Vuelvo después de lo que creo fue más de un año! agrego un nuevo chapter y espero que les guste! dejen reviews
Vikii
En el umbral se encontraban tres personas: Hermione, su padre y su madre. Harry jamás había visto a Hermione con la apariencia que llevaba aquel día. Llevaba el pelo recogido en un pulcro rodete (que no tenia nada que envidiar al de McGonnagall) sujeto por una redecilla color dorado. Llevaba puesto lo que parecía un uniforme muy prolijo: estaba compuesto por una camisa blanca, una corbata rayada negra y roja, una falda negra que le quedaba a aproximadamente ocho centímetros por encima de las rodillas (los cuales, considerando las piernas largas de Hermione, no eran demasiado pocos), unas medias de un color que Harry no distinguía entre rojo y bordó, y unos zapatos de este mismo color (se parecían mucho a los que ella solía usar en Hogwarts, y Harry supuso que debían ser los mismos). La señora Granger vestía un fino traje de satén negro, mientras que el señor Granger usaba un traje muy elegante, acompañado por una corbata gris muy seria, pero atractiva. Era muy bien parecido, y, al parecer, era el de quien Hermione había heredado sus incisivos. La señora Granger era muy atractiva, alta y de buen porte. Tenía el mismo cabello que su hija, algo enmarañado, y lo llevaba atado firmemente en una cola de caballo que no disimulaba del todo el poco control que podía ejercer sobre él. Miraron a los Dursley con expresiones severas pero amables en sí. Harry vio como sus tíos miraban con respeto a los Granger, mientras los hacían entrar en la sala de estar, y se presentaban.
- Buenas tardes, soy el señor Granger – se presentó el señor Granger, sentándose en un sillón de tres cuerpos junto con su señora y Hermione – ella es mi esposa, Jane, y ella es mi hija Hermione. Hemos venido aquí a fin de hablar con ustedes respecto de una beca en el Instituto de Edimburgo. Supongo que habrán recibido nuestra carta – comentó el señor, suponiendo por los atuendos, las caras de emoción, y la tensión en los rostros de los Dursley, que habían sido avisados de la visita. – Dursley, ¿verdad?
- Si, disculpe, no los presente. Yo soy Vernon Dursley, ella es mi esposa Petunia, y ellos son Dudley y Harry, mis hijos. – Harry no podía creerlo: tío Vernon lo había llamado HIJO. Lo había reconocido como pariente de su sangre. Hermione lo miró. – Por favor, si son tan amables, explíquennos un poco de esta beca...Realmente no sabemos de donde ha surgido.
- Verá usted, - comenzó el señor Granger, en un tono que anunciaba un largo discurso de los que el tío Vernon solía dar sobre Grunnings, la compañía para la que trabajaba. – nuestro instituto, con sede en Edimburgo, Escocia, es un internado de alta alcurnia que aloja alumnos de familias con clase. – a Harry le pareció que el señor Granger exageraba, pero al ver la expresión de su tío, se dio cuenta de que estaba dando en la tecla. – Este año se ha hecho un sorteo entre las mejores veinte familias de cada ciudad (participaron diez ciudades), y ustedes han ganado la beca de su ciudad. Por supuesto, estamos hablando del varón más grande de la familia... que cumpla con los requisitos establecidos.
Los Dursley habían puesto caras emocionadas, pero todo gesto u amago de sonrisa se borró al escuchar lo de los requisitos: por el contrario, sus rostros denotaban tristeza.
- ¿Y cuáles son esos requisitos? – preguntó cortésmente tía Petunia. Miraba a los Granger y a Dudley alternativamente, con una mirada insegura.
- Bueno, el alumno debe tener la educación primaria completa, debe ser mayor de dieciséis años, y debe pasar el examen de ingreso. En este caso, la oferta es que ambos niños – señaló a Harry y a Dudley – den el examen, y si cumplen también con los demás requisitos y la lista de reglamento, el que lo apruebe recibirá la beca. – Harry observó que el plan había cambiado. Era como si Hermione supiera...
- De acuerdo – concedieron los Dursley, sonriendo a Dudley y Harry por igual.
El señor Granger sacó del maletín que tenía en las manos dos papeles: los exámenes. Harry se alarmó: ¿qué clase de examen sería aquél?
- Éste es el test personal. Luego darán el de conocimientos, y analizaremos el reglamento – les dijo el señor Granger, entregándoles el papel.
