Este relato esta basado en la novela de JK Rowling, Harry Potter. Desde ahí he partido para integrar a un par de personajes propios y crear esta historia con intención de alimentar mi imaginación y volverme parte (aunque fuese ambigua) de este fascinante mundo. Tengo sabido que no debo ser la primera que ya haya escrito una historia maso o menos de este contexto, así que si llega a existir alguna coincidencia pido de antemano disculpas.

Desde ya, gracias por leer ,

La Ninia Nyna

LA ALIADA

2

Nyna Garcia

Al otro día a las 4 los dos chicos se volvieron a encontrar en el patio de la casa de Nyna.

—Buon giorno, Harry-pooh -le dijo la chica con una sonrisa.

—Hola Nynita-le dijo también sonriendo tontamente- ¿Cómo me llamaste?

Harry-pooh, qué no te gusta?-y frunció el ceño con otra sonrisa.

—Este... si, es lindo.

—Bueno, te llamo Harry a secas y listo.

—No, esta bien, pero entonces yo también te tengo que encontrar un apodo.

—Uhhh, vamos a estar todo el día entonces-Nyna se sentó en el césped, y luego Harry hizo lo mismo-. A ver... me han llamado: Nynis, Nysha, Nychita, Nynita, como me dijiste, Nytishka, Nyn... puaj, ese si no tiene ni el más mínimo sentido...

—Como si los otros lo tuvieran.

—Si , la verdad, pero son boludeces del momento.

Boludeces?

—Estupideces... perdona, yo y mi lunfardo.

—Esta bien, me vas a tener que enseñar alguno... Pero también hablas italiano?

—Sese-dijo con aire importante-, aprendí un poco en la primaria.

—Wow, también me tienes que enseñar.

—Ok, ok... y a ver vos, que estudios extravagantes o aficiones boludas tenes? P

—Eh... -"Puff, estudio magia en un mundo que los muggles, como vos, no conocen. Me gusta volar en escoba y en hipogrifos, jugar al quidditch, y la cerveza de manteca. Ahh, y casi se me olvidaba, también estoy destinado a pelear contra Lord Voldemort, el ser más diabólico que haya existido y que ha renacido para dominar a todos los seres de la Tierra." O.o- No sé… nada en especial...

—Ah... no te preocupes. Ya te voy a contagiar de mi extrovertismo y no vas a para de hablar de vos mismo-amos chicos se sonrieron, y siguieron hablando anda a saber de que...

—Bueno, como te llamo al final?

—No lo sé... como quieras vos.

—Bueno... este... Nyn? P

—Naaaa, please, ese no. ¬¬

—Bueno, me gusta más Nynita.

—Ok, de ahora en más somos Harry-pooh y Nynita... Gari... puaj, suena horrible.

—Ahhh, el "pooh" es por mi apellido!

—Si tontis, y porque iba a ser? Por Wini-pooh? ¬¬u

—Jajaja, ya entendí. Pero "Gari" no queda... dejemos el "Nynita" a secas.

—Ok... ¡pero no me vuelvas a decir Nyn!

—Sese...P

Estos encuentros se habían vuelto algo cotidiano para Harry, y habían mejorado enormemente su animo y ayudado a sobre ponerse de su depresión; ella siempre tenía alguna anécdota interesante y graciosa que lo hacía olvidar todos sus problemas. Era muy fluente, y con ella podía simplemente ser él mismo... pero no completamente ya que Nyna era una muggle... no podía contarle "ciertas cosas" de él, cosa que le costo mucho emitir.

—Y porqué no te ves con tus amigos?

—Porque... ellos están de viaje con sus familias... -confesó el morocho.

—Pero ni una carta te pueden mandar? Ni un e-mail?

—Es que... -"Es que ellos me escriben a través de correo de lechuzas, y mi tío las ahuyenta. Y además, no me pueden escribirme por temor a que su carta sea interceptada por algún partidario de Lord Voldemort."-...de todos modos no son de escribir mucho.

—Que soretes!

—Jajaja... que palabras que usas... ¬¬!

—Jajaja, es el lunfardo argentino, yo no lo controlo, él me domina.

—Y tus amigos, Nyna?

—Nunca fui de tener muchos amigos en realidad... -y bajó algo la mirada para empezar a juguetear con el césped entre sus dedos-, y los pocos que tengo me escriben de vez en cuando, pero no es lo mismo que estar con ellos... Los extraño.

—Si... a veces no se que haría sin Ron y Hermione.

—Hermione?

—Si, mi amiga. De la que te conté.

—Dijiste que tu colegio era solo para chicos!-la rubia lo miró con fingido enfado mientras lo ahogaba con sus ojos cafés.

—Eh...-"Oops!"- es que ella es un caso especial... es casi... un chico, si la vieran te darías cuenta de lo que hablo-"Es la peor mentira que se te pudo haber ocurrido?" ¬¬u

—Ah... bueh, entonces mejor me callo. Yo también tuve una compañera que era... bueno, no sé exactamente que, pero... bla, bla, bla...

Ja, ja... -dijo destensándose. "Uhy... eso estuvo cerca" ¬¬!

Después de 2 semanas, la casa de Nyna parecía estar lista, aunque pareciera increíble. Harry se ofreció a terminar de acomodar las ultimad cajas. Se encontraban en el cuarto de la joven, rodeados de cajas y cajas de cosas.

—Te gusta escuchar música, no Nynita?-dijo Harry al desembalar una caja que contenía unos 300 CDS.

—Se podría decir... es toda la culpa de la cultura capitalista.-justificó inútilmente mientras abría una llena de chucherias.

—Creo que eres la prueba viviente de eso-ahora estaba abriendo una caja con ropa completamente compactada.

—Jajaja, esa es ropa vieja, ya casi ni la uso... Soy una chica materialista, que puedo decir?

—No tenes nada de nada... -estaba abriendo una nueva caja llena de peluches. -

—Te falto el "che" pero te lo voy a perdonar esta vez... Queres escuchar lunfardo argentino?

—Ahy, qué me vas a poner?-dijo frunciendo el ceño y temeroso de los gustos d la chica.

—Mmmm, todavía las tengo-y se rió picadamente ante la expresión de Harry.

—Qué cosas?

—Las facetas de "doble sentido". Mi mente anda sola.

—Porque te pregunté "qué me vas a... ?"..., ahy Nyna... que zarpada que sos.

—Bien! Buen uso de zarpada. Vamos mejorando, por lo menos ahora no la confundís con pabada.

—Si..."Harry, te faltan muchas cosas para terminar ahí arriba con Nyna?"-habló tratando de imitar la voz de la madre de Nyna, para luego continuar con su voz-, "No, señora... solo unas zarpaditas" ¬¬!

—Jajaja, eso si que sonó mal. Bueno, pero queres escuchar o no?

—Ok, dale.

—Así me gusta...

Nyna se acercó a la pesada caja y empezó a buscar y buscar, hasta que encontró un cd con dibujos extravagantes y coloridos.

—Estos-dijo mientras ponía en CD en el equipo (increíble que el equipo estuviera enchufado y el cuarto siguiera siendo un desastre)-son Los Redonditos. Los escuchaste alguna vez?

—Creo que sí... pero de todos modos no me acuerdo. -.-

La música con sonido gastado y eco empezó a resonar por los parlantes del viejo JVC. Nyna no pudo contenerse y empezar a tararear el sonar de las trompetas, cuando aquella voz ancestral empezó a escucharse...

Mi héroe es la gran bestia pop

que enciende en sueños la vigilia

Y antes q cuente diez dormirá

A brillar mi amor,

vamos a brillar mi amor.

A brillar mi amor,

vamos a brillar mi amor...

—Te suena?-preguntó mientras seguía moviendo la cabeza al compás de la canción.

—Mmmm, en realidad nop-confesó algo afligido.

—Mmmm, a ver... -se inclinó sobre el equito y fue pasando cada canción, mientras observaba el rostro de Harry, en busca de alguna chispa de que reconociera la canción, hasta que en una presintió un frunce de sus labios-Esta?-las trompetas y el sonar de una guitarra se volvieron a escuchar como si efectivamente se hayaran en el cuarto.

El futuro llegó hace rato

Todo un palo, ya lo ves.

Veámoslo un poco con tus ojos,

el futuro ya llegó

Nyna seguía mirándolo, sin poder despejarse de aquellas gemas que parecían hipnotizarla. Parecía haberse olvidado de la poca vergüenza que le quedaba.

Yo voy en trenes

No tengo donde ir

Algo me late

y no es mi corazón

Harry había notado los penetrantes ojos cafés sobre él y se había sonrojado levemente, mientras trataba de mirar al montón de cajas, o la ventana... lo que fuera para ocultar las ganas de verla también.

Y como no sentirme así?

Si ese perro sigue allí.

Que podría ser peor?

Eso no me arregla,

eso no me arregla a mi.

—Y?-dijo algo torpe y bajó la mirada al darse cuenta de que él la había notado- Por favor... esta es conocida.

—Perdón... -.-, pero ni idea... -miró la leve desilusión en sus ojos y agregó apresuradamente-Pero me gusta.

—Bueno, te gusta. Algo es algo. Jajaja, no paro de lavarte el cerebro-dijo algo sonrojada y se inclinó una vez más dentro de la caja-. A ver... algo en ingles, a ver si coincidimos en algo! Mmmmm... en dónde estará?

—En realidad, a mi me gusta... -continuó todavía viéndose los cordones de las zapatillas destrozadas.

—Lo encontré!-y sacó un CD color negro y rojo-Si no la conoces, sos un caso perdido.

Puso el CD en la compactera y le metió play. Al principio no se escuchaba nada, pero lentamente el sonido de un violín se fue amplificando para luego una mezcla de sonido digitales revelaran la melódica voz inglesa..

I didn't hear you leave

I wonder how am I still here

I don't want to move a thing,

it may change my memory

Oh I am what I am

I do what I want,

but I can't hide

Ahora Nyna quien ignoraba las esmeraldas que la contemplaban con tanta fascinación.

I won't go,

I won't sleep,

I can't breath,

until you're resting here with me.

—Cof, y?-dijo aclarándose la garganta.

I won't leave,

—Si... -y bajó la mirada-la conozco.

I can't hide,

I cannot be,

until you're resting here with me…

—Queres bailar?-le dijo dulcemente y tomó con delicadeza la mano que posaba sobre su pierna; él se levantó sin saber bien que hacer con sus manos, mientras ella posaba la otra sobre su hombro-Pon tu mano en mi cadera.

La música levantó ahogando los ruidos externos. La atmósfera se tornó nebulosa. Los ruidos de la calle se apagaron, el desorden del cuarto pareció haber desaparecido mientras ellos bailaban, prácticamente, en el mismo punto, pero sin darse cuenta.

—Nada mal… -dijo Nyna mientras miraba el movimiento de sus pies, pero pronto calló al ver aquellas esmeraldas que la contemplaban ahora sin miedo. Parecía ahogarse dentro de ellas... sintió un calor dentro de su pecho... no debía... no podía sentir lo que sentía.

Oh I am what I am

I do what I want,

but I can't hide

—Nyna…-dijo el morocho con un hilo de voz. Le iba a decir... se iba a sacar el peso de su pecho.

—Si, Harry?

oh I am what I am,

I do what I want,

but I can't hide…

That I won't go,

I won't sleep,

I can't breath,

—Nyna, yo… -suspiro el morocho mientras se inclinaba levemente hasta sus delicados labios.

until you're resting here with me…

—Nyna!-y en ese momento entró Mara, haciendo a los jóvenes separarse súbitamente- Te necesito abajo-soltó observando a ambos chicos severamente.

—Ya voy-contestó ahogada por la música la rubia.

—Y Harry, ya son casi las 8... No crees que es hora de volver a casa?

—Si... creo que si-y lanzó una mirada acongojada a Nyna, y luego a la señora Garcia. Se dirigió a la puerta-. Gracias por todo señora.

—No, Harry-dijo con su tono cariñoso renovado-, gracias a vos por ayudarnos.

—Hasta mañana... Nyna.

—Chau, Harry... -y el chico bajó las escaleras con sonoras pisadas, cerrando la puerta de entrada tas él.

La tenebrosa silueta de Mara se abalanzó sobre su hija.

—No creas que no sé que estas haciendo,-le dijo la mujer entrecerrando la mirada- te estas acercando demasiado a él…

—Pero no era ese el plan acaso?-dijo pálida, con ojos vidriosos.

—Tu sabes que hacer... -dijo friamente-solo trataba de ayudarte. Queda poco tiempo, tenes que hacerlo lo más rápido posible...

—Ya lo sé!-dijo casi histérica. Se acercó a la ventana: Harry estaba siendo regañado por su tío en la entrada, y luego de un pequeño enfrentamiento, ambos ingresaron a la casa-Es que… ya nadie puede ayudarme...

—Vienes de la casa de esa chica, verdad?-le dijo tío Vernon con la peor de las caras.

—¿Qué no lo ves con tus propios ojos?

—No quiero que te juntes más con esa gente, no nos agradan.

—Y desde cuanto tu manejas mi vida?

—Mientras vivas bajo mi techo harás lo que yo te diga.

—No me obligues a... -Harry sentía la sangre acumularse en su frente.

—No te atreverías, te echarían del loquero-dijo con satisfacción.

—Pero... puede llegar a ser un "accidente"-dijo con satisfacción.

—A qué te refieres?-la voz le empezó a temblar levemente- ¿Qué quieres decir con eso?

—Si quieres te contesto justo aquí, así todos podrán oírme también.

—Entra a la casa ahora!-trataba de sonar severo, pero su voz lo delataba: estaba muerto de miedo.

Ambos entraron en la casa, cerrando Vernon la puerta con un portazo.

—No te atrevas a amenazarme a mi muchacho...

—Nadie lo esta amenazando, solo lo pongo al corriente de los hechos.

—Vete a tu cuarto! Ahora mismo!-el miedo de Vernon parecía estar cortándole la respiración.

—Bueno... -y empezó a subir las escaleras.

—Pero... -se atrevió a preguntar una vez temeroso de saber-... no te echarían del colegio?

—Si demuestro que fue en defensa propia o accidental que la utilicé, no-y una sonrisa perversa se dibujó en la boca del morocho.

—Entonces... que te retiene en esta casa?-a Vernon la cara se le había puesto blanca como la leche.

—Mi vida. Si me voy de esta casa corro el peligro, y encima ustedes no me pueden echar... Que ironía, no?

La cara de su Tío representaba para Harry la mejor de las recompensas, y venganzas también.

—Así que-finalizó Harry subiendo las escaleras- hagámonos un favor mutuo, obviamente favoreciéndome más a mí, claro esta. No me molesten, no me acosen, no se incumban en mi vida, que yo no me meteré en la de ustedes... pero si me provocan no sé de que sería capaz-Vernon parecía estar a punto de tener un infarto, pero Harry no se quedó a observar.

Obviamente si hacía magia, y más frente a un muggle, iba a tener serios problemas, pero no iba a soportar que Tío Vernon manejara su vida, ni el Ministerio... ni Dumbledore; era capaz de cualquier cosa. Por suerte (de todos modos), los Dursley no le pidieron ninguna demostración, por temor a terminar flotando sobre Little Whinging, o atacado por un Dementor; simplemente hacían como si no existiera, y no lo molestaban.

Desde que había conocido a Nyna, Harry tenía más ganas de vivir, más energía, se sentía capaz de cualquier cosa. Sentía que tenía a alguien en quien confiar. Sus pesadillas habían disminuido para dejarle tener bellos sueños, en los que por fin le decía toda la verdad a Nyna. Se abrazaban y besaban... y permanecían juntos para siempre.

La llegada de esta chica había sido tan improvista, y había cambiado la manera de ver su vida radicalmente; había encontrado una luz en las tinieblas de su existencia... Ella lo trataba con cariño, le daba comprensión y apoyo. No lo marginaba como en general los muggles había hecho con él, ni lo trataban de loco, paranoico, héroe, mecías o cualquier otro disparate de los magos... con ella simplemente era él... y eso era algo que había dejado de hacer desde ya mucho tiempo. No podía evitar no sacársela de la cabeza, era su razón de despertarse cada día, su razón por la cual reía, por la cual se sentía vivo,... su razón por la cual no había sucumbido a las más profunda desesperación...

Le había contado levemente algo de su historia familiar, pero no todo por temor a asustarla, además ella tampoco hablaba de la suya, hasta que un día se atrevió a preguntar a cerca de su cicatriz.

—Harry... de qué es esa cicatriz en tu frente?-le preguntó saliendo de un tema completamente diferente.

—Es de... es una larga historia-le contestó algo cortante.

—Si no quieres contarme, esta bien...

—Es que... tiene que ver con mis padres-dijo en voz casi ahogada.

—Tus padres?-Le pregunto, algo temerosa de hacerlo.

—Ellos... fueron asesinado-Wow, hacía bastante tiempo que no pensaba en ellos...ni en Lord Voldemort, esa chica si que lo llevaba a otro mundo- y en el enfrentamiento yo salí vivo, pero con esta cicatriz.

—Dios mío, que horror. Perdona-Y se quedo callada como una tumba, bajando la mirada, mientras se sentaba sobre el césped del su jardín.

—Pero esta bien, no te preocupes... no es tu culpa.-Y se sentó junto a ella en el pasto.

Hubo un momento de silencio que fue interrumpido por la entrecortada voz de Nyna.

—Yo... -empezó a decir la chica- nunca conocí... a mi padre-lo dijo lentamente, pero con un tono de indignación y dolor en su voz. Bajó la mirada y la perdió en un punto muerto en el suelo.

Silencio.

—Perdona por haber sacado el tema... -dijo la chica tristona.

—No, esta bien... uno a veces necesita hablar de esas cosas, no crees?-El morocho tratando de encontrar las palabras de apoyo que la pobre chica necesitaba.

—Si... tienes razón-Sus miradas se cruzaron-. Pero preferiría no hablar por ahora del tema.

—Te entiendo, esta bien.

—Gracias...

Pasó un largo rato de silencio y reflexión. Los dos chicos se quedaron en el césped del jardín, simplemente observando el atardecer, sin emitir otra palabra. Nyna se dejó caer sobre el hombro de Harry demostrándole su afecto y comprensión. Él tomó su mano mientras la oscuridad inundaba el cielo rozado.

Junto el uno del otro se sentían a salvo, comprendidos, queridos. A pesar del corto tiempo de conocerse el uno al otro, habían creado un vinculo muy fuerte. Compartían tantos sentimientos, pensamientos, penas... Se complementaban, y era muy sencillo verlo.

—No te parece una locura como dos personas que apenas se conoces hace 5 semanas pueden llegar a sentirse como sí...

—...cómo sí se conocieran de toda la vida?-Terminó Harry.

—Exacto-Sonrisitas.

—Además... siento que te pudiera contar cualquier cosa...

—Yo también... -sus ojos se perdieron dentro del los del otro.

—Nyna, yo...

—Hey bombón! ¿Qué haces perdiendo el tiempo con ese?-Harry no lo podía creer. Eran Dudley.

El joven rechoncho, aún más que el año pasado, acompañado por su pandilla los observaban desde el asfalto.

Che rubia, vení pa' acá!-Le dijo Malcolm imitando el tono tanguero argentino (un ingles imitando a un argentino! Dónde se ha visto?¬¬u).-Vamos! No seas tímida.

Nyna simplemente los ignoro y siguió hablando con Harry.

—Harry, que me decías?

—Eh? Ah... este... Te iba a preguntar de que signo eras-"Maldita sea, Dudley!". ¬¬!

—De Libra, y vos?

—De Leo.

—Somos compatibles. -

—Yo soy de Géminis!-Le gritó Malcolm, burlón, haciendo a reír a varios otros.

—Vamos bebé, deja de perder el tiempo con ese insecto...

—Arrr... te presento a mi primo, Nyna.

—Porqué no me extraña?-Y se levanto dirigiéndose a ellos, y les dijo firme y fríamente -. Váyanse.

—Ah, así que tú eres la gringa, que acento raro que tienes-dijo Gordón-. Pensábamos que como no nos habías contestado no entendías ni un comino de lo que decíamos. - y todos soltaron una risita.

—Pues les entiendo todas las giladas que salen de sus bocazas de niñitos mimados de mamá-era la primera vez que Harry veía a Nyna perder de sus ojos ese brillo de simpatía, y volverse en ira-. Y si buscan quilombo conmigo, lo van a encontrar.

—Uhyyy... -Dijeron a coro.

—Ahora ustedes deben ser los que no entendieron nada de lo que dije-y sonrió con satisfacción.

—Claro, sí nos hablas con esas palabras de gringa como quieres?-dijo Dudley.

—¡¡Van a ver... !-dijo Harry caminando hacia ellos, pero Nyna lo detuvo.

—¿Qué necesitas que una mujer te proteja? Que marica-y todo rieron al unísono-. Bueno, muñeca, te dejamos con tu "novio", jajaja... Pero volveremos... así que no te olvides de nosotros.

—Aunque lo intentara, creo que sus horribles caras quedaron plasmadas en mi retina para siempre.

—Jajaja, que linda, nos vemos bombón.-Y se marcharon todavía riendo.

—¡Que grupo de imbéciles! Lo que debes de aguantar todos los días..., pobre de vos.

—Y de ti. Creo que ahora vas a ser el centro de sus bromas, y todo porque estabas conmigo... -Harry no entendía porque Dudley se había arriesgado así, pero no importaba, ya se lo iba a cruzar tarde o temprano sin la presencia de Nyna.

—Nadie me va a decir lo que tengo que hacer, y si yo quiero estar con vos, lo voy a hacer-Se miraron -. Además, nunca había conocido a alguien como vos. Gracias por intentar defenderme-y embozó una sonrisa.

—De nada... Ni yo había nunca conocido a alguien como t... vos.

—¡Que tierno!-y se rió-No importa que no te salga el "vos", esta bien.

—Ya lo sé... pero... yo... -Sus cabezas se acercaron levemente.

"Qué haces Nyna? Detente, no lo hagas. Las cosas no son así."

Nyna bajo la mirada con disimulo, como si nada hubiera pasado, y se alejó levemente. Harry retrocedió.

Silencio incómodo.

—Este... a que colegio iras? Nunca me terminaste de decir.-dijo el morocho por tercera vez; ya habían hablado del mismo tema, pero no soportaba más aquel silencio.

—Es que... no estoy segura a cual iré.

—Ah... ojala fuéramos al mismo-le contestó exactamente lo mismo... ¬¬u-. Yo dentro de unos días me tendría que estar yendo... Empiezo el 1º de septiembre.

—Oh...

—Pero bueno, nos volveremos a ver en el verano, verdad?-No quería irse. Como quería poder quedarse en ese césped para siempre junto a ella y nunca tener que preocuparse por otra cosa más, tal cual como sus sueños.

—Si... claro-Y una sonrisa se dibujo en ambas caras-. Tal vez te tenga una sorpresa para antes de que te vayas al colegio.

—¿Sí? ¿De qué tipo?

—Si te digo no sería sorpresa-Mirada picara.

—Vamos... digo, ¡dale!

—No, no-Parecían una pareja de tórtolos ..

—Mmmm, de acuerdo, pero mira que no soy muy paciente.

—Ya lo sé. Pero espera, ya veras...

Una vez que oscureció, Harry volvió a la casa de los Dursley para arreglárselas con Dudley... Ese puerco había estado a punto de hacerlo estallar aquella tarde. De no haber sido por Nyna, lo hubiera terminado inflando como a su tía Marge delante de todos.

—Qué planeabas hacer hoy?-le dijo echando chispas por los ojos, mientras lo acorralaba en un rincón de la cocina.

—Nananadaa...-dijo tartamudeando que parecía que se acababa de hacer pis en los pantalones.

—Sabes que lo único que me detiene de convertirte en un puerco es mi cordura, no? Pero creo que de ella cada vez queda menos...

La cara rechoncha de su primo estaba tan pálida como la de su tío el otro día.

—Ahora dime-dijo causadamente- por qué te atreviste a venir hoy con tus amigotes a molestarme?

—Es que... a Malcolm le gusta la gringa...

—Cómo la llamaste?

—Nada-dijo rápidamente.

—Bueno, te advierto que si tu o alguno de tus amigotes siguen molestando a Nyna o a mí, tu vas a ser quien sufra...

—No te atreverías a hacerme nada enfrente de ella... no quieres que se entere de que eres un fenómeno...

—No, no quiero. Pero algún día tienes que volver a casa... y entonces saldaremos cuentas.

Dudley no necesito escuchar más indirectas. Apenas Harry se apartó, salió corriendo a su habitación, tropezando en las escaleras, casi rompiéndose la mandíbula.

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Grazie per leyere.