Disclaimer: Una vez más, Ouran Koukou Host Club es de Hatori y de Bones. Y Kasanoda también.

Tras la puerta...

by

Hikaru Kusanagi

Capítulo séptimo: Y entonces llegó Casanova.

Mientras los traseuntes caminaban por la calle sin prestarles ninguna atención, ambos se miraron, con incredulidad, durante un corto lapso de tiempo. El suficiente como para hacer al pelirrojo reaccionar y agacharse hacia ella.

-¡Fujioka! Lo siento mucho... ¿estás bien? .¿Te has hecho daño?-entre preocupado y avergonzado, Kasanoda tendió una mano a Haruhi para levantarse.

-No, no es nada-aseguró ella, aceptando la ayuda y poniéndose lentamente en pie-. Soy yo la que debería disculparse, no estaba mirando por donde debía...-explicó, sonriendo con culpabilidad-. Ha pasado mucho tiempo, Casanova-san.

-Eh... es Kasanoda...-corrigió el aludido, sonrojándose ligeramente.

-¿Cómo has estado?-preguntó la morena, alegremente, sin hacer mucho caso de la aclaración de Kasanoda.Se sacudió un poco la ropa-. No nos vemos desde que nos graduamos... ¿estas estudiando ahora?

-Bueno, en realidad... no me he presentado a los exámenes de acceso a la universidad...-confesó él, observándola atentamente. En realidad, hacía mucho más tiempo que no se veian ni tampoco hablaban, ya que Haruhi había estado muy ocupada todo el curso preparando los exámenes. Y el hecho de que estuvieran en distintas clases en Ouran tampoco ayudaba mucho. Desde el incidente con el Host Club y su fallida declaración a la chica habían perdido contacto-.He decidido tomarme un año de descanso...para pensar las cosas con claridad.

-Vaya, ya veo...eso esta bien-dijo con naturalidad, aún sonriendo, lo cual contribuyó a aumentar el sonrojo de Kasanoda. En todo el tiempo que no se habían visto... la chica no había cambiado en absoluto. Incluso tenía de nuevo aquél corte de pelo masculino... tenía entendido por las habladurías del instituto que cuando el Host Club se hubo disuelto, había comenzado a dejárselo largo.

-¿Y qué hay de ti, Fujioka?-Kasanoda trató de desviar la conversación hacia ella.

-Pues ahora estoy estudiando Derecho... en aquella universidad de allí-Haruhi señaló con el dedo hacia su universidad... la de Ouran también estaba cerca, lo cual confundió un poco al pelirrojo. Éste abrió los ojos con sorpresa.

-¿Te has matriculado en la universidad Ouran?

Haruhi rió suavemente.

-No, no... estoy en la universidad que está más allá de esa. Entre medias de las dos hay un parque enorme que separa ambas¿ves? Mi universidad es pública...

-Ah, ya veo...-Mentira. Realmente no es que estuviese viendo nada, porque la universidad Ouran no dejaba ver mucho más allá desde su posición, pero...¿no era eso lo que se solía decir, aunque realmente no se viese nada? A Haruhi le debió parecer bien la contestación, porque siguió hablando con tranquilidad.

-Estaba dando un paseo-continuó ella, sonriendo amablemente. Si bien la chica irradiaba sencillez por sí misma, el peto vaquero que vestía y el pañuelo que llevaba anudado en la cabeza detrás de la nuca le confería una imagen cándidamente encantadora... cierto era que ella estaba encantadora con cualquier cosa que se pusiera. Kasanoda tragó saliva, avergonzado, tratando de no concederle importancia a aquello-.¿Quieres venir, Casanova-san?

-¿Eh?-ésto le tomó por sorpresa, sobresaltándose un poco. Había estado más atento a cómo ella iba vestida que a lo que estaba diciendo, realmente...-. Yo... bueno... pues...

-Ah, si tienes prisa o algo, no pasa nada... tengo que estar entreteniéndote entonces...Lo siento-contestó ella, ante la incertidumbre del pelirrojo.

-¡No, no!-se apresuró a decir éste, muy abochornado-. No tengo nada que hacer... si no te molesto, te acompaño entonces...

-De acuerdo-sonriendo de nuevo, Haruhi comenzó a andar hacia el parque, pasando por delante de la universidad Ouran. Kasanoda se situó a su lado, mirándola de reojo de cuando en cuando visiblemente nervioso. ¿Cómo era posible que, pese a la negativa que había recibido por parte de ella, siguiese pareciéndole tan sumamente linda y... adorable? Además, era la primera vez que la veía con ropa de calle y no tan estrictamente masculina, lo cual hacía que aquella sensación se incrementara todavía más... Aunque no hubiesen hablado desde aquél embarazoso momento en el Host Club, él no se había olvidado de ella. Y la reminiscencia que conservaba de aquél sentimiento había vuelto a aparecer con todas sus fuerzas cuando le había vuelto a ver, hasta el punto de que le resultaba problemático en aquél momento...¡no sabía de qué hablar con ella!

Pero ese problema pronto lo solucionó Haruhi, rompiendo el hielo.

-Y¿cómo es que estás por aquí, Casanova-san?-preguntó.

-Ah, eso... Vivo por aquí cerca...-confesó éste-. El instituto no queda lejos de aquí tampoco. Es por esto por lo que a veces podía ir andando hasta allí... Yo también había salido a caminar. Necesitaba... pensar.

-Oh, vaya... parece que estamos en unas situaciones parecidas¿no es así?-ella volvió a sonreír de nuevo.

-Pues... realmente... no sé en qué situación estás tú, Fujioka...-sintiéndose inquieto, pero armándose de valor, Kasanoda se volvió a mirarla directamente-. ¿Estás pasando por momentos difíciles?

-No exactamente... -Sólo pensamientos extraños cruzan mi mente de cuando en cuando a causa de mi compañera de piso que está como un cencerro, pero nada más lejos de eso..., pensó irónica-. Pero yo también necesitaba pensar. Es bueno darse un paseo y sentir el aire en el rostro para aclarar las ideas...

-Claro... tienes razón...-ambos continuaron hablando, caminando pacíficamente. No era la intención de Haruhi tomar rumbo alguno, pero finalmente acabaron entrando en el parque. Y ya estando un rato allí, empezó a sentirse vigilada... miró de reojo, pero no pudo ver a nadie. Frunció el ceño.

-¿Qué sucede, Fujioka?-dándose cuenta de aquello, Kasanoda se detuvo enseguida, mirando en la dirección de la chica.

-Nada... tienen que ser imaginaciones mías...-sacudiendo la cabeza, volvió a reanudar la marcha, y el joven, aturdido, le siguió. Y de nuevo... volvió a sentirlo. Como si tuviese un par de ojos clavados en su nuca.

Más bien... Dos pares.

Pues en muy poco tiempo, se descubrió cuál era la identidad de sus espías. Dos figuras idénticas excepto por la ropa se acercaron a ellos dos alegremente, como si se hubiesen encontrado por casualidad, agitando la mano.

-¡Haruhi!.¡Bossanova-cchi!-gritaron, al unísono.

...No, por favor. La morena se llevó una mano a la frente, mientras que Kasanoda, algo molesto por la errónea pronunciación de su nombre, se giraba para cambiar su expresión por una de sorpresa... los hermanos Hitachiin les dieron alcance, sonriendo y rodeándoles a ambos.

-¡Cuánto tiempo sin verte, Bossanova-cchi!-exclamó uno de ellos, Hikaru como enseguida se pudo dar cuenta la chica Host. Se acercó al aludido y le zarandeó un poco amigablemente-. Creíamos que te habías ido del país o algo...

-Pues no... sigo aquí... todavía...-replicó aquél, marcándosele una venita en la frente, incómodo por la situación... ya no recordaba a aquellos gemelos desquiciantes que le habían hecho perder su dignidad... tan sólo recordar el episodio del "lovely item" empezó a sudar.

-¡Nos alegramos, nos alegramos mucho!-replicó el otro gemelo, Kaoru, situándose al otro lado de su "víctima" y empezando a hacer lo mismo que su hermano-. ¿Cómo te ha ido¿Has espiado a alguna jovencita más que estuviese ocultando su propia identidad sin que nosotros nos enteráramos?

-¡No me recordéis eso...!.¡Además, lo de Fujioka sólo fue un accidente...!-el rostro de Kasanoda pronto hizo juego con su pelo.

-Sí, claro...

Haruhi, irritada, tuvo que carraspear para intervenir.

-Ya vale... ¿qué estáis haciendo aquí, vosotros dos? Os encuentro por todas partes últimamente y no sé si lo hacéis a propósito...

-¿A propósito?. ¡No!-sorprendidos, los gemelos dejaron de incomodar a Kasanoda y se giraron hacia la chica, hablando ambos en perfecta sincronización como solían hacerlo.

-Estamos aquí porque estamos supervisando unos trabajos en nuestra nueva base-explicó Hikaru, soltando a su antiguo compañero de instituto y acercándose a la chica-. Órdenes de nuestro señor.

-El que te encontrásemos aquí flirteando con Bossanova-cchi tan sólo se debe a una mera coincidencia del destino-continuó Kaoru, con calma, también dirigiéndose hacia ella-. Debes quitarte ese mal hábito de pensar tan mal de nosotros...

-¡.¿Flirteando?.! . ¿Cómo que flirteando?. ¡Un moment...!-la protesta entre airada y avergonzada por parte de Kasanoda se vio interrumpida por la escéptica contestación de la morena:

-Ya, coincidencias...después de la que liasteis con Takako y Anaïs para llevarme a la casa de té con vosotros, ya dudo que existan las coincidencias...

-Bueno, si no nos quieres creer... tú misma-dijeron los gemelos al unísono, encogiéndose de hombros.

-Pero quizás deberías ser tú la que nos diese explicaciones a nosotros...-Kaoru se cruzó de brazos, mirándola con rostro de circunstancias. Su hermano, aunque presentaba la misma cara, parecía ligeramente más molesto que éste por la situación.

-Sí, acerca de cómo es que andas por ahí en una cita con éste un domingo...-corroboró Hikaru, finalmente.

-...¿Ahora soy "éste"?-una gota de sudor recorrió la sien del aludido, que observaba la escena. No sé qué es peor, que confundan mi nombre o ésto... y ahora me ignoran...

-...¿Y por qué demonios tengo que daros yo explicaciones de nada?-Haruhi estaba empezando a perder los nervios, claramente exasperada-. ¡Respetad mi vida privada por una vez! Y no es una cita... sólo nos hemos encontrado por casualidad y estábamos caminando...

-Vaya, la que decía que no existían las coincidencias...

-¡Esta sí lo es!-tanto la morena como Kasanoda estallaron.

-Vaya, pues sí que le afecta el asunto, Kaoru...la hemos hecho enfadar...-Hikaru miró de reojo a su hermano gemelo; sin embargo su rostro no parecía mostrar ninguna actitud de disculpa o de impresión hacia ello.

-Eso parece...-éste le observó de igual manera-. Pero cuando se lo contemos a nuestro señor, seguro que no le hace ninguna gracia...

-Como si a mí me importase lo que piense él...-murmuró Haruhi, apartando la mirada con fastidio por recordar a Tamaki. Los gemelos se dieron cuenta del gesto... y se acercaron más a ella, curiosos.

-¿Hmm?.¿Nos hemos perdido de algo?-preguntaron a la vez, ladeando la cabeza ambos al mismo lado con verdadera expresión de desconcierto.

-No-dijo tajante. La chica Host volvió a mirarles de nuevo con hastía-. Aún no entiendo cuál es vuestro propósito de que estéis aquí, aparte del de acribillarme a preguntas...

-Ningún otro-admitieron ellos, con toda la naturalidad del mundo, lo que irritó aún más a Haruhi.

-Aunque... ya que está Bossanova-kun por aquí, te lo pediremos prestado por un rato...-añadió Hikaru, con aparentemente poco interés.

-Si no te molesta, claro... es que nos aburrimos...-siguió su hermano.

-Y ya sabes que no es bueno que nos aburramos...

-Ehm, chicos... ¿sabéis que?-Kasanoda intervino de nuevo, ante el peligro, bastante nervioso... no le gustaba nada la idea de estar a solas con esos dos-. Acabo de recordar que tenía algo importante que hacer... así que nos veremos otro día...

-¿Ehh?.¿Ya tan pronto?-los hermanos Hitachiin pusieron cara de fastidio.

-Vaya, qué pronto os rendís...-comentó Haruhi por lo bajo, mirándoles de reojo... si bien sabía que si no tenían a Kasanoda como víctima de sus trastadas, la siguiente sería ella. Así que tendría que evadirles de alguna forma.

-Bueno, pero no te olvides de pasarte por la casa de té que está en éste parque...-le dijo Hikaru, resignándose-. No sé si Haruhi te lo ha dicho, pero...

-...El Host Club ha vuelto-continuó Kaoru-. Y seguro que los demás Hosts y las clientas querrán verte de nuevo...

-¿En serio?-Kasanoda se sorprendió... aunque comprendía ahora por qué Haruhi volvía a tener el pelo corto. Pero... ¿Por qué volvía ella a hacerse pasar por un chico?. ¿Acaso seguía debiéndoles dinero?. Cualquiera que fuera la causa de su nueva estadía allí, tendría que descubrirlo...pero no en ese momento-. Bien, pues entonces me pasaré un día por allí... pero ahora debo irme.-se giró hacia Haruhi-. Lo siento mucho, Fujioka...

-Está bien-le interrumpió ella, con cara de "lo comprendo perfectamente". Trató de sonreír un poco; el que los gemelos la hubiesen estado sometiendo a aquél interrogatorio sin sentido había empeorado el mal humor que llevaba teniendo aquél día-. Nos vemos entonces, Casanova-san; que vaya bien...

-¡Hasta luego, Bossanova-cchi!-los pelirrojos gemelos le despidieron agitando sus manos, tratando de imprimirle emoción al momento. Tan sólo les faltaba agitar un pañuelito en la mano, según pensaba Haruhi irónicamente-. ¡Tenemos que volver a patear latas juntos!

-Sí...¡Hasta luego!-Kasanoda, ya resignándose a las malformaciones de su apellido, respondió al saludo; escueto y aún nervioso, se apresuró por alejarse de ahí. Había estado cerca... pero se temía que la próxima vez no tendría tanta suerte.

-Yo también me voy-dijo Haruhi, antes de que los otros dos pudiesen abrir la boca-. Creo que ya he paseado suficiente.

-¿No quieres que te acompañemos a casa?-preguntaron los Hitachiin al unísono, con claras segundas intenciones. Haruhi les echó una mirada asesina que acabó por ser más eficiente que cualquier negativa.

-Vale, definitivamente no está de humor... se levantó con el pie izquierdo hoy-Kaoru suspiró, viendo como la chica se alejaba.

-¡Haruhi, no te olvides de que mañana el Host Club abre después de clase!-exclamó Hikaru.

-Hai, hai...-hastiada, la chica hizo un vago ademán con la mano a modo de despedida sin volverse, mientras tomaba la dirección contraria a la que había tomado Kasanoda, de vuelta a su casa... esperaba que Tamaki todavía no se encontrase allí. Definitivamente, comenzaba a pensar que había sido un error mudarse allí. Los próximos dolores de cabeza que tuviese serían fuertes.

Entretanto, Hikaru y Kaoru se miraron el uno al otro, aún sin moverse del sitio.

-Hikaru... ¿en qué estás pensando?-la calmada voz de Kaoru hizo cruzarse de brazos al primero de nuevo, el cual no dudó en expresar la irritación que por otra parte a duras penas podía reprimir. Frente a su hermano gemelo, no tenía secretos.

-La vuelta del Host Club... ¿qué problemas va a traer consigo?-se volvió a mirar hacia Haruhi, quien ya solo era una figura lejana.

-Estás preocupado por ella...-su hermano se dio pronto cuenta.

-La aparición de Bossanova-cchi no tiene nada que ver con ésto. Su expresión de antes... cuando le hemos mencionado al señor... siempre suele estar molesta con él por algo, pero esta vez su cara era distinta. No sé qué es lo que pasa con ella... y eso me gusta todavía menos.

-Es posible que nosotros hayamos agravado su situación. Pero no tenemos de qué preocuparnos. Mañana abre de nuevo el club al público¿verdad? En ese caso tendremos tiempo de enterarnos de lo que se pueda estar cociendo... No podemos permitirnos perdérnoslo¿no?

Hikaru se volvió hacia las tranquilizadoras palabras de Kaoru, quien esbozaba una ligera sonrisa. Al instante, olvidó sus propios pensamientos para sonreír con él. Una sonrisa de complicidad. Aquella no sería una situación difícil con la que lidiar. Como un juego de niños.


-¡Bienvenidas!

Al día siguiente, por la tarde, los Hosts exhibían una vez más su amabilidad, elegancia y hospitalidad a las chicas que se dejaban caer por el apacible lugar. Aquél día sería una jornada en el exterior, a la sombra de los cerezos, y tal como había sido la acogida de la fiesta de apertura y la que estaba resultando aquella sesión, se esperaban unos buenos resultados al final de ésta.

Haruhi Fujioka, sentada sobre un cojín y vestida con una camisa blanca, chaleco marrón claro y pantalones a juego y corbata granate atendía en aquél momento a nada menos que a seis clientas. La mitad resultaban ser sus propias compañeras de clase, mientras que una antigua alumna del instituto Ouran y fan incondicional suya y otras dos de la universidad el mismo nombre completaban el grupo. Parecía que no había quedado ningún ápice del mal humor del día anterior en ella.

-Haruhi-kun-una de sus compañeras de clase, llamada Shiori, la observaba con unos ojos tan embelesados o más que el resto de sus invitadas, mientras la chica Host le servía el té. Resultaba curioso verla así, después de oír que al principio se había negado en rotundo a acudir al club, según sus otras compañeras-. Estás en nuestra clase, pero no me he atrevido a preguntarte una cosa, y ahora quería hacerlo... ¿por qué estudias Derecho?

-Ah¿eso?-la aludida esbozó una ligera sonrisa-. Bueno, es a causa de una promesa que me hice a mí mismo...

-¡Ah! Ya sé por qué lo dices...-la antigua alumna del instituto Ouran sonrió; jugaba con ventaja respecto a las demás chicas por lo que tenía que decir-. Tu madre, que en paz descanse... estudió Derecho también¿no es así, Haruhi-kun?

-Así es-asintió Haruhi. Sirvió té en la siguiente taza-. Ella fue abogada después... y no me cabe duda de que era brillante haciendo su trabajo. Ha sido un modelo a seguir muy importante para mí... El poder estudiar Derecho fue una de las razones por las que me matriculé en Ouran. Y por eso, ahora, quiero cumplir firmemente la promesa que hice... y tratar de ser, por lo menos, la mitad de competente de lo que lo era ella.

Las chicas suspiraron, entre conmovidas y complacidas.

-Eso es... es... muy emotivo...-manifestó una de las alumnas de la Universidad Ouran, con lágrimas en los ojos.

-¡Esfuérzate al máximo, Haruhi-kun!

-¡Tú puedes!

-Nosotras te dejaremos los apuntes que necesites... -dijo otra compañera de su clase, sonrojada ligeramente.

-Os lo agradezco mucho...-Haruhi levantó la vista, y sonrió dulcemente, lo cual provocó el sonrojo más acentuado de sus acompañantes. Se volvió hacia la que había hablado-. Sois muy amables, pero no es necesario. He estado siguiendo las clases al día... pero, gracias de todos modos.

-N-no es nada...-la aludida se turbó un poco, esbozando una sonrisita tonta. Las demás siguieron mirándola con adoración, y por supuesto, sin ningún ápice de sospecha hacia la identidad que ella ocultaba. Y no eran los únicos ojos en el lugar que estaban posados en ella.

Unos metros más atrás, los ojos azul lavanda de Tamaki seguían atentamente el trabajo que desempeñaba la morena, aprovechando un pequeño descanso por su parte con sus propias clientas. Esbozó una sonrisa ambigua. Aun cuando el club acababa de abrir de nuevo, la habilidad natural de la chica no se había perdido en absoluto. Ahí era donde vendría la parte en la que él se sentiría orgulloso de ella... pero un extraño sentimiento de melancolía se estaba empezando a apoderar de él. A causa de lo que había ocurrido el día anterior... Se suponía que al confesar conscientemente sus sentimientos, la opresión que él sentía en su interior disminuiría, según le había dicho Takako... pero estaba ocurriendo todo lo contrario. Se sentía inquieto e inseguro ante ella, como si se avergonzase de sí mismo. ¿Y así, cómo iba a poder protegerla?

No le estás poniendo todo el esfuerzo que deberías..., se dijo a sí mismo, autocriticándose. Debo esforzarme más. Pero ahora no sé qué es lo que debo hacer...

-¿Tamaki-kun?-salió de su ensimismamiento al oír la voz de una de sus clientas. El rubio se giró, obligándose a reaccionar como estaba supuesto a ello en el club.

-¡Ah! Lo siento, princesa. ¿Estábais esperando por mí?-dijo, esbozando una de sus sonrisas habituales-. Enseguida vuelvo con vosotras. Tenía que asegurarme de que todo estaba marchando bien...

-Oh, no te preocupes... puedo comprenderlo-respondió su clienta, con la sonrisa temblándole ligeramente en nerviosismo, pero igualmente amable-. Es lo que se espera del Rey del Host Club¿no es así?

-¡En efecto!. Tienes mucha razón, querida mía...-exclamó éste, con solemnidad.. Sonrió un poco más; había recuperado un poco de autoestima con el tratamiento de "Rey"-.Es mi deber velar porque los demás hagan bien su trabajo y haya una buena armonía entre nosotros... -explicó, con tono grandilocuente. Se acercó hacia ella y le tomó suavemente del mentón, inclinándose ligeramente y dulcificando un poco su voz varonil-. Y por supuesto, debo procurar que vosotras os sintáis cómodas aquí... has de saber que si estamos aquí, no es para otra cosa que para serviros...

-Ah... T-Tamaki-kun...-balbució la clienta, enrojeciendo notoriamente. Las otras clientas, atentas a la escena, dejaron escapar una exclamación de emoción. Un poco más allá, Takako, que había vuelto a designar a Kyouya, observaba la escena divertida.

-Quién le ha visto y quién le ve...-comentó, tomando un sorbo de su taza de café-. Al principio estaba hecho polvo, pero en cuanto tiene clientas se transforma...

-Muy propio de Tamaki-respondió Kyouya, suavemente, el cual tampoco perdía detalle-. Pero me alegro de que sea así... ya me estaba empezando a temer que por su nuevo estado anímico se nos fuese a venir todo abajo...

-Tamaki no dejaría que una cosa así pasase, que su club se arruinase por su culpa...-objetó Takako-. Ya le ocurrió una vez, y todavía se siente culpable de eso... por eso mismo, debe estar volviendo a reprimirse, por el bien del Host Club.

-Parece que has intimado mucho con él en éstos dos días...-el Host moreno le miró de reojo. La aludida rió suavemente.

-Tampoco tanto. Puede no parecerlo... pero es más reservado de lo que da a entender aquí-explicó. Volvió a tomar un sorbo-. Me ha contado cosas, pero estoy segura de que se ha guardado para sí mismo otras tantas. Sin embargo... es muy fácil leer a través de él. No me dijo directamente en ningún momento que, a causa de su nueva situación, el club le preocupase. Pero le preocupa claramente. Y se ve a todas luces que le sigue dando vueltas a lo de Haruhi... ahora mismo, está entre la espada y la pared.

-Vaya... -Kyouya alzó las cejas, acomodándose ligeramente las gafas-. Te he subestimado, Inoue-san. Eres una buena observadora...

Takako sonrió ampliamente.

-En lo que se refiere a cosas como éstas, soy una experta-dijo, guiñándole el ojo-. Antes de hacer Derecho éste año, estudié Psicología. Es por eso que sé tanto sobre el inconsciente y esos rollos... y dicen que sé ganarme pronto la confianza de la gente.

-Hmmm...-aquél sonrió, interesado-. ¿Y por qué dejaste la carrera, si tienes aptitudes?

-Bueno.. llegó un momento en que la carrera fue superior a mí-explicó, haciendo un leve ademán con la mano-. Demasiadas cosas para abarcar que yo no podía. Así que, lo dejé. Además... comenzaba a aburrirme. No sé como será Derecho, pero espero que sea un poco más llevadera...

-¿No sabes cómo será?.¿Es que no has empezado a estudiar?

-Todavía no...-reconoció ella, con una sonrisa de culpabilidad. Una gota de sudor le resbaló al Host. Todo había que decirlo... esa chica era toda una caja de sorpresas. No sabía nunca por dónde iba a salir la siguiente vez.

-Ya veo...

Entre tanto, los gemelos Hitachiin también habían estado pendientes de lo que estuviese ocurriendo entre Haruhi y Tamaki... en un momento dado, se miraron y sonrieron. Había llegado la hora de pasar a la acción y de ejecutar su plan.

-¡Señor, señor!-exclamaron, acercándose a Tamaki sonrientes. Éste volvía a estar ocupado atendiendo a su clientela-. ¡Tenemos noticias! Algo importante...

-¿Mh?-confundido, el rubio dejó lo que estaba haciendo y se volvió a ellos-. ¿Qué pasa, tan de repente...?-Más les vale que sea importante...

Los gemelos acentuaron su sonrisa.

-A que no sabes a quién nos encontramos ayer, por el parque...-empezó Hikaru.

-A Bossanova-cchi...-continuó Kaoru, ante la expresión de perplejidad del medio francés-. Le recordarás¿no, mi señor?

-Sí, claro que me acuerdo de Bossanova-kun... -éste frunció ligeramente el ceño-. ¿Y bien?

-Pues...-a la vez, ambos hermanos añadieron malicia a su sonrisa.

-A que no sabes quién estaba con él... -Hikaru entrecerró los ojos... anticipándose a la posible reacción del presidente. Ante el silencio expectante de aquél, Kaoru se encargó de encender la chispa que desencadenase el fin de la tranquilidad en el Host Club.

-Haruhi. Estaba paseando con él.

Silencio absoluto... los gemelos observaron, satisfechos, cómo el rostro de su "señor" pasaba del pálido al enrojecimiento absoluto. Y entonces, una sola palabra, entre incrédula y exasperada, se hizo oír en los alrededores de la casa de té.

-¡.¿QUÉ?.!

CONTINUARÁ.


Como era de esperarse... Tamaki no se ha tomado muy bien que su Haruhi se viese acompañada por el mismo que un día intentó declarársele... ¿Qué hará ahora?. ¿Aparecerán otros factores que compliquen la historia?. ¿O que por el contrario, ayuden a su resolución?. ¿Sobrevivirá el Host Club a todo éste enbrollo? Respuestas en el capítulo octavo... o quizás no. -Autora se esconde detrás de los que le tiran tomates-. Vale, vale... no me matéis... Ya una no puede dar efecto dramático a la historia... por supuesto que habrá una solución, pero de momento, dista mucho de ser revelada... de todas maneras,el desenlace ya lo sabeis desde el mismo momento en que puse HaruhixTamaki en el summary... :P

Pues, aquí tenéis un nuevo capítulo, otra vez. Ésta vez el proceso de creación ha sido mucho más lento que en los anteriores... mi musa estaba remolona después de unos días de ardua actividad creativa, así que he tenido que forzarla un poco... si hay algo que no os encaja muy bien o veis que los personajes están un poco OC, ya sabéis por qué es. La he revisado un par de veces para corregir cosas, pero lo siento mucho si se me ha escapado algo...

A petición general(he dicho general... en concreto había una persona que había dicho que no, y otras tantas que no han hecho comentarios al respecto), he puesto otra escenita entre Takako y Kyouya, no precisamente romántica pero sí de un poco más de acercamiento hacia ellos... ya lo he dicho, no era mi intención en principio emparejar a nadie más que no fuesen Tamaki y Haruhi, pero... vosotros lo pedisteis -se escaquea-. xD. Aunque por supuesto, no pienso dejar que haga sombra a la que es la pareja principal y la mejor por excelencia...

Han vuelto a hacer acto de aparición los gemelos en éste episodio, tan sólo para liarlo todo... ¿Y Honey, Mori y Anaïs?, os preguntaréis. A ellos les llegará el tiempo de aparecer... ¡paciencia! Ya dije que no me había olvidado de ellos... ¡pero ésta serie tiene muchos personajes que manejar! (y además, los personajes originales...) Tengo que dividirles en bloques y otorgarle más importancia a unos que a otros, porque el argumento así me lo exige T.T pero no es por otro motivo...

Lo de siempre. Muchas gracias a todos, insisto, me alegra mucho que dediquéis una parte de vuestro tiempo a leer éste humilde fic... ¡Hasta el próximo capítulo!