Las piezas son de J. K. Rowling, el puzzle es mío ;)
Capítulo 16
Un "te quiero" y te vas
Joann miró directamente los ojos de su hija, quien se encontraba mirándola de vuelta, y con la voz dura y segura, le dijo - Ya no quiero casarme.
- ¿Qué... qué dijiste? – Joann soltó una carcajada, visiblemente nerviosa – Por un momento... por un momento pensé que habías dicho que ya no querías casarte. ¡Qué chistoso!
- Es en verdad, mamá, no quiero casarme.
- ¿Por... por qué? No, no, deja de bromear, hija – Dijo Joann extremadamente nerviosa. Todo lo que había hecho por su hija, se iba a desperdiciar por el cambio de actitud.
– Joann, Stacy te dijo que no. ¿Es que acaso no puedes entenderlo? – Sentenció Lily, de brazos cruzados, e irritada por la actitud de su tía. Stacy le sonrió, contenta de tener a alguien que le apoyara. Y luego observó a Ryan, ahí rígido en su lugar, mirándola con un gesto asombrado.
- ¿Pero… pero, qué ocurrió con Justin? ¿Dónde está? – Preguntó Joann, comenzando a impacientarse. Stacy le miró con ojos reprochables, para luego soltar un suspiro y ablandar la mirada.
- Discutimos. Se ha quedado afuera intentando tranquilizar a su madre – Joyce miró fugazmente a Joann con un toque de preocupación y volvió a morderse las uñas.
- Pero ¡Qué diablos ocurrió! ¿Dijiste que no, acaso?
- Pues… sí – Dijo Stacy entre algo avergonzada y decidida. Lily sonrió de soslayo, mirando a su madre. Ésta observaba a Stacy y a Joann con los ojos casi desorbitados. Todo comenzaba a dar vueltas, repentinamente.
- Hija, la gente comenzará a ver que algo anda mal… ¡Los familiares de Justin! Nos odiarán de por vida, y claro que eso es terrible – Sentenciaba Joann asustada, mirando un punto inexistente en la sala. Stacy la cogió de los hombros e hizo que la mirara fijamente.
- Todo estará bien, mamá. ¿Qué importan los familiares de Justin? Yo soy feliz sin casarme con él, y eso es lo que importa ahora – Lily miró a su prima asombrada. De pronto la veía con una nueva y, a la vez, espeluznante energía que la hacía ver segura por primera vez en todos esos días. Y entendió que Stacy confiaba en sí misma. Joann tensó los labios, en una mueca de disgusto y duda por unos momentos, hasta que se relajó, de pies a cabeza, sabiendo que su hija, después de todo, tenía razón.
– Stacy... – Murmuró Ryan de pronto, acercándose a ella. Pero hubiera continuado a no ser por la mano de Joyce, quién le cogió el brazo fuertemente y le miró frío. Ryan observó a Lily buscando una explicación.
– Tú no irás a ninguna parte, jovencito. Stacy se casará con Justin y NADA lo va a impedir.
- ¿Al igual como impediste lo nuestro, Joyce? – Dijo fuerte y claro, el padre de Ryan, mirando a la mujer con una sonrisa divertida. Se acercó a ella lentamente, bajo la mirada de todos y la fría mirada de Joyce, y le cogió suavemente el brazo, haciendo que Joyce soltara, a la vez, el brazo de Ryan. Lily rió por lo bajo – Creo, y estoy segura que tú también, que debes dejar que Stacy elija por ella sola... o que por lo menos su madre le diga, no tú.
– No voy a aceptar tales palabras viniendo de ti, Lou, no de alguien que trabaja en una gasolinera... – Dijo Joyce con voz fría, arrastrando las palabras, logrando que el padre de Ryan sonriera más aún.
– Mamá, deja de ser tan reacia y piensa de una vez por todas en los demás, ¿Y qué tiene que Stacy se quede con Ryan? Eso es lo que ella quiere. Pero sólo piensas en lo que tú quieres. Tú, y Joann, – Dijo Lily mirando a su tía quien se encontraba en silencio, con la mirada perdida – quieren que Stacy se case con alguien aceptable. Tú y Joann quieren que esta boda continúe, no por que Stacy lo quiera, y eso está mal – Dijo mirando a su mamá, queriendo que todo cambiara. Stacy sonrió, feliz.
– Pero... esto no debía suceder así...
– Déjalo, Joyce – Murmuró Joann, para sorpresa de todos, hasta de Lily quien le quedó mirando sorprendida, con la boca ligeramente abierta, por primera vez en toda la noche, como si hubiera dicho lo más inteligente de todo el mundo – Dejémoslo así – Miró a su hija y le sonrió suavemente. Stacy le sonrió de vuelta, y Joann la abrazó, fuerte.
– Mamá... – Murmuró Stacy, con una gran sonrisa en su rostro. Y se sintió aliviada, despreocupada, libre, por así decirlo. Ahora todo estaba mejor, y ese abrazo con su madre, le había hecho sentir que ya nada malo ocurría. Ahora podía elegir con toda la libertad que tenía, sin importarle lo demás. Pero, después de todo, sí había algo malo. Todavía quedaba toda su familia, y... Justin. Sintió un escalofrío en su interior, mientras recordaba el rostro del muchacho. Volvió a sentirse horrible.
Todos miraban la escena asombrados. Lily sonrió suficiente, mirando a su madre, quien comenzaba otra vez a morderse las uñas. Lily suspiró, resignada. Sabía que su madre no tenía tan malas intenciones.
Y en pocos segundos, algo peor ocurrió. La imagen del padre de Stacy apareció ante todos, con una multitud de gente detrás de él. Cerró la puerta que daba al jardín aterrado y se dio media vuelta par quedar mirando a todos los presentes, respirando dificultosamente.
- Todos quieren saber qué pasa. Si es que la boda continúa… o no – Dijo Fred, intentando tomar el aire suficiente para que sus pulmones siguieran trabajando, normal como siempre. Stacy miró a su madre en un acto de búsqueda de confortación. En esos momentos, la duda surgió y no sabía ni qué hacer ni cómo hacerlo.
- Stacy, creo que lo mejor, como madre y mujer, es que hables con Justin – Joann miró a su hija tan fijamente que ésta sintió cómo ese par de ojos marrones la atravesaban – Creo que merece una explicación – Y asintió, sabiendo que por ahora eso era lo mejor.
oOoOo
Aunque afuera comenzara a hacer un punzante frío y que la gente reunida para ver la ceremonia estuviera a punto de perder la cabeza, salió, exasperada de la casa, intentando encontrar algo que le aliviara. Su pelirrojo cabello se veía opacado por la escasez de luz que había frente a la casa, y el viento le rozaba la ropa, adentrándose hacia su piel. Había dejado a su madre discutiendo, avergonzadamente con ese tal Lou. Había visto por última vez a Stacy junto con Justin, en la sala, hablando tranquilamente, y a Joann hablando con su esposo sobre todo lo que habían ocurrido.
Necesitaba un cigarro, aunque hace más de tres años que ya no fumaba.
Se alejó hasta la calle, y observó su casa, la cual se veía pasiva y tranquila. Sintió un escalofrío en sus brazos y piernas, y se percató de no andar con una chaqueta puesta. Llevaba los hombros descubiertos y eso le incomodaba.
Susan salió de la casa y se acercó a su amiga, con una sonrisa en su rostro, y un abrigo en sus manos.
- Te vi aquí afuera, casi muerta de frío – Le dijo divertida a Lily, quien aceptó agradecida la prenda. Se la colocó en pocos minutos para luego dejar de sentirse tan congelada – Vaya espectáculo el que ocurrió allá adentro. Deberías haber visto el rostro de Justin cuando Stacy le dijo el tan… inesperado no.
- Deberías haber visto la cara de mi madre por el "Déjalo, Joyce, dejémoslo así" de Joann. Fue histórico – Rió Lily, haciendo sonreír a su amiga.
- No quiero que esto me ocurra alguna vez, ¿Sabes? Todo lo de Stacy y Justin. Es terrible… por lo menos para mí – Sentenció Susan, negando con la cabeza y con una dulce sonrisa en su rostro - Por eso que no me casaré hasta que cumpla los cuarenta.
- ¡Oh, vamos! ¿Y si encuentras a tu verdadero amor el año que viene? ¡O qué tal la próxima semana! No se sabe, sólo tienes veintitrés años, Su – La chica le sonrió bobamente, sabiendo que Lily tenía razón pero de todas formas, la idea del casamiento le volvía loca.
- ¿Y qué tal tú? ¿Ya encontraste a tu verdadero amor? Por que ya sabemos que John no tiene nada de verdadero ni amor – Se burló Susan, con una pequeña sonrisa de diversión.
- No, creo que todavía no me toca – Dijo Lily, mirando al suelo, observando el viejo y desgastado cemento que recorría toda la cuadra, entera. Se sintió estúpida porque ella misma sabía que James tenía verdadero y hasta amor. Pero, claro, todo era distinto. Tenía miedo.
- ¿Sabes, Lily? A veces en la vida no es malo tomar riesgos… hace que uno aprenda de ellos y se percate de que hay algo más afuera que adentro, si es que me entiendes – Dijo Susan con tono suave y, a la vez, comprensivo. Lily le miró y lo entendió completamente. Sabía que su amiga estaba en lo cierto.
- ¿Entramos? – Sugirió Susan, recibiendo un gesto de aceptación por parte de su amiga, y comenzando a caminar hacia la puerta de su casa, sin saber que del otro lado, una escena comenzaba a formarse.
oOoOo
- ¿Por qué? – Le preguntó Justin, dudoso de querer saber la respuesta. Stacy se dio media vuelta y se sentó en el mango de un ancho y grueso sillón, mirando al chico con gran tristeza contenida, y algo de alivio.
- Porque no es a ti a quién amo de verdad… si sólo pudieras entenderme…
- No te entiendo, Stacy, pero quiero que me ayudes a hacerlo – Le dijo el joven, acercándose a ella y arrodillándose frente a su blanco vestido, cogiendo sus manos en un acto de apoyo. Stacy frunció el entrecejo en una mueca de desconsuelo.
- Nuestra relación siempre se basó en lo material. O me comprabas una joya o seguía enojada por la discusión del día anterior. Pero nada era… verdadero.
- No te entiendo, Stace…
- Nada contenía el amor como el que siento por Ryan. Nunca tuvimos un día de relajación entre los dos, un día en que nos pudiéramos decir te quiero con la mirada y no con un collar o un reloj de mil dólares, Justin. Es por eso que no quiero casarme, porque si nuestra relación como novios es así, nuestra vida como esposos será… completamente materialista.
- Pero eso se puede cambiar, Stacy, yo puedo mejorar – Le dijo Justin, aumentando la presión en las manos de Stacy, logrando que la joven bajara la mirada – Por favor...
- No, Justin, ya es muy tarde…
- Pero, ¿Nunca sentiste amor por mí? ¡¿Es que acaso todas esas veces que nos decíamos un te amo eran mentira?! ¡Por que si lo eran, entonces estoy perdiendo mi tiempo! – Exclamó el joven, levantándose del suelo con una mano en la cabeza, ásperamente, por primera vez de esa forma tan escalofriante para Stace. Nunca lo había visto así. Justin siempre se mostraba como alguien amable, comprensivo y sereno. Nunca había tenido uno de esos tiempos en que explotara y le gritara a medio mundo. Pero Stacy sabía que ella se lo había buscado.
- Claro que no, nunca fueron de mentira, era sólo que estaba en momentos de duda y… lo siento tanto – Stacy le miró a los ojos, a punto de llorar. Sabía que tenía la culpa del sufrimiento de Justin, no lo negaba, pero sentir esa carga sobre tus hombros era algo devastador en esos momentos.
Justin la observó otra vez, suspiró, abatido, enojado, desanimado por todo. Pero lo único que le importaba, y necesitaba para estar bien, era que Stacy fuera feliz. Y si lo era sin que fueran pareja, lo cual lo desolaba más aún, entonces que así fuera. Porque no había persona más hermosa, tierna y digna de lo mejor, para él, que Stacy.
- Te quiero, Stacy, y quiero que tengas lo mejor. Si es que no es conmigo, que sea con alguien que te aprecie y te valore como yo lo intenté – Le dijo, arrodillándose otra vez frente a Stacy. Ésta le sonrió, agradecida, tal vez demasiado. Se acercó a él y lo besó como nunca antes. Justin dio lo mejor de si para ella, sabiendo, bien en lo profundo, que sería la última vez que Stacy le demostraría su amor de esa forma.
oOoOo
- ¡Oh, claro, ahora yo soy el idiota! – Gritaba James exasperado, con los brazos en el aire, mirando inquisidoramente a Emma, mientras que ésta se cruzaba de brazos, lo que le hacía ver más su escote, y mostraba una mueca de disgusto.
- Siempre has sido un idiota, James - Sentenció con la mirada más seductora, y a la vez venenosa, que tenía.
Había estado discutiendo con James desde hace unos minutos, cuando el chico la vio muy abrazada con un joven; primo segundo del novio. Lo que James no entendía era por qué se había sentido celoso. Tal vez había sido la vaga idea de que Emma era suya, pero de todas formas no lo era. Lily sí. Pero Lily no había sido la que había estado abrazada con otro hombre.
- Merezco una explicación, Emma – Decretó James, en un intento de que Emma saltara a sus brazos y le besara, para no tener que sentir en su estómago esa sensación de desierto. La joven le miró engatusadamente de pies a cabeza, con los ojos entrecerrados, como si estuviera buscando algo que James escondía.
- ¿Tú necesitas una explicación? La única persona… que merece una explicación aquí – Dijo lentamente, mientras que James se cruzaba de brazos – Soy yo, Jamsie.
- ¿Qué…?
- ¿Acaso crees que no te he visto coquetearle a esa pelirroja? ¿A Lily Evans? O tal vez cómo la miras, porque hasta un ciego se daría cuenta de que sientes algo por ella – James cambió su expresión por una de asombro y seriedad profunda, sabiendo que Emma ya lo había averiguado.
- Creí que no te importaba todo eso, Emma.
- Por lo que yo creí, y parece que me equivoqué, que no te importaría que estuviera con otra persona, James – Le dijo, casi en un susurro, con la mirada más perspicaz. James sonrió, airadamente.
- ¿Por qué tanto escándalo? – Emma levantó una ceja y le sonrió coquetamente, ya esencial en ella, preguntándose lo mismo – De todas formas, sólo te quise para poder acostarme con alguien. Desde hace tiempo que me había estado sintiendo, digamos, diferente. Y eso – Dijo acercándose a ella, a paso mordaz - creí que tú ya lo sabías.
Cualquier rastro de seducción en el rostro de Emma había desaparecido y ahora la embriagaba una total lividez. Se separó de brazos maquinalmente, mirando a James a los ojos, con la cabeza en alto. Su rostro se encontraba serio y profundo. Lleno de desesperación por estar perdiendo a su hombre.
Pero luego de que Emma observaba hacia la puerta de entrada, un brillo le recorrió los ojos, colmándolos de una luz penetrante en James. Lo miró, arrebatándole algo de cordura, luego de unos minutos; sonriente. Y lo besó con todas la pasión que podía utilizar. Lo engatusó hábilmente, para que las dos personas que se encontraban en la entrada, estuvieran seguras de que James era sólo para ella.
Y el quejido de Lily llegó hasta los oídos de James, quien no había entendido el entusiasmo en el beso de Emma. Apartó a la rubia hacia un lado, dispuesto a darse la vuelta y enfrentar a la decepcionada mirada de Lily otra vez más, pero ahora era Emma quien le hablaba.
- ¿Qué ocurre, James? ¿Quieres ir donde tu amorcito, la pelirroja? ¿Es que acaso no estás satisfecho conmigo? ¿Con esto? – Exclamó, deslizando sus manos por su cadera. James pensó que, en realidad, estaba loca.
- No se ni por qué te invité a esta boda – Sentenció James, con la mirada vacía, hacia Emma – no se ni por qué te llamé todas esas veces cuando mis padres murieron, ni se por qué pensé que eras alguien – Emma sintió cada una de esas palabras, como algo punzante que intentaba enterrarse por todas partes de su cuerpo, pero hizo como si todo eso le entrara por un oído y le saliera por el otro. Y le sonrió; débilmente. Se refregó sus manos por el rostro y el cabello rubio platinado, se arregló su rojo vestido y se dirigió hacia el lugar donde su abrigo y cartera se encontraban colgados. Miró una última vez a James y se digirió a la puerta, donde Lily y Susan la miraban atónitas.
- Espero que no te ocurra lo mismo que a mí, Evans – Murmuró al vacío, sabiendo que Lily la había oído, y salió de la casa, dando un estrepitoso ruido al cerrar la puerta violentamente.
Susan miró a Lily con una mirada de "ésa está loca" y se dirigió hacia James, palmeándole un hombro, con comprensión. James la miró extrañado, y Susan se dirigió al patio trasero.
Lily observó a James asombrada pero sin querer demostrarle absolutamente nada. Se percató de que el joven la estaba mirando demasiado, y se apresuró en seguir a Susan. Algo en su interior tenía ganas de hacer algo inadecuado en esos momentos, pero sabía que eso no estaría bien. Y al pasar junto a James, éste le cogió del brazo, sin mirarle, mientras que Lily posaba su verde mirada en él, tan asombrada como antes lo estaba.
- Nunca… te ocurrirá lo mismo que a Emma, Evans, porque… te quiero – "¡Oh, por Dios! ¡Oh, por Dios! ¡Oh, por Dios!"
James le soltó el brazo, lánguidamente, mientras que Lily se ruborizaba y comenzaba a caminar apresuradamente, otra vez, tras Susan, sabiendo que haber dejado a James, sólo en la sala, después de tal declaración, había sido el mayor error de su vida.
Uhm, no tan bueno pero necesario para el ya último capítulo de la historia :) espero que, OJALÁ, les haya gustado, si no, me tiraré a un pozo xD
Lo siento por demorarme ya que todo lo de Navidad, más la inspiración, más los planes de viaje para vacaciones (jeje :P) han consumido más de lo común mi tiempo cosa que no me agrada mucho ¬¬ pero, como pueden ver, sigo aquí :)
Ahora, aclararé algo de un review que me dejaron en el capítulo pasado :)
Bueno, Trixi-Black, quería explicar por lo de tu review. ¡Vaya! No creí que alguien se iría a dar cuenta del gran pedazote que me falté por lo de la boda :P pero fue intencional ya que no quería darle más vueltas al asunto y además, meterle más embrollo a Stacy por los votos de Justin, ¿No? Después de todo, admito que no tenía ganas de hacer toda una parte sobre aquello, me quería centrar mejor en lo MÁS IMPORTANTE del fic que era si es que Stacy se iría a casar o no, pero bueno, era sólo ese aclaración, además, es mi fic ¿no? xD jaja pero te agradezco de TODO corazón tu review :) gracias.
¡Y MUCHAS, MUCHAS, MUCHAS GRACIAS a todas las demás que me han dejado tan hermosos reviews! Gracias a:
Vickita
Trixi-Black
Getta Black
naufraga2003
Fleur des Winters
Ray Lae Alfori
OoOoWiCcE tArIoOoO
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