SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN

N.A: Sailor Moon no me pertenece.

Salvo este fic y lo personajes ficticios.


Capítulo 27: El recuerdo de Casablanca (Primera parte):

Caminaba por las calles de la ciudad. Dado que ese día no tenía mucho que hacer, había decidido salir a pasear. Era un buen método para desestresarse, la joven había sufrido desde pequeña estrés, producto de sus preocupaciones que para algunos, era insignificantes.

Algunas personas la veían como una rara o una desubicada, pero a ella no le importaba eso. Había logrado, finalmente, la 'normalidad' que tanto reclamaban muchos y ahora que lo tenía, no iba a permitir que comentarios tan tontos, la molestaran.

El día era esplendido. Los rayos del sol cubrían casi cada rincón de la ciudad. Ella, lo sentía como una bendición de los dioses, pues eso implicaba la satisfacción de muchas de sus necesidades.

Miró estantes, almacenes, tiendas, etc. Cargaba una pequeña bolsa. Nunca salía para comprar, solo lo hacia para pasearse. No era como las 'aburridas' de sus compañeras, que andaban más preocupadas en los ataques que vendrían, los exámenes, los asuntos amorosos, en fin…toda una serie de cosas que ella no se preocupaba.

Era cierto. La joven había sufrido una especie de estrés durante su infancia. Renegaba mucho y se enojaba por todo, algo nada bueno a esa edad. Finalmente, se enfermó. Descubrieron que era el estrés que provocaba todo esto, así que, la única solución era que se despreocupase de todo (al menos así lo entendió) y así, todas su enfermedades sanarían rápido.

Y lo hizo…

El problema era que, se despreocupaba muchísimo. Tanto al extremo que ella no se preocupaba por las cosas más importantes. Antes se preocupaba mucho, ahora no se preocupaba por nada.

Para sus amigas era algo extraño, pero no la iban a juzgar por eso. Era solo que a veces, la joven no hacia nada, o daba unas respuestas tan poco interesadas, que terminaban con la paciencia de las demás.

Ella no tenía la culpa, era herencia materna.

Su madre también era de enojarse mucho. Era una mujer extravagante, pero obviamente, que no permitió que su hija siguiera el mismo camino, que ella había seguido.

Su madre se enojaba, pero Jessica era el extremo.

Cuando se enojaba era como si un volcán explotase. No se contenía, decía de todo y hacia de todo. No era una persona nada agradable en ese estado. Sus amigas se alegraban de que fuera distinta ahora.

Era de expresar sus sentimientos como toda chica normal. A diferencia de las demás (a excepción de Anika) había tenido novios hasta por gusto. Incluso una ves le 'prestó' uno a Sharon, con el propósito de que su amiga se animase un poco.

No le trajo problemas. Era una maestra del engaño. Ocultaba a los novios, para que los otros novios no supiesen la existencia de los primeros (?), hacia algunos arreglos, para poder salir con todos ellos, sin que nadie se enterase. Por supuesto, que todo eso era parte de su 'terapia' antiestrés.

Sus amigas le recriminaron muchas veces, pero (no podían quejarse mucho), pues ellas recibían 'prestados' a los novios de esta.

Además, un par de corazones rotos no hacía nada mal…¿verdad?

Ya era casi medio día. Tenía que regresar a casa si quería almorzar. De seguro las otras muchachas regresarían de sus clases para almorzar antes de regresar ha sus otras actividades. Ella, por suerte, no tenía clases temprano. Solo por las tardes y a un horario que le permitiría regresar a casa temprano.

El sol comenzaba a posarse por sus cabellos largos, dando a notar mas aún, el castaño oscuro que brillaba ante la mirada de algunos hombres, quienes no podían evitar ver a tan elegante mujer con gafas negras y vestida casi al estilo 'hombres de negro' con una falda que dejaba poco a la imaginación.

Sin querer, pasó por una florería. Una pequeña tienda que tenía todo tipo de plantas ornamentales. Una joven se encargaba de ello, estaba limpiando el suelo de la tienda, podía verla desde fuera.

Sin querer sus ojos se posaron en una de ellas. Era una de las tantas creaciones que el cielo realizaba. Una planta favorita de su madre. Le traía muchos recuerdos, algo melancólicos por lo general. Su madre las cultivaba en su casa. Se había dedicado a ese tipo de especie que era muy común en su tierra.

La joven adoraba esos jazmines. No sabía cultivarlos aún. Su madre había prometido que le enseñaría cuando regresase de su viaje y ella podía tener unos de su propio cuidar.

Ahora estaban ahí. En el aparador. Solo tenía que acercarse y comprarlos…


"Ya regresé".-anunció, mientras entraba por la puerta principal. Avanzó por todo el pasillo. Llegó hasta la cocina y dejó sobre la mesa el pequeño paquete que llevaba en una de sus manos y el otro que llevaba en su brazo. Regresó hasta el pasadizo y cogió un jarrón que se encontraba solitario sobre la mesilla. Volvió a la cocina y llenó el jarrón con un poco de agua. Dejó el jarrón a un lado del lavadero y regresó a la mesa, donde recogió los jazmines envueltos en el papel de ceda. Los desenvolvió los dejó cerca al jarrón. Se agachó un poco para sacar de unas de las alacenas una tijera de podar. Una vez que lo obtuvo, se dispuso a cortar metódicamente los jazmines

"Ya regresaste".-se escuchó.

"Ah Hola Johann, hola Rini".-contestó al ver a las chicas acercándose más a la cocina.-"¿No han almorzado aún?".

"Estábamos esperándote".-dijo Rini mientras se sentaba en la mesa de la cocina.

"¿Así?".-dijo esbozando una ligera sonrisa mientras volvía a su tarea.

"Sí".-dijo esta vez Johann.-"La cena ya casi esta lista, solo hay que poner a calentar un poco".

"¿Y Anika?".-preguntó.

"Esta arriba, bajara dentro de unos minutos".

"Y ¿a dónde fuiste?".-preguntó Rini con curiosidad.

"A comprar".-le contestó. Rini miró hacia un lado y vio la pequeña bolsa blanca que había traído la joven.

"¿Y eso?".-preguntó Johann mirando los jazmines que cortaba delicadamente de los tallos.

"Jazmines Casablanca".-dijo mientras dejaba a un lado la tijera y colocaba los jazmines en el jarrón.-"Quiero colocarlas en mi dormitorio. Necesita algo de mi vida".

"Sí, supongo".-dijo algo confusa.

"Aja".-solo se limito a decir mientras regresaba a la mesa de la cocina y las colocaba encima de ella.

"Uuuuy lencería fina".-se escuchó decir a Rini mientras sacaba un par de…ropa interior de la pequeña bolsa.

"Oye! Eso es mio!".-dijo algo ofuscada mientras se lo quitaba de las manos.

"Jessica!"-dijo esta vez Johann algo escandalizada por la ropa, mientras se la quitaba de las manos.-"Pero ¿Cómo puedes usar esto".-decía mientras miraba con detenimiento la prenda.

"No les importa!".-dijo enojada y también avergonzada la chica.-"Es ropa interior fina. Una chica tiene derecho a ponerse lo que le guste".

"¿A ti o a quién?".-dijo con sorna Johann, provocando que Rini se riese.

"Déjame en paz!".-gritó, dejando a las dos muchachas perplejas.-"Y dame eso".-dijo esto ultimo quitándole la prenda de las manos y regresándola a su sitio

"Esas pesadas! No saben hacer otra cosa".-decía mientras subía las escaleras, con el jarrón en un brazo y el pequeño paquete en una mano.

Llegó a su habitación. Dejó a un lado la bolsita y acomodo en sus manos el jarrón, para después colocarlo en la pequeña mesilla que estaba al lado de la casi amplia ventana de su dormitorio. Las acomodo bien y procedió a cambiarse por otra ropa más cómoda.

"El almuerzo esta listo!".-se escuchó decir a Johann desde abajo. Frunció un poco sus labios ante esto. Había regresado algo cansada, por lo que ni fuerzas para comer tenía.

"Ya voy!".-gritó al escuchar que la llamaban.

"Vendré a verlas, pequeñas".-dijo esbozando una sonrisa mientras miraba a los jazmines casablanca.


GAME OVER

"Ohhh no es justo!".-dijo algo ofuscada.- "Te aprovechas porque no se nada de este juego".

"Jajaja, sí claro".-le contestó su amiga.-"Vamos! Sé que puedes algo mejor que eso".

"Esta bien…".-le contestó algo decepcionada de si misma. La rubia siempre le decía para jugar con los video juegos, porque la pobre no sabía mucho de ellos.

"¿Ves!".-dijo alteradamente mientras se golpeaba ligeramente la cabeza.-"No se nada de este maldito juego!"

"Ya bueno, niñas".-le Sharon, quien estaba leyendo un libro. Estaba sentada en el sofá que se encontraba detrás de las dos primeras chicas.-"No es para tanto".

"Pero¿por qué no le enseñas a jugar, Anika".-dijo Jessica mirando a la rubia. Estaba sentada al lado de Sharon, llenando lo al parecer un crucigrama.

"Sí".-dijo Rini quien estaba sentada al lado de las dos muchachas.-"Sería mas divertido".

"Naaa. No sería divertido".-dijo mirando de reojo a su amiga, quien aun tenía el control en su mano.

"Te odio ¬¬…".-dijo a secas mirando directamente a la rubia.

Anika solo le sacó la lengua. Era tan sencillo ganarle a Johann, porque esta no le gustaban los juegos de video. No le gustaba cosas que fueran relativamente, infantiles para su actitud 'madura' que tanto decía.

"¿Qué tal si jugamos F1?".-le sugirió Anika con mucho animo.

"¿Acaso tengo elección?".

"Mmmmm".-hizo el ademán de pensamiento.-"No".

"Bueno, dale".-respondió mientras daba un suspiro de derrota. Esto no seria nada fácil.

"Vamos! No es tan difícil".-le dijo animándola.

"Sí, pero tampoco me has enseñado a jugar eso".-dijo como puchero.

La rubia solo se rió ante esto. Y era como se esperaba. Johann no opodía mantenerse al nivel de Anika. La pobre había tenido tan poca experiencia en esos juegos que Anika aprovechaba eso para hacerla sentir menos.

"¿Otra vez?".-dijo desesperadamente Johann.-"Ohh ya no juego más!".-dijo dejando el controlador a un lado y se levantaba, estirando sus articulaciones.

"Eres una aburrida".-le reprochó.-"¿Y tú Jess? Quieres jugar?".-dijo esto mirando a su amiga.

"Mmmm bueno, yo tampoco se mucho de eso".-le dijo algo apenada.-"Pero intentaré".

Johann se colocó en el lugar de Jessica. Necesitaba descansar unos momentos, así que decidió ver como las dos jóvenes comenzaban a jugar.

"JA JA JA te gané!".-dicía Jessica sacándoselo en cara. Había logrado vencer al rubia en su propio juego.-"Te ganeeeeé!".

"No es justo! Hiciste trampa".-le decía mientras se cogía la cabeza. No creía lo que pasaba.

"Ya ya".-decía en su mejor forma arrogante la mujer de cabellos oscuros.-"Admitelo! Eres una mala perdedora. P-E-R-D-E-D-O-R-A".

"Mira Jess, no me provoques porque sino-".-se detuvo al notar que las luces parpadeaban, como si fuese a haber un apagón. El juego que estaba en el televisor se apagó al igual que este.

"¿Q-Qué fue eso?".-preguntó algo confusa Johann mientras se levantaba mirando las luces de la sala.

"Creo que fue un apagón".

"Eso lo sabía".-le dijo Anika., contestando a lo que era obvio.

Las luces se volvieron a apagar y se escuchó el grito de Anika. Las luces regresaron casi a los pocos segundos y todas notaron que la rubia había 'saltado' a los brazos de Jessica. Las luces se apagaron y esta vez se quedaron así.

"Oye bajate de mi!".-dijo Jessica para después soltar a la chica haciendo que se escuchara un hondo golpe contra el suelo.

"Ayayay!".-Anika se quejaba mientras se frotaba sus 'posaderas'.-"Podías haberme bajado con cuidado, sabes?".

"Sshhh".-dijo Johann. Sus demás amigas también se colocaron serias. Algo no estaba bien. Johann se asomó a la ventana que daba a la calle. Abrió una rendija de la cortina y pudo notar que estaba oscuro.

RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING

El susto fue tremendo. Las cinco muchachas habían gritado del susto de haber escuchado el teléfono sonar de improvisto.

"Yo-yo contestó".-dijo Sharon algo nerviosa mientras cogía el auricular.-"Alo?"

Mientras Sharon contestaba, las otras cuatro muchachas estaban tratando de calmarse. El sonido del teléfono había puesto a Rini y Anika en un embrollo, por lo que saltaron a los brazos de Johann quien ya no podía cargar a las dos muchachas.

"¿Quieren dejar de hacer eso!".-gritó mientras las soltaba y las dejaba caer al suelo.

"Ayayay a este paso no voy a poder ni sentarme".-dijo Anika mientras se levantaba.

"Chicas…".-comenzó Sharon.-"Tenemos problemas".

"Tengan cuidado".-les dijo Anika, saliendo del lugar, siendo seguidas por sus dos compañeras.

"Esto esta muy oscuro".-decía una mujer de cabellos aguamarinas.-"Pensé que Alex vendría con nosotras".

"Valla a saber donde esta!".-decía su compañera. Una chica más joven que la primera.-"Ha de estar buscando el camino a casa".

La otra muchacha no contestó. No sabían nada de la albina desde la mañana, pero no se preocupaban mucho, cuando les convenía, pero cuando era lo contrario, se preocupaban por la chica porque la necesitaban mucho.

"Estamos caminando a ciegas".-decía Michelle.-"Elinor dijo que estaba cerca de construcción".

"Bueno, no hay muchas construcciones por aquí".-dijo Andrea mientras miraba las calles.-"Seguro es en la siguiente calle".

"Pero ¿No apuntaste la dirección?".

"Bueno,…me la comí".

"La perdiste, verdad?".-dijo esto mirando a la chica.

"Lo lamento, no la apunté. Pero, no te preocupes! Conozco esto como la palma de mi mano".

"¿Así?".

"Síp".-dijo.-"Ves? Llegamos".

Las dos muchachas vieron al otro lado de la calle, la tan llamada construcción, que Elinor les había indicado. El origen de todo parecía estar en ese lugar. Por alguna extraña razón, Michelle podía sentir que algo emanaba de ahí. Algo fuerte y maligno.

"Prepárate".-le dijo a Andrea, mientras sacaba de su ropa el antifaz. Su compañera solo asintió. Estaba igual de seria. Las dos jóvenes sacaron sus respectivas armas y con una señal que se hicieron ambas, corrieron hasta la construcción.

Llegaron cerca. Comenzaron a caminar con cuidado. No sabían lo que había adelante y como se trataba de una construcción. Había muchos objetos que obstruían su vista y más aún que todo estaba oscuro.

"Espera!".-indicó de manera más audible Michelle a Andrea.-"Escuché algo".

Andrea le indicó que se ocultará en uno de los pilares del edificio mientras ella se acercaba al sonido que también había escuchado. Avanzó un pilar más adelante y se dirigió al pilar de costado para ver más.

Ahí, de pie. En el asfalto, estaba lo que parecía ser un mounstro de lo más raro. Tenía un rostro casi sin emociones (ustedes saben…típico mounstro de Sailor Moon). no se podía decir si era humano, pues su cuerpo lo parecía, pero sus facciones indicaban que era un demonio. Su boca estaba ligeramente abierta y lo que parecían ser sus brazos, estaban enterrados en el asfalto. Parecía tener conectados unos cables alrededor de ellos. Algo emanaba de la tierra, parecía una luz. Estaba absorbiendo la energía eléctrica.

Andrea dio señas a Michelle para que se acercara. Esta se acercó con cautela, para evitar ser detectada.

"Esta absorbiendo la energía".-dijo Michelle.-"Pero, esta muy grande para nosotras dos".

"Ja! Crees que no me he enfrentado a cosas mas grandes?".-dijo en forma retadora.

"Eso lo sé".-le dijo callándola un poco.-"Pero no podemos ser imprudentes. Este debe ser otra de las rarezas de Bismarck".

"Entonces que hacemos?".-le preguntó.

"Atacaremos. Espera mi señal".-la joven se comenzó a moverse y fue al otro pilar, que estaba al extremo de donde estaba Andrea. Allí se colocó contra el pilar y espero unos segundos. Hizo un ademán a Andrea y esta cogió una de las tantas piedras que habían en la construcción y la lanzó lo más lejos que pudo.

El sonido de la piedra hizo que el mounstro se detuviera. La luz dejó de emanar en ese instante. Michelle le indicó con sus dedos que a los tres segundos debían atarcar.

"Ahora".-se dijo Andrea quien salió disparada contra el mounstro. Estaba desprevenido, era la oportunidad excelente para sacarle la cabeza de un corte.

Pero no tuvo suerte.

El mounstro se volteó instantáneamente y uno de los brazos 'cableados' que tenía se movió, quedando atrapada entre una maraña de cables.

Intentó mover su guadaña, pero esta no había quedado tan sujeta como su cuerpo, que cayó al suelo sin más remedio.

"Andrea!".-gritó Michelle quien salió al encuentro del mounstro y lo atacó con su tridente, emitiendo un rayo muy poderoso.

El demonio no se inmutó, por el contrario, absorbió los rayos del tridente de Michelle haciendo que este pasara como electricidad por su cuerpo y , por ende, lastimando a Andrea.

Michelle pudo notar esto. Si le atacaba otra vez podrían matar a Andrea. El demonio no era ningún tonto. Sabía que teniendo a la joven en sus 'manos' sería sencillo ganar. Como si la nada, sacó su segundo brazo de la tierra y lo lanzo contra Michelle, quien no tuvo más opción que ir esquivando los golpes.

El cansancio parecía vencerla un poco. Al siguiente golpe no pudo esquivarlo. Para su suerte, una figura descendió del edificio y cortó el brazo del demonio. Este emitió un fuerte grito mientras movía su cortada mano.

"¿Qué hacen aquí?".-preguntó Michelle mientras le ayudaban a levantarse.

"Elinor nos avisó".-dijo Anika mirando a la joven. Llevaba su espada en una de sus manos.

"¿Elinor?".-dijo algo confusa.

"Pero qué rayos es eso?".-dijo algo sorprendida Johann al ver al mounstro que aun tenía en sus manos a Andrea.

"¡Qué importa! Solo destrúyanlo y ayúdenme!".-gritó Andrea para después ser cortada por el apretón que comenzó a darle el moustro.

"Así que por ti no puedo jugar mi juego, eh?".-dijo Anika arqueando su ceja.-"Pues, prepárate!".

La rubia se abalanzó sobre el demonio a toda velocidad. Dio un salto al aire esquivando el segundo brazo del demonio. Cuando creyó que podía cortarle el brazo para liberar a Andrea, el demonio emitió una descarga de luz que salía de su boca en sobre ella. La rubia no pudo hacer nada y recibió de llenó el impacto.

"Ahora veras!".-dijo Johann preparándose para un ataque.

"Golpe de Trueno!".

El rayo que salió al golpear la tan famosa hacha de jupiteriana, fue suficiente como para destrozar todo el pavimento en su camino, dándole un golpe certero al mounstro.

Pero las cosas empeoraron.

Michelle no pudo detener a tiempo a su compañera. El impacto no pudo dañar del todo al demonio, pero si a Andrea que se quejaba del dolor.

"Johann!".-le gritó Michelle.-"Ese demonio absorbe todo los rayos. Sí lo atacamos lastimaremos a Andrea.

"Tengo una idea!".-dijo súbitamente Jessica.-"Yo puedo bajármelo sin ningún problema. Anika! Libera a Andrea. Michelle, Johann distráiganlo todo lo que puedan.

"¿Pero qué vas a hacer?".-le preguntó Anika.

"Solo has lo que te digo".-dijo esta vez más seria.

Michelle y Johann se movieron rápidamente, rodeando al mounstro. El mounstro al sentirse 'molestado' atacaba a la que primero se le acercase. El brazo que tenía libre atacaba a las jóvenes que lo distraía. Andrea sentía que iba a vomitar, pues el otro brazo la tenía sacudiéndola, como si estuviese en juego de una feria.

"Ahí".-pensó, Anika al ver que el mounstro se desprotegía. corrió a toda velocidad para asestarle el golpe. El mounstro se dio cuenta y trató de detenerla pero ya era muy tarde.

Su segundo brazo se desplomaba por el suelo, y su prisionera, salía libre de sus garras.

"Atrás todas!".-gritó Jessica. Alzó su bastón dorado lo apuntó contra el mounstro que aún se retorcía del dolor.

"Muro…".-invocaba mientras un aura naranja la rodeaba y sus ojos brillaban del mismo color.- "…de fuego!".

Un muro de fuego rodeo al demonio y este comenzó a gritar desesperadamente, en un intento de salvarse. El fuego comenzó a invadir el cuerpo de este formándose como una especie de zarza.

Las jóvenes solo pudieron ver como este dejaba de gritar y caía sin remedio al suelo, mientras lo que quedaba de él, se convertía en cenizas.

"Pero¿Cómo lo supiste?".-le preguntó Michelle.

"El fuego purifica el alma".-dijo seriamente mirando las llamas.-"Estas criaturas malignas deben ser purificadas por las llamas de su propio sufrimiento. Es bueno saber que existe el infierno para esto".

Después de ello la muchacha se retiró de la construcción. Sus otras compañeras se quedaron algo impresionadas por aquello. Jessica siempre tenía ese comportamiento tan sombrío al ver el fuego en todo su 'esplendor'. Muchas veces decía presagios. Algunos buenos, muchos malos.

Andrea trató de recuperarse de los mareos que tenía. No logro levantarse a tiempo antes del ataque por lo que tuve que arrastrarse. La chica se veía muy pálida.

"Creo que voy a vomitar".-dijo esta antes de agacharse y hacer el gesto.

"Oh tranquila".-le decía Michelle mientras colocaba una mano sobre su espalda.

"Esa Jess y sus cosas raras".-dijo Johann.

"Sí".-le dijo Anika acercándose mientras seguía viendo el fuego.

"Pero nos salvó la vida…"


Roar18/Duran17:

Nuevamente, disculpas por la demora.

Esperos sus reviews y comentarios.

Nos veremos pronto