Capitulo 3 'Hogwarts'
El primer día de clases puede ser el más esperado por un niño o el más temido, para Kadma Snape era muy esperado, ansiaba mucho tener clases de pociones con su padre y era precisamente esto lo que aterraba a Severus, la reputación de ser el peor profesor de todo Hogwarts no le importaba, no hasta que la posibilidad de que su hija lo supiera y la maravillosa visión que tenía de el pudiera cambiar, pero Snape no podía cambiar de ser el ácido profesor de pociones a ser el adorable padre de familia de un momento a otro, si comenzaba a ablandarse significaba perder el respeto de los alumnos, no quería ser otro mas del montón, el era de lo mas respetable, aunque también temido, qué pasaría si se malinterpretaba lo que había pasado años atrás cuando se le llamaba traidor, claro que había quienes lo consideraban todavía uno, no soportaría que su nena escuchara todo eso, y más conociendo el carácter de ella, si le salía lo Snape por una situación así, quienquiera que dijera algo malo de el tendría que tener mucho cuidado con su bebé… o peor… qué tal si ella lo creía todo?
-No seas tonto Severus, te lo he dicho mil veces, Kadma sabe lo que pasó, ella estaba presente cuando tuviste que huir, cuando llegaste mal herido, cuando te absolvieron por el cargo de traición y se aclaró todo –Prue ya comenzaba a perder la paciencia, nunca había visto así de paranoico a su marido, era desesperante hasta cierto punto
-Si, claro –respiró hondo –ella me quiere, y yo a ella… qué podría pasar?
En ese momento Kadma bajaba las escaleras con su baúl por atrás, no sabía porqué su papi estaba tan nervioso, se veía transparente, considerando que Snape siempre estaba pálido, andaba de un lado para otro murmurando cosas, se exaltaba fácilmente, pero por lo que veía en ese instante, Prue había podido calmarlo un poco, por lo menos ya estaba un poco mas quieto
-Bueno… creo que llegó la hora –anunció Prue –vamos o te dejará el tren
-Vivo a cinco minutos del colegio… no puedo unirme a los demás en la estación de Hogsmeade?
-No –aclaró Snape –ahora ya eres una alumna, no puedes llegar como quieras… tienes que seguir el protocolo
-Habla el papi o el profesor?
Esta pregunta contrarió mucho a Snape, en otra época le hubiera hecho gracia, pero en este momento hacía exactamente lo contrario, lo cual Prue notó inmediatamente, así que salió al rescate de su marido
-Lo dice como cualquier padre de familia que se preocupa por la educación de su hija
-Pero vendrás conmigo, verdad papi? –ah, esa mirada, igual a la de Prue… irresistible
-No hija, tengo que estar en el Colegio, el primer día de clases es muy importante, y como jefe de casa tengo que arreglar muchas cosas
-Mmm, está bien… entonces dame un abrazo
-Y un beso también –ambos extendieron sus brazos y se unieron como nunca antes.
Prudence llevó a Kadma a la estación de King's Cross y la llevó hasta un compartimiento vacío, ambas cargaron el baúl que contenía todo el material necesario para el primer año de educación mágica, luego de eso, Prue le pidió a su hija que esperara un momento, le tenía un regalo de cumpleaños… un poco adelantado, pero sabía que le gustaría mucho a su hija. La dejó y al cabo de cinco minutos estaba de regreso con una caja de tamaño mediano de color negro con un gran moño rojo, la extendió a ella y se la entregó en sus manos
-Vaya… creo que es el regalo mas grande que he recibido
-Y es una gran responsabilidad, yo se que te va a gustar mucho –la caja se movió de repente saltando fuera de las maños de su dueña
-No puede ser! –una enorme sonrisa se dibujó en el rostro de Kadma –mami! Es lo que yo creo que es?
-Ábrelo y lo sabremos
De inmediato tomó la caja de vuelta en sus manos, desató el listón que la cerraba, levantó la tapa y era precisamente lo que ella quería, aquello que había deseado por mucho tiempo y que no se lo habían dado, ahora sabía que sus padres habían esperado el momento indicado para dárselo
-Es precioso! Pero que bonito gatito!
Lo sacó de la caja y lo abrazó delicadamente, un gatito de color gris y ojos verdes, el animalito le devolvió la mirada y se acurrucó en sus brazos
-Sabía que tu también le gustarías a el… y tu padre no lo quería porque lo rasguñó un poquito
-Solo estabas jugando verdad Osiris? –le preguntó al pequeño gatito levantándolo hasta la altura de sus ojos
-Osiris?
-Si… así lo llamaré, sabes cuánto me gusta la cultura Egipcia, es de las más fascinantes, y Osiris es mi Dios favorito
-Algo tétrico no crees?
-No puedo evitarlo… así soy yo, ja! –esa sonrisa como diciendo 'soy taaan inocente' no se la creía nadie, pero era gracioso ver como se expresaba
-Vamos, en tu baúl guardé una camita, es para Osiris, así lo podrás mantener contigo también en tu dormitorio
-A menos que quiera dormir conmigo… pero no lo creo
-Wow, eso si no lo puedo creer, pero si siempre has querido un gato para tratarlo como un bebé, será el gato mejor tratado de toda Gran Bretaña
-Es que no creo que a Mikey le haga mucha gracia
-Oh claro! No pensamos en Mikey… supongo que ambos pueden compartir la cama
-Mejor sigo durmiendo con Mikey y que Osiris disfrute de su nueva cama
Un gato era lo que Kadma más deseaba en todo el mundo, era una amante de los felinos, se le hacían muy elegantes y hermosos, orgullosos, característica que compartían con ella, el orgullo de una combinación Halliwell-Snape no era nada sencillo, muy fuerte, era la principal arma de Kadma, acompañada del sarcasmo, un inmenso amor por su familia y la plena convicción de que no había una mejor que la de ella.
Finalmente su madre la dejó sola para que se conociera mejor con su nuevo amigo y para que socializara un poco con los otros alumnos también. A sólo dos minutos de que se quedara sola en su compartimiento asomó la cabeza una niña de pelo oscuro y largo como el de ella, con la diferencia de que su piel era blanca como la nieve, acompañada de una chica con las mismas características que ella pero un poco mas pequeña, parecían hermanas
-Hola… podemos ocupar este compartimiento contigo? El tren empieza a llenarse –dijo la más grande de las dos
-Si claro –respondió sin dudar Kadma… era la perfecta oportunidad para empezar a relacionarse
-Gracias –respondió la otra chica –primer año verdad?
-Si, soy nueva
-También es mi primer año, cómo te llamas?
-Kadma
-Kadma qué? Debes tener apellido…
-Kadma Snape Halliwell… y tu?
-Snape?... no serás hija del profesor Severus Snape? –preguntó la otra chica
-Si, el es mi padre… y ustedes cómo se llaman?
-Yo soy Kassidy Malfoy –se presentó la mayor –y ella es mi hermana Galadriel
-Mucho gusto –siguió Galadriel –puedes llamarme Gala, es bueno escuchar que vengas de una buena familia, no quisiera pensar el relacionarme con algún sangre sucia que ande por ahí
-Malfoy dijiste? Son algo de Draco Malfoy?
-Si… es nuestro hermano –aclaro Kassidy –bueno, de hecho es mi medio hermano, yo solo soy hija de Lucius, Gala y Draco son hijos de el y Narcisa
-Si, he escuchado de sus padres… presidente del consejo escolar, no?
-Si, y cómo sabes de mi hermano? –preguntó Galadriel
-Dime por favor que no eres de su club de fans porque no soportamos a esas chicas –continuó Kassidy
-club de fans? Para nada! Lo conocí hace un tiempo, cuando el estudiaba aquí, en una clase de mi padre
-Ah… que bien! Entonces tendrás una excelente relación con nuestra familia, y ya sabes en que casa quieres estar?
-Slytherin –respondió Kadma sin pensar –siempre he querido pertenecer a esa casa
-Si… yo también quería estar ahí –se lamentó Kassidy –pero ya ves –señaló su corbata azul y plata –soy Ravenclaw… aunque no es tan malo, es una casa elitista… no cualquiera entra aquí, aunque aun así Narcisa dice que soy la desgracia por no entrar a Slytherin
-Sabes que mamá no habla en serio… te quiere, a su manera
-Y tu Gala? También quieres estar en Slytherin?
-Claro Kadma! Como toda mi familia
-Y tu en que grado estás Kassidy?
-En segundo, apenas entré el año pasado
El Expreso de Hogwarts siguió su curso y la conversación no terminaba, hasta que llegaron a la estación de Hogsmeade y bajaron del tren, un semi-gigante ya conocido por todos guiaba a la multitud con su enorme lámpara colgando de su brazo, Rubeus Hagrid subía a un bote al borde del lago negro, Kassidy se había despedido de su hermana y de la chica nueva cuando subió a un carruaje sin caballos que la llevaría hasta el colegio, mientras que las otras dos niñas subían a los botes como el resto de los de primer año. Al llegar al otro lado del lago bajaron de las embarcaciones y siguieron la fila que las llevó hasta el enorme vestíbulo del Castillo de Hogwarts. Una mujer los esperaba al pie de la escalera para guiarlos al Gran Comedor donde el resto de los alumnos esperaban impacientes a los nuevos alumnos… y la cena también.
-Buenas noches a todos –Saludó la mujer de rostro pálido –soy la profesora Sinistra. Bienvenidos a Hogwarts, antes de llevarlos del otro lado de la puerta, en donde se llevará a cabo la ceremonia de selección, es mi deber decirles las reglas básicas de este colegio. Entraremos en el gran comedor en dos filas, los llamaré según la lista que tengo aquí y uno por uno se sentarán en el taburete al frente del resto del colegio donde se les colocará el sombrero seleccionador y el nos dirá a qué casa deben ir; segundo, mientras estén en Hogwarts su casa y sus miembros serán como su familia, cada año las cuatro casas compiten por la copa de las casas, la cual se gana con puntos, puntos que podrán ganar con sus logros, tareas y cumpliendo las reglas estipuladas, si las rompen, los profesores y personal docente están en todo su derecho de quitarles los puntos que ellos crean convenientes. Las cuatro casas que existen son Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Ahora… síganme por favor
El grupo de alumnos se formó en una fila de dos en dos, juntos desfilaron en medio de las cuatro enormes mesas que llenaban el recinto, como cada año todos estiraban los cuellos para ver mejor a los nuevos alumnos de primer año. La fila se detuvo cuando llegaron al frente de todos, la profesora Sinistra desplegó el pergamino que llevaba en la mano y comenzó a llamar a los alumnos de la fila para ser seleccionados. Mientras, Kadma y Galadriel miraban a la mesa de profesores suponiendo quién enseñaba cada materia (aunque Kadma bien sabía quién enseñaba que) y ahí estaba… Kadma saludaba por lo bajo a su papi, el le respondía el saludo sin que nadie se diera cuenta, Galadriel también saludaba a alguien, Kadma volteó y ahí estaba Lucius Malfoy, a la orilla de la mesa, junto al profesor Flitwick, conversaban un poco mientras Lucius saludaba a sus hijas. Galadriel volteó y buscó a Kassidy entre los Ravenclaws, cuando la encontró le dijo a Kadma en donde estaba para que también la saludara, desde su lugar les deseaba suerte y le pedía a sus amigos que hicieran lo mismo.
-Almond, Catherine –La primer seleccionada de la noche… una Gryffindor según el sombrero
-Madden, Benjamín –llamó Sinistra y un chico de pelo negro y aspecto rudo salió de la fila para llegar hasta el taburete, se colocó el sombrero
-SLYTHERIN! –anunció este, Su hermano gemelo Joel fue a Hufflepuff
-Qué? –Se preguntó Galadriel cuando vio a Joel caminar a la mesa amarillo y negro –cómo pueden ser gemelos si uno está en la mejor casa y el otro en la peor
-Creo que por dentro no son tan gemelos no crees?... pero si Benjamín está en Slytherin yo también quiero estar jajaja -dijo Kadma con una gran sonrisa
-Ja! Así que a ti también te gustan los chicos malos eh…
-Algo así –pero su conversación tendría que esperar porque en ese momento llamaban a Galadriel al frente
-Malfoy, Galadriel –ella caminó algo nerviosa hasta el frente, mirando a su padre y a su hermana… se sentó, colocaron el sombrero sobre su cabeza, se tardó unos segundos, parecía que discutían algo… cómo se podía a discutir con un sombrero? Justo en ese instante el sombrero anunciaba la casa de su amiga, para sorpresa de todos
-RAVENCLAW –gritó el sombrero
Galadriel se quitó el sombrero algo molesta, en medio de los aplausos de la mesa azul se unió a ellos y se sentó junto a su hermana, Kassidy sonreía mucho, pero Galadriel no tanto, para un Malfoy era casi un requisito indispensable entrar a Slytherin, y ella era la segunda que no lo hacía. La ceremonia seguía su curso y la fila disminuía notablemente conforme los nuevos se unían a sus mesas correspondientes, ya quedaban pocos alumnos cuando el Gran Comedor se quedó en silencio y lleno de expectación al escuchar el nombre
-Snape, Kadma
Kadma caminó lo mas tranquila pero velozmente que pudo, miraba de reojo a su padre y le incomodó bastante ver que muchos se levantaban de sus asientos solo para verla, afortunadamente el sombrero tapó sus ojos y apenas veía el brillante mármol del piso, y luego, escuchó una vocecilla en su oído
-Ah! De nuevo una Snape, pensé que nunca llegaría el día… veamos… una decisión difícil
-Difícil? –pensó Kadma –Qué tan difícil podría ser? Soy toda una Slytherin!
-No no no, según lo que yo veo, si tienes muchas de las características que el gran Salazar buscaba en sus alumnos, consigues lo que quieres si… y eres muy astuta… pero… hay otras cualidades que resaltan mas en ti… una valiosa mente, bastante ágil…
-Qué?... como mamá?
-si… serás… RAVENCLAW!
Kadma se quitó el sombrero, lo regresó a Sinistra y se sentó en el lugar que le abrieron las hermanas Malfoy, miró a su padre de una forma en que no lo había hecho nunca, como apenada por eso, aunque no era del todo malo, su madre tenía esas características Ravenclaw, y así la amaba, no? El banquete no tardó mucho en empezar, después claro, de las palabras de la directora, Minerva McGonagall, las recomendaciones de conducta y unos anuncios del Consejo Escolar.
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