S.K no me pertenece… si así fuera no sería pobre.

Hello! Nuevo capi. Lleno de ideas… Enjoy it!


Capitulo VII: Qué hacer?

El viaje a Londres no había sido largo pero si bastante incomodo, Marion nunca hablaba, Hao tampoco, Ryu se sentía muy incomodo e Yoh solo observaba a los dos únicos que estaban conversando que eran Liev y Katrina, aunque lo estaban haciendo en ruso así que los otros cuatro no entendían nada. Sin embargo Yoh pudo deducir que los dos soldados X estaban más que enojados por la presencia de Hao, en especial la chica, que a juzgar por su tono estaba que mataba a todos los presentes.

Al llegar al aeropuerto encontraron un auto con el que podrían ir al norte a averiguar algo del Caleum, Hao estaba bastante apurado por ir, cosa que no dejo de preocupar a Yoh, quien se lo comentó a Ryu.

.- Oye Ryu… este afán de Hao no me gusta y la verdad yo quiero ir primero a ver a Lyserg, no me importa si es una trampa o no pero necesito saber si está vivo…

.- Estoy de acuerdo con usted don Yoh, pero no creo que podamos convencer a Hao y a su amiga de que vayamos primero donde Lyserg, y en el remoto caso de que lo logremos, tampoco creo que a Lyserg le agrade mucho la idea de que llevemos a Hao a su casa…

.- Disculpen…- Liev estaba parado en frente de los dos- no pude evitar escuchar lo que estaban hablando y debo decir que Katrina y yo estamos de acuerdo con ustedes, así que se me ha ocurrido algo, no creo que sea gran cosa, pero no ayudará a mantener controlado a Hao.

.- Está bien… te escuchamos.

.- Es algo muy sencillo… hagamos dos grupos, unos que se vaya a investigar al Caleum y otro que vaya a ver a Lyserg. Cada grupo tendrá a uno de ustedes, uno de nosotros y uno de ellos, así podremos estar comunicados y nos informaremos de todo lo que pase…

.- Bien!... me gusta ese plan…

.- Sí don Yoh, pero hay que tener en cuenta que Hao estará en uno de los grupos y si le da la gana podría irse y no habría mucho que podríamos hacer.

.- En realidad no tenemos porque preocuparnos, sé perfectamente que Hao es muy fuerte, pero en este momento el Caleum lo es más, así que si él hace algo se quedará solo y será una presa fácil… no creo que sea tan tonto… otra cosa es que los ángeles que tenemos los soldados X son una buena arma contra el Caleum y eso Hao no lo desperdiciará…

.- Vaya… todo lo tienes bien pensado jijiji… pero y ¿cómo nos vamos a distribuir?

Liev miró a su alrededor, puso su mano derecha en su quijada en una pose de pensador y cerró los ojos. Estuvo así unos quince segundos.

.- Ya está! A investigar al Caleum iremos Hao, Ryu y yo y por Lyserg irán Katrina, Marion y usted Yoh.

.- ¿Porqué lo decidiste así?- Ryu no veía el porqué se había demorado tanto en hacer algo tan simple.

.- Bueno… Hao se sentirá decepcionado cuando se divida el grupo y se vea separado de su hermano y su amiga, lo que será ventajoso para Ryu y para mí pues no nos tomará en cuenta y en caso de que el Caleum ataque a él no le importará pelear pues querrá descargar su frustración en ellos permitiéndonos conseguir información muy valiosa sobre sus ataques y tal vez hasta sus planes! En cuanto al asunto de Lyserg, como no sabemos que le ha pasado en realidad, debe ir alguien bastante fuerte en caso de que las cosas se pongan violentas, y usted Yoh es bastante fuerte, además es bueno que vaya porque es su amigo, Marion podrá ser controlada en caso de que Hao le haya indicado algo y Katrina está tan enojada que no le importará acabar con todo lo que se le atraviese, y hay que tener en cuenta que ella es la única de nosotros que conoce esta ciudad y la casa de Lyserg.

Liev había pensado eso en poco tiempo y la verdad era un buen plan. Yoh tampoco confiaba en los soldados X, sin embargo Liev parecía un buen tipo y no podía darse el lujo de dejar solo a Hao.

.- ¡Oigan ustedes tres¿Qué acaso se van a quedar parados ahí todo el día?... no puedo creer Yoh que aun tengas ese insoportable vicio de estar perdiendo el tiempo.

Hao se veía más que enojado, sin embargo a Yoh no le importó y tranquilamente le explicó el plan.

Liev había tenido toda la razón, Hao parecía desconcertado y después bastante enojado, tanto que se montó como un zombi en la parte de atrás del auto, Liev manejaría y Ryu estaba en el asiento del copiloto. Antes de irse Yoh les dijo que según Lyserg la energía maligna era muy fuerte así que no se deberían perder pues simplemente conducirían al norte y cuando la sintieran más fuerte entonces estarían muy cerca.

El grupo ya se había separado, Yoh se dirigió a Katrina para preguntarle como llegarían a la casa de Lyserg, esta solo sonrió amablemente y salió del aeropuerto, Yoh la siguió y por ultimo iba Marion a quien aparentemente todo le importaba un pepino.

Una vez afuera Katrina miró a su alrededor y fijó la vista en un lugar donde había un montón de carros negros, por un momento Yoh pensó que la chica se iba a robar uno de esos autos, pero esa extraña idea se le pasó una vez que estuvieron junto a uno de esos autos.

.- Esto es…

.-…hay que ser prácticos.- Diciendo esto la chica subió al taxi seguida de los otros dos.


Horo y Len habían recorrido toda la casa, estaban decepcionados pues habían encontrado muchas puertas que no pudieron abrir y la verdad no había nada más para ver. Se encontraban haciendo absolutamente nada en una mini salita bastante tibia y acogedora, ante los ojos de Len claro, pues a Horo no le había gustado.

En su "tour" no habían visto ni un alma, no había nadie, ni doncella, ni soldados… ni siquiera sus amigos. Habían regresado a la habitación de Horo por su camisa pues este por fin había notado que estaba haciendo frío y después habían encontrado la salita.

Len estaba recostado en un largo sillón, miraba el techo como si de ahí fueran a salir flores o algo así. Horo en cambio estaba sentado en el suelo, apoyando su espalda contra el mueble en el que estaba Len y miraba fijamente el fuego que calentaba toda la salita.

.- Len…

.- mmmm…

.- Todo lo que esta pasando… es más grave de lo que parece ¿verdad?

.- Si… nosotros aun no lo notamos, pero para que los Soldados X y Hao hayan accedido a pelear en el mismo bando, la cosa es grave.

.- Y esa gente es demasiado fuerte… nos pudieron haber matado.

.- Aparentemente a ti no te iban a matar… solo que no se esperaban que te levantaras y los atacaras.

.-… ese loco me estaba matando con mi propia energía… por un momento simplemente decidí dejarme morir…- Len lo miró sorprendido, él había visto la magnitud del ataque y sabía que Horo estuvo más de allá que de acá, sin embargo nunca se imaginó que su amigo simplemente se iba a rendir así como así… ese no era el Horo que él conocía -… me siento tan débil…- la mirada de Horo estaba ahora clavada en el piso, era obvio que le avergonzaba hablar de eso, especialmente con Len.

.- Horohoro… el error fue de todos, nos descuidamos… no esperábamos ese ataque… todos fuimos débiles.- está última frase la dijo en voz muy baja, a él le quedaba muy difícil admitir algo así, sin embargo esa era la verdad, esos sujetos los habían tratado como trapos y ellos no habían podido hacer casi nada al respecto.

.-… mi hermana me salvó… ¡mi hermana!- Horo miró a Len con desesperación, luego volvió a clavar su mirada en el piso- … sé muy bien que por más que lo intente nunca podré tener tanta fuerza como tú o Yoh… pero lo que siempre me calmaba era que en caso de que alguien se atreviera a atacar a mis seres más queridos, tendría la fuerza suficiente para defenderlos… pero esta vez fui el primero en caer… mi hermanita tuvo que ponerse más loca que de costumbre para ayudarme- una sonrisa fugaz llena de amargura apareció en su rostro- … me siento muy bien por Pilika… ya no me preocuparé, pues con esa fuerza nada ni nadie podrá hacerle daño… eso significa también que yo ya no sirvo para nada… ya no se me necesitará más.

Len no sabía que hacer, Horo parecía muy convencido de lo que estaba diciendo, no podía decirle cualquier cosa… aunque cualquier cosa hubiera funcionado, el hecho era que Len Tao no sabía que decir en un caso así. Su amigo estaba más que extraño, no parecía el mismo, el ainu siempre estaba alegre, diciendo alguna idiotez o algo muy valioso sin darse cuenta, pero ahora estaba desolado, triste, desesperado y decepcionado.

Len se levanto del sillón y se tiró en el suelo al lado de Horo, cerró los ojos y trató de pensar en algo, cualquier cosa, ya fuera algo interesante para decir o que rayos había pasado para que Horo se pusiera así… él había estado extraño desde que había llegado a Tokio y habían descubierto que era por culpa de su madre… ¿sería posible que esa mujer estuviera atacando otra vez a Horo?... pero Len había estado todo el tiempo con él y Horo no había tenido ningún tipo de alucinación… pero no podía descartar la idea.

.- Oye Horohoro…

.- Ella tenía razón…

.- ¿Quien?

.- Mi madre… - Len entonces vio confirmadas sus sospechas, la mamá de Horo estaba atacando de nuevo pero esta vez era diferente-… tenía razón… siempre la tuvo…

.- ¡En qué!- Len se puso agresivo.

.- En que no sirvo para nada… ella siempre me lo dijo… pensé que era porque me odiaba pero ahora sé que solo decía la verdad.

Len no aguanto la ira que le producía escuchar esas palabras llenas de dolor que era evidentemente causado por una mujer que definitivamente no tenía corazón, así que se arrodilló frente a Horo y lo tomó de los hombros con intención de hacerlo reaccionar así fuera a la fuerza, sin embargo no pudo hacerlo pues cuando observó los ojos de Horo no vio para nada esa mirada desafiante y pícara que siempre tenía sino una mirada llena de tristeza y mucho dolor… nunca lo había visto así, ni siquiera en los momentos más desesperados. Len decidió no golpearlo, sería injusto, Horo estaba muy triste y además aun no había recuperado su fuerza, un puño no lo haría ser el mismo de antes… por segunda vez en menos de diez minutos Len Tao no supo que hacer, podía sentir como el ainu temblaba como una hoja caída y escuchó unas palabras que lo dejaron muy sorprendido:

.-… estoy completamente solo…

Len abrió los ojos hasta donde pudo… soledad, él si sabía lo que era eso, pero todos sus amigos le habían demostrado que no tenía porque sentir eso… debía recordarle a Horo que no estaba solo, que ni sus amigos ni su hermana lo iban a dejar, pero si se iba a pedir ayuda podría pasarle algo malo al ainu… cerró los ojos, pensó, y respirando muy profundo hizo algo que nunca antes había hecho y que nunca pensó que haría: lo abrazó.

Horo parecía un muñequito de trapo en sus brazos, no reaccionaba y estaba muy frío, su quijada había quedado en el hombro de Len quien estaba aplicando toda la fuerza física que tenía en ese abrazo, sabía que triturándole los huesos no lo iba a hacer sentir menos solo pero no sabía que más hacer, era una medida desesperada…Len se acercó un poco al rostro de Horo y le dijo:

.-… amigo tu no estas solo… lo sabes bien, nunca te dejaremos, eres indispensable para… nosotros.- al decir esto hundió su cabeza entre el cuello y el hombro de Horo y se quedó inmóvil pero sin mermar la fuerza del abrazo.

Pasaron unos cinco minutos así cuando Len sintió que a Horo le volvía el calor corporal. Sintió la mano de Horo levantarse y posarse en su hombro… Horo no dijo nada, solo apretó un poco el hombro de Len y este entendió que tenía que aflojar el abrazo pues estaba ahogando a su amigo.

Horo había recuperado la conciencia, pero se sentía un poco mareado y cuando trató de moverse no pudo pues Len no lo dejaba, cuando le hizo entender el mensaje al chino no se movió de su lugar ya que comprendió que quien le había dicho esas palabras que lo ayudaron a volver en si y quien lo estaba abrazando era la última persona en el universo que hubiera imaginado.

.- ¿Len?... – Horo logró articular este nombre con mucha dificultad, tal vez su amigo había perdido la razón y podría reaccionar en forma violenta… o simplemente se estaba comportando como el verdadero amigo que era. Al ainu le gustaba más la segunda opción, sin embargo Len tardó mucho en reaccionar.

Muy lentamente el chino empezó a separarse de su amigo, no lo soltaba pues aun no sabía si todo estaba bien.

Len miró a Horo fijamente, sus rostros estaban muy cerca pues el uno trataba de analizar al otro con la mirada, se habían comportado de una manera muy extraña y así como se había podido fortalecido su amistad, existía la posibilidad de que no fueran ya los mismos. En una situación diferente Horo habría estallado en carcajadas al ver el rostro de Len pues tenía los ojos desmesuradamente abiertos y su boca temblaba levemente como si tratara de decir algo, claro que Horo no tenía mejor cara, su expresión era de asombro total con una de las comisuras de sus labios levemente levantada y un extraño tic en el ojo izquierdo.

Se quedaron así por unos segundos, sabían que uno de los dos tendría que decir algo en algún momento pero ninguno se atrevía a abrir la boca pensando que el otro lo haría primero. De pronto sin que ninguno lo previera la puerta se abrió enérgicamente…

.- Oigan muchachos quieren…

Definitivamente las aventuras y peligros por los que había pasado años atrás no habían preparado a Manta Oyamada para lo que vio. En el suelo de la pequeña y acogedora salita se encontraban en una extraña posición dos de sus mejores amigos, Horohoro estaba recostado contra un gran sillón, tenía las piernas abiertas y su mano izquierda en el hombro de Len Tao quien estaba arrodillado en medio de las piernas del otro y tenía uno de sus brazos alrededor de su costado y el otro subía por su espalda, sus rostros estaban pegadísimos y miraban al enano con una expresión entre sorprendida y asustada.

El primero en reaccionar fue el chino quien muy lentamente se separó del otro, se levanto y se dirigió hasta donde Manta con una expresión sombría. Horo lo siguió con la mirada confusa. Se pararon poniendo a Manta en medio de los dos, este cerro la puerta de la salita y los tres como si fueran robots dieran media vuelta y se quedaron mirando hacia el pasillo.

.- Deben tener hambre…- Manta caminó rápidamente hacia alguna lugar y los otros dos lo siguieron sin cruzar palabra.


Yoh parecía un niño chiquito, durante todo el trayecto no había dejado de mirar por la ventana y exclamar un "Wow", "Vaya", "Miren eso"… en su viaje a Norte América había descubierto que le gustaba conocer otros lugares y aunque la situación fuera delicada, seguía siendo Yoh así que no dejaba de sorprenderse.

Al llegar a la casa de Lyserg, Yoh tenía una gran sonrisa pues hacia mucho que no veía al ingles, sin embargo al entrar al hermoso jardín que los llevaría hasta la puerta de una casa de tamaño mediano muy linda por fuera y de seguro por dentro, la sonrisa se le borró. Todo parecía muy normal, nada del otro mundo, pero el ambiente estaba muy pesado, una energía sucia y maligna rodeaba el lugar.

.- A Mary no le gusta este lugar… parece peligroso.

.- Nunca pensé que estaría de acuerdo contigo, pero tienes razón, algo anda muy mal aquí.

Yoh sabía que las dos mujeres estaban en lo correcto y le preocupaba mucho el hecho de que toda esa energía maligna le impedía sentir la energía de Lyserg… no podía saber cual era su condición.

Los tres se dirigieron a la casa con mucha cautela, miraban a su alrededor esperando que cientos de seres malignos les cayeran encima para matarlos, pero nada apareció y llegaron hasta la puerta sin ningún problema, pero cuando Katrina se adelantó para abrirla escucharon una voz detrás de ellos:

.- Es de muy mala educación entrar a una casa sin ser invitados ¿sabían?- Sara estaba parada en la mitad del jardín, tenía un camibuso, una chaqueta con cuello de peluche, un pantalón muy pegado y unas botas sobre él, toda esta vestimenta era completamente blanca, su larga cabellera ahora era una trenza y tenía una sonrisa muy tierna, cualquiera que la hubiera visto habría creído que era la persona más adorable del mundo, pero Yoh y las chicas no eran cualquiera y podían sentir perfectamente la energía maligna y poderosa que salía de ella.- Mi nombre es Sara y supongo que al menos dos de ustedes son amigos de Lyserg.

Todos estaban quietos mirando fijamente a Sara, Yoh concentró su atención en un medallón que ella tenía, era largo y tenía una especie de botellita, sin embargo no tuvo tiempo de analizarlo más pues cuando menos pensó un gran rayo de energía verde azulosa cayó sobre Sara. Yoh muy sorprendido miró a su derecha pensando que había sido Katrina, pero esta miraba a otro lado y cuando el joven siguió su mirada se dio cuenta que quien había atacado a Sara era Marion.

Yoh y Katrina miraban aterrados a Marion, ellos no se imaginaban que fuera tan violenta.

.- ¿Oye, en que rayos estás pensando!

.- Mary solo está siguiendo órdenes del señor Hao.- Yoh no pudo preguntar nada pues al parecer Sara no tenía ni un rasguño y contraatacó con fuerza. Por suerte Katrina estaba lista para eso y realizó una especie de escudo protector con su posesión.

.- Yoh… creo que usted debería ir a ver que pasa con Diethel, nosotras nos encargaremos de esta…

.- Jajaja… Yoh Asakura, yo le recomendaría que no perdiera su tiempo… ya es muy tarde.

Yoh ignoró las palabras de Sara y entró a la casa. La energía adentró era violenta pero por fin logró sentir la presencia de Lyserg y se dirigió hasta donde estaba. A medida que se iba acercando su cuerpo se hacía más pesado y le costaba trabajo moverse y respirar. Aun así siguió adelante y entró al que aparentemente era el cuarto de su amigo.

Todo el cuarto estaba oscuro, pero Yoh logró distinguir en la cama lo que supuso era Lyserg. Se acercó lo más rápido que pudo y lo vio. El inglés estaba acostado, sus ojos estaban cerrados y su cara estaba tan blanca que casi brillaba. Yoh notó que Morphin no estaba y que su amigo no se encontraba nada bien.

.- Amidamaru, ve a buscar a Morphin, mientras tanto yo trataré de despertar a Lyserg y lo sacaré de aquí- el espíritu obedeció e yoh tomo la cara del ojiverde solo para sentir un frío mortal, asustado le tomo el pulso y se dio cuenta de que no tenía, escuchó una explosión proveniente de afuera y se desesperó.- ¡Lyserg!- sacudió fuertemente el cuerpo aparentemente inerte de su amigo, pero no había reacción. Una vez más lo sacudió y gritó su nombre… nada…

Yoh sintió que el mundo se le acababa… no podía haber llegado tan tarde, era imposible, Lyserg no se rendiría tan fácilmente…

.-… amigo… por favor despierta… lucha contra lo que sea que te está haciendo esto, tú siempre lo haces…- el japonés no dejaba de sacudir ese cuerpo frío… pero entonces detectó un movimiento levísimo en las pálidas manos de Lyserg… estaba reaccionando.

Muy contento Yoh empezó a golpear levemente la mejilla de su amigo, este arrugó levemente las cejas y respiró con dificultad… entonces abrió los ojos violentamente y allí Yoh supo que las cosas si estaban mal.

La mirada de Lyserg estaba cargada de odio y sus ojos tenían un color extrañamente violeta. Yoh estaba inmóvil, esa mirada nunca la había visto en los ojos de su amigo y nunca nadie lo había mirado así. Al sentir esos ojos mirándolo así quito las manos de los hombros de Lyserg y trató de alejarse, pero no pudo, ya que una de las manos del inglés se había cerrado con una fuerza sobrehumana sobre su cuello, cortándole toda la entrada del aire…

Continuara…


Nota: me estoy demorando mucho, pero es que ya no tengo internet en mi casa, lo siento esta fuera de mis manos… espero que les haya gustado este capi. Espero sus opiniones sobre la escena de Horo y Len…

Gracias por sus reviews… ustedes me animan a seguir con esto:

ESTRELLA DE KALEIDO STAR: ya veremos si Daniel se fija en Lyserg… y la verdad Pilika no sufre tanto como Horo. Las intenciones de Jeanne no son malas.

Hera Sanctis: Hola! Mil gracias por tu review, no creí que pensaras así de mí, me emociona mucho. Me alegra que Lyserg este quedando bien. ¿Te gusta "Compro tu alma"? Wow… no soy fanática de esas torturas pero estamos de acuerdo en lo de la narrativa, aunque esa pareja sinceramente me sabe a bilis… no te preocupes por Sara, ya pagará. Espero que sigas por acá y una vez más gracias.

Lady Girl: sé que Daniel es un nombre lindo, pero no es adecuado para un ser tan malo como él. Me alegro que te gusten los personajes nuevos, creí que estaban quedando muy mal. En cuanto a tu fic, no creo que sea lo peor porque sino no lo habría leído, espero que lo continúes pronto.

Miguel: Hola! Bienvenido. Que bueno que te guste este fic, creí que los personajes ya estaban muy OOC pero al parecer no, gracias por pasarte por aquí, espero que hayas disfrutado este capi.

Lady-Amaltea: lo de parecer normal es una buena idea, pero nunca estuve muy segura del nombre. Hao no llegó por Lyserg, pero no te preocupes ya se verán. Dime que opinas sobre la escena de la salita.