SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN

N.A: "Sailor Moon, su historia y sus personajes no son de mi propiedad. Cualquier parecido con otros personajes es pura coincidencia..."


Capítulo 32: En el 'antro':

Su mente estaba viajando entre el conciente y el subconsciente. Su rostro estaba apoyado en la almohada blanca de su cama. Las sabanas cubrían la mitad de su cuerpo. Todo parecía estar muy tranquilo aquella mañana sabatina. Nada podía interrumpir aquella quietud que hacia su descanso, mas placentero.

Nada…

Casi nada…

En eso se escuchó un fuerte sonido. Sus ojos se movieron un poco pero no se abrieron. Se movió un poco esperando aminorar el sonido, pero pronto se dio cuenta que no podría.

Ese sonido se volvió mas claro cuando finalmente se despertó.

Era una especie de rock. Del pesado…muy pesado.

-Dios Santo!.-decía para sí.- ¿Acaso no tiene sueño esa niña?-Colocó su almohada sobre su rostro esperando cubrir sus oídos, pero era inútil.

-Aarrgh! Esto no lo soporto.-dijo levantándose de golpe y colocando una mano sobres su cabellos. A regañadientes, se sentó en la cama y se colocó un pantalón que se encontraba en el suelo y salió de su dormitorio.

Caminó un poco y se colocó frente a la puerta.

-Andrea!.-gritó tocando la puerta. El sonido era tan fuerte que probablemente la chica no escuchaba.- ¿Quieres bajarle el volumen!

-¿Qué pasa?-.salió la joven de su habitación encontrándose con los ojos de la albina. Se veía cansada.

-¿Qué es ese escándalo a estas horas, eh?

-Quería escuchar música.-le contestó la joven mientras se pasaba un manos por sus cabellos.

-Pero ¿Qué no puedes ponerlo un poco más bajo?.-decía algo molesta.- por ultimo usa los audífonos que te compré.

-Sí…pero no es lo mismo.-explicó, mostrando cierta molestia.

-Pero es que no puedes levantar así a las personas a estas horas!

-Vamos Alex! Son más de las 7 de la mañana. No es tan temprano ya.-le dijo- Además, mi música es mas inocente que los gemidos que das cada vez que sueñas con la rubia loca de Anika!

-Mira niña!.-la agarró del cuello apunto de pelearse.

-Niñas! Niñas!.-se escuchó decir a Michelle desde el otro lado del pasadizo. Alex y Andrea se quedaron observándola. La pobre joven estaba quitándose la pereza un poco. Estaba ligera de ropa.- ¿Qué pasa aquí?

-Nada…-contestaron ambas.

-Miren chicas.-decía Michelle acercándose a ambas.- se que ambas tienen sus diferencias, pero ¿No pueden llevarse mejor?

-Pero, ella empezó.-se defendió Alex.

-No es cierto!

-Sí lo es!

-Que no!

-Que sí!

-Que no!

-Basta!.-dijo deteniendo a ambas.-Miren…traten de llevarse un poco mejor ¿quieren?.-dijo esto mirando a Alex.- Alex, tiene razón(señalando a Andrea), ya son más de las 7 de mañana, ya es tarde así que era hora de despertarse. No tenías que hacer tanto escándalo.

Alex solo se encogió de hombros, pues en parte, lo que decía Michelle era muy cierto.

-En cuanto a ti Andrea…-siguió.-No tienes que subir tanto el volumen¿de acuerdo? Si quieres escuchar trata de hacerlo lo más callado posible. Debo confesarlo estaba muy alto y habéis despertado a casi a todas en la casa…al menos eso creo.-dijo suponiendo que Elinor estaba despierta.-Bueno…la próxima vez, que no sea tan alto ¿de acuerdo?

-'Ta bien.-contestó la joven. Alex solo esbozo una amplia sonrisa, pero esta desapareció cuando Michelle le dio un 'pequeño' pellizco en su 'zona baja'.

-Anda ve a bañarte.-le indicó la princesa de neptuno.

-'Ta bien…-contestó con flojera Alex, metiéndose a su cuarto y cerrando la puerta.

Cuando la joven albina desapareció del pasillo, Michelle se acercó un poco más a Andrea…

-Y ahora…-empezó.- ¿Qué eso de los sueños?

Andrea solo esbozó una amplia sonrisa.

Vengarse de Alex sería divertido…


Ya por la noche cuando los ánimos estaban un poco más calmados…

-Quiero ver las carreras.-le dijo Alex.

-¿Así? Pues yo quiero ver las luchas-le respondió Andrea. Estaba sentada en el mueble más grande que estaba en la sala. Al parecer ella había llegado desde antes y no estaba dispuesta a ceder su asiento por unas tontas carreras.

-Pero, has estado viendo la televisión todo el día…-decía Alex a forma de puchero-. Por lo menos déjame ver las carreras. Solo una hora.

-No.-contestó tercamente.- Quiero ver las luchas.

-Pero las carreras son importantes!

-No! Las luchas!

-Las carreras!

-Las luchas!

-Las carreras!

-Las luchas!

-Oh la novela…-se escuchó en medio de la pelea. Era Michelle quien había tomado el control del televisor y había cambiado a otro programa.

-HEY!.-se escuchó decir a ambas jóvenes.

-¿Novela? Pero¿Qué clase de programas vez?-dijo una sorprendida Alex.

-Bueno…seré una guerrera, pero también me gustan los romances.-dijo Michelle defendiéndose.- Además, ambas han estado haciendo lo que han querido en todo el día. ¿Por qué no hacen algo juntas y dejan de estar peleando? Así me dan un poco de paz a mi también.

-¿Hacer algo? Hmmph!.-dijeron ambas para después darse la espalda. Era obvio que Andrea y Alex no estaban llevándose nada bien aquel día.

-Vamos¿Qué tiene de malo?.-les preguntó Michelle.- Es sábado porque no se divierten un poco ¿eh?

-Ni hablar!.-contestó Alex.-No iré a ningún lado con la chiquilla.

-Ja! Y tu crees que yo quiero salir contigo ¿Eh?

-Miren niñas…-comenzaba de forma tranquila Michelle.- Si no salen de la casa, me asegurare de que pasen la peor de las noches, hoy día ¿de acuerdo?- Ahora si sonaba algo amenazadora. Cuando Michelle daba amenazas, no había duda que las volvía acciones.

-Pero…-comenzó a objetar Alex.

-Dije…DIVIERTANSE.-dijo raspando las palabras.

-¿Divertirnos? Pues claro como no! Verdad Andrea?-dijo una asustada Alex.

-Ehh…¿Qué?.-no había entendió.- Ah! Si si, claro! Jeje…

-Muy bien.-contestó Michelle con una jovial sonrisa y regresando a su posición original- ¿Por qué no llevan a la princesa, también? Estoy segura que querrá salir por un rato.

-¿No habrá ningún problema?-preguntó Alex mirando a su compañera.

-No lo creo.-contestó.- No creo que las chicas le impidan salir con ustedes.

-Esta bien…-contestó dando un suspiro.- Bueno, vamos Andrea. Iremos por la princesa y luego nos vamos a donde quieras.

-'Ta bien…-contestó con pereza.


Ya habían llegado a la casa de las princesas interiores, por hacia varios minutos. Esperaban a que la princesa saliera de la casa para poder llevarsela con ellas. La joven se demoraba pues probablemente no encontraba algo que ponerse.

No entiendo porque se demora tanto.-pensaba Alex.- Ni que fuera tan difícil ponerse algo de ropa.

Finalmente la jovencita salió. Se apresuró para llegar al automóvil rojo estacionado frente a la casa.

-Hola, Alex.-saludó Rini con una sonrisa.

-¿Cómo estas, princesa?.-dándole un beso en la mejilla.

-He estado bien…-le contestó.

-Hey!l le saludo a su mejor estilo Andrea.

-Andrea! Al fin puedo acercarme a ti.-le dijo muy emocionada dándole un abrazo.

-Sí, lo sé-contestó- 'Alguien' cree que soy una mala influencia para ti.-dijo esto ultimo mirando de reojo a Alex.

-No digas tonterías niña.-dijo la albina dándole un pequeño golpe en la cabeza.

-Oye! Voy a quedar mas idiota con esos golpes ¿eh?-contestó en defensa.

-Bueno, bueno…-decía mientras abría la puerta trasera para que las jovencitas se subieran. Ya una vez en el carro, vino el tema de ¿A dónde ir?

-¿Dónde quieren ir?-preguntó.

-Pues…no lo sé-contestaba Rini.- ¿Qué tal si vamos al centro a comer algo?

-Bah! Qué aburrido!-masculló Andrea.

-¿Alguna otra sugerencia, Andrea?-preguntó Alex.

-Hey¿por qué no vamos a uno de eso clubs?

-¿QUEEE?-.dijo una sorprendida Rini.- Estas loca?

-Sí…lo esta.-dijo por lo bajo Alex.

-¿Eh?

-Nada, Andrea.-dijo retractándose rápidamente.- Digo que sí!...vallamos a comer ¿qué tal?

-Suena bien…

Y con esa respuesta, pusieron el auto en marcha.


-Tengo sed.-dijo Andrea casi a mitad del camino. Ya habían llegado al centro, pero aun no habian llegado a su destino.

-Pero¿Qué no puedes esperar a que llegamos? Ya casi estamos allá-le respondió Rini.

-No.-contestó.- Oye 'poco seso' tengo sed.

-¿Y qué crees que soy eh?-preguntó Alex, tratando de concentrarse en la pista.- ¿Tu sirviente o qué?

-Mmmm…si.-contestó rápidamente.

-Pues tendrás que aguantarte.-contestó Alex.- No me detendré por una niñería como esa.

-¿A no?.-dijo Andrea mientras se movía en su asiento y le susurraba en el oído a Alex.- Si no lo haces, le diré a Michelle que has estado escapándote de la casa en la noche…-sonó como una advertencia.

-Voy a pararme.-finalmente dijo. Se detuvo cerca de una pequeña tienda, donde probablemente encontraría lo que querían.

-No se muevan de aquí¿de acuerdo?-advirtió Alex mientras salía del auto.

-Esta bien.-contestó Rini. Cuando ambas se quedaron solas Andrea comenzó a examinar la zona en donde estaban.

-Esto es aburrido-decía.-No hay nada interesante.

-Talvez, porque es de noche.-contestó de forma inocente Rini.

-Duuh! Qué fue eso?-.preguntó Andrea-. Es sábado Rini. Siempre hay mucha emoción los sábados por la noche¿sabes?

-Oh sí1.-dijo Rini pensando.-Mi madre también me decía eso…

-Claro…-Decía Andrea mientras regresaba a su asiento. Fue entonces que algo captó su atención. Un grupo de gente entraba a un local que tenía una entrada, no muy estrecha, pero que resaltaba del gris sitio, por sus llamativas luces. Quienes entraban parecían ser jóvenes y adultos. Un hombre alto y fornido cuidaba la entrada.

-Hey…-llamó a Rini casi por lo bajo.-Mira. Podemos ir ahí.-decía señalando el lugar.

-¿Ahí?.-preguntó Rini.- Pero, ese es un club nocturno. Solo los mayores de edad pueden entrar.

-Y ¿qué?.-dijo Andrea.- Yo conozco al sujeto de la entrada, nos dejara entrar.

-¿Lo conoces? Pero ¿Cómo?

-Te lo explicaré después.-dijo abriendo la puerta del auto.- Vamos!

-E-Espera!.-decía mientras se baja del auto.- No podemos ir. Alex se enfurecerá.

-¿Y qué? Qué se moleste!-dijo continuando su camino.

-Pero¿Qué tal si nos pasa algo? Hay gente desconocida y quizás sean unos depravados y…

-Cálmate.-le aseguraba Andrea.- No hay nadie así. Es solo un club nocturno, no es un bar de mala muerte.

Rini pareció dudar un poco. Sabía que eso podía causarle muchos problemas. Nunca se había metido a lugares como eso antes. Tenía cierto pavor al encontrarse en tal dilema. No quería ser atrapada en el acto y tampoco quería encontrarse con una situación bastante incomoda. Sin embargo, Andrea parecía conocer algo. Seguro producto de sus innumerables huidas.

-¿Vienes o no?-.volvió a preguntarle.

-Esta bien…-dijo rendida.

Rápidamente, ambas jóvenes avanzaron hasta la puerta del local, donde se encontraron con el sujeto corpulento, cuidando la entrada.

-Hola, Víctor.-saludó Andrea de forma muy amical.

El sujeto bajo un poco sus lentes y observó bien a la jovencita. Pronto la reconoció y esbozo una sonrisa.

-¿Qué tal, niña?-saludo.- ¿Quieres entrar otra vez?

-Bueno…si no hay problema-dijo Andrea de forma inocente.- He traído a una amiga conmigo.

-Mmmm…esta bien-.dijo moviéndose de la entrada.- Puedes entrar, pero procura de que nadie se te acerque.

-Esta bien, Víctor.-le respondió.-Vamos!.-dijo cogiendo la mano de la confundida Rini e ingresando en el lugar.

Cuando entraron el lugar parecía estar ligeramente iluminado por algunas luces del lugar. La música sonaba fuerte y apenas y se podía pasar entre la gente que bailaba en el medio de la pista. En lo más alto, estaba el 'dj', cambiando discos y haciendo sonar muchas notas en su equipo, lo cual provocaba que los jóvenes se unieran en el baile.

Andrea le indicó que no se separará de ella, pues podría perderse entre la gente y que si sentía que se alejaba demasiado, le cogiera de la mano para que así no se separarán.

-Y ahora ¿Qué hacemos?-preguntó Rini en voz alta. La música estaba en lo más alto.

-Pues ponernos a bailar.-dijo Andrea indicando a la barra. Había un par de jóvenes que las estaban viendo.

-¿Qué¿estas loca!-preguntaba Rini.-Esos hombres son mayores que nosotras.

-No lo creo!.-dijo Andrea moviéndose.- Vamos! Escoge a cualquiera. Yo me quedo con el que tu no quieras.

-Pero ¿Qué crees que son…-dijo mientras se dejaba llevar por la joven de cabellos oscuros…-Co..sa…s…-dijo esto ultimo mirando, de pies a cabeza, al muchacho rubio que estaba en la barra. En verdad era muy atractivo

-Tranquila…-le dijo este dándole una amplia sonrisa, mientras la tomaba de la cintura con mucho cuidado.- Tengo 16 también.

-Ah…-Rini no podía hablar. Deseaba que las parpadeantes luces ocultaran el sonrojo que tenía en el rostro.

-Ve a bailar.-le decía Andrea mientras regresaba su mirada a la del otro joven de cabellos negros que estaba al lado.- Yo me quedo con este…

-Pe-pero.-trataba de contestar pero no pudo. Ahora se encontraba atrapada en los brazos del muchacho.

En que lío se había metido…


Afuera, en la calle, Alex regresaba al automóvil llevando en sus manos, dos latas de bebidas , para las sedientas jovencitas. Había encontrado un poco difícil el comprar, pues el lugar estaba lleno de varios jóvenes, que parecían salir de una fiesta. No teniendo mucho apuro y confiando en que Andrea y Rini, no harían nada en su ausencia. Decidió esperar.

-Pero cuanta gente hay!.-exclamaba.-Felizmente que no demoró tanto el tipo.- Se acercó al auto y abrió la puerta delantera, sentándose en el asiento del conductor.

-Aquí tienen sus bebidas…-dijo de forma desganada. No recibió ni una respuesta.

-¿Chicas?.-decía mientras se volteaba.- ¿Qué pa-…..?- no había nadie. El auto estaba vacío!

-Pero qué…!-bajo rápidamente del auto y comenzó a buscar por todos los alrededores, hasta que su mirada se posó en el letrero del club.

-MALDITA SEA NIÑA!-dijo muy molesta dándole una patada a la llanta del carro.- Ahora tendré que sacarla de ahí!.

Mientras tanto adentro, las dos jóvenes parecían divertirse mucho. Para Rini, obviamente era algo que no iba acorde a las reglas de etiqueta enseñada por sus maestros. No era propio de 'señoritas' educadas y de buena clase. En cuanto a Andrea,…bueno, no importaba, no había nadie para reprimirla, al menos no aun.

-Oh oh…problemas…".-se dijo Andrea al ver que una figura conocida pasaba entre la gente. Con una excusa como 'voy al tocador', fue suficiente para separase del joven con quien bailaba.

-Rini, tenemos que irnos…"-le dijo desesperadamente.- Alex nos esta buscando.

-¿Q-qué?-decía torpemente, estaba muy comisionada con la presencia de quien era su pareja de baila.

-Que…

-¡Qué Alex esta aquí!-dijo dándose cuenta.- Tenemos que salir de aquí.

-Esta bien vamos!.-dijo jalándola, sin siquiera darle mucho tiempo para despedirse de los chicos.

Sin percatarse, Andrea se detuvo de golpe haciendo que la 'distraida' de Rini se chocara contra una joven.

-Cuidado idiota!-gritó la rubia. Se veía mayor.

-Lo lamento.-se disculpo Rini en la forma más educada que pudo en esos momentos.

-Fíjate dónde caminas, estupida!.-dijo esta vez una de las acompañantes de la chica. parecía que estas eran el tipo de personas de que las que tienen un ego demasiado grande como para aceptar una simple disculpa.

-Oye ya te pidió disculpas!-intervino.

-¿Y tú que te metes, enana?

La gota que colmó el vaso…

Si había algo que Andrea no soportaba (aunque era cierto), era que la llamarán 'enana' 'chaparra' 'chaparrita'…lo que fuera que aludiese a su estatura. Eso si la molestaba…

-¿Qué dijiste?.-dijo apretando sus puños y teniendo un rostro sombrío.

-Eeeh Andrea, espera…-decía Rini tratando de calmarla.

SLAP!

La música pareció detenerse en unos instantes. El golpe de la delgada jovencita hacia la rubia desconocida, captó la atención de casi todos.

La rubia se cubrió la mejilla lastimada, pero en unos instantes le devolvió el golpe con otra cachetada haciéndola entorpecerse un poco para después cogerla de los cabellos.

Andrea, para no dejarse jalar, también la cogió de los cabellos y fue ahí donde todo empezó.

Ya para ese entonces todos los que estaban bailando se detuvieron a ver la pelea, lanzando arengas las dos 'contrincantes' y diciendo una especie de 'pelea de chicas'

Ambas jóvenes trataron de jalarse los cabellos, pero Andrea en su desesperación la llevó contra la barra y trató de azotar la cabeza de esta. Como oponía resistencia, aprovechó la cercanía de su brazo y lo mordió con fuerza.

Naturalmente que la chica pegó un grito y se cubrió la zona herida. En ese momento se aprovechó Andrea, de golpearla contra la barra. Solo fueron un par de golpes antes de que la ya 'herida' rubia la volteara poniéndola contra la barra y golpeándola también.

En cuanto a Alex, trataba de abrirse paso entre la gente. Había tenido problemas para entrar, pero después de haberle rogado al guardia que la dejara entrar y de que tuviese que darle para su 'cena', pudo entrar sin problemas. Ahora tenía dificultades para llegar al punto de atención donde algo se concentraba.

-¿Qué sucede?-preguntó la joven tratando de ver lo que sucedía.

-Dos chicas se están peleando.-decía un joven.- Están fenomenales.

Alex se asustó un poco, esperaba que no fueran las dos amigas. No esperaba que quisiera meterse más en problemas, mas de los que ya se habían metido. Se abrió rápidamente pasó entre la gente y ahí las vio.

-Dios mío!.-decía mientras se acercaba, pero sin darse cuenta una botella voló hasta ella golpeándola en la cabeza y tirandola al suelo como un pesado paquete. De ahí no vio más.

-Alex!.-gritó Rini. Había estado ahí parada sin hacer nada pero que golpearan a la albina que no tenia nada que ver la enfureció. Así que rápidamente cogió un vaso enorme y se acercó a las dos chicas, ya bastante golpeadas, y golpeó con ella a la rubia, dejándola inconsciente.

Con eso todo cesó. No se escucharon nada…

-Creo que no debiste hacer eso…-le dijo Andrea, tratando de reponerse.

En eso se escuchó sonidos, eran los de una sirena.

-Es la policía-se escuchó de alguien. Inmediatamente, todos los que estaban ahí trataron de salir lo más rápido que podían. Ya nada de que lo que había ocurrido importaba.

-Pero somos inocentes!.-decía Andrea oponiéndose a la detención. Era cierto que le habían golpeado, pero la otra joven había quedado peor. A todos los que habían logrado detener los metían en una especie de camión de la policía.

-No puedo creerlo…-decía Rini mientras trataba de Alex recuperará mayor conciencia. Había despertado apenas la levantaron del suelo, pero no estaba conciente del todo, por lo que podía pasar como un 'tipo' ebrio de ahí.

-Este antro quedará clausurado!.-decía uno de los policías. Uno de esos tipos de voluminoso vientre y de gran nariz.- ¿Cómo es posible que haya menores de edad, eh?

Ahora sí no tenían salvación. Con Alex medio inconsciente y apunto de ser llevadas a la dependencia policial mas cercana, estaban seguras de que la habían cometido un error.

Metieron la pata en grande…


Roar18-Duran17