Este relato esta basado en la novela de JK Rowling, Harry Potter. Desde ahí he partido para integrar a un par de personajes propios y crear esta historia con intención de alimentar mi imaginación y volverme parte (aunque fuese ambigua) de este fascinante mundo. Cualquier coincidencia con otro fanfiction es pura casualidad puesto que ya no soy consciente de lo que mi mente delira.
Desde ya, gracias por leer, n.n
La Ninia Nyna
LA ALIADA
6
Detrás ojos azules
Al día siguiente Harry se disculpó con Ron y Hermione, casi suplicante, y ellos parecieron haber meditado los sentimientos y preocupaciones de Harry, así que lo perdonaron. Les contó lo sucedido la noche anterior, y para sorpresa de él reaccionaron mejor que como pensó que lo harían, y encima le ofrecieron ayuda.
—Ahora entiendo por qué querrías averiguar sobre Mara, me da igual de mala espina que la hija-afirmó Hermione-. Y Dumbledore no te dijo nada más?
—No. Oh, si, que me olvidara del tema que él se iba a encargar-dijo con tono sarcástico.
—Si, claro, y ni siquiera sabía que estuvo viviendo dos meses enfrente de tu casa-dijo Ron.
—Por eso mismo, creo que tenemos que encargarnos del tema nosotros mismos-propuso..
—Esta bien-contestó firmemente su amiga, haciendo pestañar a los dos chicos-. Esto ya no tiene que ver con tu obsesión hacia ella sino con su procedencia.
—Si, exacto-"Bueno, técnicamente... ¬¬"
—Vamos a averiguar quien es su padre.
—Y qué se supone que haremos?
—Ya pensé en eso, Ron. Quiénes en el colegio pueden aportarnos más información acerca de esto?
—Bueno... está Dumbledore, pero "parece" no saber más de lo que le contó a Harry... -dijo el pelirrojo pensativo.
—Después está Snape,-añadió Hermione-pero creo que no cooperaría con nosotros tan fácilmente, ni aunque le diéramos de tomar Veritaserum. Entonces nuestro último recurso sería...
—Malfoy-torció apretando los dientes Harry.
—Exacto. Pero cómo hacemos para que nos diga lo que sabe?
—Y la poción multijugos? Ya nos ha funcionado bastante bien con él-recordó Ron.
—Es cierto! Brillante idea, Ron, aunque en su momento fue mía.
—Hey! No me das crédito por nada.
—Pero,-interrumpió el morocho que se había quedado callado- si nos hacemos pasar por Crabbe o Goyle o Parkinson una vez más para quitarle información a Malfoy, no creen que pueda llegar a pasar lo mismo que antes?
—Qué Hermione se vuelva a convertir en gato?-preguntó inocentemente Ron, mientras Hermione lo miraba con ganas de darle un puñetazo por haber mencionado aquello otra vez y encima en voz tan alta, provocando algunas risas a sus espaldas.
—No. Que él no sepa nada al respecto.
—Es cierto. Y entonces?
—Entonces creo que te tendrías que convertir en Draco, Harry-le dijo su amiga con una sonrisa jocosa en el rostro.
—QUÉ QUE?
—Si,-admitió Ron-tiene razón.
—No, ni loco. Ya fue demasiado convertirme en Crabbe como para ahora hacerlo en Malfoy!-protestó en voz baja.
—Pero es lo más seguro, Harry, piénsalo... Te haces pasar por él e inocentemente le empiezas a preguntar sobre su padre. Es lo mejor!
—Y por qué yo?-dijo el morocho con voz caprichosa.
—Quién más puede? Ron?-y lo miró burlonamente.
—Me estas insultando o salvando el pellejo?
—Ambas-le dijo su amiga en un susurró-. Pero como te decía-continuó hablando normal- si estas dispuesto a averiguar sobre el padre de Nyna vas a tener que ir a la fuente.
—De acuerdo... lo haré.
—Listo, todo acordado entonces. Pero voy ha tener que necesitar de un mes para preparar la poción... Ya casi se me olvidaba ese pequeño detalle. S Bueno, creo que el mejor lugar para hacer es mismo baño de Myltre la llorona puesto que nadie va allí. La poción la tengo guardada por ahí (nunca se sabe) y de los ingredientes me sobraron suficiente de la última vez.
—Los guardas? Qué planeabas hacer con ellos?-le indagó Ron con mirada desconfiada.
—Nada, por supuesto-dijo con un tono sospechoso-. Los guardé por si los llegábamos a necesitar en otra ocasión...
—Si, claro...¬¬
La preparación de la poción empezó el diez de octubre y parecía una eternidad hasta que fuera aunque sea noviembre. Los profesores no tenían compasión y los habían llenado de exámenes a cerca de los temas vistos años anteriores, lo cual les resultó peor que si les hubieran tomado temas nuevos. Del primer año no se acordaba de nada, en el segundo no había hecho nada por culpa de las petrificaciones y para colmo había suspendido los exámenes así que menos había estudiado, de tercero tenía algunas cosas flotando pero nada conciso, en cuarto prácticamente tampoco había hecho nada por el torneo de los tres magos, y en quinto cómo diablos iban a poder recordar que había visto con todo lo que le había sucedido? Y ni hablar del alto rendimiento educativo que tuvo la dirección de Dolores Umbridge.
Con tantas tareas y exámenes, Harry había empezado a olvidarse de Nyna, y ella también había hecho lo mismo ya que rara vez decía algo cuando se lo cruzaba. Harry por su lado la había dejado de acosar con la mirada y obsesionarse con su presencia en la habitación, pero pasó algo que no se esperaba...
Una mañana mientras desayunaban llegó el matutino correo. Todo parecía normal hasta que de repente unas seis lechuzas entraron por una ventana con casi 400 rosas amarillas y las dejaron caer sobre la mesa de Slytherin.
Harry había sentido, desde el momento en que se había levantado, que ese día era algo... pero no recordaba bien que era, pero justo en ese momento lo recordó.
"14... de octubre! Hoy es el cumpleaños de..."
—¡Feliz cumpleaños, linda!-gritó Draco levantándose, llamando la atención de todo el salón, aunque ya de por si las rosas lo habían hecho- Cuatrocientas rosas para mi sol de cada día-lo cual sonó totalmente irónico por el trueno que resplandeció en el cielo en aquel momento.
—De quién es el cumpleaños?-preguntó Ron estupefacto de aquel espectáculo.
—De Nyna... -dijo casi partiendo su tenedor al pincharlo en su plato.
Nyna se encontraba escondida junto a Draco en la mesa de Slytherin, y estaba más roja que nunca.
—Qué no me vas a decir nada?-preguntó Draco inclinándose.
Harry tenía la mirada pendiente de lo que Nyna fuera a hacer, pero ella parecía petrificada mirando hacia los costados. En ese momento sus miradas se cruzaron, pero Harry la corrió rápidamente.
—Son hermosas, Draco-dijo levantándose-. Gracias-y le plantó un beso en la comisura de los labios, volviendo al pálido rubio carmesí.
La sangre le hervía, tanto que pensó que su rostro estaba rojo y de los oídos le salía vapor.
—En un mes... vas a ver... vos y ese... -dijo entre dientes, mientras Ron se moría de risa-. Y tú de que te ríes?-le ladró mostrando los dientes.
—Jumjum-torció como para ocultar su risa y endureció su semblante lo más que pudo- del espectáculo, claro está.
—Yo no le veo lo gracioso.
—Bueno... imagínate de aquí a un mes convertido en Malfoy-empezó cambiando de tema-, crees que podrías... no sé... correr en calzoncillos por los casillos?
—Que mal gusto para las bromas tienes, Ron... –dijo algo absorto, pero al ver el sonriente y arrogante rostro de Malfoy agregó-Lo voy a meditar...
Noviembre llegó, y con él la peor de todas las olas polares. El cielo estaba negro de día y de noche, y la temperatura había bajado unos quince grados Pero a pesar del horrible clima, adentro del castillo las cosas parecían estar mejorando. Los exámenes de repaso habían terminado y por fin iban a empezar con el programa (aunque no sabían si estar tristes o felices a cerca de ese hecho), habían subido sus calificaciones a comparación al mes anterior, no hubo más espectáculos de ningún tipo, sus clases de Oclumancia iba mejorando aunque Snape no se lo hacía fácil, ¡y la poción multijugos estaba casi lista!
—Ya sólo le falta un par de días. Pero tienes que buscar algo de Draco, Harry.
—Puedo cortarle un pedazo de piel?
—Ahy, Harry! Qué sádico. Con un cabello alcanza, pero creo que sería mejor sacárselo el mismo día cuando lo saques de acción, para no cometer... errores, entiendes?-la castaña puso cara incómoda.
—Si... Y no puedo aunque sea golpearlo para sacarlo de acción?
—Si quieres que te suspendan, has lo que quieras.
—Qué injusta!-puchero- Tu te diste el gusto en tercero!
—Piensa en mi propuesta-le dijo Ron al oído-. Es mejor que una patada en donde tu sabes. Humillación, es la palabra a la que todos le tememos.
—Es que, Ron, piensa. No me resultaría muy agradable hacerlo, y que tal si me convierto en mi mismo justo en ese momento?
—Mmmm, sí, no? XD
Faltaban 5 días pero Harry sentía que eran 5 semanas; cada minuto parecían horas. No podía más con la bronca que tenía en su interior, quería descargarla. Ya se había olvidado del objetivo de la misión, sólo quería ver a Nyna sufrir como ella hacía con él. Quería venganza.
Ese mismo día antes de una de las prácticas de Quidditch de Slytherin (a las que, obviamente, Nyna asistía) se cruzó con Draco y Nyna, pero ellos no notaron su presencia en la penumbra del pasillo. Rápidamente se escondió para escuchar lo que hablaban.
—Esta noche nos vemos, no?-le dijo meloso el rubio. Harry sintió la vena de la frente hincharse.
—Hoy? Pero, Draco, corazón...
—Qué pasa? No tendrás miedo de volver a encontrarte con ese cara rayada, o si?-Harry dudó de salir de su escondite, una columna a solo unos pasos de la pareja, pero se quedó helado ante la contestación de Nyna.
—No le digas así-dijo con tono fuerte.
—Bueno, si quieres puedo llamarlo pararrayos con patas, televisor con antena...
—Que infantil que eres.
—Auch, eso dolió-dijo llevándose una mano al pecho-. Vas a tener que recompensarme más tarde... -y se fue acercando para darle un beso.
—Aquí no!-y lo apartó-. Puede venir alguien.
—El otro día no te importó delante de todo el Gran Salón-y se inclinó una vez más.
—Esta noche-le dijo deteniéndolo con la mano.
—Vendrás?
—Sí.
—Excelente. Bueno, creo que la práctica va a comenzar, te espero en la puerta de la sala común. A las nueve?
—-Y si nos ve alguien?
—Estoy haciendo mi ronda de prefecto-dijo en tono obvio.
—Ok.
—-Un beso de despedida?-le inquirió a acorralándola contra la pared.
—Mmmm, esta bien-y se acercó y le dio un piquito.
—Hey...
—Esta noche-le dijo la chica escapando de entre sus brazos para salir corriendo y pasar a escasos pasos del escondite de Harry.
Harry sintió una impotencia horrible. A pesar de odiarla tanto, a pesar de que lo hubiera traicionado y mentido, a pesar de que ella estuviera con otro, a pesar de todas las cosas que le había dicho y hecho... ella era la razón por la cual no podía dormir de noche... la quería, es más, la quería demasiado. Esto lo confundió más que nada; sentía rabia hacia Draco que podía besaba, abrazarla... sentía odio, verdadero odio. "No puedes engañar al corazón" o eso dicen, y para Harry era un hecho. Quería a Nyna y no podía dejar que Draco se la sacara.
Alrededor de las ocho esperó a Draco que terminara su práctica.
—¿Nyna?-preguntó al oír pasos detrás de él. Lo último que recordó antes de perder el conocimiento fue que alguien gritando: Desmaius!
El rubio calló tendido sobre el suelo, golpeándose la cara.
"Bueno, por lo menos algo logré...", pensó con satisfacción.
Lo arrastró hasta un armario cercano; le sacó la túnica de Slytherin, y estaba a punto de sacarse la suya cuando lo recordó, "Bueno, Ron, algo de tu deseo se va a hacer realidad...". Le arrancó un mechón rubio (por no decir que le dejó casi un hueco pelado en la cabeza) y se fue corriendo a toda velocidad hacía el baño de Myltre, sellando la puerta del armario para que nadie la pudiera abrir en menos de 12 horas.
Casi resbala con el charco de agua, pero para mala suerte de él, Myltre lo oyó.
—Hola Harry-le dijo, en un estado que se podría denominar "contento".
—Hola Myltre. Cómo estas?-le preguntó educadamente, lo último que quería era que empezara a llorar y lo terminara empapando de agua de escusado o lo descubrieran, y esta vez no tener tanta suerte.
—Bien... Le he preguntado a la chica cara de gato por ti-empezó a decir melosamente.
—A sí?-dijo esta vez sin importancia mientras se inclinaba sobre la poción en una de las cabinas. No hacía burbujas, es más, ni si quiera estaba espesa, cosa que recordaba perfectamente de la ultima vez- Bueno... tendré que tomarla igual-se sirvió en un vaso que se encontraba al lado del caldero, agregó los cabellos y se tragó la repugnante poción.
Aguantando los espasmos de asco, sintió como su cuerpo se hinchaba como un globo, luego empezaba a burbujear, y finalmente volvía a un tamaño y color humanos. Había funcionado: se había vuelto a la imagen y semejanza de Draco.
Se contempló en el espejo estupefacto un minuto, pero luego vio su reloj: faltaban cinco minutos para las nueve. Se empezó a poner la túnica de Slytherin, cuando Myltre le volvió a hablar.
—No estaba lista, sabías?-le dijo embozando una sonrisa.
—Ya lo sé, pero era una emergencia-al oír la voz de Malfoy, a Harry le corrió un escalofrío por la espalda.
Estaba a punto de irse, cuando la fantasma se acercó y le dijo:
—Harry, recuerda mi propuesta de hace 4 años... -pero Harry no se detuvo a cuestionar tal comentario y se fue corriendo hacía la puerta de la sala común de Slytherin.
Los pasillos parecían interminables... hasta que por fin llegó hasta aquel muro descubierto y húmedo, en donde esperaba Nyna con una reluciente túnica oscura que contrastaban fuertemente del pálido de su piel, el cabello suelto sobre sus hombros, su rostro levemente maquillado y sus labios...
—Draco,-dijo volteándose- llegas tarde.
—Perdona... -Nyna lo miró extrañada. "Tonto! Rápido! Di algo que diría Malfoy"-... el tiempo vuela cuando se la pasan halagándote-terminó algo forzado.
—No te volviste a caer de la escoba, o si?-le dijo inspeccionándolo de reojo.
—No, yo... -se calló cuando Nyna puso su mano sobre su frente. Su mano... tan suave, tan amorosa. Sentía un hormigueo insoportable en el estómago, además, la ultima vez que había estado tan cerca de Nyna había sido en el baño de chicas.
—Por qué te quedaste viéndome así?-preguntó sonriente- Como si fuera la primera vez que te tomó la fiebre... -y retiró la mano-. Te acordas de esa vez que estabas re-colorado y tu madre seguía insistiendo que te habías ensolado? Fui yo la que le dijo que tenías fiebre.
—Si... Y qué edad teníamos?-preguntó Harry tratando de dar charla.
—Pufff, no lo sé...Unos... 5 años? No lo sé... no sé ni siquiera como me acuerdo de eso. Bueno, a donde vamos?
—A dónde?
—Si. Me dijiste que íbamos a dar una vuelta por el castillo o algo así.
—Ahh, cierto. Este... a dónde queres ir?
—Estas seguro que estas bien?-y lo miró con cara aún más extrañada.
—Si, si, vamos... a la torre de Astronomía.
—Ok, vamos-y se fueron caminado por el oscuro y enorme pasillo.
Pasaron varios minuto de silencio, Harry tenía miedo de hablar; no le salía ser como Draco, no podía evitar ser "amable", el otro era tan impulsivo y charlatán. Tenía miedo de que Nyna lo descubrirá, ya que, conocía a ambos y las diferencias eran muy notorias. Se sentía inseguro, y a la vez entusiasmado de poder caminar junto a ella como antes, pero su miedo le ganaba y se encontraba a veinte centímetros de ella.
—Por qué estas tan callado?
—Es que... estoy algo cansado. Y tú?
—Yo siempre estoy callada... -y bajó la mirada.
Obviamente aquella no era la Nyna que había conocido, que le habría sucedido?
Por fin llegaron a la torre de Astronomía, y para suerte de Harry, no se cruzaron con nadie en el trayecto.
—Pasa-le dijo-no debe de haber nadie... (o eso espero)-ambos se acercaron a una de las ventanas.
—Wow, que hermoso-por aquellas enormes ventanales se admiraba un mar de estrellas intermitentes y la luna en cuarto menguante que creaba un paisaje nocturno hermoso.
—Si, lo es-dijo observando a Nyna bajo la luz de la luna, tal y como aquella vez en el jardín de Privet Drive cuatro.
—Realmente estas muy raro hoy. Pareces embobado.
—Por qué?-dijo tratando de usar aquel tono quisquilloso típico de Draco.
—No lo sé... Tal vez he pasado demasiado tiempo en Argentina.
—Tal vez si... cuantos años fueron?
—Once-dijo como si ya hubiera pensado más de una vez en aquel número.
—Como ha pasado el tiempo...
—Sí... y cuantas cosas en tan poco tiempo... -la mirada de Nyna se volvió melancólica.
—Qué te pasa?-se acercó a ella.
—Nada... no es nada. Rollo mental-Harry reconoció esa mirada, era la tercera vez que la veía: una en el jardín de la casa de los Dursley, otra en el baño de chicas, y esta ahora; esa mirada melancólica, distante, guardaba un dolor interno, un secreto.
—De qué tipo?
—Del tipo... íntimo-dijo cortantemente.
—Y por qué no me puedes decir?
—Ya sabes porque... Qué te lo tengo que deletrear?-obviamente Harry no sabía de que carajo hablaba, así que insistió.
—Es que soy torpe de memoria.
—Desde cuándo?-le dijo extrañada- Sólo cuando te conviene...
—Y?-preguntó terco.
—Qué?
—Me vas a decir?
—Uhy, ok: M-A-M-Á, feliz?-la chica se encogió de hombros- Ya sabes... lo mismo de siempre: "Tienes que ser de tal y tal manera, y hacer tal y tal cosa, y bla bla bla...",... no lo soporto más.
—Bueno, ya conoces a las madres... -Harry no pudo evitar recordar lo que Dumbledore le había contado de Mara y decir esta frase con cierta falsedad.
—Vos lo decías porque tu madre no se mete en tu vida-en su voz se notaba una congoja horrible-. Conmigo es diferente, yo nunca conocí a mi padre, entonces mi madre piensa que eso le da derecho a meterse en todos los aspectos de mi vida. Pero bueno, vos en ese aspecto lo tenes a tu... Oh perdón.
—Esta bien-dijo Harry justo a tiempo, no había escuchado la conversación por mirarla.
—Es que... yo sé que vos también has sufrido-se empezó a acerca-y quiero que sepas que puedes confiar en mí.
—A veces me es difícil, no sé quien eres en realidad, Nyna-no lo había pensado, sólo lo dijo. Extrañaba tanto las charlas con ella, extrañaba la tranquilidad de que sus ojos cafés le daban.
—Es que... ni yo sé quién soy a veces. No sé en donde termina mi madre y empiezo yo.
—Pero tu madre no es igual a vos-algo en la forma en la que dijo "vos" hizo que la mirada de Nyna se clavara en él-. Es decir, ella cómo era a tu edad?
—No lo sé. Ella nunca habla conmigo de su adolescencia, es más, creo que nunca habla conmigo de ella.
—Por qué?-empezó a sentir un hormigueo que le recorría la espalda acompañado por un escalofrío.
—Es que fue algo dura su infancia. Ella tuvo que venir al colegio, cuidar a mi abuela y a la vez mantener su hogar-la voz de la chica se tornó fría- Y todo por culpa... de esos malditos sangre sucia-Harry nunca había oído hablar a Nyna de esa manera-. Estas bien? Estás demasiado pálido... -su voz había cambiado para volver a tomar aquel tono cariñoso otra vez.
—Estoy... bien-casi se traga el "bien"; un horrible espasmo le dio una punzada en el estómago.
—Draco... gracias por escucharme-dijo acariciando su rostro y empezó a inclinarse para besarlo.
Harry dudó, no solo por estar en el cuerpo de Draco, sino también porque sentía un punzante dolor en el estómago.
—Nynita... –"La poción..."
—Cómo me llamaste?-dijo levantando una ceja.
—NynAHHHH-otra punzada más fuerte que la anterior lo derrumbó en el frío suelo de mármol.
—Qué pasa! Qué es eso!-en la frente de Draco había empezado a aparecer la cicatriz de Harry.
Su cuerpo empezó a convulsionarse, su visión se nubló, pero no sabía si era porque estaba volviendo a ser el mismo o porque se iba a desmayar. Nyna se sentó junto a él, sin parar de abrazarlo para que pararan las convulsiones. Sentía la lengua pegársele al paladar, su cabeza parecía estar siento apretada por un torniquete, la piel le quemaba... pero luego de unos minutos empezó a sentir cansancio y frío... mucho frío , y sintió como poco a poco se sumergía en la oscuridad silenciosa, mientras lo único que escuchaba era un sollozo que repetía:
"Tonto... Resiste, no te voy a abandonar... nunca... "
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
:NoTe DeLLa ScRiTToRa:
Wow... que vaga que estoy últimamente... pero por fin me volvió a pegar el bichito y volví a escribir y a editar.
Quiero agradecerle a HadaLiz por estar siempre inquiriéndome acerca de esta historia y leyéndomela también, gracias primita! n.n Aunque creo que pronto me vas a querer matar...
También gracias a todos los demás que me han estado leyendo: Jacky, Devi, Lucas, Gige (espero que te hayas puesto al día), y muchos más que ahorita no recuerdo por el cansancio que tengo v.v
Sigo editando lo más rápido que puedo! X.x, que falta mucho por venir...
DeJeN ReVieWs!
Grazie per leyere! n.n
