Las piezas son de J.K. Rowling, el puzzle es mío ;)

Capítulo 5

¿Qué sucede conmigo?


Lily oprimió el botón que mostraba el número 5 y esperó hasta que el ascensor llegara a tal piso. Y de pronto, las puertas se abrieron, y, por un momento, su corazón se detuvo...

Una mujer de cabello rubio, piel morena, labios gruesos, de un color carmesí con ropa terriblemene ajustada, pequeña y, para más, desordenada había aparecido frente a ella. Tenía una sonrisa en sus labios que no se la quitaba nadie y ni parecía atender a la extraña mirada que Lily tenía sobre ella.

Entró al ascensor con paso persuasivo y travieso. Lily pudo oler su aroma a perfume barato. La joven miró a la pelirroja de reojo con indiferencia y sonrió autosuficiente. Con una voz dulce y extenuada le dijo:

- Evans – Lily le miró asombrada.

- ¿Cómo dijo?

- Lily Evans, ¿No? – La joven tomó una pausa esperando a que Lily le dijera algo pero ésta ni podía hablar – Emma, Emma Scavo.

Lily seguía sorprendida mirando de frente a la chica cuando de pronto las puertas del ascensor se cerraron abruptamente. Fijó su mirada en la pequeña pantalla donde el número del piso se veía, mientras que éste comenzaba a bajar.

Presionó el botón número cinco, con algo de nerviosismo y desesperación. Involuntariamente, miró a la joven detrás de ella, pidiendo ayuda, mientras que ésta sólo seguía con su sonrisa en el rostro.

- ¿Por qué tanto escándalo? Estamos bajando, ya volverás a subir después – Dijo restándole importancia sin saber que Lily estaba casi muriéndose por subir rápidamente al apartamento de James – Como iba diciendo... ¿Me recuerdas?

- No... Lo siento, creo que mi memoria... me ha estado fallando... en los últimos años – Tartamudeó la joven todavía sin salir de su asombro. La chica delante de ella; Emma, soltó una risa.

– Fuimos compañeras en sexto curso. No éramos tan amigas, de echo, creo recordar una de las tantas peleas que teníamos... – Pero Lily no lograba acordarse de la joven – Emma Scavo, novia de James Potter – Dijo la joven en un tono cansino, notando el descuido de la pelirroja.

Claro, cómo pudo olvidarla.

- ¿Vives aquí? – Le preguntó la pelirroja tratando de cambiar el tema. Emma rió por lo bajo.

– No, sólo vine... a hacerle una visita a un antiguo amigo mío... si es que me entiendes – Le guiñó un ojo, apoyándose en la pared del ascensor que estaba detrás de ella, seductoramente, algo, por lo visto, innato en ella.

- Ah, claro... – Musitó Lily, intentando sacar de su mente la idea de quién sería el posible amigo de la joven – Claro

- No puedo creer todo el tiempo que ha pasado – Indicó Emma, sin aparentar rastro de asombro – ¿Has adelgazado o qué?

- Se podría decir

Un sonido chirriante las sacó de su conversación. Las puertas del ascensor de habían abierto, dejando ver el vestíbulo del Hotel.

– No vemos – Le dijo Emma, saliendo del ascensor, mirándola indiferentemente – Adiós, Lilian Evans...

Ya la había perdido de vista, ahora debía volver a subir al quinto piso y hablar con james de inmediato.

Presionó el número cinco otra vez más y las puertas del ascensor se cerraron, para comenzar a subir.

"Emma Scavo, Emma Scavo, ¿Cómo pude olvidarla?" Pensaba la chica mientras recordaba la imagen de la chica. Con unos años de más no había perdido su semblante altivo y seductor, ni su mirada soñadora. Seguía igual de atrevida como lo era cuando estaban en secundaria. "¿Había venido a visitar a un antiguo amigo?" Lily ya tenía la idea de que ese amigo podría ser ni más ni menos que James "¿O no? Tal vez estoy pensando muchas cosas incoherentes, tal vez, siendo casi una... mundana, vino a visitar a uno de sus cien amigos millonarios, ¡Qué sé yo!" Pensaba, inquieta por estar en lo correcto. ¿Y si así lo era? ¿Y si había ido a visitar a James? ¿Qué podría hacer? Nada, ni que le gustara Potter...

¿Y si yendo a verlo hacía empeorar aún más las cosas? Tal vez debería volver a su casa, olvidarse de todo, encarar a James en la boda de su prima e irse a Nueva York olvidando sus horribles "vacaciones" en Naperville... Tal vez.

Comenzó a inquietarse más de lo que ya estaba. Observó la pequeña pantalla en la pared y notó que ya iba en el cuarto piso... quinto piso... y las puertas se abrieron, dejándola ver un largo pasillo, otra vez.

Salió del ascensor, buscando la habitación. "¿Era la número 433?"

Ahí estaba la puerta con un gran 433 de color dorado. Respiró profundamente, unas cuatro veces, se enderezó en su lugar y golpeó la puerta con su puño, pero, para su impresión, la puerta estaba abierta. Pudo notar que de la manilla colgaba un pequeño cartel que decía "no molestar", y un calor recorrió todo el cuerpo de Lily. Pensar qué estaría James haciendo si tenía ese cartel en la manilla de la puerta. La curiosidad mató al gato y Lily, en esos momentos, representaba totalmente tal afirmación. Entró esperando encontrarse con James en una situación tal vez bastante comprometedora, pero no había nadie.

Fue cuando sintió algunos gritos en la habitación. Temiéndose lo peor, cogió un paraguas que había en la entrada y lo levantó en posición de utilizarlo como arma. Se acercó a la puerta del dormitorio, los gritos seguían. Respiró hondo y avanzó, abriendo la puerta de golpe.

Lo que no se imaginó fue la imagen con la que se iría a encontrar. Un hombre y una mujer, desconocidos, sobre la cama, desnudos... (Sí, lo que están pensando)

Obvio, Lily sabía que estaba invadiendo la privacidad por lo que se tapó los ojos y comenzó a balbucear estupideces mientras que los presentes la miraban asustados.

- Continúen... no se detengan... por mí – Balbuceaba, caminando hacia atrás, tratando de salir de la habitación, con los ojos tapados por sus manos – Yo sólo esperaba... buscaba a... disculpen – Se dio media vuelta y comenzó a correr hacia fuera de la habitación, avergonzada. No pudo evitar sonrojarse intensamente, recordando la imagen, que acababa de ver, a cada momento.

- ¡Eres una idiota! – Escuchó gritar al señor en la habitación, mientras que Lily salía al pasillo y cerraba la puerta.

"Creo que no era la habitación número 433" Se dijo, respirando entrecortadamente "¿Será la 432? Trata de acordarte, Lily, trata de acortarte". Comenzó a recordar la borrosa imagen del libro en la recepción del Hotel, tratando de ver el número de la habitación, cuando de pronto, en su mente apareció el número, "430"

Caminó hacia la derecha en busca de tal habitación, encontrando la puerta en la que un gran 430 se veía, en color dorado. Alzó la mano para golpear la puerta, pero se detuvo. Respiró hondo y, sin pensarlo dos veces, tocó.

Nadie le respondió. Esperó unos segundos hasta que se escuchó una voz. Era fría y áspera, que por un momento le inspiró miedo a la pelirroja.

- ¿Sí?

- Ehm... ¿James? – Preguntó en un hilo de voz.

James, que del otro lado de la puerta estaba recostado en el sillón bebiendo cerveza y observando un partido de football en la televisión, reconoció la voz de quien estaba afuera en el pasillo. Se levantó a regañadientes, sin tener muchas ganas de ver a Lily, y le abrió la puerta.

Lily pudo notar el estado en el que James se encontraba. Su rostro se veía cansado, sus ropas estaban ya algo usadas y sudorosas, y sus ojos revelaban una mirada fría. Nada que ver con el aspecto de aquella mañana.

- Hola – Le dijo Lily nerviosa, mostrando una sonrisa. James sólo le quedó mirando – Venía... venía a hablar.

- Bien, habla – Le sentenció el moreno apoyándose en el marco de la puerta. Lily se sintió bastante incómoda con la fría mirada del joven posada en ella.

- ¿No sería mejor hablar adentro?

- Nah – Dijo el chico, hundiéndose de hombros y tomando un sorbo de su lata de cerveza. Lily le miró impaciente, observando para todos lados, por si había alguien. El pasillo estaba vacío.

- Mira, James – El joven abrió sus ojos, asombrado por que la Joven le llamara por su nombre de pila y Lily lo notó – Potter... Yo... no quise... hablarte así en la mañana – Lily le miró como esperando a que dijera algo pero James se mantuvo en silencio, así que continuó hablando – Y, bueno, venía a... venía a... ehm...

- ¿A disculparte?

- Bueno, digamos que venía a aclarar las cosas – Dijo sonriendo nerviosa. James levantó una ceja, molesto – Bien, sí, sí, vine a disculparme – Un silencio los rodeó por completo – Lo lamento.

James le miró de pies a cabeza, reteniendo el momento para no olvidarse nunca de lo que estaba ocurriendo. Le miró por última vez y se dio la vuelta para adentrarse en el lugar. Lily se quedó en el marco de la puerta, pudiendo observar toda la habitación.

- Bien, no imaginaba que ocurriera de esta manera, pero bueno... - Dijo al notar que James no le diría nada más. Cerró la puerta tras de sí y se acercó al joven.

James se sentó en el sofá, volviendo a lo rutinario, observando de nuevo el partido mientras que Lily comenzaba a caminar hacia dentro del salón, observando cada detalle del lugar.

- Te agradezco que vinieras a disculparte – Le dijo James, sin siquiera mirarla – Pero creo que todo lo que dijiste era verdad. Una disculpa no lo cambia nada – La miró ahora fríamente, pero Lily pudo notar un deje de tristeza en la voz.

- Mira, Potter, de veras lo lamento, nada de lo que dije era... del todo, verdad – Aclaró la pelirroja, caminando incómoda y algo inquieta hacia el muchacho.

- Pero lo has dicho. Pude notar que era verdad, que lo decías enserio – Le espetó el muchacho, tomando otro sorbo de la lata de cerveza.

- De veras que... no quise decirlo...

- Te entiendo, Evans, entiendo que me encuentres de esa manera. Sé que soy un inútil e idiota, eso nadie puede negarlo – James se levantó, apagando el televisor, y se dirigió hacia el escritorio que había en un rincón de la estancia.

- No es verdad, Potter – Musitó la joven – No puedes decir eso, como si te culparas – James se quedó en silencio – No eres un inútil, sólo que te culpas mucho de algo que ya ocurrió – James se dio la vuelta rápidamente, mirando a la pelirroja extrañado, cambiando su semblante por uno furioso. Lily retrocedió unos cuantos pasos, asustada por la actitud del muchacho.

- ¿Qué dijiste? – Le preguntó, acercándose a la joven azarosamente.

- Yo... bueno, yo sólo... ehm...

- ¿Qué dijiste, Evans? – Exclamó furioso cogiéndola de una muñeca, fuertemente. Lily soltó un pequeño gemido de dolor pero James no se inmutó.

- Dije que te culpas mucho por el pasado – Dijo Lily en un hilo de voz, sin mirarle a los ojos.

James tenía el rostro tensado, estaba impetuoso. Soltó a la chica rudamente y regresó hasta el escritorio. Lily se acarició el lugar dolido, respirando entrecortadamente.

- ¿Quién te contó? Qué sabes tú de eso – Murmuró el chico, bajando la mirada.

- Sé que tú no tuviste la culpa... fue un accidente.

- ¡No lo fue! – Exclamó el joven, con la mirada perdida, molesto – Todo fue mi culpa.

- No... – Murmuró Lily, acercándose a él por la espalda – Tú no tuviste la culpa. ¿Acaso tuviste la culpa de que el camión estuviera en ese mismo lugar en el mismo momento? – James suspiró, cansado.

- ¿Sabes? Ni siquiera arrestaron al conductor del camión, fue como si nada hubiera ocurrido. La muerte de mis padres quedó en el olvido para todos – Dijo con voz cansina. Lily colocó su mano en el hombro del chico, temblorosamente, tratando de entregarle un poco de comprensión – Los extraño.

- Está bien extrañarlos, pero no está bien de que te culpes por algo que ya ocurrió. Ellos están bien ahora, James...

- Si claro... – James comenzaba a enojarse cada vez más – Bien, ya terminamos, ahora vete... – Espetó el muchacho, respirando hondo.

- No me iré todavía, James, no mientras estés en este estado

- ¡Qué sabes tú, Lily! ¿Desde cuándo te importa? Si hace pocas horas que demostraste tu odio por mí... – Dijo el joven pegándole a la mesa levemente.

- Pero... James... sé lo suficiente como para decirte que no mereces estar así. Ellos... ellos ya están...

- ¿Muertos? Lo sé, no soy tonto. Pero eso es lo que más me duele – Murmuró James, agotado. Caminó por toda la estancia, tomándose lo que quedaba de su cerveza. Lily pudo notar el mal estado que llevaba – Hay días en que me despierto, esperando a que estén en la cocina; mi madre preparando el desayuno y mi madre ojeando el periódico y hablando de los negocios, felices.

- James... – Murmuró Lily acercándose a él.

- Fue mi culpa, lo sé, soy un inútil. Hasta tú piensas que lo soy.

- No, no, claro que no – Dijo la pelirroja, nerviosa – Yo... yo encuentro que eres un gran tipo... enserio. Sabes que la secundaria fue muy divertida contigo – Dijo sonriendo, sin pensarlo. Arrepintiéndose luego de haberlo dicho tan alegre.

James se rió por lo bajo, dándose la vuelta para quedar mirando a Lily directamente a los ojos.

Se quedaron mirando el uno al otro. Lily pudo notar cuán bellos eran esos ojos color avellana y miel que le dirigían una dulce mirada. Ya no era una mirada fría ni que carecía de sentimientos. Ahora, Lily podía observar el hermoso brillo que revelaba, ese brillo que Lily había visto en los años de adolescencia que conllevó con el moreno.

James, por su parte, podía apreciar una vez más esa verde mirada que por mucho tiempo le irradió una felicidad enorme, haciendo que un sublime cariño naciera hacia la pelirroja. Ahora volvía a revivir tales sentimientos.

Notó como el rostro de Lily comenzaba a acercarse cada vez más a él. Sin perder ningún segundo más, terminó la distancia que faltaba para poder juntar sus labios con los cálidos labios de la chica. Cerraron los ojos al mismo momento, para luego comenzar a fundirse en un beso que daba a conocer todo el cariño que por mucho tiempo fue guardado y no revelado.

James abrazó a Lily por la cintura, atrayéndola hacia él, quedando los dos muy juntos. Lily le acarició el cabello, desordenándoselo aún más. El beso comenzaba a acrecentarse, de besos dulces transcurrían a besos apasionados, hasta desesperados. James comenzó a guiar a la pelirroja hacia el sillón, donde, por el torpe caminar, cayeron abrazados, sin terminar todavía el beso. Hasta que el aire se hacía cada vez más necesario.

Lily, al separar sus labios del joven, le quedó mirando. Por un momento se le cruzó por su mente que estaba haciendo algo mal, que era James Potter la persona que estaba encima de ella, mirándole sugestivamente. Pero la unión de los labios de James con los suyos por segunda vez fue una de las cosas que "mandaron a volar" sus pensamiento, nublando su mente por completo.

"Besa tan bien"

James comenzó a acariciarle la espalda, arriba y abajo, mientras que la pelirroja le acariciaba las mejillas del chico cariñosamente.

James comenzó a bajar sus manos, recorriendo cada extremidad del cuerpo de Lily. Llegó hasta sus caderas, las cuales las acarició lentamente. Lily se sentía a gusto con las caricias del joven, sentir su mano varonil sobre su cuerpo le hacía sentir en el paraíso.

James comenzó a bajar hasta los muslos, mientras que intensificaban el beso. Luego, separaron sus labios y James empezó a besarle el cuello, dulcemente, mientras que Lily le acariciaba la espalda, sin poder evitar soltar un suspiro de agrado.

La chica abrió los ojos, tenía una gran sonrisa en su rostro. Fijo su mirada por la habitación, observando cada rincón de ella. Recorrió el techo, por la pared hasta llegar al televisor. Se le escaparon unos cuántos gemidos de placer, mientras cerraba sus ojos.

Los volvió a abrir encontrándose con el sillón que estaba frente al sillón donde estaban ellos, y a los pies, pudo notar una prenda; rosada. Se olvidó por completo de las caricias y besos que el muchacho le brindaba en ese momento y entrecerró sus ojos para intentar observar mejor la prenda en el suelo. Pudo notar que era una prenda interior; de mujer.

Despegó su vista de la prenda y miró hacia el techo, pensando en cómo una ropa así iría a llegar al suelo de la habitación de James. Hasta que lo supo, y una sola palabra se le vino a la mente; Emma.

TATATAAAN :D ¿Les gustó? Espero que sí.

HeiDi-Lu: ¡Gracias por tus reviews! ¿Te soprendiste al saber que no era James? Haha y yo que me reí cuando vi tu review, pero espero que este capítulo no te haya decepcionado. ¡Nos vemos en el próximo capítulo!

Getta Black: ¡Gracias por tus reviews! Hehe lo mismo que HeiDi-Lu, espero que no te haya decepcionado este cap. Es un poco triste, si, pero espero que te haya gustado, nos veremos en el próximo y espero que continúes con tus fics :)

Rai-Potter: ¡Hola! Gracias por tus reviews, espero que te haya gustado este capítulo y gracias por el cumplido hehe :) te cuidas ¡Y nos vemos!

Lioness Anne Evans: ¡Hola, hola! Muchas gracias por tus reviews y me alegra de que te esté gustando la historia, espero saber más de ti, ¿eh? Y también te digo que escribes muy bien y que continúes con tus fics :) haha nos veremos en el próximo capítulo.

Xaica: ¡GRACIAS POR TU REVIEW:D haha, espero que la historia te continúe gustando después del capítulo 3, tan tristón :B pero bueno, espero saber más de ti, ¡Y nos vemos en el próximo capítulo!

Virgi: ¡Hola! Ya no he sabido de ti, espero que continúes con la historia y que me dejes más reiews :), ojalá que este capítulo te haya gustado, nos veremos, ¿Eh:B adiós.

Bueno :) Espero que no me culpen por responder los reviews en mi historia, pero estoy apurada y es la única forma ¡Cuídense y sigan leyendo! Nos vemos en el próximo Capítulo.

REVIEWS, GO!

ClockyEvans