N/A: O.O Es increíble que sus neuronas aun funcionen después del último capitulo. Se agradece a todos los que dejaron review's (Como la vez anterior, las respuestas a estos están en el profile) y esperamos que les divierta la tercera entrega de...

Tomodachi Kami ¡Pequeñas divinidades!

La sangre, elemento vital que corre por los no sé cuantos kilómetros de venas que poseemos, da calor a nuestro cuerpo, da color a nuestra piel...y la verdad es que es muy cierto, porque nada más de escuchar lo que aquellos 'dulces angelitos' les estaban diciendo, todo aquel liquido carmesí se les fue a los pies, dejando a todos muy, MUY pálidos y sudorosos. Y no era para menos, ya que algunos de los presentes no sabían ni como encender un cerillo, no se diga entonces, una estufa. La mayoría prefirió ignorar lo sucedido de las formas más inverosímiles que podían, por ejemplo esta Eo, quien yo no sé si perdió neuronas o se golpeo en la cabeza, pero se puso a contar las losas del suelo; o también la 'inteligente' manera de Kanon, quien piso a Saga y aprovecho para discutir (Y no digan, que a su 'hermanito del alma' le fascino tener una excusa). Pero había quienes no pensaban dejar que los ignoraran así sin más...como es el caso de la millonaria heredera de Kido.

- ¬¬ Ahem...yo dije¡¡TENGO HAMBREEEEEEEEEEEEEE!!

Todos los caballeros de oro dieron un salto olímpico al oír la 'agraciada' voz de su divinidad de la paz y la armonía; y vaya que se dijo bien, ya que la "gracia" en cuestión, fue romperles los tímpanos a todos los presentes en la sala.

Y no bien acabo el eco que había dejado la diosa, el siempre poderoso Hades, quien al parecer se sintió atacado, hizo uso de una de las mayores capacidades de defensa que tenía para enfrentar ese crucial momento: Llorar. ¡Pero que se diga con fuerza! El enano se acababa de apañar a los gritos de la niña, demostrando una capacidad asombrosa de respiración, el chico mantenía unos berridos que bien habrían podido espantar a cualquier divinidad maligna que estuviera por los alrededores, y de paso, torturar aun más los oídos de todos los presentes.

Ahora adivinen quien perdió completamente la poca paciencia que tenía: Radamanthys. Que ni corto ni perezoso, levanto a su señor por el cuello de la camisa y lo sacudió al tiempo que decía:

- ¡¡Pequeño demonio¡¡CALLATEEEEEEEE!!

- O.O Ghhhhhhhhg.

- ¬¬# Así esta mejor...

- ¿Me gritaste? T.T ¿A mi...?

- Si...

- Ghhhhhhhhg... ¡¡BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA¡QUIERO A MI HERMANITAAAAAA¡¡BUAAAAAAAAA!!

Y ante semejante invocación, el milagro se hizo, apareció aquella que parecía ser la salvación de los jueces del inframundo: Pandora, quien llego con un broceado espectacular de sus vacaciones en alguna playa del Caribe, los miraba con una ceja levantada y el amago de una sonrisa en su rostro. Cargo con su berrinchudo hermano y se dispuso a escuchar una explicación que no considero necesaria poner, porque trata de algo que ya sabemos, e incluso, que conocemos mejor que los propios caballeros.

Al acabar la perorata, la joven soplo divertida contra su cabello y puso al dormido crío en brazos de Minos...para en seguida dar la vuelta y decir mientras se desvanecía.

- Sean valientes mis queridos espectros.

Eaco- ¿Nos abandona¿Así sin más señorita Pandora?

- ...no...solo debo decirles algo más: Hades debe estar dormido a las 9:00 PM, no después...si ignoran esto, sufrirán las consecuencias.

Todos- O.O No me gusto eso.

Pero aun había algo más. Harta de estar siendo ignorada, la siempre elegante Hilda decidió llamar la atención que se merecía ¿Cómo? Dando un certero puntapié en la espinilla de Sigfried, quien hacia no poco se había quitado la armadura por causa de que la niña se había negado a callarse hasta verle sin ella (O.O ¡Que precoz la enana!). Por resultado obtuvo a un guerrero de Dubhe casi llorando mientras se giraba hacia ella.

- Aun tengo hambre.

Se formo de nueva cuenta el circulo de guerreros...ninguno al parecer podía controlar la situación. Milo sugirió que los llevaran a un restaurante, pero Kraken saco rápidamente cuentas de que considerando el numero de niños y la capacidad alimenticia de cada uno, sumando a eso el transporte...demasiado dinero; les iba a salir mas barato comprar una cadena de comida rápida que darles lo que querían.

Y el tiempo pasaba, el hambre de los mocosos aumentaba y todas las posibles soluciones se estaban yendo al caño una tras otra. Al final y en vista de que ya nadie soportaba las quejas de diez niños más los renovados llantos de un chaparro pelinegro que estaba sacando de quicio a todos; se nombro una comisión para ir a comprar alimentos a Rodorio. Quedando así la lista:

De parte de los dorados: Mu, Aldebarán y Shaka.

Del lado de los Dioses Guerreros: Alberich y Syd.

Por parte de las marinas: Kaysa y Bian.

Y de los espectros: Radamanthys.

Los mencionados se aprestaron a salir despojándose de sus armaduras y colocándose ropas un poco más...ehh...como decirlo... ¿Normales? Si, asi esta bien. Pero el destino era cruel con ellos, ya que nada más de escuchar la palabra 'salida' ocurrió lo que cualquier persona que tenga niños pequeños debe enfrentar. En este caso, nuestros afortunados caballeros no fueron la excepción, ya que ante la peligrosa perspectiva de quedar a solas con los gemelos locos y teniendo solo dos protectores, el dios del reino de los muertos actuó más rápido de lo que uno se imagina aferrándose la capa del juez.

- ¿Qué quieres mocos?

- Yo voy...

Wyvern claro está, lo hubiera mandado por un tubo de no haber sido por las suplicas de sus compañeros para que se llevara al infante (Seh, y vieran con cuanta 'alegría' acepto eso!). Y ahí lo tienen, la puerta estaba abierta y en seguida hubo amontonadero de pulgas que pedían acompañar a la peculiar comitiva.

En vista de que una- no se callarían y dos- no había de otra, optaron por llevar a Saori, a Julian y a Hilda, dejando a los otros con el resto de los guerreros, esperando que siendo menos, pudieran ser más sencillos de controlar...

- ¡Nos vemos chicos!

Y el grupo se alejo lentamente hacia el pueblo, con cuatro niños a cuestas y la esperanza de que aquello fuera una pesadilla nada más. En el camino, vieron un anuncio que promocionaba la nueva feria que había cerca...cosa que le intereso bastante al pequeño dios de los mares.

- ¿Me llevan?

- Si, si... (Mira a los demás) vamos... ¿Qué puede pasar? Son solo unos niños.

No se imaginaban el error que estaban cometiendo.

Continuara...

O.ó Eh! Aun no!

Entretanto, Pandora no había regresado directamente a la playa donde descansaba, sino que se había sentado cómodamente en el palacio de Hades y tomo entre sus manos a uno de los mejores amigos de la mujer actual: el teléfono. Marco rápidamente un número y se escucho:

- ¡Hola¿Fleur? Soy yo, Pandora. Si, si, también me alegra escucharte, oye...te invito a ver uno de los mejores espectáculos que se han podido dar en la historia humana. ¿Qué? Oh, si...claro no te apures yo mandare por ti. Si, también...no, para nada, yo me ocupo de eso... ¿Si? Muy bien, nos vemos.

Pero no colgó...sino que marco un nuevo número y...

- ¿June¿Están las chicas contigo...¡¿Miho también¡Que mejor! Adivinen que...

Continuara...

Notas:

Próximo capitulo: lo que puede hacer un niño. U.u Ahh, esta parte no me quedo como quería pero ni modo, en la siguiente les prometo compensación y una duración más larga.

Nota de la Autora

O.O Pues la verdad a mi me dio risa...ahí ustedes opinaran.

Aviso de última hora: Saint Seiya no le pertenece al autor, ni a mi tampoco...solo usamos sus personajes para escribir desvaríos.