ayaka: hola!! perdon arg tube k volver a subir el capitulo como 9859 veces y cuando lo habia logrado me di cuenta k olvide poner los reviews!1 soy una torpe gomen na sai!! pero hora si tengo las contestacion n.n

INA SAN aki esta la conti grax por el review

Jaharahiko miname jaja xD perdon si la historia kedo muy estupida xD pero no se me ocurria nada y me dio pereza pensar XD

la trinidad del caos jaja XD tu siempre me haces reir no se cuanto mas adelante pero n.n no tan tarde jijiji XD no la obeja soy yo que pensando k me habia equibokado de capitulo borre el episodio con todo y las contestaciones lo volvia subir y olvide ponerlos hasta ahorita que me doy uenta sy una torpe --, ultimamente no eh leido fics porque habia estado ocupada en (reprobe materias XD) y ps andaba castigada (por el yaoi mas k por mis calif XD) pero bueno jaja eh kerido leer tus fics sobre todo el de promesa y se me pasa! soy una torpe

mai maxwell jeje le deje ahi para el suspenso tu sabes XD jeje aki ta la konti disfrutala

rya reil miyu jaja k bueno k te agrade n.n


Podía sentir como su corazón amenazaba con salirse de su lugar, tenia que correr, pero sus piernas no le respondían, ni siquiera su garganta, tenia un enorme nudo en su garganta que se lo impedía. Tenia miedo, eso se notaba con solo verle a los ojos, se sintió tonto, jamás debió salir de esa casa, ahora todo iría peor, aun así … no quería regresar, no quería ser vendido como a un animal en tiempos de caza.

-que pasa joven Hisoka? tiene miedo?-su voz sonó aterradoramente burlona y cruel, las lagrimas se asomaban en sus ojos pero no lloraría, no le daría el gusto de verlo roto por segunda vez. Muraki tomo fuertemente el brazo del chiquillo-te hice una pregunta, recuerdas que se hace cuando un adulto pregunta? Se responde exacto …- pero como? Si no podía pronunciar palabra alguna?. El solo verlo ahí le hacia temblar

-Hisoka …-se escucho que lo llamaban desde lejos reconoció esa voz enseguida, sintió a un mas miedo, porque ese idiota había ido a buscarle?, debió quedarse, no quería que por nada del mundo el sospechara algo- Esto … pasa algo? - miro extrañado la manera en que el sujeto ese tenia agarrado a Hisoka

-nada, no se preocupe-soltó al chico, y estiro la mano al joven, sonrió de forma descarada, haciendo incomodar a Tsuzuki, Hisoka quien se había percatado de todo, se preocupo de que Muraki viera algo llamativo en Tsuzuki, lo cual no estaba nada lejos de la realidad, pese a todo a que era un idiota sin remedio, no le deseaba mal, ni nada semejante, además de que le había salvado la vida o al menos lo había intentado -soy Muraki el medico de la familia Kurosaki-

-soy Tsuzuki Asato … y soy amigo de Hisoka-

-un placer conocerle Tsuzuki-san … lo que aun no entiendo es porque no nos había llamado joven Hisoka, no sabe lo preocupados que estábamos por usted …-sentia tanta rabia escucharle hablar así como si en realidad el fuera algo muy valioso para el, para ellos, pero se controlo para que Tsuzuki no le notara agitado

-lo encontré malherido en la calle- había algo que no le cuadraba a Tsuzuki, podía ser un idiota y todo lo que quisieran, pero tonto no era

-pero que ha pasado? … parece que ahí muchas cosas de las que debemos conversar joven Hisoka-

-solo me asaltaron,-respondió secamente, ese baka debió mantener la boca cerrada, lo mejor seria cortar la platica rápido e irse pronto., y así lo entendía también Muraki

-ah es un alivio que no le haya pasado nada con los criminales que ahí sueltos-cuanto mas hablaba mas quería matarlo, odiaba su hipocresía, pero sobre todo … lo odiaba a el

-es verdad-corroboro Tsuzuki

-creo que es hora de que vuelva a casa joven Hisoka, los demás están preocupados por usted, en especial Hijiri,-al escuchar ese nombre su corazón se acelero aun mas, ellos lo habían encontrado?,Muraki paso sus manos tras sus hombros guiándole por el camino-fue un placer conocerle Tsuzuki san pero es hora de marcharnos

-igualmente, nos vemos luego Hisoka- le molesto un poco que le ignorara el saludo, y simplemente se despidiera del mocoso pero esa ya se la cobraría después, Hisoka solo asintió sus sospechas fueron acertadas, Muraki tenia alguna intención con Tsuzuki, apenas se vio lejos del castaño, el doctor lo empujo dentro de un carro negro, Hisoka lo reconoció, lo había visto antes de llegar al supermercado, se sintió un verdadero idiota haberse dejado engañar de esa manera, la pregunta es … lo había seguido a la casa de Tsuzuki? si era así, Tsuzuki y Yukata estaban en un enorme peligro. Por desgracia ellos no sabían en lo que involuntariamente se pudieron haber metido, después de eso el doctor subió a la parte delantera

-que sabe ese sujeto?-dijo mirándolo por el retrovisor

-nada-respondió sin la mínima intención de seguir la conversación, si quería saber algo sobre Tsuzuki de el no saldría una sola palabra.

-estas seguro? … no queremos que nada le pase o si? …

-no le dije NADA de acuerdo-se cruzo de brazos mirando por la ventana, aun era temprano, pasaron por un parque y ahí logro ver a niños algunos niños que jugaban junto con sus padres, daba igual se acomodo nuevamente.

El camino fue largo, hasta que llegaron a una parte lejana y oscura de la cuidad por no decir tétrica y , había mujeres de la calle (prostitutas) por todo el lugar, pudo apreciar un par de riñas entre sujetos por alguna droga o cuenta, no le importaba pero seguro era por eso, porque mas podrían hacerlo en un lugar como ese?. Por fin llegaron a su destino, entraron a un edificio bastante grotesco, las paredes estaban manchadas y leñas de graffiti,
Además de que apestaba, y se podía notar que no había agua en ese edificio, un buen observador hubiera notado que fuera del edificio no había un solo niño, pero al entrar a una gran sala, sabría el porque, toda la sala estaba llena de niños, de entre 6 y 14 años, todos estaban ahí por la misma razón, habían sido abandonados a su suerte, o vendidos en el peor de los casos, pero el estaba ahí por una diferente razón, sintió un dolor en su brazo, Muraki le había agarrado del brazo, lo metió a la brava a un cuarto.

-ahí estarás hasta que regrese y decida tu castigo-cerro la puerta detrás de el. Hisoka solo se abrazo así mismo, hacia frió en ese lugar, se sentó en un rincón, con las piernas a la altura de su cuello mientras escondía su rostro entre sus piernas.

-eres tu Hisoka?-levanto la vista y encontró a una pequeña niña de alrededor de unos 7 años, de cabello rubio, y ojos de color dorado, era una niña tan linda, a pesar de estar en harapos parecía un ángel un pequeño y dulce ángel

-hai Lucy chan, y tu estas bien?- la niña se dejo ir contra el abrazándolo fuertemente-que pasa Lu?

-creí que ya no iba a volver a verte, y estaba asustada

-Lu-la verdad no tenia corazón para decirle que pensaba irse de ahí, era un idiota como podía pensar en abandonarla a ella?. Era una hermana para el, desde que la madre una mujer sin vulgar y sin escrúpulos, había dejado a Muraki a su cargo, ya que era un "estorbo" en su vida y su nueva carrera como actriz.

No sabia cuanto tiempo había pasado, lo único que sabia era que se le acababa el tiempo,. Cuando en ese momento se escucharon gritos por todo el lugar, se levanto tratando de abrir la puerta, esos gritos …

-Ryu …-se sintió impotente podía escuchar claramente los quejidos del niño, gritaba, gritaba por que le hacían daño le destruían el cuerpo y el alma, solo eran niños! Demonios, jamás podría entender a los que disfrutaban de aquello, jamás podría entender a su … -padre-dijo al notar a un hombre barbon, algo musculoso, y joven parado frente a el

-sabes el lió en el que me has metido con el doctor Muraki!!-le dio una bofetada que logro derrumbarlo, el ni se inmuto solo lo miro con desprecio -pero lo que has hecho no se quedara sin castigo, ya te he pasado demasiadas- se quito el cinturón, el rubio retrocedió al ver que su padre se aproximaba a el, pero antes de que pudiera continuar la pequeña niña se puso en medio, alzando los brazos,-quítate mocosa-

-Lucy! Hazte aun lado-pero la niña no se movió,

-si eso quieres me encargare de ti primero- la niña cerro los ojos mientras el sujeto levantaba el cinturón

-basta Hishido- se dio media vuelta y se encontró con un par de ojos azules

-Tatsumi-

-yo me haré cargo del resto-dijo mientras se acercaba a Lucy y la tomaba en brazos, la saco del lugar dirigiendo una mirada de arrepentimiento al rubio, Hisoka no mostró sensación alguna, solo siguió parado mirando el suelo.

-como quieras- agarro del cabello a Hisoka haciéndole daño, -he aquí los resultados cuando alguien se revela, me importa un comino si eres mi hijo, aquí se hacen las cosas como las dicta el señor Muraki, y ya viene siendo hora de que lo entiendas- lo soltó, por inercia cayo al suelo.-hoy te lo pasare pero mañana, no creo que al señor Muraki se le olvide tu desobediencia-cerro la puerta tras de el

En otro lado muy lejos de ahí …

-que pasa Tsu?, estas muy raro-llevaba todo el día sentado en la ventana, contemplando el cielo gris, porque llovía, el cielo estaba triste al igual que el -es por el chico?-

- si, algo me dice que oculta algo, pude sentir su miedo muchas veces, pero esta tarde cuando se fue con ese sujeto, su cuerpo temblaba y parecía no estar seguro de que decir-

-vale tranquilo no creo que sea para tanto como tu dices, es verdad que es un chico extrañó pero pues así son a su edad- Yukata sonrió, le quería mucho y no le gustaba verle triste Tsuzuki siempre había sido así, queriendo ayudar a los demás, sin preocuparse por si mismo, era muy noble, algo torpe pero noble, por eso era profesor, quería enseñarle a los niños, no solo matemáticas y geografía, si no también a confiar en los demás, pero ese chico era el primero en rechazar toda ayuda de ellos.

La luz se coló por la pequeña ventana sacándole de su sueño, se raspo los ojos intentando despertarse por completo, por un momento creyó estar en casa del idiota, pero al ver a su alrededor recordó lo ocurrido, su plan fallido de huir de su destino, se levanto de golpe al escuchar la puerta de fierro abrirse

-puedo pasar?-pregunto el castaño

-es su decisión, usted manda- Tatsumi entro, le daba tristeza oírle hablar así, pero se lo merecía

-yo …-

-no hacen falta sus disculpas, de verdad … le entiendo, se lo difícil que es no saber nada de un ser querido-el castaño apretó los puños, y con toda su fuerza golpeo la pared.

-soy un nada-Hisoka se asusto un poco al ver la mano sangrante del castaño -no puedo ni proteger a mi hija, y que hago?, permito que una mierda como esta siga realizándose, viendo como son utilizados niños pequeños como simples muñecos-

-tranquilícese Tatsumi san, aunque usted lo quisiera no ahí nada que hacer-apretó los puños con ira-ni usted ni nadie puede salvarles de mi padre- Tatsumi se volvió a ver a Hisoka para consolarle pero este no estaba triste, solo se notaban en sus pupilas un brillo de odio

-Muraki- se volvió encontrándose con el doctor, ahora entendía la reacción del menor, cada vez que el estaba cerca, el se ponía así …

-disculpe señor Tatsumi pero ahí cosas que el joven y yo debemos arreglar- aun que no quería dejar a Hisoka con ese, tenia que hacerlo, por el bien de el.

-que es lo que buscas?, ya te dije que no dije nada-

-y crees que eso le va a salvar de su castigo? Jajaja ya ebrias saber la respuesta- se fue acercando al menor, quien con cada paso de Muraki, retrocedía dos, hasta que topo con la pared, se pudo escuchar el rechinar de la puerta cerrándose, su cuerpo reacciono al instante, tenerle tan cerca le causaba escalofríos, miedo, asco, llego hasta donde el, tomo de su mano cuando el intento huir lo estampo contra la pared.

Comenzó a besar todo su cuello, mientras sus manos acariciaban el pecho del pequeño, trataba de sacarse inútilmente, intentaba alejarlo con las manos, lo que causo que Muraki se las agarrara fuertemente por enzima de su cabeza con una sola mano, mientras la otra seguía en su trabajo, desprendió los botones de la camiseta, bajo de su cuello a su pecho ahora descubierto, y mordisqueo una de sus tetillas hasta dejarla roja, y paso a la siguiente, le soltó las manos y lo tiro al suelo, callo bocabajo, cuando intento levantarse Muraki le dio una patada que lo dejo nuevamente tirado en el suelo, le tomo del cabello obligándole a hincarse a cuatro patas, arranco los pantalones del menor junto con los boxers, preparo su miembro.

Hisoka solo gritaba, y suplicaba ayuda, la cual sabia nunca llegaría, llevaba anos pidiéndola y esta nunca llegaba, sus pensamientos se vieron interrumpidos por la invasión en su cuerpo, con cada embestida podía sentir como se quebraba, como su inocencia se iba a la borda como sus suenos se rompian, sus iluciones de pequeno desaparecian, y la sonrisa de su hermano se borraba. como deseaba volver a verlo, ver de nuevo su rostro sonriendole y diciendole que todo estaria bien, una invasion en su cuerpo lo saco de sus pensamientos regresandole a la cruel relidad, mejor que el estubiera lejos, a salvo de ese monstruo que lo enetraba lastimando su interior, sintio un liquido rojizo que bajaba por su entrepierna, lo habia vuelto a hacer, lo habia penetrado hasta desangrarlo, su cuerpo apenas podia mantenerse en pie, si no fuera por que el brazo de Muraki lo sujetaba de la cintura hubiera caido de bruces al suelo.

Muraki lo obligo a levantarse para apoyarse en la pared y acelero el ritmo sin importarle el daño que le causaba al pequeño, sus manos recorrían cada pedazo de piel no quería dejar un solo espacio sin acariciarle, Hisoka había dejado de luchar, no tenia sentido el era mucho mas fuerte por m as que lo intentara jamás podría ganarle, sintió un liquido que mezclado con su sangre bajaba por su entre pierna, saco su miembro del pequeño, se agachó y lamió un poco de esa liquido blanco, tomo un poco con su mano, y le obligo a comérselo al menor … se dejo caer en sus rodillas ya no tenia energías para pelear no tenia energías ni para llorar, sonrió satisfecho lo habia logrado por fin ese nino jamas volveria a desobedecer, ya no tendria nunca mas esos ojos desafiantes ante el. salio del lugar dejándolo tirado en el suelo sin importarle que estaba desangrandose

Se abrazo así mismo, estaba helado apenas podia sentir sus piernas por el dolor en su intimidad, pero eso no importaba, no podía quitar la sensación de asco, esa sensación que nunca le dejaba cada vez que ese sujeto le tocaba su cuerpo sentía repulsión.

-Hisoka!-escucho un grito, y se volvió a ver a la puerta ahí encontró parado a un joven castaño de ojo amatistas que lo veían horrorizado, la vista se le nublo y su cuerpo callo al suelo.