Disclaimer: Ouran Koukou Host Club no es mío (ya me gustaría...). Tanto los personajes principales, la ambientación y demás pertenecen a Bisco Hatori y al estudio BONES.

Tras la puerta...

by

Hikaru Kusanagi

Segundo capítulo: El Misterio de la antigua Casa de Té.

Por fin acabaron las clases del primer día, y tanto Haruhi como Takako pudieron tomarse su primer descanso. Ambas muchachas decidieron tomar algo y dar un paseo por el campus antes de marcharse a su apartamento de nuevo.

-Y bien, Haruhi¿qué tal te ha parecido la universidad?-preguntó Takako, dando un sorbo al café que previamente había obtenido en una máquina del edificio de la facultad.

-Está bien... es un ritmo muy distinto al del instituto-opinó ella-. Me gusta porque van a exigirnos que demos lo mejor de nosotros, pero parece que se perfila un poco complicado... voy a tener que estudiar desde el primer día...

-¡No te preocupes!-dijo su compañera alegremente-. No hemos hecho mucho el primer día, así que tómatelo con calma. Luego podrás estudiar y estudiar hasta que te duelan los codos y la vista... pero ahora dedícate a relajarte. Tampoco es bueno pensar sólo en el trabajo y el estudio...

-Sí, pero tampoco lo es pensar tan solo en ocio y juegos-replicó Haruhi-. En mi época de instituto no estudiaba todo lo que quería... así que, ahora que estoy en la universidad, debo tomarmelo en serio desde el principio.

-¿No estudiabas todo lo que querías?.¿Y por qué? Si estuviste en la academia Ouran, debías tener un buen nivel de notas para poder estudiar allí...

-No he tenido muchos problemas para pasar de curso, y si accedí allí es porque me dieron una beca por mis notas. Pero... el ocio ocupaba gran parte de mi tiempo. Así que, siempre tenía que pegarme la paliza de estudiar los últimos días antes del examen...-Haruhi puso los ojos en blanco. Pensandolo bien, había sido un milagro que el hecho de pertenecer al Host Club no hubiese repercutido negativamente en su nivel académico.- Estaba en un club, con éstos chicos, los que has visto antes... y ello apenas me dejaba tiempo para estudiar.

-¿En serio?. ¡Eso es estupendo! Por eso tenéis una relación tan cercana... ¿Y de qué era el club?

-Pues verás...-Haruhi se lo pensó un poco antes de responder. El Host Club se encargaba de entretener y de hacer felices a las chicas, y no sabía como explicar eso de forma que no le pareciese extraño a Takako... puesto que ella misma era una chica. Pero antes de que pudiera proseguir, sintió que alguien chocó con ella y cayó de espaldas al suelo.-¡Ay!

-¡Cuidado!-exclamó Takako, yendo a ayudar a su amiga-. ¿Estás bien, Haruhi?

-Yo estoy bien...pero deberías preguntarle a ella-señaló con la cabeza a quien se había chocado con ellas. También se había caído al suelo con el impacto, y había tirado todos sus libros. Era una chica de su edad, pelirroja y con el pelo más bien corto en media melena.

-¡Ay!.¡Cuánto lo siento!-Su forma de hablar y su aspecto les indicaron a las chicas que ella era, probablemente, extranjera-. No me fijaba por dónde iba...

-Tranquila-Haruhi trató de calmarla, enderezándose y ayudándola a recoger-. ¿Te encuentras bien?

-¿Eh?-la desconocida se volvió a verla. Entonces no le quedó lugar a dudas; aquella chica era una gaijin(Trad: Extranjera). Nadie en Japón tenía los ojos verdes-. Sí, sí; estoy bien. Lo siento mucho...

-Está bien, siempre y cuando te fijes más la próxima vez... una siempre tiene que mirar por donde va...-comentó Takako, observándola. Entre ella y Haruhi consiguieron ordenar todos los libros, y la chica se levantó; tenía esbozada una sonrisas de disculpas.

-Sí, lo haré...Lo siento-respondió, disculpándose una vez más-. Perdonad, pero me preguntaba si sabíais cómo se va hacia la estación de Metro más cercana... es que soy nueva por aquí y...

-Ah¿vas al metro?-interrumpió Takako, esbozando una sonrisa más amistosa-. ¡Nosotras vamos hacia allí! Nuestro apartamento está al lado de la estación... ¡te acompañamos!-Haruhi la observó con una gota resbalándole por la sien. Hay que ver qué voluble es esta chica...

-¿En serio? Pues muchas gracias...-la gaijin sonrió, algo más aliviada-. Estoy muy perdida por aquí...

-¿De dónde eres?-preguntó Takako, otra vez interrumpiéndola.

-¿Eh?

-Te he preguntado que de donde eres, de qué país vienes-aclaró Takako, ante la expresión confundida de la pelirroja. Haruhi se levantó, cargando con parte de los libros de la chica y cara de circunstancias-. Eres extranjera¿verdad?

-Bueno... pues sí...-admitió ella, algo tímida-. Soy francesa.

-De Francia¿eh? Pues para ser extranjera¡hablas bastante bien japonés!

-Hago lo que puedo...-soltó una pequeña risa, nerviosa.

-Takako, deja respirar a la pobre chica...-Haruhi intervino por fin, situándose al lado de la chica nueva y empezando a andar-. Acaba de llegar y no paras de hacerle preguntas.

-Pero es que tengo curiosidad...-se defendió Takako-. Es normal¿no?-.Haruhi simplemente suspiró, dejando la pregunta retórica de su amiga sin contestar.

-Me llamo Anaïs LeBlanc-explicó la extranjera, algo más confiada en sí misma-. Estoy estudiando Periodismo por una beca aquí... y de paso aprendo todo el japonés que puedo-. esbozó una sonrisa-. Tenía muchas ganas de conocer Japón, es una de las razones por las que estoy estudiando aquí...

-Encantada, Anaïs-san-Takako le obsequió con una enorme sonrisa-. Yo soy Takako Inoue, y mi amiga es Haruhi Fujioka-señaló a Haruhi,quien hizo una leve inclinación de cabeza a modo de saludo-. Bienvenida.

-Mucho gusto-añadió Haruhi, con la ceja alzada. Bien educada que es cuando quiere...aunque no deje de interrumpirla-. ¿Te gusta Japón, Anaïs-san?

-Por lo que he visto hasta ahora, sí-Anaïs sonreía también-. Tokio es enorme... así que no me aburriré. Ayer mismo llegué; tengo mucho que ver...

-¡No tengas prisa!-como no, Takako volvió a interrumpirla, pasando un brazo por el hombro de la desprevenida pelirroja, como si fuesen amigas de toda la vida-. Ya te llevaremos a los sitios para que no pierdas detalle... Y si quieres, también trataremos de llevarte fuera de Tokio... por ejemplo, a Osaka. Yo soy de Osaka, sabes...y es un buen sitio. Te va a encantar...

Se nota que es de Osaka...Con cierta incomodidad, Haruhi miraba de reojo cómo Takako parloteaba con la extranjera, mientras que ella trataba de seguir su conversación lo mejor posible, cohibida. Al menos, Takako se había olvidado del asunto del club con su llegada, y por su parte no volvería a sacar el tema. Se limitó a escuchar a ambas chicas en silencio, con una sonrisa de medio lado.

Las tres salieron del campus de la universidad y pasaron por delante del parque en el que se habían encontrado antes a los miembros del Host Club.

-¿Sabéis? Hay una leyenda en torno a éste sitio...-comentó Takako, volviéndose a mirar un momento hacia Haruhi-. No te lo conté antes, porque no me dio tiempo con la aparición de tus amigos... pero es muy famosa por aquí.

-¿Y de que se trata?-preguntó ésta.

-Se cuenta que hubo aquí, en el interior del parque, hace mucho tiempo, una casa de té muy famosa. Éste lugar era aún más frondoso, y por tanto, la casa de té era de las más concurridas de la ciudad. Pero fueron edificando alrededor, y pronto, aquél recinto dejó de ser concurrido. Poco a poco, perdieron clientela, y tuvieron que cerrar. Desde entonces hasta ahora...-la voz de Takako adoptó un tono tétrico- Nadie ha vuelto a entrar allí desde entonces, ni a usar el sitio. Se cree que el dueño de la casa de té murió allí... y ahora su fantasma vaga por el recinto abandonado...

Haruhi alzó una ceja.

-¿Y eso es todo?-dijo, incrédula-. Suena a peli barata de terror...

-Oye, que no me lo he inventado yo... es lo que cuentan...

-¿Fantasmas?-Anaïs echó una mirada hacia el interior del parque, temerosa-. Qué miedo...

-¡Nah, no te preocupes!-exclamó Takako, despreocupada-. Ya dije que son leyendas. No sabemos cuánto hay de cierto o no en ellas...

-Takako, si hablas tan rápido, no te va a entender-Haruhi miró de reojo a la extranjera, que tenía cara de no entender nada de lo que se le estaba diciendo.

-No te preocupes, Haruhi-san...-dijo ésta, esbozando una sonrisa de circunstancias-. He dado clases intensivas antes de venir aquí... al menos, mejor que antes se me da.

-¿No queréis saber si lo que dicen sobre la casa de té es verdad?-Takako volvió a la carga, erre que erre con su tema.

-Paso.-fue la fría respuesta de Haruhi, que dejó completamente helada a la morena de pelo largo.

-¡Pero Haruhi!.¿No te ha entrado curiosidad de averiguarlo...?-miró suplicante a la chica-. ¿Ni siquiera un poquito?

-La verdad, ahora mismo tengo mejores cosas en mi vida que ir a comprobar si hay fantasmas en una casa de té antigua...-replicó Haruhi, con cierta desgana-. Y Anaïs no parece estar muy por la labor...

-¡No hables por ella!-Takako se giró rápidamente hacia la pelirroja, y le puso ojos suplicantes a ella también-. ¿Verdad que tú tienes curiosidad, Anaïs-san?.¿Ne?.¿Neeee?-Ante tal acto, Haruhi se llevó una mano a la frente,poniendo los ojos en blanco.

-Bueno... eh... no sé...-balbució la aludida, bastante indecisa y algo intimidada por Takako. Haruhi no se lo reprochaba.

-¡Vamos!.¡Que parece que tengais hielo en las venas!

-Si tantas ganas tienes de ir, ve tu sola-le dijo Haruhi, encogiendose de hombros-. Total, está ahí cerca.

-Pero... es que...-Takako bajó la vista, juntando los dedos índice cohibida. Se hizo una pausa entre las chicas.

-¿Es que, qué?

-Es que...-Alzó la vista, con ojos brillosos y grandes. Le recordaban a cierto gesto de cierto rubio...-. Me da miedo entrar sola...

Acabáramos...Haruhi miró de reojo a su amiga, con una gota enorme de sudor en la sien, sin podérselo creer. Mientras tanto, Anaïs observaba a una y a otra, tratando de captar lo más posible de lo que estuviesen diciendo. Después de otro silencio cuya tensión casi se podía palpar en el aire, la primera suspiró.

-Muy bien. Nos acercaremos por allí... pero será mañana despues de clases. No podemos seguir entreteniendo aquí a Anaïs-san...

-¡Haruhi-chan!-exclamó Takako, abrazándose al cuello de su amiga jubilosa-. ¡Eres la mejor!.¡Gracias!

-Oye... que tampoco es para tanto... ¡y sueltame que me voy a caer...!

-Eh, chicas... -Anaïs esbozó una sonrisita nerviosa a causa de la escenita que Takako estaba montando-. Voy a llegar tarde...

-Sí, ahora vamos, Anaïs-san-Haruhi obligó a Takako a bajarse de encima suya, para volver a reanudar la marcha junto con la extranjera. Mientras caminaban hacia el metro, miró de reojo hacia el parque. Lo cierto es que no se preguntaba si habría fantasmas en su interior o no... sino qué era lo que había allí exactamente para que la morena de pelo largo pusiese tanto empeño en que ambas fueran.


Al día siguiente, ya terminadas las clases, las tres chicas habían quedado en el parque, en el extremo que estaba frente a su universidad. Anaïs había llegado la primera. Observaba con aire ausente el edificio que se vislumbraba al otro extremo del parque, el de la Universidad Ouran. Lo que estuviese pensando en ese momento era un misterio. Poco después, llegaron Haruhi y Takako, ésta visiblemente nerviosa.

-¿Estáis listas?-preguntó, retorciéndose las manos.

-Si no hay más remedio...-Haruhi se encogió de hombros-. Vamos, vemos lo que hay por ahí y nos vamos.

-Anaïs-san, tú no tengas miedo...no nos separaremos ni un momento de ti, para que así estés tranquila-Takako le dedicó una amplia sonrisa a la extranjera-. ¿De acuerdo? Pues, si estais de acuerdo... ¡vamos allá!

La que nos espera... Pensó Haruhi, siguiendo a las dos chicas. Takako tenía bien agarrada a Anaïs del brazo, cosa que a la pelirroja le ponía más nerviosa que tranquilizarle. La actitud de 'aventuremonos hacia lo desconocido y tenebroso' de la más mayor no mejoraba las cosas.

Por fin, después de mucho andar (Haruhi nunca se imaginó que un parque pudiese ser tan grande como aquél), llegaron al punto en cuestión. Ante ellas se erigía una casa al más tradicional estilo japonés, con sus paneles de papel de arroz y su tatami. Pero la verdad es que el aspecto que presentaba no se podía decir que fuese precisamente... aterrador. De hecho, parecía más bien invitar a entrar que a ahuyentar a la gente.

-Y ésto... ¿es una casa de té abandonada y cochambrosa por los años?-Haruhi alzó una ceja, incrédula.

-¡Antes no estaba así!-aseguró Takako, quien estaba bastante asombrada-. Alguien tiene que haberla renovado en este tiempo... ¿pero quién? Se necesita mucho dinero y tiempo... además de ganas...

-¿Y si fue el... fantasma?-sugirió Anaïs, con cierto temor.

De nuevo el silencio se hizo entre las tres.

-Tonterías...-Haruhi lo descartó inmediatamente, si bien estaba empezando a sentirse algo inquieta-. Aunque... quien sabe... puede que sea una trampa. Puede que lo hayan puesto así para que se pueda caer en la maldición del fantasma más facilmente...-optó por divagar, bromeando un poco.

-¡Vosotras dos!-Takako estaba al borde de la desesperación-. ¡Dejad eso ya, que parece que lo hagais a posta!- respiró hondo varias veces-. Muy bien... solo hay una forma de descubrir el misterio. Vamos a entrar...

-¿Es necesario?

-¡No hay otra forma! Vosotras primero...

Mira, la que dijo que iba a proteger a Anaïs-san... Haruhi meneó la cabeza, al tiempo que se aproximaba hacia el recinto, resignada. Anaïs se pegó a ella como una lapa, bastante tensa, y Takako las siguió.

-¡Mirad ahí!-señaló Anaïs. Habían... zapatos en la entrada. Varios pares, además-. ¿Qué hace esto aquí?

-Alguien más ha decidido venir aparte de nosotras, está claro...-Haruhi se estaba empezando a temer que todo aquello fuese una historia fantasiosa de Takako-. Mirad, hacemos una cosa. Preguntamos por si se puede entrar, y si vemos que no hay nadie, nos marchamos-añadió, ante las protestas de la morena de pelo largo.

Sin más preámbulos, se adelantó hacia la puerta...alargó la mano hacia la puerta corredera... y la apartó un poco. -Ojama shimasu... (Trad: expresión que se dice al entrar en casa ajena, en japonés; más o menos, significa "con permiso).

Y tras la puerta...

CONTINUARÁ.


Bueno, creo que algunos me vais a matar por esto xD!!!! pero así os dejo con la intriga para la siguiente...además de que se pueden intuir un poco por donde van los tiros. Me ha costado muchisimo escribir este capítulo, en serio... tan pronto se me ocurría una idea como después la descartaba y pensaba en otra... al final lo he dejado así, a mi parecer un poco cogido de los pelos, pero al menos espero que tenga tanto exito como el primero.

No me esperaba tantos reviews para el primer capítulo... ¡me habeis hecho muy feliz! Y es que normalmente mis fics no tienen tanto exito... os agradezco de todo corazón que os hayais parado a leer esta historia, y me encanta que os haya gustado tanto. Espero estar a las alturas de las expectativas y no defraudaros...

No creí que hubiese tanta polemica con los ojos de Tamaki... XD! Yo siempre creí que eran azules, pero es cierto que tienen un deje violeta... bien, hare lo siguiente: a partir de ahora, cuando tenga que referirme a los ojos de Tamaki (que lo haré muy a menudo en este fic... ) lo haré diciendo que son de un azul lavanda. Así, ni para mí, ni para vosotras. Termino medio. XDDDD

En esta ocasión, los Hosts no han aparecido :P presencialmente al menos no... pero no os apureis, ya os hartaréis de verlos... he tenido que meter otro personaje original, que esta sí que va a estar un pelín mas involucrada... en el proximo capítulo sabréis por qué. En cuanto a la sugerencia de la ultima que me dejó review, Hime-Klaus, la agradezco mucho, y sí que tendré en cuenta un poco los sentimientos de Hikaru hacia Haruhi... y meteré algún personaje de Ouran más en la trama. A Renge no creo que la meta, porque me cae bastante gordo...:s

En fin, que espero seguir manteniendo ese interes tan bueno que ha despertado éste fic en vosotros... tened paciencia conmigo, porque a partir de ahora tendré muchos parones, pero os prometo que acabaré esta historia, cueste lo que cueste... de hecho, ya escribí el desenlace, en uno de los intentos de éste capítulo... pero esta bien guardado. Hasta la próxima y muchas gracias!