Bien, subo ahora el capítulo ya que no podré subir nada en toda la semana y porque no puedo evitarlo :$ xD espero que les guste;

Las piezas son de J.K. Rowling, el puzzle es mío ;)

Capítulo 13

ODIO a los hombres

Lily pudo observar cómo se saludaban y su corazón dio un vuelco. Pero, todavía no se cerraba la puerta. Por lo que supo... James venía acompañado.

Por un momento, una horrible sensación, que nunca antes había sentido, le abordó por completo. Se encontraba rígida en su lugar, con su verde mirada sobre la escena que se revelaba cerca de la puerta de entrada. Estaba totalmente ausente a la conversación que llevaba con Andy y, por unos cortos segundos, sintió unas tremendas ganas de saber quién acompañaba a James, era una auténtica intriga la que habitaba en su interior. Pero, de todas formas, la idea de que James estuviera con alguien más le asustaba y por un lado no quería saber quién diablos era esa persona.

Con un leve movimiento de cabeza, le dejó a entender a Andy que enseguida volvía. Retrocedió unos cuántos pasos sin mirar hacia la entrada y sintió cómo unos fornidos brazos le rodeaban por la cintura, y cómo alguien le susurraba al oído, asustándola.

- Por como mirabas a ése, creo que ya sé quién es el blanco de mi estadía – Le susurró John, mientras que Lily sentía un leve y tibio aire en su cuello, erizándole la piel. Hace mucho tiempo que John no le hacía sentir así - si deseas darle celos, como tu amiguita me dejó previsto, espero que entres en el papel de "mi chica" por el tiempo que sea necesario… ¿Está bien, cariño? – Dijo fuerte y claro, haciendo que algunas personas, que se encontraban cerca de él, voltearan.

Lily ni siquiera asintió, fue llevada hacia la entrada por John lo más indiferente posible. No dejó de abrazar a Lily por mucho tiempo después.

Lily logró mirar hacia James, mientras John conversaba con su madre, algo temblorosa. No podía creer que la situación le hiciera estar tan nerviosa e incómoda como nunca antes. Tenía a su ex-novio abrazándola por la cintura, recordando cuánto rencor tenía por ese hombre, pero estando tan tensa no podía responder a nada. Y la vio…

Era Emma, Emma Scavo, la joven que se había presentado seductoramente en el ascensor del Hotel donde James se hospedaba, y no pudo evitar sentir algo totalmente caliginoso en su interior, nada placentero. Venía vestida con un traje rojo fuego, demasiado provocativo para el gusto de Lily, tenía una capa de maquillaje demasiado fuerte para el tono de su piel y su cabello estaba suelto y lacio, y caía sobre sus hombros. Venía de la mano de James.

No sabía si lo que sentía era envidia, celos o tal vez molestia, pero no quería quedar en ridículo frente a James ni a esa… ni frente a Emma, por lo que, entrando en la conversación que John llevaba con su madre, rió estruendosamente para que James pudiera interesarse en ella. Pero aquella risa le salió tan falsa que Joyce, algo asustada, le preguntó que qué le ocurría. John volvió a abrazarla.

- Será porque está tan feliz con la nueva situación que se ha dado… estamos muy felices ¿Sabía, Señora Evans? – Dijo John con su voz en un tono tan seductor que hasta Lily sintió algo bastante raro en su interior… algo que le gustaba y se sintió segura en los brazos del joven.

- ¿Cómo¿De qué me he perdido? – Preguntó Joyce algo exuberante y con un tono tan cariñosamente falso.

- Eh…

- Hemos vuelto – Interrumpió John con una voz estruendosa, mirando en especial al lugar donde James se encontraba con su pareja, sin mucho ánimo de participar en la conversación que llevaba con un sujeto de traje negro. James tenía la mirada sobre Lily.

- ¡Oh, vaya! Eso sí que es una buena noticia – Farfulló Joyce algo cohibida, mientras que John besaba una mejilla de Lily y ésta sonreía algo abrumada – Este día nos trae cada vez cosas más … sorprendentes.

- Sí, y le quería agradecer por dejar presentarme a la boda de Stacy, Señora Evans – Le habló John con una de sus mejores sonrisas.

- Un placer tenerte con nosotros, muchacho, y te he dicho ya que me digas Joyce, estás en tu casa – La señora Evans le palmeó el brazo alegremente y se dio media vuelta, suspirando, en busca de su esposo. De pronto sentía que todo le daba vueltas.

- Vaya, eso si que fue fácil – Musitó Lily, con una sonrisa de soslayo. John quedó mirándola fijamente - ¿Qué?

- Lily… desde que… terminamos ¿No te ha venido la vaga idea a tu cabeza de que… podríamos… volver? – John le miraba atentamente mientras que Lily se quedó de piedra otra vez. ¿John quería volver con ella? Debía de ser una broma. El día en que volviera con él sería el día en que fuera la reina de Inglaterra y su madre le regalara todas sus joyas y le hiciera tortillas de frambuesa todos los días… claro que eso nunca sucedería. Pero John le miraba tan atento que no sabía si era verdad o era una broma.

- Pues, lamentablemente sí – Respondió Lily con una mueca que John encontró bastante interesante ya que se quedó mirando fijamente los labios de la chica – Pero nunca reanudé la posibilidad de que eso realmente ocurriera, quiero decir, vamos ¿Tú y yo¿Otra vez juntos? Já, eso sí que es chistoso. No podría vivir otra vez todas las cosas malas que me hiciste.

- Bien, bien, sólo preguntaba, no hay que ser tan… directa – Sentenció John algo molesto. Se había reído de él y eso era algo que no le hacía mucha gracia.

De pronto, observó cómo el chico que antes estaban intentando poner celoso se acercaba a ellos y sin esperar ningún segundo, cogió a Lily de la barbilla logrando que le mirara y, cerrando los ojos, la besó apasionadamente. Lily se quedó tan sorprendida que no pudo responderle hasta que John la atrajo más hacia él con las manos en su cintura. Lily le rodeó el cuello con sus brazos y no pudo evitar soltar un suspiro. No sabía por qué John le había besado pero en realidad le había gustado mucho.

Y se dio cuenta, después de unos cinco minutos, cuando oyó un carraspeo a sus espaldas. Se separó cautelosamente de John y miró al joven que se encontraba mirándola con unos ojos tan oscuros como el cielo de noche.

Era James.

- Cariño¿No nos vas a presentar? – Le preguntó John con voz acaramelada, abrazándola por la espalda, después de varios minutos de silencio y miradas furtivas entre Lily y James. La pelirroja, saliendo de su asombro, asintió.

- John, él es James Potter – Dijo apuntando a James – Potter… él es John.

- Su novio – Dijo él con una mueca de gusto y dándole la mano. James lo saludó con un gesto de cabeza y luego miró a Lily.

- Evans¿Puedo hablar contigo? – Siseó de una manera que nunca antes había escuchado la joven. Lily le asintió para luego mirar a John quien se veía distante.

Enseguida vuelvo – Le dijo. John sonrió de lado, con las manos en sus bolsillos, observando a James inquisidoramente.

James tomó del brazo a Lily, sin mucha cautela, y la llevó hacia el pasillo, donde no se encontraba mucha gente. Lily le miró interrogante.

- ¿Se puede saber qué haces con él? Si más lo recuerdo, él fue el que te engañó… ¿o no? – Espetó el joven con desprecio en su voz. Lily se sorprendió.

- ¿Es que acaso, de pronto, te importa? – Preguntó Lily, cruzándose de brazos, con una mueca de "¿Quién te crees que eres para preguntarme eso?". James tomó aire.

- Sabes que siempre me ha importado – Le dijo suavemente, acercándose a ella.

- ¡No puedo creerlo! – Exclamó la pelirroja a punto de estallar - ¿Es que acaso crees que puedes preguntarme eso¡Adivina qué¡No soy de tu propiedad! – Exclamó completamente furiosa. James la cogió de pronto con una gran fuerza por los hombros, acercándose a ella hasta quedar con su nariz rozando la nariz de Lily.

- Lo que yo no puedo creer es que hayas caído tan bajo como para volver con él – Espetó, logrando que Lily diera un respingo y sintiera un cálido viento sobre su boca - ¿No te bastó con que te engañara en tu propio apartamento¿Con tu compañera de piso¡¿Es que acaso eso está bien para ti?! – James la miraba con un odio profundo y Lily se quedó rígida. Nunca antes había visto así a James, menos cuando no sabía lo del accidente de sus padres.

Pero ¿Quién se creía¿Pensaba que podría decirle todas esas cosas a la cara? No le hacía mucha gracia a Lily que le recordaran todos esos malos momentos que John le causó ni que se lo dijeran de una manera tan brutal como James lo hizo. Y no pudo soportarlo más. Se separó de él fuertemente y con recelo en su voz le dijo:

- ¿Te hace gracia recordarme todo eso¿Te hace sentir poderoso al saber que tienes razón, al hacerme sentir como una basura¿Pero quién te has creído, James Potter, como para meterte así en mi vida? – Dijo Lily, casi en un susurro, cansada, enojada, furiosa, dolida con James, y éste aflojó su mirada.

- No es eso, Lily. Es que yo...

- ¿Qué¿ No me digas que crees que las cosas están bien, ni que me has abierto los ojos porque quiero que sepas que ya los tengo abiertos, ya sé que todo eso ocurrió y el causante fue el hombre que está ahora a mi lado, pero por lo menos él nunca me ha hablado de esa forma. Y es mi vida, no la tuya. Y quiero que sepas que tú ya estás fuera de ella desde hace demasiado tiempo… - Exclamó la pelirroja, molesta por James. No podía creerlo. Aunque todo referente a John y ella fuera una mentira, no podía dejar de sentir unas ganas de decirle a James, pero no podía, y la idea de que James estuviera así de celoso le hacía sonreír, olvidándose de las ocurrentes peleas que tenían.

Se quedaron mirando por unos largos minutos, hasta que Lily no lo soportó más y se dio media vuelta para irse, cuando escuchó un murmullo de parte del chico.

- Y más encima lo defiendes… - Lily cerró los ojos con fuerza y siguió caminando – Yo que creí que teníamos algo… - Pero la pelirroja se encontraba demasiado enojada como para poder escuchar las palabras del moreno. John la observaba sonriente de lejos. Había hecho su trabajo; James ya estaba celoso.

oOoOo

- Bien, querida, iré a hablar con los invitados. Tu padre ya vendrá – Le dijo Joann a su hija, quien se encontraba en medio de la sala, sentada en una silla, con expresión cansada – Y por cierto… te ves hermosa – Stacy ni se inmutó ante tal comentario, ni siquiera se movió de donde estaba, y su madre, soltando un sonoro suspiro, salió de la habitación.

No se escuchaba nada dentro de la sala, sólo se escuchaban las voces de la gente afuera; las risas, los brindis, las felicitaciones… pero nunca escuchó la voz de Ryan.

¿Por qué tenía que seguir pensando en él¿Por qué no podía olvidarse y ya¿Tenía que ser todo tan difícil? No había nadie que la entendiera completamente. Ni su prima Marty, ni sus padres… sólo Lily quien ya se encontraba bastante ocupada en sus propios asuntos.

De pronto, el sonido de la puerta al abrirse la sacó de sus pensamientos. Clavó su mirada en la entrada y vio a su padre, vestido con un traje azul marino, muy elegante, y una corbata gris que le resaltaba el color canoso en su cabello. Entró cautelosamente, como si temiera que algo ocurriera en cualquier momento, y le sonrió a su hija.

- Ha quedado todo muy bien… - Le dijo suavemente, mirando a su alrededor con sus manos entrelazadas por la espalda, pero Stacy permaneció en silencio – Te ves hermosa, hija.

Ni siquiera con ese comentario Stacy le miró. Sólo se veía ahí, sentada en una vieja silla, cerca de una de las ventanas, con expresión decadente y sin interés en lo que ocurriera a su alrededor.

El señor Carlston suspiró abatido, acercándose a su hija. Cogió una silla que se encontraba cerca, al lado de una mesa, y la llevó para sentarse frente a su hija. Ésta sólo bajó la mirada.

- ¿Qué te ocurre, mi amor? – le preguntó Fred, esperando una respuesta, después de varios minutos en silencio.

- ¿Por qué todos me hacen esa pregunta¿Es que acaso no puedo tener un semblante serio por un día? – Dijo Stacy con exasperación. Se tapó el rostro, pidiendo que su padre no le preguntara nada más

- Entiendo que estés así, Stace, por la boda. Los nervios, ya sabes – Dijo con aprecio, sonriendo tiernamente – El día en que tu madre y yo nos casamos fue el día más estresante y atareado que haya vivido, eso sí, después de cuando naciste – Stacy logró sonreír y el señor Carlston sonrió para sus adentros – Recuerdo haber estado sentado sobre la butaca en la oficina de mi padre. Tenía menos de una hora para llegar a la Iglesia donde nos casaríamos. Mi madre me esperaba en el auto mientras que mi padre me daba una charla sobre el amor y la vida junto con una persona, algo demasiado nuevo para mí. No sabía qué hacer, por un momento pensé que estaba cometiendo un error, que tu madre no era la persona con la que quería estar – El señor Carlston sonrió al recordar ese día - Mi padre me contó que si yo estaba seguro y si mi corazón lo estaba cada vez que pasaba el tiempo con esa persona, entonces esa persona era la indicada – Stacy le miró interesada. Nunca antes había tenido una charla como esa con su padre – Entonces pensé, y recordé todos los momentos que pasé con tu madre. Y una sonrisa apareció en mi rostro. Sabía que ella sería la persona con la que quería estar por siempre; ya que cada vez que la miraba, mi corazón daba un vuelco – Stacy sonrió, recordando lo bien que se sentía esa sensación – Cada vez que se acercaba a mí, mi corazón palpitaba fuerte y rápido, hasta sentir que se me iría a salir del pecho – Fred rió, melancólicamente – Y cada vez que escuchaba su risa o la tenía entre mis brazos, sabía que la amaba. Eran sensaciones que todavía no cesan y… fueron aumentando después de habernos casado. Sigo recordando ese día como el más estresante y atareado que haya vivido… como también el mejor de mi vida. Y no me arrepiento, porque sé que tomé la decisión con esto – Dijo indicando en su pecho. Stacy entendió que se refería al corazón – Y no con esto – Dijo luego indicando su cabeza – ¡Y mírame ahora! Te tengo a ti y a Joann, no sabes lo feliz que soy.

- Papá… - Susurró Stacy, abrazando fuertemente a su padre – Gracias – Le dijo al oído, agradecida.

- Hija – Murmuró él logrando que Stacy lo mirara – Enserio que te ves hermosa. Como un ángel – Stacy sonrió – No olvides lo que te dije, y sabes que puedes contar conmigo, cualquier decisión que tomes, sé que será para mejor y aquí me tienes – Fred le guiñó el ojo, sonriente. Stacy supo a lo que se refería su padre – Bien, creo que en algunos minutos más saldremos. Yo te avisaré, ahora tengo que ir a ver a tu madre.

- Gracias… otra vez – Susurró Stacy lo suficiente como para que su padre le oyera. Fred le tomó la mano y la acarició, besándola. Luego, en silencio, se alejó para salir de la habitación, y Stacy suspiró rendida en la silla.

No pudo evitar sentir una sacudida demasiado incómoda en su interior. Se sintió triste. Colocó su codo en uno de los mangos de la silla y apoyó su cabeza en su mano, cerró los ojos y por primera vez, en años, lloró de angustia.

oOoOo

- ¿Te había dicho, acaso, lo hermosa que te ves con esos pendientes? – Le preguntó John pícaramente, acercándose a Lily. La pelirroja no le miró y corrió el rostro. John suspiró resentido - ¿Acaso te hice algo?

- Oh, no sabría cómo decir todo lo que me has hecho, John, no podría ni enumerarlo con mis manos ni pies – Le espetó molesta. Después de la discusión con James se sentía idiota. No sabía por qué había defendido a John después de todo lo que hizo.

- Lily, no me vengas justo ahora de que estás enojada.

- No te preocupes, John, para qué si ni siquiera te importa – Le espetó la pelirroja, ofendida, dándose una vuelta y alejándose del chico.

John le tomó del brazo y la hizo voltearse, con fuerza.

- ¿Te vas a poner irritable ahora, mientras tenemos nuestro plan para sacar de quicio a ese Potter¿Vas a recordar el día en que me encontraste en tu apartamento y dejar que todo se arruine¿Por tu culpa? Pues, yo no dejaré que eso pase, Lily, y además… - Pero no pudo seguir continuando ya que Lily le interrumpió con un sonoro golpe en su mejilla. Estaba harta de todos los hombres ese día, y no podía creer que John le estuviera hablando así.

- ¡Eres un idiota¡Un cerdo estúpido, incompetente e idiota! No quiero volver a verte – Exclamó Lily sintiéndose como chica de telenovela, alejándose de John, mientras que algunas personas que se encontraban cerca de ellos contemplaban la escena.

- ¡No me digas! Eso es lo que siempre insinúas, pero me volverás a ver, Lily, lo sé y yo me encargaré de eso.

Lily carraspeó furiosa, sintiéndose como una tonta. Le había pasado ya muchas cosas de las que sentirse como una estúpida en el día, no quería saber nada más de alguna otra que le haría peor. ¿Por qué los hombres debían ser así? Definitivamente, odiaba a los hombres.

Fue caminando apresuradamente hacia el baño, ignorando a los llamados de su prima Marty y a los pedidos de su padre. No quería hablar con nadie, pero no podía evitar sentirse afligida por James. Sentía que debía pedirle perdón.

Pero antes debía recurrir a algún lugar donde poder sentirse segura, sola. Pero la escena que presenciaron sus ojos al doblar una esquina para llegar al baño, fue algo que la dejó muda, y su corazón se detuvo con sólo saber quiénes eran los que estaban frente a ella. No pudo evitar sentirse pésimo.

Primero que nada, gracias a todas por sus reviews :)
Gracias;

Fleur des Winters

Noiraaa

Alba Black

Lonely. Julie

Trixi-Black

xoxotArI bLacKxoxo

Getta Black

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Maitte Potter

Virgi

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Rai-Potter

Ray Lae Alfori

Espero que les haya gustado y que sigan leyéndolo :) aahooora… xD reviews, please!

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ClockyEvans