Resumen del capitulo anterior.
En la momentánea soledad recuperada por Hermione cuando Malfoy decide retirarse a refrescar su mente y su garganta, la muchacha parece hacer justo lo contrario. Curiosa de saber que eran ciertos escritos especialmente cuidados que Draco mantenía entre sus apuntes, descubre con tanta sorpresa como tibieza en su cuerpo, que se trata de un relato erótico.
Tras devorar la mayor parte de los párrafos sin apenas detenerse a pensar que podía ser descubierta en cualquier momento, consigue alcanzar con la vista una de las escenas tórridas del escrito de Draco. Esto la hace retomar fieramente en su mente la fantasía vivida en momentos anteriores, y todo este torbellino de lujuriosas sensaciones llega a ella justo cuando Malfoy regresa…
Descubierta en su furtiva lectura, no tiene demasiadas opciones para conseguir crear una excusa lo suficientemente buena a los ojos del suspicaz muchacho.
CAPITULO CUARTO
-Granger… Que andas?-
Su voz sonó áspera cuando la espetó con la pregunta, mientras apartaba nuevamente su silla para sentarse junto a Hermione.
-…Que? Yo?-
No había una "mejor" opción entre todas las que en apenas unos segundos pudo barajar, pero la de dejar velozmente frente a las narices de Draco las hojas que había secuestrado temporalmente, no era precisamente una de las menos malas.
-No me gusta que revises así por así mis apuntes, vale?-
Entornó los ojos rapiñando de junto a ella los folios.
-…Si querías saber por que punto me encontraba de Transformación, podrías esperar un…-
La frase dejo de tener sentido cuando Draco reconoció casi instantáneamente lo que estaba leyendo Hermione, que no era precisamente, sus apuntes en la dichosa materia sobre la que tenía que mejorar la nota.
-Fue… Fue sin querer, si… Yo, yo en realidad estaba buscando eso, tus apuntes, para ver por donde podía ampliar con los míos….-
Aprovecho a decir tan rápido como pudo, usando para si el propio comentario del joven.
-Mal… Maldita sangre sucia que demonios has estado haciendo!-
Fue uno de esos gritos apenas susurrados entre dientes, que condensan toda la más que rabia, principio de vergüenza de Draco por haber sido tan poco cuidadoso con algo tan personal. Algo de rojez, que podría atribuir a la congestión por el enfado asomo por debajo de esos ojos grises que miraban sesgados y asesinos a Hermione.
-Yo lo siento de verdad, es que esa no era mi intención… Vi que tenías algo escrito así de forma cuidada, y pensé… Bueno, pensé que serian apuntes a limpio o algo así! Tampoco es para tanto, si escribes de esas cosas… Será porque quieres que tarde o temprano alguien lo lea, no?-
Concluyo la gryffindor sin demasiada convicción en sus propias palabras. El texto le había encantado, y cuando ella misma pensó en el calificativo de "encantado" su psique la reprendió por mentir y no usar uno mas adecuado como "calentado" aunque fuesen diálogos que quedarían en su cabeza. Lo siguiente en su explicación fue una, sino disculpa, si al menos intento de calmar los ánimos.
-Además… Bueno, yo creo que escribes muy bien. Quiero decir… Lo poco que leí… Está muy correcto de ortografía y eso.-
Los ojos inquisidores de Draco eran demasiado para la pobre muchacha, que apenas había tenido tiempo de reponerse ni de la escena leída ni de su anterior fantasía. Hermione noto como a pesar de las duras palabras del pequeño, o ya no tan pequeño, Malfoy, estas empezaban a quedar amortiguadas, cuando se perdía, precisamente, en esos ojos que la fulminaban cada vez que trataba de plantarles cara.
Pero en esta ocasión, no era porque la mirada la fuera molesta. Esos ojos grises entornados y llenos de furia por meter las narices donde no debía, tenían algo en el fondo de ellos que la invitaba a caer dentro del pozo de esa mirada, a la vez que entre sus piernas, su sexo hinchado y húmedo tras el "maltrato" sufrido en la ultima hora, clamaba por atraer la atención de sus propias manos para calmarse.
Se agito nuevamente sobre la silla y Draco, que no era al menos completamente estúpido, cambio radicalmente su expresión por una media sonrisa cargada de sorna, según se acomodaba intencionadamente cerca del ahora caluroso cuerpo de Hermione.
-Así que… La ortografía.-
Bufo con superioridad, retirando nuevamente un rebelde mechón de pelo rubio que se desprendía fugaz por su flequillo.
-Creo que la ortografía no te ha dejado en este estado, Granger…-
Mientras ella movía la boca sin llegar a articular palabra, Draco movió un poco mas su asiento hacia ella, rozando aun por encima de las túnicas de ambos, la pierna de ella, a lo que reacciono con un pequeño saltito, como si una corriente eléctrica se produjese cada vez que se tocaban. Y efectivamente eso era lo que pasaba. Su tensión acumulada era demasiada para mantenerse impávida ante el contacto con Malfoy.
Acababa de tener una fantasía con su padre nada más verle, y después había vuelto a ponerse… Cachonda al leer ese sucio pero delicioso pasaje del egocéntrico Malfoy, como podía estarle pasando algo así? Estaba fuera de todo contexto y razón, y esto solía ponerla nerviosa… Lo cual no era precisamente lo más adecuado. Cachonda… Se había puesto cachonda…
Casi se le escapa una sonrisa de autosatisfacción primitiva al aceptar su estado, recordando las veces que frente al espejo en plena desnudez, agitando su cuerpo muy lenta y rítmicamente, se miraba embelesada, pronunciando esa palabra que, pese a sonar antigua, seguía teniendo un aroma a prohibido.
-Te ha gustado lo que leías? Estas demasiado… Callada para lo que hablas normalmente, no se como tomarme eso.-
Hermione rezaba porque desapareciese esa estúpida, asquerosa… Y atrayente media sonrisa de superioridad que estaba enclavada en los labios de Malfoy a cada frase que decía, en un tono aterciopeladamente peligroso, apenas eran susurros calidos y punzantes según inclinaba su cuerpo hacia el de ella para que no se perdiese un solo matiz de sus comentarios.
-… Deja de decir tonterías, y saca los verdaderos apuntes quitando esa cosa de delan…te…-
Draco pausó deliberadamente la frase de Hermione al dejar finalmente su mano posada suavemente sobre la túnica de ella, a la altura del muslo que tenia mas cerca, prácticamente a su entera disposición. Su defensivo y rápido gesto de cruzar ambas, no fue fructífero. Malfoy apenas tubo que alargar unos centímetros mas sus dedos para volver a dejar ese comienzo de caricia, el cual a pesar de darse a través de la túnica y su uniforme que estaba debajo, era prácticamente como si tanta capa de ropa fuera inútil frente a las yemas de sus dedos que la derretían a su paso.
Lo peor fue que su boca se entreabrió tanto por el contacto de la mano del muchacho como por sentir su sexo apretándose entre los muslos, al cruzar las piernas, y con esto hacer que sus propios néctares de excitación se pegasen alrededor de su ropa interior, dándole una agridulce sensación de encontrarse completamente empapada.
-Seguro que no prefieres, no se… Repasar estos primero? No me sentiré a gusto si no me los… Apruebas, o me das al menos tu visto bueno.-
Era una macabra forma de torturan a Hermione lo que estaba manteniendo a Draco con el control de la situación.
-Aunque solo tendría que fijarme en tu estado… Para saber que te ha gustado, posiblemente mas de la cuenta, eh Granger?-
Soltó una pequeña carcajada, a la que nadie de los indeseables que quedaban en la biblioteca dijo nada, pues apenas estaba esa pareja de estudiantes y dos mas desperdigados por el resto de la estancia, y apretó un poco mas el muslo de Hermione.
-Vamos Granger, crees que solo tu sabes todo de todo? Pues te diré que yo se todo de todos… Y tú no eres una excepción. Si hasta ahora no he contado nada a nadie, es porque tus aficiones nocturnas casi me daban asco solo de que llegasen a mis oídos, sabes? Deberías ser un poco más cuidadosa.-
Ahora si que se abrió de par en par la boca de la pobre Hermione. No se podía creer que nada ni nadie supiese de sus escarceos amorosos entre fantasías, y lo peor era que eso significaba que alguien mas había visto u oído algo… Pero quien? Desgraciadamente ahora, no tenía demasiadas facilidades para poner en funcionamiento su mente. La habilidosa mano de Draco había prácticamente deshecho el nudo de carne con el que ella había retorcido sus piernas... Y empujaban la exigua tela de la túnica hacia dentro, amenazando con poner más presión aun sobre la húmeda zona intima de ella.
Miro a los lados casi como pidiendo un mudo auxilio, que obviamente no llego ni llegaría. Estaba descontrolada. No, peor aun, estaba siendo controlada por las malas artes de Malfoy. Su cuerpo empezaba a reaccionar demasiado bien a esa caricia que en otro momento apenas consideraría superficial, y muy pronto pasaría a tomar el control a cambio de aletargar la mente entre incendiarias sensaciones.
-Que… Que quieres que te diga, que me… Me gusto? Pues, bueno, si-
Tomo aire y carraspeo levemente pues tenia un nudo en la garganta.
-Si que me gusto lo poco que leí… Pero, pero ahora no estamos aquí para eso, Draco… Y... Y además hay mas gente aquí, seria una locura, deberías. Si, deberías controlarte.-
-Acaso ves algo… Que no controle, Granger?-
Su entonación era demasiado turbia, melosa…
-Porque a mi me parece, que tengo todo bajo control… Hasta a ti. Y sabes una cosa? Jamás pensé que lo diría, pero… Me gusta. Y a ti también te esta gustando, niña… No puedes negarlo, parece que tenga mi mano cerca del fuego de una chimenea, lo sabias? Ahora, Hermione, si no quieres que ninguna de tus… Aventuras salgan a la luz, creo que tendrás que empezar por comportarte, y no dejar nada a medias…-
Con su mano libre que reposaba como si nada encima de la mesa, volvió a deslizar lentamente los folios que antes ella había estado leyendo.
-Pe... Pero, ahora? Y… Y que hay de lo que tú necesitas para… Ah!-
Draco la hizo callar, clavando un poco más los dedos por el pliegue de la túnica que daba directamente a su ya casi goteante entrepierna.
-Shh… Aquí no se puede gritar, Hermione… Ahora, lee tranquilamente, que yo te diré lo que necesito, y para que lo necesito. Y con suerte, también te diré lo que necesitas tú…-
Hermione trago saliva y trato de cerrar sus labios algo temblorosos, retomando entre sus manos las paginas, ahora ya ordenadas, del relato escrito por Draco… Iba a ser un "intensísimo" ejercicio de lectura…
FIN DEL CAPITULO CUARTO
Bueno, ante todo y sobretodo, volver a agradecer todas las visitas, que ya casi son 1000, y mas especialmente todas las respuestas que recibo... Que por desgracia, me parecen muy poquitas! Pero intentare seguir llevando el fic adelante.
He tratado de mejorar como se me pidio el tema de las palabras, para que se entienda un poco mejor, y tambien he incluido mas veces los nombres de los protagonistas que salen hasta ahora -Que habra... Bastantes mas- Para que se sepa quien dice o hace cada cosa.
Montse, gracias denuevo por dejarme otra contestacion, por ahora llevo un buen ritmo de actualizaciones, casi una cada dia, pero en fin, que si por lo que sea tardo mas... No dejeis de leerlo para que no se os olvide, eh? Jajajaja.
Sakura, denada por responderte, gracias ati por dejarme otra opinion mas, y encuanto a tu pregunta, como acabas de leer en este cuarto capitulo... Necesitas mas explicaciones? No te dire ni como ni porque o cuando, porque eso es secreto, pero creo que queda claro que lo que tu querias precisamente esta apunto de suceder...
Diviniti, que puedo decir, la primera "cara" conocida, tan agradable de leer como el resto, supongo que si no te pasas por aqui tan amenudo como el resto, ya te avisare por otros medios!
Yuriko... Es una lastima, porque seguro que habiendo dejado este capitulo, que porcierto, hasta ahora es el mas largo con diferencia de los que llevo, en el punto donde lo he dejado... Seguro que me odias mas aun. Pero bueno... Del amor al odio, solo hay un paso no? No hay mas que fijarse en los protagonistas de la historia... Espero que lo que aparece en este capitulo te calme en parte!
Y denuevo a todas las personas que han leido pero no han dejado respuesta, gracias y que espero que os animeis a dejar algun comentario. Seguiremos en contacto!
