SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN
N.A: "Sailor Moon, su historia y sus personajes no son de mi propiedad. Cualquier parecido con otros personajes es pura coincidencia..."
Capítulo 21: Antes de la reunión:
El día de hoy era un día particularmente diferente. El sol era brillante, las aves cantaban y blah blah blah, pero no era eso lo diferente que notaba. Hacía ya una semana que se había 'vuelto' a mudar de hogar. Esta vez estaba con sus 4 clásicas compañeras. Este había sido su castigo, después del incidente en el centro de videojuegos. Las chicas mayores del grupo habían decidido que era lo mejor para 'todos' que la llevasen a la casa de las otras chicas, donde seguro, estaría a salvo de las 'travesuras' de la otra joven guerrera.
No estaba del todo triste por su castigo, pero sentía pena por su amiga Andrea, quien de seguro aún seguiría encerrada en su cuarto, en forma de castigo. Para su suerte ella no fue castigada así. Estuvo solo un par de días castigada y la enviaron a la casa de las otras chicas, donde se sentiría más cómoda.
Pero eso no era todo. Antes de salir, le hizo prometer a Andrea que no diría nada acerca de lo ocurrido en el centro de videojuegos y que, sobre todo, no le diría su 'encuentro' con la gatita negra, Luna.
Andrea podría ser una niña rebelde, sin embargo, no quería decir que fuese una niña chismosa. Esta juro no decir nada a sus compañeras, pues eso significaría problema para ambas (en especial para ella).
Ahora se encontraba haciendo su tarea. Solo Johann y Sharon estaban en casa. Anika y Jessica, habían salido a andar un rato por las calles. Jessica decidió que era lo mejor para su 'lider', ya que esta se encontraba en un estado emocional no muy bueno.
Johann prefirió quedarse ha hacer algunos debes de la casa y Sharon, no le gusta salir mucho, por lo optó por quedarse en la casa.
No tenía mucho que hacer después que terminase su tarea. De hecho no tenía NADA que hacer después de eso. Solo tenia que quedarse ahí. Encerrada. No podía salir, por las chicas del otro grupo, les habían advertido a sus amigas que no la dejaran salir durante un buen tiempo.
Lo bueno era que la casa de las chicas, no era tan monótona y sola como lo eran de las otras mujeres mayores. Pero no podía quejarse. La habían tratado muy bien, sin tomar en cuenta que eran muy sobre protectoras.
Sus pensamientos fueron interrumpidos al escuchar que alguien tocaba la puerta de su habitación:
"Adelante"-dijo calmadamente. La puerta se abrió y revelo a Johann apoyada en la manija de la puerta.
"¿Ya terminante, Rini?"-le preguntó la chica mientras se acercaba al escritorio donde se encontraba.
"Ya casi"-dijo mirando a su cuaderno mientras seguía escribiendo.- "¿Por qué la pregunta?"
"Porque ya voy a servir el almuerzo"-contestó la chica.
"Esta bien"-dijo cerrando su cuaderno.- "¿Qué has preparado?"
"Estofado de carne"-dijo a secas. Rini simplemente mostró un ligero gesto de desagrado.
"Si, lo sé. A mi tampoco me gusta, pero es el plato favorito de Jessica¿Qué le vamos a hacer?"-contestó Johann encogiéndose de hombros.
La otra chica simplemente comenzó a caminar hasta la salida siendo seguida por Johann. Para cuando llegaron a la cocina, encontró a Sharon y Jessica sentadas alrededor de la mesa, conversando.
"Jessica".-dijo la chica de cabellos castaños.- "¿Qué haces aquí¿Cuándo llegaste?".
"Ahora".-contestó la chica mientras se recostaba en la silla y daba un pesado suspiro.- "Anika se escapó".
"¿Se escapó?"-le preguntó extrañada.
"Estaba haciendo algunas compras para la oficina. Ella se había quedado atrás, mirando otras tiendas. Para cuando regrese a verla, ya se había ido. Pensé que la encontraría aquí, pero ya veo que no".-concluyó la chica mientras miraba fugazmente a su alrededor.
"Eso suena a Anika"-dijo Johann.- "Bueno, será mejor buscarla después de almorzar o quizás ella venga por el almuerzo".-dijo esto ultimo riéndose, mientras iba hacia la cocina, para servir la comida.
"Pero¿No sería mejor ir a buscarla?"-preguntó esta vez, Rini, quien mostraba preocupación por su amiga.
"Rini"-comenzó Sharon, mientras se quitaba los anteojos que llevaba puestos.- "Anika ya es una 'niña' grande, puede cuidarse sola"-dijo esto mientras comenzaba a coger su tenedor para comer el plato que Johann le estaba ofreciendo.
"Sí"-siguió Jessica.- "Ella regresará pronto y si no…pues no regresó"-dijo esto ultimo riéndose un poco.
"Sí, claro"-y después de eso comenzó a comer el guiso preparado.
"Cómo odio la carne"-dijo por lo bajo Sharon.
"Cómo me gusta el estofado"-se escucho decir a Jessica con ánimos.
"Cállate"
Ya habían pasado unas cuantas horas después de que salio de aquella tienda. Había estado caminando sin rumbo fijo por la ciudad, pero no se sintió perdida. De hecho había estado dando vueltas, por eso no se perdía. Desde la mañana había amanecido con pocas ganas de 'vivir' pero no era una sensación nueva para ella. Simplemente era algo de rutina. Jessica la había dicho para salir. Ella simplemente acepto, porque quería cambiar algo de su rutina. Para cuando estaban comprando en la tienda, se desanimo un poco y decidió separarse de su amiga, para caminar sola.
Ahora estaba pasando por una zona de restaurantes. Había gran cantidad de gente aquí. Muchos de ellos eran jóvenes, puesto que había pequeños puestos de comida, que vendía comida rápida. Emparedados y bebidas, cualquier cosa que fuese barato y rápido para los chicos. Talvez se detendría a comer algo, antes que la encontrasen.
La verdad era que no quería ser encontrada. No por el momento. Si la encontraban, esa persona recibiría un par de 'verdades' (insultos) por molestarla.
"Anika?"-escuchó. Alguien la encontró. Cualquiera de las chicas quien haya sido, recibiría un par de 'verdades'. Para su sorpresa, la persona que la había reconocido no era ninguna de sus cuatro compañeras.
"¿Qué haces aquí?"-volvio a preguntar. La rubia solo bajo la mirada. No esperaba esto. Trataba de olvidarla y aquí estaba. Fue ella quien la encontró. Bueno, no tenía otra opción…
"Vaya, Vaya pero si es 'San Alex' comiendo en un puesto de comida barato"-dijo volteándose y mirando a la chica de cabellos blancos.
"Jajaja, parece que estas feliz de verme"-contestó la otra chica acercándose a la rubia, mientras le daba una mordida al emparedado que llevaba en su mano y después dándole un sorbo a lata de gaseosa que llevaba en la otra mano.- "¿y tu que haces aquí? Deberías estar en casa.
"¿Preocupado?"-pregunto con ironía Anika. Ya conocía este juego de la otra chica.- "¿Y tú¿No se supone que deberías estar en casa?
"Jajaja, bueno se supone, pero ya ves que no"-dijo riéndose, para después seguir con su comida. Anika se sorprendió ante tal cambio de Alex. No se suponía que pasara eso. ¿Es qué acaso, estaba actuando?
"¿Quieres comer algo?"-preguntó Alex quien tenía un trozo de emparedado en la boca.- "Yo te invito"
"¿Bromeas?"-preguntó Anika mientras arqueaba una ceja.
"No, es en serio"-dijo mientras tomaba un poco de la lata para poder pasar el bocado que tenía en su garganta.- "Te invito, pero eso sí. Nada de peleas".
Anika pensó esto por un momento. ¿La habrá perdonado por todo lo ocurrido? O era que esta chica estaba tratando de buscar ventaja de algo. Alex podía ser una persona muy honesta, pero cuando quería satisfacer su ego, ser honesta no importaba. ¿Y si se trataba de eso? Qué importa! Si se trataba de un simple juego, pues había que unírsele¿verdad?
"Esta bien, acepto…"
"Pero esto es carísimo!"-se escuchó decir a Johann.
Habían pasado casi una hora desde que llegaron al centro comercial. Rini quería salir a ver otros lugares distintos. Lugares que no había visto hacia tiempo. Lugares donde las otras chicas no la habían llevado.
"¿Y qué? Tenemos mucho dinero, podemos usar lo que queramos"-se escuchó decir a Jessica, quien cogía un par de botas de cuero de color negro.
"Sí, claro"- contestó Johann de forma irónica.- "Pero eso no quiere decir que lo gastemos en botas de $ 100".
"Vamos, vamos"-dijo la chica mientras se probaba las botas.- "Yo doy dinero para la casa no puedes quejarte de eso".
"No creo que sea mucho"-le contestó Johann mientras miraba a la otra muchacha de cabellos rosa, quien estaba mirando los zapatos de vestir.- "Si sigues con esa, Rini va a querer gastar en algo también".
"Ya ya"-simplemente dijo, mientras se colocaba de pie y mostraba las dichosas botas.- "¿Qué tal?"
"Te quedan muy bien!"-dijo Rini al mirar a la chica.- "Quisiera unas igual".
"Ehhh?"-solo pudo decir Johann.- "¿No prefieres comprarte otra cosa?"- tratando de cambiarla de parecer.
"QUÉ! En serio?"- comenzó decir la chica.- "¿Me compraras algo más?".
Oh oh. Eso no era lo que había pensado. La chica de cabellos rosas lo había mal interpretado. Jessica simplemente se limitó a mirarla y a darle una sonrisa muy significativa. Había metido la pata.
"Bueno…"dijo mientras daba un suspiro de derrota. Esto no sería nada bueno…
"¿Qué quieres comprar?"
Roar18:
Holas ¿qué les pareció?
