Todo esto es propiedad de la "Oh toda poderosa" J.K Rowling y WB. Yo solo tomo prestado sus personajes y le adhiero unos cuantos xD.

Importante: Bienvenidos al segundo capitulo. Quiero agradecer a las personas que se tomaron la molestia de enviarme un review, ojala y me sigan a lo largo del fic, les estaría muy agradecida, a los dos anónimos que me llegaron, les digo que aunque no les pude responder, igualmente les doy las gracias.

Capitulo Dos: "Feliz Cumpleaños"

Una mañana hermosa pintaba aquel cielo de julio, donde las vacaciones por fin iniciaban y el sol se hacia mas presente cada día. Era el verano, once de la mañana aproximadamente, un día normal donde todo mundo seguía su rutina como de costumbre; los niños jugaban, los jóvenes salían a caminar por el tranquilo pueblo mágico, los padres se dedicaban a sus labores, entre otras cosas. Una casa de color claro que se divisaba a lo lejos con un jardín enorme, llamaban la atención de algunos magos transeúntes, ya que aquella casa era muy al estilo muggle en la opinión de algunos.

Ahí, justo en esa casa, vivía la familia Weasley Granger. Ron era uno de los aurores mas reconocidos del mundo mágico al igual que Harry Potter, mientras que Hermione Granger seguía con su empleo de rompemaldiciones en Gringotts, el mejor lugar para guardar tu dinero en el mundo de la magia. Era un hogar tranquilo, con mucho movimiento y donde usualmente se reunía la familia para pasarla juntos. Aquella pareja que duro años siendo novios habían dado fruto a dos hijos, que era quienes iluminaban aquella casa con pinta de muggle.

Precisamente ella, la hija de Hermione y Ron, se encontraba echada en su cama algo somnolienta, con la vista algo borrosa, ya que aun contaba con algo de sueño. Sus ojos se abrieron, un bostezo largo apareció en ella, mientras una figura femenina se materializaba en su puerta.

-Megan, es hora de levantarse - dijo Hermione

-cinco minutos mas por favor...

-¡por merlín Megan son las once de la mañana y tu no completas!

-¿acaso fui yo la que pedí quedarme una hora sentada en casa de los abuelos, mientras mi abuelo Arthur contaba anécdotas de cuando mi padre era un niño? - dijo de mala gana

-por merlín hija, son tus abuelos y debes de ser respetuosa con ellos

-patrañas... - dijo por lo bajo

-¿Qué? - pregunto Hermione

-nada...

-de todos modos ya es muy tarde, y tu tía Ginny va a venir, así que arregla este desastre por favor - dijo Hermione mientras abría las persianas de la ventana que daba a la calle

-de acuerdo...

-en quince minutos estará lista la comida

-si mamá...

Hermione desapareció por donde había venido, Megan se había incorporado, y de mala gana comenzó a arreglar su cuarto. Ella era Megan Weasley, la hija de la castaña y el pelirrojo. Cursaba el segundo año en Hogwarts y para la sorpresa de toda la familia, su casa no era el tradicional Gryffindor, si no, nada mas y nada menos que Ravenclaw. La descendencia pelirroja de los Weasley´s no había fallado con ella, el pelirrojo característico de la familia había alcanzado hasta la hija de Ron, su cabello era tan rojo como el de todos los demás y su cara estaba completamente llena por unas graciosas pecas, sobre todo en las mejillas, la forma de su cabello era muy largo, fino y con unos preciosos rizos muy parecidos a los de su madre, sus ojos era marrones al igual que los de Hermione, delgada, linda, parecía una muñequita ya que en su cara siempre se dibujaban unas adorables mejillas rojas, como para agarrarla a besos. La chica también tenia un enorme parecido al de Ron. A veces solían llamarla "pequeña Hermy" ya que tenia un carácter muy parecido al de la castaña y al parecer había heredado esa fascinación por la lectura, le encantaba leer montones y montones de libros, de lo cuales después siempre solía hablar con su madre. Su deporte favorito era el Quidditch.

Megan bajo cansinamente las escaleras y se dirigió hasta donde estaba el comedor, donde una rica tostada ya la esperaba en el plato.

-¿arreglaste tu cuarto? - pregunto Hermione, quien estaba cocinando algo que olía a sopa

-si

-Megan necesito que tu y tu hermano estén listos lo antes posible, irán a casa de los abuelos

-¡otra vez! - gruño la pequeña pelirroja

-¡Megan por favor! - le regaño Hermione - aparte también van a ir Julián y Lily

-que bueno, si no me aburriré como ostra

-solo serán por unas horas. Ginny y yo tenemos que hacer algunas compras

-¿y mi padre?

-los alcanzara en La Madriguera

-de acuerdo... - dijo Megan mientras comía su tostada - ...¡Ay Denny eres un idiota! - chillo

-y tu una llorona

-¡mama!

-ya basta ustedes dos, y Denny arréglate que irán a La Madriguera

-¡otra vez! - Hermione lo miro ceñuda

-no rebuznes y hazme caso

-¡valla, por fin mi madre reconoce a tus verdaderos parientes! - dijo Megan burlándose

-cierra la boca hurón

-Ay hermanito, a veces puedes ser tan infantil

-porque merlín me tuvo que maldecir con una hermana como tu - Megan sonrió falsamente

Denny Weasley era el hermano de Megan, e irónicamente era físicamente diferente a ella, aunque ambos hallan sido concebidos el mismo día, los genes decidieron que fueran diferentes; los dos tenían ese enorme parecido con su padre, solo que el cabello de Denny era castaño como el de Hermione y tenias los brillantes y relucientes ojos celestes de Ron, su cara también era pecosa como la de Megan, de complexión delgada y un poco mas alto que su hermana. Denny no era para nada serio, mas bien todo lo contrario. Era muy sociable y le encantaba gastarle bromas a la gente, solía ser muy terco y a veces podía ser muy temperamental. Su tienda favorita era "Sortilegios Weasley" ya que ahí vendían un sin fin de cosas divertidas para el. Su afición era el Quidditch y para ser tan joven, ya era parte del equipo de Gryffindor.

Los dos chicos terminaron su desayuno, y rápidamente estuvieron listos para ir a La Madriguera, se trasladaron por la red flu y en menos de unos segundos ya se encontraban en la antigua casa de Ron, con Molly preparando una exquisita merienda para sus nietos.

-¿cómo se encuentran mis dos amores esta mañana? - pregunto una Molly muy sonriente

-muy bien abuela - respondieron Megan y Denny al mismo tiempo

-muchas gracias por cuidarlos, yo no se que haríamos sin usted - dijo Hermione abrazando a su suegra

-nosotros le dijimos que no era necesario molestarla Abuela Molly, Denny y yo pensamos que ya estamos lo suficientemente grandecitos como para cuidarnos solos

-pero Megan a mi me encanta tenerlos aquí, aparte querida, créeme que nunca se es lo suficientemente viejo para que alguien este al cuidado de uno

-¿ya llego Ginny? - pregunto la castaña

-yo creo que llegara exactamente en... - Molly observo un reloj que estaba en la pared - ...ya

Casi enseguida se escucho el crepitar de las llamas en la chimenea, y un gran fuego verde apareció: era Ginny acompañada de sus dos hijos: Julián y Lily Potter. La pelirroja y sus hijos salieron de la chimenea con un montón de bolsas en manos. Ginny estaba saludando a todos mientras sacudía su ropa y la de sus hijos para quitar un poco del exceso de cenizas.

-disculpen la demora, es que alguien olvido recoger su habitación y como lección tuve que obligarlo a hacerlo al modo muggle - dijo Ginny quien miraba a Julián con el entrecejo fruncido

-hola a todos - dijo este algo apenado

Julián Potter era el hijo mayor de Ginny y Harry, tenia 14 años de edad y cursaba el cuarto año en Hogwarts en la casa de Gryffindor, era el guardián del equipo de Quidditch y tenia una gran reputación en el colegio gracias a dos cosas: simplemente por ser hijo de Harry Potter y por ser un Don Juan empedernido, ya que para el no le era nada difícil hablar con una chica -Todo lo contrario a su padre-. Físicamente era idéntico a Harry: el mismo color de cabello, los mismos ojos verdes destellantes, incluso usaba gafas, solo que a diferencia de el, Julián no tenia la cicatriz en forma de rayo y tenia la bonita nariz de Ginny.

-¡Abuela Molly! - saludo una niña - ¡Denny, Megan!

-¡hola! - dijeron estos

Lily era la hija menor de la Familia Potter, contaba con escasos 11 años y apenas hace unas semanas le acababan de entregar su carta para ingresar a Hogwarts. Sus facciones eran muy parecidas a las de Ginny cuando tenia su edad, solo que Lily, al igual que su hermano mayor, tenia el mismo color de ojos y cabello de su padre, incluyendo los lentes redondos. La niña era algo tímida, pero sumamente amistosa, siempre estaba de la mano de su madre y siempre decía que su mayor sueño era llegarse a convertir en un auror como su padre.

La Señora Weasley ofreció una rica merienda a su hija y a sus nietos, mientras Hermione trataba de contactar a Ron. Estuvieron charlando un rato y después los niños decidieron salir a jugar al patio. Pasada una hora Ginny llamo a sus hijos para despedirse de ellos.

-nos veremos dentro de un rato, pórtense bien y Julián, recuerda darle a tu hermana su poción

-seguro - contesto Julián

-¿Pero que fue lo que te paso Lily? - pregunto Megan algo alarmada

-me intoxique con caracoles

-ya sabes, estaban jugando y a la pobre le mandaron un hechizo. Nada de cuidado - dijo Ginny sin tomarle importancia - vamonos Hermy

-¡adiós niños, nos vemos dentro de unas horas!

-¡adiós! - dijeron todos

Ginny y Hermione se despidieron y enseguida se acercaron a la chimenea, lanzaron algo de polvos flu al piso cubierto de ceniza y de nuevo la cortina de fuego verde apareció, llevándose a Ginny y compañía con ella.

-Muy bien hijos míos, ahora que sus madres no están, díganme que desean ¿pudin de vainilla o chocolate? - pregunto Molly

-¡chocolate! - contestaron todos al mismo tiempo con una enorme sonrisa.

Sin duda esa tarde iba a estar llena de privilegios y comida gratis teniendo a Molly Weasley como abuela.

oOoOo

Esa ciudad muggle era sencillamente maravillosa en toda la extensión de la palabra, los bosques, la flora, la fauna, todos estaba hermoso, el panorama era todo un deleite para los ojos de cualquier persona y claro estaba ella se sentía tan afortunada de vivir ahí, en esa preciosa ciudad y en ese lujoso departamento con todas las comodidades que podrían imaginar. Se miro en el espejo tratándose de acomodar la larga melena rubia brillante que le cubría, se puso un poco mas de rubor en las mejillas y luego se sonrió así misma en el espejo, como dándose la aprobación de que estaba perfecta. Luego de contemplarse una vez mas, camino hasta el cuarto del televisor para entretenerse en lo que su cita llegaba, ya que estaba retrasado por mas de media hora, pasaron 15 minutos y cada vez se impacientaba mas. Ahora estaba retrasado por 45 minutos. Harta de su demora, decidió tomar su costoso abrigo de piel y salir sola en busca de hombres solteros, pero un timbre en la puerta la saco de sus pensamientos. Con paso veloz se dirigió a abrir la puerta

-¿ya era hora no? - dijo en tono mordaz

-lo siento es que estaba...

-deja tus excusas para otra ocasión, ya se que estabas con una chica - Dijo ella - ¿a dónde me llevaras a cenar? Mas vale y sea un lugar lujoso

-por supuesto, con quien crees que estas hablando. Te llevare al mejor restaurante de la ciudad

-eso espero

Los dos iban en un auto oscuro muy lindo, el cual se detuvo en un lugar que tenia unas grandes luces de neon azules, las cuales rezaban "Restaurant of Rosenrot". Ella llevaba puesto su largo abrigo de piel, y el, un traje muy formal. Un individuo se les acerco y entonces el, le entrego las llaves de su auto. Entraron a un restaurantemuy lujoso con lamparas de araña en el techo y gente vestida al igual que ellos, parecía un lugar exclusivo en el que no cualquiera podía entrar. Se sentaron en una mesa cerca de un balcón donde se apreciaba la luna claramente, el mesero se acerco, pidieron unas cuantas cosas que venían en el menú y entonces comenzaron a charlar.

-valla, si que tienes buen gusto

-te dije que no te traería a cualquier clase de lugar - dijo el poniendo cara de galán

-muy bien, ya dime para que me trajiste aquí - le dijo ella sin siquiera mirarlo

-¿de que hablas?

-vamos no soy estúpida, se que jamas me pedirías que saliera contigo y mucho menos que me trajeras a un lugar como este - dijo ella arqueando una ceja

-valla, a ti no se te escapa nada - sonrió cínicamente - te traje aquí para celebrar

-¿celebrar? - dijo ella algo desconcertada

-nuestro primer triunfo

-¿de que hablas?

-nena no seas impaciente, solo espera y lo sabrás... - dijo el recargándose en el respaldo de la silla

-¿cuánto tiempo?

-no lo se, talvez unos minutos, talvez unas cuantas horas, en realidad no tengo idea...

-entonces no me trajiste aquí solo para celebrar ¿cierto? Estamos esperando a alguien mas - dijo ella moviendo su pie rápidamente, como empezando a desesperarse

-si que eres rápida

-¿y a quien esperamos?

-haces muchas preguntas a la vez, no crees - le dijo seriamente

-por favor tengo demasiadas cosas mejores que hacer, como buscar un galán por ejemplo, es mejor que estar sentada junto a ti sin hacer nada. Dime ya de que se trata todo esto

-de nuestro futuro

-¡de que rayos estas hablando! - dijo ella comenzando a alterarse

Fue interrumpida por el mesero quien llego con la comida que habían pedido, se las sirvió con cuidado, pregunto si querían ordenar algo mas y después de un minuto se retiro a la mesa de enseguida.

-¡podrías bajar tu maldita voz! - Ella rio - ¡estas llamando demasiado la atención, alguien podría vernos juntos!

Siguió riéndose hasta que el semblante de su acompañante la hizo cesar sus risas poco a poco.

-por favor aquí quien se vería mal seria yo por estar acompañando a un tipejo como tu - le dijo secamente

-si tanto te molesta puedes largarte. No te necesito

-¡por merlín, por supuesto que me necesitas!

-no me interesa lo que tu...

De repente una voz se escucho. El, volteo hacia un hombre alto con cabello canoso y un abrigo negro que estaba parada justo a un lado de el y quien en la mano traía una bolsa pequeña con algo en su interior.

-¡Smith, por fin llegas! - dijo el parándose para saludarlo amistosamente. Ella solo se quedo observando la escena algo confundida

Ambos se quedaron parados y se secretearon unas cuantas cosas y después de eso, el dichoso Smith le entrego la bolsa que traía con el.

-¡aquí esta! - dijo el

-¿Qué es eso? - pregunto ella

-esto, esto mi querida, es lo que ocupamos para llevar a cabo nuestro objetivo sin tener ningún problema legal - dijo el sonriendo

-¡por merlín, lo pudiste conseguir. Te amo! - dijo ella abrazándolo

-¡brindemos por esto!

-¡si! - Los dos alzaron sus copas

-¡por nuestro primer triunfo! - dijo el

-¡por nuestro primer triunfo! - contesto ella

Las copas chocaron y finalmente brindaron, pero ese brindis no significaba cualquier cosa por la cual estar contento, significaba el principio de todo un futuro muy desastroso.

oOoOo

-Estoy muy nerviosa Ginny ¿crees que la fiesta sorpresa dará resultado? - pregunto Hermione quien se encontraba en la sala de su casa, bebiendo una deliciosa taza de te

-claro que si Hermy, a tus hijos les encantara, no sospechan nada y yo ya les dije a los míos que ni una sola palabra - contesto Ginny

-eso espero, desde hace tiempo que quería hacerles una fiesta, solo que mi trabajo y el de Ron nunca nos lo había permitido - comento la castaña

-te comprendo. La única fiesta que les hice a mis hijos fue cuando Julián cumplió su primer año de edad y cuando Lily cumplió cinco - Dijo Ginny - a propósito ¿cuántos años cumplirán?

-doce

-aun son jóvenes - la pelirroja le dio otro trago a su te

-lo se, pero crecen tan rápido. Supongo que tu debes de estar batallando un poco con Julián - se pregunto Hermione

-¡Por merlín a veces sale con cada cosa! - Ginny negó con la cabeza 96 el año pasado nos presento a tres novias diferentes, puedes creerlo 96 Hermione rio

-es tan popular con las chicas al igual que Harry - dijo la castaña dándole un codazo a Ginny

-si, pero Harry era demasiado tímido y muy lento

-¡Ron era mucho peor! - esta vez Ginny fue quien soltó una carcajada - no fue hasta el ultimo año de Hogwarts que se digno en proponerme que fuera su novia

-los hombres a veces pueden ser tan complicados - dijo la pelirroja rodando los ojos

-¡lo se!

-Hermione, creo que es hora de marcharnos - dijo Ginny observando el atractivo reloj de cobre que estaba en la pared de la sala

-¿Qué hora es?

-las cinco y treinta

-¡por merlín es taradísimo! - dijo Hermione tomado su bolso - vamonos. Los niños deben de estar echando humos por las orejas

-ya lo creo

Ginny y Hermione salieron a paso veloz de la sala y fueron hasta la chimenea. Ginny tomo un puño de polvos flu, con voz fuerte dijo: "a La Madriguera", el fuego verde apareció una vez mas y en un segundo ya se encontraban de nuevo en La Madriguera totalmente cubiertas de ceniza

-¡Ya llego mi madre! - grito Lily

Harry y Ron ya llevaban un rato ahí, y cada uno se acerco con su respectiva esposa, dándoles un tierno beso como saludo.

-¿Cuánto tiempo llevan aquí? - pregunto Hermione

-una hora mas o menos - contesto Ron

-se nos fue el tiempo platicando. Disculpen - dijo Ginny

-no te preocupes mama, ni siquiera sentimos el tiempo - dijo Julián quien jugaba con Denny

-si, el tiempo vuela cuando uno se divierte - comento Megan - mamá, deberías de traernos mas seguido - Ginny y Hermione se miraron confundidas

Las dos familias se quedaron en La Madriguera hablando sobre la fiesta que darían a la mañana siguiente (claro todo esto hablado en voz baja, mientras los demás se entretenían en algo) Arthur anuncio a todos, que tanto Charlie, Bill y sorprendentemente Percy se quedarían una semana en La Madriguera para pasarla en familia, Molly se quedo boquiabierta al escuchar el nombre de su hijo al que no había visto en años y con tal cosa no pudo evitar que se le escaparan algunas lagrimas. Fue una platica muy larga, tanto que nadie se había percatado de que ya era mas de la media noche y que los niños ya estaban dormidos, a excepción de Julián y Megan que se encontraban aun sumidos en aquel juego muggle llamado "videojuego". Molly propuso que pasaran la noche en La Madriguera, ya que era muy tarde para viajar por la red flu, los demás aceptaron sin ninguna negativa y enseguida Ginny mando a Julián y Megan a dormir. Cada uno se retiro a un respectivo cuarto para descansar

19 de julio, 8:20 de la mañana, el movimiento en aquella vieja casa con numerosas habitaciones esta consumida por una agitación total, todo mundo andaba de un lado a otro tratando de tener todo listo para antes de las dos de la tarde, Hermione se había llevado a sus hijos al Londres muggle con la excusa de que visitarían a sus abuelos, los padres de la castaña. Mientras tanto en La Madriguera, Molly cocinaba el gran pastel para sus nietos, Ginny decoraba junto con Harry y su hija el jardín y Arthur se había marchado con Denny para esperar a Bill, Charlie y compañía en un traslador que habían puesto en una montaña del pueblo. Al poco rato llegaron Fred y George con su respectiva esposa e hijos, todos en La Madriguera los recibieron muy bien y Molly no dudo en invitarlos a desayunar en lo que el pastel se cocinaba, al poco rato, los recién llegados se unieron al proyecto de la fiesta sorpresa y luego cuando menos lo esperaron, Arthur había llegado a casa con sus hijos y sus nietos. La Señora Weasley no tardo en llenarle de besos la cara a Bill y Charlie y de unos calurosos abrazos a sus nueras y nietos, luego, cuando vio a Percy, extrañamente una gran tensión se hizo en la casa, las lagrimas volvieron a aparecer en ella como la noche anterior, ya que llevaba muchos años sin recibir una visita de su hijo, todos los malentendidos del pasado habían quedado atrás y aunque Molly y Arthur aun no conocían a los hijos de Percy, eso no les importo demasiado, porque lo que mas ponía contenta a Molly, era ver a su familia unida de nuevo. De repente aquella tensión que había estado, se esfumo, y se transformo en una agradable atmosfera.

Ya faltaba solo una hora para la fiesta de los gemelos, Hermione había ido a La Madriguera y dejo a sus hijos al cuidado de sus padres, quienes los traerían dentro de una hora junto con Ron, ya casi estaba todo listo; Molly daba los últimos toques al enorme pastel de los niños, Ginny mandaba unos cuantos hechizos para limpiar todo el desorden que se había hecho, Hermione ayudaba a Fleur con la comida especial que había preparado ella misma -Una receta especial de Francia- Angelina y Katie simplemente charlaban y los gemelos se encontraban en el asador con Harry como de costumbre, todos los demás jugaban o solo se quedaban sentados sin hacer nada.

-¡mamá, papá, tía, abuelos! - dijo Lily quien venia corriendo desde el umbral

-¿Qué pasa? - pregunto Molly alarmada

-¡tío Ron viene llegando!

-Ay hija pero no tienes que... ¡ahí vienen, escóndanse todos, ahí vienen! - grito Molly a todo pulmón

Automáticamente todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo y buscaron un lugar decente donde ocultarse: Hermione, Fleur y Molly se habían ocultado tras un muro de ladrillos sin terminar, Angelina y Katie estaba agachadas en los arbustos, Lily y Julián habían tomado "prestada" la capa de invisibilidad de su padre, Kevin, Violette, Agnes, Kate y Angie, la hija de 13 años de Fred, se habían ocultado detrás de un grueso árbol (n/a: si recuerdan, todos ellos tuvieron una corta aparición en el primer capitulo y son hijos de Fred, George y Bill) los demás primos se ocultaron en el interior de la casa, al parecer los únicos que ni siquiera se habían enterado de que era hora de esconderse fueron los despistados Fred, George y Harry, quienes miraron confundidos toda la escena.

-papá, aquí esta muy oscuro - se escucho la voz de Megan a lo lejos

-¿Por qué todos se ocultan? - pregunto Fred en voz alta

-ahí vienen, escóndanse tontos - dijo Katie en un susurro que casi no era de oírse

-podrían repetirlo, es que no te escuchamos nada - dijo Harry

-¡Auch, Me pisaste idiota! - dijo Denny a lo lejos, quien regañaba a su hermana por haberlo pisado

-niños no se peleen...

-dije que ahí vienen - repitió desesperada

-¿Qué? - pregunto George

-creo que dijo que ahí venían - Dijo Harry

-ahhh... - dijo Fred sin tomarle importancia - ¿Qué, que?. ¡ocúltense! - grito

Tanto Fred, George y Harry apenas estaban buscando un lugar donde ocultarse, cuando un grito animado irrumpió en el jardín

-¡tíos Fred y George! - dijeron Megan y Denny al unísono

-¡hola! - dijeron estos nerviosos

-¿no se supone que...? - decía Ron cuando...

-¡sorpresa! - dijeron todos al mismo tiempo.

Megan y Denny se quedaron congelados al escuchar el gran grito y al recibir toda una ola de papeles de colores y globos por todas partes, y sin mencionar que al levantarse solo habían visto a la gente de siempre y que ni por un momento les cruzo en la mente que se iban a encontrar con toda esa multitud de familiares. Tardaron un poco en caer en la cuenta de que todos les habían preparado una fiesta sorpresa, tal vez fue que todo mundo ahora los abrazaba y les llenaba de besos las mejillas, sea como sea, después de haber estado en trance unos minutos finalmente por fin una sonrisa se les dejo escapar.

-¡valla, todos están aquí, genial! - dijo Megan de lo mas contenta

-opino lo mismo - afirmo Denny

-no se lo esperaban ¿cierto? - dijo Julián quien abrazaba a sus primos y les entregaba un regalo a cada uno

-¡toda la familia esta aquí! - dijo Molly animadamente

-¡que comencé la fiesta! - gritaron los gemelos quienes aventaron un explosivo al cielo, uno de los que vendían en su tienda

Todo estaba iniciado, la fiesta había comenzado y toda la familia disfrutaba una reunión que no se presentaba todos los días. Los gemelos aun seguían en el asador preparando la carne, los sobrinos mas chicos estaban viciosos con el aparato muggle que les había traído Harry, mientras que algunos primos mas grandes se deleitaban con su musica preferida en una vieja rocola que Arthur había conseguido.

-¿cuánto tiempo les llevo preparar todo esto? - pregunto Denny que estaba comiendo un poco de esa comida francesa que Fleur había preparado

-dos meses aproximadamente - contesto Julián

-¡dos meses, eso es demasiado! - dijo bastante sorprendido

-si, es que teníamos que avisarles a los parientes para que todos estuviéramos reunidos

-la Abuela Molly se ve bastante contenta - Dijo Denny quien observaba a La Señora Weasley platicar con su consuegra

-si, la llegada de mi tío Percy la puso muy contenta

-me alegro

-¿oye, no sabes quienes son esas pelirrojas que están platicando con Megan? - pregunto Julián muy interesado

-esas pelirrojas son nada menos que tus primas Kate y Agnes, y para tu información son tres años mayores que tu

-¡Kate y Agnes! Valla hace mucho que no las veía, te juro que pensé que eran amigas de tu hermana y no que eran nuestras primas

-claro hermanito sobretodo porque en nuestra familia la mayoría no son pelirrojos - dijo Lily apareciendo de repente

-¿y a ti quien te llamo, bicho? - le dijo Julián ceñudo - no vez que estas son platicas de hombres, ándate de aquí o vete a hablar con Angie

-eres tan odioso - dijo la pequeña quien se retiro a platicar con su prima

-¡Denny! - se escucho una voz. Era una rubia de cabello largo que venia corriendo desde el otro extremo con un regalo en manos

-¡hola Denny, disculpa la tardanza! - dijo la rubia algo agitada - ¿y Megan?

-Pl-pla-platicando con una prima - dijo Denny bastante ruborizado y señalando donde estaba su hermana

-que bien. Me dijeron todos los demás que no tardaran en venir, la madre de Jesse los traerá - le sonrió - esto es para ustedes

-gracias... - dijo con la orejas coloradas

-no me vas a presentar a tu amiga Denny - dijo Julián sonriendo seductoramente. La chica solo bajo la mirada algo sonrojada

-ah si...ella es Diane Longbotton, va en el salón de mi hermana - dijo el castaño quien le mando una mirada asesina a su primo

-encantada - dijo esta

-¿no, nos habíamos conocido antes? - pregunto Julián sacando su mejor pose de galán. Denny lo miraba con odio

-pues yo creo que no...

-¡Diane! - grito Megan a lo lejos

-¡Megan!

-¡que alegría verte de nuevo!

-¡lose!

-hay tantas cosas que contarnos, ven te presentare a mis primos... 96 le decía Megan quien la llevaba del brazo, luego, Julián hizo un sonido para hacerse notar

-¿ya conoces a mi primo Julián? - pregunto la pelirroja arqueando una ceja

-si...

-genial, entonces ya puedo presentarte a mis otros primos. Te van a caer muy bien...

-pero Megan, estábamos platicando - dijo Julián en tono de reclamo

-por merlín Julián, no seas asalta cunas y búscate una de tu edad, ella es mi mejor amiga - le dijo algo malhumorada

Julián, Diane y Denny se quedaron de piedra, ninguno encontró nada que decir por el comentario tan poco apropiado de la chica, pero en el fondo Denny agradeció su intervención.

-yo... - dijo Julián

-vamonos - finalizo Megan arrastrando a su amiga hasta donde estaban sus otros primos

-¡porque Megan es tan inoportuna! - chillo el chico

-ya la conoces como es, no le hagas caso, y aparte tiene razón, Diane es una niña, mejor búscate una de tu edad - dijo Denny tratando de no sonar tan obvio

-si, verdad

-mejor hay que esperar a mis otros amigos, ahí habrá muchas chicas

-de acuerdo

-andando - dijo Denny no sin antes echar un vistazo hacia donde estaba su hermana, quien le guiño un ojo y luego le sonrió picaramente, a lo que este contesto guiñándole un ojo también.

Habían llegado mas invitados, algunos comían, otros bailaban, pero la fiesta si que tenia ambiente, ya estaba oscureciendo y era hora de partir el anhelado pastel de cumpleaños, Molly salio con una enorme pastel con betún de chocolate encima y doce velitas, el pastel estaba dibujado con el retrato del jugador favorito de Quidditch de Megan y Denny, ambos sonrieron. Toda la familia se amontono detrás de los cumpleañeros, las velas aun estaban encendidas y Molly les dijo que pidieran un deseo antes de apagarlas, ambos pensaron unos segundos y luego soplaron las velas juntos, todos les aplaudieron entonces y los felicitaron embarrando algo de betún en sus caras.

Molly partió el pastel en varios trozos para que todos pudieran comer, el sabor del pastel era fantastico: fresa, durazno y merengue, una delicia. Luego de eso, dieron paso a los regalos: sus amigos les regalaban cosas como ropa, cosas relacionadas con el Quidditch, maquillaje, tarjetas de felicitación etc. La familia de Bill les habían obsequiado un pase doble a Francia que valía durante dos años y que podrían usarlo el día que ellos gustaran, también habían recibido una túnica nueva cada uno, regalo de parte de Charlie y su familia; Los Abuelos Weasley les habían obsequiado unas bonitas sudaderas tejidas por Molly; Lily y Julián les habían regalado un libro de encantamientos a Megan y una camiseta de su equipo favorito de Quidditch a Denny; Fred y George les habían regalado a cada quien, una canasta completa de objetos para hacer bromas y diferentes artículos, cortesía de su tienda; Percy les había traído unos cubrecamas que vendían en el pueblo donde el vivía y el regalo final eran unas escobas nimbus del año actual, obsequio de sus padres.

El resto de la fiesta transcurrió muy divertida, los gemelos como siempre hicieron su acto y prendieron cientos de fuegos pirotécnicos al cielo que iluminaba la noche y que hacia que pareciera un espectáculo único. Todo mundo siguió bailando, cantando, comiendo, diciendo bromas o haciendo cualquier cosa que alegrara la noche, todo esto duro hasta que la mayoría ya estaba cansado y la celebración termino hasta que el ultimo invitado se retiro. Fue una fiesta muy bonita, todos quedaron encantados, y aunque no halla acudido una gran masa de gente, los invitados que hubo se fueron con una velada muy divertida. Luego de una fiesta que había reunido a toda la familia de nuevo, La Madriguera decidió dormir afín.

A la mañana siguiente todos se levantaron muy tarde. Molly había sido la primera en despertar y como siempre, preparo un extenso desayuno para todos los que se hospedaban en su casa, ya cuando estaba todo listo, golpeo una campanita para que todos fueran a desayunar su típico almuerzo: huevos, pan tostado y zumo de naranja.

Toda la semana había sido muy gratificante y pacifica, pero desafortunadamente había llegado el día de despedirse. Bill, Charlie, Percy y los gemelos se encontraban afuera de La Madriguera despidiéndose de sus familiares, después de unos cuantos abrazos, lagrimas y besos, por fin cada uno se marcho a sus hogares, dejando a La Madriguera solamente con Molly y con Arthur. La familia de Harry y Ron hicieron lo mismo, debían de estar al pendiente del trabajo y de sus actividades cotidianas. Ya habría una reunión familiar de nuevo.

Era una hermosa mañana en el pueblo. La casa de Ron y Hermione estaba muy silenciosa, sus hijos aun no despertaban, por lo tanto aprovecharon para desayunar juntos en el jardín y sobretodo a solas. Hermione se encontraba preparando la comida favorita de su amado esposo para llevarla al jardín, mientras Ron revisaba unos pendientes relacionados con el trabajo.

-¿Hermione que haces? - pregunto Ron interesado ya que el aroma de los Hot-Cakes le abría el apetito

-tu desayuno favorito - contesto sonriéndole

-tu si sabes consentir a la gente - Ron se incorporo dejando la montaña de papeles en la mesa y tomando a su esposa por la cintura - ¿sabias que te amo?

-si, lo sabia. Yo también te amo - lo beso

-¿no ha llegado nada de correspondencia? - pregunto aun aferrado a su esposa

-no, parece que Pigwidgeon lo olvido otra vez

-pero que lechuza tan mas torpe, tendremos que conseguir otra para la correspondencia si es que Pig sigue olvidando traernos el correo - Ron tomo asiento de nuevo y sus ojos continuaron viendo su montaña de papeles

-¡mira ahí viene! - dijo Hermione que abrió la ventana de la cocina para dejar pasar a la lechuza, luego le desamarro la correspondencia que estaba atada a su pata y le dio una galleta en señal de agradecimiento

-¿hay algo nuevo? - pregunto el pelirrojo desde la mesa con los ojos aun fijos en su trabajo

-cuentas, cuentas y mas cuentas

-que bien, si no fuera por las deudas nadie se acordaría de nosotros - dijo Ron sarcástico e incorporándose para ir a la sala

Hermione estaba revisando las correspondencia, cuando, al pasar una de las cuentas, encontró un sobre que no le pareció familiar, era azul cielo con un listón dorado en medio. Hermione lo abrió, saco el contenido del sobre, era una especie de tarjeta con una nota aparte, la castaña leyó la nota y luego de leerla por segunda vez, llamo a su marido:

-¡Ron, ven a ver esto! - grito desde la cocina

-¡que pasa! - dijo a lo lejos

-¡llego algo nuevo en el correo! - Ron llego a la cocina de nuevo

-¿qué es eso? - pregunto

-veló tu mismo

Ron tomo la misteriosa carta, pero al ver el sobre, su entrecejo se frunció automáticamente.

-¡Hermione, me dijiste que..! - le dijo de mal modo

-Ron, antes de que empieces con tus celos absurdos, lee primero lo que dice - Hermione sonrió de manera extraña - A que no creerás lo que dice ahí

Ron la miro confundido, pero decidió leer antes de juzgar, luego, cuando termino de leer el contenido de la correspondencia, sonrió de la misma manera que su esposa. Tenia razón, nadie creería lo que ese sobre tenia adentro.


Notas de la autora: Seré sincera, acepto que este capitulo no se ve tan interesante, pero tiene una parte muy importante para la historia. Espero y no se hallan decepcionado. Tres semanas sin actualizar, valla y yo que dije que seria cada semana y media xD, pero deben de ser comprensivos, estas fechas decembrinas no me lo permitieron, navidad, año nuevo, la engordadera y todo eso, pero ahora si prometo cumplir con el plazo de actualización que me puse a mi misma.

Para el próximo capitulo: solo se que el contenido de la misteriosa carta será revelado, y de ahí, mi inspiración me dirá que mas agregar.

No se les olvide apretar "go" allá abajito y dejar su review, créanme que los reviews me alientan mucho en seguir escribiendo y a ser una mejor escritora. Así que ya saben, déjenme su critica, buena o mala, y me harán muy feliz.

¡Gracias a todas las almas bondadosas que dieron click en mi historia y me dejaron un review!

Besos.

Sweet Ivanovv