Disclaimer: Ouran Koukou Host Club, una vez más, pertenece a Bisco Hatori y al estudio BONES; los personajes, la ambientación, etc, etc. Y todo lo que ello conlleva. (Por si me dejo algo)
Tras la puerta...
by
Hikaru Kusanagi
Tercer capítulo: El Host Club contraataca.
La puerta corredera se abrió con lentitud, pero con firmeza, guiada por la mano de Haruhi. Tras ella, aguardaban Takako y Anaïs, nerviosas e inquietas por aquello que podrían encontrarse dentro de la antigua casa de té, y agolpándose para ver por encima del hombro de su compañera. El momento de descubrir la verdad que encerraba aquella estancia había llegado.
Y tras la puerta...
Una avalancha de pétalos de rosa y un cuarto pequeño de estar alumbrado con lámparas de papel y decorado de forma tradicional les dieron la bienvenida. En su interior, aguardaban unas siluetas, que se dieron la vuelta en cuanto oyeron la puerta abrirse y revelaron a seis apuestos muchachos trajeados, que les ofrecían una cálida sonrisa.
-Bienvenidas.-dijeron al unísono.
Una suave brisa golpeó en los rostros de las tres chicas, cuya expresión no podía definirse muy bien, estando entre la sorpresa y la incredulidad. Haruhi especialmente, que había empezado a quitarse los zapatos para entrar, casi dio un traspié para caer de espaldas al suelo... No se podía creer lo que estaba viendo.
-Vo... vo... vosotros...-balbució, con un tic nervioso en la ceja. Los Hosts, por su parte, le devolvieron la mirada, con perplejidad.
-¡Haruhi! Bienvenida de nuevo... ¿Qué ocurre?-Tamaki, impecablemente vestido con un traje blanco y corbata roja, fue el primero en hablar una vez más, acercándose con su sonrisa de siempre-. Parece como si hubieses visto un fantasma...
Ja, ja, ja. Haruhi miró de reojo a Takako, esbozando una mueca irónica. Ésta sólo pudo encogerse de hombros, con una sonrisita de circunstancias.
-Se puede saber... qué significa esto, senpai...-aún recuperándose de la impresión, por fin pudo acertar a descalzarse apropiadamente, y fijó la mirada incrédula en el rubio en busca de una explicación coherente. Claro, si es que la había...
-¿Te refieres a ésto...?-con un aspaviento de su mano, Tamaki abarcó todo el lugar-. No es muy difícil de suponer... ésto, querida mía, e indudablemente, es la vuelta... ¡del Host Club!-exclamó,dando una vuelta sobre sí mismo, ya con ambas manos extendidas-. ¡En toda su gloria y plena floración!
Qué demonios...Haruhi se quedó en la misma expresión, con la ceja arqueada en incredulidad, mientras que Takako abría mucho los ojos, y Anaïs quedaba mirando fijamente la estancia y a Tamaki.
-¿Un Club de Hosts?-exclamó-. ¡No sabía que organizaseis una cosa así! Nunca he estado en ninguno... ¿éste es el club del que hablabas, Haruhi?
-Bueno, ehm...-empezó ella,pero Kyouya, con traje negro y corbata lila, le interrumpió.
-Así es. Tenemos éste club efectivo desde los tiempos de instituto... pero con la graduación de sus miembros desapareció. Ahora, hemos vuelto a reunirnos, y éste resultó ser el lugar más indicado para ello...
-Vaya... qué interesante...-Takako se giró hacia su amiga-. ¿Y qué hacías tu allí, Haruhi?. ¿Los promocionabas?. ¿Los gestionabas?. ¿O quizás... hacías las veces de modelo para ellos?
-No exactamente...-Una gota de sudor enorme se materializó en la cabeza de Haruhi. Bueno, aunque lo último quizás...
-Pero¿qué hacéis ahí paradas?-Tamaki se hizo a un lado, para dejar pasar a las chicas-. Entrad y poneos cómodas, por favor... esta es vuestra ca...-de repente, enmudeció de golpe. Sus ojos azul lavanda se habían topado al fin con Anaïs, quien aún seguía mirándole con fijeza. Tanto Haruhi como Takako les observaron a uno y a la otra, sin entender.
-¿Tamaki...?-susurró Anaïs por fin, que no había pronunciado palabra en todo aquél lapso de tiempo. Haruhi y Takako intercambiaron miradas de aun mayor desconcierto. ¿La gaijin conocía a Tamaki...?
-¿...Anaïs?-Tamaki parpadeó, evaluando visualmente a la chica por unos instantes-. C'est toi...?-Quedó en silencio por un par de segundos, en los que le cambió la cara a una de absoluta felicidad y se abalanzó a abrazarla-. C'est vraiment toi! Ma petite cousine! Beaucoup de cela fait déjà temps que ne te voyait pas...-se separó unos instantes de ella, y sonrió-. Tu sais, tu es très belle aujourd'hui!
-Ah... merçi beaucoup...-la pelirroja le devolvió la sonrisa, algo sonrojada-. Comment est-tu, Tamaki?
-Pe... pero que...-balbució Takako, quedándose a cuadros con la escenita. Los otros Hosts también se acercaron, curiosos-. Ellos... se conocen... y encima... ¿Tamaki sabe francés?
-Eso es lo menos extraño de todo precisamente...-dijo Haruhi, que aun y todo sabiendo aquél detalle, estaba igual de impresionada que ella.
-Tamaki es medio francés-Kyouya se encargó de explicarlo, mirando de reojo a la eufórica pareja y a su parloteo animado en la lengua extranjera, sin demasiado interés-. Su madre es de Francia, y estuvo viviendo allí mucho tiempo; por eso domina el idioma.
-Pero... Anaïs... ¿cómo conoce a Anaïs?-Takako aún no acababa de explicárselo.
Un brillito se hizo notar en las gafas de Kyouya.
-Eso mejor que os lo cuente él.
No será su novia... Haruhi observó a ambos; la familiaridad en el trato entre ellos era evidente, como si se conociesen de hacía mucho tiempo. No era la primera vez que veía a una francesa relacionada con el rubio; ya hacía unos dos años que una tal Éclaire casi provocó la disolución del club al intentar prometerse con Tamaki y llevárselo a Francia. Pero aquella relación no se veía de ése modo en absoluto; al contrario que con Éclaire, Tamaki parecía feliz de ver a Anaïs, y ésta también sonreía animadamente. No era tan raro que pudiesen estar saliendo...
¿Pero...por qué se ponía a pensar en una cosa ahí ahora? Además¿a ella qué le importaba?
-Escusez-moi un moment...-Tamaki soltó por fin a la pelirroja, y se giró hacia Haruhi, Takako y los demás, entusiasta-. Perdonadme éste inciso... os presento a Anaïs LeBlanc... mi prima por parte de madre.-Por segunda vez, Haruhi estuvo a punto de caerse de espaldas de nuevo, regañándose a sí misma por su propia candidez. Sólo eran primos... parientes, nada que ver con lo que se había imaginado hace un momento-. Aunque bueno, Haruhi e Inoue-san ya la conocen-miró a las aludidas, sonriendo-. Sabía que vendría a Japón, aunque no que me la encontraría tan pronto...
-¿Tama-chan tiene primos?-Honey, vestido de traje negro y corbata rosa, aún seguía mirándoles con sorpresa-. No lo sabíamos...
-Yo ya lo sabía.-Kyouya esbozó una sonrisa de satisfacción.
-¿Ehhh¿Y eso como es?-Takako se volvió a mirarle.
-Es obvio.-éste se volvió a mirar a la chica, manteniendo la misma sonrisa, que a Haruhi le provocó un escalofrío-. Soy su mejor amigo, y lo sé todo de él...
Lo sabes todo de quien te conviene... Haruhi le miró incómoda, mientras que su amiga asentía con la cabeza inocentemente.
Por fin, ya descalzas, las tres pudieron entrar, guiadas por los Hosts hacia el centro de la estancia. Por el rabillo del ojo, la morena vio cómo los gemelos, idénticamente vestidos salvo porque uno llevaba una corbata naranja y el otro una corbata azul claro, dirigían miradas cómplices a Takako entre tanto caminaban hacia allí... le dio algo de mala espina, pero decidió no darle excesiva importancia. Por el momento.
-Y por fin... ¡llegó el momento!-exclamó Tamaki. Tenía los ojos brillantes-. Todos reunidos, después de tanto tiempo separados... Ahhh, ésto me trae viejos recuerdos...-dramáticamente, se quitó una lagrimita de un ojo, ante las miradas de desconcierto de Takako y Anaïs y la de escepticismo de Haruhi.
-Sí, genial..., pero si alguno fuera tan amable de decirme a santo de qué viene todo esto...-dijo ésta, armándose de paciencia-. ¿Por qué reabrís el club? Si se suponía que lo habíamos disuelto... y justo en una antigua casa de té en mitad de un parque...
-Tranquila, Haruhi...-sonrió Kaoru, dandole unas palmaditas en un hombro-. ¡Todo a su tiempo!
-Escucha lo que nuestro señor tiene que decir... es muy interesante...-corroboró Hikaru también sonriente, al otro lado de Haruhi, revolviéndola el pelo.
-Sí... es cierto que a raíz de que todos nos fuimos graduando, decidimos que era hora de clausurar el club.-explicó Tamaki, en tono grave y melodramático-. El club no podía seguir funcionando si faltaban miembros, y aquella solución era la mejor. Pero... ¡eso dejó descorazonadas a cientos de fans!-exclamó, llevándose una mano a la frente y echando la cabeza hacia atrás, para acentuar su pose. A Haruhi le apareció una gota enorme de sudor-. ¡Todas nuestras seguidoras quedaron desoladas! La tristeza y la nostalgia flotaba en el ambiente el día en que dimos nuestra fiesta de despedida... seguramente todos vosotros lo recordéis. Por eso, comprenderéis... ¡que tamaña injusticia no puede seguir dándose!-se puso erguido y miró serio a sus seis "discipulos", más a las dos invitadas-. Así que por eso, ahora que nos hemos vuelto a reunir, volveremos a abrir... pero ésta vez... No para un público selecto, como hacíamos antes.
¿Cómo? Haruhi abrió mucho los ojos, sorprendida. Eso no se lo esperaba, tal como siempre había sido el lema del club; selectivo y abierto únicamente para aquellas chicas de posición social alta, dentro del instituto Ouran. El rubio siguió con su soliloquio.
-Nuestro club... tan sólo era conocido por los estudiantes de Ouran. Pero para nuestra apertura, hemos reconsiderado abrir nuestras fronteras... ¡al mundo de los ciudadanos de a pie!- caminaba de un lado a otro de la estancia mientras hablaba, y se detuvo en el monento que dijo aquello último.Sonrió de oreja a oreja-. Es por ésto que hemos escogido ésta vieja casa de té, en un punto intermedio entre la universidad plebeya y la nuestra. ¡Así, más chicas tendrán la oportunidad y el placer de conocernos, al derribar los muros que separan una clase social de otra!
-¡Es una idea estupenda!-aplaudió Takako, entusiasmada-. Nunca he estado en un club de hosts... ¡es mi oportunidad para descubrirlo! Y de ese modo también sabré como colabora Haruhi con vosotros...
-No te pierdes nada, la verdad...-dijo esta, que no compartía sus ánimos. Gotas de sudor adornaban su rostro. Una cosa así sólo se le podía haber ocurrido a Tamaki-senpai...
-Es una buena iniciativa-apoyó Kyouya, que se había sentado en el suelo y tecleaba algo en su ordenador portátil-. De éste modo, el número de clientas aumentará, juntando clientas de un lado y de otro. De momento, lo pondremos en una fase de pruebas, pero actividades como éstas distan del estatus social de cada cual... si al final obtenemos tanto o más beneficios que cuando teníamos el club en el instituto, habremos hecho una buena inversión.
Y éste, como siempre, sólo pensando en el dinero... da miedo... Haruhi sintió un escalofrío mientras miraba de reojo al moreno de gafas. Entre tanto, Anaïs esbozaba una sonrisa de circunstancias, intentando entender algo de lo que se estaba diciendo.
-Bueno... la verdad es que original es, más de lo que se llevaba haciendo antes del cierre del club...-admitió Haruhi, con cierta resignación-. Pero...¿estáis seguros de que va a funcionar?
-¡No seas negativa!-Tamaki rodeó sus hombros con un brazo; seguía con un entusiasmo envidiable-. Si no lo probamos, nunca podremos estar seguros de si eso funcionará.
-No, si no me refería a eso...
-Ahora que ya estamos reunidos-el rubio no la dejó acabar-... Haruhi, necesitas cambiarte. Para ir a conjunto con nosotros, ya sabes...
-...A eso me refería-Una gota enorme hizo aparición de nuevo en la frente de la chica, mirando de reojo a su senpai-. ¿Y es necesario precisamente ahora...? Ni siquiera habéis abierto para el público... y están Takako y Anaïs de por medio...
-¡No hay excusas! Hay que ultimar los preparativos estos días, asi que no hay tiempo que perder.-Tamaki chasqueó los dedos-. ¡Hikaru, Kaoru! Llevadla al vestidor...
-¡Ahora mismo!-Dos pares de brazos agarraron un brazo de Haruhi cada uno, sin darle tiempo a replicar, y arrastrándola hacia la otra punta de la sala.
-¡U-Un momento! .¡Vosotros no podeis obligarme a...! .¡.¡EH!.!
-Tsk, tsk... ¿y nos vas a hacer ese feo?-los gemelos, una vez más, hablaron a la vez, mirándola de reojo.
-Nuestra madre diseñó éstos trajes para nosotros...-dijo Hikaru, señalándose su propio traje y el de los demás, mientras llevaba a rastras a Haruhi-. Será nuestro uniforme oficial en éste nuevo club, aparte de los cosplays...
-... Y también hay uno para ti, Haruhi-corroboró Kaoru-. Deberías probártelo para hacerle los arreglos necesarios y que esté listo para el día de apertura... Y por ellas no te preocupes. Así que venga¡entra ahí y pruébatelo!-abrió una puerta corredera que daba a otra salita y ambos gemelos la empujaron hacia allí, encerrándola inmediatamente. Takako y Anaïs observaron la escena, entre confundidas y consternadas.
-Esto...-balbució Takako, observando aún incrédula la puerta donde habían encerrado a su compañera. Volvió en sí cuando alguien le tiró un poco de la manga. Era Honey.
-¡No te preocupes, Taka-chan!-dijo él, sonriendo dulcemente-. Haru-chan está acostumbrada a ésto de hace años... es una obligación para con el club...
-¿Obligación...?-repitió, sin entender.
-El motivo de la entrada de Haruhi al club es muy distinto al de todos nosotros-explicó Kyouya-. Necesitaba saldar una deuda de 8. 000. 000 de yenes por rompernos un jarrón. Por ese motivo, tenía que ajustarse a nuestras normas y exigencias.
Una gota apareció en la frente de la más mayor. Son duros, después de todo...
-Haruhi ha tenido que hacer frente a muchas visicitudes...-continuó Tamaki, en su tono habitual-. Es por eso que aquí hemos intentado que se sintiera como en casa... ¡como si estuviese en familia! De éste modo, intentábamos que se le hiciera más llevadero...
-Ya veo...-Takako volvió a sonreír un poco más-. Pero entonces... ¿cuál es el papel de Haruhi en éste club? Se supone que los clubs de Hosts se dedican a atender chicas... y Haruhi es una chica...
-¡Lo sabemos!-exclamaron Hikaru y Kaoru.
-Pero es aquí... donde empieza el quid de la cuestión-Mori, vestido también de traje pero con corbata azul oscuro, por primera vez, habló con su voz grave y monótona, sorprendiendo a todos, y se volvió hacia el vestidor-. En cuanto salga... sabréis de qué se trata.
Después de un rato, ante la mirada expectante e intrigada de las chicas, la puerta corredera volvió a abrirse. Una Haruhi entre resignada e irritada salió del cuartito, vestida con un traje negro, como todos(excepto Tamaki), pero con corbata roja. Si no fuera porque ellas ya se habían hecho una idea predeterminada de ella como chica, podría haber pasado perfectamente como un chico.
-Ha... ¿Haruhi?-Takako parpadeó,incrédula.
-¿Se viste con ropa de chico?-añadió Anaïs, con voz tímida, pero también impresionada por el contraste.
-En efecto-dijo Kyouya, desviando su atención un momento del portátil y mirando de reojo a Haruhi-.A causa de su deuda con el club, y puesto que previamente ya le habíamos confundido con uno, Haruhi pasó de hacer recados al club... a ser un Host en toda regla, por sus habilidades naturales...
-¡Vaya, Haruhi, el traje te queda muy bien!-exclamó Hikaru, sonriendo y situandose de nuevo a un lado de la 'chica Host'-. A pesar de haber confeccionado el traje con tus medidas de hace un año, te sigue quedando igual que antes...
-Sólo habría que hacerle un par de arreglos-dijo Kaoru, agachándose y tomando el bajo de los pantalones-. Hay que alargarle un poco más ésto y también las mangas del saco... y quizás quitarle un poco de las pinzas de éste, para que quede un poquito más holgado... así como recogerle el pelo¿o quizás cortárselo, como antes?
-Oíd...-Haruhi seguía con cara de circunstancias. Le había vuelto de nuevo el tic nervioso de la ceja.
-Ahhh... tener que volver a los viejos tiempos también implicaba ésto-con algo de pena, pero con la determinación en su rostro, Tamaki observaba a su niña. Le gustaba más que se vistiera como una mujer, pero las reglas eran las reglas-. Sé que te habías habituado a vestirte como tu género te lo ordena, Haruhi,pero intenta hacer éste esfuerzo de nuevo... por todos... ¡por papá, aunque sea!-lágrimas empezaron a fluir de sus ojos, mordiéndose el labio inferior.
-Oíd...-una venita empezaba a marcarse en la frente de la chica.
-¿No estás conforme, Haruhi?-una sonrisita de dudosas intenciones se esbozó en el rostro de Kyouya-. Si mal no recuerdo, tú solías decir que el hecho de ser hombre o mujer no importaba para ti...
-¡Oídme un momento!-protestó ella, estallando-.Vamos a ver...la situación de ahora es un poco distinta a la de antes... yo ya no tengo ninguna deuda con vosotros. Y además... ¿No veis que para los demás ahora va a ser demasiado obvio?
-Si te refieres a que tu constitución física es distinta a la que tenías hace tres años, eso lo podemos arreglar...-sendas miradas y sonrisas maliciosas por parte de los gemelos-. Y tampoco es que ahora se note mucho la diferencia...
-No, eso no era lo que quería decir...-Haruhi suspiró, agachando la cabeza. Tendría que armarse de paciencia una vez más; con ellos no quedaba más remedio-. En Ouran ésto no importaba porque todo el mundo daba por hecho que yo era un chico. Pero en la universidad en la que estoy, ya algunos saben que soy una chica... no todos los que van allí son capaces de saberlo, pero al club seguro que vendrán algunas chicas de la clase de Takako y yo... y me reconocerán. Sería un poco forzado para nosotros tenerles que dar a todo el mundo explicaciones¿no creéis?
A cada palabra de la morena, Tamaki sentía que el maravilloso mundo que se había construido se le venía encima y le hundía cada vez más y más... ella tenía razón. Pero sin Haruhi, el Host Club no sería lo mismo... ¿qué iban a hacer?
-Sí, todo eso que dices es muy razonable-Kyouya se subió las gafas-. Pero piensa un momento en la situación en la que estamos. Ya no tienes una deuda económica que saldar con nosotros... pero ya estabas exenta de ella antes de que el Club se disolviese. Por lo tanto, decidiste seguir con nosotros voluntariamente hasta el final, lo que te convierte en una miembro del club de pleno derecho. Segundo... no es tan fácil resolver el enredo en que tú misma te has metido. Aquí está previsto que no solo vengan clientas nuevas de tu universidad, sino también estudiantes de la universidad Ouran, así como antiguas alumnas de nuestro instituto... recuerdas lo popular que eras entonces entre ellas¿no, Haruhi? Ellas querrán verte a ti... ¿qué ocurriría si les decimos que tú no estás con nosotros en ésta nueva apertura? Sería una gran decepción para ellas... y una catástrofe para nosotros.
Haruhi volvió a suspirar, cruzándose de brazos. Tenía que admitir que Kyouya tenía razón... pero aún así, seguía teniendo sus dudas. El Host Club le había robado mucho tiempo cuando estaba en el instituto... aunque no necesariamente lo consideraba un tiempo perdido. De todas maneras, seguía siendo distinto... no sabía si estando en la universidad, podría permitirse una cosa así.
-Haru-chan, por favor, regresa con nosotros...-un Honey más aniñado que nunca le observaba suplicante con unos ojos enormes y acuosos-. ¡No va a ser lo mismo sin ti!-Mori, tras él, asintió con la cabeza, silencioso, pero igualmente expectante. Parecía que después de hacer su extraordinaria intervención hablando, se le había agotado el cupo de ello.
-Reconoce que te lo has pasado bien con nosotros, Haruhi...-los gemelos seguían sonriendo, pero en ésta ocasión su sonrisa tenía la intención de tratar de convencerla.
-Seguro que nos has echado de menos...-dijo Kaoru, con un tonillo malicioso.
-...Porque nosotros te hemos echado de menos a ti...-Hikaru completó la frase, con el mismo tono. Ambos gemelos abrazaron a la chica, que empezaba a sentirse agobiada-. ¡Aaaah, qué sería de nosotros sin nuestro juguete preferido!-exclamaron a la vez, con dramatismo.
-Eh...-Haruhi sentía que se le estaba volviendo a agotar la paciencia muy rápido...
-¡Ya está bien!- Una voz se alzó de entre las demás. Se giraron y vieron a Tamaki. El presidente del club tenía la cabeza gacha y su flequillo ocultaba sus ojos-. Dejad tranquila a Haruhi, por favor.-el rubio sonaba extrañamente serio, más de lo que solía ser habitual en él. Todos le miraron con extrañeza.
-¿Eeeh?-Honey abrió mucho los ojos, incrédulo-. Pero... ¡Tama-chan!...
-¿Se puede saber qué mosca te ha picado, señor?-Hikaru se separó de Haruhi, claramente molesto por la reacción de Tamaki.
-Pero si eras tú precisamente quien más ganas tenía de que Haruhi volviera con nosotros...-añadió Kaoru, también separándose de ella.
-Lo que yo quiera no tiene nada que ver con lo que quiera Haruhi.-Tamaki volvió a hablar, con una gravedad que daba casi miedo tratándose de él-. El que Haruhi vuelva o no al club tiene que depender de su voluntad. Ahora mismo, no nos debe nada. Debe decidirlo por sí misma.
Senpai... Haruhi miró al rubio, sorprendida. En otras circunstancias, hubiese sido más probable que hubiese reaccionado deprimiéndose, yendose al rincón, o montando un numerito de los suyos. Aquella actitud no era habitual. Se preguntó si de veras era cierto que habría cambiado algo en todo este tiempo...
Suspiró... y tomó aire para hablar.
-Está bien.-dijo al fin. Ahora todos se volvieron a mirarla.
-¿Está bien, qué?-Hikaru alzó una ceja.
-Tenéis razón. Admito que me lo pasé muy bien todo el tiempo que estuve con vosotros... y que un poco, sí que os echaba de menos.-la morena esbozó una sonrisa tímida-. No todo puede ser estudiar en la universidad, al fin y al cabo...
Tamaki alzó la vista, entre sorprendido e ilusionado.
-¿Y... entonces?-balbució, expectante. Haruhi pudo ver que, pese a que se había mantenido tan serio, sus ojos azul violáceos brillaban de emoción.
-Me quedo con vosotros. Pero a cambio, tenéis que prometerme que tampoco acapararéis todo mi tiempo...
La sorpresa de Tamaki dio lugar, poco a poco, a una amplia sonrisa.
-¡Haruhiiiii!-con lágrimas de emoción en los ojos, corrió a abrazarla, casi estrujándola-. ¡Bienvenida!. ¡Cuánto me alegro!. ¡Mi pequeña ha vuelto a casa!
-¡Bienvenida otra vez, Haruhi!-los gemelos también se acercaron cada uno por su lado a abrazarla, sonrientes.
-Uuuugh... parad un poco... me vais a ahogar...
-¡Haru-chan ha vuelto!. ¡Yaay!-Honey daba vueltas alrededor de ellos, tirando pétalos, eufórico.
Entre tanto, Takako y Anaïs observaban la escena, algo apartadas de todo el alboroto jubiloso que se había armado en un momento.
-Que envidia¿verdad?-dijo Takako, sonriendo, viendo cómo Kyouya dejaba el portátil y se unía a ellos sonriendo, y cómo Mori le revolvía el pelo cariñosamente a Haruhi, con una leve sonrisa-. Ser tan importante y tan querida para todos esos chicos...
-Sí...-Anaïs mostraba una expresión ligeramente ausente y melancólica. A duras penas podía entender lo que estaba ocurriendo, pero también pensaba que, estar en el lugar de aquella chica, tan rodeada de cariño y admiración... sería maravilloso, sin duda.
Ajena a todo lo que pudiesen pensar sus compañeras, Haruhi se dejaba querer por todos los Hosts, esbozando una leve sonrisa, un poco mareada. Bueno... definitivamente, algunas cosas nunca cambian.
¡Hola a todos de nuevo! Éste capítulo me ha costado menos, pero aun así he tenido un poco de problemas para terminarlo... así como me han acometido problemas de salud últimamente. Pero estoy bien; y como veis, cumpliendo con lo prometido.
Era bastante predecible lo que pasaría, después de todo... aún así, espero que disfrutéis leyéndolo. Para los que os preguntéis cómo es posible que tantas coincidencias se hayan dado... Bueno, solo tenéis que esperar al siguiente capítulo, y lo explicaré todo. Aquí no podía porque ya había hecho demasiado largo el capítulo...
Muchas gracias a todos los que me habéis mandado reviews y seguís fieles a la historia. ¡Espero que siga así! jejeje
Sin más, hasta el próximo episodio. ¡Reviews, por favor! Que me hace mucha ilusión recibirlos... Ya sabeis que acepto críticas (constructivas). Ja ne!
