

Battousai se agachó, quedó frente a frente con Kaoru y le contestó:

-Lo siento, pero tengo que irme – cerró los ojos para sonreír un poco y cuando los volvió a abrir, no eran los ojos de Battousai, sino los ojos de un niño muy parecido a ese asesino, un adolescente llamado Kenshin Himura, quienes miraban fijamente a la pequeña- pero te aseguro que un día de éstos volveré para jugar contigo y con tus amigas, vale?

La niña dudó un instante y dándole un beso en la mejilla marcada por la cicatriz, le dijo:

-De acuerdo.

En ese instante, Kenshin agradeció estar de espaldas a Megumi, porque si ella hubiera visto cuan rojo estaba, seguramente habría pensado cosas equivocadas, que le habría contado rápidamente a Sanosuke y aquello no entraba en sus planes, precisamente.

Se levantó y sacudió ligeramente la cabeza, volviendo a tener unos ojos dorados y atemorizadores y se fue de allí.

Cuando ya estaba a varias calles de distancia, se paró y se acarició la mejilla, recordando el inocente beso de Kaoru y a consecuencia de ello, también recordó como se la hizo, diez años atrás, en el día en que asesinaron a sus padres.

-F-L-A-S-H-B-A-C-K-

Hace diez años

En un barrio de las afueras de Kyoto

En una de las pequeñas casas de tres habitaciones que había en el barrio, un niño de apenas unos cinco años, jugaba con un pequeño palo de madera a ser samurái, mientras su madre tejía a su lado.

Eran una familia normal y corriente, un padre samurái de bajo rango, una madre ama de casa y un hijo con sueños de ser samurái.

La noche era tranquila, con un cielo despejado y oscuro, que transmitía esa misma tranquilidad.

El chico proseguía con sus "ejercicios", mientras su madre sonreía ante cada caída de su hijo. Durante una de aquellas caídas, llegó el cabeza de familia, Shunsuke Himura, que saludó a su mujer y removió el cabello de su hijo, que rió ante la caricia. Sus padres le miraban amorosamente cuando la puerta estalló.

El padre rápidamente se dirigió a investigar y poco después, tras unos gritos de dolor y sonidos de espadas chocándose, apareció en la cocina-comedor donde estaba el resto de su familia, tambaleándose y sangrando por un costado.

-Idos...

Logró murmurar, antes de que un individuo, con aspecto de bandido entrara en la habitación, y le cortara la cabeza.

El bandido sonrió y tras él apareció otro de ellos.

-Ahora tú pagarás por la muerte de nuestros camaradas, zorra...

La madre del pequeño le cubrió entre sus brazos, pero rápidamente los asaltantes se lo quitaron y lo lanzaron a la otra esquina de la habitación, para a continuación romper los ropajes de la mujer, dejándola desnuda y bajándose los hakama, dispuestos a violarla.

El pequeño, bastante enfurecido, cogió su palo de madera y se lanzó contra ellos, pero antes de que se acercara, le cogieron del brazo y le lanzaron contra la pared de papel, rompiéndola y dejando al chico sangrando por la mejilla izquierda, que había golpeado contra la pared y el suelo.

Mientras, en la habitación la mujer se defendía y golpeaba a los agresores, pero éstos, más fuertes, la sujetaron e intentaron penetrarla, sin embargo ella, encontró fuerzas de algún lugar de su corazón y le dio una patada en la cara al que se disponía a violarla y éste, aún más enfurecido, le clavó la katana y tras sacarla de su cuerpo inerte, continuó con su intención, mientras su compañero también se divertía.

El joven intentó levantarse, pero como en la caída se le había roto un brazo, le costó bastante y cuando lo consiguió vio como una sombra se materializaba frente al agujero, traspasaba la pared, rompiéndola aún más y dijo:

-Alto!

Los delincuentes se giraron y le gritaron.

-No eres quién para meterte, así que vete.

-Me temo que no.

Antes de que el que había matado a la Señora Himura pudiera recoger su katana para atacar, sintió como todo lo que quedaba por encima de sus orejas desaparecía, para no volver a sentir nada más. Su compañero abrió la boca asombrado y antes de que pudiera volver a cerrarla o realizar cualquier otra acción, se encontró con la katana del desconocido atravesando su boca y su cuello, hasta que la empuñadura le golpeó los dientes negros e infectados, rompiéndolos.

El salvador sacó su katana de la boca de la víctima y la limpió en los ropajes del muerto, esbozando una mueca de asco. Salió de la cabaña y se quedó mirando fijamente al niño, que tenía una mueca extraña en el rostro. No era odio, no era alegría, no era perplejidad, era algo que él no había visto en su vida y por ello, en contra de sus hábitos, habló con él.

-Lo lamento- le dijo.

Al no obtener respuesta, volvió a hablar.

-Cómo te llamas, hijo?

-Himura, Shinta Himura.

-Verás, Shinta es un nombre bastante dulce como para ser de un samurái, a partir de ahora tu nombre será Kenshin.

-Ken... shin...?

-Así es y te entregaré el arma más mortífera que jamás haya creado un ser humano. El Hitten Mitsurugi Ryû.

Después de aquello, Kenshin entrenó con Seijuro hasta que un año atrás, comenzara a trabajar para / con Katsura y los suyos, el bando de Choushuu, obteniendo apenas un mes después, el sobrenombre menos nombrado a plena luz y más usado entre cuchicheos, él era... Hittokiri Battousai.

-F-L-A-S-H-B-A-C-K-

El Hittokiri continuaba detenido y acariciándose la mejilla, pues nadie tocaba ahí, desde que le fuera sanada por el propio Seijuro Hiko.

Aún sumido en su ensimismamiento, no se percató del brillo asesino que adornaba los ojos de tres samuráis que pasaron junto a él, bajo el estandarte de algún señor feudal y murmurando algo sobre un estúpido Kashin.

Battousai avanzó un poco, pero apenas 2 minutos después, cayó en la cuenta de dos detalles muy importantes: Aquellos hombres portaban el emblema de Aizu, que era enemiga de los suyos y si no le habían reconocido era porque su objetivo era otro y entonces recordó que mencionaron algo sobre un estúpido Kashin... Battousai intentó unos instantes recordar por qué conocía ese nombre hasta que, pálido de terror, recordó que el Dojo de la pequeña Kaoru instruía a sus alumnos en el Kamiya Kashin Ryû, técnica que dominaba un compañero suyo, y que el padre de Kaoru no estaba en casa, así que quizás hubiera se hubiera metido en problemas con el Bakufu...

-Kuso...- musitó el joven, antes de darse la vuelta y salir corriendo hacia la casa de Kaoru, deseando, por el bien de los asaltantes, que no le hayan tocado ni un solo pelo de su preciosa cabeza a Kaoru...

Battousai corría y corría y seguía corriendo hasta que vio de reojo como uno de los tres samuráis aún estaba en la puerta, aparentemente vigilando.

Sin preocuparse por el sonido de sus pasos, corrió hasta llegar donde se encontraba el samurái, dándole apenas tiempo de acercar su mano hasta la empuñadura, cuando Kenshin ya le había atravesado la cabeza de oreja a oreja.

Sacó la espada con violencia y entró en la casa, y se dirigió a la cocina, pero allí no había nadie... así que siguió corriendo.

Battousai detuvo su avance un segundo, pero sólo uno, al sentir una acumulación de Ki que provenía del exterior, concretamente de una edificación contigua, que tenía todo el aspecto de ser el Dojo. Encontró uno de los ventanales abiertos y salió por él rápidamente, para plantarse en la entrada del Dojo, abierta de par en par, que le permitía ver lo que ocurría en el interior: dos individuos, que portaban el emblema de Aizu y que tenían a las mujeres acorraladas en una esquina, amenazándolas con sendas espadas para que revelaran algún tipo de información. Battousai, en apenas décimas de segundo procesó dos posibles alternativas, atacar y arriesgarse a fallar y herir a alguna de las presentes o hablar para distraerles y permitirles huir a las chicas mientras se concentraban en él. Finalmente, se decantó por la segunda.

Subió lentamente los escalones, mientras decía, aún más lentamente:

-Apartaos de ellas.

Kaoru, que reconoció al instante la voz de Battousai, se giró hacia él y sonrió de alegría al saber que ya estaban salvadas.

Los asaltantes, sorprendidos porque alguien hubiera conseguido entrar, se giraron y se encontraron con un joven, de unos catorce años, con el cabello rojo y una fea cicatriz que les miraba amenazadoramente con sus ojos ambarinos. Battousai siguió avanzando, hasta que uno de los dos asaltantes, confiado por el aspecto del chaval, dio un paso al frente y desenvainó, retando al pelirrojo, que avanzó unos pasos más, hasta estar a unos 3 metros de su contrincante y ponerse en guardia battou.

Aprovechando la idea de Kenshin, Megumi le pidió silencio a las niñas y haciendo el menor ruido posible, comenzaron a gatear a espaldas del asaltante indeseado y, cuando estuvieron a cierta distancia de él, Megumi cogió a las tres niñas en sus brazos y corrió hasta situarse a la espalda de Kenshin, quien aún no se había movido de su sitio. Cuando se situaron tras él, prefirió hacer una última advertencia, antes de mancillar un Dojo con sangre.

-Idos. No lo repetiré.

Kenshin les dio tres segundos de tiempo, pero como lo único que hicieron fue llevar las manos a las empuñaduras de sus espadas, dedujo que no habían tenido en cuenta su proposición y se lanzó contra ellos a toda velocidad.

En menos de lo que se tarda en parpadear, ya estaba frente a uno de ellos y en otro parpadeo, le había golpeado en el estómago y le había lanzado a la otra esquina de la habitación, dejándolo inconsciente.

Su compañero estaba paralizado y no podía moverse, así que para Battousai fue fácil llegar hasta su altura, pero jamás imaginó que su rival pudiera tener la rapidez suficiente como para detener su golpe e intentar un contraataque ante la perplejidad de Kenshin, que recibió un testarazo en la frente y salió despedido hacia atrás, apenas unos centímetros.

Su rival, creyendo que ya era suyo, saltó hacia delante, con su katana alzada y golpeó hacia abajo, pero su katana ni siquiera llegó a acercarse al suelo, pues Kenshin, que se había movido y ahora estaba a su lado, le había asestado un certero golpe en la nuca, dejándolo inconsciente también.

-Megumi, te importaría ir a avisar a Sano y Yahiko de que me vendría bien una ayuda para cargar a éstos tipos, por favor?

-Claro...

-Tranquila, yo me quedaré aquí y cuidaré de ellas.

Megumi salió, dejando a los dos asaltantes atados junto a un árbol y a Battousai y las niñas en la casa.

Ni Sasume ni Ayame hablaban, pero sin embargo, Kaoru estaba maravillada por la fuerza del pelirrojo y no paraba de preguntarle cosas sobre su estilo de lucha y cuánto tiempo llevaba practicando, hasta que, cuando Kenshin calculó que Megumi debía estar a punto de llegar, fue él quien preguntó:

-Tu padre no se llamará Kojiro Kamiya, verdad?

-Pues sí...

En ese momento Kenshin se dio cuenta de que ya sabía todo lo que tenía que saber y al notar el ki de Sano y Yahiko acercándose, le dijo a la pequeña:

-En ese caso, ven conmigo, por favor.

Salieron juntos hasta fuera y cuando se encontraron a Sano, Ken le dijo:

-Intento de asalto al domicilio de un Oficial y amenaza contra sus familiares. Espero que obtengas la información del mejor modo posible y... déjame al alto para mí, parece ser el que tiene más rango.

Sanosuke y Yahiko entendieron inmediatamente y se dieron la vuelta para comenzar con su tarea, pero al percatarse de que Kenshin iba acompañado por una pequeña, volvieron a girarse y miraron alternativamente a Kenshin y la niña, buscando algún parecido físico que explicara por qué Battousai trataba educadamente a una extraña, ya que aquella educación de un asesino como él hacia alguien, sólo lo explicaba la familia, o un hijo secreto, hasta que, tras un minuto de análisis visual, fueron conscientes de que Kenshin tenía 15 años y la pequeña aparentaba unos 5, así que era muy difícil que hubiera tenido un hijo con diez años y se decidieron por hacer la pregunta del millón:

-Oye, Ken... quién es esa niña?

Battousai no les respondió como ellos esperaban, con un "nadie", sino que les dijo un dato sorprendente:

-Kaoru Kamiya. Y nos vamos ya.

La aupó y la colocó en su regazo:

-Vamos a tomar un atajo, así que agárrate fuerte.

La pequeña cerró los ojos y apretó el gi de Battousai entre sus manos, mientras que él la agarraba fuertemente entre sus poderosos brazos.

-Tiene suerte la pequeña. Muchas chicas de la posada desearían ir así con él- murmuró Megumi, a quien le encantaba chismorrear con las chicas de la posada de su novio.

Pero a mitad del comentario, Kenshin ya estaba saltando de tejado en tejado, como si fuera un ninja, dirigiéndose hacia el cuartel general en la ciudad, esperando aclarara rápidamente la situación, explicándosela a su jefe y exigiéndole explicaciones, pues si alguien sabía de que iba aquello, tenía que ser su jefe, el mandamás de Choushuu, el temible Kogoro Katsura.

Notas del Autor: Muy buenas, qué tal?

Ya lo han podido ustedes comprobar, Kenshin sabe algo acerca de Kaoru y debe ser algo importante, pero no les puedo decir aún lo que es, sólo puedo decir que será una de las primeras claves de la historia.

Respecto a los otros fics, me gustaría poder subir mañana el segundo de "Atravesando la Luz Blanca", que es como ve Tomoe el deterioro de su relación con Kenshin hasta el fatídico final que relato en el primer capítulo y respecto a "El Protector", ahora mismo estoy pre-escribiendo el cap, con la reaparición de Anji y Aoshi y la más que posible inclusión de las dos escenas que aún faltan para que pueda comenzar la venganza de Kenshin y "Roku Tomodachi-ra", estoy teniendo problemas para traducir algunas cosas, pues van muy rápido, así que me estoy bajando el cap en español, supongo que en dos semanas tendré subido el cap. Por último, estoy escribiendo una Segunda Versión de La Fiesta, más extensa y explícita, porque según parece les pareció que ocurría muy rápido en la primera y tienen razón, sólo que una cosa... dudo que hubiera podido poner más cosas en tres caras de folio...

Aparte de ello, ya he empezado el Bachillerato y, sinceramente, es un rollazo, ya veremos que tal me sale, mientras que en la esgrima está mejor la cosa, porque estoy empezando a tirar en Espada y, según lo que me han dicho, voy bien, así que... ya veré si me consigo meter en algún campeontao de España, aunque ya os comentaré más adelante y, por último, la guitarra. Estoy súper emocionado, porque he aprendido a tocar With or Without You y casi me sé Miracle Drug, ambas de U2, mientras estoy empezando con Giving Up, de Silverstein y Sweet Home Alhabama, de Lynrd Skynyrd, ya mismo monto un concierto XD.

Ahora, a los Reviews.

gabyhyatt: Pues muchas gracias por el review y los comentarios y sí, es un AU. Kao es niña, Meg adulta, Ken tiene 15, Sano 19 (igual que Meg) y Yahiko 17.

Satsuki Haru: Pues muchas gracias por este review. La idea es que Ken sí, se quede con Kao, pero cuando ya haya entrado la Era Meiji y eso, así que aún queda y también que aparezca Tomoe, sólo que al final las cosas no serán como en el anime. Pero eso son sólo suposiciones, así que... de momento no puedo asegurar nada. Por último... me parece que no ha sido la actualización más rápida del mundo, lo siento.

Karasu no Hime: Pues muchas gracias por la sugerencia. En este capítulo he intentado hacer los tiempos más lentos y me gustaría que me comentaras ese aspecto, para poder seguir mejorando, muchas gracias

Monika-Dono: Decapitarme? Noooo! Eso no mola, porque si no tengo cabeza, no tengo cerebro, si no hay cerebro, no hay fics y si no hay fics, no hay entretenimiento... Bueno, usaré la cabeza de repuesto XD (Chiste verde). Siento no ser el actualizador más rápido del mundo, pero espero que aún así te gusten los caps que he subido recinentemente. Muchas gracias por el review.

Purple: Pues muchas gracias por este review, y espero que este capítulo haya resuelto un poco la intriga, a pesar de plantear nuevos interrogantes.

Maat Sejmet: Jeje, ya los tienes un poco unidos, pero recuerda que ahora mismo es pedofilia... así que todavía quedan bastantes caps hasta que los una más. Muchísimas gracias por todo y éste ha sido más largo, no el más largo del mundo, pero espero que te haya entretenido más, y si no, te lees las notas de Autor, que tampoco pasa nada, jeje. Muchas gracias por todo, otra vez.

Lazara: Siento haber tardado casi dos meses en actualizar... espero que te guste también y muchas gracias por todo.

Se despide hasta la próxima
Con "Smashed Into Pieces" de fondo
michel 8 8 8
(Conocido en otros Universos como Mi-Kun)