Hola a todos mis estimados lectores. Casi no me gusta iniciar con notas de autor porque siento que cortan la continuidad, pero creo mi deber informarles algo. El ambiente de este fic será del género fantástico, lo que significa que veremos algunas cosas como magia, razas míticas y detalles así. Hago esta anotación para que en un momento dado no se decepcionen con los giros que tendrá la trama, aunque de que seguirá siendo una historia de amor, lo será. Solo quiero hablar de una pareja de enamorados y las cosas que sucederán a su alrededor. Bueno, ya no los aburro más. Una vez hecha esa aclaración, procedamos al capítulo dos de esta historia. Muchas gracias por su comprensión y aquellos que deseen seguir la historia, adelante.

Touya ve el reloj de la sala con demasiada impaciencia. Se suponía que Sakura solo iría al mercado por algunas cosas y no tardaba, pero ya llevaba bastante rato sin regresar.

-Apuesto que se quedó viendo algo en la calle como un vestido o algo así.-

Justo en ese momento se escuchó la puerta principal abrirse y una voz angelical anunciaba un alegre -Ya volví, hermano.-

-Te tomaste algo de tiempo extra para volver. ¿No, monstruo?-

-Discúlpame, hermano. Solo me quedé pensando en algunas cosas.-

-Y supongo que tienen que ver con el mocoso ese.-

-Que no le digas así a Shaoran.-

-¿Y de que otra forma le podría decir? Claro, te hizo la dichosa promesa, pero nunca tuvo el valor para hablarlo conmigo.-

-¿Sabes, hermano? Que bueno que comentas eso. Jeje.-

Touya observó extrañado a su hermana y le dijo. -¿Y por qué dices eso?-

-Pues verás…- Sakura apenas podía contener esa risita nerviosa.

-Resulta que Shaoran… regresó justo hoy… y esta afuera… para hablar contigo de nosotros.-

Sakura cerró sus ojos un momento temiendo la respuesta de su hermano pero no escuchó un solo sonido. Al abrir los ojos vio que la expresión de Touya era… como decirlo… muy poco amistosa.

-¿Así que el mocoso se digna a volver?-

Sakura movió la cabeza en gesto de afirmación. Hubo un silencio sepulcral por un momento y luego se oyó un fuerte suspiro. Touya estaba decidido a tranquilizarse y calmarse. El mocoso estaba de vuelta y nada cambiaría eso, así que solo le quedaba prepararse para hablar con el.

-Dile que entre de una vez. Al mal paso, darle prisa.-

-Ya puedes pasar.- dijo Sakura en voz alta, aunque en su interior, ella dudaba de que ese fuera el mejor momento de que esos dos se vieran.

En ese momento Shaoran Li entró a la sala de la mansión Kinomoto. Había tanta tensión en el aire que este parecía poder cortarse con un cuchillo. Los dos hombres se miraron a los ojos. Se desafiaban con sus miradas. "Nunca he entendido porque siempre hacen eso." Pensaba nuestra pobre Sakura con una enorme gota en la cabeza y una sonrisa nerviosa.

Mientras Shaoran notaba que Touya no había cambiado en nada en estos dos años, Touya veía que el hombre que estaba frente a el era muy distinto al mocoso que se había acercado a su hermanita. Fue un duelo de miradas que nadie ganó.

-No esperaba verte de nuevo por un muy buen tiempo, muchacho. ¿O debería decir "Sir Li"? Porque he oído que eres un caballero del reino.-

-Eso es verdad, joven Kinomoto. Para mi también es un placer volver a verlo.- respondió Shaoran de manera levemente sarcástica. Sakura trataba de no soltar una risa nerviosa.

-Se ve que el tiempo fuera te cambio. Te dio el suficiente valor como para verme después de todo este tiempo, aunque tal vez también te afectó el cerebro como para que imaginaras que estaría de acuerdo con esa idea.-

-No esperaba que usted estuviera de acuerdo. Las pocas veces que nos llegamos a ver nunca fueron de nuestro mutuo agrado.-

-Al menos eres sincero y franco con tus palabras y eso por si mismo es una virtud, muchacho. En vista de eso seré justo y te permitiré que me expongas tus intenciones para con mi hermana, aunque es mejor que sean muy buenas. No podrás decir de mi que soy injusto.-

Sakura estaba sorprendida por lo que dijo su hermano. Sabía que el podía escuchar razones si se lo proponía, pero no esperaba que fuera a escuchar las de Shaoran.

Shaoran tomo aire, se preparó y comenzó su discurso.

-Joven Touya Kinomoto, yo me enamoré de su hermana hace cinco años y cuando por razones que ni familia me impuso tuve que alejarme de ella, le prometí que regresaría algún día y que sería para hacerla mi esposa. Si en ningún momento vine a hablar con usted de nuestro noviazgo, se debió a que yo quería esperar el momento justo, el momento en que yo podría darle a ella no solo mi amor y mi protección, sino también un sostén, poder mantener sus necesidades, darle un techo digno de ella y sobre todo, que ella supiera que se casaría con un hombre de bien. Quiero brindarle mi amor, quiero que ella este a mi lado el resto de nuestras vidas. Por eso, he venido ante usted, Touya Kinomoto, a solicitarle formalmente la mano de su hermana Sakura Kinomoto para cumplir con la sagrada tradición del matrimonio. Es mi más sincero deseo que usted acepte.-

Sakura se quedó bastante sorprendida ante la elocuencia de su prometido. Ciertamente no sería tan buen orador como uno de los hechiceros de Dalaran, pero sin duda se escuchó magnífico. Le costaba trabajo no sonrojarse.

Hubo un breve momento de silencio que fue interrumpido por la voz de Touya.

-Shaoran Li, no es ningún secreto que me desagradas, y no me agrada la idea de que seas el esposo de Sakura.-

Al escuchar eso, Sakura sintió como si un abismo sin fondo se abriera a sus pies, mientras Shaoran trataba de contener su frustración y su ira.

-Sin embargo…- continuó Touya. -… debo reconocer que te has con vertido en un verdadero hombre de bien. No lo digo porque seas caballero del reino, sino porque has luchado por forjarte un futuro con el que le darás protección y sustento a mi hermana. He visto hoy que estas dispuesto a todo para que ella y tú se unan, y eso incluye el venir aquí a pedirme la mano de Sakura aun sabiendo que me desagradas. Debo confesar que me has hecho ver que Sakura estará siempre a salvo y protegida contigo. Por eso yo... Touya Kinomoto… acepto… concederte la mano de mi hermana, Sakura Kinomoto para que cumplan con la sagrada tradición del matrimonio.-

Shaoran no podía creer lo que escuchaba. Ese hombre, el mas terco y obstinado que pudiera haber conocido jamás, estaba aceptando que el y Sakura se casaran. Incluso a pesar de que reconocía que no le agradaba. Shaoran se acercó a Touya para darle la mano en gesto de agradecimiento, pero fue interrumpido por una eufórica Sakura que se arrojó a el con tanto ímpetu que ambos cayeron al suelo.

-Oh, Shaoran, el aceptó, el aceptó. Soy tan feliz. ¡Mi hermano aceptó lo nuestro! ACEPTÓ.-

-Sakura linda.- dijo Shaoran. -Mejor… no hagamos esto. No creo que tu hermano lo este disfrutando.- y es que Shaoran veía la expresión de Touya. Si sus ojos fuesen espadas, ni la mejor armadura lo salvaría.

Sakura reaccionó, se reincorporó y dijo. -Lo siento mucho, hermano.-

Touya no dijo nada por un momento, luego dio un fuerte suspiro y dijo. -Pues viéndolos así como los vi, creo que el que salió ganando soy yo al librarme de una buena vez del monstruo.-

-¿A quien le llamas monstruo, hermano?- dijo Sakura algo "exaltada".

-No tiene nada de malo que diga la verdad. Creo que este pobre chico será el que la pase mal de ahora en adelante.-

-¡Si que eres odioso, hermano!- y el suave y frágil pie de Sakura se clavó en la pantorrilla de Touya, que dio un buen gemido de dolor.

Shaoran nunca había visto eso antes, y mirándolos con ojitos de punto pensaba. "Nunca la haré enojar."

Mas tarde, Shaoran se presentaba en su casa. Allí fue bien recibido por sus padres que estaban mas que complacidos. Nunca un miembro de la familia Li había sido caballero del reino. La tradición militar de la familia estaba mucho más que satisfecha en ese sentido. No solo aumentaba su prestigio, sino que le permitiría a la familia una posibilidad de ascender a la nobleza. Habrían comenzado de inmediato una búsqueda por la esposa perfecta, de no ser porque Shaoran les comunicó de inmediato que el ya había elegido a Sakura como su esposa y le había entregado el anillo de compromiso. Tal vez otros habrían tratado de disuadirlo de que hiciera eso, pero los padres de Shaoran sabían que no daría su brazo a torcer… eso y que si el se distanciaba de ellos sus posibilidades sociales irían a la alcantarilla. Y además sabían que Sakura era una joven muy alegre y de una excelente educación. De cualquier forma quedaron complacidos y no se opusieron a la decisión de Shaoran.

Al día siguiente, Shaoran presentó a Sakura con su familia formalmente y fue muy bien recibida. Solo hicieron algunas preguntas sobre donde y como se llevaría a cabo la boda y nuestra feliz pareja contestó que sería algo sencillo; nada ostentoso.

-Pues opino que deberían de hacer una boda sin escatimar gastos.-

-Mamá, por favor. Insisto que no necesitamos eso.-

-Yo decía porque siento que es lo menos que tan dulce novia se merece.-

Sakura agradeció el gesto, y de paso se sonrojó bastante. Una vez salieron de la casa Li, partieron a avisarle a las amistades de ambos. La primera escala fue la mansión Daidouji.

La familia Daidouji era una de las familias más ricas e ilustres de la región; conocida incluso en la capital. Por azares del destino o como quieran decirlo, Sakura había forjado una fuerte amistad con la heredera de la familia, Tomoyo Daidouji; una chica muy hermosa, bastante sencilla y amable, la cual a sus 18 años ya había tenido varios pretendientes, incluso algunos eran hijos de familias muy nobles, pero nunca aceptó formalmente a ninguno como novio. Cabe decir que cuando Tomoyo vio a Sakura entrar junto a Shaoran, se emocionó bastante.

-¡Dios, amiga! Que alegría. Por fin tu sueño se cumplirá. Tú y Li van a casarse. Es demasiada alegría. Sujétenme que me desmayo.-

-Jajajaja. No exageres, Tomoyo.- dijo Sakura con una risita nerviosa y tremenda gota en la cabeza. A pesar de los más de 7 años que llevaban de amigas, Sakura aun no podía acostumbrarse a esas escenitas.

-¿Y ya pensaron cuando será la boda¿Ya tienen el vestido, el menú, la ropa del novio?-

-Si, si. Ya hemos hecho los planes y en estos días comenzaremos los preparativos formales.- respondió Shaoran también algo… sorprendido por la actitud de Tomoyo.

-Si puedo ayudar en lo que sea, solo díganme y me tendrán ahí de inmediato.-

-Gracias, Tomoyo. Muchas gracias.-

Tomoyo mandó traer algo de té y pasaron a una terraza.

-Tomoyo. ¿Dónde esta tu mamá? Me gustaría darle la buena noticia a ella también.-

-Por el momento salió a atender algunos asuntos. No tardará más de una hora. Por ahora solo estamos en la casa nosotros y… un invitado nuestro que me agradaría que conocieran.-

-Veo que hablan de mi sin ser presentado aun.-

Shaoran y Sakura voltearon para ver quien hablaba. Era un chico vestido con ropa sencilla pero muy fina. Su cabello era corto y obscuro, su mirada era serena y transmitía mucha paz, a pesar de estar algo disimulada por unas gafas. En su mano llevaba algunos anillos, cosa no muy común más que entre los nobles.

-Permítanme presentarme. Mi nombre es Eriol Hiragizawa y tengo 19 años. Es un placer conocerlos.-

Sakura se incorporó e hizo una reverencia al tiempo que respondía.

-El placer es mío. Mi nombre es Sakura Kinomoto y tengo 18 años.-

-¿Así que esta es la señorita Kinomoto de la que tanto me has hablado? En verdad es una chica hermosa… y puedo ver que también es bastante pura.- dijo Eriol mientras le besaba la mano en son de respeto.

Sakura se sonrojó un poco. No estaba acostumbrada a esa clase de halagos.

Mientras eso sucedía, Shaoran pensaba en que el nombre se le hacía conocido. No recordaba de donde, pero ya había escuchado antes el nombre de "Eriol".

-Y este joven es el prometido de Sakura, Shaoran Li.- Shaoran reaccionó al oír su nombre y se acercó a estrechar su mano con la de Eriol.

-Es un placer conocerlo, joven Hiragizawa.-

-Por favor, llámame Eriol. Somos jóvenes y no deberíamos tratarnos con tanta formalidad. Ahora que lo pienso, su nombre me parece conocido… ya recuerdo. Parece que si alguien debería mostrar respeto soy yo. No todos los días se encuentra uno ante un caballero del reino.-

Todos se quedaron sorprendidos al escuchar eso. Si bien Sakura ya se lo había dicho a Tomoyo, nadie se lo había dicho al joven ahí presente.

-¿Cómo es que lo supo?- preguntó Shaoran.

-Es algo que escuché mientras estuve en la capital. El más joven caballero que se haya nombrado. Una noticia que ha recorrido los más importantes círculos de Lordaeron.-

-Ahora recuerdo…- dijo Shaoran mientras su expresión mostraba una enorme sorpresa.

-Ya lo recuerdo… este joven es… Eriol Hiragizawa, el prodigio de Dalaran; el orgullo del Kirin Tor; uno de los magos mas talentosos y poderosos que existen. Se dice que no había aparecido nadie antes que el que fuera tan dotado para la magia a su edad. Hay quienes dicen que el podría ser próximo dirigente del Kirin Tor.-

Eriol lanzó un suspiro y dijo. -Vaya, me descubrió. A veces es difícil pasar desapercibido.-

Sakura se sorprendió tanto como Shaoran, pero lo que más le sorprendió fue ver que Tomoyo no se veía alterada en lo más mínimo.

-¿Acaso ya sabías eso, Tomoyo?-

-Si. Lo supe dos días después de que conocí a Eriol. ¿Recuerdas el viaje que mi madre y yo hicimos a Dalaran la semana pasada?- Sakura asintió.

-Estuvimos en una fiesta de esas que suelen dar luego los nobles, o como yo le llamo, una celebración a la hipocresía. Mi madre hablaba con algunas personas que tienen negocios con mi padre, y yo me quedé aparte. Esa gente tiene mas aire caliente en la cabeza que un dirigible. Uno de esos muchachitos de papá se me acercó y quiso hablar conmigo. Me negué diciendo que no me sentía bien. Eso no pareció importarle porque me dijo, palabras mas, palabras menos, que el conocía un buen remedio para que me sintiera mejor… que solo era que lo acompañara a su dormitorio. Lo abofetee con tanta fuerza que hasta la mano me dolió, pero eso no pareció importarle. Trató de sujetar mi mano y llevarme a la fuerza, cuando alguien detuvo a ese sujeto y le dijo "La señorita dijo que no." Ese alguien era Eriol. El tipo le dijo que si no sabía quien era el y Eriol le respondió "¿Acaso no sabes tu quien soy yo?" El sujeto se le quedó viendo un momento y luego dijo "Disculpe la molestia señor. No volverá a suceder." Eso me sorprendió. No esperaba ver a un caballero de verdad entre tanto niño mimado. Cuando le pregunté quien era se presentó y me dijo que solo era un noble como los demás.-

-Pero Tomoyo no me creyó e hizo lo posible para que le dijera quien era en realidad.-

-Me tomó dos días pero valió la pena. Me sentí muy rara al saber que hablaba con uno de los mejores magos de Dalaran.-

Sakura seguía sorprendida. Tomoyo nunca había hablado con tanta confianza con un chico. Había conocido a muchachos que habían tratado de entablar conversación con ella y nunca lograban arrancarle mas que una sonrisa y una que otra palabra, y ahora la veía hablando con este chico con toda confianza; sobre todo notaba una cierta mirada que ella dirigía a el.

"Parece que no soy la única que ha encontrado el amor. Jiji." Pensó Sakura de manera pícara.

-Poco después Eriol me dijo que tendría que viajar a Bran por asuntos del Kirin Tor. Cuando mi madre supo lo que pasó y de cómo Eriol me defendió, le pidió que se quedara como huésped nuestro cuando pasara por aquí, y aquí lo tienen.-

-Esperaba hablar con la señora Daidouji para agradecerle la estadía, pero salió un poco antes de que tuviera esa oportunidad. Solo la espero para darle las gracias y partiré entonces.-

-Pero este chico prometió pasar por aquí antes de regresar a Dalaran.-

-Aunque sea cinco minutos pero vendré a saludarlas.-

Tomoyo pudo disimular un poco el sonrojo, aunque lo que no disimuló era la felicidad en su rostro.

Así pasaron 20 minutos entre charlas inocentes de jóvenes. Eriol caminó hacia la cornisa de la terraza y viendo al horizonte dijo. -Que hermoso sitio es este. Se siente tanta paz y tranquilidad. Me da gusto que este lugar sea así. Tranquilo, pacífico. Ojalá que el culto nunca llegue a este sitio tan bello.-

-¿Culto?- Las chicas se quedaron extrañadas con ese comentario, no así Shaoran que comentó. -¿Te refieres acaso a ese tal "culto de los condenados"?-

-Si, así es. Su influencia esta creciendo muy rápidamente en el norte de Lordaeron.-

-Disculpa que pregunte, Shaoran, pero ¿Qué es eso del culto de los condenados?-

-Te diré, Sakura. El culto de los condenados es una especie de secta o algo así que atrae a gente sin esperanza con promesas de una mejor vida más allá de la muerte.-

-Es mucho mas que eso, Shaoran.- interrumpió Eriol. -El culto de los condenados no ofrece una mejor vida más allá de la muerte… sino una mejor vida en la muerte.-

-No entiendo.- dijo Tomoyo. -¿Cómo va a ser posible tener una mejor vida en la muerte? Si la vida es lo más hermoso que tenemos; es única y maravillosa. Dejar la vida por la muerte… no tiene sentido.-

-Tal vez para nosotros no.- dijo Shaoran. -Pero para quien no tiene nada, esa es una posibilidad de obtener algo.-

Eriol prosiguió. -Ese culto esta dirigido por un antiguo miembro del Kirin Tor; su nombre es Kel´thuzad. Fue una sorpresa para nosotros saberlo. La última vez que lo vimos decía que escuchaba voces en la cabeza; voces que le ofrecían un mayor poder del que jamás habría tenido y la posibilidad de hacer lo que siempre quiso. Luego de eso, renunció a su puesto en el Kirin Tor y se marchó hacia la tumba de hielo: Northrend.-

Al escuchar ese nombre, Sakura se sintió triste. En ese lugar su padre había desaparecido… probablemente allí habría muerto.

-¿Qué era lo que ese hombre quería?- preguntó Tomoyo. Eriol respondió. -Practicar la nigromancia. Es extraño pensar que alguien que se encuentra dentro del grupo de magos que gobierna a Dalaran piense en esas locuras.-

Tomoyo quedó horrorizada al escuchar eso, pero dejó de pensar en eso al ver a Shaoran sujetando a Sakura. Ella estaba sollozando.

-¿Qué le sucede, señorita Kinomoto?-

-Sakura siempre se pone triste cuando piensa en Northrend. Su padre fue a una expedición a ese lugar hace seis años y nuca volvió.-

Al escuchar lo que Tomoyo le dijo, Eriol se disculpó por su comentario, Sakura le respondió que no era su culpa. Solo le dolía no saber nada de su padre, y que ni siquiera tuviera un cuerpo al cual llevarle flores. Sakura se soltó a llorar un momento, pero encontró un consuelo entre los fuertes y varoniles brazos de Shaoran.

Nuestros amigos charlaron un poco más. A los pocos minutos, la señora Sonomi regresó a casa y escuchó la buena nueva sobre Sakura y Shaoran, y reaccionó igual de emocionada que su hija. Luego Eriol se despidió y se marchó, prometiendo estar de vuelta a tiempo para la boda. Sakura y Shaoran fueron a otras casas de amigos de las familias, anunciando al mundo su amor, y haciendo varias escalas en su sitio privado para saborear mutuamente sus besos sin nadie que los interrumpiera.

Al mismo tiempo, en un poblado costero del norte de Lordaeron, dos hombres hablaban.

-¿Y es cierto que el tal Kel´thuzad vendrá a este pueblo pasado mañana?-

-Si, eso oí, aunque a mi no me importa. Bueno, no más charla que debemos empacar este trigo para que lo repartan a tiempo.-

-Pues vieras que este trigo me da mala espina. Se ve tan raro y se le acercan muchos bichos. Vieras que moscotas vuelan alrededor.-

-Debe ser por el olor que agarró en el barco. Ya no perdamos más tiempo y a trabajar.-

Ninguno de esos dos imaginaba la pesadilla que estaba por iniciar.

Continuará…

Hola a todos. Espero que hayan disfrutado de este capítulo. Como habrán visto, tendremos un Eriol-Tomoyo también. Será algo muy interesante. En el siguiente capítulo veremos como los preparativos para la boda siguen, veremos caras nuevas y… una que otra cosita que podría repercutir en los planes de nuestra feliz pareja. Ahora pasaré a responder reviews:

HOSHI: Si, pequeña, por fin fuiste la primera. Felicidades. Pues la ambientación, aparte de lo que dije en mi nota inicial, sería un mundo medieval que empieza a descubrir algunas tecnologías como la pólvora pero que aun esta íntimamente ligado con la magia. Sakura tiene una gran fortaleza que le permitió esperar a su Shaoran por dos años, aunque como viste, no deja de ser una inocente jovencita que llora ante el recuerdo de un ser perdido. Lo bueno es que tiene a su amado al lado para consolarse. Te agradezco tus palabras y te aseguro que todas me han llegado. Te veré luego. Cuídate.

Lady Neomi: Me encantó que el fic te gustara. Si todo sale bien, tendremos boda en el siguiente capítulo… si todo sale bien para ellos. Nos vemos.

Ghia-Hikari: Me halaga saber que el fic te parezca bueno. Espero este capítulo te haya gustado. Hasta pronto.

Daulaci: Me siento sumamente halagado al tener un review tuyo. Me hace muy feliz que una escritora de tu talento siga mi historia. Espero este capítulo haya sido de tu agrado. Espero verte por aquí. Gracias y nos vemos.

Miyozku: Aquí tengo a alguien a quien extrañaba ver. Claro que tendremos algunos problemas. ¿De que índole? Lo sabremos pronto. Me despido por ahora y espero verte pronto por aquí… eso incluye tu historia. Quiero saber que más sigue. Nos vemos.

Celina Sosa: Me da gusto verte aquí. En el siguiente capítulo veremos si no tienen problemas antes de la boda. Cuídate.

H.fanel.K: Por fin te puedo responder un review, amiga. Parece que no habrá contratiempos antes de la boda, sino después. ¿O si será antes? Es fabuloso mantener el suspenso. Jeje. Espero verte pronto, o al menos antes de que los profesores se aloquen con los trabajos finales. Bye.

Antes de partir les diré que si se fijan en algunos detalles, puede que descubran algo interesante. No es algo que repercuta en la historia, es más bien una curiosidad. Veremos si alguien lo nota. Bueno, nos veremos después. Buena suerte a todos. Hasta pronto.