SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN
N.A: "Sailor Moon, su historia y sus personajes no son de mi propiedad. Cualquier parecido con otros personajes es pura coincidencia..."
Capítulo 16: Masacre en el restaurante:
Los gritos habían cesado. Se encontraban detrás de la barra del pequeño bar que había en el restaurante, agachadas. No habían logrado por la puerta principal pues esta había sido completamente 'llenada' por las personas, que ante la presencia de tales criaturas, corrieron despavoridas. Tampoco podían salir por la puerta traseras pues cuando el alboroto por fin había cesado, los diablillos (para referirnos a estos) se encontraban rondando por todo el salón.
Michelle y Alex eran las que estaban en la barra. Fueron las primeras en reaccionar y buscar un lugar donde ocultarse (era mejor que huir) ya que de intentar salir hubiesen sido atrapadas por ellos. Darien y Serena se encontraban casi al lado de ellas. Estaban ocultos detrás de una pantalla que se encontraba al costado del bar (por eso no podían verlos). Esta ultima había tratado de contactar a Luna o alguna de sus compañeras, pero el terror descubiertos por estos 'pequeños demonios' hizo que se retractara de la idea.
Alex sabía que en la posición donde se encontraban la otra pareja, era mas insegura que la barra donde ellas se encontraban. Tenía que hacer algo y pronto. Michelle era la única que había asomado un poco su cabeza para 'contar' cuantos 'invitados' eran. Eran cinco...por lo menos. La chica no podía ver mucho desde donde estaban, pero podía asegurar que eran muchos más. Las lunas que daban hacia la calle, habían sido quebradas cuando estos sujetos entraron. Michelle sintió que las calles estaban vacías, pero por los sonidos que provenían de afuera podía asegurar que había gente ahí. Talvez la policía, lo bomberos (por las sirenas que escuchó antes) o quizás curiosos, que seguro pensaban que se trataba de la filmación de una nueva película.
"¿Cuántos hay?"-escuchó que le preguntaba su amiga, en un tono de voz muy bajo.
"No lo sé"-dijo esta en el mismo tono y agachándose al lado de su amiga-. "Pero sin duda hay más de cinco".
"¿Cinco?"-dijo esta vez más bajo, casi moviendo solo los labios-. "Tenemos que hacer algo"
"Sí, lo sé. Pero no podemos salir por el frente porque nos atraparían"-le dijo esta mirándola.- "Y la salida trasera parece estar lejos de nosotros"
"Tendra que quedarse una de nosotras"-dijo esta mirando hacia abajo-. "Una sacará a Serena y Darien, y la otra se quedará".
"Pero eso será peligroso"-dijo preocupada la chica de cabellos aguamarina.
"Sí, pero no te preocupes tendré cuidado"-dijo esta dándole una sonrisa mientras se sacaba el saco negro que llevaba puesto.
"Sí, de acuerdo..."-le respondió sin darse cuenta de lo había dicho.- "¿QUÉ¿QUÉ¿has dicho que iras tú? Pero eso es..."
"Sí si lo sé"- le respondió la chica interrumpiendo a Michelle.- "Pero tu sabes que soy mas rápida en tomar decisiones que tú"
"Pero...yo...tú..."-no sabía que decirle la chica.
"No te preocupes"-le respondió con una ligera sonrisa y colocándole el sacó en sus hombros.- "Tú tienes que ayudarlos a salir de aquí, yo los distraeré hasta que llegue Johann y las demás"-dijo esto ultimo mientras sacaba de uno de sus bolsillos el colgante que había guardado por Michelle antes de entrar al restaurante.
"Pero..."-la chica había comenzado otra vez a balbucear excusas, mientras Alex cogía su mano y colocaba el colgante en ella.
"No digas nada"-dijo esta colocando su dedo índice sobre los labios de la mujer más pequeña-. "Todo estará bien no te preocupes"-. Y diciendo esto, Alex sacó de uno de los bolsillos del saco que había entregado a Michelle, dos antifaces y colocando solo uno en la mano de Michelle. Pero antes de que la chica de cabellos aguamarina pudiese decir algo, Alex la cogió de los hombros y se agachó para darle un beso en la mejilla.
"Confió en ti".- dijo dándole una ligera sonrisa.
Michelle se quedó ahí estática ante tal gesto, mientras un ligero color carmesí se formaba en sus mejillas. Mientras tanto, Alex hizo un ademán con el brazo para que la otra pareja se les acercara con cautela. Cuando estos finalmente estos se acercaron, Alex les indicó que ellos y Michelle saldrían por atrás y que él los distrariria para que salieran. Serena se opuso rotundamente a esto alegando que era 'muy peligroso' en cuanto a Darien, parecía casi indiferente ante la idea (no le importaba). Después de convencer a la chica los tres se prepararon para salir con cuidado.
Alex se asomo por encima de la barra para ver si el lugar estaba libre y así los tres podían escapar. Habían solo dos de los mounstros, pero se encontraban tan ocupados comiendo de una de las mesas que se encontraba al frente del bar que no se darían cuenta de la salida de Serena, Michelle y Darien. Alex les indicó a los tres que comenzaran a moverse con cuidado, sin hacer bulla, mientras ella permanecía en su posición, mirando sobre la barra para que asegurarse de que estos que los 'diablillos' se quedasen en donde estaban mientras escapaban.
Finalmente, los tres lograron salir. Michelle fue la ultima en salir, pero antes le dio una ultima mirada al lugar. La preocupación se notaba en sus ojos pero tenia que hacer su trabajo. Se lo había prometido a Alex. Después de todo...¿Qué podía salir mal?
"Hay problemas"-dijo la chica mientras colgaba el auricular con tranquilidad y caminaba hacia el sofá para sentarse y retomar lo que estaba haciendo.
"¿Problemas?"-pregunto su compañera desde otro de los muebles. Se encontraba sentada, mirando la tele hasta que la llamada interrumpió sus pensamientos. Había notado que la mujer mayo, había recibido la llamada y después había colgado para volver, esta vez, a marcar un numero-. "¿Qué clase de problema?"
"Han sido atacadas".-dijo esta con simpleza mientras se sentaba tranquilamente en el sofá.- "Alex y Michelle están en problemas"
"¡Pero ¿por qué no lo dijiste antes!"-le respondió la otra chica muy alterada mientras se levantaba de su asiento y comenzaba a moverse con rapidez.- "Tenemos que ayudarlas pronto!"
"Tranquilízate, Andrea".-le contestó la mujer.- "Ya llame a Johann. Irán a ayudarles"
"Entonces, me les uniré"-dijo esta dirigiéndose a la salida del la sala.
"No, quédate"-dijo la mujer mayor con firmeza. Esta vez mirando hacia la dirección de la chica.- "Nos precipitaremos por algo que puede ser solucionado con facilidad. Necesitaremos que algunas de nosotras se queden alerta, por si ocurre alguna emergencia".
La otra muchacha no supo que contestarle. Era como su hermana mayor y cuando esta hablaba era como si se tratase de un consejo pero a la vez, también, como si se tratara de un mandato.
"No sé como haces"- dijo esta mientras regresaba al mueble donde se había sentado antes.- "Pero siempre logras que te obedezca..."
"Sí, claro"-le respondió esta regresando su mirada hacia la televisión.- "No te preocupes nada malo va a pasar"
"mmm, tal vez tengas razón, Elinor"- dijo Andrea mientras se relajaba un poco más. Por un instante le preocupo, pues si el ataque era tan "problemático" entonces las chicas podrían tener muchas dificultades al resolver. Sin embargo, se tranquilizo al recordar que Johann estaba en camino y ayudaría a Alex a resolver este 'pequeño' problema. Después de todo...¿Qué podía salir mal?
Después que el trío había salido por la puerta trasera, Alex retomo su posición anterior, ocultándose detrás de la barra del bar. Tenía mucha suerte. Los mounstros no habían notado su presencia y ni si quiera habían notado la huida de los demás, pues estos se encontraban tan ocupados en pelear por el pedazo de carne que había en una de las mesas.
Sabía que no tenia mucho y que seria descubierta si estos 'diablillos' se acercaban a 'tomar' algo del bar. Tenia ganar tiempo para sus amigas. Dio un ligero suspiro y cerró lentamente sus ojos. Abrió uno su camisa un poco, dejando expuesto un colgante parecido al de Michelle, pero este tenia otro símbolo...
Cogió este con fuerza, con su mano y comenzó a pronunciar unas palabras poco entendibles, muy extrañas. Como si se tratase de otro idioma. Alrededor de ella comenzó a acumularse una energía muy fuerte.
Cuando esta finalmente cesó, Alex abrió lentamente los ojos y comenzó a respirar un poco agitada. Ya era hora de que se mostrara. Cogió el segundo antifaz que sacó de sus bolsillos y se lo llevó a los ojos. Comenzó a subir las mangas de su camisa y después de eso, comenzó a levantarse lentamente de la barra...
Cuando pudo tener mejor vista del lugar, pudo ver mejor a sus atacantes. Eran flacos hasta los huesos sus ojos y dientes eran amarillentos, tenían piel oscura y pocos cabellos. Sus cráneos eran muy deformes, casi cuadrados. Vestían un mísero 'tapa rabos' del mismo color de su piel. Su rasgo mas característico era sus largas garras filudas, al que sus dientes que adornaban su deforme boca. Como ultimo detalle característico era que estos llevaban una serie de 'púas' por toda su columna: desde la parte trasera de su cabeza, hasta la pequeña 'cola' que tenían estos.
Alex tenían que ganar tiempo. Cogió una de las botellas que estaban en el bar y se preparo para atacar...
"Hey tu!"-gritó esta lo cual hizo que llamara la atención de uno de ellos, pero antes de que este reaccionara, recibió en la cabeza un 'botellazo' que lo lanzó fuera de la mesa donde se encontraban. El segundo simplemente volteo a la persona que había lanzado aquella botella.
La chica alta hizo un movimiento con su brazo para retirar todo la que se encontraba en la mesa, provancando el sonido característico del vidrio chocándose contra el suelo y quebrándose. Cuando tuvo espacio libre, esta se subió a la mesa y preparo su espada para atacar.
El mounstro lo entendió como un movimiento 'hostil' y se lanzó hacia Alex, estirando sus garras y abriendo la boca para darle una mordida, pero antes de que este llegara, Alex se lanzó para recibirlo y, haciendo un movimiento con su espada, cortó por la mitad el cuerpo del desdichado animal.
El sonido que produjo los vidrios rotos y el grito que dio la criatura. Hizo que captara la atención de sus demás compañeros. Alex no lo había notado antes, pero Michelle tenía razón. Había mas de cinco. Sin embargo, no se puso a contarlos a todos pues estos comenzaron a colocarse en posición para atacarla.
Al ser ella mucho mas alta que estos seres (pues parecían niños de 10 años, pero encorvados) confió de que les ganaría con facilidad.
Pero antes de que pudiera pensarlo, se le abalanzaron 2 de ellos. Alex los esquivo con rapidez dándole algunas estocadas. Pero ahí no se detuvo. Comenzaron a atacarle los demás. Como eran muy pequeños. Alex tenía muchos problemas para darles y por su contextura delgada, podía moverse con tanta rapidez que tenia muchos problemas de atacarlos. Alguno se colgaron sobre ella, pero había logrado sacárselos de encima golpeándose ella misma contra la pared. Otros se le acercaban dando ligeros golpes, como si se tratase de un juego y otros simplemente trataban de morderla.
Alex logró matar a 4 más de ellos, sin embargo, aun quedaba mas de 5 que se mantenían en pie y se veían bastante enojados. Cuando se dispuso a dar un nuevo ataque, uno de ellos dio un fuerte chillido. La chica alta simplemente dirigió su mirada hacia donde había provenido ese chillido: uno de los mounstros había cogido una de las sillas y la lanzo hacia ella. La pobre muchacha no pudo esquivar tal golpe, el cual hizo que cayera de lleno contra el suelo. Cuando finalmente logro levantarse, se encontró rodeada por todos los mounstros, como si se tratase de una jauría de lobos.
"Creo que se enojaron"- dijo esta con voz entre corta. Era evidente que estaba adolorida por el golpe y aturdida. Pero antes de que pudiese reaccionar uno de los mounstros se lanzó sobre ella con el intento de darle un 'ultimo' zarpazo. Alex solo le quedó defenderse con su espada. Pero el golpe nunca llegó.
Para su sorpresa el cráneo del mounstro fue atravesado por una flecha de color negra. El desdichado 'insecto' emitió un fuerte chillido y cayó al suelo.
"Lamentamos llegar tarde"-se escuchó- "Pero Afrodita se demora mucho en vestir".
"Hermes!"-dijo la chica de cabellos blancos, reponiéndose del golpe y mirando hacia la chica que llevaba un arco y una estuche de flechas sobre su espalda. Pero antes de que pudiese decir algo mas, el resto de la 'jauría' se abalanzó hacia el nuevo enemigo. Sin embargo ninguno de ellos pudo alcanzarla, pues otro figura apareció, 'aplastando' las cabezas de estos. La nueva figura llevaba un hacha en sus manos, bastante pesada.
"Hermes tiene razón"-dijo esta figura. Tenía cabellos castaños...- "Esa chica se demora mucho en cambiarse de ropa"- dijo esto ultimo riéndose un poco.
"Lo suponía, Io"-respondió Alex riéndose un poco. Esta vez ataco con mayor fuerza a sus enemigos. Hermes comenzó repartiendo flechas por doquier, sin molestar en verificar que si esto morían o no. Io golpeaba a los caidos por las flechas de Hermes en las cabezas, pues era la única manera de asegurarse de que estos muriesen instantáneamente.
Las tres mujeres repartían golpes a todos aquellos que se le acercasen. Más aun los mounstros seguían levantándose como si se tratasen de muerte vivientes. Del mismo lugar donde aparecieron Hermes e Io, apareció otra mujer de cabellos rubios. Esta (al igual que las demás) llevaba un antifaz blanco y llevaba el símbolo de su respectivo planeta...
"Atrás todo mundo!"-grito esta mientras levantaba su espada. Las demás retrocedieron lo mayor posible mientras que la rubia lanzo un ataque de luz que prácticamente, incinero a todos los mounstros.
"Llegas tarde"-dijo la chica de cabellos blancos, pensado que todo ya estaba en calma.
"Sí lo sé, Umbriel"-dijo la chica acercándose a ella. Se veía muy molesta.- "Pero más vale tarde que nunca. Además..."-dijo esto ultimo alzando su mirada hacia la chica más alta y colocándose muy amenazadora.- "Esto es un punto más para mí"
Umbriel intentó ponerla en su lugar, pero antes de que lo hiciera vio una sombra gris moverse por a toda velocidad por la pared hacia ella y abalanzarse sobre ella, lo cual provocó que la chica saliese disparada hacia la calle. Las otras tres muchachas fueron a su ayuda, al reconocer que se trataba de otro de los mounstros que (al parecer) había quedado con vida. Pero no lograron acercársele ya que otro de los mounstro se lanzó sobre Io y Hermes haciendo que estas cayeran. Afrodita trató de librar a su amigas, pero el 'diablillo' se movió mas rápido que ella, esquivando el golpe.
Mientras, trataban de detener a este diablillo, Umbriel se encontraba lidiando con el otro mounstro que se encontraba encima de ella. Tenía unos dientes muy filudos en su deforme boca. El impacto había provocado que su espada cayera de sus manos, por lo que estaba desarmada. Trató de evitar la mordida del mounstro, pero solo logró hacerlo poniendo su brazo en la boca de esto, lo cual hizo que Umbriel gritase del dolor al notar como los dientes se clavaban mas y mas, mientras que la sangre fluia libremente.
La presión que ejercía el mounstro, con sus 'manos' al estar ella en el suelo. Hizo que esta sangrase por un costado, lo cual dificulto su movimiento. En ese instante Umbriel creyó todo perdido, pero antes de que pudiera rendirse, notó que en el vientre del mountros aparecían dos puntas de metal de color dorado. Como si se tratase de un tridente. El mounstro dejo de morderla y cayó de lleno sobre el cuerpo de Umbriel.
Ahí fue cuando notó, que (efectivamente) se trataba de un tridente bastante largo. Aturdida por la mordida, y por la cantidad de sangre que perdía, vio en el techo de el restaurante (el cual no era mas que de un piso) una figura delgada y muy femenina. Umbriel simplemente sonrió un poco. La reconoció en ese instante.
En cuanto a la figura, dio un salto hacia donde se encontraba Umbriel y aparto con el tridente el cuerpo de la bestia caída, del cuerpo de la chica de cabellos blancos. La nueva figura tenía cabellos aguamarina y llevaba en su rostro un antifaz blanco...
"Te dije que te fueras..."-dijo débilmente Umbriel tratando de levantarse.
"Tu sabes que nunca te hago caso"-le respondió esta chica con delicadeza, con una sonrisa en sus labios.- "Te salve la vida"
"Podía con él"-le respondió Umbriel quejosamente mientras se cogía del costado para evitar que sangrase.
"De nada"- dijo la otra chica, quien esperaba las gracias de la mujer mas alta.- "Tenemos que salir pronto, esta muy mal".-dijo esto ultimo con mucha angustia.
Las demás chicas habían logrado de deshacerse del otro mounstro. Como Io cayó encima de Hermes, esta ultima tuvo tiempo para agarrar el hacha de la primera y lanzarla hacia el mounstro provocando que este cayese y después siendo rematado por el Afrodita.
Finalmente, se aseguraron de que todos estuviesen muertos, dándoles golpes en las cabezas por si alguno aun vivía. Io fue a ver a Umbriel, aun se encontraba preocupada por ella, pues esta había salido disparada del local. Se tranquilizó al encontrar a su amiga con su otra compañera de equipo, pero vio que Umbriel estaba muy herida.
"Tritón!"-llamó Io-. "¿Qué haces aquí?"
"Ayudando a Umbriel"-respondió estaba mientras ayudaba a su amiga. Se detuvo cuando escuchó las sirenas acercarse, esta vez eran mas fuertes que la primera vez. "Rápido tenemos que salir de aquí!"
"Io, trae la camioneta"-ordenó Afrodita, lo cual hizo que Io obedeciera rápidamente.
"La policía se acerca"- informó Hermes mirando hacia una de las esquinas de la calle. Para cuando dijo esto, Io apareció con una camioneta negra frete a ellas.
"Hermes ayúdanos a meterla al auto"-dijo Afrodita mientras ayudaba a Umbriel a llevarla al auto. Hermes simplemente abrió una de las puertas de atrás de la camioneta dándole espacio a las demás. Tritón y Umbriel ingresaron primero, seguidos por Hermes quien cerró la puerta. Afrodita se subió adelante, al lado de Io. La policía llegaba...pero chicas ya habían huido.
"Te dije que no pasaría nada"-dijo Umbriel quitando se el antifaz y sonriéndole a la chica.- "Solo fue un rasguño"
"Sí, claro"-le respondió con ironía Tritón, mientras se sacaba su antifaz y se sacaba el saco que llevaba puesto para cubrir con el, la herida de Alex.- "Hermes necesito que me ayudes. ¿Sabes si se pondrá bien?
"Sí, lo hará"-dijo la chica.- "Tiene razón es un rasguño, aparte no parece ser nada serio"
"Creo que hicimos bastante bulla¿verdad?"-dijo esta vez Io desde el volante, riéndose un poco.
"Ni lo dudes, Johann"-contestó Afrodita, quitándose el antifaz y dando un suspiro. Después de la masacre...¿Qué podía salir mal?...
Roar 18:
Sí, lo sé...me demore mucho, pero he estado en exámenes en la universidad, y teniendo practicas y tareas, practicas y tareas, tareas y tareas...me entienden verdad?
Con respecto a los nombres. Si podrán darse cuenta son los nombres de los satélites de cada uno de los planetas, a excepción de Afrodita y Hermes (son de dioses)
Sobre si pondré a Rini...sí, lo haré. Pero tratare que sea lo mas madura posible, sin embargo aun seguirá siendo algo infantil e insoportable para que todos sigan odiándola (BUAJAJAJA! ), y si algunos les gusta...bueno mil disculpas.
Bueno...hasta el próximo capitulo...:-D