Legend of Zelda
Women in Love
Capitulo 03
From the first moment we were ready to prove our love... we never imagined that we would have to do it by this way... but hell with that... Here we go!
Malon se encontraba esa noche en el bar, sintiéndose, en primer lugar, totalmente fuera de lugar.
Ella ya había frecuentado bares en ocasiones por asuntos comerciales cuando trabajaba en el rancho, por lo cual ya estaba familiarizada con esta clase de lugares. Pero aquí era diferente, lo cual le explicaba porque este bar tenía tan mala fama. En su opinión, este lugar solo podía calificarse como "hostil"
Para empezar, se podría decir que el alcohol hasta flotaba en el aire, difícilmente podía encontrarse a alguien que no estuviera ebrio. Por otro lado, este bar era, para ella, un lugar un tanto inhumano y por múltiples razones. Había demasiada gente, mucha mas de la que el lugar debería tener, y por eso mucha gente estaba demasiada apretada, de hecho, podría decirse que no había respeto al espacio personal. Había tanta conversación y cierta música que ensordecía a todos y era simplemente increíble que nadie se quejara por ello. Definitivamente esto no iba a ser fácil...
— ¿¡Cómo se supone que voy a conseguir información así?
— ¿No te das cuenta de que esto te conviene?
Malon había encontrado a Paula, la misma chica con la que Ruto se había puesto a hablar el otro día, y aunque ella ya había bebido unos cuantos vasos de alcohol, sorprendentemente se mantenía sobria.
— ¿A qué te refieres, eh?
— ¿Nunca escuchaste decir que un borracho no miente?
— Sí, pero así no creo que ni me entiendan cuando quiera hablar.
— Ese es tu problema...
Sí, y un gran problema...
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En medio de la lluvia, una figura femenina caminaba a paso lento... pero firme. Ruto iba hacia lo que quizás podría ser el último evento de su vida, o más bien, a lo que probablemente seria el evento final de su vida. La ex-princesa trataba de imaginarse lo que le esperaba, pero era demasiado difícil, ya fuera por el asco que le causaba o por miedo. No podía negar que tenia miedo, de hecho, estaba aterrada. Su corazón latía ferozmente y podía sentir esa tan incomoda presión en el pecho que no le dejaba respirar bien.
Ya había hecho ciertos preparativos para este evento, le había preguntado a Malon donde estaba esa orfebrería que había mencionado y fue hasta allí a buscar algún arma para el combate. Le costó mucho elegir, pero finalmente se había decidido por usar sus puños y sus piernas, los cuales estaban ahora cubiertas por unas ligeras pero resistentes aleaciones de metal. En sus piernas, esas 'armaduras' cubrían hasta casi la rodilla, y tanto en sus tobillos como en los extremos de sus pies había puntas capaces de causar severos daños. En sus brazos no había puntas, pero en este caso el metal cubría hasta casi los codos, sin dejar ni un poco de piel visible, la parte sobre sus nudillos era de titanio puro, y el metal que había sobre sus brazos era mas grueso, lo suficiente como para resistir el golpe de una espada.
Pero a pesar de estar equipada con armas ejemplares, Ruto sabia que todo dependería de su fuerza y agilidad en este combate... ¿Pero es que acaso ella tenía lo necesario para ganar? Seguramente si ella pudiera ser una décima parte de lo que era Link, esto seria muy fácil... pero ella no era mas que una niña indefensa comparada con el Timeslayer si se trataba de combate, y probablemente en muchos otros aspectos.
Finalmente llegó hasta donde le habían indicado. Era un oscuro y estrecho corredor, y en el fondo pudo ver a uno de los hombres con los que había hablado esa mañana, o más bien, con el que no había hablado, ya que este había permanecido casi en completo silencio.
— Por aquí, por favor — Dijo el hombre, sin siquiera saludarla primera y dejando escapar una risita mientras caminaba hasta cierta puerta.
Ruto siguió a ese hombre de cerca, sus cinco sentidos estaban tan alertas como podía, ella ya sabia que podía esperar cualquier cosa de esta clase de gente. Ambos subieron unas cuantas escaleras, subiendo varios pisos de aquel curioso edificio, hasta que finalmente cruzaron otra puerta, entrando al escenario principal. Era una terraza ubicada entre tres edificios, o sea que había tres paredes y una alta vista de la ciudad, pero ese lado no tenia barandas ni nada, lo cual significaba un posible método para finalizar la pelea que ella ya podía predecir.
Miro a su alrededor, viendo que en un rincón de aquel lugar había un escritorio, y detrás de este había un hombre vestido con una larga gabardina y vistiendo una mascara de metal. El hombre que había escoltado a la chica ya se había ubicado a un lado de la puerta por la que entraron, evidentemente no iba a guiarla mas, por lo cual la joven Zora decidió avanzar sola hasta aquel escritorio, el cual estaba custodiado a ambos lados por dos hombres bastante altos.
Al acercarse, el hombre la miró de pies a cabeza a través de la mascara, sorprendido de ver un caso tan particular: Una mujer Zora, de las cuales no había muchas, joven y bella, que usara ropas y que viniera equipada con armas. Pero, juzgando por la apariencia, la muchacha no parecía muy fuerte... ¿O acaso su apariencia engañaba? De cualquier forma, casi sentía pena por sacrificar un 'espécimen' tan único... pero probablemente el espectáculo valdría la pena.
Aquel hombre hablo primero, tal y como la Zora lo esperaba...
— Veamos... — Dijo metiendo una mano en un bolsillo y retirando algo de allí — ¿Es esta tu carta?
El hombre tenía en su mano lo que parecía ser una carta de juego, Ruto la tomó sin precauciones y entonces miró el lado que aun no había visto, recibiendo una sorpresa que casi la mata. La impresión era evidente en su rostro y en su temblorosa mano, ella había quedado plasmada ante la imagen de la persona en el rostro. Su corazón empezó a latir aun mas fuerte que antes, la adrenalina comenzó a recorrer ferozmente sus venas, y sus temores se iban esfumando. La persona en la carta... se veía mas grande y mas fuerte... pero no había cambiado en nada... era él... era Link.
Lentamente la joven cerró los ojos dejando escapar un largo suspiro al mismo tiempo que se llevaba la carta hasta su pecho, para luego colocarla boca abajo en el escritorio y volver a mirar a aquel hombre...
— Sí, lo es...
— Ya veo...
Nuevamente hubo un silencio entre ambos. El enmascarado simplemente chocaba sus dedos mientras la ex-princesa se mantenía firme frente a él. El ver la foto de su amado la había puesto muy tensa, pero ahora se sentía mas tranquila, ya no tenia miedo, estaba preparada para combatir lo que fuera para poder sacarle tanta información como fuera posible a esos hombres, aunque fuera muy poca.
— Ya sabes como es esto... ¿Verdad?
— Ofrecer sangre — Dijo Ruto fríamente
— Exacto...
El hombre hizo un chasquido con los dedos, y entonces ella oyó claramente como algo caía detrás de ella y aterrizaba firmemente en el suelo. Ruto volteó lentamente para contemplar a su enemigo...
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Malon aun estaba inspeccionando el inmenso y asqueroso bar, sin conseguir mucho éxito hasta ahora, todo lo que había logrado hasta este momento había sido liar con idiotas y borrachos, habiéndoles dado a más de uno una buena cachetada bien merecida.
Cansada un poco, decidió sentarse en la barra de nuevo, lamentablemente Paula, la única con la que podía hacer que se sintiera al menos ligeramente cómoda en aquel lugar, ya no estaba allí. En suplencia ahora había un muchacho de cabello dorado tomado bebidas alcohólicas. Malon se sentó allí y al momento pidió un baso de agua para tomar. Tenia que encontrar alguna forma de conseguir información, pero ella no tenia idea de como lidiar con ebrios... ¿Qué podía hacer?
— ¡Demonios, demonios, demonios! — Empezó a quejarse la persona que estaba a su lado — ¡¡DEMONIOS!
Malon miró a su izquierda, viendo al chico que estaba sentado donde antes estaba Paula, o debería decir: La chica. Llevaba el pelo corto y los pechos apretados, lo cual la hacia parecer un hombre a primera vista, pero mirándola de frente quedaba claro que era una mujer, sin embargo, esa peculiar forma de vestir y de arreglarse solo podía significar una cosa: Una lesbiana
— ¿Estas bien? — Pregunto la pelirroja
— ¡Ni ahí voy a estar bien! ¡¡Todo esta arruinado!
— ¿Qué paso?
— ¡Que nuestra cantante se enfermó, eso pasó!
— ¿Cantante?
— ¡Sí! ¡Se suponía que nuestra banda iba a tocar esta noche en este lugar! ¡¡Pero ahora todo se fue al diablo!
— Ah... Entiendo...
— Como si me sirviera que entiendas — Ironizó la rubia...
— ¿Y no pueden simplemente hacer música sin cantante?
— Dudo mucho que el público quede satisfecho... ¡¡Demonios! Dime, pelirroja... ¿No conoces al menos UNA mujer que sepa cantar?
— Pues... bueno...
— ¡Quien sea, aunque no cante tan bien, pero necesitamos una cantante!
— Yo sé cantar...
— ¿¡DE VERAS? — Dijo levantándose del asiento y tomando a la muchacha por los hombres — ¡Decido entonces! ¡¡Ven conmigo!
— ¡Hey!
Pero ni tiempo le dieron de opinar, para cuando se dio cuenta, Malon ya estaba siendo llevada por la chica hasta —quien sabe donde—
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En la casa de Héctor, Saria se encontraba recostada sobre una blanca cama. No en la habitación que había dormido la noche anterior, pero al menos allí podía estar sola y pensar en su amado tanto como quisiera...
No podía evitar sentirse mal consigo misma, al estar aquí sin poder hacer nada para encontrar a Link, sentía que se fallaba a si misma y mas aun... sentía que estaba decepcionando a Link, o que seguramente se sentiría decepcionado de ella al verla así. Podía recordar como, de niños, él siempre se sostenía en ella... después de todo, el pobre había pasado una infancia solitaria al ser rechazado por muchos de los Kokoris, exceptuándola a ella. Por eso el niño sin Hada se había encariñado mucho con la peliverde, lo cual se convirtió en un profundo afecto entre ambos y luego en amor para la niña Kokori... ¿Que habría pasado entonces con los sentimientos del ahora Timeslayer?
Saria siempre había sido fuerte para él, siempre estaba ahí cuando la necesitaba, y ella siempre se había esforzado por darle el valor para que pudiera salir adelante. Y ahora... ¿Qué rayos había pasado? ¿Por qué se había convertido en esta ingenua niña que ni siquiera sabia que hacer en esa noche para encontrar al hombre que amaba? Tanto quería ver a Link, tanto deseaba tenerlo frente a ella para poder abrazarlo y decirle todo lo que sentía... pero eso seria imposible, él no iba a aparecerse así nomás como si nada... y menos si simplemente se quedaba acostada en una cama sin hacer nada...
Pero lo extrañaba tanto...
Repentinamente se dio cuenta que su mano estaba sobre su muslo e inclinándose hacia su entrepierna, tanto había pensado en el Timeslayer que su cuerpo ya le estaba pidiendo nuevamente ese placer que Link, en cierta forma, le había enseñado. Desde ese día, cuando conoció aquello, no había dejado de probarlo, practicarlo y saborearlo... pensando siempre en su amado... y preguntándose cuantas variaciones podría tener este 'don', especialmente si era combinado en algún modo con alguien del sexo opuesto...
Sin embargo, a pesar de que todo su ser se lo pedía, la niña se negó ese privilegio a si misma... después de todo, llevando esa inutilidad en ella... no se sentía digna...
Decidiendo dejar de angustiarse a si misma... Saria se giro a un lado de la cama y se cubrió con las sabanas... sumergiéndose en un profundo sueño...
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Un golpe de espada... y otros... ambos fueron bloqueados por los brazos de acero de la ex-princesa, quien, ante el tercer ataque, atrapo la hoja del arma entre sus manos, siendo inmune al filo de esta gracias al acero que cubría sus manos.
Ruto empezó a forcejear contra su enemigo. Era un hombre increíblemente alto y musculoso. Vestía también una mascara y portaba una gran espada curva. Se notaba que tenia la fuerza suficiente como para romper las rocas, y seguramente el matar a una persona seria trabajo fácil para él.
La joven Zora desvió el arma de su oponente hacia un lado, haciéndola chocar contra el suelo. Entonces apoyó un pie sobre esta, y con las manos libres golpeó a su enemigo, sin lograr ningún efecto en él, y en poco tiempo el inmenso titán empujó a la chica hacia un lado, alejándola unos metros de él.
La muchacha retomó su posición de combate tan pronto como pudo, pensando en muchas cosas menos en el peligro que estaba corriendo, y trató de recordar las peleas de Link que ella había contemplado.
En la primera, aquel guerrero era solo un niño, lejos de ser un verdadero guerrero, y sin embargo, actuaba y pensaba como tal, y a pesar de su inexperiencia, su valor lo llevó a conseguir la victoria para salvarla a ella. La segunda vez fue en el Templo del Agua, contra un enemigo mucho más peligroso, pero esta vez él era todo un hombre, y aunque la batalla le había sido muy difícil, al final resultó victorioso...
Lo mismo que fue el arma principal para Link lo seria para ella...
El gigante volvió a atacarla, pero esta vez ella golpeo directamente la espada tratando de contraatacar, pero su intento fue en vano y casi cae al suelo. Por suerte logró mantener milagrosamente el equilibrio y saltar a tiempo antes de ser cortada en dos. El hombre la siguió con un nuevo ataque de arriba a abajo, pero la joven lo bloqueo con ambos brazos, sabiendo que no tendría la fuerza para ganar un forcejeo, pero solo trataba de ganar un poco de tiempo.
Finalmente logró librarse y alejarse de él dando un salto hacia atrás, y vio su oportunidad al ver que la misma fuerza que él estaba ejerciendo terminó llevándole a clavar la espada en el suelo. Rápidamente fue a golpearlo directamente al rostro, pero su ataque no tuvo mucho efecto debido a su falta de fuerza y a la mascara que este vestía. La chica volvió a saltar hacia atrás al ver que el sujeto libero su espada, pero no pudo evitar que la punta le alcanzara a tocar a un costado de su abdomen... hiriéndola...
La Zora cubrió la herida con su mano, la sangre emanaba de manera bastante rápida mezclándose con la lluvia y escurriéndose a través de los dedos de la muchacha... cambiando su color azul por uno rojo...
Ruto miró a su enemigo con rencor en sus ojos. Era curioso... pero sentía como si esa herida le hubiera dado mas fuerza...
— Link... — Murmuró...
El guerrero corrió hacia ella empezando a dar múltiples cortes con su arma. La muchacha retrocedió esquivando y bloqueando cuantos podía, pero se dio cuenta de que estaba llegando al borde de la terraza, y que unos pasos mas la conducirían a caer. En un furtivo movimiento, la joven pudo atrapar la espada entre sus metálicas manos nuevamente. Esta vez trató de llevar el forcejeo entre ambos por algún camino que la beneficiara mas, y en un momento parecía ser que podría quitarle la espada a su oponente... pero fue él quien se libero de ella...
El titán libró su arma venciendo a la niña en el forcejeo a la vez que la dejaba sin defensa... ¡Y atacó!
Fuera de lo que todos esperaban, la ex-princesa no dejo escapar ni un quejido, la espada atravesó su hombro, pero ella no mostró sufrimiento. El guerrero vio claramente a través de su mascara... los ojos púrpuras de la chica... estos habían cambiado. Antes se veían vacíos, como un alma incompleta, pero ahora radiaban una luz capaz de infligir miedo en él.
El hombre soltó la espada, con la cual prácticamente estaba sosteniendo a su enemiga. Ruto empezó a caminar desequilibradamente hacia atrás, hasta apoyar sus pies sobre los bordes del precipicio. Casi parecía que iba a caerse... pero no fue así.
Con su mano izquierda empezó a retirar la espada de su hombro, el cual se mantuvo quieto. Sangre emanaba a montones de la herida, pero ella no lo notaba. Clavó la espada en el suelo y suspiro un poco... pensando.
Aunque este era el momento menos adecuado, Ruto empezó a pensar en Link. El hundirse en sus recuerdos le hacia olvidar el dolor momentáneamente y a la vez la mantenía viva. En ese estado tan deprimente en el que estaba, el solo pensar en él le llenaba el alma. Fue entonces cuando recordó quien era ella... su verdadero ser...
No una enamorada... sino una amante. No una princesa... sino una mujer. No una guerrera... sino una devota. La chica logró enderezar su cuerpo y levantar la cabeza hacia el cielo, cerrando los ojos... el agua recorriendo su cuerpo y mezclándose con su sangre...
Así como el agua se desliza por tu cuerpo... tu alma se desliza por tus pesadillas...
Así como el dolor se atraviesa en tu camino... tu corazón avanza a través de toda tortura...
Elegiste un camino... sabiendo que seria un infierno... pero no dudaste al hacerlo...
Nunca lo pensaste dos veces... nunca pusiste duda en tu corazón... nunca vacilaste al batallar...
Y así como lo has hecho hasta ahora... yo deseo que sigas adelante...
Y sea cual sea la causa... yo estaré a tu lado...
Tos objetivos son puros... así que nunca te arrepientas por ello...
Un corazón como el tuyo... que no le teme a nada...
Tendrá siempre el apoyo... de mi amor...
Así que... nunca te rindas...
— Je, je... tienes razón...
Ruto no tenia idea de quien le había hablado, no reconocía esa voz a la que no pudo distinguirle ni el genero, tampoco sabia si había venido del cielo, de su interior o de cualquier otro lado. Pero a fin de cuentas, aquella voz le recordó su amor y su causa para vivir y pelear... y eso le era motivación más que suficiente para seguir adelante.
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Unas vibraciones... una extraña brisa... un aroma extraño...
Nostalgia... confusión... y esa extraña sensación de estar dormido y despierto al mismo tiempo...
Saria se despertó sin saber con que causa. Aun tenía mucho sueño, y no había surgido ningún sonido fuerte alrededor de ella o algo que pudiera levantarla. Sin embargo, la pequeña Kokori corrió las sabanas y se sentó sobre la cama. Fue entonces cuando lo noto...
Una extraña sensación que la rodeaba, como si hubiese despertado en un lugar diferente y desconocido, y a pesar de que ella reconocía ese cuarto... no estaba segura de estar donde estaba antes...
¿Qué estaba pasando? Eso que sentía no solo era extraño, sino particularmente incomodo, y no la dejaba estar tranquila. La niña analizo su alrededor tantas veces como creyó necesario hasta estar segura de que no había ninguna diferencia en él. Sin embargo no había ningún cambio, los muebles y los objetos seguían en sus lugares, y la puerta estaba cerrada tal y como ella la había dejado.
Resignada, la pequeña dejó caer su cabeza sobre la almohada, deseando volver a dormirse, pero entonces, desde el nuevo punto de vista que tenía, encontró una diferencia.
Desde esa posición pudo ver la ventana ubicada justo sobre la cama, pero lo que vio a través de esta no era lo mismo que había antes. Tardó unos segundos en darse cuenta... pero finalmente lo comprendió. A través de la ventana podía ver la luna, fría y blanca como la muerte, lo cual la puso nerviosa... pero mas nerviosa se puso aun al recordar el cielo de antes...
¡Estaba lloviendo! Ella estaba segura de que, cuando se echó a dormir, estaba lloviendo torrencialmente, una lluvia que probablemente duraría hasta el siguiente día. ¡Pero ahora podía ver la luna en un cielo sin ninguna nube! ¿Cómo era esto posible? Ni siquiera había rastro de alguna gota en el vidrio de la ventana... algo raro estaba pasando...
Decidida a no dormirse hasta averiguar lo que ocurría, la niña se sentó a un costado de la cama, tratando de colocar sus pies sobre sus pequeños zapatitos, pero cuando los calzo, sintió una diferencia en estos, y al mirar hacia abajo comprobó aterrada otro detalle de diferencia que no había notado antes. El par de calzados en el suelo NO era el suyo...
Rápidamente salto de la cama, analizando ese par de botas de hombre que estaban en lugar de sus zapatitos ¿Por qué había pasado esto? Y además, ¿De quién eran esas botas que le resultaban familiares? Definitivamente la situación no era normal...
Rápidamente se apresuro a salir del cuarto, aunque al apurarse sintió como si casi se desmayara, por lo cual termino apoyándose contra la pared del corredor mientras cesaba ligeramente el dolor de cabeza. Las luces parecían doblarse a medida que ella se desplazaba, era como si todo el ambiente fuera frágil, como si un movimiento brusco pudiera romper todo lo que estaba frente a sus ojos, incluyendo el aire. Aunque en realidad, ella no podía sentir el aire que creía estar respirando.
Empezó a dirigirse hacia las escaleras y bajar hasta la parte de la tienda. Esta vez caminó lentamente para evitar que algo extraño pudiera pasar, si había algo que no quería, eso era una mala sorpresa.
Sin embargo, parecía ser que el destino había decidido ser particularmente cruel con ella en esa noche, pues al llegar a la escalera, vio algo que casi le provoca un desmayo... ¡Un cadáver!
Ella no pudo evitar caer sentada en el suelo al ver eso. A los pies de la escalera había un cuerpo femenino que había sido horriblemente masacrado y abandonado sobre el charco de su propia sangre. ¿Qué había pasado en la casa de Héctor? Ella estaba segura de que no había dormido ni dos horas... ¿Qué rayos ocurrió en ese corto lapso de tiempo y como fue que ella fue mantenida al margen de la situación?
A pesar de lo que se le había hecho a esa pobre chica, su rostro no había sido destrozado, sino que estaba casi intacto y manchado de sangre, y con solo su expresión bastaba para asustar a quien le contemplara. Su cabello era castaño claro y largo, su mirada, la de una jovencita inocente, y sus ojos tenían diferentes colores, uno amarillo y otro verde.
El cadáver y la sangre estaban evidentemente 'frescos', eso significaba que el acecinó no podía estar muy lejos. Eso también la llevo a preguntarse: ¿Dónde estaba Héctor?
De cualquier forma ella no podía quedarse así nomás. Tenia que hacer algo... no podía quedarse de brazos cruzados ante un cadáver fresco. Pero entonces, cuando ella finalmente terminó de levantarse, una figura mas frente a sus ojos, y se detuvo justo frente al cadáver, observándolo con pena.
Saria no podía verlo bien desde donde estaba, pero aquella altura, aquellos pies descalzos a los cuales seguramente les faltaba aquellas botas, esos brazos fuertes, ese cabello rubio que se escapaba de su verde gorro. No lo podía creer...
— ¿Link?
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Notas del Autor:
Lamento haberme tardado tanto con este capitulo, pero es que me costo un poco escribir la batalla de Ruto, la cual terminó muy diferente a lo que tenia planeado originalmente.
Lamento sinceramente los errores de signos que seguramente habrán encontrado alrededor del documento, pero es que, como quizás algunos sabrán, la página ya no me deja publicar los capítulos como antes.
En fin. Ahora, como me han pedido, voy a responder reviews, pues yo me debo a mi publico n.n
Naru: Gracias por tu felicitaciones, y espero no haberte dejado con las ganas.
GreenBird-of-BlueSky: Muchas gracias por el largo review, y no te preocupes, yo no considero a la sinceridad como devastadora. Espero que el progreso de la historia te haya gustado.
Kaworu Nagisa: Que bueno que te haya agradado tanto la temática, pero trata de controlar mejor tu "Clicker Happy" (No te preocupes si no entiendes)
Hyvlo: Me alegro de que te guste, espero que aun estés leyendo este fic.
Carol: Bueno, ya hay mas dialogo.
Khya: Gracias por el review, y cuidado con la terapia nnU
Lady Maxwell Debbye: Espero que a ti (Así como a todos), les haya gustado este capitulo (Que me costo un tanto). Te comento que el 'rompecabezas' (Del cual, por cierto, no sacaste muy buenas deducciones) volverá eventualmente pero ya no tan confuso como antes. Y por cierto, trata de ser menos prejuiciosa con las otras dos chicas, que también son buenas nnU
Windy Wolf: ¿Quieres más capítulos? ¡Habrá más capítulos! Espero que te vaya gustando el camino que esta tomando la historia (Como habías pedido más acción).
saria-sly: Pues, ese capitulo que leíste ha desaparecido debido a que he decidido modificar esa escena y guardarla para mas tarde. Estoy seguro de que el resultado sorprenderá a varios.
Susuke: Querida amiga: (Sí, puedes llamarme Alex) Muchísimas gracias por tantos reviews, que me han inspirado a seguir escribiendo, creo que jamás tuve una 'fan' como tu (Si se puede decir así). Solo espero no estar rompiéndote la cabeza, pero aun falta mucho para que tengamos una aparición de Link 'certera' (Esa será una de las mayores sorpresas). Me alegro mucho que te haya gustado el papel de Ruto en este fic, ya que me fue difícil tratar bien este personaje (Y pensar que próximamente tendré que hacer cosas similares y a la vez diferentes con Malon y Saria). Así como tú me pides que continué con el fic, yo te pido que no me dejes solo, ya que realmente me inspiras a seguir adelante. Prometo que tratare de actualizar mas rápido manteniendo la misma calidad (O mejor si me es posible).
Muchas gracias a todos por sus reviews, y espero que sigan disfrutando de este fanfic tan centrada en los sentimientos de tres mujeres. Escribir una historia es a veces tan difícil como sentirla, pero con gente que me apoye como ustedes, se vuelve mucho más fácil.
