SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN

N.A: "Sailor Moon, su historia y sus personajes no son de mi propiedad. Cualquier parecido con otros personajes es pura coincidencia..."


Capítulo 10: Un abrupto encuentro...:

Estaba caminando directamente a su casa. Ya era un poco tarde desde que había salido de la universidad y seguro que sus padres le darían una buena reprimenda por llegar tarde a su casa. Se había quedado charlando con las amigas de Alex: Johann y Anika. Por un instante su mente pareció jugarle una mala pasada haciéndole creer que se trataba de Lita y Mina, pero después pensó "Es solo una coincidencia¿verdad?" para aclararse un poco la mente.

Siguió caminando hasta llegar finalmente a su casa, pero antes de abrir la puerta dio un pesado suspiro y después tomo aire, en señal de que debía prepararse para lo que viniera.

Cuando ingreso a la casa, no vio a nadie. Esperaba ver a su madre diciéndole "Hija! Qué tarde llegas!" o a su padre diciéndole "¿Por qué te demoraste?", pero no encontró nada. Cerró la puerta y siguió caminado por el pasadizo. Paso por donde estaba la cocina esperando encontrar a alguien. Cuando llegó no vio a nadie solo una nota en el refrigerador. Dejó sus libros en la pequeña mesa de la cocina y se dirigió a ver lo que estaba escrito en la nota.

Cuando finalmente lo cogió, pudo notar que se trataba de la letra de su madre.

"Salimos a visitar a tus abuelos...la cena esta en la nevera. Llegaremos tarde, no nos esperes despierta".

Bueno ahora ella estaba sola. Seguro que su hermano también estaba fuera. El chico últimamente no ha podido soportar sus hormonas en crecimiento y ha estado saliendo a la calle muchas veces. No se preocupo por él, pues sabia cuidarse solo y sabia hacerlo muy bien. Dio un suspiro y coloco su mano detrás de su cabeza para aclarar sus ideas. No sabía que hacer primero: el comer su cena o el de darse un baño. Fue entonces que se acordó de que Luna debía estar en la casa. Era tarde y Luna últimamente no salía de casa por la noche.

Subió por las escaleras hasta su recamara. Al entrar a ella, encontró a la gatita descansando placidamente sobre su cama. Parecía que había tenido un largo día, pues no notó la presencia de la chica de coletas en la habitación. Serena avanzó hasta ella y trató de asegurarse que estuviese dormida. Al no recibir ninguna respuesta, caminó hasta su escritorio para dejar sus libros y encender la luz de la pequeña lamparita que se encontraba ahí. Esta, a pesar de ser un luz débil, podía iluminar el cuarto.

"Serena!"- dijo una voz. Era luna. El sonido de la luz al encender provoco que la gatita se despertara de su siesta-. "Al fin llegaste. Tus padres se fueron a visitar a tus abuelos y no tuvieron tiempo para decírtelo, así que te dejaron un mensaje..."

"Sí, lo sé Luna"- dijo la chica con flojera mientras se sentaba al lado de la gatita.- "Me distraje un poco en la universidad. Estuve conversando con unas amigas de Alex."

"¿Alex?"- dijo la gata, levantando un poco su cabeza.- "¿Te refieres al muchacho guapo del que tanto has hablado?".

"Luna! No habló tanto de él"-le respondió, tratando de defenderse.- "Solo es simpático".

"Sí, claro"- le contestó la gatita con ironía mientras se levantaba dando un bostezo y estiraba sus articulaciones, para quitarse la pereza.- "Y bueno¿cómo te fue?"

"Muy cansado!"- le contestó la chica mientras estiraba sus brazos y se dejaba caer de espaldas sobre la cama-. "Tengo muchas mas tareas que hacer y la verdad no he tenido mucho tiempo de hacer las cosas que hacia antes. Felizmente que mañana es sábado y podré darme un respiro..."

"Sí, bueno"- dijo la gata- "Pero será tiempo suficiente para que termines de hacer tus tareas".

"Ni que lo digas!" – le respondió mientras se recostaba de costado tratando de descansar un poco.- "Y a ti, Luna ¿por qué durmiendo desde tan temprano?

"Serena"- comenzó la gatita mientras se levantaba y miraba a su dueña-. "¿Olvidaste que estoy investigando acerca del nuevo enemigo"

"Ah! Eso!"-dijo fingiendo acordarse-. "¿En serio?".

"Ay, Serena...- dijo la gatita ladeando la cabeza negativamente-. "Pero si te lo dije ayer".

"Pero ayer estaba ocupada, Luna"- le dijo la chica de coletas mientras se levantaba y miraba a la gata-. "Tenía mucha tarea que hacer".

"Tarea que no terminas, aún..."-le respondió Luna por lo bajo.

"Ehhh, sí bueno, pero estaba muy ocupada"- le respondió riéndose un poco.- "Y bueno¿Qué encontraste?"

"La verdad nada"-le respondió un poco decepcionada.- "Es como si lo ocurrido, no hubiese pasado. Ninguna noticia, ninguna pista, nada. Es como si no existiera".

"Pero eso es extraño"- dijo la chica en forma pensativa-. "Hubo muchas personas que fueron lastimadas por esos mounstros e incluso fueron atendidos por los paramédicos. ¿Cómo es posible de que no haya nada?"

"El incidente salió en todas las cadenas de televisión y periódicos del país"- explicó Luna-. "Pero casi ese mismo día, todo lo que había ocurrido desapareció. La catástrofe era evidente, hasta dejaron hecho un desastre el centro comercial!"- se detuvo la gatita para pensar bien. "¿Dijiste que el enemigo era humano?"

"Sí, o bueno fue eso lo que nos dijo Ami"-le respondió la rubia-. "Que su ADN era humano"

"Mmm"- se quedó pensando la gata. Al parecer había llegado a una conclusión-. "Si es humano es posible que estemos enfrentando a un especie de potencia mundial, pues solo así es posible de ocultar tales cosas. Pero si son en verdad humanos¿qué haremos?- dijo esto ultimo mirándola.

"No lo sé, Luna"- dijo la chica un poco frustrada y mirando al techo mientras colocaba sus manos en la cama para apoyarse.- "Hemos peleado mounstros, fuerzas malignas y otras cosas así, pero...nunca un humano. Nosotras siempre peleamos para salvar a la humanidad y ahora el enemigo es humano. No lo entiendo"- dijo esto mientras se acostaba en la cama y daba un largo suspiro.

"Por algo dicen que el mayor enemigo del hombre es el mismo hombre"- le recordó la gatita.

Serena solo dio un pequeño "gruñido" y cerro sus ojos para descansar un minuto...- "¿Y qué hay de los nuevos guerreros?"

"Bueno de eso no he sabido nada"- le respondió la gatita recostándose-. "Ni Artemis sabe algo y creo que Setsuna no querrá decirnos al respecto".

"Ya lo sabia"-dijo casi rendida-. "Pero¿tú crees que sean enemigos?"

"No lo sé"- le respondió- "Pero de todas formas hay que se muy precavidas. Pueden de ser que nos ayuden, pero hay que tener cuidado".

"Lo sé"- dijo mientras abría sus ojos.- "Pero no evitar encontrarle ciertos parecidos con nosotras, es decir, con la chicas."

"Sí, eso me dijiste"- le dijo- "Pero ¿Tu crees que pueda ser lo mismo que paso con Rini?

"No lo sé, Luna. Es extraño..."- dijo la chica mirando al techo- "Es como sí fueran sus hijos. Los dos sujetos que nos han ayudado se parecían mucho a Haruka y Hotaru sin contar que llevaban sus símbolos. Es simplemente extraño..."

"Sí, lo es. Pero que hay de la otra chica...¿Elinor?- le dijo tratando de recordar el nombre.

"Sí ella también. Las amigas de Alex: Johann y Anika se parecen mucho a Lita y a Mina; e incluso si otra amiga, Michelle se parece a Michiru. Esto esta muy raro".

"Bueno esperemos que nuestras dudas se resuelvan pronto"- dijo ladeando un poco la cabeza.

Serena no dijo nada solo volvió a cerrar su ojos y comenzó a descansar...

"¿No vas a cenar?"

"Aún no, Luna"- le respondió aún con sus ojos cerrados.

"Pero...es que yo tengo hambre..."


Sus clases se habían extendido mas de lo que había pensado y así que cuando salió había pasado un poco mas de las 10 de la noche. Estaba caminando lentamente por toda la ciudad. No quería regresar a casa pues quería aclarar su mente después de tantas horas de estudios.

Conforme caminaba veía distintos rostros al caminar. Ella siempre miraba directamente a los ojos, no a otro lado. Cuando una que otra persona se cruzaba con ella, no podían evitar bajar la mirada ante la suya, pues era demasiado impotente. Estaba cansada, pero no quería decir que se sintiera rendida. Desde su infancia su madre le había enseñado a nunca bajar la mirada ante nadie, que siempre tenía que ser firme y decidida ante todo.

Mientras caminaba, se detuvo en una tienda de abarrotes. Por un instante paso la idea de pasarse de largo como había hecho en muchas tiendas atrás, pero después coloco una mano dentro de bolsillo derecho tanteando esperando encontrar su preciado paquete de cigarros. Al encontrarlo lo saco de ahí y se dio con la sorpresa que ya no había ninguno. Dio un pesado suspiro y verificó su billetera que se encontraba en el bolsillo posterior de su pantalón. Todavía tenia un poco de dinero aun, lo suficiente como para comprar un nuevo paquete de cigarros.

Finalmente, decidió entrar al lugar. Sintió como el ambiente cambiaba. Afuera hacia algo de frió, pero era un frió mas cargado, en cuanto adentro, era una frío pero mas puro. Producto del ventilar que daba aire acondicionado. Miro todo el lugar detenidamente. Podía ver que el encargado estaba limpiando el suelo del lugar. Dio un paso para dirigirse hacia donde se encontraba y preguntarle si tenia cigarros, pero al darlo pudo notar que en una esquina del lugar, se encontraba otro encargado. Era una chica, sin duda alguna. Se veía muy concentrada en la revista que estaba leyendo. Estaba apoyada en la maquina registradora.

Se le acercó y la chica apenas sintió el acercamiento de alguien, levantó su cabeza para encontrarse con lo que ella veía era un chico muy apuesto.

"¿Tiene cigarros?"- le preguntó.

"Yo..."- comenzó. La chica había quedado como ida ante su mirada.- "¿Cigarros?"

"Sí, cigarros"- le afirmó. Al parecer ella también había notado la distracción de la chica-. "¿Tiene?"

"Sí! Sí!"- comenzó a decir. Como si hubiese vuelto a la vida.- "Sí tenemos. ¿Qué marca desea?"

"Marlboro"- dijo secamente- "Que sean dos cajetillas, por favor"

"Claro"- dijo la chica un poco más calmada, pero aun no podía controlar el ardor que se producía en sus mejillas. Sin duda este chico era muy apuesto. El muchacho que se encontraba limpiando el suelo detuvo su trabajo, al escuchar la entusiasmada respuesta de su compañera de trabajo. ¿Qué podría haberla hecho responder así? Cuando se acerco un poco más pudo notar la presencia del cliente. Un chico alto de cabellos blancos. El no podía negarlo, era apuesto (N.A: No, no es de esos raros).

Finalmente, después de haber tratado de teclear los botones de la caja registradora y después de tratar de devolverle el cambio, Alex pudo salir de los abarrotes. Cuando salió se encontró con el aire cargado de la ciudad. Por un instante, pensó el regresar a la tienda pero después miró y decidió seguir su camino a la casa, donde seguro le esperaría una terrible reprimenda por parte de Michelle.

Dio un ligero suspiro antes de camina. Justo cuando dio el segundo paso, se chocó con alguien. Estuvo apunto de caerse algo aturdida por el golpe, pero se dio cuenta que con la persona con quien había chocado era mas baja que ella.

"Discúlpeme, en verdad estaba desatento!"- dijo a manera de disculpa.

"No se preocupe"- dijo la extraña.- "Yo tampoco iba atenta"

"Sí, bueno yo lo lamento"-. Dijo mirando a la chica. Por alguna razón su rostro le era muy conocido, pero ¿Dónde lo había visto?

"Sí, bueno no se preocupe"- le respondió la chica mientras se apartaba de ella y se dirigía hacia los abarrotes donde ella había estado antes.

Alex solo se quedó en pie. Mirando como la chica con la quien había chocado entraba a la tienda de abarrotes. Trataba de recodar en dónde había visto ese rostro. Sus cabellos aguamarinas, sus ojos casi del mismo color, su estatura e incluso el olor a mar que expedía sus cabellos; todo le era muy conocido, mas aun, no podía reconocer a tal chica.

Dio un ligero suspiro en señal de rendición y comenzó a caminar. Pero al dar el primer paso se detuvo. Ahora lo recordaba. El cabello, los ojos, la estatura; todo indicaba a una sola persona. Alex se quedo ahí mirando las puertas de vidrio por donde había pasado la noble dama. Aquella dama que había sido como una segunda madre para ella.

Sin duda alguna, este había sido el encuentro mas importante de todo su viaje...


Roar18...dejen reviews por favor.

Se preguntaran xq pongo Duran17, es porque aquí tengo otro fic con este nick (por si las dudas). Hasta el próximo capítulo !