Resumen del capítulo anterior.
La desdichada Granger ha terminado de leer delante de su propio autor, el relato que había intentado repasar a hurtadillas.
Draco que ha disfrutado tiránicamente de todo lo sucedido hasta ahora, pronto la hace saber que esto solo es el principio de lo que le espera, ante lo que la sangre sucia poco puede hacer… Su estado de excitación mantiene ofuscado su sentido de la razón, y que este malcriado conozca ciertos secretos íntimos de si misma, no son precisamente una buena señal si intenta romper la cuerda floja por la que se están moviendo los sucesos en la biblioteca.
Malfoy no va a darla demasiado tiempo para que su lado racional retome el control y decide seguir dando pasos por la senda del instinto que ha despertado en ella, y recíprocamente en el.
CAPITULO SEXTO
Hermione buscaba la forma de mantener sus piernas temblorosas y perladas de sudor, como su frente, cerradas o cruzadas, a pesar de sentir su sexo hinchado y jugoso aprisionado bajo esa presión, y la pegajosidad de sus braguitas literalmente hundidas. Pero de una forma u otra debía mantener cierta compostura.
Seco el sudor de su frente con el extremo de la manga de la túnica y tras hacer acopio de fuerzas, se giro para mirar con ojos que aun titilaban al egocéntrico rubio.
-No esperes que olvide esto… Nunca, Malfoy.-
Pese al ligero fallo en su voz, su comentario sonaba tan serio y duro como podía llegar a conseguir.
-… Te aconsejo que empieces a mover esa lengua de serpiente y me cuentes inmediatamente que c… Narices sabes tú de mi y mi vida, estúpido crío.-
Torció el gesto mientras miraba a un Draco bastante impertérrito.
-Seguro que no es mas que una mezcla de tonterías tuyas y comentarios de tus amigos tan idiotas como tu…-
Antes de que la muchacha consiguiese envalentonarse más, lo cual no seria precisamente adecuado para sus intereses, el joven la corto de improviso.
-Claro niña sucia…-
Haciendo un desagradable juego de palabras con la consideración en la que tiene a los estudiantes de su calaña, mezclado con los tórridos instantes pasados.
-… Te lo contare todo. Ahora mismo incluso si lo deseas…-
Extendió sus brazos levemente, con una media sonrisa en la cara, que daba a su pose de complacencia un aspecto nada agradable ni digno de confianza.
-… Pero ya puestos, de cara a sincerarme, creo que lo haré con algo mas de público, no sé, al regreso de los exámenes, en alguna cena, con todo el mundo… Sabes que a mí me gusta hacer las cosas a lo grande, y el confesar como se que…-
Su gesto se torció en irónica mueca de asco.
-… Que tus deditos se mueven al son de las fantasías con mi padre, no va a ser una excepción.-
Los ojos de Hermione se abrieron un poco más sin perder su cariz de enfado e ira contenidos.
-No serás… Capaz de algo así. Si tratas de destruirme de esa forma tan cobarde y propia de ti… Tu asquerosa familia tiene mucho más que perder y esconder que yo…
Le señalo acusadora y fieramente, aun con el temblor en su mano.
-No empieces lo que no puedas acabar, Draco.-
Como respuesta solo obtuvo una mirada de extrañeza, con una ceja ligeramente levantada… Pero cuando la chica acabo su alegato, sus ojos se abrieron un poco mas y acto seguido rompió a reír a pleno pulmón, mientras los pétreos muros de la biblioteca actuaban de altavoces ante su descaro.
Algunos, los pocos habitantes de la sala de estudio que quedaban, alzaron la vista y miraron con cara de pocos amigos a Draco… Mientras este no cruzase sus miradas con ellos, claro. El joven se levanto bruscamente de la silla y giro sobre si mismo, esperando ver alguna muestra de valentía entre esos chicos… Pero no fue así, y pronto su risa se volvió una amplia sonrisa de autocomplacencia, mucho más habitual de ver en su cara.
-Ya me imaginaba que no tendríais nada que decir al respecto…-
Entorno los ojos y se encogió de hombros, como quien no sabe nada sobre lo que ha pasado.
-Además, la culpa es de esta pequeña pelirroja… Sabe tanto que cuando trata de cumplir con el honor de instruirme en completas idioteces… Suena a chiste. Verdad?-
La pregunta la formulo inquiriendo a Hermione, mientras con su brazo más cercano a ella, alargaba los dedos haciendo un gesto de que se incorporase del asiento.
Esta se levanto de mala gana, empezando a recoger los apuntes y libros que había traído y finalmente no ha llegado a usar. Pero Draco volvió a cogerla por sorpresa con su siguiente acción, tras dejar de prestar ninguna atención al resto de estudiantes, se inclino levemente hacia ella y dio un par de pasos en su dirección, lo suficiente como para asirla del brazo y obligarla a levantar la vista, para mirarle a los ojos.
-Tranquila Hermione, puedes dejar esto aquí mientras vas al baño, nadie va a cogerte nada, antes se moriría solo del esfuerzo por tratar de levantar el peso de tus libros.-
Volvió a reír por unos instantes, pero continuo hablando al momento siguiente, mientras ella continuaba mirándole.
-Se te ve cansada, tienes la cara roja y estas sudando… Quizás hayas cogido un poco de frío, ya sabes como son estas fechas de peligrosas para jovencitas que no se preocupan de… Taparse bien…-
Tubo que aguantar la risa para dar un cierto grado de realismo a su comentario.
-Y claro… Si la cosa va a peor, ni podrás darme clase ni yo aprobar los exámenes… Y seguro que me culpan a mí de ello.-
La obligo con un poco de fuerza sobre el antebrazo que le sujetaba a dejar de nuevo las cosas sobre la alargada mesa de estudio.
-Vamos… Yo te acompaño.-
Hermione trato de negar primero intentando zafarse de la mano de Draco, después con la mirada y un par de gestos velados… Pero para cuando quiso hablar, ya era tarde, había tirado de ella lo suficiente como para estar en el pasillo que hay junto a las mesas y no le parecía el mejor sitio para hablar.
Maldiciendo su falta de reflejos, aun mermados por la calidez de su cuerpo, movió la boca en lo que era un mal intento de falsa sonrisa y le siguió por el angosto pasillo hacia los aseos.
La muchacha miraba alrededor, pero nunca directamente hacia el rubio, que paralelo a ella mantenía una ligera sonrisa en la cara que nada bueno podía augurar. Repentinamente un aparatoso ruido la sobresalto, haciéndola dar un respingo como si de un gato se tratase. Alzo la vista y pudo ver como varias estanterías de libros, cuidadosamente protegidos por una reja metálica, aleteaban advirtiendo de su contenido a cualquiera que se acercase demasiado, como ahora mismo ellos en su corto paseo hasta los baños.
-Te veo demasiado tensa… Es por algo que dije? Que hice? Que… Escribí?-
Draco volvió a reír, en estos momentos no había sonido mas desagradable que ese para la muchacha, que en lugar de responderle, apretó ligeramente el paso para marcar una distancia física con el.
-Tanta prisa tienes por llegar, Granger?-
Contuvo su risa y la siguió de cerca, hasta que el amaderado suelo de la estancia principal, dio paso a una sala mas pequeña, de atmósfera fría y aséptica, posiblemente por estar completamente recubierta de azulejos blanquecinos.
Se podía escuchar un ligero goteo de algún grifo mal cerrado. La luz era blanca, pero un tanto pobre para lo grande de los aseos. La Muchacha una vez dentro fue girando sobre si misma con una cierta mirada critica a su alrededor, que se torno mas dura cuando su vista se volvió a clavar sobre la del insolente rubio. Este mantuvo su sonrisa.
-Bueno niña… No me negarás que estoy siendo más amable que de costumbre… Primero te permito leer mis textos, luego te ayudo a que te… Introduzcas en la trama…-
Estaba claro que paladeaba cada una de las palabras que salía por su boca, que casi de forma constante dejaba entrever sus blanquecinos dientes a cada intento de sonrisa que asomaba en su rostro.
-… Y ahora, como guinda del pastel, te traigo hasta aquí, para que te limpies… Aunque solo sea metafóricamente, sangre sucia… O directamente termines con lo que empezaste en la biblioteca.-
Sentenció al final, dejando los brazos ligeramente extendidos, como quien da amplias libertades y opciones a su interlocutora.
-Lo que yo empecé? Eres más estúpido de lo que pareces, Draco. Has sido tu en todo momento quien me… Me ha tendido esta repugnante trampa!-
Gruño ella.
-Si piensas que te van a creer a ti, cuentes lo que cuentes, vas listo, chico. Sabes de sobra que estoy mucho mejor considerada como alumna, a pesar de mi posición que tanto te empeñas en recordarme, que tu con tu mediocridad y esas dotes de grandeza que te vienen de familia.-
-No terminas de entenderlo, sangre sucia… Tendré que explicarme un poquito mejor para tu corto intelecto.-
Draco entrecerró los ojos en un gesto suspicaz, mientras acercaba el dedo índice y pulgar de su mano derecha, en claro gesto de la inteligencia de Hermione.
-A mí, querida, me da igual que me crean muchos, pocos o ninguno. Los rumores, desde el principio hasta el final, no son más que eso, rumores… Y cualquiera con dos dedos de frente, no se los creería hasta tener alguna prueba fidedigna.-
Alzo un dedo, obligándola a guardar silencio puesto que aun proseguía su alegato.
-Pero no me importa lo mas mínimo, porque por suerte para mi, la gente inteligente escasea entre esas roñosas paredes, y por muy extraño o increíble que parezca, o por mucho que trates de demostrar lo contrario, se lo creerán. Y lo mejor de todo, es que no estarán equivocados!-
No pudo evitar empezar a reír.
-Y tú, pequeña perra, que sabes perfectamente que es cierto, no podrás hacer nada para impedir ni que se lo crean, ni de que se corra la voz. Entonces… Ya veríamos quien sigue teniendo la confianza de quien, eh?-
Hermione giro sobre si misma y golpeo con la palma de la mano la puerta de uno de los aseos, después de liberar así parte de su furia, manteniéndose apoyada sobre la puerta, fustigo con la peor de sus miradas a Draco.
-Habla claro, imbecil. Que se supone que sacas de todo esto o quieres sacar? Trampas en las calificaciones? Una o dos copias de los exámenes, eh? Lo tuyo es la ley del mínimo esfuerzo siempre, con tal de conseguir lo que quieres, te da igual lo que les pase a los demás…-
El rubio atuso su flequillo y la inquirió con un gesto de cabeza, mientras se acercaba a ella.
-Efectivamente, niña, hay algo que quiero sacar de todo esto… Pero no son los exámenes ni mucho menos, no me ayudes a pensar que eres más tonta aun.-
Mientras hablaba, seguía acercándose a ella.
-Esos exámenes, los suspendí a posta, estúpida sangre sucia… Como sino iba a fallar en algo así?-
Su sonrisa se alargo hasta ser una pequeña risa.
-Todo estaba planeado desde hace tiempo… El suspender los exámenes, saber que te pondrían a ti como… Tutora, mas quisieras, eh? Jajajaja… Sigamos… Ley del mínimo esfuerzo dices? Um, para nada… No sabes cuanto esfuerzo me ha costado prepararlo todo…-
Hermione se separo del tabique que sujetaba la puerta del aseo y le miro algo incrédula, sin perder su gesto enfadado.
-De que hablas? Todo preparado para que? Para mí? A que demonios te refieres?-
Draco empujo suavemente la puerta del aseo y se aparto, alargando el brazo como invitándola a pasar.
-Demasiados oídos… Y quizás ojos, podrían estar vigilándonos… Al menos por experiencia, se que eso fue lo que te paso a ti, y por eso estas en esa situación… Ahora entra y seguiremos hablando.-
Hermione iba a negarse, como haría ante cualquier idea o proposición de este joven, pero cuando escucho decirle lo de los ojos y los oídos… Empezó a pensar que de una forma u otra, el o alguien a sus ordenes había conseguido entrar en su cuarto, espiarla y ahora saber lo que sabe.
Maldijo entre dientes, y paso al interior del angosto aseo, donde un retrete bastante limpio con la tapa bajada y una parte de la metálica tubería, era todo lo que había en su interior. Se sentó sobre este y miro un poco hacia arriba, para mantenerle la mirada a Draco.
Malfoy, cerró la puerta y echo el pestillo, después se giro y la miro con una amplia sonrisa, que menos alegría, podía significar todo tipo de escabrosos pensamientos. Camino hasta quedar justo delante de ella, que tubo que acabar echándose hacia atrás.
-Y ahora, pequeña sucia… Vas a acabar lo empezado… Y ya veré que sucede luego contigo y tus secretitos.-
FIN CAPITULO SEXTO
Bueno, ya os he dejado un nuevo capitulo, el sexto. En principio sirve para ir conociendo un poco más las razones de que los hechos se sucedan, a través del descubrimiento paulatino de Hermione, de cual es su verdadera situación.
Creo que he dejado el capitulo justo en donde mejor me venia cortar, posiblemente y para evitar problemas, de cara a colgar la séptima entrega, pasare el relato a la sección M, dado que por ahora la mantengo en la T porque se que hay mas gente que lea en esa parte de la Web.
No he contestado a ninguna pregunta en particular, supongo que porque aparte del agradecimiento por sentir que la historia sigue gustando, el resto de reviews eran peticiones de que, tal y como he hecho, lo continuase. Como se que el boca a boca funciona mucho por estos sitios, espero que si os a agradado la lectura, dejéis algún comentario al acabar, y sobretodo se lo comentéis a otras personas, para que también lo lean y opinen al respecto.
Para cualquier otra cosa que no encaje dentro de lo que es una review, están los mensajes privados o conectarse al link de mi Space.
Un saludo.
