Este relato esta basado en la novela de JK Rowling, Harry Potter. Desde ahí he partido para integrar a un par de personajes propios y crear esta historia con intención de alimentar mi imaginación y volverme parte (aunque fuese ambigua) de este fascinante mundo. Tengo sabido que no debo ser la primera que ya haya escrito una historia maso o menos de este contexto, así que si llega a existir alguna coincidencia pido de antemano disculpas.
Desde ya, gracias por leer, n.n
La Ninia Nyna
LA ALIADA
5
En el pensadero
La paciencia de Harry se acababa como los días de sol de aquel verano. Estaban a principios de octubre. El invierno empezaba a hacerse notar, y la incertidumbre no lo dejaba ni pensar. Se pasaba cada una de las clases que tenía con Slytherin contemplando a Nyna, pero esta no hacía más que ignorarlo.
Todo lo relacionado a ella era incierto... tenía que averiguar por qué motivos había ido a vivir a Argentina, por qué había vuelto, y por qué, siendo sangre pura, se había refugiado casi por dos meses en el mundo muggle.
Para todo el mundo, Nyna Garcia no era más que otra estudiante modelo en Hogwarts, simpática y agradable, con buenas referencias de parte de su madre, otra estudiante modelo en sus tiempos. Pero todo su pasado era una incógnita.
Pensó en averiguar primero sobre Mara Garcia, ya que nadie parecía saber más de ella que de Nyna. Intentó convencer a Hermione, que prácticamente sabía en que libro, de tal sección, y de tal estante buscar cualquier cosa, más que Madame Pince. Trató de explicarle su situación, que debía hacer algo, pero ella se negó rotundamente.
—Deja de pensar en esa imbecil! Te vas a atrasar en todas las materias si sigues así... –le contestó su amiga, acorralándola en una mesa de la biblioteca.
—Por favor, Herm, solo dime más o menos en que anuario buscar... Tu has de haber leído casi todos los libros de esta biblioteca unas cinco mil veces, deben de haber nombrado a la brillante Mara Garcia en alguna parte... –susurró suplicante con los dedos cruzados.
—No, Harry, no voy a ser participe en tu enfermiza obsesión con esa hipócrita. Vete a estudiar, y si sigues con este tema no te prestaré más mis notas-y se levantó enojadísima de la mesa. Él se la quedó viendo mientras cruzaba la alta arcada de la biblioteca, debatiéndose en sí seguirla o no, cuando sintió que alguien a su lado se levantaba lentamente de la mesa.
—Ron!-le dijo dándose vuelta, causándole un enrojecimiento terrible al muchacho- Mi fiel amigo, Ron-se acercó y lo tomó de los hombros-. Tu me vas a ayudar, no es cierto?
—Harry, en realidad yo tendría que terminar el ensayo de los gigantes...
—Pero para cuando era? Bueh, no importa, después lo terminaremos juntos... como en los viejos tiempos! Hermione gritándonos porque no hacíamos las cosas, y nosotros dos salvándonos el pellejo mutuamente. Lo recuerdas, no Ron?-y le lanzó una mirada suplicante, pero su amigo seguía sin contestar-. Vamos! No me vas a dejar solo en esto, o sí?
—No,-le dijo rojísimo-claro que no... compañero-y sonrió tristemente.
Se pasaron unas tres horas revisando los 7 posibles anuarios, durante el periodo en que Snape había estado en el colegio ya que era su única referencia, hasta que por fin la encontraron. Y para sorpresa de Harry, Mara y Snape habían cruzado Hogwarts en los mismo años, lo cual significaba que también había sido compañera de sus padres. Pero el anuario no les dio mucha más información que esa, y lo que ya sabían.
Trataron de encontrar algo más, pero Madame Pince los echó de la biblioteca pasadas las doce.
—Y ahora qué hacemos Harry?-le dijo su amigo acongojado.
—Creo que voy a tener que hablar con la fuente... Mañana mismo tengo mi merecida charla con Nyna.
—No, Harry!-el chico parecía agobiado-La tarea de los gigantes... era para mañana! Y no la terminamos v.v
Se desvelaron pero lograron terminarla, escribiendo lo poco que se acordaban con una letra de unos 5 cm, y agregando pedazos de hechos del encuentro de Hagrid con los gigantes el año pasado, y lograron salvarse. Al descubrir esto, Hermione pasó de decirle aunque fuese "hola" a ignorarlos por los pasillos. Verdaderamente era una rezongona.
Esa tarde tuvieron clase de Cuidado de Criaturas Mágicas. Charlie era definitivamente un excelente profesor, y Harry hubiera podido disfrutar de la clase tanto como los demás de no ser por la presencia de Nyna justo delante de él... "Su hermoso cabello rubio, su cuello... Basta!", se dijo volviendo en sí.
Harry intentó tomar las fuerzas para ir y encararla... pero no pudo.
—Ya olvídate de ella, Harry-Le dijo su amigo en tono consolador mientras se dirigían hacia el castillo terminada la clase.
—No puedo, no... puedo. Es que no entiendo.
—Entonces habla con ella.
—¿Para qué? ¿Para qué termine una vez más como un idiota enfrente de todos sus nuevos amigos?-Dijo mirando a Draco con odio mientras este reía.
—Es mejor que seguir sufriendo, ¿no lo crees?
—¿Y tu qué sabes de sufrir, eh?-le contestó crudamente.
—Lo único que sé es que sí no hablas con ella rápido, lo voy a hacer yo.
—Si, claro, tú. No me hagas reír, Ron.
—Si te escucharas hablar Harry, te desconozco.
—¡Tal vez nunca me conociste realmente!-le gritó haciendo detener en seco al pelirrojo.
—¿Sabes que? Hermione tenía razón, esta chica te está volviendo loco.
—¡¡¡Entonces vete con ella y dejen me en paz!
—Una última cosa-alcanzó a decir antes de cambiar de dirección- sí te crees tan fuerte como para gritarle a tus amigos, ¿no crees que eres capaz de hablar con ella?-y con una mirada severa de marchó.
Luego de eso, Harry se sentía terrible, se había excedido. ¿Cómo le iba a gritar a Ron de esa manera? Él solo estaba tratando de darle alientos, y Hermione solo quería hacerle darse cuenta como era Nyna en realidad... ¿pero que le había pasado? ¡Sí hasta hacía un par de días ellos dos eran amigos! Tenía que hablar con ella fuera como fuera.
Esa misma noche tomó el Mapa del Merodeador y la capa de invisibilidad, y se escondió detrás de una columna cerca el baño de chicas. Eventualmente, aunque tuviera que esperar toda la noche, Nyna iría... y así fue. En el mismo momento en que la vio sintió como se le hacía un nudo en el estómago. La empujó, entrando ambos en el baño, y cerró la puerta con un embrujo. La agarró de los brazos, haciendo caer su capa de invisibilidad y debelando su silueta. La cara de Nyna se tensó notablemente y empezó a gritar.
—¡¡Suéltame!¡¡Suel-ta-me!
—¡Cállate!-Y puso una mano sobre su boca- Ahora vamos a tener aquella charla que nunca me dejaste termin... AHHHH-De un mordisco Nyna se había liberado- ¡Eso dolió!- dijo masajeando su dedo.
—Déjame en paz, o sufrirás más-una mirada amenazante y fría apareció en su rostro.
—¿Qué me vas a hacer?-Le dijo con voz retadora- ¿Me vas a delatar con un profesor?
—Hay cosas aún peores...
—No sabes cuanto miedo me das-contestó burlonamente- Tú... tú eres una maldita mentirosa, eso eres! Una mentira con patas. N/A: perdón x usar esta... expresión, pero es que me resultó muy graciosa XD
—Y vos? De que te la das, si sos un estereotipo. Desde que he llegado aquí no he escuchado otra cosa más que "Potter esto" , "Potter lo otro", me repugna.
—Y tú? No puedes ser más fregona con los profesores porque no tienes tiempo! Pero porque me sorprende? Si tienes al rey de los fregones como maestro!
—Ciertamente, si-y le lanzó una sonrisa.
—Eres una maldita... Puedes decirme por qué? Por qué todo el engaño? Por qué!
—Ya lo descubrirás en su momento... –dijo amenazante.
—Qué? Otra sorpresa acaso?
—Si, pero no creo que esta sea de tu agrado-la fría mirada de Nyna era irreconocible.
—Por qué dices eso?-y se acercó a ella para estar frente a frente una vez más- Me vas a decir que no te gustó a vos tampoco?
La muchacha se quedó callada. Su piel se tornó más pálida, y parecía casi temblando pero no iba a ceder ahora, ya era demasiado tarde.
—Por tu bien será mejor que no te acerques a mí-dijo duramente.
—Por qué? Dime por qué. Quiero saber porque diablos haces esto!
—No lo entenderías... –dijo bajando la mirada para no verlo a los ojos. Se estaba derrumbando- No sabes nada...
—Qué no sé? Dime, por favor... Es Draco? Es eso?
—Él no tiene nada que ver-estaba a punto...
—Y entonces qué? Dime que! Me estas volviendo loco!
—¡Vos sos el que me esta volviendo loca! ¿Qué no lo entiendes? ¡No te quiero cerca de mí!-Y en ese mismo segundo sus labios se unieron en un violento beso; el nudo en el estómago de Harry había desaparecido, como el rencor y celos hacia aquella chica que lo había embrujado. Nyna parecía conmocionada, pero pronto comenzó a besar los suaves labios del moreno dejándose llevar por el oscuro deseo de su corazón. El largo y profundo beso, casi obsceno, continuó y continuó... hasta que Harry intento abrazarla y ella lo empujó con violencia. Mientras ambos respiraban agitadamente, Harry tomó el valor para romper el silencio.
—No me parece que me quieras lejos de ti...
Un lágrima silenciosa corrió por la mejilla de la rubia que permanecía inmutable, pero rápidamente la secó con una mano temblorosa.
—¿Pero qué te sucede? No logro entender que te pasa-y fue acercándose nuevamente a ella.
—Nada, nada-dijo mientras intentaba recobrar el aliento. Temblaba. Estaba al borde, no soportaba más.
—Sí te pasa algo y quiero saber que es, ahora. Vamos, por favor, confía en mi...
"Vamos, Nyna... sabes lo que pasará si lo haces... No puedes"
—¿Queres saber qué es lo que me pasa?-dijo ahogadamente para luego mirarlo con renovada frialdad-No te soporto, no te quiero cerca de mí. No quiero que me vuelvas a besar, no quiero que me vuelvas a dirigir la palabra, no quiero tener nada que ver con vos!
El joven se quedó como clavado al piso. El nudo que había tenido en su estomago ahora se extendía hasta su garganta y no lo dejaba hablar, ni emitir el más sórdido sonido. El silencio volvió a inundar el frío baño y pudieron escuchar los pasos de alguien corriendo del otro lado de la puerta.
—Qué sucede ahí adentro?-gritó una mujer detrás de la puerta, haciendo saltar a ambos chicos- Abran esta puerta ahora mismo!
Hubo un titubeo de ambos, sus miradas se encontraron pero ninguno dijo nada.
—Abran esta puerta ahora mismo!-la voz de la señora le sonaba extrañamente familiar a Harry.
—Señora Figg?-preguntó incrédulo. "No lo puedo creer, ¡y lo decía en broma! O.O"
—Harry? Por Merlín, hijo! Qué haces en el baño de la chicas?-Harry se enrojeció rápidamente. "Esto está muy mal... muy, muy mal..."
Como si le hubieran dado un electroshock, destrabó la puerta para dejar entrar a la señora Figg.
—Oh Merlín! Qué sucede aquí?-les preguntó.
—Cuando... entre en el baño me encontré con Potter aquí, señora-explicó Nyna con toda normalidad, aunque algo roja a comparación de hasta hacía uno minutos. Luego miró a Harry, la señora Figg la imitó, pero él seguía sin reaccionar.
—Ahhh, si... me había perdido-mintió a tiempo.
—Mmmm... Creo que mejor le aviso a Filch sobre esto... -añadió la anciana volviendo sobre sus pasos.
—No!-dijeron al unísono-No hace falta...
—Qué sucede aquí?
—Oh, hola, profesor-le dijo Nyna a Snape-. Es que justo cuando entré al baño me encontré una pequeña sorpresa-y miró despectivamente a Harry.
—Es eso cierto, señora?-preguntó arrastrando las palabras el tenebroso hombre.
—Supongo que sí, yo acabo de llegar. Fue eso lo que pasó, no Harry?
Que hacer? Bueno, después de todo, la versión de Nyna era mejor que la real, pero como explicar el embrujo en la puerta?
—Potter?-le preguntó su profesor de Pociones ya exasperado.
—Así fue... v.v
—Es suficiente para mí, vamos nos Potter-le ordenó tironeándolo del brazo y arrastrándolo afuera del baño.
—Y tu niña, que hacías a estas horas de la noche dando vueltas por ahí?-escuchó que le preguntaba la señora Figg a Nyna mientras se alejaba con Snape por los desolados corredores hacía el despacho de Dumbledore.
Harry sentía que se había tragado su propia lengua mientras caminaba tropezando con los peldaños sobre salidos.
Al llegar por fin a la puerta de la directoria, Snape la tocó con fuerza. No hubo respuesta. Empujó la puerta y encontró el despacho vacío. El profesor le hizo ademán para que entrara, para luego seguirlo. Escudriñó el lugar con la mirada y al ver que el director no se encontraba encaró al joven.
—No te atrevas a moverte de aquí-le ordenó, haciéndolo sentar en una silla frente al escritorio, y se dirigió a la puerta y la cerró con brusquedad.
Se quedó mirando los muros recodando la ultima vez que había estado en ese lugar... como todo significado de su existencia había cambiado, y se estaba preocupando ahora por una mentirosa manipuladora. Esa era la gota que derramó el vaso, estaba decidido a olvidar todo el tema de Nyna de una vez por todas.
Mirando el despacho no pudo evitar encontrar en una mesita junto al escritorio el pensadero de Dumbledore. "Si Mara Garcia estudió cuando Dumbledore era director, capaz que averigüe algo más", pensó caminado hacia é, pero se detuvo antes de tocarlo. Tenía que olvidarse de Nyna y de todo relacionado a ella, pero aquel pensadero era demasiado tentador...
Se aseguró de no escuchar pasas y se asomó al pensadero. Todo negro, era lo único que podía ver, hasta que empezó a distinguir unas figuras en el fondo. Se inclinó para observarlas más se cerca, y como era de esperarse, fue succionado hacia dentro. Sus pies se desprendieron del suelo de piedra y cayó dentro de un oscuro pasillo.
La niebla que lo rodeaba fue adquiriendo formas: estaba en Hogwarts, más precisamente en la torre de Astronomía. Escuchaba voces y risas dentro del aula, en donde hacia un año había sido evaluado para las MHB. De repente detrás de él apareció Dumbledore, con unos 20 años menos. Sus ojos brillaban más y su barba poseía un color platinado gris. Se iba acercando sigilosamente hacia la puerta cerrada del aula. Harry se acercó también despacio, aunque de todos modos él no lo iba a escuchar.
La puerta se abrió lentamente debelando a una pareja de muchachos junto a la ventana besándose. Se trataba de una pareja de unos 18 años; la chica tenía largo cabello rubio, con un par de bucles, ojos canela y tez muy pálida, muy parecida a Nyna; el muchacho tenía el cabello largo y liso, negro azabache, hasta los hombros. Algo en su voz le sonaba familiar a Harry, pero no le podía ver bien la cara por culpa de su voluptuosa cabellera. La pareja parecía no haberse percatado de la presencia de Dumbledore en la habitación, y siguieron jugueteando, besándose, cuando...
—Director!-exclamó la joven- Disculpe,-y se apartó rápidamente de su pareja- se que no tendría que estar aquí...
—Así es, Mara-le contestó con una sonrisita-. Y tú, Sirius, creo que tampoco deberías.
Así era. Aquel joven morocho era en efecto Sirius a sus 18 años. A Harry le recorrió un escalofrío por la espalda. Sirius se veía vivaz y joven, como aquella vez que lo había visto en el recuerdo de Snape
—Lo sé, director. Perdónenos-se apresuró a acotar, con voz un poco acelerada-. Es que...
—No tienen que ser visto-dijo Dumbledore, y la cara de Sirius sorpresa.
—Es que... usted sabe como son las cosas, verdad?-preguntó Sirius.
—Si, sé como son-dijo comprensivo-. Pero es que no entiendo a la juventud-los miró, pero ellos bajaron la mirada al suelo- Bueno, ustedes deben tener sus motivos.
—No le va a decir a nadie, o sí, director?-preguntó asustaba Mara.
—No se preocupen, su secreto esta bien guardado-y les lanzó una sonrisa-. Una ultima cosa-agregó el director antes de irse-. La próxima vez traten de hacer menos ruido, sólo por si acaso-y cerró la puerta riendo efusivamente.
—Eso estuvo cerca,-dijo Sirius tragando en seco- por poco y no quiero imaginar lo que se armaba...
—Siempre tan pesimista!-y le plantó un beso en los labios.
—Cómo puedes ser tan insoportable a veces y de repente... un amor!-y la abrazo dando vueltas, mientras ambos reían.
—Soy una gran actriz. Pero admitilo, también hay veces que sos un egocéntrico, insoportable...
—Shhhh-y la besó- Queres empezar otra vez o aprovechar de este momento de no-enemistad mutua?
—Déjamelo pensar... -y lo besó nuevamente.
El parecido de Nyna con su madre era escalofriante. De no ser por los ojos un poco más oscuros y el pelo un poco más lacio y oscuro también, parecerían gemelas... pero, un momento...
—Qué tórtolos, no?-escuchó decir a alguien detrás de él. Al darse vuelta Harry se encontró cara a cara con Dumbledore en su apariencia actual a través de sus gafas en forma de media lunas- No crees qué ya fueron demasiadas aventuras por un día?-y lo tironeó del brazo, volviendo todo a su alrededor neblinoso. Sus pies parecían volar, pero pronto tocaron el duro piso de piedra del despacho otra vez.
—Perdone, director, no fue mi intención es que...
—Una hermosa pareja, verdad?-lo interrumpió para luego soltar un suspiro.
Harry asintió con la cabeza pesadamente recordando a Sirius... y aquel dolor volvió a azotar su pecho..
—Y si me lo permites decir, también muy parecida a otra que también fue descubierta esta noche-dijo con una mirada pícara.
—Director, yo estaba...
—No me importa eso, Harry-le dijo guardando su pensadero en el armario- Sólo quiero que sepas una cosa: Las cosas entre ellos no terminaron muy bien... Veras, Mara no era muy buena persona, lo cual Sirius descubrió a las malas, y no me gustaría que tú terminaras igual...
—Qué sucedió?
—Bueno, no sé si sabrás, pero Mara y Sirius no era buenos amigos. Eran enemigos. Ella era la cabecilla de Slytherin y Sirius junto a su grupo de amigos, los de Gryffindor. Se las pasaban embrujándose mutuamente y peleando. Conflictos entre adolescentes, popularidad... tú debes entender a lo que me refiero. Cualquiera hubiera creído que eran agua y aceite, pero como acabas de ver, las apariencias engañan. ¡Debo admitir que hasta yo me sorprendí! –se acercó a su silla y tomó asiento, haciéndole ademán a Harry para que también se sentara-Ellos querían mantenerlo oculto por su imagen en el colegio, y así fue hasta que se dieron cuenta de que eran más diferentes de lo que pensaban...
—Pero... qué sucedió?-volvió a inquirir ansioso.
Su director profirió otro suspiro y continuó.
—Celos. Mara empezó a tener celos todas las chicas que se acercaban a hablar con Sirius, y él, que no podía ser más recatado, les seguía el juego, porque después de todo tenemos que admitir que su ego era un poco grande.
—Pero qué hizo ella?
—Ella empezó a decir que salía con Severius, cosa que a Sirius no le agradó en lo más mínimo, así que él hizo lo mismo con Lily, tu madre. Obviamente era un arreglo entre amigos, ya que estaba con James. Todo resultó bien al principio, hasta que... –se detuvo, y tomó aire antes de continuar- alguien atacó a tu madre
—Cómo?-pregunté sobresaltado.
—Alguien la hipnotizó para que fuera al bosque prohibido en donde... ya sabes que le hubiera pasado.
La voz de Harry se había apagado.
—Hagrid la detuvo justo a tiempo, pero de no haber sido por él quien sabe que le hubiera pasado.
—Y qué hicieron con Mara? La echaron del colegio?
—Nunca se supo quien fue... Lily no recordaba nada y nadie había visto a Mara cerca de ella... Sirius insistía de que había sido ella, pero no hubo pruebas suficientes... Además-continuó recuperando la voz- Mara siempre había rivalizado con tu madre también por el hecho de que ella era lo que se denomina sangre impura.
Hubo un silencio de unos cinco minutos. Harry no podía creer que había estado en la misma habitación con la persona que había intentado matar a su madre.
—Harry,-le dijo sacándolo del trance-no me gusta sermonear, pero creo que sabiendo esto no deberías involucrarte con Nyna.
—Entiendo...
—Sé que todo esto te resulta muy confuso. Has pasado demasiadas cosas ya y no quiero que lo sigas haciendo.
—Director..., usted sabe por qué Nyna vivió casi dos meses en el mundo muggle?-ya se había estado haciendo la pregunta unas mil veces, hasta que por fin la soltó.
—No es asunto mío saber en donde ha estado una estudiante durante las vacaciones-le explicó.
—Más precisamente, en Privet Drive-le dijo el morocho, causándole un leve sobresaltó al hombre.
—Cómo dices, Harry?
—Digo que yo conocí a Nyna en las vacaciones. Nos conocíamos, éramos amigos, y de repente empezó a pretender que no me conocía-le explicó errático.
—Bueno, lo que me cuentas es muy extraño, Harry... me encargaré de averiguar acerca de ello. Mientras tanto creo que deberías olvidarte de este tema. Déjamelo todo en mis manos.
—Pero...
—Y también te aconsejaría que no te acercaras a Nyna Garcia por el momento. Puedes irte-y le dio la espalda, demostrándole que no iba a escuchar ningún otro "pero".
Salió del despacho de mala gana, y se dirigió derecho a la torre Gryffindor.
Aquélla noche no pudo cerrar un ojo, como era de esperarse. Pensó en su madre..., en Nyna..., en Mara..., en Sirius... y recordó lo que estaba pensando justo antes de que Dumbledore lo sacara del pensadero. Y si Sirius... era el padre de Nyna? Tenían ambos un cierto parentesco...
Y tal vez... por eso Nyna había empezado a ignorar que lo conocía. Capaz ella había averiguado la verdad de lo que le había pasado a su padre, como había... muerto, y que él era el responsable, y con eso los recuerdos volvieron a atormentarlo...
Trató de volver al tema de Nyna... Podía ser, pero todo era muy volátil, necesitaba averiguar más.
Y entonces en ese momento recordó lo que le había dicho Dumbledore.
"Dejarle que maneje todo, si claro-se dijo apretando los dientes- Así como manejó las cosas con la profecía? No lo creo. Si esto tiene algo que ver con Sirius, no voy a descansar hasta descubrir la verdad..."
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
:NoTe DeLLa ScRiTToRa:
Las cosas empiezan a ponerse un poquito más interesantes, y es solo cuestión de tiempo (y de que mi divina musa me visite más seguido ¬¬) de pasar esta parte "light" a lo bueno...
GraCiAs PoR SuS ReVieWs! n.n, prometo que se pondrá más bueno... ustedes sigan leyendo... dejen reviews!
Sigo editando lo más rápido que puedo! X.x
Grazie per leyere! n.n
