SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN

N.A: Ya saben lo que va aquí

Y si no…

Pues regresen a otro capitulo y lean…


Capítulo 25: Calculadora Humana:

Ella no tenía porque esconderse como lo hacían sus demás compañeras. Habían pasado ya tres días desde que se dio una especie de 'toque de queda' para todo el grupo de jóvenes guerreras, pero ella, se negó rotundamente a cumplirlo.

Era obvio que era la más lista de la 'sarta de taradas' que eran sus amigas (según ella), por lo que sabía que no la atraparían a ella, porque nadie la conocía y porque nadie querría a una 'calculadora humana'.

Calculadora Humana…

Sonaba muy obvio, pero para ella era una ofensa. El que le dijesen que era una calculadora, significaba solo una cosa:

Era un genio, pero no tenía corazón.

A ella no le molestaba. Sus amigas, le apoyaban siempre para que no cayese en un mar de desesperación y amargura. ¿Desesperación? Sí, porque ella era una genio y no podía expresar bien lo que pasaba por su mente, era mal vista. ¿Amargura? El expresar lo que sentía era muy mal visto por los demás.

No era romántica como sus amigas (es decir, no persigue un sueño), era más radical que ellas. Todo estaba fríamente calculado. Tenía una respuesta lógica a casi todo. Las demás se asustaban muchas veces de los experimentos que realizaba. Muchas veces eran peligrosos, pero ella no se amilano ante esto.

Era de una familia humilde. Su padre un ingeniero de sistemas que para la época en la que se encontraba, talvez era recién un simple estudiante universitario polaco.

No estaba en condición para asistir a clases. Tenía otras cosas más importantes que hacer. Quizás ya sabia suficiente como para poder hacer un doctorado. Por más que su apariencia joven y casi inofensiva, engañase a la mayoría de gente, ocultaba algo muy secreto.

Era una hechicera…

Talvez casi igual de comparable como Michelle.

Sin embargo, nunca utilizaba esos poderes. Talvez era porque quería engañarse a si misma. No quería admitir de que algo tan ilógico (como la magia) existiría y que, sobretodo, pudiese usarlo!

No era que odiase su condición. Solo que no se sentía muy cómoda con su persona.

No le echaba la culpa a nadie. Estimaba mucho a las personas que le enseñaron todo lo que sabía, en especial, a sus padres, quienes le apoyaron en cualquier momento.

Sus amigas, también merecían parte del crédito. Ellas eran las únicas que no se quejaban de cómo era. Ellas siempre estaban ahí, a pesar de que las alejara.

Había aprendido a convivir con todas ellas. Al principio, no le agrado estar con tanta gente, que parecía 'torpemente imprudente', pero después de ello, la muchacha supo adaptarse a sus tan 'raras' compañeras que termino por gustarle.

Ahora se encontraba dirigiéndose a su última clase de la tarde. Para cuando terminara sería casi las 6:30pm. Tiempo suficiente para regresar a casa y prepararse para la cena.

Dio un suspiro y se movió de su posición. Había permanecido casi inmóvil, sobre el barandal de la facultad, observando a las 'infimas' personas que estaban en los primeros pisos. Ahora debía irse a su salón de clases donde tomaría una de esas tantas materias que le 'quemarían' el cerebro

Qué aburrido…como si lo necesitara…


"¿Y hoy qué harás de cenar?"

"Pollo frito con puré de patatas".-le contestó, la joven de cabellos castaños, mientras cortaba el pollo.

"¿Y las patatas?".-pregutnó la otra joven, de cabellos castaños más oscuros que los de su amiga.

La que estaba cortando el pollo, se detuvo en su tarea mientras se limpiaba las manos y señalaba una caja.

"¿De caja?".-dijo algo molesta.-"Eso no va a pegar!".

"No tengo tiempo para hacer uno de patatas frescas".-le respondió mientras sacaba una sartén y la colocaba en una de las hornillas de la cocina.

"Me lo hubieses dicho antes!".-dijo esta mientras se colocaba una mano en la frente.-"Pude haberlo hecho yo".

"Jaajaja, si ni siquiera sabes hervir el agua".-dijo con sorna la otra joven.

"Ja ja. Aquello solo fue un incidente, de acuerdo? No sabía que se evaporara tan rápido".

"Son las leyes de la física".-le respondió a un riéndose, mientras recordaba el incidente.

"LA física? Yo solo sé como se comporta la gente".-le respondió algo ofendida.

"Deberías tomar unas clases con Sharon".-le aconsejó.-"Tu sabes, 'Física para tarados'.

"Bueno, bueno".-solo pudo decir mientras cruzaba los brazos debajo de su pecho y se reclinaba en la silla donde se encontraba sentada.- "Por cierto¿a qué hora vendrá Sharon?".

"Vendrá temprano. No te preocupes".-le respondió.

"Anika y Rini?".

"Están jugando video juegos. Le pedí a Anika que la mantuviera distraída por unos momentos".

"¿Ya no ha vuelto a escapar?".-le preguntó mientras se levantaba e iba a la sala para recoger lo que parecía una revista y regresaba a la cocina para seguir haciéndole compañía a la joven más alta.

"No, parece que no".-dijo mientras esbozaba una sonrisa y seguía, ahora, 'masajeando' al pollo en lo que era harina.

"Eso es bueno".-le contestó sonriendo.-"Además el toque de queda ya termino, ya puede salir si quiere".

"Ni lo digas, Jessica!".-le contestó súbitamente su amiga, algo asustada.- "Ya tuvimos problemas con estos tres días. Saldremos el fin de semana".

"Eso le alegrará mucho".

"Sí bueno".-solo contestó con una sonrisa para después sentarse con su amiga y conversar.

Estuvieron así varios minutos. Mientras esperaban que el pollo que había dejado freír en la sartén estuviese listo Anika y Rini bajaron a unirse a las dos otras jóvenes. Solo tenían que esperar el pollo y por supuesto a Sharon.

Para cuando dieron las siete sintieron que alguien entraba a la casa. Era Sharon, quien regresaba tomando un poco de agua mineral.

"Hey¿Qué hay?".-le saludo Johann.

"Hola".-dijo con una amble sonrisa. La joven de cabellos azules se veía muy cansada.

"¿Cómo te fue?".-le preguntó Jessica.-"Te vio alguien?".

"No lo creo".-le respondió mientras se sentaba al lado de sus compañeras y dejaba a un lado sus cuadernos.-"Y si me vieron, dudo que supiesen quien soy".

"Jajaja, conociendo como es la torpe de Serena".-dijo Rini riéndose al recordar a la rubia.

"Ya, Rini".-le decía Jessica mientras se reía un poco.-"No parece tanto".

"¿Tanto?".-le preguntaron sus otras compañeras. Ósea que sí era torpe.

"No me refiero a eso ".

"Ya, chicas, preparen la mesa".-les indicó Johann mientras miraba el pollo que estaba ya casi listo.-"Ya es hora de cenar".

Sharon sacó los utensilios de cocina y los coloco sobre la mesa. Rini se levantó y los colocó en sus sitios. Jessica ayudó a Johann a servir la comida en sus respectivos platos para llevarlos a la mesa y Anika…bueno Anika solo comió.

Las demás muchachas se sentaron a charlar mientras cenaban. No tenía mucho que decir a excepción de Sharon que era la única que había salido de la casa. Las otras habrían salido sino fuera por su aun, inmadura líder.

La joven de cabellos azules, no conversaba mucho. No era de conversar mucho mientras cenaban y menos cuando se encontraba de un humor, no muy agradable.

Las otras compañeras podían decir que algo le pasaba. Talvez estaba en sus 'dias' por lo que tenia que pasar por ese estado de humor. O es que habría escuchado algo que no le agradaba. No lo sabía. La chica era tan impredecible y poco emotiva, como para poder percibir algo.

Terminaron de cenar. Todas las muchachas terminaron de limpiar la cocina. Esta vez Sharon se excuso, alegando no poder hacer nada, ya que se encontraba cansada. Rini trató de animarla un poco, pero sus demás compañeras le impidieron decir una palabra, ya que talvez, Sharon estaba muy sensible como para realizar tareas.

Solo tuvieron que aceptar silenciosamente aquello. Al fin y al cabo al día siguiente esta hablaría o todo habría quedado en el olvido.

En cuanto a la joven de cabellos azules, ella estaba dirigiéndose a su dormitorio para poder tener un poco de tranquilidad. No sabia como se sentía, pero estaba segura que esa sensación ya la había sentido antes.

Entró a su oscuro y frió dormitorio. Encendió las luces, para percatarse que su cuarto estaba ordenado. Seguro Johann habría limpiado todo. Avanzó hacia su cama y dejo al lado de esta, sobre el escritorio, todos sus cuadernos.

Sacó de uno de los cajones una laptop de color negra. La conectó a un tomacorriente y la encendió. Se sentó frente a esta y esperó…

No tardó mucho en que la maquina cargara. Mientras tanto, la chica sacó del mismo cajón, un estuche que contenía los anteojos de esta. Los limpió un poco y se los colocó en sus ojos.

Se activó lo que parecía ser un programa, con muchos números y letras, que talvez solo ella podía entender. Comenzó a teclear y a teclear sin detenerse. No miraba las teclas, miraba la pantalla.

Cuando terminó de teclear, apareció una especie de imagen. Parecía ser una fotografía. Una fotografía de ella.

Al costado de ella, estaba su madre. Cargándola cuando era una niña. Y al otro costado, estaba su padre. Un hombre de cabellos negros, quien llevaba una ropa casual y unos lentes muy parecidos a los de ella misma.

Sonrió un poco al ver la foto. Siempre la veía, cuando se encontraba así. No sabía bien como describir la sensación que pasaba por su cuerpo. Solo sabía que era malo, y eso la mataba…

Extrañaba mucho su hogar. Ahí no tenía que estar expuesta ante tanta atrocidad, como era la universidad. Su madre insistió que se uniera al viaje, porque le hacia falta un poco de contacto con la sociedad. Muy a pesar de su negación, la chica no tuvo opción más que unirse a la misión.

No entendía bien eso de 'socializarse', pero por algo su madre lo había dicho. Ella obedecería siempre y cuando hubiese algo interesante que hacer. Su madre le había dado el ejemplo de obedecer lo que le mandaban por mas suicida que pareciese. Por supuesto que también le dijo, que solo actuase de acuerdo a lo que le parecía. Recibía órdenes, pero como las ejecutaba, era solo cuestión de ella.

Era la mejor estratega que tenía el reino. A pesar de su corta edad, ya sabía dominar extensos planos y plantear estrategias de combate, que daba mucha envidia a las grandes potencias.

Sin embargo, más allá de ello, radicaba su gran espíritu científico y creador. No solo era por sus grandes estrategias y cálculos de guerra por la que era admirada, sino que también, era admirada por crear diversidad de equipos, que para muchos, eran para el bien de la humanidad.

Era como el Einstein de la edad futurista. Creo un sistema avanzado que de alguna manera podría servir para la 'humanidad', pero que también podría ser utilizada en contra de ella, por lo que siempre tenía que mantener esto en secreto.

Nadie sabia de ello, a excepción de su padre, quien fue el quien la inicio en todo eso. Trabajaba siempre para tratar de perfeccionarlo. Aun era un programa, pero pronto seria algo físico y codiciado por muchos.

No estaba segura, pero era lo único que le importaba ahora.

No tenía novio. Según ella no tenia tiempo para perder en cosa tan 'superfluas'. No tenía amigos, solo las chicas que eran su compañeras de equipo, las cuales la aceptaban como era.

No tenía la fuerza y nobleza para el combate como lo tenían Johann, Alex, Michelle y Elinor, y tampoco tenia la astucia que tenían Jessica, Anika y Andrea. Solo era…ella. La que hacia los cálculos, preparaba los ataques e indicaba lo que debían hacer.

Talvez era importante para algunos, pero para ella no lo era. Se sentía inútil. Inservible. Como si se tratase de un robot…

Robot…

'…no actúes como un robot!'

Sus pensamientos se detuvieron al escuchar que alguien tocaba la puerta de su dormitorio.

"¿Puedo pasar?".-se escuchó. Sharon la reconoció como la voz de Johann.

Inmediatamente la chica cerró la fotografía que observaba y 'cerró' la laptop. La chica de cabellos castaños ya había ingresado al dormitorio. Llevaba una lata de gaseosa en una de sus manos.

"¿Qué hay?".-le preguntó esta mientras cogía otra de las sillas que se encontraba en la habitación. Estaba justo a lado de la puerta.

"Nada".-dijo esta volviendo a mirar a su escritorio, donde estaba la laptop.-"¿por qué?".

"Por nada".-le contestó mientras se sentaba en la silla.-"Estabas algo rara en la cena ¿Sucedió algo?".

"Nada".-volvió a contestar, esta vez con más sequedad.

"Por la manera en que lo dices, dudo que no halla pasado nada".

"¿Acaso importa?".-le dijo en forma brusca, mientras la miraba directamente a los ojos.

"¿Qué paso?".-le preguntó calmadamente mientras tomaba su bebida.

"¿Qué pudo haber pasado?".-le volvió a preguntar. Era obvio que no quería hablar del tema.- "Si todo es aburrido".

"¿Qué paso?".-dijo más calmadamente. Todas esas excusas ya se las conocía.

La joven de cabellos azules, sabia que no podría ganar a la pelicastaña. Dio un pesado suspiro y se quitó sus anteojos. Se frotó sus ojos quitándose la pereza que había sobre ellos y volvió a dar otro quejoso suspiro.

"Esta bien…".-dijo algo cansada, mientras se calmaba y trataba de que las palabras fluyesen de sus labios.-"Si pasó algo".

"Te escuchó…".-dijo esta acomodándose más en su asiento.

"En la clase de matemáticas…".-decía.-"Hicieron un problema que escribieron en el pizarrón. Querían saber la respuesta así que se las di con exactitud".

"El profesor, pensó que era suerte. Así que hizo un par de ejercicios más".

"Y los resolviste, verdad?".-le preguntó con una sonrisa en su rostro. Sabia que su amiga no era para tontos juegos de matemática.

"Sí".-contestó tranquilamente.-"Hasta ese entonces todo iba bien, hasta que…".-fue ahí cuando se detuvo. Johann pudo notar que el ceño de su compañera se fruncía que sus ojos brillaban con intensidad. No sabía como expresar ello, pero sin duda era algo desagradable.

"¿Qué paso?"

"Me equivoqué en un dato".-dijo finalmente la chica. Esta vez balbuceando las palabras y mirando al suelo, como si encontrase algo interesante ahí.

Johann quedó algo extrañada por ello. ¿Se molestaba por un error? No podía creer que su amiga, tomara tan enserio las matemáticas.

"El ingeniero ese…".-continuó, esta vez parecía un poco mas molesta.-"Por poco más y se burla".

Ahora sí lo comprendía. Ella no se equivocaba y cuando lo hacia recibía las peores criticas que pudiesen existir.

"Y el desgraciado dijo que yo era una robot".-dijo esta vez con sequedad.-"Que no pensaba, que solo me movía".

Johann solo se quedó ahí. Escuchó todo lo que dijo su compañera. Sabia que estaba molesta, pero no decía nada. No expresaba nada de lo que parecía ser amargura.

"Ese cretino".-dijo Johann mientras le daba un ultimo sorbo a su gaseosa.-"Debiste mandarlo bien lejos".

Sharon no contestó. Solo se quedó ahí, mirando a la nada. Johann sintió esto. Para ella hubiese sido fácil, pero para Sharon, que tenia la fama de ser educada por muy a su pesar que le dijesen de todo, significada una violación al código de buenos modales.

"Creo que tiene, razón".-dijo finalmente, mientras levantaba la mirada.-"Soy una calculadora, un robot. Actuó por actuar, ni siquiera pienso en lo que hago. No soy más que un cuerpo sin sentido".

"Espera, espera".-decñía su compañera al encontrarla tan alterada a Sharon.-"No digas eso. Tú no eres nada de eso. Tu eres más importante".

"¿Así? Pues yo siento que es todo lo contrario".-dijo esto levantándose de su asiento de manera brusca.-"Yo siento que es todo lo contrario¿Sabes por qué? porque no puedo opinar, porque no puedo decir lo que siento, porque solo me necesitan para hacer los trabajos duros, porque no me llaman para pelear, porque soy una inútil!".-dijo esto ultimo mientras abría de golpe las ventanas de su dormitorio y dejaba pasar el aire.

"Sharon, no digas eso".-le decía Johann.-"Tu eres importante, tu no tienes porque sentirte así".

La muchacha no dijo nada y solo se quedó ahí, en la ventana. Esbozó una melancólica sonrisa. Había perdido el control de si misma. De sus ¿Emociones? Sí, emociones…algo raro para ella.

"Ni siquiera puedo enojarme".-dijo.-"Dime si eso no es raro".

"Sharon…".-dijo Johann mientras se levantaba e iba al lado de su amiga.-"Sí, puedes, solo que no quieres admitirlo".

Sharon, la miró con cierta extrañeza. ¿Acaso Johann veía más lejos que ella?

"Sabes lo que sientes, tu misma lo has dicho. Sé lo que no te gustan que te diga. Este mundo es así y más aquí! La gente no tiene ningún tipo de respeto. Te ven retraída y así piensan que eres más manipulable y que puedes creértelo todo".

"Yo no creo todo".-contestó secamente.

"Exacto".-dijo con una sonrisa.-"Ellos no saben que eres más lista que cualquiera. Solo te hace falta un poco de contacto contigo misma".-decía esto mientras miraba a la chica de cabellos azules.

"Eso no ayuda en nada…".-decía.-"Soy una genio, pero no soy una guerrera, no debería estar en el equipo, porque no contribuyo a nada. No peleo como lo hace Alex, Anika o tú. Solo estoy atrás. Estorbando".-djio esto ultimo un poco más melancólica.

"Sharon. No digas eso".-le decía.-"Tu eres más importante de lo que crees. Talvez no puedas cargar una espada como lo hacen esa dos locas, pero estoy segura que sin ti, ellas se hubiesen matado ¡y a nosotras también!.-dijo esto mientras se reía y provocaba que su otra compañera se riese.

"Eres importante. Aunque pienses lo contrario".-dijo esta vez mirando hacia afuera hacia la calle.-"Aquella practica que tuvimos en Teed…hubiésemos muerto si tu no nos advertías del peligro que había".-dijo esto último mientras se tornaba más seria y recordaba lo que habían pasado.-"Sin ti no viviría para estar diciéndote esto".

La otra muchacha solo se quedó ahí, mirando hacia la calle. Talvez no podía expresar bien sus emociones, pero sin duda ahora se sentía mejor. Mucho mejor.

"He dejado algo de chocolate".-dijo Johann recordando el envase donde lo dejó.-"Deberías tomar un poco. Te haría bien".-dijo esto ultimo con el propósito de que su amiga se olvidará de todo lo ocurrido y volviese a la normalidad.

"La próxima vez, manda lejos a ese ingeniero"

"No me gusta el chocolate…"


Roar18-Duran17:

Sí, sí. me demoré. Pèro es porque he tenido muchas cosas que hacer. Recién he podido poner este episodio. Talvez este algo aburrido, pero prometo hacer algo mejor para el próximo.

He puesto algo de información de las chicas. Tratare de tocar de cada una de ellas Cosa que así resuelvo algunas interrogantes de ustedes

Una vez más, gracias a cada uno de los lectores en especial a aquellos que me dejan sus comentarios :-D

Espero que dejen sus reviews, porfavor…

Nos veremos en el prox capitulo.