Violet Valley
Capitulo III
'Milagros y Recuerdos'
A la mañana siguiente, Sam se despertó muy temprano, cruzó el pasillo y toco la puerta que daba a la pieza de Dean.
-que?- preguntó somnoliento el mayor de los Winchester abriendo la puerta. –que pasa?- preguntó al ver a Sam.
-necesito hablar contigo- espetó su hermano menor, muy serio.
Sam no sabia muy bien por donde empezar, lo que acababa de ocurrir era muy raro, incluso para el. Y no estaba seguro de cómo se lo tomaria Dean.
-no me gusta esa cara…- respondió Dean frotándose los ojos y dejando pasar a su hermano. –averiguaste algo?-
-pues…- dudó Sam –es algo más que eso…- se sento en la cama.
-que pasó?-
-lo sabe- susurró
-lo sabe? Saber que? Quien? - pregunto rápidamente Dean, sentándose junto a él.
-sabe quienes somos- respondió Sam. Trataba de escoger las palabras precisas, pero era algo dificil de explicar.
-que?- preguntó su hermano exaltado.
-que ella sabe quienes somos- dijo Sam lentamente.
-ella?- preguntó Dean, pero su hermano sólo calló. Dean trato de atar cabos, unos segundos despues lo consiguio. –ella- repitió, suspirando resignado –la menor, verdad? Mariah, se lo dijiste a ella- se paró enojado y caminó hasta la ventana.
-vió algo que no debía ver- se limitó a responder Sam
-que vio? El diario de papá? Se lo mostraste también?- le espetó.
-entro en mi sueño, Dean!- le respondio Sam, en el mismo tono exaltado–vio a Jessica!-
–la noche en que murió…-
Dean supo, por la forma en que la mirada de Sam se opaco al recordar la muerte de Jessica, que aún era algo muy complicado para su hermano. Quisiera haber dicho algo para reanimarlo, pero las bromas no venian a el en ese momento, sentia un poco de rabia y a la vez un poco de compasion por Sam.
-como entró?... a tu sueño, digo-
-no lo se…- suspiró el menor mirando a los ojos a su hermano –solo me toco y…- pero no pudo terminar, pues sintió que tocaban la puerta.
-quien es?- preguntó Sam tomando el pomo de la puerta.
'soy yo!' dijo la voz de Mariah. Dean rodó los ojos.
Sam abrió rápidamente la puerta, y ambos se sonrieron. – ¿Que pasa?- le pregunto este.
'vine a…hablar con ustedes'
-sobre que?- le pregunto Dean esta vez, sin mirarla.
'sobre tu decisión' respondió ella, acercándosele 'tienes que decirles a mis hermanas quien realmente eres'.
Dean miro a su hermano antes de responder. –Eso será un poco difícil, linda-.
'pero debes hacerlo!'
-por qué? Por que tú lo dices?-
Mariah lo miró enojada, penso en la cantidad de cosas que le habria gustado responder a eso.
Por qué no puede ser más como su hermano?.
'No, por que llevamos cuatro años buscándolos, a ustedes dos' le espetó a Dean, 'merecemos la verdad'.
Sam advirtió que la paciencia de su hermano se agotaba – escucha Mariah, por qué no nos dejas un momento a solas? Para que resolvamos el asunto-.
Pero la joven pareció ignorarlo y siguió mirando a Dean. 'quieres otro por que?, quizás esto te ayude a encontrar una respuesta' le pasó un pequeño papel. Acto seguido dio media vuelta con el ceño fruncido, abrió la puerta sin siquiera tocarla, y luego la cerro de un portazo.
Dean examinó el arrugado papel, era una foto, en ella había dos niños abrazados. El chico reía y la niña a su lado, también.
-Sé que no era parte de nuestros planes, pero debemos decírselos, Dean, lo sabrán tarde o temprano, y es mejor que…Dean?- pregunto al notar que su hermano no le replicaba.
-Dean, que…? Déjame ver eso!- dijo arrebatándole la foto.
-Soy yo-.
-ah?-
-el chico de la foto, soy yo-
-no…no puede ser, Dean, no hemos estado aquí antes-
-recuerdo esa tarde, Sam!- le replico Dean, con enojo. –Fue…hace tiempo… no tenia mas de tres o cuatro años- siguió recordando –Ella…-
-..Si?- pregunto Sam, expectante.
- …su nombre era, es, Alex.-
-de Lioncourt?-
-sí! De Lioncourt- contestó fastidiado- yo conocí a sus padres…y a este pueblo también.-
Había sido un día muy soleado, lo recordaba. Violet Valley era un pueblo muy pequeño en comparación con Lawrence, lo que no significaba que fuera menos hermoso. El pueblito contaba con un gran bosque, el lugar predilecto de un pequeño de cuatro años para jugar.
Corrió para alcanzar a Alex, que se internaba en el bosque, la pescó frente al lago. Ambos se tumbaron en el pasto, y con la respiración aún agitada de tanto correr, observaron las nubes, los arboles, todo su alrededor.
-por que nadie entra ahí?- le había preguntado Dean a la pequeña Alex, apuntando al lago.
-mamá dice que ya hay gente adentro, y no hay que molestarlos-.
-como sabe eso?-
Ella se encogió de hombros –no sé, pero cuando crezca quiero ser como ella- sonrió feliz.
-y yo quiero ser como papá- le contesto Dean.
Se volvieron a observar el cielo.
-Dean?-
-si Alex?-
-seguiremos juntos cuando seamos grandes?-
-claro que si!, si voy a casarme contigo- respondió contento.
Alex rió fuerte –pero si somos primos, Dean!-
-y que?-
Ambos rieron, hasta que sintieron las voces de sus padres. Fue ahí que John les tomo esa fotografía, en la plaza del pueblo.
-despídete, Dean!- le hablo Mary a su hijo, un rato después.
Alex lloraba. -no te vayas!-.
-volveré pronto Alex…- fueron sus ultimas palabras esa vez.
-Entonces…se los dirás?- Sam, ahora frente a el, alzo una ceja, no creía que Dean cambiara de opinión tan rápido.
-que? Claro que sí-.
Desconcertado, Sam vio como Dean salía de la habitación, con paso decidido. Lo siguió por las escaleras.
el cerebro de Dean gritaba tonterias como 'como recuerdas todo eso!' o 'estas confundiendo las cosas', pero su corazon era el que se mantenia firme, pues de alguna manera, sabia que todas esas imágenes de el y Alex no eran tonterias, y que realmente existio ese momento…
Abajo, las 3 hermanas se encontraban conversando. Dean carraspeó y ellas se voltearon a verlo.
-buenos días!- saludó Alex, parándose para saludarle.
-buenos días- respondió Dean, sonriéndole.
Elián miró a su hermana mayor con un gesto de desaprobación, mientras Mariah se fijaba, con una sonrisa en la cara, como Dean apretaba la foto entre sus manos.
-de donde sacaste eso?- preguntó Alex, que también lo había notado.
-esto? me lo encontré- respondió mirando nuevamente la foto.
Los cinco quedaron en silencio, un profundo e incomodo silencio, que fue roto por Dean.
-Alex… lamento haberles mentido-.
-mentido?, que quieres decir, Dean?-
-eso…- dijo mirando a su hermano – les hemos mentido-
Hubo un momento de silencio. Alex podia sentir la mirada de sus hermanas sobre ella…
-escucha, no fue nuestra intencion esconderles esto, pero asi lo hemos hecho siempre. No somos reporteros Alex- dijo, bajando la mirada –y mentimos sobre nuestros nombres…-
-Dean, yo…ese no es tu nombre?, pero porque…nosotras confiamos en uds…- dijo Alex, confusa.
-Alex, somos los Winchester- dijo, intentando acercarse –pero Dean sigue siendo mi nombre.-sonrio.
Mariah se sobresalto cuando sintio que le hablaban, era la voz de Sam
-lo mejor es que los dejemos solos- susurró el chico
'será lo mejor' le respondio.'dejemos que hablen'. Volteo la cabeza, 'vienes?' le hablo a su hermana. Elian la miro y la siguio sin decir palabra.
-Winchester…- susurro Alex. ' claro que son los Winchester...pero por que me lo ocultaste hasta hoy, Dean?' -Winchester- repitió- por que no me lo habias dicho?-
-porque no sabia quien eras, Alex –se acerco un poco mas a ella- y cuando lo supe, vine a decirtelo…-.
'creen que fue la mejor idea dejarlos?' pregunto Mariah, ya afuera de la habitación.
Elián se encogió de hombros –quien sabe, pero no me quedare a ver la reaccion de Alex- se acerco a la puerta y antes de abrirla les sonrio –adios!-.
Mariah suspiro –siempre hace eso- señalo la puerta por donde habia slido Elian –es como si le temiera a Alex…-
-Mariah, que habia en esa foto?-.
-era una foto de ellos, de Alex y Dean…un recuerdo que guarde desde la muerte de mis padres…-
Una vez afuera, Elian lanzo un silbido, era un estupendo dia. Un momento despues sintio unos alegres ladridos como respuesta.
–hola pequeño- le sonrio al hermoso labrador de color negro, que comenzó a caminar por delante de ella.
Alex, dentro de la casa, levanto la vista y reparo en la foto que sujetaba Dean. Rió, ahora la reconocia –Mariah te dio esa foto, verdad?, es la unica que guarda esa clase de cosas…-
-creo que tu hermana se preocupa mucho de los detalles- le sonrio. –Sabes? Haz cambiado mucho desde la ultima vez que te vi…-
-sera porque ya no tengo seis años…- lo miro y se encontro con la brillante mirada de Dean frente a ella - pero a pesar del tiempo, tu sigues siendo el mismo para mi-
Dean la miro, sorprendido, pero ella siguio hablando. –a mi madre le habria encantado tenerte aquí de nuevo- bajó la mirada, sintio que por fin se sacaba un peso de encima, contándole a alguien lo ocurrido.
Dean jamás había sido bueno con las palabras de aliento, asi que las omitió.
-que les sucedió?-
Alex suspiró, dejándose caer en el sillón.
–fueron asesinados-
-lo lamento- susurró Dean, mirándola fijamente -sabes quien lo hizo?-. La joven asintió.
-fue un ataque sorpresa… por parte de una bruja- dijo triste, bajando rápidamente la mirada por el recuerdo de esa noche, que aún ardia, a pesar de tiempo.
-y ahora vendrá por mis hermanas... tengo que evitarlo-.
Dean puso su mano en el hombro de la chica –no permitiremos que se las lleven, Alex- le sonrió -es una promesa.-
Alex tambien sonrio, contenta con sentir el calor y la fuerza que irradiaban las palabras de Dean. Miro por la ventana, un calido sol alumbraba Violet Valley a esas horas. El tenue murmullo de los arboles contra el viento se filtraba hasta sus oidos, y Alex deseo que esa sensancion de paz durara toda la vida.
-oye! No tan rápido!- gritó Elián a su enérgico perro, que la jalaba hacia donde quería. Pero de pronto la correa cedió, y el perro siguio corriendo internándose en el bosque. –Genial- susurró para sí, entrando al bosque tras el.
-King, vuelve acá!- ordenó, hasta ver que su perro se encontraba junto a un cuerpo inconciente de lo que parecía una persona.
–que dem…?-
Elián se agachó, y se dio cuenta que ese era un rostro conocido.
-dios! Julián… que te han hecho?- preguntó en voz alta, mirando las múltiples heridas y manchas de sangre por todo su cuerpo. Acercó luego su oído a la nariz del muchacho, aún respiraba, la joven suspiró de alivio y luego cerro los ojos buscando conecntrarse, algo le decia que podia aliviar el sufrimiento del joven. coloco sus manos sobre las heridas, y como si el tiempo se acelerara y se quisiera llevar los males del chico, poco a poco las heridas fueron desapareciendo.
Cansada, se tendio junto al muchacho. Examino su rostro dormido y se pregunto como habia llegado a ese estado. De seguro cazaba algo en el bosque, Julian era un buen cazador, parecido a ella: obstinado, fuerte y no le era para nada facil darse por vencido.
Poco a poco, el joven empezó a mejorar, a respirar con normalidad y finalmente pudo enfocar a su salvadora.
-Elián?- preguntó sentándose con dificultad –que me pasó?-
-esperaba que tu me respondieras eso, colega…- le sonrió la joven mirándolo a los ojos –yo solo pasaba por aquí.-
Julián miró a su alrededor –que hacías en el bosque?- preguntó de pronto.
-larga historia…- respondió Elián parándose y ofreciéndole la mano –ahora vamos, este lugar no es seguro- el joven aceptó la ayuda y rápidamente salieron del bosque.
Julián iba callado, meditando. ¿Cómo demonios llego a perder la conciencia?
–oye…- la voz de Elián lo sacó de sus pensamientos –no vas a decirme que pasó?-
-te lo diría si lo recordará- sonrió él –sólo recuerdo que salí de casa para buscar unas cosas y entré en bosque, lo demás es confuso…-
Elián rió abrazando a su amigo –eso pasa cuando las ratitas de laboratorio salen de su jaula…- bromeó la chica.
-muy gracioso, Elián, pero no para mí- dijo él muy serio.
un momento despues reparó en el elegante Chevy Impala estacionado frente a la gran casa de las hermanas. –y ese auto?- preguntó curioso.
-no te lo había dicho? Tenemos visita…- dijo sonriendo.
Continuará…
