Hola… hay alguien ahí??? ;-; Por favor digan que si T.T!!! Se que me tardé muchísimo en actualizar, pero espero que no se hayan ido y olvidado mi fic… o a mí!!! o.o No tengo excusa, ni pretexto para no haberlo hecho antes, porque si tuve tiempo pero no inspiración, por más que trataba no podía actualizar. Lamento mucho el super retraso.

Ya que estamos en esto, Feliz Navidad, Año Nuevo y Día de reyes a todo el mundo!!! - Les deseo un feliz año lleno de cosas bonitas y demás xD!! Por cierto, en el último capi cometí el tremendo (o.o tremendo… xD) error de dejar ciertas correcciones de mi lectora beta -.-U pero por las prisas no me di cuenta, me disculpo por ello y les prometo que no me vuelve a pasar TTOTT.

Ok, creo que ya les dije todo… Esperen!!! Gracias por sus reviews y también a todo el que lea esto n.n!!! Me hacen muy feliz xD!!!. Este capi va dedicado a mi lectora beta Addanight!!! Te adoro!!! - Escritora prodigiosa que pueden encontrar en la sección de beyblade y, recientemente, en FMA. Creo que era todo n.ñ, ahora si los dejo con el fic!!!.

Disclaimer: Todos absolutamente todos los personajes pertenecen a su autora J.K. Rowling ¿ok?... yo solo los tomo prestados para escribir esto n.n…Pero no me demanden!!!!! TT.

Capítulo 4: Tratando de explicar

Salgo del baño con mi pijama ya puesta, y me topo con cierto rubio que está por terminar de cambiarse, solo le falta la playera y listo. Lo hace con una lentitud que es tan atrayente. Impulsado por mis emociones me acerco a él con paso firme, nunca antes me había sentido así. Su mirada se clava en la mía y yo se la retengo sin dejar de avanzar.

Una de mis manos se coloca sobre su antebrazo, y dos dedos viajan con tranquilidad sobre este, pasando por los bien formados músculos, llegando a su hombro, deslizándose hasta su mejilla. Tan suave y fina. Todo hecho con un sumo cuidado, como si temiera que fuera a romperse.

Estando demasiado metido en mis pensamientos, me toma por sorpresa, acercándose de forma rápida y directa a mi rostro. Capto el mensaje, así que sin querer quedarme atrás, me posesiono de sus labios antes de que él lo haga primero. Rozándolos, probándolos, sintiéndolos, gozándolos. Mis manos buscan su cintura y al encontrarla se aferran a ella, mientras que las suyas se deslizan hábilmente sobre mi torso enroscándose en mi cuello.

A pesar de ser un beso tranquilo y pausado, siento una extraña pasión desbordante dentro de mí. Sus labios son lo mejor que mi paladar a probado en mi corta vida. No estoy seguro de qué me está pasando, pero nunca había sentido esto por nadie. Es demasiado fuerte y repentino. Ya no me interesa si es o no Malfoy, si estoy en un mundo paralelo o no, solo me importan estos finos labios que me besan con calidez y deseo.

No saben cuanto odio que el oxígeno sea vital, solo por eso me separo de él, lentamente, sin querer hacerlo. Estoy seguro que de tener un espejo frente a mí vería mi rostro positivamente rojo, así que trato de controlarme, aunque yo nunca he sido muy bueno escondiendo lo que siento.

Abro mis ojos sin saber que esperar, pero en definitiva con lo que me encuentro no estaba ni cerca de mis expectativas. El rubio me sostiene la mirada, tal como antes había hecho, un leve sonrojo cruza sus suaves mejillas y una sonrisa divertida se posa en sus labios. Ahora si que no entiendo nada¿se estará burlando¿Acaso todo fue una cruel broma?

Con sus manos entrelazadas aún sobre mi cuello, se acerca hasta mi oído, su cálido aliento choca contra mi piel, así como un estremecimiento me recorre cuando pronuncia ciertas palabras.

-Eso fue perfecto, Harry- sisea tan cerca de mí que en verdad siento cada una de sus palabras. Entonces una felicidad inmensa invade mi cuerpo entero. Trato de controlar una sonrisa de estúpido enamorado, pero por la sonrisa medio burlona que acaba de esbozar se que no lo logré con un éxito total.

Mi cerebro no puede procesar ninguna oración coherente así que me limito a permanecer en silencio, observándolo con la misma intensidad que él lo hace. ¿Qué es lo que me pasa? Yo no soy así. En cierta forma acabo de besar a un desconocido, no se nada de él. Seguramente cree que está con el que pertenece a este mundo y no conmigo, no es justo, se podría decir que lo estoy engañando. Aunque esto que siento es demasiado real, nunca me había pasado algo así¡jamás me había enamorado de alguien en tan solo una tarde¡Eso no se puede¿O si?

Lo miro una vez más y el me sonríe, de la forma más bella que jamás había visto, una de mis manos viaja a su mejilla y no puedo evitar acercarme, no quiero evitarlo. Sus labios me reciben con tanta confianza, esa calidez que me brindan hace que mis dudas se vayan por algunos segundos.

Un fuerte ruido, una corriente de aire y el sonido de una persona entrando, son suficientes para que nos separemos de golpe, en un movimiento casi peligroso pues Draco estuvo a punto de caer al piso, pero para fortuna de ambos no lo hizo.

La imponente mirada de Blaise Zabini me analiza a detalle, para después hacer lo mismo con el chico rubio junto a mí. Tensos segundos pasan donde ninguno se atrevió a decir palabra, después el castaño sonrió alegremente y por un momento sentí que había leído mi mente de todo a todo. Aunque se que no puede hacerlo ¿cierto?

-Bueno, bueno- empieza a decir sin quitar esa gran sonrisa –iba a preguntarles si ya estaban dormidos, pero veo que al contrario parecen muy activos- continuó, mientras yo sentía que todo el color de mi cuerpo subía a mis mejillas –y como yo no quiero interrumpir nada mejor me voy- finalizó el castaño con una sonrisa triunfante.

-Cállate Blaise, la verdad nosotros tampoco tenemos sueño, así que ¿se te ocurre un modo divertido de pasar la noche?- a pesar de lo inocente de la pregunta, porque en serio que no hubo ni una gota de lujuria en ello, el calor en mí se intensificó notablemente.

-La verdad no, pensé que tal vez ustedes tendrían algunas ideas- no pude evitar notar que en todo momento el castaño me lanzaba miradas extrañas, y no, no es lo que están imaginando no es que sienta algo por mí, para nada¡esas miradas en definitiva no son de amor!

-Mmm seguro que algo se nos ocurrirá- contestó el hermoso rubio viéndome con una sonrisa cómplice. Ok… se supone que yo entienda algo con ese comentario ¿pero qué creen¡Exacto! No entendí nada y una vez más, no se lo que vaya a suceder ahora.

Draco se dirigió a la cama y sacó su varita, que estaba junto a la ropa que recién se había quitado, apuntó hacia lo que yo creía un armario y este abrió, mostrando un impresionante, y con decir impresionante me refiero a todo lo que abarca la palabra, equipo de sonido. La verdad si me sorprendí por ello, no pensé que un Malfoy tuviera un aparato muggle, por más costoso que este se viera.

Otro movimiento de su varita y una música movida empezó a sonar y para este momento yo ya estaba presagiando algo malo, algo muy malo. Ese dios de ojos plateados, se fue acercando poco a poco a mí, con pasos pausados y elegantes y una sonrisa divertida adornando su aristocrático rostro. Me tomó de la mano y comenzó a guiarme lentamente al centro de la habitación.

Cuando atiné a reaccionar, asocié todo y la respuesta me llegó como caída del cielo. Problemas, estoy en serios problemas. No tengo idea si el Harry de este universo sea grande en el arte del baile pero se que yo no lo soy. Voltee alternativamente a ver a Draco, que me miraba con ojos anhelantes para que danzara con él y después a Zabini, que analizaba cada uno de mis movimientos.

-Draco yo no…- en realidad no se que decir, necesito salir bien librado de esta situación. ¿Yo bailando? Lo peor de este y cualquier mundo. El rubio puso uno de sus dedos sobre mis labios impidiendo que siguiera. ¿Qué voy a hacer?

-Sabes Draco, no tengo muchos ánimos de bailar- dijo el castaño sin quitarme la mirada en ningún momento –mejor voy por algo de comer y luego vemos una película- no dio tiempo de reclamaciones ya que después de decir eso me sacó de la habitación para ir a la enorme cocina.

-Confiesa- no se si era su mirada o su tono de voz lo que me hacía sentir indefenso.

-No te entiendo Blaise- ¿será que ya lo sabe y solo quiere que se lo diga? Merlín¿acaso fui tan obvio?

-Sabes muy bien a lo que me refiero¿quién eres¿Qué hiciste con Potter?- me recriminó acorralándome contra una de las blancas paredes de la cocina.

-Yo…- bien hecho ¡lo sabe¿Qué le digo? Mi mirada viajó a todos los rincones de la habitación, pero no encontré una vía de escape. Así que creo que lo mejor es –no se lo que pasó- ¡exacto! Decirle la verdad. Al escuchar esto al parecer se tranquilizó pues su mirada cambió y esbozó su típica sonrisa lujuriosa.

-Tranquilo, ya veremos que hacemos- dijo mientras sacaba unas galletas de la alacena –pero primero dime todo lo que sepas- no se porqué es así, en serio que no lo sé, cualquiera en su lugar me habría delatado o amenazado para devolverle a su amigo.

Así que de forma rápida y concisa, le conté todo lo que sabía, que no era mucho, mientras subíamos las escaleras hasta la habitación de Draco. Parecía que el castaño se esforzaba por entender o más que nada por encontrar alguna solución.

-Así que no sabes que fue de Potter- me limité a negar con la cabeza –no tengo idea cuanto nos tome encontrar una solución a esto, pero más vale que vayas aprendiendo a comportarte como un slytherin- la sola idea me estremecía, pero tiene razón, si quiero encajar aquí debo ser una serpiente.

Me alegra que alguien me vaya a ayudar en esto porque realmente no tengo idea que hacer, aunque hay algo que me intriga demasiado.

-¿Cómo supiste que yo no era…?- la verdad no se como hacer esta pregunta.

-¿Que tú no eras tú?- podríamos ponerlo así, supongo –simple, sentí que estabas raro desde que subiste al carruaje, te estuve observando un rato pero creí que era solo mi imaginación- contestó tranquilo.

-¿Soy demasiado obvio?- esto si me preocupa porque tampoco quiero que se entere todo el mundo.

-No, pero el hecho de que te pusieras tan nervioso cuando Draco quiso bailar contigo te delató- ¡sabía que había sido eso! Debo aprender a bailar–no te preocupes él no se dio cuenta, está algo cansado y no se fija mucho en pequeñeces- terminó de decir.

-Eso espero- fue lo último que dije pues llegamos al cuarto donde el rubio nos esperaba mientras seleccionaba algo que ver de su gran colección.

Se encontraba sentado sobre un cojín en el piso, con mil y un películas tiradas alrededor de él. Tomaba una, leía de qué se trataba en unos siete segundos y luego la tiraba con las demás. Parecía que llevada rato en ello y no se decidía.

Una mirada entre el castaño y yo bastó para entender que continuaríamos con la conversación después. Supongo que aún tiene dudas, lo cual es normal si de repente tu amigo es reemplazado por un extraño exactamente igual a él que no tiene la más mínima idea de lo que sucedió.

-¿Tom Cruise o Brad Pitt?- preguntó de una forma tan inocente, mostrando una película en cada mano, que me dieron ganas de ir a besarlo en ese segundo, tuve que contenerme por razones comprensibles.


-Es Potter para ti, tienen un minuto- les otorgo fastidiado, imaginando que así me dejarán en paz y podré ir detrás del rubio.

-Harry, no sabemos qué te pasó, suponemos que en el hechizo algo salió mal, por eso debemos investigar y volverte a la normalidad lo más pronto posible- dijo todo de golpe ¿acaso no necesita respirar para decir todo eso? – ¿Cierto Ron?- pregunta buscando un poco de apoyo en su pelirrojo amigo.

Después de unos segundos de silencio, tanto Granger como yo volteamos a ver al aludido. No es que me importe, pero se supone que diga algo¡y me está haciendo perder tiempo! A este paso no voy a encontrar a Draco.

-Weasley ¿estas ahí?- pregunto pasando una mano frente a su rostro.

-¡Ron¡Ron!- llamó Granger preocupada mientras sacudía un poco al ido muchacho.

-¿Q-Qué? Tú!- gritó volviendo en sí señalándome –¡besaste a Malfoy!- gritó¿ese es el gran problema?

-Si, y lo volveré a hacer, pero eso no es de tu incumbencia- oh si, lo besé y fue maravilloso.

-Harry¡Es Malfoy¿Recuerdas¡Lo odias desde que lo conociste!- me dice desesperado¿en qué mundo vive? Todos saben que lo adoro desde hace muchísimo.

-No es que me importe tu salud mental, pero deberías ir a que te chequen- me burlo con sarcasmo –amo a Draco desde primer año y el mundo entero lo sabe, y si eso es todo lo que van a decirme, me voy –les aclaro retirándome del lugar.

Una vez que se que ya no pueden verme, acelero mi paso para ver si alcanzo a mi rubio antes de que llegue a Slytherin.

Varios metros adelante lo encuentro y sinceramente me sorprende que no haya llegado aún. Pero a lo lejos veo a un par de gryffies empapados. ¡Draco! Dijiste que no volverías a hacerles algo sin motivo, pobres, pero me alegra, sino no hubiera llegado a tiempo.

-¡Draco!- le llamo para que se detenga.

Aunque más de una persona volteó¡entrometidos! Le hablo al bello chico de ojos grises no a ustedes. Afortunadamente, la persona indicada me escuchó y ahora se dirige con paso firme hacia mí. ¿Alguna vez les dije que me encanta verlo caminar? Lo hace con tanta elegancia, el aire lo acaricia jugando con su fino cabello.

-¿Cómo me llamaste Potter?- me pregunta con falsa molestia¿por qué tanta falsedad?.

-Draco, así te llamas- le respondo confundido¿no habíamos pasado por esto ya?

-Cállate Potter- me ordena –discutiremos afuera, no tengo ganas de dar espectáculos- sentencia ya caminando hacia el lago de la escuela.

-Como quieras D…- pero su mirada me ordena que no finalice esa palabra, así que lo sigo a corta distancia.

Llegamos al que parece ser el lugar indicado; cerca del lago, detrás de un árbol oculto a la vista de curiosos. El chico frente a mi se recargó con pesadez sobre el frondoso árbol, se pasó una mano por su lacio cabello y su mirada me decía que pensaba en lo que iba a decir.

-Harry, no puedes darte el lujo de gritarme por mi nombre a medio pasillo- dice con voz calmada, mirando un punto en la nada del agua.

-¡Pero si siempre lo hago!- reclamo medio indignado.

-Deja de hacerte más idiota de lo que ya eres- me dice con burla. ¡Me encanta la expresión divertida de su rostro! Esperen¿eso fue un insulto?

-¡Argh! No se qué pasa hoy, primero me secuestran dos gryffies, luego te enojas porque te llamo Draco, después te beso. ¡Eso fue delicioso!- ante el último de mis comentario el rubio baja su mirada y un leve sonrojo sube a sus mejillas. ¡Se ve hermoso!

-¡Y también Severus estuvo a punto de castigarme! Y mis secuestradores dicen algo de un hechizo, Weasley me regaña por besarte ¿A él qué le importa?- termino descargando todo lo que me pasó hoy.

-¿Qué hechizo?- me pregunta interesado.

-No tengo idea, iba a preguntarles cuando Weasley casi me mata por besarte, no se que le pasa, ni lo conozco- contesto sin interés.

-Potter- su tono de voz molesto me indica peligro, y su varita apuntándome aún más –ya me cansé de tu mala y extraña broma¡dala por terminada!- me dice sin separar su arma de mí ¡Ok, está molesto! Y hay que tener mucho cuidado con ello.

-No estoy bromeando- siseo para que me crea.

-Si claro- tal vez no soy muy bueno convenciendo a la gente.

-Deja tus juegos para después Potter- me amenaza.

-¡Que no estoy jugando!- le digo fúrico, Merlín ¿Qué tengo que hacer para que entienda?

-Harry… háblame de ti- me dice más calmado, guardando su varita. ¿Y eso que tiene que ver? –Solo hazlo- me pide.

-Pues me llamo Harry James Potter Evans, nací en Inglaterra, vivo a tres cuadras de tu casa, mis padres son aurores y odian a los tuyos. Voy en Slytherin, tú eres mi mejor amigo desde primero, somos compañeros de cuarto y de equipo en todo, somos los mejores en pociones, soy el buscador de Slytherin… ¿suficiente?- le pregunto confundido.

-Más que eso- me responde pensativo –basándome en los hecho, creo que tu y tus amigos gryffies hicieron un hechizo que hizo que pensaras que tienes una vida muy diferente- concluye ¿Qué? No entendí.

-No comprendo Draco- le digo esperando una explicación.

-Harry esta es tu vida: tu nombre es el mismo, tus padres fueron aurores pero…- hace una pausa momentánea –murieron cuando tenías un año a manos de Voldemort, y este veraño tú lo venciste. Viviste con tus tíos muggles muchos años y ahora vives con Sirius Black. Entraste a Gryffindor como todos esperadas, nos odiamos desde primero, tus mejores amigos son Weasley y la sangresucia, eres buscador de tu casa y pésimo en pociones- finaliza dejándome paralizado.

-Eso no- digo débilmente, eso no es cierto ¡No puede ser cierto!

-Es cierto- me interrumpe –pregunta a quien tu quieras y te dirán lo mismo que yo- me dice con confianza. Se que no está mintiendo¡lo conozco! Pero esa no es mi vida, es la de alguien más.

-No entiendo que está pasando- murmuro por lo bajo recargándome a su lado, lo suficientemente audible para que me escuche. Mi cerebro que procesaba toda la información capta un curioso detalle.

-Suponiendo que todo sea cierto¿por qué me dirías todo esto si me odias?- le pregunto confundido. Mi enemigo no me ayudaría, supongo.

-Tienes razón- me dice quitándose del árbol –te recomiendo que vayas con Weasley y la sangresucia ellos te ayudarán- me dice avanzando unos pasos, dejándome ahí –por cierto- voltea hacia mí –yo odio a Potter- me dice con frialdad, no tienen idea como duelen esas palabras –pero tu eres Harry ¿verdad?- sonríe de forma seductora y se va dejando la pregunta al aire.

Y yo embobado por su sonrisa, hipnotizado por sus palabras, enamorado de su mirada, me quedo ahí; con su imagen en mi mente, recordando todo lo que me dijo. ¿Será cierto¿Estoy hechizado¿Y qué hay de mi vida¿De la vida que yo conozco¿Nunca pasó¡No puede ser! Yo viví todo eso, necesito respuestas¡y esos gryffies me las van a dar!

Bastante decidido voy en busca de esas dos personas, así que me dirijo a la biblioteca sabiendo que Granger estará ahí. Tan sumisa esta en su lectura que no advierte mi presencia, así que me siento a su lado esperando que me note.

-Granger- la llamo pues me cansé de esperar -¿A qué te referías con que algo salió mal del hechizo?- ella me mira pensativa.

-Harry¿recuerdas el hechizo que hicimos?- me pregunta, pero algo me dice que ya sabe mi respuesta.

-No- contesto simplemente.

-Lo suponía- me dice¡y yo suponía que ella lo suponía! Jajaja! Ok, no es el momento- esto será un poco complicado de explicar- dice por lo bajo.

-Pues empieza Granger, yo te escucho- le digo dispuesto a que me cuente todo lo posible.

-Verás hicimos un hechizo, se supone que cambiarías tu vida, pero…- se quedó callada.

-¿Pero salió mal y por ello mi vida es totalmente diferente?- intuyo.

-Al contrario, tu vida no cambió, tu sí- concluye preocupada.

-Creo que entiendo- la verdad no, pero un sly con orgullo jamás admitiría algo así.

-Tú no eres Harry- ante mi cara de confusión sigue explicándose –al menos no el de este mundo- ¡ok, estoy peor que antes!

-Haber, en términos simples, no eres el Harry de esta dimensión, realidad, o como le quieras llamar, de alguna manera tú y Harry cambiaron de lugar- ¡oh! Ya entendí. ¡Bien hecho Harry de aquí¿Y ahora que hago?

-¿Y para qué hicieron eso?- pregunté curioso.

-No es eso lo que querías hacer- explica –pero no hay tiempo para contarte, necesitas adaptarte rápido, tenemos que encontrar una solución y mientras tanto nadie debe enterarse que tú no eres tú- en serio, la capacidad pulmonar de esta chica me impresiona.

-Define adaptar- pido con preocupación¿no esperará que actúe como un Gryffindor?

-Actuar como el Harry que aquí conocemos- ¿Por qué me haces esto Merlín?

-Voy a confiar en que esto no es una broma¿qué tengo que hacer?- pregunto, la verdad no tengo opción más que hacerle caso. La castaña se levanta y me indica que la siga.

En el camino me cuenta todo lo que cree importante de mi vida, bueno la del Harry de aquí. Para serles sincero no puedo creer que el otro haya aguantado tanto, digo no es que mi vida sea perfecta pero al menos no es tan complicada.

Tal vez se pregunten porqué confío en ella si ni siquiera la conozco, muy simple, todo ha estado demasiado raro desde que desperté en aquel salón.

Nos detenemos frente al cuadro de una señora y con temor intuyo lo que Granger quiere que haga. ¡Nunca¡Primero muerto!

-Harry ¿qué esperas?- pregunta ante mi visible inmovilidad.

-Escucha Granger, no se que esperas que haga, pero por ningún motivo entraré ahí- le digo con firmeza.

-Harry tienes que, esta es tú casa- me dice al tiempo que el pelirrojo se le une¿a qué hora llegó éste?

Por lo visto se les acaba la paciencia, pues entre los dos chicos me obligan a entrar. Una vez ahí, veo todo con curiosidad, la verdad no está tan mal, pero nunca lo admitiré.

-¿Y¿Qué te parece?- me pregunta la castaña en voz baya, se supone que nadie debe enterarse.

-Le falta clase- respondo con superioridad, parece que no creen lo que acabo de decir.

Después de varias amenazas y empujones, llegamos a "mi" habitación, nos sentamos en una de las camas y Granger se encarga de cerrar la puerta.

-Harry, se que esto es difícil- me dice la chica –solo te pido que lo soportes hasta que tengamos una solución- me dice mirándome fijamente.

-¡Y no se lo puedes decir a nadie! Si alguien se entera que no eres tú tendremos problemas- me advierte el pelirrojo, creo que eso será un problema.

-¿Y si alguien ya lo sabe?- pregunto sonriendo, ante la mirada molesta de ambos les aclaro –No lo sabe con detalles, pero Draco sabe que no soy el mismo- trato de calmarlos.

Al decir esto Weasley parece querer darse de topes contra la pared y Granger solo le pregunta al cielo ¿por qué?

-Ese es otro punto que debemos aclarar, Harry tu odias a Malfoy- ¡y dale con lo mismo!

Continuara…


N.A.: Yei!!!! Por fin terminé el capi!!!! T.T me costó tanto trabajo ;-;!!! No tienen idea lo que llevo tratando de actualizar. Pero bueno, espero que les haya gustado el fic, lo deseo con todo mi corazón -!!! Así que como ya no tengo más que decir, nos vemos en el siguiente capi, que más me vale no tardarme tanto ¬¬. Saben que todos los comentarios y/o sugerencias son bien recibidos n.n!! Solo déjenme un rev y lo tomaré en cuenta :D.

Hasta el próximo capi!!

Kisses!!

Nadeshda Vyacheslav.