Valla! Las sopresas del mundo! Los milagros si existen! Veran, ahora me pude meter y subir el noveno cap. que crei que subiría en Octubre O.O...
Y como nunca lo he pedido, porfas, porfas! Reviews! Porfas!
Y como siempre... solo la historia, mis arreglos y los hechizos "Sicalamo" y "Siculamo" son obra de mi imaginación. Todo lo que sea el mundo de Harry Potter son propiedad de JK Rowling y Warner Bros
¡Disfruta la lectura!
Capítulo 9: Un pequeño gesto y una desilusión
- Pero que sorpresa tan… agradable- dijo Snape, con su típica voz.
Hermione y Luna se pararon en el acto. Luna fue la primera en hablar:
- Profesor, disculpe, pero estábamos haciendo un castigo con el Señor Filch, que nos encargó limpiar las paredes de las mazmorras como muggles -
Hermione miró a Luna, intentándole decir que era una mala idea, ya que ninguna de las dos tenía trapo y las paredes parecían las mismas…
Snape quedó mirando a Luna por un rato, pero luego agregó, ya que estaba muy apurado:
- Bueno, esta bien, Lovegood, no discutiré con usted ahora, pero déjeme hacerle notar que es raro que limpien las mazmorras como muggles y no tengan paños – Snape se había acercado tanto a Luna que ésta retrocedió un poco. Después Snape prosiguió – Ahora, Granger y Lovegood, el Profesor Flitwick sufrió un desmayo mientras me comunicaba algo, y también hizo que se cayeran los libros de mi estante… ojala puedan recogerlos y ayudar al profesor- dicho eso, llevó a ambas a su despacho, dónde hizo un movimiento de varita la puerta se cerró.
Las dos chicas quedaron mirando la puerta, pero Hermione después le dijo a Luna, enfadada:
- Luna, si quieres dar excusas, por favor, que no se note que estamos mintiendo –
- Lo siento, señorita Sabelotodo, a la otra déme usted una idea… Pero ahora, si es verdad lo que estaba gritando el profesor Flitwick, hay mortífagos en el colegio –
- ¡Cierto! Flitwick estaba gritando eso cuando venía para acá… - dijo Hermione, mientras recordaba eso.
- Ahora, Hermione ordenemos esto y ayudemos al profesor – dijo Luna, que tenía su varita levantada.
Hermione hizo lo mismo. Con la varita, ambas ordenaron el estante con libros, dónde al terminar vieron al profesor tirado en el suelo, con un ojo morado.
Ambas se agacharon y Luna dio vuelta al profesor. Estaba inconciente. Hermione, sin perder tiempo, dijo:
- ¡Enervate! –
El profesor, luego, poco a poco empezó a abrir sus ojos. Al ver a Hermione y a Luna, el profesor preguntó:
- Granger, Lovegood¿qué hacen aquí? –
- Snape nos dijo que lo ayudáramos, profesor – dijo Hermione, rápidamente
- Pero profesor¿es verdad que hay mortífagos en el colegio? – dijo Luna, pálida
Eso hizo que Flitwick se parara de un sobresalto.
- ¡Verdad! Tengo que ir a ver a los Ravenclaws – aunque se paro de un sobresalto, estaba débil.
Eso no impidió que se acercara a la puerta, dónde lo siguieron Hermione y Luna. Al intentar abrirla, Flitwick notó que había un pegamento alrededor de toda la puerta.
- Chicas¿ustedes saben que movimiento hizo el profesor Snape al hacer éste hechizo? –
- Sí, un tricanor de dragón – dijo Hermione enseguida.
- Muy bien, entonces… ¡Sicalamo! – exclamó Flitwick. La puerta salió disparada, dónde chocó hasta la pared, que estaba opuesta a ésta. – Ojala el profesor Snape no se enoje, pero luego hablare con él por haber hecho ése hechizo…-
- Pero ¿qué hace? – dijo Luna
- Hace que las cosas se sostengan con un pegamento que mantiene encerrados a los que están dentro… ¿era el encantamiento "Siculamo"¿no profesor?- dijo Hermione
- Sí, pero ahora chicas, vuelvan enseguida a sus Salas Comunes, mientras yo iré con los demás profesores – dijo Flitwick, dónde corrió tan rápido como sus pies se lo permitieron.
Las dos chicas se miraron, dónde de pronto sintieron unas pisadas, y no eran del profesor. Eran pisadas que se acercaban a ellas. Ambas levantaron sus varitas. Tampoco se atrevían a hablar. Ésas pisadas se acercaban cada vez más a ellas.
De repente, Luna gritó al ver a una persona acercarse, pero Hermione, al ver que Luna estaba dispuesta a dejar inconciente a su agresor, le tomó el brazo y dijo:
- Mira¡es Sprout! –
Era ella. Estaba corriendo a toda velocidad donde las chicas.
- Granger, Lovegood… ¿están bien? – Ambas asintieron.
- Deben ir a Enfermería¡rápido! –
- Pero¿por…? – dijo Luna, pero Sprout dijo:
- Me lo pidió el Profesor Flitwick, me lo encontré recién –
- Pero no… ¡Profesora, todos los demás deben estar arriba, luchando¡Hay mortífagos aquí¿Y la Orden¿Están luchando? – dijo Hermione, enojada
- La mayoría está arriba, luchando. Yo debo ahora cuidar a los Hufflepuffs, Granger-
- Debemos ayudar, profesora… - dijo Luna
- Lo sé, querida, pero ahora deben ir a Enfermería – dijo Sprout
Ya habías subido al vestíbulo. Pero cuando la profesora se disponía a subir las escaleras, un llanto de Fénix llenó toda la sala, igual que los jardines. Pero la profesora bajó las escaleras yendo a unas bóvedas. Luna y Hermione se rindieron, oír a un fénix llorar no era una buena señal…
Ambas, sin esperar nada, corrieron hasta la Enfermería, dónde estaban Ron y Ginny, que ayudaban a Madame Pomfrey a acostar a Neville, que estaba inconciente. Tonks y Lupin estaban poniendo a otra persona, que era Bill.
- ¿Pero qué a pasado¿Por qué Bill está así? – dijo Hermione
- Porque lo atacó Greyback, Hermione… - dijo Tonks, que se sentó en la cama de éste, a sus pies.
- Pero… ¿Cómo? – dijo Luna, que se sentó en una silla.
- No lo sabemos, pero Madame Pomfrey fue a buscar una poción que tiene… - dijo Lupin
- ¿Y Harry? – dijo Hermione, mirando a todos, con miedo a que éste le hubiera pasado algo
- Ahora iba a buscarlo – dijo Ginny, que dejó a Neville en un cama y salió corriendo de la Enfermería.
Después de que Ginny salió, entró Madame Pomfrey con una poción muy pequeña, y de una gotera. También llevaba unos 7 vasos (dónde la seguían, ya que iban levitando) con otra poción.
- Muy bien, tomen cada uno un vaso por favor, cuando les sirva de ésta poción- dijo Madame Pomfrey, que mientras se servía en los vasos un líquido color verde pasto, la levitación que hacía lo llevaba a cada persona. A Neville se le dio mediante una gotera. Después de eso, fue donde Bill, que empezó a mezclar gotas de la poción aparte con agua, dónde revolvía con la varita.
Y aunque pasaron minutos de silencio, Hermione oyó unos pasos que se acercaban, que eran los de Harry y Ginny. Todos miraron hacia la puerta.
Y Hermione, sin aguantar nada, sin darse cuenta de lo que hacía, olvidándose de que Ginny, la novia de Harry estaba al lado de éste, corrió hasta él y lo abrazó.
Lo que más emocionó a la castaña era que nadie se lo había impedido, ya que todos creían que ése abrazo era de amistad, incluso el propio Harry. Sólo dos personas sabían que ése abrazo demostraba más que amistad y eran una rubia y una castaña.
- ¿Te encuentras bien, Harry?- preguntó Lupin
- Sí, estoy bien. ¿Cómo está Bill?- dijo éste, dónde miró por encima del hombro de Hermione y vio la cara llena de cortes y rasguños de éste, dónde Madame Pomfrey se disponía a curarlo con la poción que había traído.
- ¿No puede curarlo con algún encantamiento?- preguntó Harry a la enfermera.
- Para esto no hay encantamientos. He probado todo lo que sé, pero las mordeduras de hombre lobo son incurables –
- Pero no lo mordieron con luna llena – objetó Ron, que contemplaba el rostro de su hermano como si creyera poder arreglarlo con la fuerza de la mirada –Greyback no se había transformado, así que Bill no se convertirá en un… en… un… -. Miró vacilante a Lupin.
- No, no creo que Lupin se convierta en un hombre lobo propiamente hecho – dijo Lupin -, pero eso no significa que no exista cierto grado de contaminación. Esas heridas están malditas. Es poco probable que se curen por completo y… Bill podría desarrollar algunos rasgos lobunos a partir de ahora.
- Seguro que Dumbledore se le ocurre alguna solución – insistió Ron-. ¿Dónde está? Bill peleó contra ésos maníacos bajo las órdenes de Dumbledore, así que el director está en deuda con él, no puede dejarlo en ése estado…
- Dumbledore ha muerto – dijo Ginny, sin rodeos.
- ¡No! – dijo Lupin, atónito, dónde se sentó en la cama de Bill y se tapó su cara con sus dos manos.
- ¿Cómo a muerto? – susurró Tonks-. ¿Qué ha sucedido?-
- Lo mató Snape – declaró Harry-. Yo estaba ahí, lo vi con mis propios ojos. Dumbledore y yo fuimos directamente a la torre de Astronomía, porque ahí había aparecido la Marca. Él no se encontraba bien, estaba muy débil, pero creo que sospechó que nos habían tendido una trampa cuando oyó pasos que subían por la escalera. Entonces me inmovilizó; yo no podía hacer nada, y además llevaba la capa para volverse invisible. Luego Malfoy abrió la puerta y lo desarmó. – Hermione se tapó la boca con sus manos, aguantando el llanto y Ron soltó un gemido. Mientras, a Luna le temblaban sus labios. – Llegaron los mortífagos, y entonces Snape… Snape… lo mató. Con Avada Kedvara. – Harry no pudo continuar
Después, Madame Pomfrey se puso a llorar desconsoladamente, donde nadie la hizo callar, a excepción de Ginny, que dijo:
- ¡Chist¡Escuche! –
Ahí fue donde Hermione oyó como un fénix lloraba con una belleza sobrecogedora. Eso hizo que la chica derramara lágrimas silenciosas, mientras miraba a Harry. No podía creerlo. Dumbledore muerto… Harry vio como moría…
Era increíble. Era como el dolor de Harry lo viviera Hermione cien veces más. Todos se quedaron callados hasta que la profesora McGonagall entro y dijo:
- Molly y Arthur están en camino. ¿Qué ha pasado Harry? Según Hagrid, estabas con el profesor Dumbledore cuando… cuando sucedió. Nos dijo que el profesor Snape participó en…
- Snape mató a Dumbledore – dijo Harry.
Pero Hermione no oía. Nadie se fijaba que la castaña se quedaba callada. Tampoco ésta escuchaba la conversación. Sólo quería no escuchar, quedarse callada. Pero en un momento, oyó a Harry decir:
- Y si Ron estaba vigilando la Sala Multipropósito con Ginny y Neville – dijo Harry volviéndose hacia Hermione – tú debías estar…
- Frente al despacho de Snape, sí – dijo ésta, que ya empezaban a salirle lágrimas en sus ojos.- Con Luna. No estuvimos mucho rato sin que pasara nada… Pero no sabíamos qué estaba sucediendo, pues Ron se había llevado el Mapa del Merodeador. Cuando ya eran las doce de la noche, el profesor Flitwick bajó corriendo a las mazmorras. Iba gritando que había mortífagos en el castillo; creo que ni siquiera se dio cuenta de nuestra presencia porque irrumpió en el despacho de Snape y oímos decirle que tenía que subir con él a ayudar, pero luego con Luna oímos un fuerte golpe y muchos libros caerse, y Snape nos vio y… y…-
- ¿Qué?- urgió Harry, que miraba a Hermione fijamente
- ¡Fui tan estúpida, Harry! – dijo Hermione, con voz quebrada. Estaba llorando. – Snape nos dijo que el profesor Flitwick se había desmayado y había botado los libros de su estante y que fuéramos a atenderlo mientras él subía a combatir a los Mortífagos… - Sin aguantar la mirada de Harry, se tapó su cara con las manos, avergonzada y triste – Entramos a su despacho para ayudar al profesor y éste nos encerró… ¡Y lo hizo para que no lo siguiéramos¡Lo dejamos escapar! – Mientras Hermione sollozaba, Luna se acercó a la castaña y le prestó su pañuelo multicolor, con el cual Hermione lo usó para secarse sus lágrimas.
Después, ambas perdieron la noción del tiempo. No escucharon la conversación, ya que Luna estaba preocupada por Hermione, y ésta estaba avergonzada y triste.
Pasó así un buen rato, hasta que Luna vio a Harry irse con la profesora McGonagall. Luego Tonks, que había vuelto a tener su pelo color rosa chicle, les dijo a Ron, Ginny, Neville, Hermione y Luna:
- Será mejor que vuelvan a su Sala Común, chicos, es muy tarde –
No lo necesitó decirlo dos veces. Todos (incluyendo a Hermione, que estaba un poco mejor y a Luna) partieron y salieron de la Enfermería.
