SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN

N.A: "Sailor Moon, su historia y sus personajes no son de mi propiedad. (pero esta historia si lo es) .Cualquier parecido con otros personajes es pura coincidencia..."


Capítulo 11: Una mañana como cualquiera:

Comenzó a oír unos ligeros pero firmes sonidos en la casa. No le presto atención al principio pero cuando los sonidos se volvieron murmullos, supo que ya era hora de levantarse.

Miró el reloj que se encontraba en la mesita al lado de su cama, a través de una rendija de la sabana. Las 7:30, pero la mañana era tan resplandeciente que podía decirse que parecía las 10:00 de la mañana. Volvió a cubrirse completamente con la sabana y trató de ignorar los "ruiditos" que se escuchaban en la casa.

Apenas cerró sus ojos, los rayos del sol comenzaron a filtrarse por la sabana. Era verano, sin duda alguna, pensó. Pero era extraño. En su época los climas no eran tan exactos. Aquí, parecía que era verano pero a la ves invierno. Días soleados y con sol, pero cortos. Noches muy frías y largas.

Con todos esos pensamientos, se dio que ya no podría dormir ni un minuto más. Dio un ligero suspiro y se levantó de un golpe. Comenzó a dar un largo bostezo y estiro sus articulaciones con el propósito de quitarse la pereza. Miró nuevamente al reloj: 7:40 am. No lo creyó pero cuando cerró los ojos sentía que no había descansado nada, sin embargo ¿Habría dormido en realidad unos diez minutos? No siguió pensando en eso y salió de la cama para después hacerla. Una ves todo acomodado comenzó a oír de nuevo esos murmullos. No se sorprendió al comienzo, estaba acostumbrada a escucharlos todas la mañanas. Era por esos murmullos que no colocaba su despertador, esos ERAN su despertador.

Avanzó hasta donde se encontraba el espejo detrás de la puerta de su dormitorio y se observo. Su cabello estaba hecho un desastre, pero seguro lo arreglaría cuando se diera un baño. Lleva una simple camiseta blanca y un buzo gris suelto.

En eso que las "vocecitas" comenzaron a ser ligeras protestas. Fue ahí cuando supo que sus compañeras la estaban esperando. Dio bostezó final para desperezarse y se dirigió al baño para tomar una ducha...


"No puedo creer que se demore tanto"- comenzó a decir una de las que estaban en la mesa. Las tres amigas estaban sentadas en la pequeña mesa de la cocina blanca. Los rayos filtraban los ventanas y puertas de vidrio que estaban ahí, iluminando todo el lugar.- "Estoy hambrienta".

"Anika¿no crees que deberíamos dejarla descansar? A tenido un largo día ayer"- dijo la chica de cabellos marrones oscuros. Estaba ya vestida de modo casual como para salir un momento a explorar la calle.- "Yo también tengo hambre creo que habría que dejarla descansar un poco"

"Jessica tiene razón"-dijo la tercera quien tenia unos lentes puestos y se encontraba leyendo al parecer, una revista científica-. "Ha estado muy cansada estos días deberíamos dejarla que duerma por un momento más ¿no te parece?- finalizó esto ultimo tomando un poco de café de la pequeña taza que estaba ahí. A diferencia de las otras dos ella solo se conformaba con un poco de café que, sin duda alguna, ella misma podía preparar. Sus otras compañeras no eran tan hacendosas en la cocina o simplemente no le gustaba hacer nada por si mismas. Jessica podía hacer su propio desayuno pero a veces era muy perezosa para hacer sus cosa. En cuanto a Anika, bueno, había sido criada como un princesa y, por lo tanto, las princesas no hacen esas cosas ¿verdad?

"Pero es que en verdad tengo hambre"-dijo esta con molestia. Se vía que no había tenido una buena noche.

Cuando las demás trataron de persuadirla. Se escuchó como unos pasos firmes y lentos bajaban por las escaleras que se encontrar cerca de la cocina.

"Hasta que te levantaste!"- exclamó la rubia-. "Ya estaba a punto de buscarte a tu cuarto ¿sabes?"

"Discúlpame"- dijo esta sin mucha pena. Estaba acostumbrada a ese regaño cada mañana por parte de rubia amiga- "Pero ya sabes como soy"

"Bueno"- le respondió Anika- "Ya sabes lo que quiero"

"Sí, sí"- contestó simplemente mientras avanzaba hacia la cocina y se colocaba un mandil blanco. Como el de los chef-. "¿Y tú Jessica?"

"Un poco de café y unos huevos revueltos, por favor"- dijo esta mientras cogía el periódico que se veía abandonado en medio de la discusión de las chicas.

"¿Y tu Sharon¿quieres algo más?"

"Mmm unos huevos estrellados y un poco de café por favor"- le dijo de la manera mas amable sin siquiera mirarla.

Así un día en esta época. Haciendo el desayuno de sus amigas. No es que no le gustara hacerlo, agradecía a su madre porque le haya enseñado a cocinar, a pesar que a ella no le agradaba del todo, pero en fin, todas esas clases sirvieron para algo.

Mientras freía esos huevos de la manera que sus amigas pedían, colocaba un par de panes en la tostadora para Anika mientras colocaba en la cafetera un poco de café. Mientras esperaba a que se hicieran esas cosas, comenzó a colocar en la mesa un poco de mantequilla, mermelada de fresa y un poco de jamón, para el desayuno de Anika. La chica era muy exquisita en las comidas. A veces se le daba por desayunar una tostada con mantequilla otra con mermelada, en fin, era muy "especial" para casi todas las cosas que hacia.

Volvió a su tarea con los huevo y sacó un plato que se encontraba en una de las alacenas y colocó cada uno de los huevos para después colocarlo en la mesa. Sin apagar la sarten donde freía los huevos colocó un par de tocinetas para que se frieran. Comenzó a sonar la clásica campanita que indicaba que el café ya estaba hecho y procedió a sacar con cuidado la pequeña jarrita que contenía el café y lo colocó en la mesa para que las demás se sirviera. Luego sacó el par de tostadas de la tostadora y los coloco en un plato más pequeño que el primero para después colocarlo al lado de Anika. Finalmente, apagó el fuego y colocó las dos tocinetas en un plato igual de pequeño que en el segundo y también lo coloco en la mesa.

Después de eso la chica dio un ligero suspiro y dejo la sartén el lavadero. Se lavó las manos y se sacó el mandil. Miró al reloj que se encontraba en una de las paredes de la cocina. 7:55 am. Esta vez había sido muy rápida.

Las otras chicas ya comenzaban a desayunar. Ella simplemente se sentó y cogió una taza para ella misma. Observó a Jessica y a Sharon ella desayunaban tranquilamente, mientras ambas leían un periódico y revista respectivamente. Comenzó a servirse un poco de café cuando su mirada se tropezó con la figura de Anika. La chica no se vía del todo tranquila. Se notaba muy cansada y ,sobretodo, triste.

Siguió tomando su café. Ella también tenia hambre, pero no había preparado nada para ella como siempre. Solo esperaba los "restos" que le dejaba Anika.

Cual fue para su sorpresa, que la chica rubia dejo a un lado la tostada con mermelada que comía. Johann pudo observar como los ojos de la chica se llenaban de lagrimas...

"No tengo apetito"- dijo secamente mientras se levantaba evitando que las lagrimas y su voz delataran su tristeza.

Las demás chicas simplemente se quedaron observándola mientras esta se iba. Sharon no le importó en lo absoluto, así que retomo su lectura rápidamente. Jessica simplemente se quedó con el tenedor en la boca pero, al igual que Sharon siguió desayunando.

Johann fue la única que se mirando hacia la dirección donde la chica había partido. No comprendió por qué se puso así. Volvió lentamente a su taza de café y se quedó observando:

"¿Sigues preocupada por ella aún?"- dijo Sharon interrumpiendo el silencio que se produjo- "No se porque lo haces, pero creo que ya es hora de ponerle un alto a todo esto"

"Sharon tiene razón, Johann"-continuó Jessica-. "Si sigue con ese humor, no podrá obtener el puesto como líder"

"Lo sé"-dijo Johann sin mirar a ambas chicas-. "Pero si le digo que no se preocupe, es peor"

"Mmm"-comenzó Sharon mientras se sacaba sus lentes y los dejaba a un lado junto con la revista-. "Pero si no es eso entonces ¿qué otra solución sugieres?"- siguió mientras miraba a la chica de cabellos castaños. Johann pudo notar que sus ojos brillaban con la luz del sol. Podía ver que la chica también estaba preocupada por su amiga.

"¿Has hablado con Alex?"- dijo Jessica quien ya había dejado el periódico a un lado.

"Sí, lo hice"-contestó secamente-. "Pero no me dijo nada, solo que ella también lo sentía. No sé que hacer. Ambas son mis amigas pero no puedo soportar que Anika este así"

"Bueno entonces tendrás que hablar con ella nuevamente y esta vez tiene que ser serio"-dijo Sharon mientras volvía a colocarse los lentes y a retomar su lectura.

Jessica simplemente se quedó callada y siguió tomando su café.

Johann sintió que debía hablar esta ves con "seriedad" con Alex, pues ella tampoco podía soportar el humor de su amiga.

Miró el lugar que ocupaba su rubia amiga. Su mira ,luego se enfocó en la tostada a medio comer que había dejado. Sin importancia la cogió y le dio un pequeño mordisco, dejando que el sabor de la mermelada recorriera por su lengua.

Ahora lo entendía. La mermelada...

Eso la hizo recordar...pero al fin y al cabo estaba acostumbrada a esto.

Después de todo, era una mañana como cualquiera...


Holas a todos:

Disculpen mi demora, pero es que he estado en exámenes en la universidad y apenas me ha dado tiempo para escribir esto.

Espero sus reviews por favor:-D

El próximo capitulo será pronto ;-) . Nos vemos

Roar18/Duran17