¡Hola!
Bueno, ya sé que me retrase mucho con continuar esto, pero es que llevó mucho tiempo escribiéndolo y siempre estaba descontenta con el resultado y bien… Finalmente admití que no hay nada más que hacer. Lo que salió al quinto intento es lo que público.
Esta es la tercera parte de mis fics "únicos en su tipo" Píenselo: ¿Cuántas veces verán a Ron defendiendo la pureza de sangre?
Muy pocas, supongo. Y seguramente ninguna por voluntad de Rowling. Aquí Ron es un poco viejo, ha visto algo del mundo, o ha vivido… Y ha decidido.
El problema es cuando quiere imponer su criterio.
¡Ay, ya los dejo con el fic!
One-shot, por supuesto.
Sui Generis
Ley de destino común
- ¡Esto es increíble!-
El hombre arrojó la revista sobre el escritorio. La imagen de una mujer pelirroja, asustada por el golpe, se desplazó más cerca del marco de su fotografía, colocada debajo de un vidrio.
El hombre cerró los ojos azules y se paso los dedos, desesperado, en el cabello pelirrojo, con solo unas pocas canas y bastante abundante aún.
Un hombre un poco más joven, de unos sesenta años y cabello casi completamente blanco, lo miró sin comprender. Quizás el reproche era para él.
- No, José Luis.- el pelirrojo notó su turbación.- No es contigo. Es con este maldito incosciente…- golpeó con un dedo el papel. - ¡Como pudo hacerme algo así! – explicó, en un perfecto castellano adquirido en 30 años de exilio, aunque con marcado acento inglés.
- El joven Paris, señor, es muy joven aún y… -
- ¡Precisamente! ¡Es muy joven aún para hacer algo así! ¡Y muy viejo para que lo estés cubriendo como cuando faltaba a sus clases de francés!- el enojo lo hizo volver a su lengua materna, lo que no representaba un problema para el tal José Luis, ya que en 29 años de servicio había aprendido inglés.
- ¿Quiere un té de tilo?- sugirió también en inglés.
- Si, por favor.- la respuesta fue en castellano.
El hombre asintió levemente con la cabeza y atravesó el espacioso despacho, empujó la pesada puerta de roble y salió.
Ron se pusó de pie y se acercó a la puerta de cristal que estaba detrás de él. Del otro lado, había un pequeño y florido balcón. Los limpisimos cristales dejaban entrar el sol a cascadas. El hombre observó. Más allá, se extendía el Mar Mediterráneo, azulísimo con sus hermosas playas de arenas, donde se arremolinaban grandes cantidades de gente.
- Le hubiera encantado.- susurró.
Desde abajo le llegó una exclamación de sorpresa. Luego subió, como si de humo se tratará, una voz tremendamente conocida hablando enfáticamente en castellano.
- ¡Pepe Lui! ¿Cómo has estado? ¿Sigues empeñado en esa soltería?-
- Usted sabe, joven, que ninguna mujer esta tan loca como para fijarse en este vejete.-
- Y tú sabes, José, que no deberías llamarme señor.-
Ron salió del cuarto y se acercó a la barandilla del piso alto.
- José Luis- llamó.- ¿Mi té de tilo?-
- Si, señor, en un momento.- respondió el hombre. Ron escuchó tintinear la porcelana de las tazas. Sin embargo, no volvió a su oficina: se quedo inmóvil en el entrepiso.
El recién llegado debía de haberlo presentido, porque habló más bajo, amparándose en el ruido de la vajilla.
- ¿Qué le ha pasado a mi padre para que pida un tilo?-
- ¿Su visita ha tenido algún objetivo en especial, Paris?-
El muchacho se quedo callado.
- ¿Ya lo sabe?-
José Luis debió de haber dicho que sí, porque Paris suspiró.
- Que remedio. Maldita prensa amarillista.-
Ron no se quedó a escuchar el resto, entró de nuevo a su escritorio y se sentó a esperar.
Unos minutos después, entró Paris. Tenían los mismos ojos azules, las mismas pecas y el cabello igualmente pelirrojo, aunque el de su hijo era más indomable que él suyo. El muchacho también era de contextura más pequeña. Y, según él mismo reconocía, más testaduro.
- ¡Hola!- saludó despreocupadamente, como si se hubieran visto el día anterior, cuando hacia como cinco meses que no se veían.- ¿Cómo va todo? ¿Alguna novedad?-
- Dejame ver.- Ron tomó la revista y miró la tapa.- Revisemos la prensa. ¡Si, quizás esto te interese! Afamado medimago neurólogo de St. Cecile, uno de los mejores hospitales de la Europa mágica, Paris Weasley se casa con bella e ignota bruja hija de muggles. ¿Pensabas decírmelo en algún momento? ¿Cuándo?-
- No sé, quizás esperaba que no notarás nunca que todos los veranos vendría con una mujer desconocida y algún par de niños seguramente. Simplemente te diría que los encontré en el aeropuerto y los invite a pasar las vacaciones conmigo.- dijo sarcásticamente Paris.
- Entonces yo les cedería una de los apartamentos de mi complejo vacacional y acostumbraría a mis nietos a que te llamen Paris en vez de papá y a mí, Ron en lugar de abuelo. Si, buen plan.- contestó con el mismo tono el hombre.
- ¡Iba a decírtelo precisamente ahora! ¡No sé de donde lo sacaron!- Paris tomó la revista y empezó a buscar dentro.- ¡Pero mira! ¡Hasta me dedicaron un par de fotos!- le mostró una.- ¿Verdad que Juliet es hermosa?-
Ron le quitó con brusquedad la revista de la mano y ni siquiera miró a su futura nuera, que saludaba lentamente desde la foto. Estuvo tentado de arrojar la publicación por la ventana, pero se conformó con enrollarla y blandirla ante las narices de su hijo.
- ¿¿Por qué me haces esto??- exclamó.
- Dejame adivinar: Te estoy matando.- rodó los ojos el muchacho.
- ¡No! ¡Te has arruinando la vida, Paris! ¡Hay tantas brujas de sangre totalmente mágica!-
Paris retrocedió un paso y miró de arriba abajo a su padre.
- No puedes estarme diciendo esto.- dijo con un hilo de voz.
- Nunca te oculte que me importaba que te relacionarás con gente de sangre mágica. Los muggles son buenos como socios en el trabajo, o como empleados o como ayudantes. Pero no son buenos como amigos ni para construir una relación amorosa estable. Digamos… Un matrimonio, por ejemplo.-
Paris retrocedió otro paso.
- No puedo creer que tú me estés diciendo esto ¡La mano derecha de Harry Potter, su mejor amigo, él que lo ayudo a vencer a Voldemort!-
Ron detuvo a mitad de la garganta la catarata de gritos y reproches y lo miró fijamente. Dejo caer la mano que sostenía la revista y él mismo en el sillón. Después se aferró la cabeza con abatimiento e incredulidad.
- ¿Cómo lo supiste?-
- No sé, quizás después de vivir durante cinco años seis meses en Inglaterra y ver a todo el mundo quedarse con la boca abierta y preguntarme: "¿Weasley? ¿Ron Weasley? ¿Ese Ron Weasley?" cada vez que decía como me llamaba y quien era mi padre, nunca sospecharía nada.- El muchacho parecía muy enojado, cada vez más. -Yo no te conozco ¿Sabes? No sé quien eres. No sé lo que era de ti antes de que naciera. Solo sé que eres un hombre que me donó su ADN, que me crió con tutores muggles, me envió a clases de francés y me envió a Beauxbatons cuando tuve edad para aprender oficialmente magia.- Paris dio media vuelta, listo para marcharse.- Y alguien que me mintió siempre acerca de mi madre.-
Ron se puso bruscamente de pie. Las orejas se le habían vuelto coloradas.
- ¡Yo nunca te he mentido sobre tu madre!- gruñó.
- ¡Por supuesto que sí!- lo enfrentó su hijo.- ¿Te crees con derecho de prohibirme casarme con alguien de sangre muggle? ¡Tú te casaste con alguien de sangre muggle!-
- Simplemente no lo harás.- dijo Ron.
- Desde que comencé a trabajar como medimago y vivo solo, creo que no necesito tu permiso.- contestó furioso Paris.
Ambos hombres se miraron.
- ¿No tomarás un consejo de tu padre, que te lo dice por tu bien? ¿Crees que es solo un capricho mío?-
- A ver… - simuló pensarlo Paris.- Sí. Reprocharme que este haciendo lo mismo que tu hiciste, cuando eras más joven que yo, creo que es capricho por tu parte.-
- Hice muchas locuras cuando era más joven que tú y no voy a permitir que las repitas. Es mi última palabra. No te casarás con esa… - Ron levantaba cada vez más la voz. Su presión, también.
- ¡Vamos! ¡Dilo! Sangre sucia ¿verdad?- Paris llameaba por los ojos.- ¡Por qué eso es lo que quieres decir! ¡Solo que con palabras más suaves, lo que lo hace aún peor!-
Ron se detuvo en seco y apretó las uñas contra las palmas de las manos, porque de no haberlo hecho habría golpeado a su propio hijo. "Tranquilo, Ron." Resonó una voz en su cabeza. Se sentó bruscamente en el sofá y se sujeto la cabeza con ambas manos, para detener el torrente de sus pensamientos y tranquilizarse. "Es solo un niño. Tu niño. ¿No le harías daño, cierto? Además, él es tan joven todavía… No sabe… No tiene idea… Cree que todo será ideal…"
Paris miró en silencio a su padre. Lo veía más acusadoramente de lo que lo había mirado en treinta años; desde que a los cinco, a la muerte de su madre por un infarto, habían quedado los dos solos. Lo miraba con algo peligrosamente más cercano al odio que cuando lo había obligado a irse a vivir a España (y con la muerte de su madre tan fresca todavía); más todavía que cuando lo había enviado a clases de francés, infinitamente más molesto que cuando le había negado ir a Hogwarts (su sueño desde que podía recordar)
- Con o sin tu aprobación, voy a hacerlo. Allí tienes la tarjeta. Si quieres venir, genial. Estaré muy feliz. Si no, será tu decisión. Te esperaré cada día de nuestras vidas hasta que madures. Y ese día hablaremos.-
- ¿¿Madurar??- estalló repentinamente Ron, dejando perplejo a su hijo.- ¡No tienes una maldita idea de lo que significa esa palabra!- golpeó con fuerza su escritorio, en una parte afortunadamente libre de vidrio.- ¡Yo madure cuando tu madre me dejo solo contigo! ¡Tuve más de treinta años para madurar! ¡Y si aún no lo he conseguido, tengo otros setenta!-
- ¿Qué, ahora se supone que mamá tuvo la culpa de morirse?-
- ¡Así es, ella tuvo la culpa!- Paris no podía dar crédito a sus oídos. Abrió la puerta y dio un paso en el pasillo para largarse de una vez de esa casa.- ¡Y te diré cuando maduraras de una maldita vez! ¡Cuando la mujer a la que has amado más que a tu vida, cuando todos aquellos a los que has amado, te dejen solo por cincuenta años más! ¡Necesitándolos un poco cada día y doliéndote de sus muertes hasta que te llegue el turno a ti!-
París le echó una última mirada y cerró con brusquedad la puerta tras él.
Ron conocía perfectamente esa mirada.
Me arriesgaré.
Pero no la había visto por primera vez en su hijo.
FIN
Ahora que lo leo después de mucho tiempo, es un poco depresivo y casi me da bronca la actitud de Ron.
Aunque, a decir verdad, ese era el objetivo.
En realidad, no lo dice con un verdadero sentimiento de superioridad. Ron le dice a París que no se relacione con muggles porque él lo hizo y salió lastimado. Todos aquellos a los que él quería, Hermione incluida, eran de sangre muggle o en parte y lo dejaron solo. No porque quisiera, como afirma en un momento de desesperación sobre Hermione, sino que porque al ser muggle viven menos que los magos. (Dumbledore era de sangre totalmente mágica y había sobrepasado los 150 años, es probable que a Ron le ocurra lo mismo. Yo calcule 130 años porque le quite por desgaste físico y emocional de la guerra contra Voldemort.) Así que París, al ser mitad muggle pero tener una línea mágica muy fuerte por parte de padre, puede llegar a los 110 años, poco más o menos, y es impensable que una muggle como Juliet llegue a esa edad.
¡Ja, es todo un padre Ron! Le dice cosas por su bien a su hijo, aún cuando, o precisamente por eso, él las hizo de joven. Y París, con algo de razón, se enoja. Bonita pintura costumbrista.
Y sí, se mudaron a España luego de la muerte de Hermione. De hecho, en esta versión final lo elimine, pero en anteriores se veía que no solo había Hermione, sino que Ron había hecho construir una bóveda familiar y había puesto los restos de sus hermanos, de Hermione y Harry. Excepto Bill, que estaría enterrado en Francia, donde Fleur aún estaría viva y tendría hijos en Beaxbutons. (De aquí sale la Dominique de "Orgullo y prejuicio") Incluso llegaba a citar una fuente "sagrada" para los magos que prohibía el casamiento entre magos y muggles.
Pero finalmente lo reduje, parece que nada más que para escribir más notas de autor.
Sí, Ron tiene un complejo vacacional bastante rendidor y no pregunten de donde saco el dinero.
Seguramente del mismo lugar que saco para construir la bóveda.
También pensé mostrar una escena de Hermione y París de bebé, entonces ella moriría mucho antes. Y era más conmovedora, pero la saque.
Ahora responderé los Reviews viejísimos del segundo capítulo, suponiendo que todavía haya alguien que vaya a leer las respuestas.
Amsp14: Sí, Hermione es capaz de demostrarte que sabe que tú en cualquier tema que venga a cuento. Es desesperante. (Aunque no sé si realmente el jarabe no sé quita) Sobre lo de Ron… mucha gente me ha dicho que es sexy cuando hablan en italiano. Será que por aquí hay muchos inmigrantes e hijos de inmigrantes italianos y entonces siempre encuentras a alguien que sepa un par de palabras sueltas al menos… Y sí, tenía algo que ver con tu fic. ¡Muchas gracias por el Review! Y que bien que te hayas decidido a hacer un RW/HG.
CyllanSDT: ¡Otra argentina, hola! Sí, es una forma de homenaje a los capos de Sui Generis (Aunque no me gustan ni Charlie ni Nito, pero las canciones de esa época son hermosas para mí) Si, supongo que no daría ser escritora y escribir siempre lo mismo… ¡Pero a veces me paso! ¡Qué bien que te gusten las historias raras! ¡Mi especialidad! Y te diré algo… Nadie acertó nunca mejor con una descripción de mi mente que comparándola con el Río de la Plata… Turbia, peligrosa, con pozos que se forman de la mano, se repliega o crece… Muy buena descripción, aunque cuando hay sudestada… ¡En fin, gracias por el Review!
Anin WG: ¿Sabes? Te recuerdo vagamente de otro fic (No sé cual exactamente, creo que un one-shot: "Niños" o "Un paso más allá" o uno de esa época. Aunque eso no es una gran pista: tuve una época de muchos one-shot.) Sí, bueno Ron casi se nos muere del infarto, pero fue divertido ¡Sobre todo porque era un estúpido jarabe! (Por respeto a la asociación de locutores, no voy a decir que marca de jarabe para la tos me inspiro el fic, pero es tan asqueroso como dice Hermione y no se quita el sabor como dice Ron.) Y sí, también Ron esperaba que Hermione hiciera algo "no propio de ella" (léase, besarlo) Pero tampoco le desagrado la rana de chocolate. ¡Muchas gracias por tomarte tu tiempo para escribir!
Mecha: (Sí estás leyendo) Sí, bueno, técnicamente, aunque lo intento, Ron no se suicida. Y fue mi intención que todos creyeran eso de Hermione, ¡Así que es un elogio! ¡Gracias por el: "Esta buenísimo!"!
Estoy haciendo todo a las apuradas porque si no publico nunca. Les cuento, si esta alguno por aquí, que desde ya les agradezco los Reviews por "La Mancha" y las respuestas las tendrán en su respectiva continuación. Aunque desde ahora les adelanto algo que me va a restar puntos: No veremos a Ron cuidando de una bebé, o al menos no por demasiado tiempo.
¡Hasta la próxima!
