Disclaimer: Ouran Koukou Host Club, una vez más, pertenece a Bisco Hatori y al estudio BONES; los personajes, la ambientación, etc, etc. Y todo lo que ello conlleva. (Por si me dejo algo)

Tras la puerta...

by Hikaru Kusanagi

Cuarto capítulo: Fiesta de reapertura.

-Es estupendo... ¡cada vez me caen mejor estos chicos!-expresó Takako entusiasmada, tras un tiempo de haber estado junto con el Host Club (Tamaki y los gemelos se empeñaron en hacer una pequeña fiesta por la vuelta de Haruhi al club), despidiéndose de los chicos y acompañando a Anaïs al metro. Haruhi también iba con ellas, con ropa de chica de nuevo-. En serio que te envidio, Haruhi-chan... ¡apuesto a que muchas chicas hubiesen querido estar en tu lugar!

-Bueno, no creo que te hubiese hecho mucha gracia si les hubieses debido 8.000.000 de yenes...-dijo Haruhi, algo incómoda, recordando aquél momento tan embarazoso que le uniría al Host Club... de por vida (o eso se temía, tal como se estaban dando las circunstancias).

-Eso creo que a nadie..., pero aún así, tú ahora estás con ellos porque tú quieres¿no es verdad?-sonrió la mayor, alegremente-. Kyouya-senpai dijo que ya no tenías ninguna deuda económica con ellos... No puedo esperar al día en que abráis vuestras puertas al público. ¿Cuándo dijeron que sería?

-Dentro de tres días-contestó la chica Host, alzando un momento la vista al cielo como queriendo calcular algo-. A partir de ahora tengo que reunirme con ellos para ayudarles con los preparativos. Y eso implica saltarme alguna que otra clase... me pregunto si ellos tienen clase en la universidad, a propósito.-una gota de sudor apareció en su frente-. Ah, malditos niñitos ricos...

-Al menos es bueno que empleen su tiempo libre en una actividad como esta...-expresó Takako, con los ojos brillantes. Se volvió a Anaïs-. ¿No crees, Anaïs-san?

-Supongo... no sabía que en Japón una cosa así fuese popular-dijo la pelirroja. Andaba un poco taciturna desde que entraron a la casa de té-. Tamaki me lo ha explicado un poco por encima... tampoco tenía ni idea de que estuviese al cargo de un club...

-¡Bien, ahora tendremos tiempo para experimentar por nosotras mismas el ser clientas de un Host Club!-exclamó la morena de pelo largo, una vez más, atropellando e interrumpiendo a Anaïs. A Haruhi volvió a formársele otra gota de sudor-. Encima, tenemos enchufe... somos amigas de Haruhi, y Anaïs es la prima de Tamaki. ¡Tendremos trato preferente!

-Aparte de vosotras dos, habrán más clientas a las que atender...-intervino Haruhi-. Estarán las habituales de siempre, más las que se añadan ahora de nuestra universidad y la de Ouran. Además, a cambio de poder venir como clientas "especiales", tenéis que ayudarnos a hacer publicidad del club... y procurar que las otras clientas no sepan que soy una chica en realidad.

-¡No te preocupes, Haruhi! Ya prometimos que no lo diríamos a nadie. Tu secreto está a salvo con nosotras.

-Seguro¿no?-Haruhi miró a Takako con suspicacia-. De Anaïs no dudo, pero... tú tienes la boca un pelín grande, Takako...

-¡Pero bueno¿Cómo puedes dudar de mi?-la mayor hizo pucheros-. ¡Que soy tu compañera de clase¡Y de piso! Compartimos muchas cosas... ¡es natural que tambien compartamos secretos¡Yo te diré todo lo que quieras de mi¡Lo que sea! Tú solo pregúntame y yo contesto...

-Déjalo, anda...

-¡Hablo en serio...!

-Una cosa, Takako-san...-Anaïs salió de su ensimismamiento y miró a la aludida-... Entonces... ¿es verdad que tú lo sabías todo desde el principio? Lo de la casa de té...

Se hizo el silencio, y de repente, la cara de Takako empalideció... y justo después empezó a ponerse roja. Haruhi le miró de reojo, rememorando lo que había ocurrido hacía un momento...


----Principio del Flashback: Aún con el Host Club en la Casa de Té----

-Bueeno...-reunidos como estaban alrededor de una mesita en el tatami para tomar té, Hikaru, con su habitual sonrisa, de repente se había acercado hacia un lado de Takako, y apoyó un brazo en un hombro de ésta-. Tenemos que agradecerle principalmente el hecho de que todos los que estamos aquí reunidos estemos juntos... a ésta persona de aquí.

-¿Eh...?-Haruhi alzó una ceja, desconcertada; a su lado, Tamaki alzó la vista con una expresión parecida de incertidumbre. Takako, por su parte, se encogió en su asiento, empezando a encontrarse bastante incómoda.

-Sí, cierto...-Kaoru, por su parte, hizo lo mismo que su hermano, desde el otro lado de Takako-. Si no fuera por ella, quizás éste maravilloso reencuentro no hubiese sido posible... ¿ne, Inoue-san?

-Pero bueno, qué decís...-Takako estaba comenzando a sudar copiosamente, muerta de verguenza-. Sois unos exagerados... jejeje...

-Un momento...-Haruhi estaba empezando a atar cabos muy rápidamente... aquel interés inusual que Takako mostraba en ir a la casa de té le había chirriado desde el primer momento. Y ahora pasaba esto... -Esto ya estaba... ¿planeado desde antes?

-¡Por supuesto!-exclamaron los hermanos Hitachiin alegremente, sin pudor alguno-. ¿O qué te creías, que todo había pasado porque sí?

Silencio en la sala. Los demás Hosts se miraron los unos a los otros, Anaïs puso cara de confundida y Haruhi entrecerró los ojos, con recelo,mirando hacia aquellos tres en busca de una explicación.

-¡N-N-No es lo que tu te piensas, Haruhi!-Takako, con el rostro enrojecido, se precipitó a explicarlo, muy cohibida-. ¡Yo no sabía ni la mitad de todo esto! Sólo me pillaron por banda cuando salí aquella vez del edificio de la facultad... y me persuadieron de que te llevara aquí de una manera u otra. ¡No me dijeron la razón! Dijeron que saldría beneficiada de ello...

-¡Y claro que lo harás!-dijo Kaoru, sonriendo-. Tanto la prima de nuestro señor como tú...

-¡Una promesa es una promesa!-corroboró Hikaru, quien acentuó su sonrisa maligna-. Ya decidiremos cómo...

-Ya veo... por eso tardaste tanto cuando fuiste a sacar aquellas fotocopias de los apuntes de primera hora...-los enormes ojos castaños de Haruhi habían menguado hasta convertirse en dos rendijas, observando con irritación a los gemelos y a su amiga; a los primeros por haberla engañado y a la segunda por haberse dejado engañar-. Ya me parecía a mí que la historia del fantasma estaba bastante cogida por los pelos...

-¡Pero que eso sí que era verdad!-se defendió ella-.¡Es una leyenda local, no me lo he inventado yo!

-Pero eso no es todo...-añadieron los gemelos.

-¿Que aun hay más?- la exasperación de Haruhi iba en aumento, aunque hacía todo lo posible por no manifestarlo enteramente.

-Sí, hay más.-la voz habitualmente calmada de Kyouya sorprendió a todos (excepto a los gemelos), haciendo que la atención se centrara en él aquella vez-. También... digamos que forzamos un poco la situación para que Anaïs se encontrase con ellas dos y acabase viniendo aquí.

Otro silencio sepulcral, que acabó en una sorpresa generalizada... cuya capa gélida que se había formado rompió Tamaki, que hasta entonces (milagrosamente) había permanecido callado.

-¿QUEEEÉ?.¡¿No fue una coincidencia?!

-Pues no.-Kyouya bebió de su té como si nada-. Yo no sabía unicamente de la existencia de tu prima por boca tuya, Tamaki. Mi padre y el tuyo han estrechado lazos éstos últimos años, y por lo tanto comprenderás que esté más al tanto de todo lo que sucede alrededor de tu familia. Como conclusión, sabía que Anaïs vendría a Japón... y muy pronto. Creo que debes de haber sido el último en enterarte de todos los Suoh, y eso que eres su heredero...-este ultimo comentario hizo que el alma del rubio se le cayese a los pies-. Así, empezamos a preparar su llegada. La beca que había conseguido para estudiar en la universidad de Haruhi y Takako, que eso sí que fue una coincidencia, no hizo más que facilitarnos las cosas.

-No hizo falta más que un pequeño empujoncito... para que la primita en cuestión(en ambos sentidos de la palabra) se tropezase con vosotras...-dijo Hikaru, encogiéndose de hombros.

-... Y de esta forma, nuestro plan podía ponerse en marcha perfectamente-completó Kaoru, también encogiéndose de hombros.-El resto, ya lo conocéis.

El ambiente, una vez más, empezó a tornarse un poco... tenso. Todas las miradas convergían en los gemelos Hitachiin y en Kyouya, recopilando una variedad de impresiones: incredulidad, desconcierto, impasibilidad, e irritación... Haruhi sabía lo manipuladores que eran aquellos tres... pero se había olvidado de hasta qué punto podían serlo.

-Venga... ¿a qué vienen esas caras?-Kyouya se subió las gafas y esbozó esa sonrisa que ocultaba casi siempre, con toda seguridad, otros pensamientos bastante distintos-. Tendriais que haberos esperado algo así, tratándose de nosotros...

-¡No de este calibre!-Tamaki estalló, señalando con el dedo al moreno-. ¿Hasta cuándo pensabas ocultarme esto, Kyouya?.¡Y se supone que eres mi mejor amigo! Y durante todo este tiempo no sospechaba nada... me lo habéis ocultado todo a mí... ¡a mí, que soy el fundador y rey de éste club!.¡Un poco más de respeto, caramba!

-Así no sé como quieres que te respeten, senpai...-murmuró Haruhi, cuya nueva impresión de Tamaki ante la intervención pasada sobre su decisión en su reentrada al club había caído de golpe. Un cambio en él... puede que sólo se lo hubiese imaginado, después de todo. Eso hizo que el rubio se calmase un poco, amedrentándose bastante y mirándola con algo de temor.

-Pe... pero...-balbució él, pero fue interrumpido por Honey en el proceso de su excusa.

-Ne, Tama-chan, no creo que sea para tanto-dijo, encogiéndose de hombros, engullendo lo que debía ser su tercera tarta de la tarde-. Sí, han sido un poco crueles... pero, al fin y al cabo, han contribuido a que por fin todos podamos volver a estar juntos de nuevo¿ne?

-Ha.-subrayó Mori escuetamente, al lado de su primo.

Al comprender que Honey llevaba razón, Tamaki fue hundiéndose más y más en su asiento, cubierto por un aura de negatividad, como resolución de que quien había quedado mal en todo aquél proceso había acabado siendo él.

-Menudo idiota...-Kyouya meneó la cabeza, apurando el té que le quedaba. Los gemelos volvieron a encogerse de hombros, con media sonrisa cada uno. Después de aquella revelación, a Haruhi no le quedaba más que suspirar y volver a su té ella también. Había sido una situación dentro de lo normal en el club, a fin de cuentas.

----Fin del Flashback----


-Ya dije lo que tenía que decir delante de ellos...No lo sabía exactamente todo.-dijo Takako, visiblemente nerviosa-. ¿Qué más queréis oír?

-Nada, con eso está bien... pero aún me parece increíble que te dejases engatusar por ellos dos...-comentó Haruhi, suspirando.

-Bueno... ¡cualquiera lo hubiera hecho!-la más mayor saltó a la defensiva-. Además, no tenía otra alternativa... al final, todo ha acabado bien¿verdad? Y eso es lo que importa...

-Vale, pero cálmate un poco... en fin, ya hemos llegado-las tres chicas se pararon en la estación de metro-. Nos vemos mañana¿de acuerdo, Anaïs-san?

-De acuerdo... hasta mañana, Haruhi-san, Takako-san-asintió esta, esbozando una leve sonrisa y metiéndose al metro.

-Hasta mañana...-Takako sonó algo más desanimada de lo que era normal en ella al despedirse. Se giró a Haruhi-. ¿Y ahora, qué?

-¿Cómo que "y ahora, qué"?-la chica le miró confundida-. A casa, está claro... Ya está empezando a anochecer, no podemos hacer otra cosa.

-De acuerdo... -la morena de pelo largo empezó a emprender el rumbo, seguida por la otra morena más joven. Pasaron un buen rato en silencio, hasta que a Takako se le ocurrió mirar a su compañera de reojo-. Ne, Haruhi-chan... tú no crees que os haya traicionado, ni algo por el estilo... ¿verdad?

Ante una pregunta como esa, Haruhi no pudo hacer otra cosa que echarse a reír.

-Pero bueno¿qué te hace tanta gracia?-Takako frunció el ceño.

-¿Cómo me haces una pregunta tan tonta como esa?-dijo ésta, aún riéndose. A veces me recuerda a Tamaki-senpai pero en chica...-.¡Claro que no pienso eso! Pero quizás tú deberías relajarte. Le estás dando al asunto una importancia mayor de la que tiene...Además, Takako... más que pensar que me hayas traicionado... pienso que ha sido todo lo contrario-sonrió dulcemente-. Me has ayudado a reencontrarme con mis amigos del instituto... eso basta para dejar de lado las circunstancias por las que se haya dado eso.

La expresión temerosa de Takako fue reemplazandose lentamente con una sonrisa de sincero alivio.

-¿Sabes, Haruhi?-dijo, ofreciéndole su brazo y volviendo a andar-. Ya no pienso que tú hayas tenido suerte por encontrarte con ellos... sino que más bien, ellos han tenido la suerte de encontrarse contigo.

Haruhi le devolvió la sonrisa, tímida, y tomó el brazo de su amiga mientras se aproximaban a su apartamento compartido.

- Si tú lo dices ... aunque, técnicamente, yo fui la que acudió a ellos primero... así comenzó todo.


Pasaron los tres días de preparativos... y llegó el momento de la verdad. El día de la reapertura oficial del Host Club.

Durante aquél tiempo, Takako y Anaïs se habían dedicado a repartir panfletos anunciando el evento, que tenía como excusa participar en una fiesta observando los cerezos en flor, ya que estaban en primavera; Haruhi, por su parte, había acudido aquellos días a la casa de té para ayudar al club con todo lo necesario, además de renovar su formación como Host de manera un tanto forzada.

Aquella mañana, Takako había ido a clase sola. Haruhi tenía que ir temprano a la casa de té a ultimar unos "retoques". Cuando entró en el aula, la recorrió con la vista, suponiendo que estaría por allí a aquellas horas. Pero no la vio.

-Vaya... bueno, supongo que estará todavía cumpliendo su deber para con el club...ya vendrá. Mientras tanto, le guardo el sitio...-se dijo a sí misma en voz alta, subiendo las escaleras para acceder a su sitio habitual. Allí, una voz conocida le detuvo, sobresaltándola.

-Oye... que estoy aquí...

Takako se volvió... y se quedó pasmada. Enfrente de sus narices tenía a Haruhi, pero se veía bastante... distinta. La joven se había vuelto a cortar el pelo de modo masculino, y llevaba encima una sudadera y vaqueros que borraban todo atisbo que se hubiese podido tener de su identidad femenina. Su atuendo no se salía de lo habitual en alguien como ella, pero aún así le hacían una buena combinación.

-Ha... Ha... ru...hi...-tartamudeó, sin poder acabar el nombre ni poder recuperarse del todo de la sorpresa, señalándola con el dedo índice.

-Pero bueno¿qué pasa? No es nada del otro mundo...-Haruhi se encogió de hombros-. No es la primera vez que me ves vestida como un chico, y esta ropa es menos elegante que la que tengo que llevar en el club... ¿es que no me queda bien?

-N...¡No es eso!-balbució ella, algo abochornada-. Al contrario... te queda tan bien que... ni siquiera te había reconocido...

-¿En serio?-la chica Host esbozó una sonrisa-. Bueno, eso me ayudará mucho ésta tarde...

-¿Esos eran los últimos "retoques" que tenías que acabar esta mañana temprano?-Takako se sentó al lado de ella, alzando una ceja.

-Pues al parecer sí... Hikaru y Kaoru se empeñaron en hacerme un cambio de imagen. Como la coleta no me quedaba bien, finalmente acabaron por cortarme el pelo-Haruhi miró unos instantes al frente, suspirando-. Y me dieron ésta ropa. A mi lo del pelo me da igual, lo he llevado así de corto en el instituto... pero no sé si funcionará mucho el "camuflaje" aquí en clase, entre las chicas que me han visto todos los días...

Justo en ese momento, tanto Haruhi como Takako pudieron oír algunos murmullos a sus espaldas.

-Ne, ne... ¿quién es ese chico que está sentado con Inoue?

-No sé, no le he visto nunca... aunque me suena su cara un poco...

-A mí también, pero no caigo de qué...¡Es muy guapo!

-... Vale, no he dicho nada-Haruhi se desplomó sobre el pupitre, derrotada. Takako soltó una risita.

-Ganbatte, Haruhi-kun... verás como todo sale a pedir de boca hoy-dijo sonriente, dandole unas palmaditas en la espalda.


Horas después, ya en la casa de té...

-¡Bienvenidas!

El Host Club volvía a abrir sus puertas, de nuevo. El ambiente primaveral flotaba en el aire, llenado además con la curiosidad, la admiración y la alegría descontrolada de las chicas que se pasaban por allí, cada una por un motivo distinto, pero en definitiva a disfrutar de aquél acontecimiento. Los siete anfitriones recibían con cortesía a todas y cada una de ellas, con una sonrisa radiante y engalanados como habían dispuesto para la ocasión.

Takako era una de esas invitadas, que caminaba por allí observándolo todo con una sonrisa en los labios. Parecía que las cosas les estaban yendo bien a los Hosts en su vuelta, después de todo. Anaïs había venido también (un poco a rastras a causa de Takako), pero Tamaki se la había llevado con él para presentársela a sus clientas habituales y no habituales, así que se había quedado sola.

-Veamos... hay que escoger a un Host... ¿con quién me quedo?-miró alrededor para ver quién estaba medianamente disponible. Dentro de la casa de té, Tamaki estaba desempeñando a la perfección su rol de príncipe azul, obteniendo con sus galanterías el sonrojo de sus clientas, mientras a su lado Anaïs trataba de entablar conversación con una de ellas; los gemelos Hitachiin estaban llevando a cabo una de sus escenas de "amor fraternal prohibido" ante los chillidos histéricos de sus numerosas comensales, y en cuanto a Haruhi... bien, ella estaba siendo prácticamente ahogada por las chicas que habían ido a verla, entre las cuales se hallaban algunas de la clase de ambas... que ni siquiera sospechaban que ella fuera una chica-. Vale, parece que ellos están muy ocupados... probaré suerte afuera...-decidió,con una gota de sudor cayéndole por el rostro.

Afuera, el ambiente estaba igual de animado. Para mirar los cerezos en flor, se habían dispuesto unos manteles y cojines, donde se charlaba animadamente. Nada más salir, Kyouya se acercó a ella.

-¿Qué tal, Inoue-san?-esbozó una sonrisa de cortesía-. ¿Buscas algo?

-Un Host con el que quedarme... pero parece que tenéis mucho trabajo por ahí...-la chica se expresó algo incómoda-. No sé cómo les irá a Honey-senpai y a Mori-senpai...

-Oh¿ellos? Están haciendo el té por ahí y entreteniendo a las clientas de afuera...-respondió el moreno de gafas, sin inmutarse, mientras Takako, al fondo, vislumbraba cómo Honey comía tartas alegremente, con un conejito de peluche rosa al lado. Mori, a su lado y silencioso como siempre, preparaba el té a la forma tradicional-. La verdad, es que ésta reapertura nos está yendo muy bien. Ha tenido muy buena acogida entre las nuevas clientas... estamos volviendo a nuestros mejores tiempos.

-Ya veo...-Takako sonrió brevemente-. Los otros están muy ocupados también... supongo que tú también tendrás muchas clientas que atender¿no, Kyouya-senpai?

-Yo soy el que menos-la sonrisa del muchacho se ensanchó sólo un poco más-. De todos los demás, yo soy el que se encarga de la contabilidad del club y de que no tengamos ningún imprevisto de última hora... alguna que otra vez he tenido que entretener a chicas, pero han sido las menos.

-Vaya... entonces¿puedo asignarte por ahora?-preguntó ella ilusionada, con los ojos brillándole-. Me hace ilusión estar con vosotros... pero no quiero ser una molestia para los demás...

-Je... si querías estar con alguno de ellos, sólo tenías que esperar tu turno-respondió el Host con tranquilidad pero llevando a Takako galantemente hacia uno de los manteles dispuestos por el cesped, el cual estaba vacío salvo por un ordenador portátil y varios cuadernos de cuentas-. Pero bueno, si quieres asignarme, entonces está bien. Haré lo posible por complacerte. ¿Algo de beber?

-No, gracias... no de momento...-sonriendo, Takako tomó asiento sobre uno de los cojines, y Kyouya hizo lo mismo, frente a su portátil-. La verdad, quería preguntarte algunas cosas, Kyouya-senpai...sobre el club, y todo eso...

-Claro, pregunta... ¿qué quieres saber?

-Pues... ¿cómo funciona el club¿Qué actividades hacéis?

-Las actividades en el club son muy variadas-mientras hablaba, Kyouya echaba unas miradas distraídas a uno de sus cuadernos de cuentas de cuando en cuando-. La fiesta de los cerezos por éstas fechas es tradicional para nosotros, pero en ésta ocasión tiene un tinte especial, gracias a que volvemos a estar en activo después de dos años. De momento, no sé qué cosas se le ocurrirán a Tamaki para vosotras, las clientas, este año...

-¿Tamaki-senpai es el que decide todo en el club?-preguntó Takako, algo sorprendida.

-Técnicamente, sí. Es "el Rey"-al decir esto, Takako pudo notar en la voz del moreno cierto tono burlón-. El fundador y el presidente del club. Por lo tanto es normal que él se encargue de mover todo esto... él fue quien nos reunió a todos al principio de todo, y quien nos ha vuelto a reunir ahora. Además, es, con mucho, a quien más clientas asignan...

-Sí, me figuraba que tenía que ser muy popular... pero, entonces¿Kyouya-senpai no decide nada en el club?

-Bueno... digamos, que yo he podido influir un poco en las decisiones de Tamaki.-a Kyouya le brillaron las gafas repentinamente, de forma un tanto sospechosa-. Y aparte de eso, mi papel se reduce a lo que te he dicho... por lo que a mí respecta, estoy satisfecho con eso. Lo que importa es que el club siga yendo bien, por supuesto.

Takako asintió, con sumo interés, sin ni siquiera sospechar las intenciones que las palabras del Host pudiesen encerrar.

-Ah, otra cosa, Kyouya-senpai...-dijo-. He notado que Tamaki-senpai suele referirse a vuestro club como una familia...¿es por algún motivo en concreto?

-Sinceramente... ignoro lo que tenga ese chico en la cabeza-por supuesto, era una forma eufemística de Kyouya para decir que no entendía en absoluto las películas disparatadas que el rubio solía montarse-... pero, desde que decidió hacer el papel de "padre" para Haruhi cuando ella llegó nueva al club, siempre ha sido así. Ninguno de nosotros ha puesto pega a eso...

-Supongo que lo que Tamaki-senpai quiere decir con eso es que quiere protegeros al club... y a vosotros...-sugirió Takako, mirando un momento hacia la entrada de la casa de té. Haruhi había salido un momento, llevando una bandeja vacía hacia un rincón, y de paso aprovechar para descansar un instante del ajetreo que se vivía allí.

-Quién sabe...-el moreno se encogió de hombros, anotando algo en el cuaderno de cuentas.

-Yo estoy segura de que es eso... si no... ¿por qué otro motivo lo diría?- la morena de pelo largo seguía mirando de reojo hacia donde estaba Haruhi. No podía quitar la vista de la escena... no en ese momento, que había llegado Tamaki para darle conversación a ésta, bajo el pretexto de descansar un poco él también-. Y además... me parece que a quien más quiere proteger él es, precisamente, a Haruhi... ¿tendrá algún tipo de sentimientos... hacia ella?

A Kyouya le relucieron los cristales de las gafas de nuevo, mientras seguía escribiendo.

-Ese idiota... no tiene claro qué es lo que siente-dejó caer, suavemente-. Aun cuando para los demás está lo suficientemente claro...

-Ah... Kyouya-senpai... ¿tú también lo has notado?-ilusionada, Takako volvió la vista de nuevo hacia su acompañante.

-...Ha venido ocurriendo desde el mismo momento en que Haruhi entró nueva al club-por el rabillo del ojo, Kyouya estaba observando atentamente a aquellos dos de quienes estaban hablando, que conversaban tranquilamente sin sospechar absolutamente nada-. Pero parece ser que Haruhi no tiene mucho interés en lo que pueda estar pasando por la mente de él, lo cual, ya te digo, que desconozco...

-Pero tú mismo lo has dicho, está claro... a Tamaki-senpai... ¡le gusta Haruhi-chan!-a Takako le volvían a brillar los ojos, emocionada de poder comprobar su teoría-. Y seguro que lo que ocurre es que él no quiere admitirlo...

-Y¿en qué te basas para decir eso?-Kyouya levantó un momento la mirada hacia la morena de pelo largo, sonriendo levemente.

-Yo también veo lo que ocurre... no hay ninguna duda. La forma en que la mira, la forma en que la trata... las mujeres tenemos una especie de sexto sentido para éstas cosas...-explicó ella, muy convencida-. Y yo creo, que aunque no lo muestre... Haruhi puede tener algún sentimiento recíproco hacia él. Vosotros podréis no haberos dado cuenta... pero yo soy su compañera de clase y de piso.-sonrió un poco más-. Y han pasado algunas cosas que me hacen confirmarlo...

-¿Ah, sí?-Kyouya se subió las gafas... aún sin poder borrar aquella sonrisa del rostro-. Qué interesante... ¿y hay algo que estés pensando hacer al respecto para comprobar tus hipótesis..., Inoue-san?

-De hecho... creo que se me ha ocurrido algo...-los labios de la chica se curvaron en una sonrisa algo más maliciosa...volvió a mirar de reojo hacia Haruhi y Tamaki. La primera había vuelto a su respectivo trabajo, y el rubio se le había quedado mirando un instante, con rostro dubitativo... sentía mucha curiosidad por saber qué clase de conversación era la que habrían mantenido aquella parejita en potencia mientras ella y Kyouya habían estado hablando.

Y, para ella, sólo había una forma de saberlo.


Tachán, tachán... ¡ya empieza¿No queríais TamaHaru? Pues pronto se dará el primer paso...sonrisita maliciosa de la autora. ¿Qué habrá pasado por la alocada mente de Takako? En el quinto capítulo lo sabréis...

Sólo deciros, una vez más, gracias a todos, por vuestro apoyo en vuestros reviews... ya lo he dicho, pero es muy importante para mí que ésta historia os guste tanto. Y voy a procurar esforzarme al máximo... parece que a todos os ha sorprendido mucho la reacción madura de Tamaki. La verdad, es que he pensado que ya era hora para él mostrar una faceta más seria (aunque él ha solido mostrarla en ciertos momentos de la serie, muy contados...pero ahi ha estado),puesto que ya está un poco más crecidito y tiene 20 años... aun así, me temo que Tama-chan seguirá siendo Tama-chan, con todo lo que ello conlleva... xD

Nada más que comentar por ahora, tan sólo... ¡seguid leyendo! Y dejad reviews... Hasta el próximo capítulo!