Este relato esta basado en la novela de JK Rowling, Harry Potter. Desde ahí he partido para integrar personajes propios y crear esta historia con intención de alimentar mi imaginación y volverme parte (aunque fuese ambigua) de este fascinante mundo. No busco ningún crédito al escribir esta historia. Cualquier coincidencia con otro fanfiction es pura casualidad puesto que ya no soy consciente de lo que mi mente delira.
AVISO: En este capítulo hay una violación; la he marcado, así que si eres impresionable o simplemente no la quieres leer, puedes no hacerlo. Vuelve a haber un Flash Back que transcurre a partir del encuentro que tuvieron Nyna y Harry en la Torre de Astronomía; esta marcado al igual que en el capítulo anterior y espero no marearlos con los intervalos.
Gracias por leer,
Nyna
LA ALIADA
11
El precio de la lealtad
Sus pies se separaron del suelo y sintió el miedo apoderarse de ella. Sentía sus cabellos volar y alborotarse por la velocidad de la trasportación y vio el tiempo detenérsele. Ese era su trayecto al patíbulo.
"Y pensar que es mi propia madre es la que me esta llevando...", pensó reprimiendo otros pensamientos todavía más dolorosos en su mente; en algún rincón de su alma había pensado que ella estaría de su lado, pero se equivocó. "Ya falta poco... para que todo termine."
Cuando la oscuridad que las rodeaba empezó a desvanecerse aterrizaron en aquella sala que hacia tan solo un par meses había visitado por primera vez. Mara arrojó a Nyna, cayendo esta de cara al suelo.
—Levántate —le ordenó apuntándole con su varita.
—Te encanta decir eso, verdad? —y se levantó enfrentando a su madre sin inmutar su rostro apaciguado, pero aterrorizado en el interior
—He desperdiciado dieciséis años de mi vida... Si hubiera sabido lo que sucedería te hubiera abandonado sin dudarlo.
—Seguramente mi vida hubiera sido una dicha comparada a como lo fue —dijo fríamente la joven de ojos cafés.
—Te hice fuerte, te hice una guerrera, tal y como la vida hizo con mi señor y yo.
—Entonces déjame tratar de comprender que te tendría que agradecer: que nunca me dejaste conocer a mi padre o el haber dejado que lo mataran!
—Pues ambas claro. Tu padre era un traidor, tal y como vos. No sé como no me di cuenta antes.
—Entonces... que estas esperando? ¡Mátame de una maldita vez! ¡Termina!
—No voy a ensuciarme las manos, aparte a mi no me traicionaste después de todo. Él saldara cuentas con vos —una diabólica sonrisa se dibujó en sus labios.
—Puedo preguntarte algo antes, madre? —preguntó fríamente.
—Sí, alguna vez te quise —dijo con sarcasmo.
—Esa no iba a ser mi pregunta, pero gracias por el dato —dijo inmutablemente—. Mi pregunta era por que me tuviste; podrías perfectamente haber abortado dado que no creo que estuviera en tus planes quedar embarazada del mejor amigo de James Potter...
—Esas cosas no se preguntan, hija —su rostro era impenetrable, sin sentimiento alguno... tal y como siempre lo había sido.
—Me lo debes.
—Yo no te debo nada a vos, pero si queres saberlo hubo un tiempo en que amé a tu padre y tal vez ese recuerdo fue lo que me convenció de tenerte.
—Lastima que a mí nunca me amaste, me quisiste tener para tus proyectos, tal y como Él quiso.
La fuerte conversación fue interrumpida por los sonoros pasos, o así le parecieron a Nyna, que bajaban la escalera. El silencio se apoderó de la habitación mientras paso tras paso aquella figura tenebrosa se iba acercando. Nyna sintió el mismo miedo que había sentido en su último encuentro con Voldemort, pero sabía que esta vez las cosas sería muy diferentes; esta vez él no tendría piedad.
o-o-o-o-o FLaSh BaCk o-o-o-o-o
Después de lo sucedido en la Torre de Astronomía, sabía que ya no iba a poder tranquilizar las cosas en su cabeza. ¿Qué era lo que le pasaba? Había tenido la oportunidad servida en charola de plata de matar a Potter y... no había podido. Todo era perfecto, ella misma hubiera podido dejarlo morir y llevado con el Lord en ese estado de coma; pero en vez de eso lo había dejado en la enfermería! Se sentía una completa estúpida, no se podía entender ni ella.
"¿Qué voy a hacer ahora?", se preguntaba constantemente tirada en la cama de su habitación en la espera de la salida de los alumnos para el receso de invierno. "Va a matarme... eso hará... eso hace con todos los que osan traicionarlo", unas lágrimas silenciosas cayeron de sus ojos turbios cuando tocaron la puerta.
—Nyna? Ya nos vamos —dijo Draco.
—Ya voy —y se irguió y trató de aclarar su rostro tristón. Hechizó su bolso para que la siguiera y salió del dormitorio vacío.
—Te encuentras bien? —le preguntó algo preocupado— Por qué te quedaste sola en el dormitorio? —y levantó una ceja.
—Es que voy a extrañar el colegio, eso es todo.
—Vamos, la casa de tu madre no debe ser tan mala, aunque esta en un barrio muggle...
—Es que no la soporto —contestó terminantemente.
—Si quieres puedes pasar las fiestas con mi madre y yo —pobre Draco, pensó, a pesar de ser el hijo de un reconocido mortífago, el Lord no quiso meter la pata dos veces con un Malfoy, y luego de que su padre hubiera sido llevado a Azkaban, Draco no supo nada más a cerca de Él o de los mortífagos, incluyendo a Mara y a Nyna.
—No..., no puedo.
—Vamos...
—No, no puedo, Draco. Ya sabes como se pone si uno no hace lo que ella quiere.
—Ok..., te voy a extrañar, sabes? —dijo con tono cariñoso.
—Yo también —y sonrió tímidamente.
En el expreso de Hogwarts que los llevaría hasta King's Cross no conversaron mucho, solo recordaron viejos tiempos, aunque en el caso de Nyna era más descifrar. Aunque no sintiera lo mismo que Draco, lo quería, y mucho dado que él había sido su primer amigo y su primer beso. Cuando lo veía todavía podía ver al pequeño con quien jugaba en aquella plaza a las escondidas. Aunque se hiciera el malo y el duro, Nyna lo conocía y nunca iba a olvidar aquella confianza que él tuvo con ella, a pesar que ella nunca pudo tenerla con él.
El tren por fin se detuvo y ambos descendieron. Traspasaron la falsa pared y antes de separar sus caminos, Nyna se volteó sorpresivamente y besó sus labios como aquella distante primera vez.
—Chau —y se alejó del atontado rubio para perderse entre la multitud. Pronto encontró aquel mismo coche negro que la esperaba enfrente de la estación, y se subió en él. Mientras el auto empezaba a moverse y las figuras de la ventana se iban volviendo tinieblas, lamentó no haber besado por ultima vez aquellos finos labios durmientes antes de dejarlos en la enfermería.
Al llegar a la mansión Riddle un calor muy fuerte se iba apoderando de su pecho. No quería imaginar lo que la esperaba adentro, así que se acercó casi corriendo hasta la puerta. Sí todo iba a terminar, que fuera por lo menos rápido, pensó.
—Llegué —dijo en pársel con la garganta seca, y las puertas se abrieron súbitamente. Entró mientras sus palpitaciones incrementaban.
—Bienvenida, hija —le dijo fríamente su madre desde una de las butacas del salón, y justo en ese momento Nyna tuvo que evitar el sobresalto cuando la puerta detrás de ella se cerró de un portazo—. No sabes como esperábamos tu llegada... —la mirada de su madre le decía todo: estaba en grandes aprietos, pero no se iba a dejar intimidar por aquella persona que llamaba "madre" sin sentirlo verdaderamente.
—En donde está? —dijo ignorando el fuerte palpitar de su corazón y la repentina mirada de antipatía de su madre.
—Arriba. Sube, te esta esperando... —la sonrisa que se dibujó en sus labios la hizo estremecer.
Nyna volteó y empezó a subir aquella escalera que parecía interminable. Los ornamentos del pasamanos daban la impresión de que iba ingresando lentamente en una cripta. Trataba de no pensar en lo que la esperaba arriba... aunque si salía viva de esa sería de puro milagro.
Al llegar al piso superior se encontró con un montón de puertas, pero una llamó su atención más que las demás por tener una serpiente en la manija. Cuando acercó su mano para girarla esta se abrió sola.
—Pasa —dijo su fría voz desde el interior. Nyna no pudo responder por temor a atragantarse y perder la compostura, y simplemente pasó. En aquella penumbra vio la ornamentada poltrona en la que sin duda él se encontraba—. Al fin... vamos a hablar de frente, Nynita —y esta vez no se sobresaltó cuando la puerta detrás de ella se volvió a cerrar de un portazo, pero si cuando se dio cuenta de que no eran ornamentos los que rodeaban la silla—. Te presento a Nagini —dijo haciendo a la joven abrir los ojos como platos al ver a la gigantesca anaconda enroscada en la silla de Lord Voldemort—. Cómo viajaste? —preguntó sin importancia a la petrificada rubia.
—B-bien —"Maldita sea! No tiene que ver que... que..."
—Que me temes? —dijo causando el temblor en sus manos.
—C-cómo...?
—Vamos, Nyna... Me crees tan idiota como para no saber Legirimancia?
"Tarada!"
—No, no señor —dijo precipitadamente.
—Pues claro que no —y se levantó de su silla y se deslizó hasta donde ella se hallaba.
"Es mi fin..."
—Se cada uno de los pensamientos que pasan por esta cabecita —y deslizó su mano por su cabello, atrapando entre sus dedos un mechón que retorció con delicadeza—. Cada sentimiento en tu corazón —acercó su rostro y Nyna pudo sentir su frío acariciarle la mejilla, mientras sus finos labios susurraban en su oído—. Cada excitación... —La joven tragó en seco.
—Señor, perdóneme... —se ahogaba—. Perdóneme, deme otra oportunidad...
—Yo no soy de ese tipo de personas, ya lo sabes—contestó secamente.
—Lo sé, pero es que... me equivoqué, pero sé que no me volverá a pasar.
—Claro que no —y la miró con una mezcla de maldad y picardía.
—Y... lo acabaremos.
—Error —el corazón de Nyna se detuvo— TÚ lo acabaras.
—Cómo?
—Ahora tu tendrás que matarlo.
—Yo?
—No juegues conmigo, Nynita —dijo volviendo a su tono frío—. Sé lo que piensas, lo que sientes. Aunque trates de engañarte a ti misma conmigo no lo vas a lograr, y por eso quiero que lo mates con tus propias manos.
—Yo... yo no puedo. No sé como ni... tengo la fuerza; él es más fuerte que yo.
—La fuerza la tienes, créeme, de la técnica no te preocupes, la aprenderás muy fácilmente. Ya me arriesgué demasiado enviándote a Hogwarts y no voy a dejar que todo se me salga de las manos.
—Pero Señor...
—Nada de peros —dijo enardecido—. Ahora hablemos de cómo vas a pagarme.
—Pa-pagarle?
—Pues claro, no pensaras que te daría otra oportunidad así como si nada, o sí? Ya te dije que no soy ese tipo de personas… —el pecho de Nyna iba a estallar; había presentido "ciertas actitudes" fuera de lo común en su tío, pero no podía estar refiriéndose a...
—Y cómo voy a pagarle, señor? —dijo tratando de recuperar un poco el control de la situación— Qué no tengo ya que acabar con Potter yo misma?
—Eso es aparte, niña mía —el Lord continuaba con aquella mirada de maldad y picardía que empezaba a quemarle la piel—. Pero hay algo que me interesa mucho más en este momento... —y lentamente fue deslizando la capa de la chica de sus hombros con sus manos—. Por qué tiemblas? —inquirió al sentir la piel de la chica bajo la camiseta.
—Qué quiere de mí? —preguntó quedamente, hipnotizaba por aquellos rubís.
—Quiero ser el primero en tocarte como nunca nadie lo ha hecho... Quiero tenerte —dijo masajeando los hombros tensos de la joven.
—P-pero... no, no... Eso no se puede... mi madre, ella...
—Ella piensa que en este momento te estoy azotando —contestó como si nada—. Pero sería incapaz de herirte, a menos que me provocaras… —aquella mirada de advertencia la hizo temblar más—. Yo siempre consigo lo que quiero, recuérdalo.
Nyna intentó disimuladamente deslumbrar alguna salida en aquella penumbra, y vio algo que no había notado antes: una gran cama en revestida con seda en la parte superior y con unas luminosas sabanas, también de seda, de color escarlata. Aparte de la puerta que se hallaba detrás de ella, no había otra salida aparente. Su varita había quedado en el bolsillo interno de su capa que ahora yacía en el frío suelo de la habitación. Estaba atrapada. No tenía salida.
—Vas a cooperar o... Créeme, no me importa como sea, así que elige.
—A-ahora?
—Desde el momento en que te vi no he parado de pensar en este momento, que no te has dado cuenta? —dijo levantando una ceja— Ya no lo soporto más.
Nyna ya no sabía que responder; toda contestación razonable había abandonado su mente.
—Y? —preguntó calmadamente el Lord.
—N-no... lo sé… —dijo en un hilo de voz mientras unas silenciosas lágrimas caían de su rostro.
—Bueno... lo descubriremos —y acercó a su pecho a la joven para relamer sus labios cerrados por el shock. Con una pálida mano abrió su quijada para poder meter su lengua en aquella casi inexplorada cavidad.
La joven rubia estaba entre el grito y el llanto ahogado en su garganta por aquella boca que la besaba lánguidamente. Se quedó dura mientras esas frías manos iban recorriendo su cuerpo y se metían debajo de sus ropas. Su boca fue deslizándose por su mentón hasta su cuello, depositando babosos besos a su paso.
—Siempre... —decía ahogando las palabras en su cuello al besarla con cada vez más frenesí— consigo... lo que... quiero...
—Amo? —preguntó una voz detrás de la puerta.
—Qué quieres? —exclamó de mala gana Voldemort apartándose del cuello de Nyna para que su voz sonara severa y no quebradiza por la excitación, mientras la apretaba contra su pecho para que no emitiera sonido.
—Tenemos noticias sobre el cabecilla de los gigantes.
—Para eso me...? Después me las comentaras —dijo con rabia.
—Es urgente, Amo. Si no arreglamos esto ahora podría perder el contacto.
—Bueno, ahora salgo. Espérenme en el sótano.
—Si, Señor —y se oyeron los pasos del siervo bajar la interminable escalera.
—Creo que voy a estar algo ocupado por un par de semanas... Pero acabaremos con esto cuando tenga tiempo —besó suavemente sus rojos labios y la puerta de la alcoba se abrió, y desapareció.
"Siempre consigue lo que quiere...", recordó en su mente y el llanto le gano finalmente. Se cayó al suelo y cruzó sus brazos alrededor de sus piernas, tratando de recuperar valor para levantarse y salir. "Siempre", escuchó silbante detrás de ella; se levantó fingiendo estabilidad y se dirigió a una de las alcobas vacías. Debía salir de allí.
"Qué es lo que me pasa?", se preguntó ante el reflejo de su propio ser en el espejo. "Por qué ni lo dejé morir? Qué diablos le pasa a mi cabeza!", y golpeó su reflejo en el rostro lloroso, rompiéndolo en pedazos. Su ensangrentaba mano la hizo caer nuevamente al piso, mientras intentaba enrollarla con su camiseta.
—Yo no puedo amarlo... Todo fue una ilusión, una mentira.
—Que tu misma te creíste —le dijo un trozo de su boca en un pedazo de vidrio cerca de ella.
Ella no podía amar a Harry Potter, él era su enemigo, no, no podía ser... Pero Voldemort mismo le había revelado la verdad que ella se negaba a ver: que a fin de cuentas se había dejado llevar... Y ahora por eso ella debía matarlo.
"Matarlo? No, no... puedo hacerlo..."
"Tonta! Debes hacerlo, debes creerlo o él lo sabrá y... ", le dijo una voz en su cabeza.
Nyna se hizo un ovillo sin importarle los peligrosos vidrios que la rodeaban, y lloró y lloró, como no recordaba en años haberlo hecho.
—No... quiero... que... me toqué... —dijo entre los temblores de su cuerpo.
—Siempre consigue lo que quiere... —repitió su voz desde el pedazo de espejo para luego soltar una endemoniada carcajada que retumbó en cada uno de sus sentidos.
Los días pasaron, pero Voldemort se encontraba muy ocupado con la reorganización de sus tropas para tener descanso. Nyna por su lado seguía traumatizaba con aquel incidente y se estremecía cada vez que aquellos ojos carmesíes se posaban en su cuerpo. Era como si con tan solo mirarla la pudiese tocar... aunque en realidad se daba ese lujo, a pesar de que fuera por tan solo unos tres minutos; la acorralaba cuando los ojos de extraños no los vigilaban y la besaba o manoseaba con sus fríos dedos. Esto hizo de las comidas la peor parte del día para Nyna porque era cuando aquellas manos se deslizaban a escondidas por debajo de la mesa a sus piernas. Rara vez por esto ella asistía a la mesa, lo cual se hizo notar en su contextura.
La joven aprendió casi sin problema el Avada, aunque siendo su madre su profesora no fue gran cosa. Mara parecía estar deleitándose de los supuestos "azotes" del Lord que parecían haberla disciplinado de una vez por todas.
Nyna no conseguía paz, ni de día (cuando usualmente era ultrajada), ni de noche (cuando las imágenes de lo que podría ser que la esperara detrás de aquella puerta con manija de serpiente la atormentaban). Pero había una sola cosa por la que verdaderamente estaba preocupada: Harry. Temía por su vida más que por la de ella misma... Él era la única persona que la ataba a no terminar con su vida en ese momento que podía, antes de que perdiera lo único que le quedaba: su inocencia. Tenía que decirle lo que sentía, tenía que sacarlo de su pecho...
Navidad pasó como siempre pasaba: llena de melancolías y soledad, y pronto llegó Año Nuevo. Nyna llevaba varias semanas aquella carta, que parecía haber escrito mil veces, bajo su almohada... Llevarla encima ya no era un lugar seguro. Aquella noche de festividad, una gran cantidad de mortífagos llegaron a la casa. Nyna, como ya había hecho en Navidad, se quedó encerrada en su alcoba con aquella carta contra su pecho.
She's not the kind of girl /Ella no es la clase de chica
Who likes to tell the world /que le gusta decir al mundo
About the way she feels about herself /la manera en que ella se siente sobre ella misma
She takes a little time in making up her mind /Se toma un momento en arreglar su mente
She doesn't want to fight against the tide /no quiere pelear contra la marea
Al escuchar las felices voces alcoholizadas festejar y brindar, supo la hora que era. No era gran cosa estar allí sola ya que así habían sido la mayor parte de las fiestas de sus jóvenes quince años. Pero querría cambiarlo, quería darle significado a ese día, y también a alguien; quién sabía que podría llegar a pasar en este nuevo año...
Subió sigilosamente las escaleras hacía el ático escuchando todavía las charlas de los mortífagos sobre torturas y genocidios que se acercaban. Abrió la puerta y encontró al frío. El ático funcionaba como lechucería y estaba abierto al frío del exterior. Escogió a la lechuza más pequeña para que su ausencia no llamara la atención y colocó la carta en su pata.
—Harry Potter, Torre de Gryffindor, en su dormitorio, sobre su cama —le dijo al ave y esta salió por la ventana luchando contra la helada brisa huracanada.
And lately I'm not the only one /Y últimamente yo no soy la única
I say never trust anyone /Yo digo nunca confíes en nadie
Se quedó mirando aquella pequeña ventana, no quería volver a su alcoba... Temía encontrar a alguien en ella. Se quedó allí, hecha un ovillo por el frío, hasta que la luz de un nuevo día despertó sus ojos, y una gran alegría la invadió cuando vio a la pequeña lechuza durmiendo sobre una de las esquinas del techo y sin rastros de la carta. Ahora era seguro volver a su alcoba.
Los días volvieron a pasar tal y como antes, lentos y eternos. No iba a volver a Hogwarts hasta que el Lord pudiera terminar con ella, de eso estaba segura, así que no se molestó en preguntar cuando volvería.
—Hora de tu entrenamiento —dijo Mara golpeando la puerta de su cuarto. Nyna se irguió y salió del cuarto.
—Para qué te molestas en seguir enseñándome algo que ya se hacer mejor que vos? —le preguntó la joven, pero sin rastros de molestia o fastidio.
—No vas a pasar todo el día tirada en la cama —contestó severa ignorando el aspecto mal alimentado y lúgubre de su hija—. Vendí la casa de tu abuela, sabes? —a esto Nyna no dio más respuesta que un "Humgm"— Es la excusa que voy a dar en el colegio por tu ausencia, así que recuérdalo.
—Esta bien...
Enero y Febrero pasaron en la espera de lo inevitable, hasta que la espera terminó...
—Señor? —inquirió la voz ambigua de la rubia.
—Pasa.
La joven entró en aquel cuarto lúgubre una vez más, pero esta vez más mentalizada que nunca.
—Hoy volverás a Hogwarts —le dijo, como siempre, desde su silla, pero esta vez sin su reptil—, así que ahora acabaremos con nuestro asunto pendiente —y se desplazó como sobrevolando el frío mosaico hasta ella—. Has aprendido el Avada a la perfección —le dijo recorriendo con sus dedos su rostro inmutable—, pero esta es la mejor manera de demostrarme tu lealtad... —ella no se resistió, simplemente se dejó dominar. Sus finos labios volvieron a besarla mientras sus ropas caían al suelo.
Always the one who has to drag her down /Siempre el que tiene que tirarla abajo
Maybe you'll get what you want this time around /Tal vez consigas lo que quieres en esta ocasión
The trick is to keep breathing /El truco es seguir respirando
The trick is to keep breathing /El truco es seguir respirando
VIOLACIÓN------------------
Su piel desnuda se erizó y estremeció con las caricias de su lengua, pero su mente se encontraba en otro sitio, en otro mundo, muy lejano. Sus manos apresaban la carne bajo las prendas, como queriendo arrancarla. Una vez completamente despojada de sus ropas, se separo de sus rojizos labios para contemplarla. Se relamió los labios disfrutando el sabor de la saliva de la joven. Ella seguía quieta y fría, como muerta. La tomó de la mano y ella caminó hasta aquella mullida cama en donde se dejó recostar. Clavó la vista en el techo de seda de la cama en un inatentó de no sentir aquellas manos frías recorrer su vientre, pero no pudo. El hombre se despojó de sus ropas rápidamente con un hechizo y luego se abalanzó sobre la joven. Sintió su cuerpo caliente sobre el de ella, su potente erección rozando sus piernas, y lo único que pudo hacer fue escapar un par de lágrimas de sus turbios ojos.
—Eres mía... —le dijo a la altura de su cara, pero ella no volteó—. Casi pareces bajo el Imperius —dijo divertido, frotándose contra su ingle—. Estas segura que no quieres...?
—Quiero saber que me harás —dijo la chica tratando de no derrumbarse al llanto—. No quiero saber que... me pasó. No quiero no recordarlo.
Voldemort le corrió la mirada para poder ver sus ojos cafés turbios por las lágrimas. A pesar de no querer sentir lo que sentía, a pesar de no querer ver lo que pasaba, Nyna vio la cara del que estaba a punto de sacarle lo ultimo de inocencia que le quedaba, y vio una sonrisa que le hizo soltar más lágrimas reprimidas.
—Eres toda mía... —le repitió al tiempo que la volvía besar erráticamente, mientras una de sus manos bajaba hasta su palpitante miembro y lo introducía de una en el interior de la joven.
El grito de Nyna fue ahogado por sus sollozos en su pecho. Volvió a envestirla con fuerza, pero esta vez si pudo gritar, aunque fue más un chillido. Las lágrimas ahora corrían como un río por sus mejillas frías, y sus ojos se clavaron en los orbes rojos que la miraban mientras su boca era tomada otra vez, ahogando sus gritos con aquella rugosa lengua.
She knows the human heart /Ella conoce el corazón humano
And how to read the stars /Y como leer las estrellas
Now everything's about to fall apart /Ahora todo esta por derrumbarse
"Harry... Harry... ayúdame...", pensó en lo profundo de su mente. Recordó lo que sucedería cuando lo volviera a ver, recordó lo que era y lo que debía ser. Las lágrimas seguían derramándose mientras su cuerpo dejaba de retorcerse y quedaba inerte, ya casi carente de tacto.
"Vete... huye...", se dijo tratando de no sentir.
El cuerpo sobre ella seguía arqueándose e introduciéndose dentro de ella, como clavándosele en el alma.
—Ahhh —gemía en agonía, ahogadamente.
—Amo que tus gemidos se mezclen con tus sollozos... —dijo invistiéndola una ultima vez. Se vino dentro de ella. Nyna sintió su propia piel quemarla por dentro. Una potente energía recorrió todas sus extremidades haciéndola gritar.
I won't be the one who's going to let you down /No seré la que va a decepcionarte
Maybe you'll get what you want this time around /Tal vez consigas lo que quieres en esta ocasión
I won't be the one who's going to let you down /No seré la que va a decepcionarte
Maybe you'll get what you want this time around /Tal vez consigas lo q quieres en esta ocasión
Voldemort siguió besando su cuello, abrazándola, todavía dentro de ella.
—Lo sientes? —le preguntó al oído a la chica que trataba de recuperar el aliento—. Me sientes dentro de ti?
La sangre le hervía. Algo le había hecho. ¿Un maleficio tal vez? No, era otra cosa...
—Qué... es? —inquirió ahogadamente.
—Estamos fusionados —le dijo y lamió su oreja—. Me pertenecer, eres mía. Y en consecuencia, tienes parte de mí dentro tuyo.
—Estoy...?
—No, no estas embarazada. Tomé una poción para que eso no sucediera junto con esta —se enderezó y salió del interior de la joven. Pronunció un hechizo de limpieza y luego empezó a cambiarse recogiendo sus ropas de piso.
FIN DE LA VIOLACIÓN-------------
Cuando estuvo listo, dejó la ropa de Nyna sobre la cama, pero ésta seguía inerte sobre el lecho. Antes de irse se volvió a inclinar sobre la joven completamente indefensa ante lo que sentía y pensaba.
—Me encanta tu aroma —dijo aspirando contra su cuello—, pero más el mío sobre el tuyo —y lamió los surcos de su pecho para luego hundir su lengua en su boca como despedida. Se levantó y contempló a tu victima con aquella misma mirada con la que había matado a tantas personas—. Creo que sería conveniente que te bañaras, en dos horas sale el tren —y antes de desaparecer tras la puerta le dijo—. Eres mía, y harás todo lo que yo quiera.
Intentó levantarse pero el dolor punzante de su entrepierna la tiró contra la cama. Golpeó con los puños la cama, y resignada a sentir dolor, se levantó de un solo envión. Caminó hasta el baño con paso torpe, y se vio en el espejo. Algo había cambiado. Se acercó más y vio al demonio dentro de ella tintando sus ojos de un color caoba.
The trick is to keep breathing… /El truco es seguir respirando
The trick is to keep breathing… /El truco es seguir respirando
The trick is to keep breathing… /El truco es seguir respirando…
Golpeó su reflejo una vez más, abriendo la antigua herida de su mano, pero esta ya no le sangraba ni dolía como antes.
"Estamos fusionados...", recordó contemplando la herida.
Se dirigió a la ducho y lavó la sangre de su mano e ingle que no había notado antes. De alguna manera Voldemort había no solo dejado su marca dentro de ella, sino también algo de su propia fuerza. Se limpió hasta casi dejarse la piel roja por el roce de la esponja; se sentía sucia, ultrajada... Pero una luz se prendió dentro de su alma desolada: Ese día volvería a ver a Harry. No podía dejar que él supiera quien era ella en verdad. Ella no iba a dejar que nada le pasara... aunque significara su fin. Ya poco le importaba lo que le pasara; ya no era dueña de ella misma. Iba a tratar de lograr el único anhelo que la ataba a este mundo: ser amada.
o-o-o-o-o FiN FlaSh BaCk o-o-o-o-o
—Que desperdicio de tiempo has sido —dijo la enardecida voz del Lord al pie de la escalera—. Tu fin ha llegado, traidora.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
:NoTe DeLLa ScRiTToRa:
Música: Garbage - The trick is to keep breathing
Wow, que bueno esta n.n, ya les juro que me lo había olvidado... Ahora los actualizó como bebo agua!
Les aclaró que al terminar el Flash Back volvemos a la escena cuando Nyna y Mara aterrizan en la Mansión Riddle luego de usar el traslador. Espero no haberlos mareado n.n. Mi Damita se super mareo cuando lo leyó Oo.
Mil perdones (una vez más) por dejarlo ahí! Prometo actualizar pronto.
Gracias a todos por sus reviews y ánimos.
Grazie per leyere! n.n … y ya saben, dejen reviews
