SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN
N.A: "Sailor Moon, su historia y sus personajes no son de mi propiedad. (pero esta historia si lo es) .Cualquier parecido con otros personajes es pura coincidencia..."
Capítulo 13: Affaire:
La mañana había pasado con rapidez después del desayuno. No salió de su habitación ni para comer. Las otras chicas estaban preocupándose. No es que no fuese raro, de hecho, se había vuelto una costumbre. El problema era que ahora les afectaba y mucho. Estaban en un lugar desconocido y había que cuidarse mutuamente. Pero la pobre chica no tenia cabeza para pensar en eso.
Las otras tres estuvieron conversando casi tranquilamente durante toda la mañana. No quería que un sonido demasiado fuerte para que la temperamental chica comenzara una pelea.
Johann era la más afectada. Anika había sido su mejor amiga, pero ahora, esto se estaba volviendo una pesadilla para ella y para la misma Anika. Había hablado con Alex con el propósito de sacar algo que aliviara a su rubia amiga, pero la líder del otro grupo solo se limito a decir "también lo siento".
Hacia un par de horas que se encontraba sentada en el sillón de la sala, mirando la televisión. Jessica, había salido a pasear por la ciudad, pues ella había sufrido un cuadro de estrés muy grave, por lo que su médico le recetó que no se "preocupara" de las cosas que pasaban a su alrededor.
Sharon se encontraba en el pequeño estudio de que tenia la casa y, para su suerte, se encontraba justo al lado de la habitación de Anika. Pero a la chica no le interesaba absolutamente nada.
Johann se sentía cada vez mas frustrada. Ninguna de sus otras dos amigas parecían importarle. Se sentía muy sola. Cogió el control del televisor y comenzó a pasar los canales. Nada interesante como para pasar la tarde.
En eso escuchó que una puerta se abría casi de golpe. Por un instante, pensó que se trataba de Anika, saliendo de su habitación, pero luego cuando escuchó los pasos acercarse y bajar las escaleras, se dio cuenta de que era Sharon.
"Creo que esperabas que Anika bajara"-dijo esta sin verla mientras seguía su camino hacia el refrigerador.
"No te miento"-le contestó esta, encogiéndose de hombros. Tampoco la miró-. "Sí, pensé que era ella"
"Bueno"-se le escuchó decir de lejos.- "Esperaremos a que se le pase. No nos queda de otra"
"Qué fácil para ti es decirlo"-le respondió esta con ironía.- "Pero sabes que estará así por un buen tiempo...y la verdad esto me esta cansando"-dijo esto ultimo mientras apagaba la televisión y se quedaba mirándola atentamente.
"Sí, claro"-dijo Sharon mientras salía de la cocina llevando dos latas de coca – cola en sus manos.- "Si quieres ayudarla, ya sabes cual es la solución"
Johann no contestó a eso. Sí, tenia razón. Si quería que pasara todo esto, tenia que intervenir. Ya no le quedaba otra opción.
"O si quieres yo puedo ayudarte en algo"-dijo secamente la otra chica mientras sacaba unos lentes de uno de sus bolsillos del pantalón suelto que llevaba.- "Tu encárgate de la reunión y yo haré el resto"
Johann volteó esta vez a verla. La princesa de mercurio no era ninguna tonta. Había muchos libros que quizás, eso había consumido su parte humana. Pero cuando decía que podía solucionar conflictos "humanos" no había duda de que quería probar su capacidad.
"Esta bien"-dijo finalmente-. "Si tu dices que así se solucionará"
"Claro, yo te daré cuentas de mi plan tan pronto como termine de hablar con Anika"-dijo esta mientras se ponía los lentes y comenzaba a caminar, de regreso a la oficina.
"¿Qué piensas hacer?"-le preguntó Johann bastante intrigada y asustada.
"Averiguar algunos cabos sueltos"-dijo esta mientras subía por las escaleras lenta y pesadamente.
Johann simplemente se quedó ahí. Inclinada sobre el sofá. Sharon podía ser una chica muy inteligente, incluso con pensamientos muy buenos, pero a veces se comportaba de manera misteriosa, como si se tratara de una chica sin sentimientos. Por eso decían que era perversa. No por la manera que actuaba, sino por las cosas que decía. De que escuchaba a la gente, lo hacia. De hecho era una gran amiga, pero a veces su comportamiento cambiaba que intimidaba demasiado.
Johann se sentó en nuevamente en el sofá y dio un largo suspiro. Sea lo que estuviese planeando, tenía que resultar...
Regreso a casa casi a las siete de la noche. Había estado andando por toda la ciudad sin ningún rumbo fijo. Hacia horas que había dejado el pequeño café y decidió andar por toda la ciudad, para "investigar". Cuando sitio la necesidad de regresar a casa, dejo de andar por zonas que ella no conocía y regreso por el mismo camino por el que había llegado.
Al ingresar a la casa, notó que casi todas las luces estaban apagadas. Parecía como no hubiese nadie en la casa, pero ella sabía que era todo lo contrario. Dejo las llaves sobre la pequeña mesa que se encontraba en al lado de la puerta principal y siguió caminado por oscuro pasillo. Al llegar a la sala pudo notar que la escalera que daba al segundo piso, mostraba cierto brillo, como si hubiese luces encendidas.
Supuso que una de sus amigas estaba arriba. Por lo general, solo una se queda en casa para cuidarla, mientras las demás salen a hacer sus actividades correspondientes. Decidió sentarse en el sofá y encender las luces de las pequeñas lámparas que se encontraban a cada lado de este. Se dio cuenta que el lugar mostraba algo de soledad, o probablemente era menos bullicioso que la gran ciudad de la que había salido hace unos minutos.
Su mente comenzó divagar por todo el lugar. Su miraba se posaba por cada uno de los objetos que la rodeaba: las ventanas, los adornos, la televisión, el equipo...cuando llego a este decidió levantarse y colocar un poco de música clásica. Luego de la canción comenzara a tocar , reguló un poco el volumen y regreso a su asiento.
Al sentarse, trató de relajarse todo lo que pudo. Había sido un bonito día hasta que se enteró de que la princesa vendría. Tendría que preparar todas las cosas para su recibimiento. La chica iba aparecer en un lugar poco reservado, pero lo bueno era que aparecería a una hora adecuada, por lo que no levantaría ninguna sospecha. Solo ahora debía esperar la "llamada" para confirmar todo los detalles.
No solo tenía que preparar, tenía que preparar que el recibimiento fuese seguro, pues el enemigo podía tomar ventaja de esto, y también de que nadie absolutamente nadie debía saber de la llegada de la chica. Tenía que coordinar el movimiento de los dos grupos. Ambas lideres (Alex y Anika) debían dejar de lado sus indiferencias para que la misión fuere exitosa.
Mientras pensaba se reclinó un poco en el sofá y dio un suspiro de alivio. Le alegraba que las Neo-Inners y las Neo-Outers no fueran enemigas. Habían sido criadas juntas por lo que no había ningún tipo de rivalidad. La rivalidad surgía entre Alex y Anika. Ambas eran candidatas para el puesto de líder de las sailors. Claro, ambas lo eran, pero el puesto por el que "peleaban" era muchísimo mas alto que el que tenían. Eso significaba que la que ganase el puesto, seria la líder "suprema" de todo el grupo de las sailors, incluso...de todas las demás fuerzas que dispusiese el reino. Como 'el general de generales'
En cuanto a ella, estaba a cargo del los dos grupos por el momento. Después que se eligiera a la nueva líder, dejaría de preocuparse por sus jóvenes "pupilas"
Sus pensamientos se interrumpieron cuando escucharon unos pasos firmes bajar de las escaleras de cubiertas por un hermoso caoba, para detenerse abruptamente...
"Elinor! Así que regresaste"-escuchó una voz.- "Pensábamos que te habías perdido"
Elinor no dijo nada y dejo que la otra persona se acercará.
"No Alex. No me ha pasado nada"-contestó esta con una ligera sonrisa.- "Estas muy elegante ¿a dónde piensas ir?"-dijo esta al notar que su 'amiga' llevaba unos pantalones negros con una camisa blanca abotonada por solo los dos botones del medio y un saco negro que era un poco más corto que la camisa.
"Sí vamos a salir"-dijo esta con una jovial sonrisa mientras se sentaba al frente al costado de la otra chica-. "Michelle y yo iremos a cenar"
"¿Y eso?"-. preguntó extrañada Elinor. Las dos chicas no eran de salir juntas de manera 'tan' elegante.
"Bueno,"-comenzó Alex-. "Ayer llegué muy tarde a casa y Michelle se preocupo demasiado, así que para pedirle disculpas, la invite a cenar"
"Me parece muy bien"-dijo esta con una sonrisa. Le alegraba de que las dos jóvenes no se preocuparan tanto como lo hacia ella.- "Y ¿a qué hora piensan salir?"
"No lo sé"- dijo pesadamente Alex mirando su reloj-. "Hace unos minutos que debimos haber salido, pero tu sabes como se demora Michelle en arreglarse"-dijo esto ultimo para después llamar a Michelle de que se apurara.
"Ya voy"-contestó la otra chica, mientras comenzaba a bajar las escaleras.- "Disculpa la demora"-dijo con una sonrisa y algo apenada. Alex se quedo mirando impresionada el hermoso vestido negro que llevaba sujeto por dos delgadas tiras que pasaban por encima de su hombro. Ella como siempre dejaba su cabello suelto. Tenia muchos problemas para peinarlo, pues este llegaba mas debajo de sus caderas. Llevaba un ligero maquillaje en el rostro y unos aretes en sus orejas. Ella levaba un colgante muy interesante. Como si se tratase de un símbolo...
"¿Qué¿hay algo malo?"- dijo Michelle un poco preocupada, al notar de que Alex se había quedado mirándola mas tiempo de lo debido."Jajaja. No, no para nada. Ese vestido te queda muy bien."-respondió, mientras comenzaba a acercarse a la chica de ojos aguamarina y la rodeaba con sus brazos alrededor de su cintura.- "Oh! Y te has puesto uno muy escotado"-dijo esto ultimo con un toque de sensualidad al sentir la espalda descubierta de su amiga.
"Jajaja sí lo sé."-dijo la otra con una sonrisa.- "¿Pero esta mal acaso?"
"Te ves hermosa"- le dio como respuesta, mientras le susurraba al oído. "¿No vamos?"
"Claro"-dijo la otra chica, pero antes de dar un paso, vio que su otra compañera estaba en la habitación.- "Elinor! Ya regresaste"
"Sí, así es"-le respondió la mujer más mayor, mientras cogía una revista que se encontraba al frente de ella, sobre la pequeña mesa de vidrio.- "Llegué hace poco"
"Y ¿cómo te fue?"-le preguntó.
"Bien"-contestó- "Pero no se queden ahí chicas. Ya deben irse sino se les hará tarde"
"Sí, tiene razón, Michelle"-dijo Alex mientras se apartaba de Michelle.- "No quiero perderme la comida"
"Sí claro"-dijo con sorna.- "Bueno ya regresamos, Elinor. Nos veremos después"- dijo comenzando a caminar junto con Alex
"Sí, si"-contestó la chica-. "No se olviden: regresen tarde!"
"Jajaja, claro claro"-contestó Alex desde la puerta y después de eso cerro la puerta de la casa.
Elinor se quedó ahí sentada. Pensó en lo que pasaba entre esas dos chicas. Si estaba bien en lo que hacia Alex. Michelle y Alex eran amigas y muy buenas amigas. No quería que alguna de las dos saliese lastimada por el error de la otra. Talvez era lo mejor para ambas, en especial para Alex...quien ya había 'sobrevivido' al Affaire que tuvo con la princesa de Venus.
Solo esperaba que las cosas funcionaran para ambas muchachas...
Roar18/Duran17:
Sí. Actualicé muy pronto jejeje :-P
Hasta el próximo capitulo...
No se olviden de sus reviews...
